N/a

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.

Primer especial.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


El Príncipe De Hielo

Especial: Los Ángeles (Parte 1/2)

El despertador hizo eco en la habitación, maldijo por lo bajo para estirarse y apagarlo, odiaba esos aparatos sin duda alguna, la puerta se abrio y gruño, odiaba que la despertaran tan temprano aunque considerando que iba a la universidad era un hecho que madrugara - Buenos días Sakuno-san - saludo una mucama y ella solo le mando una mirada de muerte - Fuera de mi habitación, creí haberles dicho que nunca entraran - señalo la puerta y esta de inmediato hizo una reverencia para salir corriendo de allí mientras ella se levantana.

Dos meses, habían pasado dos meses desde que se hubiera ido de Japón, su hermano había regresado al mismo para tomar el control absoluto de la empresa con la excepción de que su padre le había donado a su causa veinticino millones de dólares para ella sola, como pago por obedecer sus órdenes, el dinero le daba lo mismo siempre había sido así aunque ahora no era así por la sencilla razón de que el dinero compraba todo lo que ella necesitaba para llenar el vacío que él había dejado al desconocerla en una entrevisa.

Si, dos días después de su boda se habían filtrado en internet fotos de ellos dos, la ligera esperanza de que dijera que había sido su novia se había esfumado cuando él había dicho fuerte y claro "No es nadie en mi vida, solo un juguete", eso la había roto por completo, se había ahogado en un mar de lágrimas, había derramado muchas por él y nunca más lo iba a volver a hacer, jamás, ni por él ni por nadie, su celular sonó y lo tomo mirando el número de Andrew, un chico que había conocido en la universidad... la persona con la que se había acostado durante una semana.

- ¿Qué quieres? Creí haberte dicho que no llamaras, no quiero volver a repetir, eso no va conmigo, deja de llamar - le sentencio con las intenciones de colgar cuando este solto una ligera carcajada que le provoco una mirada de hastío, todo sentimiento había sido drenado de su cuerpo, no sentía nada hacía nadie, era completamente diferente en todo el sentido, se había cortado el cabello y ahora este era rubio, si, un cambio de look no le venía mal a nadie y mucho menos a ella, camino hasta la ducha con el teléfono en la mano.

- Tranquila, sabía desde un principio que no debía involucrarme sentimentalmente y eso hice, no te llamaba para eso, solo quería confirmar que mañana iremos de fiesta al nuevo bar de la zona de la universidad - se despojo de la ropa poco a poco mirando el reloj, llegaba tarde si no se daba prisa y aunque odiara el hecho de llegar temprano lo hacía para que su padre no se metiera con ella, realmente no le apetecía en lo absoluto que este se metiera donde no pertencía - Si, iré, nos vemos en la universidad - dicho esto colgo y dejo el celular sobre la repisa del sanitario mientras entraba en la ducha.

Instintivamente una de sus manos viajo hacía su vientre, maldita sea, a buena hora se enteraba que tenía dos meses de embarazo, iba a quedarse con el niño o niña pero acostarse con alguien nunca había sido mala idea, le importaba poco si eso era bueno, le daba igual a esas alturas, solo que sabía que en definitiva tenía que comenzar a cuidarse por eso Andrew había sido su última aventura, llevo una de sus manos hacía su espalda donde reposaba la cicatriz del accidente con su hermano, las demás habían sanado satisfactoriamente excepto aquella que siempre quedaría como el recordatorio de ese episodio en su vida.

Salio de la ducha caminando hacía el closet, tomo un pantalón de mejilla que se adhería a su piel como una segunda, una blusa strapless ceñida a sus pechos haciendolos lucir demasiado, unos converse blancos adornaron sus piernas mientras una chaqueta de cuero iba encima de la blusa, camino hasta su espejo tomando el delineador para delinearse un poco los ojos, el labial rojo hizo efecto en sus labios haciendolos resaltar un poco, tomo los lentes negros que estaban a un lado de todo su maquillaje y camino hasta donde su bolso donde metio su celular.

Busco con la mirada sus llaves y cuando las encontro se apresuro a salir de su habitación, bajo las escaleras de prisa para caminar hasta la puerta principal notando el desayuno en la mesa, dio un leve suspiro para salir de allí, les había dicho muchas veces que no lo prepararan pero parecían no entender, si, estaba comiendo por dos y de hecho lo hacía porque siempre comía algo en cuanto llegaba a la universidad, abordo el deportivo descapotable no sin antes atarse el cabello en un moño dejando varios mechones caer por su rostro.

Emprendio la marcha pisando el acelerador, jamás en su vida se hubiera atrevido a manejar un auto pero ahí estaba, haciendolo y la sensación era increíble, se detuvo en un alto y apago el motor después de estacionarse - Aquí tiene Sakuno-san - asintió tomando las llaves que uno de sus empleados le extendía, bajo del vehículo tomando su bolso, camino hasta la motocicleta y subio en la misma, una MKT, lo mejor de lo mejor, acciono el embrague y emprendio la marcha sin mirar atrás, la sensación del viento le encantaba sobremanera.

