Holis, ¡disculpen la tardanza! Admito que me costó bastante este último capítulo, tenía una idea del final que quería, pero mucho de lo escrito en este último tramo de la historia, se me fue ocurriendo de a poco. Pero finalmente salió, y ahora que lo leo entero, me gustó mucho, espero que también les guste.
Y bueno, por el momento, los dejo leer en paz, enjoy!
Capítulo XVII: "Maybe we'll see each other in another life"
Luffy
"¿Qué está pasando acá?", es lo único que alcanzo a pensar, cuando debo nuevamente agacharme ante el ataque del Shinigami mayor.
-Despierta, Benihime - comenta y extrañamente podría notar como la katana le responde, porque emana un brillo rojizo y su poder me causa un escalofrío.
"Una vez Zoro me lo dijo, que las katanas tienen fuerza y voluntad por sí mismas, pero ahora realmente le noto su energía", aprieto los dientes.
Este la hace oscilar sin ningún esfuerzo, y con mucha suerte alcanzo a distinguir un destello rojo que se acerca a mi posición. Salto hacía un lado, evitando el ataque mortal.
"No sé cuál experiencia es más peligrosa, si esa vez en Marine Ford con Mihawk o esta", vuelvo a protegerme de otra ráfaga, mientras recuerdo la experiencia con el mejor espadachín del mundo y las ráfagas verdes que emanaban de su espada.
Aprieto los dientes, activo mi Gear Second y endurezco mi puño con Haki - gomu gomu no ... ¡pistol! - pero antes de poder conectar el golpe, este me bloquea con lo que parece un escudo rojo.
- Hadō número #63 ... Raikōhō - lo escucha susurrar, levantando dos dedos frente a su rostro, para a continuación, atacarme. Con mucha suerte alcanzo a distinguir, que de su mano surge un ataque eléctrico, el cual me impacta de lleno.
-… ¡Tsk!, ¡la electricidad no me hace nada!, ¡yo soy de goma ossan! - grito, aunque igual la técnica fue bastante mortífera y el dolor de cabeza me seguía atormentando - ¡¿y qué son esos ataques?! - grito en dirección a Ichigo.
Alcanzo a distinguir que este le hacía frente justamente a Rayleigh, el cual lo atacaba con su espada imbuida con su Haki, y eso ya era suficiente para poner en dificultades a cualquiera, aunque afortunadamente el peli naranjo era un hábil espadachín.
Pero ... "él también está débil, a todos nos pasa esto del dolor de cabeza, ¿qué significa?"
-Es ... ¡tsk!, ¡son ataques de Kidō ... son encantamientos que podemos usar los Shinigami, aunque yo apesto en eso - me dice este jadeando, haciendo lo posible por hacerle frente al pirata mayor.
Hago lo posible por mantenerme estable frente a la situación. Aunque a medida que intercambiamos golpes, más me costaba controlar mis impulsos.
Me obligo a calmarme, ya que no quería utilizar toda mi fuerza, para no dañar al maestro del peli naranjo, pero la situación se estaba volviendo imposible de mantener.
El Shinigami mayor era poderoso y yo estaba débil, necesitaba de todas mis fuerzas para poder resistirle.
Naruto
Por el rabillo del ojo puedo notar como una ráfaga roja hace trizas el suelo, dejando la clara marca de un filo, y no rebanando a Luffy únicamente gracias a que el moreno era ágil.
Hago una mueca, pero vuelvo a detallar a mi adversario. Al principio me había dicho que iba a hacer algo fácil, de hecho, me llamaba la atención que este fuera el maestro de alguien con un poder tan monumental como Goku, como que no cuadraba.
Pero el anciano había usado una técnica que le había hecho sacar montañas de músculo y había aumentado el doble su tamaño. Este era diestro en las artes marciales y a medida que intercambiamos golpes, podía vislumbrar ligeramente una similitud de movimientos a los de Goku.
Pese a todo, yo era un Shinobi, este nivel era algo a lo cual podía hacerme cargo de manera muy sencilla. Incluso en un momento, se me ocurre usar el Modo Biyū y usar mis colas de Chakra para acotar los movimientos del viejo, pero cuando lo intento, no puedo hacerlo.
Abro los ojos como platos – Kame ... Hame ... ¡HA! - alcanzo a lanzarme hacía un lado, evitando el feroz ataque.
Observo mis manos, frunciendo el ceño. "¿Qué me ocurre?", me alarmo. De hecho, un nuevo mareo me hace agarrarme la cabeza con fuerza y me dan ganas de acurrucarme sobre mí mismo.
- Vaya, vaya Naruto. Eso es decepcionante de ver en mi alumno, aunque bueno, siempre has sido un cabeza hueca - abro los ojos y al levantar la mirada, Kaka-sensei se reía burlón, mientras evitaba los puñetazos y patadas de Goku, quien lucía pálido y medio sudoroso.
- ¿Qué ...? - alcanzo a decir, cuando el maestro de Goku rebasa mi defensa y me manda una patada, que a duras penas logro atajar bloqueándolo con mi antebrazo, pero el impacto me deja viendo borroso.
- ¡Kame-sennin!, ¡pare, él es mi amigo! - grita Goku, intentando ir hacía su maestro, pero siendo detenido por el peli plata.
