QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO DE ESTE GRAN FIC, ANTES QUE NADA PERDONEN LA DEMORA. SI QUE ME TOME MUCHO TIEMPO CON ESTE CAPITULO. Y A DECIR VERDAD, SI FUE ALGO COMPLICADO DE HACER. PORQUE ESTE SABADO YA TENGO EL EXAMEN Y TENGO QUE PREPARARME PARA ESO. ADEMAS DE QUE ESTE CAPITULO VIENE UN PERSONAJE NUEVO. BUENO, NO TAN NUEVO YA QUE LO CONOCEN DE LA CARICATURA PERO SE ME COMPLICO MUCHO DARLE, ESE TOQUE QUE LE CARACTERIZA. NO SE, CON ESOS PERSONAJES TAN CAOTICOS SE ME ES DIFICIL ESCRIBIRLOS SIN NO TRATAR DE QUITARLES SU ESENCIA. EN FIN, ESTA SEMANA QUIZAS NO HAYA CAPITULO DE ARTURO YA QUE ME TENGO QUE PONER AL CORRIENTE DE LO OTRO. O QUIZAS SI, NO LO SE. COMO LO COMENTE NECESITO TOMARME AHORA SI YA UN DESCANSO Y A DECIR VERDAD YA ESTOY AGOTADO DE ESTO. NO QUIERO ADMITIRLO PERO QUIZAS ESTE PERDIENDO LA MOTIVACION PARA SEGUIR. EN FIN, ESPERO QUE LES GUSTE ESTE CAPITULO TANTO COMO A MI AL ESCRIBIRLO. NOS VEMOS LA PROXIMA SEMANA.


—CAPITULO 46; LA TEORIA DEL CAOS; ELEMENTO DE LA RISA Y GENEROSIDAD—

"Una fusión comúnmente entre los Aldebaran es bipolaridad física. En la que si el pony toma control de su humano el o ella tomara control del cuerpo del humano pero con rasgos ponys [Orejas, ojos o hasta cascos] Pero sin perder un aspecto humano. Ademas de poseer los principales talentos del pony y magnificarlos al cuádruple igualándose casi a un Aldebaran del Caos. Pero sin ganarle claramente…"
-Entrada auditiva del Doctor Thomas, 2075-

—Fue raro…Fue, increíble….muchas cosas pasaron cuando me fusione con Applejack. Fue como una explosión pero también vi cosas raras. Cosas muy coloridas. Vi a Equestria—Abigail estaba aturdida, confusa y desorientada. Con las manos en la frente. Samuel veía a sus amigas con desconcierto pero con interés. Veia a Applejack a su lado tallándose los ojos constantemente sin decir una palabra de lo perdida que se sentía.

— ¿Y que viste exactamente de Equestria?

—Vi un castillo blanco y oro sobre una montaña. Vi un pequeño pueblo y una granja. Vi ponys viviendo en el pueblito ese. Pero veía mas que nada a los ponys en el castillo. Eran como guardaespaldas. Pero tenían lanzas y armaduras de oro.

— ¿Qué mas viste?

—Solo eso, solo vi eso. Cuando pasaron esas imágenes. Estaba fusionada con Applejack. Mi cuerpo quemaba como el sol. Mis ojos no soportaban la claridad. Era como si me quedara ciega. Y era tan ligera como una pluma pero resistente como un tronco.

—Eso es porque te convertiste en TimberJack aunque de tu cuerpo salieron cosas de oro, como cuchillas y tus ojos estaban cubiertos de un antifaz hecho de madera y tus ojos eran negros como la noche y tus pupilas como pequeñas llamas verdes.

—Ya veo, quizas. Este elemento, me haya hecho mas ¿Poderosa? —Applejack mostro el collar dorado de su cuello con la mitad izquierda de la piedra en forma de manzana, Applejack tenia el mismo collar con la mitad derecha. Quien a duras penas recobraba la postura—Pero ¿Por qué vi a Equestria? Crei que Equestria había quedado extinta tras la unión de los universos.

—Eso es lo que no entiendo Abigail. ¿Por qué Equestria? ¿Por qué viste mas ponys? Ese mundo desapareció y todos los ponys vinieron a este mundo tras el choque—Samuel se levanto del suelo caminando hacia el asta bandera viendo la bandera quemarse lentamente por la gran reacción mágica.

— ¿Qué debemos de hacer Samuel? ¿Qué crees que sea lo mejor? —Penelope se arrodillo tomando el lugar de Samuel y tomo a Applejack entre sus brazos cargándola y Applejack descanso su cabeza sobre su hombro cubriéndose los ojos con su sombrero mientras las demás veian preocupadas y fuera de si al ver el estado de ambas.

—Lo primero es que conseguimos la piedra, lo segundo que se es que quizás las piedras estén vinculadas a los ponys pero no sabría decir cuales ponys. Podríamos ser nosotros o podrían ser los millones de ponys en el mundo. Por lo que debemos de preguntar antes de hacer otro movimiento. Marcare a Barbara por cualquier cosa—Samuel camino hacia Regina y extendió su mano moviendo los dedos—Dame el celular.

— ¿Qué celular? ¿De que hablas?

—El celular que tomaste de la mesa de Regina, el pequeño de color dorado con botones rosados. Lo necesito—Regina se sonrojo y metió la mano en el pequeño bolsillo de su falda y saco el celular dándoselo a Samuel y el sonrió victorioso.

—No lo tome porque me parecía hermoso, lo hice porque creí que lo necesitaríamos.

—Si claro, y yo me maquillo por diversión—Samuel pulso los botones y la pantalla holográfica se mostro con los números de la Ciudad de Ahcamoth y apareció el pequeño rostro de Barbara con una pared de color mármol con un cuadro suyo con Bon Bon y Lyra—Hola Barbara, ¿Nos extrañaste?

— ¡Samuel! Es un gusto saber de ti, ha pasado algo de tiempo de la ultima vez que nos vimos.

—Ni tanto, tenemos solo una semana y media de haber partido de la ciudad, ¿Cómo han ido las cosas por alla?

—Mal—Barbara movio la cabeza hacia los lados, Samuel dejo de sonreir y las chicas se pegaron a sus hombros mirando la tensión de Barbara—Los estudiantes y maestros que sabían de esto esparcieron la noticia y la ciudad se hizo un caos. Asaltos, motines y asesinatos han ocurrido a lo largo de la ciudad. La FENU ha tomado cartas en el asunto y ha aislado la ciudad levantando los muros subterráneos para hacerla una ciudad prisión y ha cortado toda transmisión al exterior para evitar que esto ocurra en todo el mundo.

— ¿Y que hay de mi pastelería? ¿Cómo sigue? —Penelope se recaro en el hombro de Samuel mostrando sin miedo su preocupación hacia Octavia y los señores Cake.

—No te preocupes, el sector donde vives fue aislado de las zonas afectadas y las personas también por lo que tu familia esta sana y salva Penelope. Y Pinkie Pie—Penelope suspiro aliviada soltándose de Samuel y se sento al suelo con Pinkie Pie abrazandose aliviadas—Lo preocupante es que la ONUHE viene en camino. Y sabes que cuando ellos vienen es porque la cosa se puso muy seria.

—Entiendo, conociendo la ONUHE trataran de dar noticias falsas para calmar a la sociedad y de ser necesario mostraran a la Princesa para que ellos. Duerman hasta que la situación apacigüe.

—Asi es, de hecho la Princesa Luna ya esta en la ciudad, solo que ha pasado el tiempo con su hermana. Tienen mucho tiempo sin verse, y quieren hacer cosas juntas pero si vino ella fue para DORMIR a la gente.

— ¿Qué pasara con mi hermana y con Twilight?

—No te preocupes, la he mantenido vigilada desde que se fueron sigue en la academia. Mas bien en tu habitación. Pero sola.