Giro cada curva como si la vida se le fuera en ello, le había dicho adios a Echizen Ryoma por eso había cambiado tan radicalmente, si ese tipo era El Príncipe de Hielo pues entonces ella iba a ser La Princesa de Hielo... y no se iba a arrepentir de serlo en lo absoluto.


El sonido de su motocicleta siempre llamaba la atención de las personas y ese día no era la excepción, miles de ojos se posaron sobre ella y sonrió ante aquello, cuando había pisado la universidad de inmediato llamo la atención pero eso le daba lo mismo, dos días después de la boda de ese tipo con aquella mujer había cambiado demasiado, por lo que hizo amigos al instante pero poco le importo aquello, le daba lo mismo las amistades, solo tenía una o consideraba que tenía una y ese era Andrew sin duda alguna.

- Buenos días Sakuno - ladeo la cabeza mientras bajaba de la moto con cuidado mirando a su amigo rubio de ojos azules que en ese momento igual que ella usaba lentes, se miraba demasiado bien, lastimaba que no lo había conocido antes - Buenos días - saludo con una leve sonrisa, su amigo hablaba cualquier idioma del mundo a petición o mejor dicho obligación de sus padres, este la tomo de la mano para tomar su bolso y continuar con su camino hacía su edificio administrativo, se sentía calmada cuando este hacía algo como aquello porque sabía que no se iba a involucrar.

- Te esta esperando un desayuno en tu asiento, después de todo estas comiendo por dos - asintió cuando escucho el sonido de su celular, maldijo mientras colaba su mano en el mismo tomando el aparato, encarno una ceja al ver el número de su hermano, declino la llamada y apago el aparato, no deseaba que la llamara, no deseaba hablar con él nunca más, ni con él ni con su padre o madre, dejo el aparato de nuevo en el bolso ante la atenta mirada de su amigo que la veía con un poco de burla pero ella solo le mando una mirada de que guardara silencio.

- Aún en este momento sigo sin creer como es que llamaste mi atención - comento este de la nada y ella solo solto su mano tomando su bolso con un movimiento ágil - No me gusta que digas algo como eso... sabes que no hay sentimientos de por medio, deja esas estupideces de lado - le siseo comenzando con su camino, no llevaba ni dos pasos cuando este la sujeto con fuerza del antebrazo para encerrarla entre un casillero y su cuerpo, le sostuvo la mirada, los nervios habían desaparecido para siempre, dudaba que en algún momento los volviera a sentir.

- Sabes qué en cualquier momento puedo descubrir tu pasado Sakuno pero no lo hago porque quiero que me lo digas tú - le señalo este llevando su mano por su mejilla en una caricia sútil, lástima que ya no sentía nada - ¿No me digas qué te enamoraste de un acostón Andrew? - espeto en un tono frío, el rubio la solto dando un suspiro de cansancio - ¿Qué si digo que sí? - pregunto este altaneramente, ella solo encarno una ceja mientras solo daba media vuelta, a unos pasos se detuvo y ladeo la cabeza mientras sonreía ladinamente.

- Entonces diría que me da lo mismo si me amas porque yo no se amar - le sentencio siguiendo con su camino mienvía a colocarse los lentes, los estudiantes los miraban y susurraban cosas... a ella ya le daba lo mismo todo aquello.


La tarde había caído y ella tomo sus cosas con cuidado mientras sentía la mirada de Andrew sobre su persona, este se encontraba en el marco de la puerta puesto que no compartían esa clase gracias al cielo, se detuvo delante de él que la miro con una leve sonrisa para tomarla de la mano emprendiendo la marcha, se solto cuando noto que este intento posar su mano en la cintura - Sabes que odio que me toquen - le siseo y este solo la solto para seguir con su marcha - ¿Sabes qué encontre hace unas horas? - le pregunto y ella solo lo miro de mala manera.

- ¿Qué? - pregunto mientras descendían las escaleras y este solo solto una suave risa - Echizen Ryoma, casado desde hace dos meses, el padre de tu hijo... actualmente esta llevando las riendas de la empresa familiar y ¿quieres saber la mejor parte? - le pregunto este mientras ella seguía con su camino, le daba lo mismo lo que había descubierto, él era su pasado y francamente no deseaba que formara parte de su presente ni del de su hijo, ese hombre solo había renunciado a todo aquello después de haber dicho eso en televisión nacional.

- Su esposa Haruka... esta igualmente embarazada - sintio un leve mareo que piso mal, de inmediato el rubio la sostuvo en sus brazos ante esa reacción, ella se sujeto de su cuello tomando aire, tenía que calmarse, no podía afectarle siempre, no debía ser siempre así cuando no valía nada, se separo bruscamente de su amigo que solo la miro desconcertado - No me toques - le sentencio con frialdad sintiendo como su corazón dejaba de latir un poco más - ¿Te has puesto celosa? Eso es una novedad... nunca lo creí de ti, sobre todo porque ya no eres la niña que se perdio el primer día - aseguro este con una sonrisa llena de burla que ella solo miro con una ceja encarnada.