- ¿Y tú que hablas Goku?, siempre tan inocente y bobalicón - comenta el anciano. Lo observamos con un escalofrío, definitivamente algo en esta situación no estaba cuadrando.
- Tú no eres Kame-sennin - comenta Goku firme, dándole un puñetazo a Kaka-sensei, o intentándolo por lo menos - ¡y usted también deténgase!, ¡no somos enemigos! - el peli negro jadeaba. Al detallarlo, noto que lucía verde, al parecer por las náuseas.
Intento levantarme y el mundo vuelve a girar, haciendo que vaya a parar al piso. Un escalofrío se adueña de mí y no puedo dejar de temblar.
"¿Qué pasa?, ¿qué me pasa dattebayo?", aprieto los dientes que me castañean.
- Presencian al héroe de la Cuarta Guerra, el futuro Hokage - se ríe socarrón el ninja mayor - que mal chiste – aprieto fuerte los dientes.
- Us-Usted tampoco e-es mi maestro ... ¡Ka-Kaka-sensei jamás me diría eso dattebayo! - exclamo sulfurado - ¡é-él cree en mí! - aseguro.
- No te lo dice, pero lo piensa. Vamos Naruto, siempre tan patético, siempre tan necesitado de amor - lo observo boca abierta.
Sabía muy bien que ese no era mi maestro, pero ... "habla y se expresa igual a él, sé que no es él, pero sus palabras igual duelen".
- Toda tu vida solo y marginado, deseando ser Hokage para que las cosas tengan un mejor final, pero acabas de presenciar tu final ¿te gustó? - frunzo el ceño, de repente recordando esa tercera prueba.
- Eso ... ¡eso es mentira!, ¡ese no va a ser mi futuro! - el otro sonríe.
- ¡Callase! - de repente vuelve a aparecer Goku, haciendo frente al otro, pero Kaka-sensei invoca a Pakkun y al resto de la jauría, y les hace abalanzarse sobre Goku.
- ¡Tsk!, ¡esto no es nada para mí! - pero el moreno estaba débil, algo nos estaba enfermando y los caninos ninja eran poderosos de todas maneras.
Le saltan encima a Goku y le muerden, reteniéndole de la misma manera que hace tantos años atrás, los caninos retuvieron a Zabuza en el puente del País de las Olas.
- ¡Mal-Maldición! - exclama el moreno, intentando sacarse a los caninos de encima, pero estos más profundo le clavan sus dientes.
- ¡Goku! - intento correr hacía él, pero de repente alcanzo a ver una sombra veloz que se aproxima a mí y noto fugazmente un filo.
En una fracción de segundo, me pasa por la mente el recuerdo de Sasuke sacando su katana y apuntándome con ella, esa vez que nos reencontramos en la guarida de Orochimaru.
- ¡No Rayleigh! - llega Luffy como puede, haciéndole frente a duras penas a su maestro.
- ¡Monkey cuidado! - apenas logro entender lo que ocurre, de hecho, el grito de Ichigo en vez de orientarme, más me confunde.
Es así mientras estoy desorientado, que de repente alcanzo a notar como el mayor de kimono verde y sombrero aparece, e intenta ensartar a Luffy con su katana.
- ¡Luffy! - corro rápidamente y logro taclear a tiempo al moreno, ambos evitando los ataques de los mayores y rodando por el suelo.
- ¡Hey Son! - llega Ichigo, este con su katana ataca velozmente a los caninos del peli plata, los cuales retenían a Goku. Los animales sueltan un aullido lastimero y desaparecen con la típica nube de las invocaciones.
Una parte de mí se entristece por los canes, ya que ellos siempre estaban ahí para ayudarnos en nuestras misiones, pero me obligo a concentrarme y enfocarme.
Nos reuniones los cuatro, espalda contra espalda, medio para afrontar mejor la situación, medio porque estábamos desfalleciéndonos y de esta manera, nos sosteníamos entre los otros para estar de pie.
- ¿Alguien más siente que va a vomitar y quiere desmayarse dattebayo? - pregunto.
- Ni comiendo tanto me siento tan mal - me comenta Luffy.
- Lo mismo, creo que hasta prefiero mi enfermedad del corazón - comenta Goku.
- No me deja pelear bien ... casi ni siento mi Reiatsu - comenta Ichigo.
- Traté de entrar en Modo Biyū y no pude - hago una mueca.
- Yo tampoco puedo usar mis marchas - comenta el del sombrero, haciendo una mueca – ósea, la usé hace pocos minutos atrás y casi sentí que me explotaba la cabeza – se revuelve los cabellos con frustración.
- Vamos chicos - comenta el señor de más edad, aunque este se veía mucho más atlético y fuerte que el maestro más anciano de Goku - ustedes tan jóvenes y están en estas condiciones ... y yo que pensé que podías ser digno de Roger, que tonto fui - comenta mirando a Luffy.
Este aprieta los dientes - Rayleigh cree en mí, tú sólo eres una copia barata y si no estuviera tan mal, te vencería al instante - exclama el joven pirata.
