Finalmente, despues de pasar la fecha para actualizar XD
Aquí su deseado capitulo 9
Simbología:
negritas: recuerdos
"comillas": sarcasmo
-o- : cambio brusco de escena, y no puedo utilizar una oración para indicarlo. Normalmente cuando dialogan dos personajes para evitar el repetir palabras.
cursiva : pensamientos
Bleach no me pertenece
El amor tiene un poderoso hermano; el odio
Procura no ofender al primero, porque el otro
puede matarte
Una semana más tarde...
Ambos se hallaban en el Mundo Humano, sus gigais junto al sello límite contendrían su energía.
No tendrían acceso a algún método para separarse de este, era lo acordado.
—Veo que asistió Ganze— dijo Toshiro calmado al ver como se acercaba vestido casual, chaleco y pantalón negro, camisa azul y zapatillas deportivas.
—¿Usted me llamó Hitsugaya taicho? —
El aludido sonrió, pero en realidad aparentaba ser más una mueca altanera.
—¿Crees tener algún derecho para salir con mi oficial?— cuestionó cortante. El Duque se sorprendió por el repentino cambio —Y utilizar el resfriado como escudo, que cobarde—
Takuto apretó sus puños, si bien era cierto que no conversaban mucho, él no tenía libertad de dirigirse así.
Mantuvo el silencio, no dejaría la satisfacción de responder ante la burla.
—Pensé que el famoso tercer oficial resultaría ser un shinigami a la altura. No un débil que a la primera amenaza a su persona retrocedía —
El hollow comenzó a caminar dándole la espalda al capitán, ignorándolo descaradamente. Le escuchó gruñir poco después, ahora escuchaba sus pasos seguirle a una distancia prudente.
Miró al cielo y al ver como oscurecía sonrió burlón, se dirigió a la zona más alta de Karakura, cerca del cementerio.
Cuando presintió estar lo suficientemente alejado tendió su trampa, aunque en realidad desconocían la existencia de un tercero.
—Hitsugaya Toshiro, puedo tolerar muchas ofensas— mencionó al detenerse, giró calmado para encontrarse con la mirada turquesa quien estaba a la defensiva. —Pero nunca digas que soy un cobarde— el tono cambio drásticamente denotando amenaza.
—Karin no estaría en la cuarta sede si no hubieses aparecido ¡Ella te defendió por no estar atento!. Esos bastardos después los utilizaron de rehén ¿Recuerdas?— escupió furioso.
—Mis amados capitanes, entreguen al Duque y nos marcháremos — dijo un joven de piel blanca como la nieve, ojos rojizos y cabello rubio.
Todos los presentes se miraban extrañados, ninguno parecía tener idea. Takuto instintivamente se tensó... Lo querían a él.
Seguramente se enteraron de su existencia, y conocía a quienes estaban detrás de todo eso.
—Teniente Kusajishi —
La voz preocupada del oficial de la onceava lo alertó, agudizó un poco sus sentidos y la percibió. Era un rehén de ellos.
Dio un paso adelante guiado por el hueco dentro de sí.
—Detente novato. Avanza más y tu te les unirás—amenazo mientras clavaba su mirada en los ojos amarillos.
El hollow no escuchaba nada, sólo murmullos. Mantenía fija la mirada en Yachiru, recordaba como ella le narró entre lágrimas todo lo que Gremmy le obligó a pasar para regresar .
Asesinando a sangre fría lo que ella creía que eran sus seres queridos, sólo para descubrir que fue la última ilusión del Quincy.
No podía abandonarla
—¡Takuto! —
Un sonido chispeante de dos katanas luchando llamó su atención. Frente a él se encontraba su novia protegiéndolo de otro shinigami, quien vestía completamente aparentando ser uno de la segunda división.
—Karin...— susurró mientras la observaba luchar.
Rápidamente un grupo numeroso de estos traidores les rodeo a ambos.
—Dejen de resistirse. Tenemos suficientes explosivos para detonar la mitad de los escuadrones —
—No lo permitiré — dijo la pelinegra al tomar con mayor fuerza la empuñadura de su zampakuto.
Un corte llenó el ambiente, los capitanes y oficiales miraban atónitos como una katana negra atravesaba el cuerpo de ella.
Takuto corrió a tomarla entre brazos, deseaba asesinar a esos malditos. Pero si lo hacía su identidad sería descubierta.
—Escucha bien — el filo se posó en su espalda —Llevala con los otros, pero si tratas de sanarla, los mataré —
El hueco asintió y obedeció las órdenes. La acomodo cerca de Yachiru, sintió una mirada penetrante en él.
