¿Es normal soñar con una imagen con trasfondo yaoi?

Y más que sea de Byakuya y Kyoraku con una frase en inglés que dice algo así; Hasta cuando me traeras loco.

Me levante sintiéndome rara ese día ;A;

Simbología:

negritas: recuerdos

"comillas": sarcasmo

-o- : cambio brusco de escena, y no puedo utilizar una oración para indicarlo. Normalmente cuando dialogan dos personajes para evitar el repetir palabras.

cursiva : pensamientos

Dato curioso:

Inicialmente ese capítulo o por lo menos la historia principal sería un recuerdo del siguiente, pero como se alargó mucho decidí separarlos.

¡A esperar el romance! XD

Bleach no me pertenece

Los celos son hijos del amor, más son bastardos, te

confieso.

Lope de Vega (1562-1635) Poeta, novelista y

dramaturgo español.

Se dirigía a la séptima sede a entregar su respectivo papeleo, su teniente le acompañaba, finalmente se hallaba recuperado del resfriado.

—Capitán, disculpe no evitar todo esto—

—Matsumoto no tienes la culpa de nada, fui yo. Pero tomaré un buen consejo y le daré a conocer mis sentimientos a Karin, no me importará su rechazo— respondió Toshiro sin molestarse ni un poco.

Aunque Rangiku tenía miedo de los posibles resultados.

—Después iré a la cuarta división, Kaze taicho me realizará el examen médico un día antes para no llegar tarde —

—Eso te pasa por tu incumplimiento —

Regresaron al escuadrón, el silencio predominaba entre el par.

—¿Que sucede?— preguntó extrañada la pelinegra, no era usual el silencio por parte de la fukutaicho.

—Tenemos que hablar Kurosaki — dijo frío Hitsugaya, le hizo una seña a Matsumoto para que se marchara.

Extrañamente ella lo obedeció y sin dar explicación se marchó.

—Me preocupa tu relación con el oficial. Aún no confió lo suficiente en él — mencionó para sentarse en su silla y pasar una mano por su cabello.

—Takuto es buena persona—

Incluso en su tono se notaba la molestia ante la desconfianza de su capitán.

Toshiro frunció el seño más de lo usual.

—Lo mismo pensábamos de Aizen y mira lo que sucedió —

—¡Él no es así!— reclamó golpeando la mesa con su puño.

El silencio regreso por unos minutos más, ninguno cedía ante el otro. Se preparaban para refutar cualquier comentario

—¿No estarás celoso Toshiro? — preguntó con burla la shinigami.

Inmediatamente un sonrojó apareció en el peliblanco.

—Si lo llegará a estar ¿Que te incumbe? — respondió cortante al controlar el carmesí de su rostro.

—Lo estas...— susurró Karin sin sorprenderse.

Esa muestra aparente de indiferencia despertó el veneno de aquel sentimiento que lo acosaba desde hace tiempo.

No soportaba un día más ver al oficial Ganze estar con ella.

—Cierto, estoy celoso. Pero mucho más de lo que crees— mencionó Toshiro levantándose, una sonrisa pequeña, pero burlona y macabra adornó su rostro —Te amo desde hace cuatro años ¿Debería no tener celos?—

Kurosaki retrocedió un poco ante la declaración, su corazón latía con fuerza al recordar su confesión hacia tiempo.

Pero una rabia creció en ella de inmediato.

—¡Porque no me correspondiste ésa vez Toshiro! ... Yo también sentí tu reiatsu, creí que no... — guardó silencio al sentir como su voz se quebraría.

—Escucha, yo se que he sido un tonto. Permite que me disculpe —

Se acercó para tocar su hombro, pero fue rechazado con un golpe limpio en su brazo.

—Ya es tarde Hitsugaya. No me importa si no te agrada Takuto, él es mi novio —

Fue callada con un besó desesperado del capitán. Unos instantes bastaron para que se separara.

—Responde Kurosaki ¿Aún sientes algo por mí? Si no es así te dejaré en paz —

Karin sentía el cálido aliento en su rostro, tenía la certeza de que no se marcharía el capitán hasta obtener una respuesta concreta.