- ¿Si? ¿Y cuándo hayas vencido a todos? Cuándo hayas encontrado el One Piece y conozcas los secretos del mundo. Cuándo hayas conocido lo sucedido en el Siglo Vacío, ¿qué harás entonces? - comienza el pirata mayor, dirigiéndose a Luffy.
- ¿Cómo mantendrás a tu tripulación contigo? - se encoge de hombros - se aburrirán de ti, especialmente con lo molesto y glotón que eres, ni de qué hablar de tus modales - sonríe socarrón - tus nakamas se irán, te abandonarán. El Gobierno Mundial los cazará y los matará, todo porque te conocieron. Y nada podrá llenar ese vacío, estarás solo, igual que antes de que conocieras a tus hermanos – Luffy aprieta los puños.
Pero el mayor no se detiene con su ataque - nada podrá llenar ese vacío y, luego vendrá algún novato lo suficientemente poderoso, y te liquidará – el moreno más fuerte aprieta sus puños, pero no parece reaccionar o contar con las fuerzas para replicarle al otro.
Recuerdo vagamente lo que conversamos al reencontrarnos los cuatro, lo que cada uno vio en esa tercera prueba de Yoshida, esos futuros horribles. Entiendo que este ossan está torturándolo con eso.
- Eso no pasará – intervengo - los nakamas de Luffy lo quieren y admiran, no sólo como capitán, sino que como amigo. No lo dejarán dattebayo - asevero.
- Aww que inocente que es él, me dan ganas de pellizcarle las mejillas - se mofa de mí el maestro de Ichigo, riéndose con un abanico en su mano.
- Urahara - aprieta los dientes el peli naranjo - tú te haces siempre el despreocupado, pero eres un buen hombre, este no eres tú. Sólo eres una mala copia de ese tonto de Yoshida - comenta frío.
- Es cierto, ¿¡dónde estás Yoshida!?, ¡muéstrate cobarde! - exclama Goku, serio y molesto.
- Uy, habló el invencible Saiyajin - se burla esta vez Kaka-sensei, o lo que fuera ese doble de Kaka-sensei.
- Sólo déjenlo gritar - suspira el viejo maestro, el cual vuelve a su tamaño normal, apoyándose en su bastón - te deja los oídos sordos, pero es mejor que grite, es como un niño jojo – se burla el mayor, con esa mochila de caparazón de tortuga.
- Suficiente, esto no lleva a ningún lado - suspira Ichigo - ganémosles a estas copias baratas y listo - los maestros se observan, medios burlones.
- Este niño necesita una lección de sus mayores ...- a continuación, observamos como Kaka-sensei y el Shinigami mayor comienzan a atacar al peli naranjo.
Al instante nos adelantamos con Luffy y Goku para defenderlo, pero nos bloquea el señor mayor con capa blanca, el tal Rayleigh.
Comenzamos a luchar y vuelvo a desquiciarme con el hecho de sentirme tan mal, no me permitía acceder de manera correcta a mi Chakra.
Es por eso que no detecto nada extraño, hasta que Goku comienza a gritarle algo a su maestro. Cuando volteo a verlo, el mayor estaba moviendo sus manos y cuerpo, luciendo bien concentrado.
De repente, un viento y una energía verdosa nos hacen tiritar ligeramente. Intento moverme, pero dicha energía parecía a vernos inmovilizado, tanto a Luffy como a mí.
- ¿Qué es esto?, ¡no puedo ...!, ¿¡qué ocurre dattebayo!?- exclamo, justo en el momento en que mis pies se despegan del suelo y el viento verdoso parece convertirse en una especie de tornado.
- ¡No puedo moverme! - grita Luffy, revolviéndose sin freno en contra de esta misteriosa energía que nos detenía.
- ¡MAFUBA! - exclama el maestro de Goku, concentrando sus energías o técnica en sí, hacía un pequeño recipiente.
- ¡Kame-sennin!, ¡NO! - Goku aleja por unos segundos al maestro de Luffy, para a continuación, velozmente destruir el misterioso recipiente.
- ¡Tsk! - de repente el tornado que nos había absorbido, desaparece y nos deja caer al suelo.
- ¿Qué?, ¿qué pasó? - comienza Luffy, poniéndose en pie con dificultad.
- Es una técnica de sellado, si hubiera continuado, Kame-sennin los hubiera atrapado dentro del recipiente - frunzo el ceño, apreciando que acabábamos de salvarnos.
Cuando recién estoy orientándome dentro de la batalla, nos llega volando una sombra que detenemos por reflejo.
Abro los ojos como platos, al darnos cuenta que la sombra correspondía a Ichigo, el cual lucía exhausto, de seguro por estar luchando contra dos de los mayores y, además, en malas condiciones físicas.
- Realmente son patéticos, y tú Luffy, mírate - comienza el maestro del pirata - escalando posiciones y haciéndote famoso, pero ahora casi fuiste absorbido en una técnica. Está difícil que te conviertas en el Rey Pirata, y si lo haces, sólo lograrás que luego un novato te venza - sonríe socarrón.
-Y ustedes, que sólo quieren proteger a sus familias - Kame-sennin señala a Goku y a Ichigo - pero sólo las perderán por sus pasiones, ese afán de luchar, sólo les hará perder a quiénes quieren - sonríe.