— ¿Sola? ¿Cómo que sola? ¿Y Twilight?

—Hace cuatro o cinco días discutió con Twilight sobre tu situación y lo ultimo que escuche de Twilight fue que deseaba que te ejecutaran. Que solo tu eras una molestia y un estorbo para su vida—Samuel bajo un poco la mirada sin ocultar su tristeza. Trago saliva y suspiro con pesadez—Necesitamos un transporte Barbara, ¿Tienes algo bueno de lo que nos diste?

—Hmm…Oh si, lo sostienes con las manos.

— ¿Qué? ¿Acaso el celular se convertirá en un coche?

—Mucho mejor, aprieta el botón pequeño que esta bajo el cero—Samuel vio un diminuto punto bajo el botón con el numero y miro a Barbara de nuevo.

— ¿Qué es Barbara?

—Es un teletransportador de bolsillo, sigue siendo experimental pero es seguro. Funciona casi igual que el espejo de mano. Si deseas el lugar o ciudad te enviara inmediatamente a ese lugar pero cuidado ya que debes de imaginar que estas en una zona amplia sino podrían aparecer entre un muro y eso seria horrible—Barbara sonrio y Samuel le respondio de la misma forma, miro a las chicas y todas tenían diferentes posturas hacia la situación en la que pasaban.

—Gracias Barbara. Pronto te pagare por la ayuda que nos das.

—No hay de que Sam, todo con tal de ayudar a mi salvador. ¡Chao! —Barbara corto la llamada con una sonrisa y el celular se apago automáticamente.

—Muy bien chicas, tenemos que ir a nuestro próximo destino.

— ¿Y a donde iremos? —Alina se acerco a Samuel y el se detuvo justo en el momento exacto al que iba a pulsar el boton—No tenias ni idea a donde ¿Verdad?

— ¿Sugerencias? —Samuel sonrio avergonzado mostrando los dientes y Alina movio la cabeza a los lados suspirando con una diminuta sonrisa cruzándose de brazos.

—Diria que fueramos ahora a la Ciudad de Griffonstone. Al norte de aquí.

—Dicen que ese lugar es muy frio ya que estan muy cerca del polo norte—Abigail se levanto del suelo con Pinkie pie en brazos sudando a cantaros.

—Cualquier cosa es mejor que esto. Samuel, haznos el favor—Regina tomo del hombro a Samuel con la frente humedecida y su ropa comenzó a humedecerse y transparentarse Samuel. Le importo un poco la apariencia de Regina y mas la lencería que se mostraba apenas por el sudor pero aparto la mirada apenas Regina le notara mirando su pecho.

—De acuerdo chicas, tómense de la mano y tomen dos mi hombro—Samuel se sonrojo un poco teniendo la imagen de Regina y las chicas inocentes no le hicieron caso y Samuel imagino la ciudad de Griffonstone. Ciudad de farallones o columnas de piedra. Imaginando la costa gélida y el escarchado aire y apretó el botón apareciendo en menos de un milisegundo en medio del mar sintiendo dicho arie gélido que congelo sus gotas de sudor en el instante que reaccionaron. Y ahora todas sufrían hipotermia menos los Aldebaran del Caos—Creo que debimos haber ido por cobijas o algo para el frio. Curioso.

— ¡Tu crees…!—Applejack salto hacia Abigail y ambas se aferraron una a la otra, Rebecca se abrió el vestido para meter a Rainbow dentro de ella y Rainbow extendió sus alas para cubrir la espalda de Rebecca. Rarity se puso entre los pies de Regina como un humilde gato, Pinkie Pie se enrollo en el cuello de Penelope como bufanda usando su melena y cola como abrigo pero era inútil ante tanto frio. Laina, Alina, Lotus y Aloe estaban abrazadas entre las cuatro intentando apaciguar el congelamiento pero era el mismo resultado inútil— ¡¿Qué te hace creerlo?!

—Ahora me ocupo de ello—Samuel extendió su mano derecha y una llama roja carmesí apareció en su mano y eventualmente se auto inmoló en su propia llama iluminando su alrededor y calentando a sus amigas quienes se estremecieron ante tal drástica acción—Andando, que estamos en el mar. El hielo se derretirá y podríamos morir ahogados. Andando—Samuel dio el primer paso y las chicas lentamente le siguieron sin apartarle la mirada a las llamas que le envolvían y la nieve evaporarse a su alrededor y el hielo a sus pies adelgazando la gruesa capa de hielo bajo sus pies.

—Samuel ¿No te duele ni un poco? —Clarah tenia a CherryFeather dentro de su blusa con sus casquitos delanteros colgando como un muñeco y ella dormia felizmente por el aire frio que le rodeaba—Aun siendo un Aldebaran del caos. Eso debe ser muy doloroso.

—Lo es, a ser honesto pero creo que es mas importante llegar cuanto antes a la ciudad que morir por hipotermia. Sigamos—Samuel tosio sangre que se evaporo al instante y las chicas no notaron. Samuel perdia fuerzas rápidamente asi como su sangre por dentro pero estaba tranquilo. Aunque tenia un mal presentimiento.

—Exactamente, ¿Qué es Griffonstone? —Alina miraba hacia el ambiente gris y plano que le rodeaban con Lotus en brazos y Laina hacia lo mismo con Aloe.

—Griffinstone, asi se llama la ciudad pero la gente pronuncia mal su nombre cambiando la "i" por una "o" Y como dice su nombre, esta ciudad es la única en el mundo en la que los humanos tienen griffins como sus espejos en vez de ponys—Regina respondio con toda la calma del mundo aunque al final comenzó a reírse apenada cubriéndose la boca con su mano—Me escuche como Theresa, ya veo lo que se ha de sentir—Las chicas sonrieron aun afligidas por la situación de Theresa y Twilight. Presionando el ambiente a su alrededor.

—Me pregunto que estará haciendo Theresa en estos momentos—Fluttershy se aferro a la gabardina negra de Samuel añorando el pasado y teniendo hermosos recuerdos que le mantenían calida a sus emociones aunque su tristeza se pena a traves de su melena.

—A estas horas Theresa se encierra en la biblioteca leyendo esos libros de historia pony, e investigando—Regina se aferro a sus brazos mirando a Rarity y ella tenia la cabeza levantada viendo a su humana—Y era divertido sacarla del museo cuando necesitaba su ayuda para sacar unas medidas para una nueva línea de ropa.

—Lo recuerdo Regina, pasaba lo mismo con Twilight pero ella se aferraba a la puerta y era imposible sacarla hasta que llamábamos a un guardia o a la Directora en si.

—Si, eran buenos tiempos. Pero ahora, estamos muy lejos. Y ella aun mas.

—Samuel. ¿Cuánto falta por llegar? —Penelope cambio el tema pero ya había sido tocada por la nostalgia y el sentimentalismo de las chicas y Samuel se detuvo en seco sonriendo.

—Al parecer llegamos pero tenemos un buen recibimiento—Samuel chasqueo los dedos y solto una onda de calor que evaporo toda la ventisca a su alrededor aclarando el frente mostrando griffins de muchos colores con humanos sobre ellos con lanzas y ropajes hechos de piel de animal.

— ¡Alto, sucio demonio! —Un humano se dirigió hacia Samuel a punto de lanzarle un arpón, tenia ropajes hecha de pieles cubriendo todo su cuerpo y su cabeza estaba cubierta por la cabeza de un oso con los colmillos expuestos que rozaban su frente y tenia unas botas grises con pinchos en las suelas para incrustarse en la nieve y caminar con tranquilidad. Era un hombre adulto entre los 35 a 40 años con una larga barba y cabello largo ondulado. El grifo era de pelaje marron con el pecho de color blanco y ojos color verde pero el grifo tenia una cicatriz vertical que recorria su ojo izquierdo y parte de su pico estaba agrietado— ¡¿Qué eres y que haces en nuestro territorio?!

