QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO MAS DE ESTE FIC, ANTES QUE NADA PERDONEN LA DEMORA. ES QUE SE ME COMPLICARON ALGUNAS COSAS AL MOMENTO DE ESCRIBIR EL CAPITULO Y TUVE QUE REACOMODAR UNAS IDEAS. DE HECHO AGRADEZCO MUCHO A UN AMIGO A AYUDARME CON DICHAS IDEAS PARA DARLE UN FINAL A ESTE ARCO DE HISTORIA. LO CUAL TAMBIEN DIGO QUE YA DEBERIAN DE FALTAR AL MENOS DOS CAPITULOS ANTES DE ACABAR EL ARCO DE HISTORIA. SI, ME EXCEDI MUCHO CON ESTE ARCO DE HISTORIA PERO DIGAMOS QUE AQUI VIENE EL CLIMAX PARA LO QUE QUEDA ANTES DE TERMINAR. EN FIN, ESPERO QUE LES GUSTEN ESTE CAPITULO TANTO COMO A MI AL ESCRIBIRLO. NOS VEMOS HASTA LA PROXIMA
—CAPITULO 47: LA TEORIA DEL CAOS; DEBIL HERMANDAD—
—Querida Daniela, debo de sugerir que quizás esto fue mala idea.
— ¿Eh? ¿Por qué lo dices Discord?
—Miralos, esos chiquillos ya han encontrado la mitad de los elementos. Les estas dando armas para liquidarnos.
—Ah, si. Eso, sus elementos.
— ¿Y no piensas hacer algo? Vamos, hagamos algo divertido con los chiquillos. Hagamos lo que hice una vez con las torpes ponys en el laberinto de Canterlot.
—Eso es muy aburrido Discord. Eso de ponerlas en contra es aburrido. Ademas no funciono tu plan y te convirtieron en piedra en aquel pueblucho de ponys.
—Eso fue porque me confié. No crei que esa Twilight Sparkle fuera a reunir a sus amigas después de lo mal que le trataron. ¿Y que sugieres entonces?
—Ahora que lo dices, no he pensado mucho. Aunque podríamos divertirnos con ellos un poco mas. ¿A que dirección van?
—Se dirigen a Neo Canterlot, donde escondimos los elementos de la armonía.
— ¿Qué tal si hacemos unas cuantas llamadas notificando a los noticieros locales sobre el ladron de los elementos?
— ¿Para que haríamos tal…? Oh, ya veo. Interesante Daniela. Muy interesante. No habría pensado algo tan descabellado.
—Andando Discord. Tenemos que ver una ciudad en llamas.
Samuel y el resto de chicas aparecieron en la estación de trenes de Neo Canterlot. Mirando frente las vías ferroviarias colgantes donde coincidió que un tren paso a toda velocidad frente a ellos moviendo sus cabellos y quitando la nieve de sus hombros. Samuel sacudió la cabeza quitándose los restos de nieve al igual que las chicas. El suelo de la estación de trenes era de ladrillo con bloques de porcelana marmolado. A su lado había puertas de plástico donde había lectores de tarjetas para pagar el pasaje del tren magnético. Personas pasaban por las puertas esperando el próximo tren que iba a detenerse para llevarlos al otro distrito de la concurrida ciudad aunque había algunos que veian extrañados a los chicos forasteros.
—Sigo, sin entender. Que carajos paso—Penelope dio un paso al frente quitándose la nieve de los hombros, Samuel suspiro pasándose la mano por la barbilla girando el cuello tronándose los huesos— ¿Qué paso?
—Paso que congelaron toda la cueva, con Daniela, Discord, y Arthur incluidos. De no ser por mi hubiéramos terminado de la misma forma—Abigail suspiro estiro el cuerpo girando su cadera en círculos e inclinándose de atrás hacia adelante—La próxima vez no nos quieran matar en el proceso.