Y no sabría decir por qué, pero cuando comienzan a lanzarme comentarios hirientes a mí también, diversas imágenes de mi solitaria infancia me invaden mi mente.
Esos ojos vacíos que me miraban, también las miradas de odio y las de asco. Cada vez que se apartaban o apartaban a sus hijos de mí, como si tuviera alguna especie de enfermedad.
Esos momentos en que se reían de mí en clases, al ejecutar mal un Jutsu. O esa vez cuando sólo miraba entretenido una máscara y el vendedor me empujó, aventándome la máscara a la cabeza.
Esas noches pensando en que nada me salía bien, donde no sabía si Sasuke seguía vivo y la desazón me invadía en cada nervio de mi ser.
Ese dolor, al principio vacío, y luego desgarrador que me produjo la muerte de Ero-sennin. Despedirme del Chakra de mamá y luego del Edo-Tensei de papá, al terminar la guerra.
Todas esas sensaciones me invaden, donde casi podría pensar que las estaba viviendo por primera vez.
Me abrazo a mi torso y antes de poder hacer algo, o decirme algo a mí mismo, me encuentro en posición fetal, con las lágrimas derramándose por mis mejillas.
"No … eso ya pasó, ya lo superé ... ¡Dejé ese dolor atrás dattebayo!", me grito a mí mismo, agarrándome la cabeza, pero esos sentimientos me tenían la mente nublada y con una creciente crisis, la cual me hacía llorar desconsoladamente.
Alcanzo a notar ligeramente, que los otros están igual que yo.
- Jeje ¿qué tal?, ¿ya tuvieron suficiente? - usando toda mi determinación, levanto la mirada y observo la figura burlona de Yoshida.
- ¡Mal-Maldito! - alcanza a graznar Luffy, entre hipidos. Este también se agarra la cabeza y comienza a darse cabezazos contra el suelo - ¡SAL DE MI MENTE!, ¡deja de mostrarme a Ace! - le grita.
- ¡Co-Cobarde! - se suma el Saiyajin.
-... ¿Acaso te gusta torturar? - el peli naranjo niega con la cabeza, con las lágrimas cayendo por sus mejillas - esto no tiene nada que ver con un juego ... ¡las muertes de las personas, no es un juego! - estalla Ichigo, luciendo débil y sudoroso.
- Podríamos decir que sí, si soy un torturador, pero no de su cuerpo, sino que de su alma - sonríe Yoshida, paseándose por delante de nosotros. Prácticamente estábamos todos en el suelo, agotados y con los corazones en un puño.
Nos señala - el que ahora estén sintiéndose con ganas de vomitar, es por otra razón a mi objetivo. Es sólo que están quedándose sin tiempo, la transición comienza a ser efectiva. Parece que no lograrán superar mi juego antes de que ... bueno, mueran en esta dimensión y no puedan volver a sus mundos - se encoge de hombros.
- Una pena la verdad, ¿qué se le va a hacer? - exclama alegre, pero fingiendo tristeza - aunque sí que es decepcionante que no pudieran superar las pruebas. De todas maneras, fue un placer conocerlos, de verdad que disfruté cada segundo con ustedes - nos sonríe con ternura, donde sólo me dan ganas de romperle la cara de un puñetazo, luego se voltea.
- Terminen el trabajo - les indica a las copias de nuestros maestros.
Ichigo
Aprieto los dientes, tan fuerte que me llegan a doler, pero no hay modo de llegar hasta Yoshida, ya que nuestros maestros tapaban el paso.
Hago un esfuerzo por enfocarme y dejar atrás las imágenes del cadáver de mamá, ahí en mitad de la calle. Esas imágenes de Karin y Yuzu siendo devoradas por Hollow´s, además de la imagen de Inoue siendo ensartada, por un hombre en sombras frente a mí.
Sacudo la cabeza y observo como Urahara aparta su abanico y se ajusta el sombrero. Me tenso, efectivamente es un fino movimiento, vuelve a desenfundar a Benihime.
Empujo a Monkey, salvándolo por los pelos del resplandor rojizo que emana de la Zanpakutō del Shinigami mayor.
"Diablos, cuando Urahara se pone serio siempre es complicado lidiar con él. Apenas lo logré esa vez que me entrenó, cuando intentaba salvar a Rukia de ser ejecutada", analizo, recordando fugazmente la experiencia.
Intento levantarme, pero me sentía como un cervatillo recién nacido. Todo me temblaba, especialmente las piernas. "No es sólo enfrentar a Urahara, sino que hacerlo en estas condiciones deplorables", hago una mueca.
Observo a todos lados, dándome cuenta que no podremos salir victoriosos, o siquiera en una pieza, si peleamos como siempre. Había que ponernos creativos y poco ortodoxos.
- ¡Oigan, rápido!, ¿saben debilidades de sus maestros?, ¿algo que podamos usar? - les susurro, sin perder de vista a los mayores.
Los otros también lucían temblorosos y llorosos, pero parecen hacer esfuerzos titánicos para orientarse y recuperarse.
- Ehh ... no le he visto nada a Rayleigh que podríamos usar como debilidad. Su Haki es muy fuerte y aunque se vea viejo, es muy rápido. Incluso pudo hacerle frente a ese almirante de luz - comenta Monkey.