—Lo siento, pero hemos venido en son de paz. Calma—Samuel alzo los brazos y apago lentamente las llamas de su cuerpo pero no dejaba de soltar ascuas para no enfriar a sus amigas—Me llamo Samuel Thomas. Venimos de la ciudad de Ahcamoth porque han robado los elementos de la armonía. No queremos problemas—El jefe bajo un poco su arpón y Samuel bajo los brazos y al bajarlos el arpón voló como un rayo hacia el quien apenas lo detuvo con la mano sosteniéndolo a punto de clavarse a su piel.

—Vaya, si que tenemos a alguien muy fuerte—El hombre bajo del Griffin y camino hacia Samuel quien enterró el arpón en el hielo, el hombre se detuvo frente a Samuel extendiéndole la mano, y Samuel se la respondió y ambos sonrieron en confianza— ¡Bienvenidos a Griffinstone! La ciudad olvidada por Dios y por sus majestades. Me llamo Arthur Theodor, el Jarl de la hermosa ciudad. El es Gibran, mi fiel amigo y compañero—El grifo solo asintió en silencio viendo a Samuel y a todo el grupo discriminándolos a todos por sus ropas extranjeras.

—Veo que tienen costumbres, algo radicales—Samuel volvió a sacar el arpon del suelo dándoselo a Arthur—Ellas son mis amigas, Abigail, Laina, Alina, Penelope, Rebecca, Regina y Clarah—Samuel extendió el brazo señalando a cada una de sus amigas en el orden dado y Arthur asintió entusiasta ante las agradables visitas pero por el lado de las chicas se congelaban por el frio.

—Veo que tus amigas estan pasando un mal momento, chicos. Unas antorchas por favor—Los hombres detrás de el bajaron de los Griffins y sacaron de sus sacos unas antorchas y unas piedras negras y las reventaron contra las puntas de las antorchas y estas se encendieron de golpe y caminaron hacia ellos rodeando a sus amigas acobijándose entre las calidas brasas de las antorchas—Muy bien, es hora de que vayamos a la ciudad. El camino puede ser agotador por la cuesta arriba.

—Muchas gracias por sus cuidados Arthur—Samuel sonrio y apago las ascuas de su cuerpo y Arthur esbozo una pequeña sonrisa y dio media vuelta caminando hacia el grifo acariciando su cabeza lentamente.

Samuel siguió caminando al frente de sus amigas con Arthur a un lado. Los Griffins caminaron detrás del grupo de humanos cuidándoles las espaldas de las posibles bestias que surgen por la neblina. Bestias que se encargan de congelar a sus victimas hasta convertirlas en estatuas de hielo y finalmente devorarlas. Y solo una calida llama puede calmar su apetito. Llegaron finalmente a la orilla del mar congelado notándose principalmente del suelo duro a un suelo mas suave y sus piernas se sumergían en la nieve ligeramente. Ellos siguieron caminando hacia el frente hasta topar con una pared de roca y el Jarl giro a su derecha dando cara frente a la ventisca y todos le seguían en silencio pegados a la roca cubriéndose los ojos Samuel y las chicas de la nieve pero atentos a la dirección a la que iban.

Arthur dio vuelta en una esquina y luego volvió a girar subiendo ahora a una cuesta inclinada con unas pocas antorchas apenas encendidas por la nieve y algunas casi enterradas en la nieve. Y aquí el jefe tomo de la cintura a Samuel, exactamente del cinturón. Advirtiendo que la cuesta arriba era mas peligrosa y aquí la nieve es mas resbalosa y ellos no tenían las botas para nieve para no caer por lo que sugirió a las chicas que se sugetaran de los demás hombres pero avergonzadas los tomaron de los antebrazos y los Griffins se acercaron planeando hacia los ponys colocándolos sobre sus lomos y evitar que cayeran.

Conforme subían la tormenta acrecentaba y el suelo se hacia mas ligero hasta sentirse resbaladizo. Inclusive Samuel perdia el equilibrio una que otra vez siendo sujetado por Arthur de la cadera. Samuel se avergonzó por tal debilidad pero siguió manteniendo su postura ante el lider. Laina y Alina no perdían su curiosidad por asomarse por el borde de la cuesta y ambas vieron un vacio gris y aparente interminable temblando del escalofrio que recorrio su cuerpo al temor de caer de tal barbárica altura aunque no era de esperar que Lotus y Aloe hicieran lo mismo, con solo notar el miedo de sus espejos humanas les aterraba imitarlo.

—Muy bien, hemos llegado—Arthur doblo hacia la derecha entrando al pueblo finalmente. A su izquierda había grandes casas en hilera con las bases altas para que la nieve no entrara, las casas hechas de madera y paja. Con ventanas iluminando el interior. Por el frente igual mas casas en hilera y frente a ambas hileras una fuente congelada con la forma de un alicornio a medio derrumbar. Se podía ver en el pecho un hacha clavada en el pecho y le faltaba la cabeza, una pata. Y parte de la cola. Fue fácil suponer para Samuel y las chicas que era de la Princesa Celestia y les entro un miedo innecesario a las chicas. Del lado opuesto de la fuente había mas casas pero unas sobre las otras formando una extraña pirámide y las casas que estaban encima tenían pasarelas con escaleras verticales de madera y otras con pequeños puentes y rampas que conectaban a los techos de las casas del otro lado. Al fondo frente a ellos en una pequeña cuesta estaba una gran casa de madera. Tan grande como una librería y se veía gente en ese lugar—Este lugar es nuestro, hogar. Griffinstone.

—Es un lugar, agradable pero el frio nos atormenta Señor Arthur—Penelope se solto de su acompañante y Arthur sonrio acariciando la diminuta cabeza de Penelope con su monstruoso brazo como si fuera un diminuto cachorro.

—De acuerdo, andando. Vayamos al ayuntamiento. Alli estarán calientitos y podrán comer todo lo que quieran—Reanudaron su caminata con algo de prisa pero las chicas también estaban distraídas por la forma que estaba diseñada la ciudad, notándose que no tenia nada de ciudad. Era mas como una aldea por las pocas casas que habían. Y lo pequeño que era la superficie. Aun asi esperaban ver mas personas pero las casas se veian solas—Antes de que pregunten sobre las casas, nuestra gente esta refugiada en el ayuntamiento. Ya que la tormenta arrecio mucho y para distraerlos de la ventisca hicimos un banquete y no terminara hasta que la tormenta pase.

— ¿Es frecuente que pase esto? —Penelope seguía al frente de las chicas abrazando ahora a Pinkie Pie y ella se asomaba sobre su hombro mirando a los Griffins con una simpática sonrisa tratando de amistarse con ellos pero los Griffins se mantenían recelosos hacia las ponys pero esto no la desmotivo ni lo hara.

—De vez en cuando, hay veces en la que la tormenta dura dos días y lo que hacemos es cantar, orar a nuestros dioses, comer o hasta combatir entre nosotros como diversión alguna.

— ¿No tienen televisiones, radios o algo de ese tipo?

—Para nada, nosotros dejamos de usar ese tipo de cosas que harian enojar a Thor o peor a un. Al mismo Odin.

—Esperen un momento, ¿Le rezan a Dioses antiguos? ¿De que año datan eso?

—De hace muchos siglos pequeña, los Dioses siempre han estado a nuestro lado pero nos prueban con este tipo de tormentas para demostrar nuestra devoción y fuerza. Lo hacemos como en el mismo Asgard.

—Penelope, ellos hablan de la mitología Nordica. Todo esto data de una cultura casi extinta y ellos la mantienen viva y son fieles a ello.