—Lo siento mucho Abigail. No sabíamos lo que pasaba—Regina tenia un pañuelo en mano quitándose la nieve de su sueter blanco y Rarity hacia lo mismo con su pelaje y melena—Sentiamos que algo nos llamaba. Era algo, instintivo.
—Y eso casi nos mata a todos. Además, Penelope ¿Qué era esa actitud tuya? —Samuel miro a ambos lados de la estación y la gente poco a poco iba prestando atención hacia el, intentando reconocerle y mas por su ropa.
—No lo se, estaba feliz. Queria hacer feliz a todos. No lo se, no me sentía yo misma. Saque un cañon y comencé a disparar confeti. Dios, Confeti. Era, raro. De locos—Samuel hizo la señal con la cabeza y camino hacia una de las terminales y puso su mano para sobre cargar la terminal y las puertas se abrieron y pasaron en fila siendo observados por cada vez mas gente.
—Vayamos a un lugar mas privado. Nos estan viendo, deben de saber quienes somos—Samuel siguió caminando al frente pasando por toda la terminal. Viendo al fondo las puertas hacia la ciudad mas importante del mundo. La utopia que tanto anhelaba Theresa con cientos de humanos y ponys caminando entre ellos, la mayoría tan centrados en sus vidas aburridas y cotidianas que no notaban la latente amenaza puesta por el Presidente Emmerich.
Samuel estaba encorvado con las manos en sus bolsillos mirando a todas partes y cada vez que alguien se acercaba a ellos este lo apartaba con el brazo causando molestia por la gente hacia el llamando mas la atención en vez de evitarla. Pero las miradas estaban sobre Fluttershy quien llevaba a rastras la gabardina de Samuel y tenia su bufanda alrededor del cuello con las ultimas marcas de nieve, las mujeres y las ponys se enternecían de la pegaso al verla mas pequeña de lo normal y mas por sus mejillas rosadas por el frio y su gran melena afelpada por la abrupta sequedad del aire.
Las chicas veian por su parte la gente quienes poco a poco reaccionaban hacia ellos, notándose como murmuraban entre ellos y otros sacando lo celulares tan futuristas tratando de buscar fotos que coincidieran con lo que veian pero apenas sabían quien iba al frente y la que iba al fondo, Samuel y las chicas salieron de la estación de trenes parándose en hilera viendo la ciudad con sorpresa. Fluttershy se quito la bufanda y la gabardina se la dio a Samuel y la primera desaparecio por la ausencia de magia en una suave capa de chispas que desaparecieron en el aire.
Frente a ellos estaba la ordinaria calle con personas transitando de un lado a otro ocupando la misma con una gran cantidad de ponys y personas. Edificios altos con grandes cristales azules y algunos con paneles solares en las esquinas proveyendo una fuente de energía valiosa asi como su llamativa estética. Había coches voladores.
Todos quedaron hipnotizados ante los vehículos voladores. Usando solo paneles redondos como llantas y estas emitían ondas amarillas que los mantenían sobre el suelo, semáforos con la misma función y todos iban muy a prisa sin detenerse con una sincronía perfecta entre cada alto y cruce. Inclusive había motocicletas de un lado a otro sin emitir ningun sonido molesto, gran variedad de vehículos en el cielo pasando entre los autobuses, como una autopista invicible. Al final de la manzana había un elevador de aire con una pasarela de unos cinco metros de longitud donde las personas esperaban el transporte publico o los taxis.
—Supongo que por eso Theresa queria venir a este lugar desde siempre—Penelope miraba de un lado a otro con el asombro al igual que el resto. Samuel bajo sus animos al escuchar el nombre de su hermanastra y bajo la mirada viendo a las personas quienes no tenían un vehiculo.