- ¿Comandante de luz? - pregunta confuso Uzumaki.
- Sí, es una fruta del diablo, hace que pueda convertirse en luz y hacer ataques como ... ¡como rayos láser! - comenta emocionado - esos usuarios de frutas se les llama estilo Logia, es complicado hacerles frente sin el Haki - hago una mueca.
- No entendí mucho, pero el punto es que tiene pocas debilidades ... Urahara también tiene pocas, cuando se pone serio, demuestra lo sabio que es - hago una mueca.
- Pues ...- nos volteamos a ver a Son, este frunce el ceño - puede que sea una tontería y no sé si funcionará, ya que no creo que ese sea el verdadero Kame-sennin, pero ...- se acaricia la nuca - Kame-sennin se pone tonto cuando ve a una chica bonita, lo malo aquí es que no hay chicas bonitas. ¡Arg!, ignoren lo que dije - estoy por suspirar derrotado también, cuando noto algo por el rabillo del ojo.
Al voltear, observo a Uzumaki sonreír - ¿así que le gustan las chicas bonitas?, ¿y me imagino que con grandes bubis? - frunzo el ceño. Son también se ve confuso, pero asiente.
Monkey se cruza de brazos, haciendo una mueca - ojalá Nami o Robin estuvieran acá - el blondo vuelve a sonreír, limpiándose las lágrimas del rostro.
- No hay problema dattebayo – asegura con convicción. Por otro lado, los ojos del pirata brillan como estrellas de repente.
- ¿¡Acaso puedes invocar a una chica bonita!? - pregunta emocionado, pero el rubio niega.
- No exactamente - sonríe como niño travieso. Toma un respiro y hace una pose con sus manos - ¡Oiroke no Jutsu! - exclama y a continuación, una nube lo envuelve.
Nos alejamos un poco y antes de que se pueda disipar por completo la niebla, escuchamos la voz del rubio - ¡rápido!, distraigan a los otros maestros y yo voy con el viejo tortuga ... Quién se enfrente a Kaka-sensei, creo que una debilidad puede ser un libro llamado Icha-Icha que tiene guardado en su bolsa trasera. Si se lo quitan, sensei se distraerá … espero que funcione dattebayo - no entendiendo por completo, decido hacer caso.
Tras intercambiar una mirada rápida con los otros, nos lanzamos al ataque - vamos Kurosaki-san, estas mostrando una actuación bastante deplorable. Apenas puedes moverte - continua Urahara molestándome.
- ¿Sí?, ¿pues de quién será la culpa? -"vamos Uzumaki, lo que vayas a hacer, tiene que ser pronto. Mis energías menguan", aprieto los dientes con rabia hacía mí mismo.
Pero cuando doy un vistazo por el rabillo del ojo, toda mi concentración se va." ¿Qué...?", con suerte puedo pensar.
En el lugar donde antes estaba el ninja rubio, ahora en su lugar había una chica y no cualquier chica. Esta tenía piernas largas, unas caderas curvilíneas y delgadas, un cabello liso, largo y rubio que traía suelto. Un abdomen plano y unos pechos ... No puedo evitar avergonzarme, ahora que se disipaba la nube, podía notar claramente su cuerpo desnudo.
La chica dejaba a la vista su zona íntima, la cual intentaba tapar cerrando los muslos de manera pudorosa, además de mostrar unos pechos bien exuberantes.
Incluso luego de haber yacido con Inoue unas cuantas veces, no puedo evitar que los colores se me suban al rostro, al ver la exhibición de esta mujer frente a todos.
Y esta chica era francamente bellísima y, al mismo tiempo, lucía cierta inocencia en su mirada que ..."espera".
Intento concentrarme y esta vez reparo en unas marcas en sus mejillas, que asemejaban mucho a los bigotes de un felino. También me fijo en sus ojos que, aunque fueran muy cautivadores, eran de un intenso azul cielo.
Retrato otra vez su rostro y, me fijo en su sedosa rubia melena. "Es ... no lo creo, ¡es Uzumaki!", me espabilo por fin.
Este se había transformado en esta chica cautivadora y sexy, ahora lo veía claro. Al parecer, lo había logrado usando alguna técnica ninja.
Alcanzo a notar como este se mueve y casi desfila alrededor del maestro más anciano, quien lo miraba como si fuera una diosa, con las mejillas enrojecidas, los ojos como corazón y las manos que parecían garras, intentando sujetar las prominentes bubis de Uzumaki.
"¡Funcionó!", les mando una mirada a los chicos y corremos hacía el ninja peli plateado. Son y Monkey lo distraen, mientras yo logro cortar la pequeña bolsa que lleva tras su espalda.
- ¡Sí, lo teng ...! - de repente noto una patada que me hace caer hacía delante, al girarme rápidamente, noto a otro ninja peli plateado.
"Es ... un clon. Igual a lo que hace Uzumaki", me levanto.
-Detente o sino, este librito se quemará hasta no dejar ningún rastro - empiezo. El peli plata se detiene y algo parece removerse tras sus ojos.
"No sé si serán copias o son realmente nuestros maestros con las mentes lavadas, pero al parecer, algunos aspectos de sus personalidades siguen ahí, sólo que bien enterradas", analizo.