— ¡Exacto Samuel! ¡Se nota que eres un chico listo! —Arthur le dio una palmada a Samuel en la espalda empujándolo varios pasos adelante. Sacándole el aire, impresionado estaba al sentir tanta fuerza que tenia el jefe aun con su aspecto debil—Esta devoción me la transmitio mi padre, luego el padre de mi padre, el padre del padre de mi padre hasta llegar a la antigüedad. Mi familia ha estado dispuesta a seguir los pasos de los dioses hasta ser recibidos en el Asgard y celebrar a un lado de los grandes Dioses nórdicos—Arthur se detuvo al pie de la puerta y todos por igual y Arthur abrió la puerta lentamente mostrando el interior del ayuntamiento. Era una sala enorme, con pilares de madera sosteniendo el edificio con mesas de madera a lo largo del interior con gente sentada comiendo, niños jugando por un lado, las mujeres y las niñas estaban en las mesas hablando entre ellas y algunas viendo a los hombres que estaban en medio de la sala luchando ferozmente con hachas y espadas. Sin usar protección alguna y mucho menos un escudo. Escuchándose los gritos de los hombres ante los impactos de sus armas y el cansancio. Eso incomodo a las chicas y Samuel vio con interés todo. Le recordaba mucho a esos documentales que veía de chico; La ropa, la forma de vida, la creencia. Todo reunido y mostrado frente a el de forma que nunca olvidara y aprenderá de todo.

— ¡Miren, el Jarl ha vuelto! —Un niño se asomo por debajo de una mesa señalando al grupo y los hombres dejaron de luchar, las mujeres de reir y los niños de jugar. Los hombres se apartaron del medio arrodillándose dejando sus armas en el suelo. Y Arthur camino hacia el fondo de la sala con Samuel y el resto. Y ellos eran vistos con curiosidad. Y miedo, con el simple hecho de llevar ropa sofisticada preocupaba a las madres y a los niños les daba curiosidad. A los hombres solo veian en silencio con la confianza de que su lider trajo nuevos aliados. Al fondo de la sala había tres tronos de madera acoginados y sobre ellos la cabeza de un dragon. Un verdadero y extinto dragon. Aun se podían ver algunas escamas teñidas de color purpura y la cresta verde. Los ojos de color esmeralda y gruesos colmillos aun en su estado mas limpio. Samuel casi caia de rodillas atonito y emocionado al ver tan. Representacion de una verdadera caceria. Aunque Fluttershy estaba casi acurrucada bajo sus pies al ver la gran cabeza de dragon y sus amigas ponys veian con sorpresa la misma escena. Arthur se dio media vuelta frente al trono y su grifo le acompaño bajando la cabeza.

—Gente de Griffinstone. Debemos de darles un gran aplauso a este grupo de jóvenes quienes se atrevieron a cruzar el peligroso mar helado con sus humildes ropas eludiendo la horrible tormenta ¡Un aplauso para estos jóvenes tan valientes! —Todos aplaudieron jubilosos desde sus lugares y los hombres sonreían en su lugar postrados.

¿Les diras que nos tele transportamos directamente aca o no? —Penelope le susurro al oído a Samuel y el sonrio negando su pregunta con la cabeza y ella regreso a su lugar diciéndole eso a las demás.

—Mucho gusto a todos, soy Samuel Thomas Ridley. Venimos del sur, muy al sur. Y estamos agradecidos de su calida bienvenida y de su gran humildad. Estamos honrados de estar aquí con ustedes. Me gustaría hacer reverencia hacia el Jarl de este agradable pueblo. Como muestra de amistad—Samuel inclino el cuerpo con un brazo por detrás y las chicas hicieron lo mismo aunque apenadas por ser centro de atención. Arthur, camino hacia el trono sentandose cruzándose de piernas sonriendo.

—Y yo como su gobernante lo acepto. Amigo Samuel. Ahora ¡Disfruten del banquete! Que nuestros amados Griffins nos trajeron a nosotros—Arthur aplaudio y los hombres se levantaron del suelo y corrieron hacia el trayendo una mesa y una docena de sillas, y trajeron las mujeres y niños comida para todos. Entre carne de cerdo hasta la minúscula muestra de lechuga para los ponys. Manjares humanos con manjares para los Equestres—Sientense amigos mios, disfruten de nuestros alimentos.

—Andando chicas, no queremos faltarles al respeto—Samuel camino hacia el costado derecho de la mesa pasando a la parte trasera con las chicas detrás en fila, Samuel se sento en la primera silla estando al lado izquierdo de Arthur, Penelope a su lado, Alina, Laina, Regina. Del lado opuesto Rebecca, Abigail y Clarah. Entre ambos lados había un espacio donde Arthur pudiera conversar con ellos y ver a su pueblo divertirse.

—Vamos chicos, coman. Coman como reyes—El Jarl sonrio mostrando los dientes como un niño se tratase, los chicos lo tomaron de buena fe y comenzaron su degustación.

—Es una agradable vista Arthur—Laina veía la gran sala con una pequeña sonrisa y el Jarl levanto la cabeza hacia ella manteniendo su positivismo y buena vibra—Pensar que vive gente tan energica en esta parte del mundo es algo de admirar.

—Muchas gracias pequeña Laina, es un honor escuchar eso de ustedes. Jóvenes extranjeros. Nuestro pueblo ha sido bendecido desde hace años por los dioses dándonos este frio hogar pero calido en su corazon. Pero díganme chicos. ¿Qué les ha traido de nuestro hogar?

—Eso lo puedo responder yo—Samuel tenia la pata de cerdo en la boca y arranco un pedazo masticando con rapidez. Sus amigas se impresionaron ante la falta de etiqueta al comer y la forma de hablar con la boca llena pero el Rey se solidarizó con Samuel viendo eso como un gesto de amabilidad—Venimos porque buscamos unas piedras llamadas elementos de la armonía.

—Oh, elementos de la armonía. Curioso nombre. ¿Y que hacen esas cosas? —Una mujer de mediana edad se acerco a Arthur con una bandeja de plata llena de frutas, primordialmente de uvas y platanos y Arthur tomo las uvas comiéndose el racimo sacando únicamente la raíz.

—Son piedras poderosas capaces de unir nuestro mundo con el de los ponys. Creemos que aquí en su ciudad hubo una hasta que la robaron. ¿Sabe algo de eso?

—Para nada chico Samuel, desde que era chico nunca me mencionaron nada de lso elementos de la armonía. Y no sabría decirte.

— ¿Y tienen un museo o algo similar? —Penelope seguía seleccionando su comida con calma aunque con emoción notoria mostrada con una sonrisa al seleccionar las carnes aun con el desaliento de Pinkie Pie o el resto de ponys.

—Creo que si tenemos uno. Bueno, teníamos porque mi abuelo lo tiro con explosivos años atrás. ¡Hubieran visto! Fue impresionante y la explosión hizo que todo se fuera cuesta abajo por el otro lado del pueblo entrando a una cueva. Debieron haber estado alli—Arthur se cruzo de brazos sonriendo rebuznando y los demás veian de espaldas tal pose y miraron a Samuel eventualmente.

— Pues dentro de ese lugar estaba el elemento de la armonía que tanto buscamos. ¿Por qué destruirían algo de tanta importancia?

—No es que lo haya destruido del todo claro, el edificio casi entero se fue cuesta abajo hasta entrar a una cueva y lo dejamos allí. De todos modos esa funesta Princesa nunca le afectara eso. Ni ha venido a vernos desde que termino la guerra.

—La guerra termino hace cien años ¿Desde ese entones no ha venido? —Alina no comia por darle prioridad a Aloe quien comia mazorcas con algo de sazonado. El Rey asintió afirmando su pregunta—Eso es inquietante. ¿Por qué no ha venido aquí?