—Si— Al escucharla Toshiro sonrió de nuevo —Pero ahora quiero a Takuto más —

Un suspiro surgió del capitán, el amargo sabor de la derrota inundaba su boca, haciendo contraste con la agradable sensación de los labios de su amada.

—Me cegaron los celos, iré a tomar un poco de aire— comentó en muestra de aceptar la victoria de su oponente.

—Oficial Kurosaki, Hitsugaya taicho. Finalmente los encuentro — dijo Tomohiro entrando a la oficina, su rostro mostraba claramente una preocupación —Ichigo-dono ha sido llamado a una junta con la cámara de los 46. Y se ha dictado que todos sus movimientos sean observados — agregó

Olvidaron la conversación de antes y siguieron al "primogénito de Ukitake". Llegaron hasta la Torre de la Penitencia.

—¡Ichi-nii!— exclamó al verlo con aquel collar rojo que Rukia portó una vez.

—Karin...—

—Señorita Kurosaki no intenté hacer algo o usted también será retenida — amenazó la capitana de la tercera división en un tono severo. Característico de ella.

—Tranquila, me cuidaré. Regresaré a salvo— respondió con una sonrisa mientras ingresaba al temible lugar.

—Andando Kurosaki, debemos ver el motivo de todo esto— dijo Toshiro para dirigirse a la primera división a hablar con Kyoraku.

—Le veré después a ambos— comentó Jin calmado, cuando se perdieron ambos de vista se tornó serio antes de irse y desaparecer entre las calles.

-0-

Llegó la hora de la asamblea, Ichigo se encontraba ante todos los hombres, desconocía el delito que cometió, pero conociendo a la Sociedad de Almas bajo su mando.

Debería de tener cuidado.

—Kurosaki Ichigo, shinigami sustituto, de sangre Quincy y poderes hollow. Nosotros te consideramos una amenaza— abrió como discurso uno de ellos, frente al capitán.

—Te advertimos que cualquier descendencia tuya será exterminada al mínimo rastro— secundó otro al sur.

Ichigo gruñó para sus interiores. Como esos malditos se atrevían a sentenciar de muerte a sus hijos.

—Si le ponen una mano a Rukia o alguien de mi familia se mueren— dijo molesto, no sentía miedo de ellos, sólo daban órdenes sin sentido.

—¡No se tolerará tu insolencia hollow! — bramó un tercero.

Uno de los encargado se disponía a atacar al sustituto, pero un golpe mortal le fue asestado en cuestión de segundos.

—Entonces bastardos. ¿Seguirán con esto? —

La voz altanera de Grimmjow hizo aparición, pero esta vez su sonrisa estaba ausente.

—¿A que te refieres?— preguntó Ichigo. Aún no salía de la impresión al verlo tan serio.

—Yo te daré el honor hollow — respondió el primero

Hace cinco años...

Si un hollow llegará a enamorarse ¿Seguiría siendo un monstruo?

Grimmjow gracias por venir — dijo una shinigami de cabello castaño y ojos grises al verlo en las cercanía.

Tsk. ¿Que necesitas Sakura? Sabes que no me agrada venir aquí cuando no esta Ichigo para luchar— mencionó el felino mientras llegaba a su lado.

Nada, sólo quería regalarte algo por tu cumpleaños.—

Le extendió una pequeña caja negra, el hueco la aceptó dudoso.

No seas desconfiado, te debo mi vida de todos modos. Ese día te encargaste de salvarme— agregó.

Recordaba al espada derrotar a otro hollow semejante a él, ella era una de las supervivientes de su grupo, pero la única consciente en ese momento.

Cierto, ese idiota no entendía que atacar a los jóvenes shinigamis es algo detestable. Si seguimos así. ¿Cuándo obtendremos buenas peleas? — respondió con su tradicional sonrisa.

Al abrir la caja se encontró con una bufanda negra.

Ojala y te guste, será para cuando lleguemos al invierno —

Pero es Julio, básicamente Agosto —

Jaegerjaquez se percató de un sonrojó de vergüenza el ella, normalmente se reiría un poco, pero esta vez fue diferente.

Lo halló ¿Tierno?

Sólo sabía que le era atrayente por alguna razón.

No importa, en ocasiones la noche es fría en Hueco Mundo — dijo divertido mientras la apreciaba.

