Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mía.
Advierto que los personajes van a ser un poco diferentes que los que aparecen en el libro.
Capítulo 4: Cacería
Nuestra primera parte del plan era conocer muy bien California y teníamos que hacerlo sin que Félix se diera cuenta que estábamos por ahí, y por supuesto, conocer donde estaban las buenas presas para comer, ya que ese era el punto débil de Félix, buscaba presas con buen olor y sabor, como un vino muy refinado.
Teníamos un mes aquí y según mis visiones, Félix no nos había detectado todavía. Me di cuenta que California era para personas que buscaban algo en Hollywood, así estuviera lejos de el o la región, y al decir que son de este estado, para las personas fuera de este lugar lo consideraban que era algo prestigioso y glamuroso; lo otro era que los Estadounidenses tendían a tener todo lo que fuera comida de forma exagerada y los hogares lo glamuroso posible, por ejemplo, si querías una botella de leche, la podías conseguir en miniatura o hasta más de cuatro litros, con las casas era que cuanto más bonito sea tanto dentro como por fuera de ella mejor, no sé si ver esto como algo bueno o malo.
Alec y yo decidimos descansar de explorar, nos encontrábamos sentados en una playa de Santa Mónica viendo el mar, mientras él me preguntaba la rutina de Félix.
–¿Entonces que hace los días de semana? –preguntó.
–Caza normal como cualquier otro vampiro, pero en fines de semana es donde más se descuida. A él le encantan mucho las fiestas, al igual que Zafrina.
–¿Él es muy fuerte? –después de preguntarme, se acostó en la arena.
–Él es más joven que yo, como unos 100 años de diferencia o hasta menos, no recuerdo. Félix tiene la capacidad de aumentar su fuerza y velocidad que los vampiros de su edad, sin usar este poder tiene una fuerza y agilidad igual a la mía o hasta un poco más, pero no más que Zafrina. –le aclaré.
–Es bueno saberlo, porque creo que lo vas a tener difícil.
–Si, pero tengo que conseguirlo para que me diga donde está Zafrina.
–Lo sé. –Alec giró su vista al cielo y me acosté en la arena. Ya faltaba poco para amanecer. Viendo el cielo estrellado me acordé de lo que me dijo Alec en el avión.
–Me dijiste que viste algo en el avión. –le comenté a Alec. Este giró su vista hacia mí y otra vez hacia el cielo.
–Si, pero no sé si es un sueño o una visión.
–Cuéntame y te diré si es o no. –alentándole para que hablara.
–En el sueño que tuve, había conocido a una pareja en una discoteca, un hombre y una mujer… ellos eran como nosotros, hermanos del mismo origen que nosotros, no pude detallar como eran físicamente, todo pasó tan rápido. –empezó a contar. –Te vi en peligro, un hombre muy alto de cabello negro te estaba ahorcando con sus manos en una calle oscura, sin llamar a esta pareja que vi, ellos aparecieron y la mujer empezó a cantar, su voz es como la de una sirena. Lo que recuerdo más del sueño era su voz, era como si escucharas a un ángel. –al terminar de contar me llamó la atención la descripción del hombre que según él me ahorcaba. Me senté rápidamente y miré a Alec.
–¿Cómo era el hombre?
–No sé… –el se sentó también, su rostro mostraba frustración. –era más alto que tú… ¿de un metro noventa a dos metros? Musculoso, de cabello negro, me hace recordar a los vikingos o como si fuera alemán. –abrí los ojos y me tapé la boca con una mano.
–Félix. –susurré. Me levanté y miré a Alec. –Pudiste ver el futuro… creo que describiste a Félix.
–¿Ese era Félix? –levantándose también de la arena.
–Creo que si… pero no me explico la pareja, que eran igual que nosotros pero uno de ellos era diferen… –entonces recordé lo que me dijo hace tiempo Stefan.
"Si, en el futuro... Tus dos hermanos son gemelos, los salvé de la muerte, a pesar de la apariencia de los dos son muy inteligentes, son distintos a otros de nuestro linaje, como tú también fuiste y eres distinta a otros…"
Son mis hermanos… maldición eran mis hermanos.
Alec debió haber notado mi cara de felicidad, porque al mirarlo este me observaba de forma extraña, al notar esto puse mi cara más seria posible, pero aún así no ocultaba mi felicidad.
–Quisiera decirte Alec, pero no puedo. –le expliqué. Lo único que no me gusta de esa visión de Alec es que tengo que dejar que suceda por su cuenta sin interferir o cambiar. –La buena noticia de esto es que puedes ver el futuro, te enseñaría pero ya va amanecer y tenemos que dormir, empezaremos mañana si lo deseas.