—No hemos venido a pasear chicas, debemos de terminar nuestra labor. No sabemos que harán Daniela y Discord cuando nos vean de nuevo—El tono de voz de Samuel se sentía la amargura y tristeza. Queriendo ocultar su tristeza por la puñada sentimental de Theresa el dia que todo comenzó. Tenian mucho tiempo fuera de Ahcamoth y queria descansar. Dejar de ser un monstruo que no es. Pero sabe y siente que seguirá siendo hasta que muera. El celular de Samuel zumbo en su pantalón y lo saco algo humedecido con migajas de nieve en la pantalla y le paso el dedo y la pantalla holográfica se extendió y apareció Barbara de nuevo con el pelo alborotado y ollin en su ropa. Samuel recobro su postura y tono de voz preocupándose por barbara apenas viéndola— ¿Qué sucede Barbara?
—Samuel, bueno. Me alegro sabiendo que ya llegaste a Neo Canterlot. Tengo dos noticias. Una buena y una mala. Y no te doy a escoger porque no tengo tiempo para hablar; Ahcamoth esta en una anarquía absoluta. Alguien de adentro comenzó a abrir candados de los sectores de la ciudad y la gente que sabia de la noticia comenzó a difundir la noticia y casi toda la ciudad esta en llamas. Solo hemos contenido el sector oeste, norte y Noroeste. Lo demás, es un caos.
—Mierda, ¿Y la buena?
—Esa era la buena—Samuel se maldijo entre dientes deduciendo fácilmente la ultima palabra "Caos" —La mala es que Theresa esta entre la gente que esta difundiendo la noticia, mis contactos dicen que fue ella quien uso sus conocimientos para hackear el sistema de seguridad de las paredes subterráneas y abrió las puertas hacia los demás sectores. Lo peor es que va junto con una chica y creo que es quien en verdad robo los elementos de la armonía.
—Mierda, ¿Por qué lo dices? ¿Qué te hace creer que la que le acompaña es la ladrona?
—Porque tiene la habilidad de aparecer en varios lugares a la vez, aparecer donde desea y pareciera que guía a Theresa a hacer esas cosas—Samuel miro a sus amigas quienes habían rodeado el celular escuchando en silencio a Bárbara, se apreciaba la tensión en el aire alrededor de ellos. Samuel suspiro con fuerza escuchándose su voz cansada incapaz de seguir hablando.
—Dinos Barbara ¿Qué ha hecho el gobierno ante esto? —Penélope no paraba de pensar en sus familiares y en sus hermanas menores. Al igual que los pasteleros al mismo que Pinkie Pie sentía incapaz de emitir una sonrisa aun por mas tenue que fuera.
—Estamos usando la fuerza, afortunadamente ha habido gente que se ha mantenido con calma y ha obedecido las ordenes de la FENU y ONUHE y han sido enviadas a refugios subterráneos lejos del caos en el exterior pero quienes se oponen a esto y tratan de cometer crímenes pensando que al final morirán y que ya nada tiene valor. Estamos viendo la forma de no causar muertes pero nuestros métodos de violencia pacifica no es capaz de calmar su ira.
— ¿Qué hay de nuestras familias? —Abigail se acerco y acaricio la melena de Applejack compartiendo la misma tensión que el resto.
—No se preocupen, mucho antes de que esto pasara nos encargamos de llevarnos a sus familias. Al ser seres cercanos a un agente de la FENU fueron llevados a refugios lejos del problema pero por ende tuvimos que decirles la razón del porque nos los llevamos. En un principio tuvieron miedo pero les contamos que ya estaban en camino buscándolos y que ya tenían mas del a mitad. ¿Tienen la mitad al menos verdad?
—Si, de hecho tenemos tres exactamente. Vinimos a Canterlot buscando las demás ya que aparecen en el espejo.
— ¡Asombroso! Ya que eso era lo que quería escuchar y querían escuchar los altos mandos. Ya que todos han confiado en ustedes. Se rumorea que si logran conseguir los elementos las princesas les darán algo asombroso como recompensa.