- Me voy a casa, nos vemos en el bar, avísale a los demás - este asintió dejandola marcharse, se coloco los lentes mientras ajustaba su chaqueta cuando choco contra alguien que venía corriendo lo que provoco que cayera al suelo, tenía dos amigos más a parte de Andrew, igual de buenos que él o al menos así los llevaba conociendo - ¡Fíjate por donde vas! - le grito una chica y ella solo miro los lentes que en esos momentos estaban sobre el suelo - ¡Hey! - le grito a la chica que se detuvo para mirarla con cara de pocos amigos pero eso le daba lo mismo.

Miro más allá a Andrew que la miraba con calma, la chica camino hasta donde estaba ella y antes de que le dijera algo más le dio un puñetazo en el rostro derribandola por completo, ella siempre había sabido pelear solo que nunca lo había usado, hasta ese momento, la chica que era una rubia intento levantarse pero ella la sostuvo por la muñeca para darle una patada en el abdomen derribandola al suelo, la tomo del cabello y coloco sus lentes delante de la misma - Vas a pagarlos - jalo más su cabello con intenciones de arrancarle algo pero alguien la tomo de la mano alejandola de la rubia que solo tenía una mano en el abdomen y en su cabello con claro gesto de dolor pero eso le daba lo mismo a ella.

- ¡Te dije que no te metieras en problemas Sakuno! - miro a su amiga pelirroja de ojos azules de mala manera pero esta solo sonreía a pesar de estar regañandola - Lo siento... me voy a casa, nos vemos en el bar Jia - se despidio de su amiga que solo hizo un puchero pero ella simplemente se alejo, lo mejor era no ser tan humana porque no quería volver a caer en las redes de una persona que la había lastimado demasiado... lo odiaba y tenía que empezar a creerselo cuanto antes.


El sonido de la música era estruendoso, se encontraba en la barra bebiendo una limonada por el bien de su hijo - ¿Estás sola? - giro la cabeza mirando a un chico de cabello rubio y profundos ojos lilas que lo miraban con una sonrisa ladina, lo menos que necesitaba era que alguien quisiera algo con ella cuando estaba esperando un hijo del inombrable por así decirlo, negó con la cabeza señalando la pista donde sus tres amigos estaban bailando, esperaba que el chico creyera que uno de los dos hombres era su pareja pero eso se fue al traste cuando su amigo Ryan beso de la nada a una chica pelirroja mientras Andrew bailaba con Jia.

- Amigos... no novios - asintió de mala manera llevandose a los labios la limonada lo que llamo la atención al chico de ojos lilas - ¿No bebes? - negó con la cabeza y lo vio tomar asiento a su lado, eso era precisamente lo que había querido evitar pero quien la mandaba a usar una falda de olanes color amarillo que le llegaba un poco más arriba de las rodillas por no decir mucho además de una blusa strapless de color blanca que se ceñía en su busto mientras que su cabello estaba rizado, el rubio le sentaba bien al menos eso le había dicho Jia porque después de todo ella era quien la había ayudado con el cambio de look.

- ¿Piensas decir algo? - pregunto este mientras tomaba el vaso de whisky que el bartender colocaba delante de él, vaya, al menos tenía buen gusto en tragos - Si estas intentando ligar conmigo te recomiendo que no lo hagas... estoy embarazada - le sentencio y al contrario de lo que pensaba este no abrio los ojos asombrado o hizo el intento de marcharse sino que por el contrario se mantuvo en su lugar dando un leve suspiro pero manteniendo aún la sonrisa - Si estas embarazada... ¿porqué no estas en casa?, supongo que a tu pareja no le gustaría que estuviera en un bar a estas horas de la noche - comento este y ella solo medio sonrió ladeando la cabeza.

- Mi hijo solo tiene madre... no padre - aseguro y este solo asintió para tomarla de la mano sin previo aviso conduciendola hacía la pista, sus amigos la miraron sorprendidos puesto que se había negado a bailar con ellos pero allí estaba, con alguien a quien acababa de conocer - Baila conmigo - le murmuro este mientras la tomaba de la cintura para colocarla delante de él, una sonrisa coqueta surco sus labios... era la primera vez que sonreía más o menos normal después de lo del inombrable y eso de alguna manera le gustaba un poco.


Cuarto mes en Los Ángeles y cuarto mes de embarazo, giro sobre la cama maldiciendo a todo el mundo, le dolía horrible la cabeza y sentía que en cualquier momento iba a devolver todo lo poco que había comido - ¡Alan! - le grito a su novio que en ese momento entro corriendo a la habitación con cara de asustado - ¿Qué? ¿Qué sucedio? - pregunto mirando por toda la habitación y ella solo gruño, después de varias citas desastrozas había terminado por acceder a que el rubio fuera su pareja y el padre del niño que esperaba.