—La Princesa Celestia ha visitado todas partes del mundo, es mas. El año ante pasado hizo un tour por todo el globo para estrechar aun los lazos de su gente con la nuestra—Clarah le daba granos de maíz a Cherry y ella los comia como dulces notándose el esbozo alegre que hacia al masticar la comida.

—Pues esa estúpida princesa nunca se atrevio a venir a vernos. Mi Bisabuelo que en paz descanse recuerda aun cuando la princesa fue una ultima vez aquí. Trayendo esa estatua consigo. Diciendo que nuestro pueblo era tan importante como el resto del mundo pero aun mas valioso por nuestra fortaleza al resistir el frio eterno que su gente nos trajo por culpa de su conflicto. Conflicto que nosotros nunca nos involucramos.

—Espere, ¿Esta diciendo que su gente nunca participo en la guerra? —Regina peinaba la melena de Rarity con sus dedos largos y uñas pintadas de purpura y el Rey suspiro desconcertando al grupo en su silencio. Samuel solo escuchaba en silencio mientras seguía comiendo grandes piezas de carne como un animal. Su magia le había dejado agotado y mas haberse inmolado en su propia magia.

—Todo comenzó cuando Equestria choco con nuestro mundo. Mi bisabuelo tenia cinco años cuando conocio a su Grifo. Cuando lo vio, sintió la conexión que tienen ustedes con sus ponys, vio como el universo cambiaba a grandes velocidades, el sol comenzaba a transformarse y la Luna acercarse y tener otra luna a su lado. Nosotros con esto supimos que habría una hermosa era de paz y tranquilidad. Ya que los Griffins que aparecieron en el pueblo, y los únicos serian nuestros mas leales amigos y compañeros. La aldea se dividia en cinco secciones. En diferentes montañas y las tormentas aun frecuentes no eran tan horribles como ahora y cuando comenzó la guerra…—Un par de gritos se oyeron en la sala y llamaron la atención inmediata del Rey y apenas poniendo su atención a lo que era un inofensivo combate una flecha casi impacto en su ojo do ser por el gran reflejo de Angel quien puso una pata de cerdo entre el Rey y la flecha y todos en la sala gritaron del miedo y todos miraron al frente viendo a una chica vestida con una túnica arcoíris descubierta del pecho mataba a un hombre y a su grifo con sus manos desnudas y sobre su hombro una sombra con forma de dragon con la ballesta en mano— ¡Aparecio el demonio arcoíris, mujeres nuestras e hijos nuestros aléjense del demonio! —El Rey aparto la pata de cerdo y se levanto con todo el peso de su cuerpo y corrió hacia el brincando sobre la mesa arrancando de una pared un arpon y se lo lanzo al encapuchado y ella desaparecio en una nube arcoíris y la puerta del ayuntamiento se abrió de golpe dejando entrar la tormenta cubriendo rápidamente el suelo de una delgadísima capa de nieve.

—Samuel—Penelope se levanto de su asiento y Samuel asintió tomando a Fluttershy entre sus brazos acariciando su melena.

—Vamos Shy, bríndame tu amor y tu poder.

—De acuerdo Samuel, pero ten cuidado—Samuel sonrio y ambos se fusionaron instantáneamente y Samuel saco su ballesta pasando sobre la mesa pisando la comida caliente, se cubrió la boca con la bufanda rezando a quien quiera que lo escuche para acabar con el enemigo del caos.

—Vamos Pink Pink. Hora de trabajar—Pinkie Pie suspiro con flojera pero salto hacia Penelope y ambas se fusionaron mostrando la armadura de oro y el gigantezco espadón en su espalda y de un salto brinco la mesa estando detrás del Rey; Laina, Alina, Rebecca, Regina, Clarah hicieron lo mismo mostrando sus fases de combate y sus armas a primera vista. Abigail se levanto de la mesa con calma y Applejack dio un salto hacia ella caminando lentamente detrás del Rey.

— ¡Maldito Demonio! ¡Mato a Howard y Gombres! —El Rey se arrodillo cubriendo el rostro del hombre y Gibran, su grifo colocaba una moneda de oro en el pico ensangrentado de su colega en especie.

—Asi que es por esto que nos atacaron en un principio—Samuel cargo su ballesta con sus flechas y camino hacia la salida.

—Asi es, este demonio ha estado atacando a mi pueblo desde hace tiempo. Lo siento mucho—El Rey se levanto del suelo suspirando aferrándose al arpon—Gibran, necesito que juntes un escuadron de Griffins y nos ayudes a rastrear a este sucio monstruo.

—De acuerdo Arthur—Gibran silvo y por los pilares bajaron Griffins como insectos mirando a Gibran fijamente, notándose el brillo de sus ojos ante la sed de venganza y listos para todo final—Escucharon al Jarl. Debemos de buscar al demonio cuanto antes, mucho antes de que acabe con la vida de nuestros amados humanos. Gabriel, Gibralta, Gimel, Gomalia. Acompañenme a rastrear al demonio. El resto quédense para proteger a las mujeres y niños—Los Griffins asintieron y bajaron del pilar cuatro Griffins y antes de tocar suelo extendieron sus grandes alas y volaron hacia el exterior cortando la nieve que caia hasta desaparecer en el exterior—Arthur, ire con ellos. No se preocupe, encontraremos a ese monstruo.

—Muchas gracias Gibran. Eres el mas leal de todos y el mas fuerte. No te canses—El grifo asintió con una sonrisa y extendió sus alas volando hacia la salida desapareciendo entre la nieve escuchándose su silbido a medias con el eco del ayuntamiento.

—Arthur tiene razón; Rebecca Laina, Alina, Abigail. Quédense atrás, si vuelve esa cosa. Defiendan a esta gente a toda cosa—Samuel miro a Abigail en su estado normal y ella bajo un poco la vista de el— ¿Qué pasa Abigail? ¿Por qué no te has transformado?

—Bueno Samuel, pienso que si me transformo pasaran cosas malas y no quiero empeorar la situación. ¿Verdad AJ?

—Exacto, cuando estaba con Abigail no era muy consciente de lo que hacia. No me siento lista para hacerlo de nuevo—Samuel chupo los dientes molesto sin pestañear—Lo juro Samuel, no es que no queramos hacerlo. Es que no nos sentimos listas.

—Dejalas Samuel, acaban de pasar por algo que no entendemos para nada. Es mejor que sigan asi por un rato hasta que averiguemos que paso—Clarah sostuvo el hombro de Samuel y el la miro a ella a los ojos emanando un ligero aura purpura—A mi no me mires de esa forma, sabes que si me transformo mis poderes harian mas daño que bien querido.

—Buen punto. Andando—Samuel camino por un lado del Rey y el veía las transformaciones con mala espina, pero su espíritu guerrero. Le hacia confiar en la postura de Samuel al caminar y mas por el liderazgo que el cargaba—Arthur, le necesitamos para esta labor. ¿Dónde cree que habrá ido ese ser?

—No lo se con certeza Samuel, de momento mande a mis chicos a ver el campo—Arthur camino entre el grupo y camino fuera del ayuntamiento. Samuel y los demás le siguieron hasta estar fuera del edificio mirando a todas partes. Y nada, el mismo ambiente gris y apático desde que llegaron. Penelope cerro las grandes puertas y del otro lado se escucho una tabla asegurar la puerta—La ultima vez que ataco el demonio fue hace una semana. Tomo la vida de un pequeño y de su joven amigo. Una pena.

—Eso fue cuando estuvimos en Italia Sam, ¿Sera ella?

—Claro que es ella Penelope. Lo supe desde el momento que la vi—Samuel tomo del hombro a Arthur parándose a su lado—Rey Arthur, temo decirle que usted no se enfrenta a un demonio. Sino a una chica de nuestra edad.

— ¿Qué? ¿Una jovencita como ustedes?