- ¡Ay!, ¿le gustan?, ¿le gustaría tocarlas? - al mirar al rubio, le veía haciendo bailes y mostrándose tímido, pero poco a poco este le acercaba sus bubis al anciano, el cual extendía sus manos ávidas.
- ¡Ahora! - exclamo, al instante rebano en miles de pedazos el libro con mi Zangetsu.
- ¡No!, ¡mi Icha-Icha! - grita el peli plateado. Ante su desconcentración, el clon se desvanece.
- ¡Ni que le fuera a dejar tocarme, viejo pervertido! - grita Uzumaki, dándole un puñetazo al viejo.
Este se soba la mejilla, pero también comienza a parpadear, viéndose confuso. "¿Será porque dicha situación suele ser algo usual en su vida? Por todos los espíritus".
El chico del sombrero sonríe, al parecer, también se le había ocurrido algo. Toma aire y comienza a …"¿¡por qué se pone a cantar ahora!?"
- Yohohoho, yohohoho - comienza a bailar y a aplaudir - binkusu no sake wo todoke ni yuku yo, umikaze kimakase namimakase, shio no mukou de yuuhi mo sawagu, sora nya wa wo kaku tori no uta - estoy por gritarle que pare, pero la canción parece detener al viejo pirata, el cual Son intentaba mantener a raya.
- ¿Uh?, se detuvo - comenta el Saiyajin. Me sorprendo cuando el pirata mayor comienza a parpadear como los otros, viéndose confundido.
Sonrío y me volteo hacía Urahara - ¿sabes? El otro día Yoruichi-san me dijo que había entrado a tu laboratorio, estaba buscando algo y, bueno ... me contó que algunas cosas se habían caído y que quemó algunos papeles por error - noto un tick en una de sus cejas.
Vuelvo a sonreír - le dije que no se preocupara. Total, todos tus experimentos son patéticos y no sirven de nada - sabía que esto serviría, un ataque justo en su orgullo.
Este parpadea y casi al instante, frunce el ceño. Sonrío, logrando por fin respirar tranquilo.
- ¿Qué ...? - comienza el ninja peli plata.
- Me duele la cabeza, ¿acaso tomé mucho Sake? - continua el pirata mayor.
- Yo tuve un sueño con una diosa rubia y con unas bubis más suaves que ...- comienza a balbucear el viejo maestro de Goku.
Uzumaki rueda los ojos y vuelve a transformarse en él mismo - viejo cochino - balbucea este.
- ¿Acaso nos drogaron? - pregunta Urahara, acomodándose su sombrero.
Casi al mismo momento de decirlo, el laberinto donde estábamos tiembla y las paredes se mueven.
- ¡No se separen! - nos grita Son, nos reunimos en un círculo apretado, sujetándonos entre los cuatro para no separarnos.
Cuando todo parece acomodarse y el temblor se detiene, observamos cuatro puertas a nuestros costados. Aunque el escenario había cambiado por completo, nuestros maestros ya no estaban y las paredes de roca, ahora eran paredes completamente blancas.
Frunzo el ceño, dando vueltas sobre mí mismo, pero lo único que había ahora eran estas puertas. De hecho, detallo que lo único especial en estas, es que cada una tenía escrito el nombre de alguno de nosotros cuatro.
- ¿Qué ...? - me acerco con cuidado, pero no me atrevo a abrirla por precaución.
- Oe ... ya no me siento mal ... JA-JA. ¡Me siento estupendo! - comienza a saltar Monkey, viéndose aliviado y feliz.
Es recién ahí que me doy cuenta, que a mí también se me había ido todo rastro del malestar anterior. Me analizo y esta vez puedo notar mi Reiatsu, estaba constante y fuerte.
- ¿Acaso ...? - comienzo.
Uzumaki sonríe - sí, ¡estoy seguro dattebayo!, algo en mí me lo dice. Si atravesamos estas puertas, estaremos en nuestros mundos - aunque intentaba decirme que no podía terminar todo tan fácil, otra parte de mí me decía que todo estaría bien.
-... Superamos las pruebas de ese tonto, él dijo que luego nos regresaría a nuestros mundos - comenta Son.
- Logramos superar a nuestros maestros, antes de morir por esa transición - Monkey sonríe - lo logramos ... aunque ¿y nuestros nakamas? - aprieto los dientes, pero un extraño llamado parece presentarse en mi corazón.
- Creo que ... creo que están del otro lado - susurro. Los otros me miran, pero también parecen observar las puertas.
El rubio sonríe - puedo sentirlos; el Chakra de Sakura-chan, el del Teme, el de oba-chan, Kaka-sensei y todos los demás. ¡Están del otro lado dattebayo! – exclama feliz.
- Yo también noto el Ki de mi familia y amigos - comenta Son, sonriendo.
- Y yo el Haki de Zoro y Sanji. Si ellos están bien, el resto de mis nakamas también estarán bien - sonríe y nos observa, aunque con una sonrisa más pequeña - supongo que ... aquí es cuando nos separamos - parpadeo y vuelvo a aterrizar que este tiene razón.
Había cuatro puertas, cada una con un nombre. No era un viaje para hacer en grupo, sino que por separado.