Ella no se iba a quedar esperando a Echizen, en lo absoluto, había dejado de intentar decirle que estaba embarazada, para ser honestos ni siquiera lo había llamado, que hiciera su vida con quien quisiera, a ella le daba lo mismo porque ella estaba empezando de nuevo, no era la Sakuno adorable aunque el rubio decía que si lo era cuando se enojaba, no era aquella niña que esperaba que todo saliera bien, que tenía esperanzas, no, claro que no era esa niña, era una mujer de 20 años puesto que su historia con el inombrable había sido en su segundo año de universidad con la ventaja de que al estar estudiando en el extranjero había entrado a la misma a los 19 en vez de a los 18 pero ese era otro asunto.

- Calmate, estoy bien... ¿podrías prepararme un té con algunas galletas por favor? - le pidio a este que asintió no sin antes caminar hasta donde se encontraba para depositar un beso en sus labios, ella solo le sonrió para que saliera de allí acatando su órden, vivían juntos en la mansión de la que no podía salir para su desgracia, en cuanto su padre se hubiera enterado de su embarazo por una mucama que en esos momentos estaba despedida cortesía de ella había puesto el grito en el cielo, exigiendo saber quien era el padre del niño que cargaba por que si, ya sabía el sexo del bebé y sería un niño.

- ¡Sakuno! - escucho el grito de su amigo Andrew, agradecía que Alan le hubiera dicho que el hijo que esperaba fuera de él y no del otro mostruo, sin embargo, ella era consciente de que esa mentira se iba a ir al traste en cuanto el niño naciera porque era más que obvio que iba a heredar algo de ese, la puerta se abrio y admiro al rubio de ojos azules que parecía haber corrido un maratón - ¿Qué quieres? - le pregunto y este tomo un fólder que cargaba en su brazo, parecía que había visto un fantasma, quiza no estaba tan equivocada.

- Tienes que volver a Japón y hablar con el padre del niño - lo miro con desdén, ¿qué diablos le había sucedido a su amigo?, antes prefería comer cualquier porquería que ir a hablar con ese, ni siquiera se merecía un pensamiento suyo en definitiva - ¿De qué hablas? ¿Estás drogado? - pregunto con seriedad y este negó con la cabeza mientras la miraba con una pequeña sonrisa en los labios - ¡Les mintieron a los dos! - encarno una ceja, seguía sin entender de que estaba hablando, la puerta se abrio y miro al ojilila que le sonrió a su amigo pero camino hacía ella con la bandeja de comida.

Miro las galletas de chocolate y el té que tanto ansiaba porque de hecho era así - Sigo sin entender Andrew - se sincero y su amigo solo la miro como si fuera una tonta, justo cuando pensaba decirle tres verdades este camino hasta donde ella depositando varios papeles en su cama, su novio tomo lo que parecía un registro de compra - ¿Qué es esto? - pregunto su novio mirando al rubio de ojos azules que en ese momento parecía ser un mániaco porque ya le estaba dando miedo, eran registros de compra, ¿eso qué tenía qué ver con ella?.

- ¡Esos registros se los dieron a Echizen diciendo que tú habías comprado cada cosa de allí con su tarjeta! ¡Él creía que solo estabas con él por su dinero dado que no ibas a hereder la empresa de tus padres! - le grito este y ella solo siguio comiendo con calma las galletas - ¿Y eso qué? - pregunto notando la mirada atónita de su amigo que la veía como si estuviera loca, no lo estaba, el inombrable era asunto del pasado, le daba lo mismo lo que pensara de ella porque ella lo odiaba con cada fibra de su ser.

Claro que quería venganza y la iba a tener porque pensaba regresar a Japón en unos años, primero terminaría con su padre, con su hermano, con su madre, con toda su familia y después iría detrás de él, venganza era lo único que quería, no deseaba nada más de él - ¡Debes volver y explicarselo... tú lo amas! - solto una suave risa ante la conclusión de Andrew, su amigo estaba tonto o muy mal del cerebro como para pensar que ella amaba al monstruo ese, por supuesto que no, el pasado era su pasado y punto.

- No tengo ni la menor idea de donde has sacado esa reverenda estúpidez, yo no lo amo, no siento nada por él, si él creyo esto es su asunto no el mío Andrew, lo único que me importa en estos momentos es mi bebé, Alan y la universidad, no más - concluyo como si nada y el rubio de ojos azules solo dio un suspiro mientras negaba con la cabeza - Bien, si es cierto lo que dices entonces cuentanos su historia, si noto en tu timbre de voz amor te arrastrare al aeropuerto e iremos hacía Japón para que hables con él - ladeo la cabeza asintiendo como si nada.

No sentía amor, era cierto que no les había contado a nadie muy bien la historia, siempre la resumía en... "era un bastardo, yo una ingenua... punto", sabía que iba a llorar pero no de dolor sino de coraje porque era lo único que sentía hacía esa historia... comenzo aquella historia que había sido la más grande estúpidez que había cometido mientras su pareja y su mejor amigo escuchaban.