—Que me den una vida ordinaria—Samuel rompió el silencio mirando con esa antipatía suya y Bárbara corto su platica y las demás le veian a los ojos y el ignoraba eso—Tenemos la mitad de los elementos, lo que ha pasado con ellos es nuestro problema. Pero me alegro saber que alguien confía en nosotros. Bárbara, si ves a Theresa de nuevo no dudes en hacerle daño. Lo mismo va para Twilight. Si las atrapas mantenlas lejos de aquella chica. Es peligrosa, muy peligrosa.
—Entiendo Samuel… ¿Qué harán ahora?
—Buscar los elementos pero no sabemos como movernos por aquí.
— ¿Por qué no buscas a Simón? podría ayudarles en esto. Es un oficial de alto rango en la FENU—Samuel miro a Bárbara a los ojos que tal presión viajo hasta su casa y ella se sintió abrumada viendo a Samuel de esa forma—Quizás no lo hagas.
—Tienes un buen punto Barbara, pero Simón es de la FENU. No se si es de confiar y lo que menos quiero es tener que luchar contra el, por qué obviamente perderá.
—Pero no queda de otra Samuel, en nuestro lado se rumorea que gente consiguió escapar del aislamiento general y se fueron a otras ciudades para prepararse una revolución contra todo el gobierno.
—No te preocupes Bárbara, traeremos los elementos de la armonía. Y acabare con esa chica que comenzó todo esto. No te preocupes. Pero has caso a lo que te digo, si ves a Theresa y Twilight detenlas. Aléjalas de esa chica. No pueden acercarse a ella. Por favor Bárbara—Bárbara miro a Samuel en silencio y asintió varias veces suspirando.
—De acuerdo Samuel hare lo que me pides pero consigue los elementos de la armonía. Faltan pocos días para que este mundo termine. Los científicos creen que en un par de días se empezaran a notar cambios en el ambiente y la gente desaparecerá junto con los ponys. Tengan mucho cuidado chicos. Todos dependemos de ustedes.
—Gracias Bárbara, igualmente. Cuídate y no vayas a pelear por nada del mundo, deja que los demás arreglen el problema. Por favor.
—Gracias Samuel por ser tan sensible—Bárbara sonrió y la llamada se corto y Samuel guardo el celular levantando la vista hacia sus amigas quienes veían en silencio a Samuel. Teniendo esa empatía que a la larga le molesta a Samuel.
— ¿Y sabes como contactar a tu hermano? —Clarah tomo el hombro de Samuel y el asintió mirándola a los ojos y eventualmente a la calle.
—Y se como hacerlo, pero no tienen que ver que vienen conmigo. Solo síganme a la distancia, y con eso basta.
— ¿Qué haras? —Alina se acerco a Samuel pero el se alejo de las chicas mirando a los coches que volaban, mirando por las partes inferiores viendo las placas redondas que emitían energía mágica.
—Son bonitos los coches estos, absorben la energía del sol y dentro tienen un motor que transforma dicha energía y la convierte en magia que anula la gravedad del vehículo. Me molestan y me tapan el hermoso cielo azul—Samuel se envolvió en una capa mágica protectora y aumentando su peso con magia. Clarah fue la primera en notar la intención bandalica de Samuel que se aparto de todas casi corriendo y las demás apenas reaccionaron intentando disimular ignorancia yendo rumbos aleatorios. Fluttershy se quedo en su mismo lugar viendo a todas partes que de la tensión se quedo en su lugar ocultándose entre su melena sujetando su cola y Samuel escogio su victima, un vehiculo de color rojo convertible con un aspecto sugerente al parecer muy costoso. Inclusive vio al conductor quien hablaba por teléfono con lentes de sol y Samuel sonrio y apenas el coche se detuvo sobre Samuel el dio un salto atravesando el coche sin problema alguno, como si fuera un trozo de pan y el estruendo se escucho por toda la calle y Samuel quedo sobre el cofre del vehiculo con el pequeño motor en mano con el frasco de vidrio con la fuente mágica y la estrujo liberando un rayo que se disperso en el aire y el coche comenzó a descender lentamente y el conductor tartamudeaba de la horrible impresión dejando caer su celular y Samuel sonreía hacia el chofer burlándose por ser tan crédulo—Su carro me molesto cuando iba caminando. Lo siento—El coche se estrello contra el suelo, afortunadamente la gente noto toda la acción y corrieron con miedo dejando un gran espacio libre. Penelope y Clarah estaban decepcionadas por el absurdo plan de Samuel para llamar la atención cuando era algo que queria evitar.