Suspiro largo, pasándome la mano por mis cabellos, de repente relajado y a la vez, muy cansado - bueno, han sido unos días intensos y bastante surrealistas - los otros comienzan a reírse y luego empiezan las carcajadas. Yo también sonrío.
- Me encantaría poder enseñarles mi aldea chicos, aunque creo que eso está difícil. Luego no podrían regresar dattebayo - comenta Uzumaki.
- Shishishi no importa, pude conocerlos y siempre recuerdo a la gente que me importa - sonríe el moreno.
Son también sonríe - seria genial poder luchar otra vez contra ustedes y luego invitarlos a mi casa, para que prueben la comida de Chi-Chi, pero, bueno - se encoge de hombros - cada uno debe volver a su mundo. Los extrañaré chicos - sonrío de lado.
Levanto mi puño, dejándolo al frente de todos - es un poco difícil, lo admito, pero puede que algún día nos volveremos a ver. Si no es así, bueno, fueron muchas cosas chicos, pero ... fue increíble conocerlos a todos - estos sonríen también.
Levantan los puños y así sellamos un adiós entre todos. Sonreímos, observándonos por unos minutos, dejando que todo lo sucedido nos invadiera y luego, nos volteamos.
Me recordaba ligeramente a esa ocasión en Hueco Mundo, cuando con Rukia, Renji, Sado e Ishida, intentábamos salvar a Inoue, y tuvimos que separarnos dentro del palacio de Las Noches.
Ahora, frente a mí, sólo había una puerta que me separaba de mis amigos y familia. Trago saliva, pero con decisión giro el pomo y al traspasarla, la luz hace que sea muy difícil poder distinguir algo.
Cuando finalmente mi vista se aclara, me noto acostado en una cama. Al mirar a mi alrededor, me doy cuenta que estaba en la enfermería de la escuela.
"Espera, estoy en la escuela. Entonces ... realmente regresé ", al voltear hacía mi otro costado, noto otra cama junto a la mía.
- ¡Inoue! - me levanto con rapidez y al acercarme, la peli naranja comienza a abrir lentamente sus ojos.
- Umm ... ¿Kurosaki-kun? - susurra, le sonrío y le ayudo a sentarse con delicadeza.
- ¿Estás bien? - le echo un rápido vistazo, pero la veía en perfectas condiciones - qué bueno que todo terminó - le beso la frente, tremendamente aliviado.
"Aunque ... ¿todo eso realmente ocurrió?"- Inoue tú, ehh … ¿qué es lo último que recuerdas? - intento ir tanteando la situación.
Esta parece concentrarse - pues que estábamos en ese casino de juegos ...- mira a su alrededor, comenzando a verse muy confundida – pero … ¿ahora estamos en la escuela? - hago memoria, pero claro, antes de esa tercera prueba del futuro y del laberinto, habíamos estado todos en ese casino y hotel de lujo.
Suspiro - regresamos, superamos la última prueba de ese idiota y ... todos regresamos a nuestros mundos ...- hago una mueca - no puede haber sido una simple alucinación todo aquello, ¿cierto? Ambos lo vivimos - esta asiente.
- ¡Sí!, estábamos en un barco pirata, estaba este chico con su sombrero y que podía estirarse. También el ninja rubio, que tenía esas tiernas marcas en sus mejillas y el hombre que parecía todo fuerte e intimidante, pero era muy simpático - comienza a hablar sin freno, a lo cual yo solo asiento.
- ¡Eso! - intento pensar y hacer memoria - estoy casi seguro que Sado e Ishida estaban ahí cuando fuimos absorbidos, ¡vamos! - le insto y comienzo a correr, pero no llegamos muy lejos, ya que ambos estaban a las afueras de la enfermería.
- Ichigo, despertaste - comenta Sado, con su usual tono de voz medio plano, pero yo sabía que estaba bastante aliviado.
- Tú también Inoue-san, estábamos bastante preocupados - comienza Ishida, cerrando el libro que, al parecer, había estado leyendo para entretenerse mientras esperaba nuestro despertar.
- Hey chicos …- suspiro largamente, de repente bastante cansado, pero aún no podía echarme a dormir – sé que sonará a una locura, pero ¿acaso ustedes ...? – comienzo, pero estos me interrumpen.
- ¿Los vimos ser tragados por un agujero negro? – comienza Ishida, acomodándose sus lentes.
- ¿Para luego ser escupidos por este y estar inconscientes por algunas horas? No, no es una locura – termina Sado.
- ¿Horas? – observo a la peli naranja – fueron días …- ella también frunce el ceño.
- Tal vez … el tiempo es distinto allá … ¡Es como en esa película de ciencia ficción que les contaba la otra vez! – comienza a narrarnos toda la historia, con su típica emoción.
Se me cae una gotita de la cabeza, pero sonrío, dejándome caer en una silla. "Puede que el tiempo fluyó distinto, pero todo si ocurrió … en otros mundos existen los piratas, los Saiyajines y los Shinobis", resoplo divertido.
Vuelvo a pasarme la mano por mis cabellos, alborotándonos, pero, aunque las pruebas de ese idiota de Yoshida fueron bastante desagradables, la experiencia en sí, pese a lo surreal, había sido increíble.
