Antes que nada los agradecimientos
Primero a MikeRyder16 que me recordó que no coloque la simbología, ya estará presente a partir de este capítulo. :3
Y alejandra. pyo10 por su rewiew, tranquila pronto comenzará el triángulo.
Simbología:
negritas: recuerdos
"comillas": sarcasmo
-o- : cambio brusco de escena, y no puedo utilizar una oración para indicarlo. Normalmente cuando dialogan dos personajes para evitar el repetir palabras.
cursiva : pensamientos
Puntos a recalcar para evitar confusión antes de que sea demasiado tarde XD
1- Esto tiene lugar seis años después de la Guerra Sangrienta, de ahí el miedo de Grimmjow a una traición. Además habrán nuevos shinigamis por las bajas en esta y no depender tanto de los conocidos.
2- Este y el siguiente capitulo solamente se narraran en tercera persona, los siguientes pueden ser narrados por un personaje pero se avisará con una indicación;
POV de Toshiro, etcétera.
3-No hice las descripciones tan complejas para evitar que sea pesado de leer.
Bleach no me pertenece
—Karin, despierta— dijo un hombre calmado para rozar con su mano la nariz de ella.
La voz era tranquila, nunca la había escuchado. Pero una paz le recorría al oírlo, lentamente comenzó a abrir sus ojos.
Una habitación de la cuarta división la cobijaba, su cuerpo se hallaba vendado. Vagamente aparecieron los recuerdos de su batalla, el último era ver directamente al hollow que la defendió, no parecía ser cualquier hueco.
Alborotó su cabello en busca de eliminar el sueño restante, al obtener un pequeño jalón lanzó un gruñido, olvidaba que tenerlo un poco más largo causaban nudos, quizá debería dejar de tenerlo a media espalda y recortarlo como antes.
—Kurosaki, has despertado finalmente. Tiene suerte de seguir con vida — comentó Hitsugaya un poco molesto, él era uno de los que se negaban en aceptarle como shinigami a pesar de su potencial. Era su turno de montar guardia, evitaría a cualquier costo un intento de huir por parte de la pelinegra.
—No seas tan amargado, después de todo ya pasaron seis años de la Guerra Sangrienta. No soy la misma niña de ese tiempo— respondió. Ya no tenía doce, pensaba que al tener veinte la tratarían como un igual, pero se equivocó. —Si vas a seguir con un sermón, será mejor que me vaya a entrenar— agregó cortante, antes de tan siquiera moverse el capitán tomó su muñeca con firmeza.
—Kurosaki, si tanto anhelas un entrenador yo me haré cargo— dijo Toshiro, quien aparentaba ser un adulto joven de veintidós años, a diferencia de su amiga mantenía el mismo corte de cabello. —Si te pasa algo en mi turno tu hermano me asesinará ¿Entiendes?— Su semblante hasta el momento se mostraba serio, rivalizando con el de Kuchiki Byakuya.
—Bien, aceptó la ayuda Toshiro — mencionó con una sonrisa burlona, al sentir su muñeca libre del agarre. Se abalanzó a su compañero para abrazarlo de imprevisto —Serás de gran ayuda—
—Suficiente Kurosaki—
Y como si no hubiese escuchado la orden ella le seguía abrazando, provocando un sonrojo cada vez mayor en el otro.
—¡Ahora Yachiru! — exclamó Karin para soltarlo y un flash inundara el lugar, a pesar de ser medio día. Segundos más tarde surgió entre los muebles la teniente de una edad física de quince años, siendo acompañada de una risa.
—Nee, Shiro-chan cayó ante Karini. ¡Nos vemos luego!— mencionó Kusajishi al cargar a la integrante más reciente de la AMS.
Por su parte Hitsugaya seguía desconcertado por el flash y el abrazo. En un reflejo de su mente de audacia o desgracia, recordó el motivo para las fotografías.
Serían parte de un nuevo calendario para conseguir fondos.
¿Y quien tuvo la maravillosa idea?
—¡MATSUMOTO!—
Mientras la cuarta sede sufría el azote de un frío pero furioso bankai, dos shinigamis cruzaban veloz las calles.
—Karini, ¿Si quieres la ayuda de Shiro?— preguntó curiosa mientras se acercaban a la mansión Kuchiki, conocida por ellas como: La nueva sede, hasta obtener los fondos para remodelar la otra. Gracias a la semejanza de edades eran bastante cercanas, de ahí el apodo de Karini a ella y Yunii a su melliza
—Me conformaré con él, Ichi-nii ya no me dejará ir al mundo humano a entrenar, si no es con algún guardia— respondió soltando un pesado suspiro
—Ojala e Ichi-san no piense algo distinto por eso— dijo divertida al recordar como protegía a sus hermanas de todos los hombres del Goitei. Sólo podía ser superado por su tutor, nadie cuerdo se atrevería a quitarle su pequeña a Zaraki Kenpachi.
—Ni lo menciones— comentó al llegar, ultimamente la imaginación de este se mostraba muy activa, en cuanto crear relaciones amorosas entre las personas.
El día continuó sin interrupciones, debido a una extensa reunión de capitanes. Para tratar diversos asuntos, entre ellos la nueva generación de la academia. La cual se integraría en inicios de Noviembre, tres meses antes de lo planeado.
—¿Cuantos se graduaron?— preguntó el capitán de la novena división. Tomohiro Jin, conocido por la mayoría como "El primogénito de Ukitake" A pesar de no tener relación alguna con el ex capitán, poseía una personalidad bastante parecida.
