Ahora si, ya va un poco más de Hitsukarin :3

Gracias por sus rewiews n.n

Simbología:

negritas: recuerdos

"comillas": sarcasmo

-o- : cambio brusco de escena, y no puedo utilizar una oración para indicarlo. Normalmente cuando dialogan dos personajes para evitar el repetir palabras.

cursiva : pensamientos

Bleach no me pertenece

Finalmente había llegado el último día del año, la fría brisa jugaba con los pequeños adornos de cada división. Varios escuadrones se encontraban ajetreados con los preparativos, todos debían estar listos antes de anochecer por órdenes del comandante.

—Taku-chan ¿A donde tan temprano? — preguntó Yachiru al verlo caminar hacía el Rungokai. El la miró tranquilo para detenerse.

—Veré a mi tutor y no podré regresar hasta la noche, además tengo que conseguir un kimono para acompañar a Karin—

—¡Iras a una cita!— dijo emocionada la shinigami antes de acercarse —Espero que seas un buen novio para Karini, o Ichi-san será tu menor problema—

Novio

La palabra resonó por unos instantes en su mente, era la primera vez que escuchaba ese término, usualmente los hollow lo llamaban par y era raro.

—Un novio y un par son lo mismo ¿No?—

Escuchó reír a la joven ante su comentario, una sonrisa maliciosa se presentó en su rostro.

—Taku-chan, un par son dos, pero un novio es otro. Mira te lo mostraré — respondió para tomarlo de la mano y arrastrarlo hasta una pareja cercana.

El hueco miró con atención a los shinigamis. Mientras su acompañante le explicaba

—Un novio es alguien que cuida por ti, sin importarle en ocasiones su propia seguridad. Quien se molesta si otro trata de hacer algo románico contigo. Y finalmente la persona que te hace sentir emociones con el simple hecho de abrazarte o verle sonreír— comentó tranquila, en los ojos amarillos podía notar esa chispa de reconocer algunas cosas pero otras no —Pero antes deben de enamorarse—

—Enamorarse— susurró para sí con una nostalgia extraña, no era suya pero sentía como algo dentro de sí llorase alguna vez por amor. Quizá era un hollow que fue necesario para ser un menos.

Pero no estaba seguro sobre de que se trataba.

Jaegerjaquez-sama ¿Porque desea salvar a la mayor cantidad de huecos? Después de todo surgimos de pensamientos negativos en almas humanas— preguntó curioso, Grimmjow sonrió altanero pero a la vez un poco dulce.

Si te contará, pero sólo puedo decir que el enamoramiento es mayor en nosotros que en cualquier ser vivo— respondió cálido al recordar esos momentos. Añoraba con su alma regresar a ese tiempo y cuidarlo más. Lanzando un suspiro llamó un poco más la atención del Duque.

¿Un hollow enamorado? No es algo que sea común, nunca conocí a alguien de nosotros en ese estado—

Takuto no despegaba la mirada de su Rey, este comenzaba a relajarse, pero reconocía el dolor en su mirada.

Debes aprender algo, el amor de un hollow puede ser eterno, si alguien logra enamorarlo puede considerarse la persona más afortunada, pues somos capaces de dar nuestra vida sin dudar — mencionó para mirar a la luna y marcharse sin decir nada momentos después.

El hecho de tener esa plática era algo bueno, tal vez significaba que ellos podían ser algo más que bestias.

—Nee, Takuto-chan nos vemos más tarde y feliz año nuevo — dijo Yachiru al entregarle una tarjeta, la cual tenía plasmada una fresa, ante el llamado de Kenpachi.

—Feliz año nuevo— respondió antes de sonreír y marcharse a Hueco Mundo.

Al llegar un olor conocido provenía del palacio, utilizando el sonido llegó de inmediato. Sigiloso avanzó siguiendo el reiatsu del felino, llegó al gran comedor y ahí lo vio.

—Grimmjow-sama, Duque-san esta aquí — dijo un pequeño niño que aparentaban doce años, de cabello rubio y ojos dorados mientas jalaba suavemente la ropa del soberano.

—Kazuhisa, no te esperaba hoy— comentó calmado —Ellos dos son los marqués, no los subestimes — agregó para que otro niño apareciera, él en cambio tenía un cabello negro y ojos grises, ambos lo miraban tratando de acercarse.

—No lo haré, Jaegerjaquez-sama, simplemente quería desearle un feliz año nuevo. Me iré antes de la celebración, necesito asistir al festival en el Goitei y en el Mundo Humano buscaré un atuendo, pido una disculpa — mencionó Takuto, quería quedarse, pero sabía que aquella misión era más importante para ambos.