Miro el enorme jardín que rodeaba la mansión, una lágrima se deslizo por su mejilla y de inmediato la limpio, detestaba llorar - Eres la historia que nunca lograre contar sin derramar una lágrima - murmuro viendo como el auto de Andrew se alejaba de la mansión como si quisiera volcarse, su amigo le había pedido disculpas después de haber creído que seguía enamorada de Echizen, por supuesto que no estaba enamorada, era coraje lo que sentía porque este solo había jugado con ella, que ni creyera que le iba a tener piedad una vez se encontraran de nuevo, antes muerta que tenerle piedad a él.

- ¿Estás bien? - Alan beso su hombro con delicadeza mientras ella asentía, lo estaba así que no había para que mentir, este rodeo su vientre ya notable con sus brazos mientras besaba su mejilla en una caricia sútil - Cuando el bebé nazca nos mudaremos de aquí - asintió ante el plan de su novio que la apreto con un poco más de fuerza, ese era el plan, el dinero que su padre le había dado estaba invertido en unas cuantas cuentas que dirigían varias empresas importantes alrededor del mundo, en tan solo cuatro meses había triplicado el dinero de su padre.

Estaba armandose de una buena reserva para acabar con sus enemigos - Vayamos de compras pero como una pareja normal, sin autos y sin guardias - le pidio ella y él asintió para tomarla de la mano, caminaron por los pasillos para descender las escaleras con cuidado, tomo su bolso y él su cartera para salir de la mansión sin avisar a nadie, estaba calmada en esos momentos y lo único que podía pensar era en que se sentía plena porque estaba embarazada y con alguien que si la valoraba.


Caminaban tomados de la mano mientras reían un poco, llevaban algunas bolsas de compras, por primera vez se sentía normal, el clima estaba cálido así que por esa simple razón no habían tomado ya un taxi de regreso a la mansión sino que le apetecía seguir caminando, antes de darse cuenta sintio que alguien los estaba siguiendo pero seguro solo eran ideas suyas - Alan, regresemos - le pidio nerviosa cuando sintio un dolor en el pecho, su novio asintió mientras se detenían buscando un taxi o algo así pero solo pasaban autos normales además de poca gente en ese camino.

- Hey lindura - ladeo la cabeza mirando a tres tipos que la comían con la mirada, ella solo apreto más la mano de su novio que le sonrió tranquilizandola - No queremos problemas - aseguro el rubio y ella solo quería salir corriendo, los tipos rieron mientras uno extraía una navaja y otro una pistola, eso era un robo a mano armada en plena luz del día y lo peor es que mostraban su cara ni siquiera intentaban ocultarla, eso no era buena señal, quería salir corriendo de allí, quería que Alan la siguiera, apreto su mano y lo jalo mientras lo miraba con los ojos vidriosos - Quremos todo lo de valor - de inmediato le entrego las bolsas a su novio que se las extendio.

Habían algunas cosas de valor, extrañamente los autos habían dejado de pasar al igual que las personas, los sujetos tomaron las bolsas viendo lo que había y sonrieron - Sus joyas - de inmediato se despojo de las mismas al igual que el rubio y se las entregaron, los sujetos sonrieron para comenzar a alejarse, Alan, se coloco delante de ella besandola con suavidad para que dejara de preocuparse mientras se perdía en sus ojos, estaban fuera de peligro... estaba equivocada, uno de ellos se volteo y solo le guiño un ojo, todo paso rápido, el sonido de un disparo y la sangre manchando su vestido, solo que la sangre no era suya... era de Alan.

- ¡A-Alan! - el rubio cayo al suelo inerte, la bala había sido disparada al corazón, los sujetos corrieron alejandose entre risas mientras ella sentía las lágrimas resbalar por sus mejillas - ¡H-Hey, Alan! ¡Alan! ¡Pequeño! ¡Pequeño! ¡Alan! ¡No me dejes... Alan! ¡A-Ayuda... ayuda! - cayo al suelo de rodillas viendo que este ya no se movía... estaba muerto.


- ¡Sakuno! - las lágrimas ya no caían de sus mejillas en lo absoluto, sus ojos estaban vacíos, sus manos apretaban el anillo de boda que le pertencía a la abuela de Alan quien lo había escondido de los asaltantes - ¡Sakuno, Saku! - miro a Jia que solo corrio donde ella para abrazarla, se dejo hacer, no sentía nada, su corazón había muerto por segunda vez, su hermoso vestido blanco estaba lleno de sangre que no era la suya sino la de él - ¿E-Estás bien? - pregunto Ryan con preocupación y ella solo se levanto del asiento donde había estado después de que los médicos le dijeran que la familia de Alan llegaría los más pronto posible.

- Andrew, ¿puedes encargarte de su familia? - le pregunto a su amigo que asintió efusivamente, comenzo con su camino hacía la salida del hospital, descendio las escaleras con pasos calmados, sintio la mirada de sus amigos que seguro la habían seguido pero ella solo camino hasta la calle deteniendo un taxi, no iba a hacer algo estúpido, claro que no, no después de que se lo debiera al rubio, la bala había dado exactamente en alguas arterias del corazón provocando que este se detuviera de inmediato... estaba muerto, Alan estaba muerto.