–Claro, claro…
Ambos regresamos a nuestro apartamento temporal.
California, Estados Unidos. 8 de Octubre de 1965
Apenas entramos al club, me invadió la música del momento, marihuana y otras drogas, alcohol, sudor humano y sexo; me encontraba en el mismo club que indicaba mis visiones de Félix de hace unos días, solo tenía que buscarlo y asesinarlo como sea, pero antes de matarlo, tengo que preguntarle donde está Zafrina.
Muchos de los vampiros de mi edad o convertidos en la Edad Media, estarían horrorizados con esto que estoy apreciando y ni entrarían aquí, pero desde hace ya 13 años cuando empezó todo este libertinaje, lo vi como algo normal, hasta me habitué a estas épocas. Veía a los humanos consumiendo alcohol, LSD, marihuana y otras tantas drogas que todavía no he conocido, todas estas de una forma descontrolada; yo quiero probar estas drogas recreativas, pero al ser vampira, dudo que sus efectos me hagan algo.
Alec y yo decidimos separarnos por el club, el caminó por la multitud y yo me fui a una mesa del club desocupada, me senté y cerré mis ojos por unos momentos para ver visiones de Félix. En el momento en que me iba a concentrar para ver visiones de ese vampiro, una voz femenina interrumpe mi concentración.
–¡Hey! ¡Despierta cariño! Es preferible que no te duermas si no quieres ser tomada por algún hombre por aquí. –me dijo la chica.
–Lo que pasa es que he bebido y bailado mucho, estoy agotada y mareada. –le dije esa mentira.
–Bueno cariño, tienes que estar más pendiente y yo te recomiendo que no bebas más pero queda de tu decisión. –me aconsejo. –¿Quieres seguir bebiendo?
–No, gracias. Tomaré tu consejo. –le dije a la humana.
–Si quieres alguna bebida me buscas o te acercas al bar. –después de esto se desapareció de mi vista.
Después de un rato, volví a cerrar mis ojos y me concentré en Félix, a ver donde estaba.
Félix bailando con una humana…
Caminando entre la gente…
Ahora mismo…
Abrí los ojos y me levanté de donde estaba, caminé rápidamente a la pista de baile a paso humano, empecé a ver entre los humanos, buscando a Félix, pero no lo podía ver tan fácilmente; respiré hondo, haciendo que mi olfato buscara aquel olor similar al cuero y bosque tan característico de él; apenas me tope con su olor, giré mi vista a donde estaba ese olor y…
La cara de Félix estaba oculta en una cabellera de mujer castaña, como si la estuviera besando, sus manos manoseaban sus nalgas sin pudor alguno; busqué a Alec con la vista pero no lo veía por ningún lado, así que decidí ir por mi cuenta hacia Félix. Mi objetivo se apartó de la humana y siguió bailando con ella como si nada, hasta que él levantó su vista hacia mi dirección, apenas me vio donde me encontraba, su rostro se mostraba una mezcla de miedo y furia; caminé en su dirección y Félix empezó a correr a paso humano, empujando a todo el que estaba cerca de él y alejándose lo más que podía de mí, como pude lo seguí, haciendo que ambos saliéramos del club.
Ya estando fuera de ese lugar y lejos de los ojos humanos, ambos empezamos a correr acorde a nuestra naturaleza, saltando entre los techos de los edificios y corriendo entre los callejones sin parar; Félix al ver que no paraba de perseguirlo decidió correr aún más rápido de lo normal y decidí correr con todas mis fuerzas para alcanzarlo. No quería usar mis poderes, aprendí que podría ser muy poderosa, pero no quiero depender para todo de ellos, porque al estar manipulando el tiempo me cansaba muy rápido y no rendía a la hora hacer una cacería como esta.
En la carrera, él salta a una autopista principal habiendo muchos vehículos transitando; apenas pisó la vía, se escucharon muchas cornetas de carros, paré mi carrera y me quedé en la azotea de un edificio, tenía que pensar rápido que iba hacer; cerré mis ojos, para buscar alguna visión de Félix.
Se veía borroso…
Tomaba muchas decisiones…
–¡Mierda Félix! –¡Mierda! ¿Ahora que hago? Cerré mis ojos buscando a Alec entre mis visiones.
Alec buscándome dentro del club… le llamó la atención un escandalo que se armó en el club debido a un hombre que empujaba agresivamente a todo el mundo… va en camino al apartamento…
Corrí en dirección al apartamento sin ser detectada. Cuando estuve en el lugar, entré por la salida de emergencia/respiradero desde la azotea del edificio, bajé por las escaleras del respiradero, llegando al piso de mi apartamento; abrí la rejilla, apareciendo a un lado de las escaleras de caracol; Alec, al sentir mi presencia se acercó a donde estaba.