En ese lugar siempre es de noche—

Por eso es perfecta — respondió ante de reír un poco y contagiar a su compañera.

Sintió un cálido abrazo, su corazón empezó a latir salvaje como si en una lucha se encontrase, pero una sensación confortante trataba de hacerse notar. Correspondió el abrazo, durante instante se mantuvieron así.

Me voy o el teniente Abarai se molestará —

Claro, te veré después Sakura —

Aquel agujero de su alma, ¿Llegará a ser llenado por amor? Y si es así, cual es el precio a pagar.

Sakura— la llamó a mitad de la noche. El mes de Octubre era el anfitrión de esa ocasión.

Ella se levantó al escucharlo, aún con los efectos del sueño se asomó y se extrañó al verlo vestido formal.

¿Grimmjow? —

El hueco sonrió, sin prisa o demora se acercó.

Sakura— dijo suave, como si de un susurro se tratase —Estoy jodidamente enamorado de ti ¿Puedes creerlo?— agregó divertido, a pesar que en el fondo su inseguridad era latente.

Sin darle tiempo fue besado por la oficial.

Al seguir de esa noche cuidaba a su shinigami, siempre y cuando ella lo requiriera. La sonrisa dejó de ser desafiante para convertirse en otra dulce y calmada.

Cada vez que la admiraba dormir una parte de si ya no ansiaba pelear sin sentido. Como si el hambre por estas desapareciese.

Grimmjow, te he dicho que no me gusta verte desvelado — comentó Sakura al verlo sentado junto a ella dormitando.

Me gusta cuando duermes — respondió sin emoción aparente.

Entonces ven conmigo, duerme a mi lado—

Soy un hollow, mi instinto podría dictarme que te asesine. Por eso no evitó quedarme toda la noche — mencionó antes de lanzar un suspiro. Lo que antes admiraba de si mismo, ahora le temía.

Confío en ti— dijo antes de tomar con delicadeza su mano y acercarlo.

El hollow dentro del espada comenzaba a reaccionar violentamente, nunca sintió tal sensación. Ni en sus mejores peleas contra sus oponentes.

Sin embargo, ella notó el miedo del felino. Se acurrucó en él y escuchó su corazón alterado.

No puedo... Tengo que irme—

De nueva cuenta un beso salvaje apareció, ahí descubrió el motivo de su instinto.

La deseaba a ella.

Correspondió más calmado, pero aún así mantenía su temor en cierta medida.

Se lo que quieres Grimmjow, tus ojos te delatan— susurró al separarse, sonrió al ver un sonrojo en su novio —Yo también lo quiero —

La noche y el sonido de los grillos fueron los únicos testigos del anhelo de ambos. Nadie más se enteró.

Todo eso fue hace algunos meses...

Despertó ante los 46, sus manos y cuello estaban siendo sujetados por Kido.

Sexto espada Jaegerjaquez Grimmjow, no se tolerará tu relación con la cuarta oficial Himeno Sakura—

Así que debería retirarse y quizá se le perdone su vida— secundó uno de sus integrantes amenazante

Algo marchaba mal para él, su instinto se lo advertía

¿Que hay de Sakura?— preguntó bastante preocupado.

Un coro de risas fue audible en todo el lugar, fue llevado a otro sitio parecido a su mundo, pero este en lugar de arena, poseía césped, el cual se mecía con el viento.

Ahí vio a su amada shinigami de rodillas, portaba un kimono blanco, pero este tenía una gran mancha roja.

Se le categorizó como traición. Ahora veté, o serás inculpado y todos los capitanes irán tras tu cabeza — respondió un hombre en tono severo. Al ver el rostro del felino sonrió satisfactorio.

El espada estaba destrozado.

Quiero llevarme su cuerpo. Le enterraré en Hueco Mundo y les aseguró que nunca pondré un pie en este lugar—

Los murmullos comenzaron a ser irritantes después de unos segundos.

Él seguía sin creer la escena que presenció, deseaba destrozar a toda la sala.

Quizá ahora entendía de cierta manera el motivo de Aizen para deshacerse de ellos.

Ya que has aceptado sin ser agresivo, consideramos viable tu petición — comentó otro del grupo.

Cargó el cuerpo inerte de ella, se marchó sin decir algo, ni una palabra salió de él.