El taxi emprendio la marcha y ella solo jugo con el anillo en sus dedos, su corazón no latía demasiado, había llorado claro que si, la cuenta del hospital lo iba a demostrar pero le daba lo mismo, llegaron a la mansión y le indico a una de sus mucamas que pagara el transporte mientras ella entraba a la casa - ¡Señorita Sakuno! - paso de largo de las mucamas mientras subía de prisa hacía su habitación, cerro la puerta con pestillo y camino de prisa hacía el sanitario, cerro la puerta igualmente con pestillo y se despojo del vestido.

Su pequeño vientre ya se notaba, cerro los ojos alejando las imágenes que venían a su mente, el agua corrio por su cuerpo mientras las lágrimas bajaban de nueva cuenta por sus mejillas, un nudo en la garganta estaba presente, termino sentada en los azulejos del sanitario mientras lloraba con fuerza, ¿po rqué?, ¿por qué se le había ocurrido salir de compras sin nadie con ellos?, ¡era una estúpida!, se odiaba, se odiaba por haber sido tan tonta, sus manos temblaban del miedo que había sentido y que aún sentía.

Sentía un horrible dolor en el corazón, algunos de sus dedos se posaron sobre sus labios, el último beso que le había dado quería conservarlo para siempre... no iba a dejar que nadie más la besara, quería conservar lo único que le quedaba de la persona que la había salvado sin darse cuenta de caer en la obscuridad por completo.


Sexto mes, descendio las escaleras con calma mientras hablaba con uno de sus accionistas, estaba prestando atención a todo lo que este estaba diciendo cuando la puerta se abrio, le sostuvo la mirada a su hermano que estaba entrando en ese momento en la mansión - Te regreso la llamada - dicho esto colgo y miro a Momo que le sonreía desde el final de las escaleras, ella simplemente le mando una mirada despectiva - ¿Qué haces aquí? - le pregunto a este que solo encarno una ceja como no creyendo lo que acababa de preguntarle.

- Es también mi casa - contesto y ella solo se encogio de hombros dando media vuelta, era lo mejor no salir cuando él estaba rondando - ¿A dónde vas? Quiero salir con mi hermana - detuvo sus pasos ante esa invitación, giro el cuerpo mirando al pelinegro que le sonreía enormemente, se acomodo un poco el cabello pelinegro que en esos momentos llevaba, tomo un prendedor que estaba en el bolsillo delantero del vestido maternal que portaba y se lo coloco sobre el cabello mirando fijamente al que se hacía llamar su hermano.

- Tu hermana murio... yo no soy tu hermana - dicho esto bajo las escaleras tomando su bolso para pasar a un Momoshiro que estaba con los ojos abiertos y con el cuerpo temblando, salio de allí recibiendo con una sonrisa a Andrew que miraba el reloj distraídamente, al parecer su amigo había pensado que iba a cancelar - Helado - le comento antes de saludarlo sonriendo al ver que este se sorprendía y asentía con la cabeza ayudandola a entrar en el auto con calma, el auto emprendio la marcha y ella sonrió al ver el hermoso día que estaba haciendo.

Ella no tenía familia, solo tenía tres amigos y pronto un hermoso hijo... nadie más le importaba en lo absoluto.


Camino con pasos calmados hacía la tumba de monolito de Alan, como escultura tenía un ángel rezando de granito, hermosa sin duda alguna, coloco las flores con calma sobre la tumba pasando sus dedos finos - Te extraño - murmuro sabiendo que su amigo rubio escuchaba pero le daba lo mismo, sonrió enternecida por el suave viento, lo extrañaba demasiado, se levanto, si seguía allí lo más seguro era que iba a llorar y no deseaba aquello - Es hora de irnos - se acomodo los lentes mientras peinaba su cabello y Andrew solo asintió tomando su mano para empezar el camino de regreso a casa.

Alan había sido su pequeña luz en el camino, él iba a ser la última persona a la que iba a amar porque por el inombrable lo único que sentía era una sed de venganza, abordo el auto mientras miraba el mensaje en su celular, una sonrisa surco sus labios - ¿Por qué la sonrisa? - pregunto el ojiazul emprendiendo la marcha, ella solo se encogio de hombros - Acabo de comprar una mansión lejos de mi padre por fin - contesto como si nada y su amigo sonrió girando por la calle alejandose del cementerio, era la última vez que iría al mismo porque acababa de enterrar sus sentimientos, hacía la única persona que iba a querer y amar iba a ser su hijo, sus amigos eran casos especiales, no era por que los necesitaba sino porque en verdad les agradaban pero solo los quería... amar no estaba en repertorio de sentimientos.