—Muy bien, pero no dejaré al segundo hueco más poderoso usar ropa shinigami, me encargaré de que te sea confeccionado algo digno de un príncipe —

—Woaa, ¡El príncipe Kazuhisa Takuto! Es un honor estar junto a usted, mi nombre es Ryotaro— exclamó el pequeño de cabello negro antes de hacer una reverencia.

—Y yo soy su hermano Haru, espero que seamos buenos amigos— agregó para imitar a su compañero.

-O-

POV de Karin

La tarde apareció por fin. Ya estaba fastidiada de tantos papeles, me sorprendía ver a Toshiro concentrado en ellos después de tanto tiempo. Me seguía molestando el hecho que prefería pasar el año nuevo con eso, en lugar de pasarlo con sus amigos.

—Capitán ya terminé — dije antes de colocar mi parte en el escritorio de Matsumoto-san, ella no apareció en todo el día. Aunque me divertí al escuchar un grito desde mi habitación que decía; ¡MATSUMOTO!

—Puedes marcharse—

No despegó la mirada de la hoja, realmente en ocasiones no me explicaba como se veía tan joven si tenía la actitud de un anciano.

—Claro, nos vemos después Toshiro — respondí, él se levantó enseguida mirándome fijamente, por un instante sentí una corriente eléctrica recorrer mi cuerpo.

—Kurosaki, no estaré en la celebración. Pero me decidí a acompañarte desde ahora como una disculpa por faltar a mi palabra — agregó dejando de lado su "Gran" obligación. Pero francamente no tenía la esperanza que me acompañara, a la mayoría de capitanes les gustaba celebrar el nuevo año.

Él era la excepción.

Quizá extrañaba a Ukitake, después de todo siempre lo trató como un hijo.

O aún sentía culpa por la muerte de Hinamori, a manos de un hollow hace cuatro años.

—¿Que esperas? No tenemos todo el día— preguntó comenzando a fastidiarse, sonreí al verle con el ceño fruncido ya me lo imaginaba siendo mayor y una gran línea visible a kilómetros en su cara.

—Huy, perdón capitán reloj — dije al pasar. Ambos caminamos hacia el Senkaimon, pues en Karakura habían más modelos de kimonos para mí.

Utilizando nuestros gigai nos dirigimos al centro comercial de la ciudad, este año la nieve era más que en los anteriores.

Toshiro se encontraba sumido en sus pensamientos, así que hice una buena y compacta bola de nieve, apunté para golpearlo justo en su cuello, quería verlo saltar del susto o del frío, cualquiera de los dos era bueno.

Preparé mi mejor lanzamiento... Y sushh

Ahí iba, surcando el espacio entre nosotros.

—Kurosaki ¿Quieres...—

Rayos

Retrocedió un poco debido al golpe.

Soy mala persona lo se, pero fue imposible.

—¡Jajajajajajaja!—

El dolor de mi estómago por reír valía la pena, ni idea de como lo golpeó, pero aún seguía desorientado.

—¡Kurosaki Karin!— exclamó furioso, su rostro comenzó a enrojecer del enojo, quizá era buen momento para correr.—¡Ni creas que te salvaras de esta! —

Comenzaba a dejarlo atrás, yo sabía esquivar a las personas en esta temporada para molestar a Ichi-nii y que tratará de alcanzarme.

Llegué al santuario, era el lugar perfecto para esconderme un rato.

Ver a las familias me hizo recordar mi infancia, desde que Ichi-nii se convirtió en shinigami de tiempo completo no habíamos podido celebrar una fecha festiva. Así fue como nuestro loco padre después de dos años, tuvo la grandiosa idea de que nosotros tres nos fuésemos con él.

Al principio no me convencía por completo, pero una vez allá de alguna forma era confortante, además tenía un buen jugador de fútbol a mi disposición, y quien pensaría que otros tenían talento también.

Compré un chocolate caliente, al ya no sentir la presencia "asesina" del taicho me relajé. Más tarde lo buscaría a pesar de un reclamo asegurado de su parte.

Ansiaba que llegará el anochecer, pero deseaba disfrutar la tarde.

Quería ver los fuegos artificiales más asombrosos, el capitán Kurotsuchi siempre trataba de alardear con ellos, así que toda su división o por lo menos la mayoría trabajaba en sus diseños.

Pero me gustaba pasar un tiempo con Toshiro conviviendo así, con nuestras discusiones las cuales se tornaban siempre a mi favor si aparecía Yukio, el odio entre ambos siempre hacia que si alguno comenzaba a pelear conmigo el otro inmediatamente me apoyaba, no importaba cuán ridículo fuera.

—¿Que hace aquí un oficial sin guardia? —

—El "Dios" de Roma apareció, Yukio ¿Como te va?— dije al verlo.

Kami, era tan absurdo que ambos midieran lo mismo, si uno crecía su oponente lo hacía a la par.