— ¡ES UN ALDEBARAN DEL CAOS! ¡LLAMEN A LA FENU! —Una mujer grito a lo lejos señalando a Samuel con el dedo índice. Y la gente que se mantuvo en la escena sacaba sus teléfonos celulares al igual que los ponys, Samuel sonrio de mejilla a mejilla viendo el espectáculo creado a su alrededor.
— ¡Oh! Asi que aquí también me conocen, me alagan mucho. Me divertiré mucho destruyéndolos a cada uno de ustedes—Samuel saco su ballesta pero sin municion para no herir a la gente, pero esta ignorante no sabia tal detalle y apunto al chofer del vehiculo desbalijado quien temblaba del miedo viendo el arco de la ballesta apuntando entre sus ojos—Dime querida sabandija. ¿Quieres morir?
—Este idiota quiere que lo manden al polo norte—Penelope suspiro fastidiada, a su lado estaba Clarah riendo y Laina preocupada mirando sobre el hombro de Clarah con Lotus a su lado.
— ¡Vamos querida gente de la gran ciudad! ¡Traiganme a Simon Ariel, capitán de esta horripilante ciudad junto con Shining Armor! —Samuel comenzó a disparar al aire bolas de energía y estallaban en chispas rosadas. La gente corria de un lado a otro pero obviamente hcian lo que Samuel queria ya que Simon si era alguien de poder y reconocido por la gente. Las sirenas se oian a lo lejos y Samuel reia como loco sin dejar de disparar al aire balas falsas pero su actuación comenzaba a notarse ya que sudaba del cansancio por usar tanta magia. Pero para su mala suerte fue golpeado por un grupo de ponys alados con armaduras plateadas con toques rozados en los contornos. Algunos le despojaron de su ballesta y sobre ellos había un camión azul con las siglas blancas de la FENU pero una subcategoría popular desde la antigüedad "FENU SWAT" transmutada a un equipo equilibrado entre humanos y Equestres donde ambas partes son Aldebaran y son capaces de anular la magia de un Aldebaran del caos pero carecen de miembros. Que solo la capital del mundo disponía de este equipo— ¡Carajo! Quítense—Samuel comenzó a moverse a los lados intentando quitarse la docena de pegasos pero sus pesadas armaduras le impedían moverse y en sus manos colocaron esferas de metal para evitar usar su magia y un collar negro inhibiendo su fusión con su pony espejo. La gente grababa todo el alboroto con cierto alivio saliendo de los negocios poco a poco.
— ¡Arriba! —Un pony sobre el camión grito y todos los ponys se apartaron de Samuel y las esferas en sus manos se juntaron de golpe haciendo las esposas perfectas para un Aldebaran y una pesadilla para un Aldebaran del Caos— ¡Maldita sea! ¡Eres tu! —Samuel estaba sentado en el suelo mirando al pony sonriéndole, con su melena ondulando con el viendo formando un arcoíris azulado y del camión salio una placa de acero que imano las esposas y se elevo lentamente quedando colgado por las manos, los guardias volaron hacia el camión en dos hileras entrando por las puertas traseras y Clarah lanzo una diminuta chispa fusionándose en el cuerpo de Samuel y el camión desaparecio de golpe usando un tele transportador movil.
—Muy bien chicas, andando. Sabemos a donde fueron— Clarah saco a Cherryfeather debajo de su blusa y comenzó a rastrear la chispa que ella lanzo.