- Respira, tranquila, todo esta bien - apreto con fuerza la mano de su amigo que estaba en la sala de parto con ella... nueve meses lejos de Japón, pujo con fuerza mientras sentía un dolor terrible en el vientre, el parto le estaba costando demasiado en esos momentos por las simples razones de que no era un niño... eran dos, los médicos se lo habían confesado dos semanas antes de dar a luz, habían cometido el error en los ultrasonidos y ella solo quería matarlos, de hecho debían agradecer que su equipo de abogados no estuviera detrás de su hospital por negligencia médica porque si algo le pasaba a sus hijos iba a terminar con ellos.

El sonido de un llanto llamo su atención - ¡El primero llego! - grito una de las enfermeras mientras ella seguía pujando, escucho a su hijo llorar pero en esos momentos estaba concentrada en el otro, gimio de dolor cuando sintio algo pasando "entre sus piernas", dolía a horrores - ¡Aaaaaaaa! - grito cuando sintio que algo la desgarraba por dentro, su amigo apreto su mano pero ella solo siguio pujando - Un poco más Sakuno... un poco más - Andrew le susurro y ella dejo caer su cabeza mientras hacía un último fuerzo... el llanto se hizo presente de nuevo.

Sentía un dolor horrible en cada parte de su cuerpo, vio de inmediato como los doctores se apresuraban a verificar si sus hijos estaban bien - Estan bien Sakuno, descansa - quería permanecer despierta pero estaba demasiado cansada, quería ver a sus hijos pero el sueño la arrastro a sus profundidades de inmediato.


El sonido de un leve llanto la hizo removerse y de inmediato la imágen de sus hijos llego por lo que se levanto gimiendo de dolor - No hagas eso mujer - miro a Jia que le sonreía y ella solo atino a golpearla con la mano porque la estaba tomando de las mejillas con fuerza - ¿Dónde estan? - pregunto mirando la habitación sorprendiendose cuando vio a cada niño con sus amigos, Ryan cargaba a uno mientras le sonreía enormemente, su amigo pelirrojo al parecer estaba muy feliz con su hijo y eso era digno de ver ya que era como ella... frío.

Andrew cargaba al otro pequeño mientras le hacía caras chistosas - Lamento romper la burbuja pero es hora de irnos - asintió ante las palabras de su amiga, sabía que si se quedaba un poco más en el hospital su padre iba a llegar, de hecho a esas horas su vuelo debía de estar aterrizando, una camilla entro de inmediato y sus amigos la ayudaron a subir, la introvenosa fue colocada de nuevo con cuidado mientras veía como sus niños iban detrás de ella, miro los pasillos pero solo se relajo un poco, pasaron varias puertas hasta llegar a la salida, el frío le erizo la piel por completo.

La ayudaron a subir a una enorme camioneta con cuidado, Andrew la cubrio con una mantita y ella le sonrió con calma, sus amigos se subieron y el auto emprendio la marcha, era mayor de edad así que su padre no podía buscarla aunque ella era consciente de que lo haría con sus métodos pero no la iba a encontrar, claro que se iba a presentar delante de él pero en un poco más de tiempo - Él es el gemelo mayor - el niño que cargaba Ryan le fue pasado con suavidad, admiro su cabello pelivede... justo como el del mostruo.

No pudo decir nada para su desgracia, al menos no en voz alta porque esos niños eran su luz en esos momentos, le sonrió al niño que la miro con sus ojos caoba, los de ella, la nariz era idéntica a la del inombrable, sus labios finos y su piel de porcelana - Alan - susurro, ese sería el nombre de su hijo mayor quien batio las manitas y ella las tomo con suavidad besandolas, lo cargo correctamente mientras le indicaba a Ryan que le pasara a su otro hijo, su amigo se movio en los asientos dandole al pequeño niño que hacía burbujitas demostrando lo feliz que era.

- Hola - saludo al niño cobrizo de ojos gatunos que lo miraba con una sonrisita tiernisíma, eran lindos, eso era de ella, negó con la cabeza, el monstruo debía de quedar fuera de sus pensamientos - ¿Cómo se llamara? - le pregunto Jia mientras le acomodaba la mantita con calma, sus amigos eran excepcionales con ella y agradecía el tenerlos, no los había conocido durante tanto tiempo al inicio pero ahora con todo el sentido de la palabra podía decir que eran personas importantes en su vida, el auto se desvio y ella sonrió, su nuevo inicio estaba muy cerca.

- Él se llamara Lu - contesto con una hermosa sonrisa mientras besaba la mejilla de ambos niños sonriendo cariñosamente... estaba enamorada de sus bebés y los cuidaría porque no pensaba dejar que el monstruo ese los conociera... en lo absoluto.


Un año dos meses... - Te toca - le gruño a Andrew que estaba en su cama mientras lo pateaba, este solo la miro de mala manera pero se levanto, no, no estaban en una relación sino en el intento de una, se movio en la cama sintiendo sus ojos pesados, los gemelos rara vez lloraban pero cuando lo hacían siempre lo hacían juntos, no dudaba de su relación de hermanos, medio sonrió al escuchar que el llanto cesaba un poco, eso le gustaba demasiado, Andrew era capaz de calmarlos mucho más rápido de lo que ella hacía.