—Si, esa chica se llama Daniela Scottham. Es una chica proveniente de no muy lejos de aquí, del Polo norte para ser preciso. Nosotros nos llaman Aldebaran. Especialmente a mi, yo soy un Aldebaran del Caos. El ser mas poderoso sobre la tierra, y al igual que Daniela. Nosotros compartimos poderes con nuestros amigos ponys o comúnmente llamados Espejos.

— ¿Y que quiere esa tal Daniela? ¿Por qué mata a mi pueblo? —Arthur apenas procesaba las cortas palabras de Samuel, apenas sosteniéndose con sus creencias.

—Traer Caos a este mundo. Daniela es el elemento del Caos. Discordia. Ella disfruta matando gente por diversión, para ver como la gente cae en desesperación y ella usarlo como entretenimiento. Igual paso con mi amiga Clarah. Pero Clarah la hemos reformado y eso esperamos que pase con Daniela.

—No comprendo Joven Samuel, ¿Por qué? Mi gente no ha herido a nadie, ni desde que la guerra mato a este mundo. Desde que mato a nuestro pueblo ¿Por qué una mujer de ese tipo haría algo asi?

—Ya se lo dije. Quiere el caos, y solo busca el caos. Este es su juego y nosotros somos sus fichas. Si no quiere que su pueblo muera, llévennos al museo. Necesitamos encontrar los elementos de la armonía. Debemos detener a Daniela antes de que destruya el mundo—El Rey asintió inhalando una gran cantidad de aire por la nariz inflando el pecho. Sosteniendo el arpon con la otra mano y mirando al frente.

—De acuerdo. Vayamos, antes de llegar le hablare a mis amigos Griffins. Debemos de estar reunidos por cualquier cosa—El Rey silvo con el dedo pulgar y el índice y varios silbidos se oyeron con gran eco alrededor de los chicos—Andando, nos verán en la cueva—Arthur continuo bajando por la pequeña cuesta con Samuel y los demás detrás de el, con la nieve cubriendo sus ropas y humo salía de sus narices. De no ser por la fusión ellos tendrían graves problemas y no serian de utilidad en caso de emergencia. doblaron hacia la derecha pasando por una casa, detrás de la estatua de la Princesa Celestia recordando aquella curiosidad en la mente de los chicos y ponys.

—Su majestad, Arthur. Me gustaría preguntarle sobre la estatua—Penelope se emparejo a Samuel con el espadón apoyado sobre el hombro y Arthur volteo a verla con desdén que fue mas que suficiente para intimidarla—Si no le molesta claro.

—Ya se que preguntaras, lo que todos ustedes ven. Esa estatua lo trajo ella, como una muestra de "Paz" según para mantener mi pueblo dentro del Reinado del mundo, algo absurdo. Muy absurdo.

— ¿Por qué? ¿Qué tiene de malo ser parte del mundo?

—Globalizacion—Dieron vuelta pasando por un pequeño callejón entre dos casas bajando pocos escalones y doblar en varias cuevas improvisadas hechas de madera—Sus ropas. Esas ropas que ustedes usan las usan muchas personas. Ropa hecha sin amor, sin consciencia. Ropa hecha en masa y vendida como pan caliente, sus formas de hablar, de actuar. Esa tonta manera de hablar educadamente hacia otros. Como si fueran personas mayores. Todo eso es culpa de la globalización. Computadoras, televisores, todo eso que ustedes veneran como un dios. Eso va en contra de la naturaleza.

—No comprendo Arthur, ¿Qué tiene de malo tener algo que muchos usan?

—Que actúan como si no tuvieran alma—Arthur aparto unas tablas de madera que estorbaban el camino y le cedió el paso a Samuel y el resto pasando bajo la tabla lentamente hasta cruzar el de ultimo dejando caer la tabla pasando entre los chicos en el estrecho pasillo de piedra y madera y bajar por unas escaleras de madera colgando de la pared—La ultima visita de la Princesa Celestia a este lugar nos trajo eso que ustedes llaman tecnologia. Para mi abuelo y mi padre fue una prisión. Se opuso a esto y la Princesa Celestia trato de entrar en razón a mi padre. Pero fue inútil. Armo una rebelión y en el camino la estatua cayo. Asi como su poder sobre nosotros, por no entendernos. Por no saber que nosotros eramos felices sin esas cosas.

—Entonces, ¿Todo fue por que quisieron ayudarles? Con todo respeto Arthur. Eso fue una vil groseria—Regina bajaba de la escalera al ultimo cubriendo su falda para que no le vieran la ropa interior pero su intriga era hacia la forma que se expreso de las cosas que ella amaba y anhelaba hacer.

—No. Si hubieran venido a ayudar para empezar hubieran diezmado la tormenta que ha causado bajas a nuestro hermoso hogar. Museos ¿Para que? ¿Para recordar como nuestra especie estuvo casi extinta por culpa de su especie? ¿Magia? ¿Usar la magia que nos condeno a este frio eterno? Para nada, nosotros seremos los únicos humanos que mantienen sus tradiciones intactas pero nosotros sabemos que ustedes chicos tienen a un demonio de lider. La princesa Celestia no es lo que parece. Ella comenzó esta guerra y fue ella quien la termino. Para someternos a su supuesta armonia—Arthur dio un ultimo salto deslizándose por una pendiente. Samuel hizo lo mismo al igual que las chicas. Usando sus brazos para abalanzarse a los lados y pasar por varios arcos de piedra hasta llegar a un lugar oscuro. Y eventualmente Arthur encendio una antorcha con una piedra de su bolsillo—Aquí es, las ruinas del museo de Griffinstone. Cementerio de aquellos que intentaron profanar nuestro hogar.

—Interesante. Muy interesante Arthur—Samuel miro el interior de la cueva, era una gran cueva y en las paredes se podían ver naves de la antigua ONU y la FENU , restos de motores con agujeros de lanzas dentro. Aun se olia la gasolina— ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que estan estas naves aquí?

—Tienen veinte años. Desde que termino la guerra Samuel. Mi bisabuelo tendría unos catorce años cuando termino la guerra.

—Entonces ¿Me da a entender que la princesa vino dos veces pero la primera fue para dejar el museo y la segunda solo para traer tecnologia?

—Asi es, mi padre me conto que cuando construyeron este museo lo construyeron a un lado del ayuntamiento. Cuando iban partiendo la tormenta arrecio y la nave cayo a este agujero. Por desgracia la Princesa Celestia iba en otra aeronave junto con su espejo y se fueron de este lugar. Despues regresaron para pactar su disque acuerdo de paz y fue cuando paso lo que te dije. Despues de eso no se atrevio a venir.

—Pero eso esta mal, la tormenta. Desde que llegamos la magia se siente en este lugar. Magia de alicornio. Esto fue magia de la Princesa Celestia. ¿Cómo pudo haber hecho algo asi?

—Quizas nuestras respuestas se aclaren en el museo Samuel—Rebecca señalo hacia el museo y una luz rosada y purpura brillaban por una de las ventanas. El museo estaba inclinado por un lado y sus restos esparcidos en montañas de escombros que únicamente sobrevivio lo que era una tercera planta.

—Ya entiendo lo que decía Abigail Sam. Me esta llamando. Nos esta llamando—Penelope aparto a Rebecca y a Samuel con un brillo en los ojos. Regina tenia la mirada apartada del museo con los ojos cerrados alejándose del grupo varios pasos murmurando cosas que solo ella y Rarity entendían—Veo algo Sam. Veo algo, feliz. Triste.

— ¿Qué es lo que ves Penelope?

—Veo a Pinkie Pie. En el Bosque Everfree. Con Twilight y las demás ponys. Estan persiguiendo a Nightmare Moon, porque juro una noche eterna. Y teníamos miedo de los arboles porque parecían peligrosos pero Pinkie Pie se burlo del miedo y volvieron al a normalidad.