Llegó a Hueco Mundo, un vacío surgió en su abdomen, miró un segundo y vio su agujero...

Ya lo había olvidado.

Dejó el cuerpo recostado en su cama, tomó una silla y se limitó a admirarla por un tiempo.

Inevitablemente las lágrimas le dominaron, llegó un momento en el que su máscara terminaba de caer. Sorprendido pasó su mano y sintió su piel por primera vez en esa parte de su rostro.

Sin previo aviso entró un arrancar, de mirada sombría y máscara de reptil. Por inercia Grimmjow se colocó a la defensiva ante su amada.

¿Que quieres?— gruñó el felino

Hemos venido a mostrar nuestro pesar y respeto a la Reina. Disculpe si es inesperado. Pero nuestro Rey es usted y le serviremos — respondió para señalar a un grupo de otros cinco quienes se encontraban haciendo una reverencia como muestra de su palabra.

Hemos presenciado su reiatsu estable y poderoso, se que podemos encomendar nuestras vidas a usted — mencionó otro

Rey...—

—Grimmjow, ya sabes mi petición. Confió en tu fuerza para cumplirla— dijo Ichigo al terminar de escuchar el relato, seguía sin entender como siempre seleccionaban a un grupo de imbéciles para dirigir a los trece escuadrones.

—Si es lo que deseas— respondió con una pequeña sonrisa antes de marcharse por una garganta.

—Muy bien. ¿Que me harán? — desafío el shinigami.

Un grupo lo ató con bakudo hasta que sus movimientos fueron restringidos en su totalidad.

—Coloquen el prototipo y realicen las pruebas pertinentes —

-0-

El Duque se hallaba expectante ante las nuevas órdenes de su rey. Poco antes le asignó el vigilar el callejón al cual llegaría después de ir a la asamblea.

—Takuto—

La voz de Grimmjow lo sacó de su mente.

—Ordene mi señor —

—Cuidarás con tu vida a Yuzu, Karin e Isshin Kurosaki mientras que Kuchiki Rukia se quedará en Las Noches bajo mi cuidado, hasta que el descendiente de Ichigo nazca y sea seguro— respondió Jaegerjaquez serio, pero inevitablemente una sonrisa burlona apareció en él —Al parecer Ichigo no es tan hollow como piensan, o notaría el reciente embarazo de ella ¿No crees? —

—Hai. Su aroma cambio hace una semana, y no dude que me encargaré del cuidado de ellos— dijo Takuto haciendo una reverencia —Cualquier suministro o recado no dude en llamarme— agregó seguro de si. El sustituto le brindó una oportunidad de estar con Karin sin tener que luchar por seguridad de su misión, era momento de agradecer su amabilidad.

Avanzaron cautelosos a la décimo tercera sede. Ingresaron sin esfuerzo y llegaron a la oficina.

—Kuchiki taicho —

Rukia se extrañó de ver al felino, pero su rostro serio mostraba que algo malo sucedía.

—¿Que le pasó a Ichigo?—

—No lo se— respondió Jaegerjaquez para abrir una garganta —Vas a resguardarte en Las Noches, seguramente la Central descubra en poco tiempo que eres alguien de valor y no dudarán en atraparte, para que Ichigo se someta a ellos—

La shinigami miraba con asombro y miedo al hollow.

Si bien era cierto que tenía una relación con el pelinaranja, esta era bastante discreta por las posibles amenazas.

No quería irse, y dejar a su suerte a la persona que amaba.

—Capitana Kuchiki, por favor confíe en nosotros. Y cuide el futuro de su hijo. Kurosaki taicho nos encomendó su salud — agregó Takuto, para ver una sorpresa mayor en ella.

—Como lo saben— susurró al tocar su vientre

—Los hollow detectan muchos más aromas de lo que piensan los shinigamis. Andando, arreglaré con Urahara tu gigai para que una alma modificada te sustituya por un rato— respondió calmado al extenderle la mano.

Una leve sonrisa surgió de la pelinegra.

—Ese idiota, siempre cuidando de mí. Confiaré en ustedes tres — comentó al tomar la mano del Rey y marcharse.

Takuto se desapareció antes de que alguien notase su presencia, comenzaría su guardia.