Hitsugaya lo observaba con desprecio, incluso con odio se podría decir.
—Taku-chan, me encargaré de sus heridas — le dijo la shinigami colocando su mano en el hombro de su amigo.
Observaron la impotencia de todos los capitanes, un oficial fue asesinado frente a ellos al tratar de huir. Esto se tornaba más peligroso.
Gruñó para sí mismo.
¡Era un Duque!
No podía dejar morir a la persona que amaba, cada segundo empeoraba por la pérdida se sangre.
Cerró sus ojos, atacaría como antes.
Todo se tornó lento al levantarse, sentía la energía de los shinigamis, como varios de sus oponentes trataban de herirlo y otros querían aprisionarlo con kido. La presencia de su amigo como oponente lo alertó, su katana ya estaba desenfundada.
Pero el miedo y arrepentimiento en el aroma del oficial fueron suficientes para el Duque, paso de largo asesinando a otros más. Sintió como su amigo se sorprendía.
—¡Bakudo sesenta y uno Rikujo Kuro!—
Escuchó maldecir a otro oponente que apareció entre los rehenes, sonrió ligeramente.
Himura no lo hacia por gusto.
Llegó hasta el líder, sin dar un segundo más utilizó el sonido para aparecer lo más cerca. Recordaba como sujetaba en sus manos el dispositivo para detonar los explosivos.
Sin titubear cortó ambas manos, la sangre salpicó a su cara.
—¡Fuego!— gritó Takuto con todas sus fuerzas, tomando a Sei se tumbo en el suelo.
Lo siguiente fue silencio, acompañado del sonido cortante de tanto shikais o bankais, los cuales atravesaban a los traidores plasmando todo el lugar con el aroma a sangre fresca.
—¡Pero ataqué sin miedo! ¿No?... Ese día que hiciste por ella— dijo apretando más su puño hasta hacerlo sangrar
—No podía defender a Karin—
—¡De ella no habló imbécil! — explotó encontrándose al borde de la ira —Recuerdo su sonrisa ante la promesa de que pronto llegaría el tal Shiro-chan. ¡Yo la defendí de Ramses! Ella me vio como alma y no como bestia, le ofrecí cuidarla pero se negó. ¡¿Recuerdas que le hicieron al hueco junto a Hinamori Momo?!— respondió rencoroso y en un tono amargo.
Hitsugaya dio un paso atrás, esos detalles sólo podría saberlo aquel hollow a quien atacó.
El golpe con su zampakuto no fue lo suficientemente poderoso para asesinarlo, sólo pudo crear un gran corte en ese rostro. Uno que cruzaba exactamente por ambos ojos, la bestia lanzó un rugido ensordecedor antes de huir derramando un poco de sangre en su camino
—Así que eres ese oso— comentó serio, esto lentamente comenzaba a ser peligroso. Lo alarmaba mucho el hecho de que fuera un hollow —¿Kurosaki lo sabe?— cuestionó con una ceja alzada.
—Por fin ¿Como la llamarás? ¿Kurosaki o Karin? ¡Por supuesto que sí! Nosotros poseemos un código de honor — respondió agresivo al recordar como ella sufrió ante la indiferencia del shinigami. Y como él estuvo a punto de morir en varias ocasiones, devorado por sus compatriotas.
Toshiro sacó de su bolsillo una alma modificada y la comió, liberándose de su gigai.
Miró con desprecio a su oponente mientras lo señalaba con Hyourinmaru.
— No toleraré una amenaza como tú en el Goitei —
Un juez miró con desaprobación al capitán. Se había acordado entre ellos el no poseer algo así, de forma indirecta.
Sólo debían de hablar y arreglar todo. El humor de esos dos empeoró bastante desde el incidente con su amada un par de días atrás.
Y él era quien se aseguraría de su palabra.
—Tsk... No importa cuanto me cueste en este cuerpo. Evitaré a toda costa que Karin pueda estar a tu lado —
La frase comenzó a despertar la ira del shinigami, quien sin pensarlo liberó su bankai.
—Mentí al seguir estas órdenes. Hyourinmaru me advirtió sobre ti — dijo frío, ambas miradas chocaban entre si creando un ambiente pesado.
—He luchado tanto tiempo y solo Jaegerjaquez-sama, Karin, Sei y Hinamori me han dado la oportunidad de cambiar — musitó al mirar la sangre gotear de su mano —¡No moriré a estas alturas!— vociferó elevando a sus posibilidades el reiatsu que poseía.
La batalla era vista por el juez y el alma modificada, no podían intervenir por el momento.