—Menos mal que no se llevaron a Shy—Laina camino hacia Fluttershy y ella miraba el coche hecho trizas con el humo gris saliendo lentamente y como el chofer apenas reaccionaba a la situación comenzando a gritar paralizado, se veía una grua detenerse a su lado y con ello ambulancias y mas organizaciones— ¿Te sientes mal por o que hizo Samuel?
—de hecho fue lo mas oportuno pero. Pudo haber habido otra forma—Shy se levanto lentamente sacudiendo su pelaje por los restos de metal y magia sonriendo. Las demás chicas poco a poco se reunian en el lugar inicial y eventualmente partieron hacia el centro. Donde estaba Samuel.
Samuel estaba atado de los pies y manos sentado en el suelo con el collar en su cuello y una en su frente. Sonreía viendo a todos los guardias apuntarle con armas paralizantes y los unicornios con sus lanzas mágicas. En un cuarto gris con cámaras de seguridad flotantes alrededor de Samuel sin quitarle la mirada encima.
—Chicos, chicos. Estupidos chicos. ¿Creen que eso bastara para detenerme? —Samuel se paso la lengua de un lado a otro sin dejar de sonreir con un tono de voz tan arrogante que haría volver loco al mas tolerante de la sala—Son 14 en este cuarto. Ponen delante a sus espejos y ustedes detrás de ellos. Si uso mi magia, al menos mataria a los ponys. Ustedes, me divertiría un poco.
—Desgraciado, todos los aldebaran del Caos son tan arrogantes. Quisiera matarlos—Un guardia Equestre puso su primitiva lanza en el cuello de Samuel provocándole una carcajada corta— ¡¿De que te ries imbécil?!
—Es tan lindo ver a ustedes los ponys hablar de matar. Cuando ustedes antes vivian de petunias y dulces. Se nota que nuestra ideología se les metio hasta el culo. Y eso me es lindo. Venir a esta ciudad, demostrarle a su gente que no estan a salvo. Y que si no cumplen con mi exigencia. Moriran—Samuel expuso las esposas en un aura purpura apartando lentamente la lanza mágica y los humanos se acercaron apuntándole con las pistolas paralizantes. Pistolas de escuadra con una pequeña bobina en la parte inferior de la empuñadura con un rayo azul girando lentamente y el cañon se asemejaba a la de un rifle de francotirador por los orificios a los costados pero en vez de reducir el retroceso esto evitaba que el arma tuviera una sobrecarga y afectara al usuario—Oh vamos ¿Creen que bastaran esas tristes armas? Hablan con el Aldebaran mas letal del nuevo mundo.
—Y quien esta a punto de ir al polo norte por retar a la FENU—Simon apareció entre el grupo de guardias quienes aun teniendo a uno de los mayores exponentes de la FENU, casi mano derecha de la princesa Celestia y contacto mas cercano con ambas princesas. Lider nato por dirigir a todos los agentes de la FENU a lo largo del mundo contribuyendo con la seguridad totalitaria y resguardo de la mayoría de los Aldebaran que amenacen la falsa paz. Vestia un traje blanco con botones de oro, tenia un parche de un ave Fenix con las alas extendidas con las garras incrustadas sobre un sol amarillo. Unas placas de oro bajo el ave y en los hombros las palas de color lavanda con seis estrellas de plata, un rango recién añadido por el mismo presidente. El cual se nombra "Capitan Supremo de ejercito" El cual se le engloba bajo a su mando todos los recursos militares pero con dos fines; "Acabar con los Aldebaran rebeldes y mantener la paz" Dicho por el Presidente mundial—Shining Armor tenia razón al decirme que al que habían apresado era nada mas y nada menos que mi hermano menor.
—Que frio eres conmigo "Hermano" —Samuel calentó sus manos y el metal se fundio y todos se acercaron a Samuel con el metal deslizándose lentamente al suelo dejando una mancha plateada, Samuel movia los dedos lentamente—En serio Simon, sus esposas son muy incomodas.