-0-

—Me enteré el problema de Ichigo taicho ¿Saben algo?—

—No, ni siquiera Kyoraku lo tiene claro— respondió Hitsugaya calmado.

—Karin— llamó el hueco al verla sumida en su mente —¿Te sientes bien?—

En ese instante ambos shinigamis se tensaron por lo sucedido horas atrás. Rompiendo el agradable ambiente creado hace unos minutos.

—Tranquilo, sólo me preocupa un poco mi hermano—

El Duque no terminaba de creer la excusa, su olfato quería advertirle sobre el engaño.

—Me alegra que te preocupes por él. ¿Quieren ir a almorzar? Conocí con Sei un buen lugar cerca de aquí — comentó en un tono alegre.

En ocasiones Takuto era demasiado inocente... Esta entraba a la lista sin duda alguna.

Minutos antes...

La oficial acompañaba a su capitán en busca de la perezosa teniente de su escuadrón.

—¿Puedo saber que te gustó de él?— preguntó el peliblanco mientras caminaban por la solitaria calle.

Una sonrisa burlona comenzó a crecer en Karin, molestaría a Toshiro y si intentaba besarla de nuevo lo golpearía sin dudarlo.

—Es una persona dulce pero seria, algo equilibrado, siempre cuidando de mí, pero a la vez dándome un espacio para no sentirme sobreprotegida. Aunque no lo parezca es bastante competitivo y siempre en el entrenamiento quiere derrotarme, pero sin lugar a dudas lo que más me gusta es su sinceridad, tacto y amabilidad— respondió lanzando un pequeño suspiro.

—Veo que es un buen partido— comentó calmado. Aunque por dentro no se encontrará así.

—Sigo sin entender como mantienes esa cara. Pareces un amargado —

—Kurosaki...— susurró amenazante el shinigami ante la broma.

Toleraría que le llamase anciano, niño, ermitaño del papeleo, capitán temporizador.

Pero nunca amargado... Era como si le dijieras anciana a Matsumoto.

—Es la verdad, incluso el capitán Byakuya-san ahora muestra más emociones. Ya ocupaste su lugar Toshiro—

—No tengo duda en que eres la hermana de Ichigo, ambos igual de irrespetuosos— bufo, aparentando molestarse mucho más de lo que en realidad estaba.

—Pero así te gusto ¿No? — contraatacó la pelinegra, no permitiría dejarle con la victoria esta ocasión.

Un sonrojó salvaje atacó al peliblanco, acompañado de una vergüenza total al recordar su comportamiento horas antes.

—Me pregunto que diría Matsumoto-san si le cuento lo de la mañana— agregó al colocar su dedo índice en sus labios y mirar fijamente a Hitsugaya.

—Por favor no le digas, tu no la has conocido tantos años como yo— pidió en un tono casi suplicante. Lo que menos quería era a su teniente reclamándole y con una cara de: Te lo dije desde uff'

—¿Tan mal lo pasarás?— preguntó aún sin borrar la sonrisa burlona.

—Me va a decir; Capitán se lo advertí, ya ve por no hacerle caso a la experta en amoríos. Ahora deberías de tomar terapia para esa actitud, quizá se le quité lo frío.— respondió imitando el tono de la mayor de ellos tres.

Una risa por parte de ella lo calmó bastante, todo indicaba que el incidente quedaría en secreto.

—Eres pésimo imitando, menos mal que eres capitán y no actor —

—¿Seguirá con las burlas oficial? — preguntó con una ceja alzada y una leve sonrisa.

—No capitán— dijo divertida —No por ahora—

Fue "capturada" por un abrazo del peliblanco, no le molestaba en lo absoluto, pero ciertamente le sorprendía.

—Te quiero Karin. Me arrepiento por ser un amagado y perderte—

—Yo también te quiero Toshiro — susurró al recargarse en él y corresponder el abrazo, aunque sabía que su superior no pudo escuharla.

—Entonces continuemos, quizá consigamos más información y pillemos a Matsumoto — comentó después de un momento, pero realmente no queria terminarlo

¡Y nuestro shinigami enamorado vuelve a ganar terreno!

De seguro creian que me había olvidado de la misión.

Modo Tite on XD