Goku
La luz me obliga a cerrar los ojos, pero cuando los abro, las caritas de Goten y Trunks me saludan - ¡despertó!, ¡papá despertó! – grita Goten emocionado.
Noto a Trunks voltearse y gritar también - ¡papá también despertó! – intento sentarme, apoyándome con un brazo y al echar un vistazo al otro sillón de la sala, observo a Vegeta.
- Estás bien – exhalo, dejando caer mi cabeza en el cojín – funcionó, regresamos – el otro parece escucharme.
- ¿Regresamos?, ¿todo eso que sucedió en verdad pasó? - comienza Vegeta, sujetándose la cabeza, viéndose confuso.
Me siento con cuidado y observo a Goten – hijo, ¿cuánto llevamos inconscientes? – este me sonríe.
- Tranquilo, sólo un par de horas – cruzamos miradas con Vegeta.
- Definitivamente fueron más que sólo horas – comenta este. Frunciendo el ceño, vuelvo a mirar a Goten.
- Y… ¿estuvimos todo el tiempo aquí?, ¿no desaparecimos con ese agujero? - pregunto, pero en vez de Goten, Trunks es quien me responde.
- Fue muy extraño, ese agujero los tragó, pero luego volvieron a aparecer, sólo que estaban inconscientes y no pudimos hacer nada para despertarlos. Así que mamá pensó que lo mejor era dejarlos acá – asiento.
Al mirar por la ventana, distinguía el patio de la Capsule Corp. Todos estaban ahí, comiendo relajados.
Me reviso mi cuerpo, pero estaba sin heridas. Antes de poder darle más vueltas al asunto, escucho el grito de Chi-Chi y a continuación, noto su pequeña figura abrazándome.
-Jeje estoy bien Chi-Chi, no te preocupes – la abrazo de vuelta. De repente se me cruza esa posibilidad de futuro, en la cual mi esposa me había abandonado y se había casado con otro hombre. De manera automática, abrazo más fuerte a la morena contra mí, de repente con una terrible angustia en mi corazón.
Me hacía sentir que mi enfermedad del corazón había regresado, pero no - umm ¿Goku-sa? – sigo abrazándola.
-Te quiero Chi-Chi, ¿lo sabes cierto? Lo siento por no ayudarte y hacerte gritar – susurro contra su oreja.
Esta se queda quieta y se separa un poco de mí, y me toma del rostro – a ver, ¿qué hiciste ahora?, ¿por qué te disculpas? – me pregunta fiera.
Niego – nada, al menos nada que yo hubiera elegido, lo prometo. Fueron unas pruebas que un tonto nos hizo, pero … ya estoy aquí de vuelta, y los quiero – le sonrío a mi esposa y a mis hijos, ya que Gohan también había entrado a la sala detrás de Chi-Chi.
Estos se miran entre sí y luego me miran como si me hubieran salido alas de repente, pero luego Goten se ríe – creo que papá tuvo una pesadilla mientras estaba dormido – este me sonríe – está bien papá, nosotros también te queremos, ¿verdad nii-san? – Gohan también me sonríe.
Al intercambiar una mirada con Vegeta, este suspira, pero se cruza de brazos y se encoge de hombros. A medida que hablaba con mi familia, el resto de mis amigos iban entrando, preguntándome una y otra vez si estaba bien.
"El hecho que nos vieron ser tragados por ese agujero, significa que todo si ocurrió … aunque si nuestros cuerpos siguieron aquí, ¿significa que Yoshida tele transportó nuestras mentes?, ¿o dejó unas copias dormidas y luego al regresar, las copias desaparecieron?", hago una mueca, odiaba pensar tanto.
Finalmente, igual que Vegeta, me encojo de hombros y sonrío. Lo importante es que estaba de regreso, y pese a lo horrible de algunas pruebas, el hecho de a ver podido conocer a Luffy, a Naruto y a Ichigo, hacía que la experiencia hubiera valido mucho la pena.
"Ahora sé que hay más gente allá afuera, tan o más increíble que Jiren. No los olvidaré chicos", me digo con una nueva paz en mi interior.
FIN
Bueno, ahora sí los últimos comentarios. Gracias a todos lo que leyeron, comentaron o siguieron la historia, espero que les haya gustado y a los que no, bueno, no se puede satisfacer a todo el mundo, mientras haya podido entretener a una persona, me doy por satisfecha.
Como comenté al principio, se me ocurrió esta historia, simplemente porque quería leer a estos personajes juntos, y el resultado a mí me dejó muy conforme y feliz. Fue un trabajo bastante intenso, ya que tuve que buscar y verificar constantemente información de estos cuatro mangas/animes, pero se logró.
Este proyecto duró más de lo que pensé y me tardé también más de lo que pensé, pero al ponerme a trabajar en mi práctica laboral, me quitó bastante tiempo y a veces, ánimo para escribir.
Pese a todo, pude acabar la historia, y como dato tal vez medio extra, soy feliz porque me fue muy bien en mi práctica laboral, la cual terminé el viernes pasado, y eso me dio el empuje que necesitaba para terminar el último capítulo.
Así que eso, ¡gracias por leer!