—No vamos a darle el lujo a los Aldebaran del caos la comodidad de unas esposas. No merecerían nada—Simon se arrodillo frente a Samuel levantando la mano. Con un guante blanco de seda y poco a poco los oficiales dejaban de apuntarle pero la desconfianza aun seguía sobre Samuel—Dime Samuel ¿A que viniste a Neo Canterlot? ¿Qué es lo que ganas con amenazar a la pacifica gente de aquí?
—Me perdi, queria ver a mi amado hermano y al no saber como encontrarlo. Bueno, hice lo mejor que se hacer. Hacer el crimen con mi nombre dado por la gente que me creo—Samuel fundio el metal de sus pies y rompió el collar de su cuello y cabeza recargándose en la pared mejor.
—Pudiste haberle dicho a Theresa, ella tiene mi numero o a Carol. Asi pude haberte dado una escolta para que te traigan a salvo. No a que tu seas un prisionero.
—Bueno, cuando roban los elementos de la armonía y tu eres el principal centro de atención dudo mucho que ser escoltado a un lugar a salvo no es la mejor opción. ¿O si? —Simon se quedo callado mirando a Samuel a los ojos y el sonreía con esa misma actitud pero ahora se veía en sus ojos la tristeza.
—He visto el desastre de Ahcamoth. Dime por favor Samuel ¿Theresa vino contigo?
— ¿Qué? ¿Acaso es una broma? ¡Theresa se quedo! Apenas nos dijeron que los elementos fueron robados por un Aldebaran del caos ella dudo de mi y de Clarah. Y se quedo en la ciudad. Hace unos pocos minutos me dijeron que ella es quien esta esparciendo el caos en la ciudad.
—Pense que la traerías. No crei que Theresa hiciera eso. Quedarse y ser quien haga los problemas.
— ¿Traerla? ¿Me estas jodiendo, "Hermano"? Es claro que Theresa se preocuparía por ella misma, al darse cuenta que siempre sere el centro de atención a los problemas. Que todos temerían de mi, ella dudo. Desde el primer momento en el que yo. Samuel deje de ser un humano y me convirtieron en esto. Tuvo miedo, por eso me metio una computadora en el cerebro. Por eso nunca se aparto de mi lado, fue para investigarme. Por si un dia me volvia loco ella detenerme. Dime Samuel ¿Acaso piensas igual que ella? ¿Solo me tratas bien por miedo o acaso hubo una pizca de simpatía hacia mi? —Samuel bajo la mirada suspirando. Los guardias ponys y humanos dudaban si tomar acciones contra Samuel. Pero Simon se veía confundido. Ajetreado. Incapaz de dar una orden letal contra Samuel por haber dejado a su única hermana en aquella ciudad—Lo supuse, siempre supe que tu y Theresa me trataban para evitar que yo les hicera algo…
—Te equivocas. Te equivocas Samuel, mi hermana y yo te queremos mucho. Te queremos bastante, Quizas Theresa se dejo llevar por la situación. O si en verdad se siente asi debe de tener un escarmiento. Pero yo Samuel te quiero mucho. Eres mi hermano, aunque no seas de sangre eres de la familia y la familia se ama sin importar nada—Samuel puso su dedo sobre el corazon de Samuel. El miraba en silencio esa mirada llena de franqueza absoluta—Y este corazon vive para la familia. Porque tu también nos amas, aun tu carácter horrible. No sigues queriendo, si no nos quisieras no hubieras viajado por el mundo buscando los elementos de la armonía.
—El presidente te dijo ¿No? ¿Para vigilarme?