— ¿Qué mas Penelope? ¿Qué mas ves? —Samuel tomo de los hombros a Penelope y ella seguía viendo hacia el museo.

—Derrotamos a Nightmare moon con los elementos de la armonía. Twilight, Twilight es la clave para todo—Penelope solto a Samuel caminando hacia el museo pasando por los escombros y Samuel suspiro pasándose la mano por la frente escuchando el consejo de Fluttershy "Deja que haga lo que sienta, podría ayudarnos mucho" Samuel asintió y camino detrás de Penelope atento a cualquier cosa. Mirando por las paredes y techo del a cueva sin sentir un peligro latente hasta que sus instintos saltaron y dio media vuelta apuntando con su ballesta al grupo de Griffins que bajaban de la pendiente cayendo detrás de Regina. Gibran camino hacia Arthur saludándolo con la cabeza. Samuel bajo la guardia.

—No encontramos al demonio rosado Arthur pero encontramos sus prendas cerca de aquí—Gibran saco debajo de su ala un trozo de su túnica. brillando en colores con resto de magia caotica. Arthur lo tomo con las manos y se la paso a Samuel quien la palpo con los dedos.

— ¿Qué dices Samuel? ¿Crees que sea de ella?

—Claro que es de ella, Daniela. Esta aquí y seguro que nos esta viendo ahora. Atentos todos. No se separen. Andando—Samuel guardo el trozo de tela en su bolsillo con la ballesta arriba de nuevo apuntando a todas partes siguiendo a Penelope. Regina estaba frente a los griffins tambaleándose murmurando cosas "Gran Gala del Galope" "Arte del vestido" "Opalescence"

— ¿Exactamente cuantos Aldebaran hay como ustedes?

— Por lo general. Son miles, muchos Aldebaran existen desde el termino de la guerra y la mayoría son estudiantes entre los 8 a 12 años en los que se les somete al estudio para saber si son Aldebaran.

—Vaya, sonara raro pero es como si fueran un ejercito de pubertos—Arthur sonrio sarcástico pero la tensión en el aire era notoria. La pose de Samuel listo para luchar lo incomodaba, le incomodaba no tener ese sexto sentido que los Aldebaran poseisan. Era envidia— ¿Y que hay de especial de ti y el resto?

—Que yo solo podría acabar con la vida de un continente entero si me lo propongo, al igual que Clarah. Mis amigas no tienen poderes como los nuestros; Laina y Alina tienen magia que puede usarse para regeneración y curación, Penelope tiene magia "Divina" Mayormente magia eléctrica y de luz, Rebecca puede usar sus alas como cuchillas que cortan casi cualquier material con sus cuchillas de acero y poder volar a velocidades increíbles, Regina tiene la habilidad de usar magia de escarcha capaz de congelar a cualquiera que se acerque a ella, también hay una chica que no vino con nosotros pero puede usar magia tan poderosa cuando esta transformada que puede hacer maravillas con ella. Abigail se puede convertir casi en una bestia hecha de madera que puede trepar por las paredes con sus garras y puede ver en la oscuridad absoluta. Ademas de ser igual de rápida que Rebecca pero es terrestre. Claro, su fuerza también es tan grande que puede partir grandes trozos de hierro con sus garras o su mandibula. Pero su magia no afecta a todos de la forma en la que Clarah o yo hacemos.

—Samuel, mira—Rebecca alzo vuelo extendiendo sus alas azuladas y Penelope comenzó a correr hacia la ventana del museo. Y Rarity detrás de ella. Una risa auno en toda la cueva causando escalofríos a todos y la tormenta de nieve entro por la cueva y una sombra apareció del museo. Una sombra de un gran dragon. Abrió los ojos, grandes ojos amarillentos mirando a todos mientras que Regina y Penelope entraban por la ventana escuchándose la ventana estrellarse y derrumbarse la única entrada al museo—¡Mierda! —Rebecca volo hacia el museo pero Clarah la detuvo envolviendo una de sus alas en su antimateria.

— ¡Es una trampa Rebecca! No caigas en su juego—Clarah solto a Rebecca y ella bajo lentamente moviendo su ala en círculos molesta pero entendida de la advertencia. La risa se podía escuchar aun en la cueva. Menospreciando a todos en la cueva, riéndose en las caras de todos. Enfureciendo a Samuel quien se mordia el labio molesto.

—Supongo que eres el espejo de Daniela. ¿O me equivoco? Discord—Samuel bajo la ballesta arrojándola al suelo y la sombra se postro sobre Samuel dejando de reir.

—Pero que tenemos aquí, un gran y poderoso Aldebaran del Caos. El preferido de la Directora Celeste. Pero algo torpe para la Princesa Celestia—Discord fue perdiendo su aspecto sombrio mostrando su verdadera apariencia. Mostrando de primeras su cuerpo alargado cubierto de pelaje marron y cola de reptil. La de su cabeza era marron grisáceo y tenia cabeza de pony con cuerno de alce y cuerno de cabra torcido y orejas larguísimas como una crin negra pero cejas igual de largas y blancas como nubes. Samuel intento averiguar de que animales estaba hecho su cuerpo confundiéndolo vilmente como un juguete. Pero sin notarlo ya estaba caminando sobre su hombro con sombrero y baston—He de reconocer que ustedes jovenzuelos fueron muy inteligentes en llegar hasta aca. Y eso que solo es el inicio de su camino.

— ¿Qué eres? —Samuel vio a su hombro y Discord se sobresalto dejando caer su diminuto baston al suelo.

— ¿Cómo que quien soy yo? ¿Qué no sabes lo que soy?

—Si, eres una quimera. Asi dicen tus reportes.

— ¿Quimera? ¿Yo? ¿Eso tan vulgar? —Discord ahora estaba apoyado a un lado de Samuel mirando al techo molesto—Para tu información, Soy un Draconequus. ¡Torpe! —Discord le dio un zape a Samuel caminando frente a el ahora vistiendo un traje negro—Yo soy Discord, el Dios del caos. Mucho gusto—Discord hizo una reverencia y fuegos artificiales aparecieron detrás de el y deslizándose a sus pies apareció Daniela vistiendo el mismo traje negro con baston y sombrero en cada mano.

— ¡Y es mi familiar hijos de puta! —Daniela estaba jadeando con una sonrisa en el rostro y todos veian con desprecio a ambos— ¿Ahora que tienen? ¿Qué dije Discord?

—Es que creo que les dijiste hijos de puta, quizas te excediste un poco con eso. Ademas, no hay música. ¿Cómo te quieres presentar sin música?

—Buen punto, se me olvido la música. Quizas si lo hacemos de nuevo ahora les guste.

—Nah, no creo. Son muy aguafiestas. Se nota que sus mamás los tiraron de chiquitos—Ambos volaban en el aire nadando en la nada mientras veian el techo. Todos veian desconcertados como se expresaban ambos tratando de comprender la situación.

—Olvidemos eso y veamos querida Daniela ¿Qué sigue en nuestro itinerario? —Discord estaba sentado sobre una silla de madera con una taza de porcelana con te en su garra y al bebérselo se tomo la porcelana dejando el liquido únicamente dejándolo sobre un platito de porcelana con alas a su lado.

—Hmmm…Veamos, La presentación. Fue un fracaso porque son bien amargados, Pero ¿Qué seguía? No le entiendo a la letra—Daniela tenia un cuadernillo en sus manos girándolo a sus lados—Es tu letra ¿Verdad?

—Querida, es tu letra. Tu eres la escritora y yo el actor.

—Carajo. ¿Es que no le entiendo? ¿Por qué escribi tan rápido? Nah, olvidenlo—Daniela arrojo la libreta y esta exploto en un mar de colores y confeti rascándose el pecho y la rodilla con la barbilla.