En menos de dos minutos el ojiazul regreso caminando directamente a la cama - Lo siento, la próxima vez me levantare yo - se sincero Sakuno y él negó de inmediato mientras le regalaba una hermosa sonrisa, una de sus manos fue guiada hacía su cabello acariciandolo en un gesto tierno, le gustaba mucho que la mimara de esa manera - Descansa - asintió cerrando los ojos, en esos momentos se sentía demasiado cansada al saber que su padre estaba detrás de ella, tenía miedo de que le hiciera algo a los gemelos, lo menos que quería era que a estos les sucediera algo porque eran su vida en definitiva.

El sonido del celular llamo su atención, tomo el teléfono antes de quedarse por completo dormida notando que Andrew ya estaba respirando con calma, el sueño lo había vencido rápidamente, se coloco la bata caminando con dirección al sanitario, tomo el celular mirando el número de Ryan, era raro que la llamara - ¿Bueno? - cerro la puerta para no despertar al rubio - Tienes que ver las noticias, ¡de prisa! - seguro era demasiado importante como para que este la llamara en la madrugada dado que nunca la había llamado.

Salio del sanitario saliendo de la habitación bajando las escaleras con prisa hasta la sala, encendio la televisión - ¿Qué canal? - pregunto con calma, desde ahí podía sentir que su amigo estaba como nervioso - Canal cinco - pulso el canal y noto a la que seguro era la entrevistadora de quien sabe que pero lo que llamo su atención fue por completo el hecho de el lugar donde estaban, subio un poco el volumen... "Estamos transmitiendo en vivo desde las empresas Echizen, las cuales han sufrido un grave atentado teniendo como saldo de muertos cuarenta personas y veinte heridos", el aire se le fue de los pulmones que termino sentada en el sófa con una mano en el pecho.

- Sakuno, escucho, tenemos que reunirnos mañana mismo, todos iremos... algo grande esta pasando, sigue viendo las noticias, tengo que arreglar unos asuntos, nos vemos - dicho esto Ryan colgo y ella dejo el celular por allí mientras se concentraba en las noticias... "Aún no se sabe la razón exacta por la que se ha atentado contra la empresa Echizen, se especula que fue una falla en sus laboratorios pero no esta cien por ciento comprobado, el heredero de las empresas esta vivo con algunas lesiones pero no se sabe el estado de su esposa quien se encontraba con él, estaremos al pendiente de la noticia"... no le deseaba el mal a ella así que esperaba estuviera bien.

Él por otra parte le daba lo mismo, si algo así le había pasado era porque seguramente no sabía como controlar a su empresa, todo lo diferente a ella, antes quiza hubiera empezado a llorar pero ahora le daba lo mismo, claro que sentía pena por las personas involucradas pero la principal razón por la que había pasado aquello era porque él no sabía como manejar las cosas, así pensaba... aunque una parte de ella quería estar equivocada, de verdad que quería.


Observo a sus dos amigos entrar a su casa con aires de cansancio, Jia la abrazo con fuerza mientras Ryan saludo con un abrazo a su pareja, su amiga se separo de ella sonriendole un poco - ¿Qué sucede? Es malo verlos de esta manera - comento a sus amigos que solo le medio sonrieron, los gemelos estaban en su "corral" jugando con algunos peluches y juguetes así que por el momento estaban bien - Creemos que el atentado lo hizo tu hermano - abrio los ojos asombrada por aquella reveleación... ¿de qué estaban hablando sus amigos?.

- ¿Q-Qué? - Andrew la sostuvo por la cintura igual de consternado que ella, eso debía ser una broma - Sakuno... tú hermano esta enamorado de ti - sintio que el piso se le movía un poco, eso no era posible, era incesto, ¿cómo diablos iba a estar enamorado de ella?, ¡eran hermanos!, sintio las piernas flaquearle y su pareja se apresuro a sostenerla por las caderas para llevarla al sófa más cercano - ¡¿Qué carajos estan diciendo?! - pregunto alterado el ojiazul mientras ella intentaba recomponerse después de la declaración de Ryan.

- Segun nuestras fuentes, tu hermano visito a Echizen, no sabemos de que hablaron pero termino en una pelea, sabes que le estamos siguiendo la pista para que no te ecuentre, una mujer que fue testigo de la riña escucho claramente que tu hermano le dijo al padre de tus hijos y cito: "yo si la amo", no es un amor de hermanos Sakuno, es más allá de eso, sabemos que es un pecado pero eso no parece importarle a él, actualmente la persona que te esta buscando no es tu padre es él... Momoshiro esta enamorado de ti - si alguien le preguntar, ¿cuál era el momento del qué nunca deseo enterarse o mejor dicho las palabras?, con certeza hubiera dicho que era ese porque todo le parecía... una pesadilla.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

Gracias por los comentarios... lamento hacerlas llorar.

Aclarare seriamente que tome la decisión de hacerlos sufrir a ambos por igual en los dos especiales pero una vez sea el reencuentro si sere un poco cruel con Ryoma... un poco aclaro o quiza mucho, depende.