—Para nada, Carol me lo contó. Me dijo como te metiste al museo para buscar pistas del elemento de la risa y este se encontraba cerca del artico. Y como partieron en ese instante a buscar el elemento siguiente. Y por eso no pienso interferir en tu misión. Si el presidente te exigió que los consiguieras era porque tu eres la clave para esto. Resolver este gran caso que solo un Aldebaran del caos sabe resolver. Asi que deja de lloriquear para llamar la atención y vamos a por tus amigas…—La puerta estallo en cientos de escombros y la puerta metalica callo con un fuerte rebote, los guardias voltearon apuntando a los intrusos. Pero sus armas fueron succionadas de sus manos por pequeños orbes negros con purpura y Samuel se inclino a un lado sonriendo viendo a Clarah en la puerta junto con Cherryfeather sobre su cabeza, Laina, Lotus, Alina, Fluttershy y Abigail.
—Se te adelantaron un poquitín Simon—Simon bajo la mirada suspirando tallándose los ojos y se levanto lentamente girando viendo a las chicas de frente. Avergonzado al ver a sus hombres desarmados y rindiéndose tan cobardemente.
—Seas hermano de nuestra amiga no significa que puedas torturar a Samuel—Abigail dio un paso al frente con grandes gotas de sudor del nerviosismo que tenia al enfrentar a Simon.
—No le he hecho nada. Esta vivito y coleando. Mucho menos en una capsula criogenica—Simon se aparto y mostro a Samuel parándose lentamente estirando sus brazos y piernas—Siento mucho Clarah que mis hombres sean tan cobardes para luchar contra ti. Aunque tuviste ventaja.
—No te preocupes Simon, de todos modos no iba a hacerles nada.
— ¿Y las demás? ¿Vinieron con ustedes?
—Si, de hecho estan esperando afuera del edificio. Creen que estaban torturando a Samuel y esperaban una señal nuestra para entrar.
— ¿No es algo excesivo? Vamos, torturar a Samuel es una odisea. En fin, Samuel queria mi atención y la obtuvo. ¿Qué necesitan de mi?
—De ustedes mas bien, Necesito de tu gente—Samuel camino hacia las chicas parándose a un lado de Fluttershy quien Samuel le acariciaba la melena.
— ¿Qué cosa necesitas?
—El elemento de la lealtad esta aquí en la ciudad junto con el de la amabilidad. Y la chica que los robo también. ¿Conoces a Daniela Scottham? —Simon afirmo la respuesta en silencio. No era necesario una explicación al tener el máximo acceso a la red de la FENU.
—Ella es la Aldebaran del caos denominada Discordia. Obviamente el nombre le queda como anillo al dedo. Ella robo los elementos de la armonía y los difundio por el mundo. Tenemos tres a nuestro poder pero el problema es que ha estado jugando con nosotros.
— ¿Y que quieren de nosotros? ¿Detenerla?
—Para nada, detener a alguien que altera la realidad a su antojo es imposible. Aunque quiero que nos ayudes a volver a Ahcamoth cuando tengamos todos los elementos.
— ¿Y donde los tienen? Es mejor dárnoslos para demostrarle al presidente que estaba equivocado—Samuel sonrio mirando a Abigail y ella saco la piedra anaranjada de su bolsillo.
—Sabes que no me gusta llevarte la contraria, pero también me gusta retar a la gente. Si te damos los elementos tarde o temprano la FENU nos dara la espalda. Mejor ayudanos primero a detener el caos de la ciudad y luego veremos si les damos las piedras. Tu decides Simon—Simon se cruzo de brazos golpeando el piso con el pie varias veces mirando la piedra que sostenia Abigail.
—De acuerdo, los ayudaremos. Pero hagamos esto rápido. La gente comienza a sospechar. ¿A dónde crees que debamos ir primero?
—Al lugar mas importante de este maldito planeta—Samuel saco el espejo mirando el reflejo. Un reflejo que hasta le causaron escalofríos. Suspiro y giro el espejo hacia Simon y en su imagen se veía el castillo en la ciudad de Neo Canterlot. Un castillo de mármol y oro sobre la montaña mas alta al final de la ciudad, con grandes torres por todas partes y un gran arco de oro donde un sendero humilde de pasto bajaba hacia la tan metalica ciudad. El castillo de las dos princesas de Equestria.