Físicamente era diferente, de ojos azules, cabello corto de color negro, complexión más robusta y piel morena, rivalizando de altura con Ichigo.
—Cerca de once, capitana Kuchiki ¿Que opina?— respondió Kyoraku su compañera, dirigente del décimo tercer escuadrón.
Rukia miró al castaño un poco extrañada, era raro que pidiera una opinión para algo tan simple.
—Esperemos que estén a la altura de cualquier división, y cumplan su deber—
—Ya veo, Capitanes Eiki, Michizure y Abarai ¿Qué esperan de ellos? — dijo el comandante curioso. Ante la mirada de los demás sonrió —Pido solo las opiniones de ellos, ya que el décimo tercer, séptimo, cuarto y tercer escuadrón son quienes menos shinigamis tienen a su disposición. No hay nada de que preocuparse — agregó calmado continuando con la reunión.
—He escuchado que son muy buenos, cada uno se centra en un área. Por cierto ¿Como sigue su investigación Kurotsuchi taicho? — mencionó Tomohiro con la intención de desviar el tema. Prefería las sorpresas a escuchar lo que buscaban en un "Shinigami ideal"
—La solución empieza a se estable— dijo Mayuri antes de empezar a explicarles y aburrir a varios en el proceso.
Horas después la tarde era presente en la Sociedad de Almas, mientras Karin esperaba a su profesor de su misma estatura, escuchaba atentamente las locuras de Matsumoto durante sus días de Academia sentadas a las afueras del escuadrón.
—Y fue así que nuestro sempai término renunciando. Según él éramos unos hollow — dijo antes de reír. A lo largo de su vida se había dedicado a vivirla lo máximo que pudiera. —O la primera vez que me encontré al capitán — agregó con una sonrisa.
—Suena interesante Matsumoto-san, continúa — comentó la pelinegra divertida, si querías una anécdota para contar debías de ser su amiga. Todas las féminas de la AMS tenían una, donde la principal causante era la ruidosa y fiestera teniente.
—Un viejo no le pago bien, así que como buena samaritana lo enfrenté. Y al ver a mi taicho le dije "Deja de llorar, crees que eso te ayudará" era tan pequeño y ligero que con una mano lo pude cargar. Pero no te creas, ahí descubrí su potencial aunque nada me indicaba que sería mi gruñón superior — término de contar para lanzar un suspiro, ya habían pasado muchos años pero no se quejaba mientras nadie se atreviese a llamarle anciana.
—Matsumoto ¿A quién le llamas gruñón? —
La voz causó un escalofrío para ambas, en Rangiku fue mayor al sentirlo a sus espaldas. Además de tener una fría mano en el hombro derecho
—A uno de los capitanes más fuertes, ¿Sabe quien es taicho? — mencionó con la intención de salvarse de un sermón por no terminar el papeleo a tiempo o por lo menos intentarlo.
—Vamos Toshiro, esta es fácil— se unió la Kurosaki, mientras la mirada del peliblanco decía claramente un "Es en serio"
—No caeré en este juego, deberías de estar entrenando para calentar ¿No crees? — respondió con una ceja alzada mientras se cruzaba de brazos.
Ella negó con la cabeza para levantarse y sacudir el polvo de su kimono.
—Muy bien, seguiré sus órdenes sempai— dijo Karin para escuchar como su amiga luchaba por contener la risa.
—Matsumoto, puedes ir adelantando tu papeleo.—
Solo podía ver una sonrisa burlesca en la hermana de Ichigo, una fracción de segundo le bastó para ver que su fukutaicho se dio a la fuga... De nuevo
—¡Matsumoto!—
—Toshiro, ella no regresará y lo sabes —
Ante el comentario de ella lanzó una pequeña maldición a su suerte.
—Primero deberás moverte fácilmente ante un reiatsu como el mío —
Comenzó a elevar su energía lentamente, al principio no le costaba trabajo a Karin avanzar, pero a medida que alcanzaba un nivel considerable le era casi imposible. Hitsugaya notaba como sus músculos trataban de ceder, pero los Kurosaki se caracterizaban por ser algo tercos.
Poco a poco todo indicaba que la pelinegra cedería ante la presión, ya estaba dispuesto a liberarla de esta, pero un shumpo lo tomó de sorpresa.
—Si fuera una verdadera batalla ya estarías muerto, deberías poner más atención a tu entorno — comentó orgullosa de sí antes de caer arrodillada por la presión, odiaba admitir que Toshiro poseía un gran poder y comenzaba a ahogarle.
La mano del capitán se acercó a ella, indicándole que se levantara.
—¿Crees ya haber terminado?—
Ella sonrió ante la pregunta, no se rendiría tan fácilmente.
A partir de esa tarde, ambos mantenían una rutina de ejercicio. Por la mañana eran técnicas de combate avanzadas y cerca del atardecer trabajaban sobre su agilidad y resistencia utilizando la presión espiritual. En ocasiones Ichigo prestaba esa presión ya que Toshiro estaba ocupado.
-O-
Una gran cantidad de huecos primarios se encontraba ante el arrancar.
—Recuerda, mientras más poder poseemos se desvanecen las diferencias con los shinigamis — dijo Grimmjow a su pupilo mientras lo observaba a la distancia, era su batalla.
—Primera resurrección. Kasetyan— pronunció mientras su reiatsu blanco como la nieve se tornaba de un naranja brillante y su cuerpo volvía a tomar la forma de un oso.