—Creo que seguía ser malos con los chicos—Discord estaba tocando una arpa y en vez de soltar una melodía soltaba notas musicales que bailaban en círculos de el y cantaban sonidos de guitarra eléctrica.

—Oh, cierto cierto. Bien, Hagámoslo—Daniela aplaudio un par de veces y las notas musicales desaparecieron junto con el arpa y Discord y Daniela aparecieron de pronto entre ellos. sin dejar de estar en el aire—¿Y bien? ¿Qué les trae a nuestra humilde morada? Sabandijas—Los griffins dieron un salto apartándose del grupo aterrizando sobre una caja de arena y había un Discord infante en el haciendo un castillo de arena.

—Oigan, tiraron mi casita. ¡Sucios gatos! —Discord desaparecio y la arena bajo los pies de los griffins se transformo en arena movediza y se empezaron a hundir y trataron de liberarse queriendo volar pero era imposible.

—Nah-ah-ah, esa arena es muy especial. No deja que nada salga. Y menos ahora que esta hambrienta—Discord comenzó a reírse mientras se pulia una uña con una lima de acero y los griffins luchaban contra la arena.

—Basta sucios demonios. Dejen a mis amigos en paz—Arthur apunto con el arpon a Discord y a Daniela molesto. Ellos bajaron la vista y voltearon a verle los que estaban a un lado de Samuel y el Rey no sabia a quien apuntar—Basta, ¡Me confunden!

—Creo que ese tipo ha perdido la cabeza—Discord señalo a Arthur con el dedo meñique mientras daba un sorbo a su te pero de nueva cuenta solo se bebio la porcelana y el liquido lo dejo en el aire.

—A mi me parece un aguafiestas. Y uno muy aguado.

—Daniela, si nos vas a hacer algo. Hazlo de una vez, sino vete de aqui—Samuel camino hacia el museo pasando debajo de ambos y una fuerza mágica le bloqueo el paso. Levanto la vista de nuevo y tenia a Daniela de cabeza sobre la suya.

—No Samuel, no podemos dejarte pasar. Si lo haces arruinarias nuestros planes

—Dejame ver si entiendo Daniela. Creo yo que en tu patético intento de distracción que elaboraste apenas hace unos minutos. ¿Quieres darme a entender que nunca tuviste la intención de luchar contra mi o contra mis amigos?

—Oh, eso. Bueno. Tienes razón, de hecho venia del baño cuando los vi entrar a la cueva y apenas se me ocurrio eso. Lo de pelear, bueno. Realmente no soy buena con los golpes. Ni Discord, tenemos brazos de fideo—Daniela dejo caer el brazo sobre el rostro de Samuel en forma de fideo mojando su rostro con salsa de tomate y trozos de carne y Daniela desaparecio reapareciendo ahora frente a el sentada sobre una estatua suya con la ropa de Samuel y su ballesta—No lo se querido Sam, luchar a tu nivel seria una perdida de tiempo. Obviamente tienes el poder para matarme pero no el suficiente para acabar con el caos en el mundo, aunque me ganes este mundo desaparecerá por culpa de todos que lo habitan. Asi que mejor que divertirnos un rato antes de que lo destruyan—Daniela se dejo caer sobre la estatua mirando de cabeza el museo suspirando.

—La niña tiene un punto Sam—Discord había tomado la forma de Samuel pero su rostro era la suya asustando a Samuel golpeándolo pero su mano atravesó su cuerpo como gelatina y Discord recobro su forma caminando hacia un lado ajustándose la ropa— ¿Por qué siempre tienen que responder con violencia? Rayos, si que son maleducados. Y uno que siempre trata de ayudarles—Discord camino hacia Daniela mirando la estatua y el museo—Querida, creo que es hora de actuar. Las chiquillas ya han liberado su poder.

— ¿Ya? ¿Tan pronto? —Daniela se reincorporo viendo hacia el museo. Discord se sento sobre una butaca con una cubeta con rosetas de maíz— ¡Hey! Dame dame.

—Consiguete las suyas—Ambos peleaban sobre el maíz ignorando el hecho de que el museo estaba envolviéndose en un aura rosado y uno blanco. Sus paredes se estaban congelando y el aire comenzó a helarse mas notándose la escarcha en los brazos de Samuel quien al sentirse amenazado encendio su cuerpo de nuevo en llamas pero el frio era tanto que solo se podían ver algunas llamas y ascuas salir de su cuerpo. Todo el grupo se arrodillo ante el abismal frio hasta el Rey quien se aferro a sus pieles pero era inútil. Los griffins habían perdido el conocimiento y la arena dejo de devorarlos por el frio y Samuel se acerco a sus amigas quitándose la gabardina incinerándola dejándola caer en medio de las chicas quienes casi estaban hechas un ovillo sobre la nieve y escarcha.

—Mierda Regina, tu poder es. Horrible—Fluttershy dentro de Samuel seguía estando calida pero también se veía en peligro de que Samuel fuera incapaz de mantener su calor corporal y queria liberarse pero Samuel se lo prohibia por temor a que le hiriera el frio. Clarah estaba arrodillada también con Cherry en sus brazos calentándola con su cuerpo pero la pequeña estaba casi a la merced de la hipotermia que Clarah uso su magia para mantenerla casi fuera de peligro.

— ¡Bravo! ¡Eso era lo que queria! —Discord aplaudio viendo el museo congelado y Daniela sonreía viendo a Samuel luchando por no convertirse en hielo—Vamos Chiquillas. Vamos, liberen su poder para poder hacer lo que nosotros queremos. Ayúdennos a traer el caos—Los escombros que habían tapado la ventana se convirtieron en nieve y estallaron bañando toda la cueva en diminutos y elegantes copos de nieve y una suave ventisca salio de la ventana y entre una tormenta de nieve salio Regina, con sus botas de cuero negro con los bordes de oro y botones. Un pantalón de seda negro y una gabardina blanca elegante con tres gemas bordadas por un costado pero ahora las gemas tenían varios toques dorados en forma de rombo pero iban en espiral conectándose entre las gemas, bajo su gabardina se veía su sueter de color violeta pero ahora tenia un emblema bordado. Era la cabeza un unicornio blanco en perfil con la melena purpura. Clara referencia a Rarity y bajo la cabeza tenia dos "R" en cursiva, conexión entre los nombres de Regina y Rarity. Sus guantes de cuero negro tenían una gema azul en cada uno y los dedos de cada guante tenia un rombo dorado sobre el espacio de las uñas. Su cabello había tomado la similitud a la melena de Rarity pero larga como el cabello de Regina. Y tenia una pequeña tiara sujetando su cabello y un botón en forma de rombo sobre su oreja izquierda— ¡Genial! ¡Vamos querida! ¡Muestra tu encanto, congélanos de tu gran poder! Si es que puedes vaya—Regina se aparto y volteo apenas hacia atrás y de los escombros congelados salio Penelope. Aterrando a Samuel, por su prominente aspecto; Su faldón era de de color azul con una franja amarilla recorriéndolo en espiral a lo largo de la falda. Sus botas de oro ahora eran de color azul con rosa en los bordes y las rodilleras ahora eran en forma de globo. Su armadura era la misma. Pero su ave Fenix en el pecho había desaparecido y tenia el trio de globos en el pecho con sus respectivos colores y sus guanteletes tenían cada uno tres globos sin color y sus hombreras eran de color azul celeste, su cabello rubio se esponjo y tenia una franja rosada a lo largo de su cabellera. Y lo que mas le impacto a Samuel fue ver a Penelope sonreir como si hubiera perdido la cordura. Se podía ver su piel marcada por su sonrisa y sus ojos contraídos de aquel padecimiento—Oh, a ella si le cayo mal su transformación. Creo que tenemos un pequeñito problema con esa chica.