–¿Qué sucedió? –preguntó alterado.
–Félix me vio, lo perseguí y decidió desaparecer de mi vista lanzándose a una autopista principal, vi su futuro a ver si lograba visualizar que iba hacer después, pero está aplicando una debilidad de los Temporis. Tomar muchas decisiones la vez o decisiones espontaneas.
–Si él está haciendo eso, es porque él sabe que eres una Tempus ¿no? –preguntó analizando lo que había pasado.
–Si, es lo más probable. –me sentía frustrada, si él sabía esto, la búsqueda iba a ser más difícil. –¡Maldición! –grité.
California, Estados Unidos. 30 de Octubre de 1965
Regresé de Santa Mónica al apartamento de Los Ángeles molesta porque no pude coger a Félix por octava vez consecutiva; Félix tenía que saber mi debilidad, pero yo sabía que por más que se me escapara, por alguna razón en mis visiones regresaba a California; intenté varias estrategias con Alec para cogerlo, pero ninguna sin éxito, Félix lograba burlar mis visiones. Si Stefan no estuviera consiguiendo a mis futuros hermanos, le pediría algún consejo o que me ayudara un poco, pero no puedo interferir en el destino. Estoy ciega ante ese maldito vampiro, estoy como cualquier otro vampiro normal, siento que lo que aprendí en Esparta no sirvió de nada.
Estaba acostada en mi cama mirando fijamente al techo tratando de calmar mi molestia e incomodidad al no poder ver las decisiones de Félix, para evitar que me descargara con el pobre Alec, le pedí que fuera a disfrutar los placeres de Los Ángeles y sus alrededores, que me dejara sola. Pensando en como atraparía a Félix, me distrae el sonido del timbre de la puerta del apartamento; bajé las escaleras y al abrir la puerta me consigo a Max
–Adelante. –respondo. El vampiro se quedó donde estaba. –¿Qué sucede?
–Señorita Isabella, el señor Bertolini desea hablar con usted ahora mismo. –¿Ahora que era? –Si no es mucha molestia necesito que me acompañe.
Salimos de la edificación de apartamentos, Max me abrió la puerta de la limosina y al entrar vi a Alec dentro de él, me acomodé en el asiento junto a él y detrás de mí habían cerrado la puerta.
–¿Sabes que está sucediendo? –le pregunté y el solo movió la cabeza en forma de negación.
En el pequeño recorrido desde los apartamentos hasta Bertolini Enterprises y luego hasta el ultimo piso del lugar, durante todo el camino había un silencio muy incomodo. Una vez dentro de la oficina del Fiscal de la zona, vimos a Demetrio sentado levemente en el escritorio.
–Es un gusto volver a verlos, espero que su estadía aquí les esté siendo placentera.
–Hola Demetrio, me alegro de verte. –él cogió mi mano y beso su dorso.
–Hola señor Bertolini. –Alec y Demetrio se dieron un apretón de manos breve.
–Quería hablar con ustedes de algo importante. –su expresión estaba seria. Alec y yo solo movimos la cabeza para que continuara. –Es sobre el vampiro que ustedes están cazando o mejor dicho su "diligencia" –con sus manos hizo la expresión de las comillas.
¡Hola chicas!
Aquí les dejo dos capítulos de Crimson Deep. ¿Ustedes que creen que pasará en el próximo capítulo?
En mi blog (el link está en mi perfil) coloqué fotos del apartamento (lo más similar a el) y en la pestaña donde dice "Crimson Deep" dejé fotos de los personajes y canciones.
Aquí les dejo un adelanto del siguiente capítulo:
–No esperaba encontrarte aquí. –dijo una voz conocida a mis espaldas.
–Yo tampoco me esperaba encontrarte aquí. –le dije en voz baja. A decir verdad, no sabía que hacer en este momento.
–Vine aquí solo para divertirme, ando de fiesta en fiesta, viendo cual me gusta más y hasta los momentos ha sido esta. –me confesó.
–A mí me invitaron y un amigo me insistió que viniera, así que aquí estoy. –le contesté. Su rostro cambió a incomodidad.
–Tu amigo no debería dejarte sola ¿sabes? –el se acercó más hacia mi. Cuando me dijo esto sentí un leve deja-vu.
–Creo que esas mismas palabras me las dijiste cuando eras humano. –le dije con una media sonrisa, esto era más que todo por el recuerdo. Él copió mi expresión y se acercó más...
Dejen sus opiniones y reviews.
¡Hasta la proxima!