Esta era por el orgullo de cada uno.
—¿Resistirá el cuerpo?— preguntó el alma. Cada golpe que recibía del hielo no era suave
—No— respondió al mirar la escena, conocía la verdad hacia más tiempo de que ambos creían. Pero se mantuvo al margen de ello.
—Ya veo, ojala y no se descontrole esto—
—Andando, tenemos que ir por alguien. Si alguno llegará a matar al otro la misión fracasaría y comenzaría el conflicto tan temido por Jaegerjaquez— comentó al abrir un senkai sin esfuerzo.
—Como ordene, Kaze- dono—
—¿Como lograste obtener una apariencia humana? — preguntó Hitsugaya al darle un poco de espacio para recuperarse, el oficial a pesar de estar en un cuerpo artificial mantenía una condición envidiable.
—Son un Sencer, que significaría entero. He roto la barrera entre shinigami y hollow— respondió, su cuerpo lentamente caía ante el cansancio y las heridas.
No saldría vivo de esta si llegaba a desmayarse.
—Hitsugaya— lo llamó al verlo meditando un poco —¿Desde cuando te atrae Karin?—
—Eso no te incube —
El Duque sonrió altanero ante esa cortante oración, sabía con certeza la auténtica respuesta. Yachiru le narró todo lo que sucedió hace años.
—En ese caso la cuidaré y no se... Quizá pueda tener una familia— dijo burlón pero manteniendo la seriedad, sínico era quizá, la mejor palabra para describirlo en ese instante.
Lo siguiente fue una sensación helada en su cuerpo, la zampakuto atravesaba su pecho mientras el shinigami descargaba su odio.
—No lo permitiré — mencionó el peliblanco entre dientes.
El brillo de esos ojos amarillos desaparecía a la par de cuanto hacia descender la temperatura.
—Karin— musitó el Duque.
—¿Cual es tu nombre? —
—No poseo algo como eso, un hueco lo olvida —se acercó para colocar un tazón que retenía una pasta de varias plantas —Te mantendré a salvo mientras llega ese tal Shiro-chan, aplica ese ungüento el tu herida, ayudará a cicatrizar pronto y disminuirá tu dolor — dijo mientras se recostaba en las cercanía de la teniente.
—Kazuhisa, paz verdadera. Eso es, así te llamarás desde ahora— comentó con una leve sonrisa, mientras seguía sus órdenes.
Él la miró curioso, se acercó un poco más y pudo apreciar la verdadera profundidad de la herida.
No era la mezcla adecuada.
—¿Porque no atacas? Puedo devorarte en cualquier segundo— cuestionó el oso alejando el cuerpo inerte de su compañero.
—Tus ojos son distintos Kazuhisa. No son como un hollow normal—
Kazuhisa, paz duradera...
—¡AAHHHH!— gritó de dolor al sentir la empuñadura tratando de cuzar donde estaría su agujero.
La mirada turquesa no demostraba piedad, se encontraba cegada por los celos.
—¿Quieres un nombre nuevo? Y el que posees — preguntó el felino extrañado ante la petición
—Me fue otorgado por la antigua shinigami Hinamori. Deseo tener otro distinto como señal de mi evolución —
Grimmjow sonrió divertido para asentir calmado
—Muy bien, será Takuto—
Takuto... Buen líder
Su vida se congelaba ¿Así terminaría? Cerró sus ojos con tristeza y dolor.
—No mereces su amor, sólo eres una bestia —
—Takuto, gracias por confiar en mi para protegerte —
—No debes irte, no puedes. No de nuevo...— susurró débil una voz en su mente, esta era tan fría como el bankai, pero sonaba desesperada a la vez.
—¡HITSUGAYA!— rugió el Duque mientras se levantaba con aquel cuerpo muerto que le retenía.
Toshiro lo miró asombrado, hace unos segundos ya no tenía signos vitales.
El gigai fue desintegrándose por su presión espiritual, dejando ver a su primera resurrección, un enorme oso erguido. Su máscara era completamente blanca y los ojos no se veía nada, ni una muestra de vida. Sólo un punto rojo, que miraba rabioso al shinigami en medio de la oscuridad de esos ojos.
—Primera resurrección; Kasetyan — dijo serio al terminar de tomar forma, a primera vista no existía algo físicamente humano en él
—Lealtad— susurró Toshiro, ahora comprendía un poco su personalidad.
Con pasos pesados se acercó al capitán, un intenso gruñido se escuchaba dentro del hollow, como si de una olla a presión se tratase.