—Nada mal, Riruka sigue molesta por el pastel de vainilla — respondió calmado, recordaba ese día con claridad.

Un par de mes atrás...

Hitsugaya Toshiro, quizá seas bueno jugando deportes, pero en los videojuegos eres más malo que mi novia—

Callaré esa boca tuya en algunos minutos Vorarlberna— contraatacó el peliblanco al comenzar a presionar todos los botones del mando de la consola.

¡Quien se ha tragado mi pastel! —

Un escalofrío recorrió la espalda de los dos jugadores.

Dime que no era el pastel del refrigerador— musitó nuestro Fullbringer a su compañero al recordar los platos sucios en la mesa junto a ellos.

¿Como iba a saberlo?—

Segundos después, se hallaban corriendo de una furiosa Riruka.

Nota mental; No comerse el postre de aniversario de ella

—Pero ya lo arreglaré, conseguiré algunas de las donas más deliciosas de la ciudad y listo.— agregó con autosuficiencia, me seguía preguntando como ellos dos podían ser novios y no romper a cada rato o asesinarse.

—Si tú lo dices—

Me encogí de hombros, una sonrisa adornó el rostro del rubio jugador, de seguro vio a Toshiro.

Volteé y ¡Sorpresa!

Ahí estaba. Y bastante enojado.

—Usaré esto para deshacerme del favor que te debo, ojalá y lo valores — comentó burlón, antes de siquiera decirle algo fue tras él. Solo vi como intercambiaron unas palabras, para regresar. Aunque ya se notaba más calmado.

—Les dejó, o mi novia pensará que fui a comprar un videojuego nuevo — dijo Yukio haciendo su gran aporte a la humanidad evitando un regaño a una amiga.

Me miraba sin decir nada, podía sentir su mirada clavarse en mi espalda.

—¿Que no dirás nada?—

—Comencé a preocuparme—

Mis mejillas se sonrojaron bastante, menos mal que yo iba más adelante o lo notaría. No hubo más conversación durante el trayecto restante, incluso no habían hollow.

Extraño.

—Ya llegamos — dije al ver el gran edificio adornado con motivos del Año Nuevo.

Seguimos hasta la tienda, yo miraba entretenida los modelos que vestían los maniquíes.

—Deberías vestirte diferente por lo menos ¿No crees?— comenté al verlo interesado en un jinbei formal.

—Tienes razón, es lo mínimo que puedo hacer— respondió.

—¿Que le habrá dicho el idiota de Yukio?— susurré, comenzaba a actuar más extraño.

¿Debería preguntarle?

—Pero tú usarás este— agregó al señalar un kimono más sobrio que los normales.

De color celeste un poco claro que casi parecía blanco, cerca del final de sus mangas tenía grabados un par de peces koi de color azúl rey, para terminar con un nagoya obi igualmente azúl rey, el cual tenía una flor de loto blanca.

Sin dudarlo pedí probarlo un instante, antes de entrar a cambiarme logré ver una sonrisa de satisfacción en el shinigami, ya me las pagaría si no me gusta como me queda.

Tarde varios minutos en terminar de vestirme, salí a verme en un espejo.

Sonreí, me encantaba como quedaba y ayudaba a resaltar mis ojos y cabello por ser oscuros.

—Entonces ¿Que piensas Kurosaki? —me preguntó Toshiro, en su mirada era obvio que ya sabía mi respuesta.

Lancé un suspiro derrotada. —Me gusta— la sonrisa regresó de nuevo.

—Señorita, nos llevaremos ese y el kimono anterior—

Salimos de la tienda poco después, ya no teníamos nada que hacer, así que regresaríamos al Goitei.

—Toma, lo compré antes de encontrarte con Vorarlberna —

De su bolsillo sacó una bolsa con galletas y me la entregó.

—No creó que quieras comer algo antes de irte ¿O si?— mencionó con una ceja alzada, tomé la bolsa y la abrí.

—Anda toma una, se que a ti también te gustan—

El camino de regreso fue tranquilo, lo que no se platicó durante la llegada fue lo que hicimos ahora.

—Extrañaba verte así — dije antes de lanzar un suspiro al cielo. Ya nos encontrábamos cerca de la séptima división, un poco más y llegaría con mi hermano.

—Lo siento— respondió antes de marcharse. Quería ir tras él, pero sabía que sería inútil, varias veces lo hice y ninguna funcionó

—Karin, ¿Ya tienes con quien ir?— preguntó mi hermana al verme.

—Claro que sí Yuzu, vamos con Ichi-nii mientras te cuento —

Ella asintió con una sonrisa, a pesar de encontrarse en el octavo escuadrón seguíamos siendo igual de unidas.

Fin de POV

¿Que pasará en el festival?