Hitsugaya sin dudar comenzó de nuevo el ataque, este era respondido por la zarpa izquierda, siendo esta más parecida a la de un oso perezoso que uno común.
Ninguno dejaría salir con vida al otro.
Cegados cada uno, por distintos sentimientos.
Odio y celos eran los gobernantes de sus mentes, no atendían de ninguna forma a los huecos, quienes comenzaron a ser atraídos por el poder y la enorme destrucción causada por ellos.
¿Como llegaron a eso?
En cuestión de minutos la destrucción era notable, al llegar al cementerio el hueco se detuvo.
Seguía dominado por el odio, pero recordaba claramente la tumba de Masaki Kurosaki y la importancia de ese nombre para ella.
Se colocó frente a la entrada, un gran dragón de hielo lo atacó, mientras clavaba sus garras en este, trataba de evitar el avance. De nuevo el hielo cubría su cuerpo, sin pensarlo dos veces abrió el hocico y una esfera amarilla se formó en su interior.
—Cero—
Todo el dragón fue destrozado por la fuerza del ataque. Hitsugaya esquivó el golpe y reanudó su ofensiva. El sonido de las garras contra su espada, sólo era opacado por el bullicio de los hueco a su alrededor.
—¡Bakudo noventa y nueve; Kin!— exclamó Toshiro al aparecer de sorpresa detrás de su enemigo.
Takuto fue sometido por las líneas negras que lo rodearon forzando su cuerpo a quedarse en el suelo, vio como el shinigami se colocó frente a él.
—Segunda forma Bankin—
La masa blanca surgió del reiatsu del capitán, el hueco comenzó a percibir como trataba de retenerlo. Su rugido fue inútil al sentir como el Bakudo entraba en su cuerpo.
Tosió un poco en busca de aire, su orgullo le obligó a clavar sus garras en el suelo y levantarse a pesar del poder.
—¿Crees poder derrotar al príncipe hollow? Rey de hielo — dijo altanero al lograr estar de pie. Su mente comenzó a ser nublada por el rencor, dejando de lado el odio.
El veneno del tiempo.
Rencor de lo que era Hitsugaya, un shinigami que no tuvo la necesidad de huir de sus compatriotas. Además fue su culpa el hacerle quedar ciego completamente en sus resurrecciones. Tuvo suerte de recuperar su vista en su forma humana, pero aún así esta no era completamente sana.
—Hado cincuenta y cuatro Haien— respondió al lanzarlo en las cercanías.
El fuego era abrazador y sofocante, creando así una barrera temporal para el peliblanco.
Su persona en cambio se hallaba bajo la tutela de los celos.
La muestra del amor egoísta.
Ya no toleraba el pensar en su amada con alguien más, su comportamiento fue seducido por aquella voz poco a poco. Y el verla herida de gravedad fue la gota que derramó el vaso.
Ahora deseaba terminar con todo, no le importaban las consecuencias, si moría, lo haría luchando.
Un zarpazo en su brazo derecho fue suficiente para que soltara su katana, entre las llamas surgió su oponente con graves heridas.
Ambos escucharon la llamada a comer de los huecos, antes de darse cuenta un enorme número de ellos los rodeaba.
Toshiro sujetó su brazo, sentía que en cualquier momento este cedería ante el desgarre casi total. El Duque seguía sin prestar atención, acercándose a su presa.
Escuchar como algunas tumbas eran destruidas finalmente sacaron de sus pensamientos a Ganze. Lanzando un rugido amenazante llamó la atención de aquellas almas atormentadas.
—¡Largate que esperas!— vociferó el principe al shinigami, sin pensarlo dos veces se alejó mediante una garganta.
Ahora miraba con sus ojos Turquesa el daño que hicieron a Karakura, mientras trataba la herida con Kido se acercó al cementerio, entre las tumbas un nombre resaltó
Masaki
Se detuvo al recordar la importancia de ella. ¿Como pudo olvidarlo? Estuvo a punto de destruir el homenaje del mundo humano a la madre de Yuzu, Karin e Ichigo.
La memoria del hueco deteniendo su bankai apareció. Como si de un reclamo se tratase
Fue cuestión de minutos para el regreso del Duque, su estado había empeorado exponencialmente.
—Por fin— dijo al tener de frente a Toshiro, rápidamente lo tomó del cuello apretando un poco, para evitar que tratará de hacer algo, lo ató con su Bakudo favorito; horin —No serás una amenaza para mí — agregó, aquellos puntos rojos desaparecieron. Como si algo indicará que lo único viviente dentro de sí ya se hubiese marchado...
A que no se esperaban esto X3
