Turururu... Una condenada vela me despertó.

.-. Esto no puede sonar más extraño

Simbología:

negritas: recuerdos

"comillas ": sarcasmo

-o- : cambio brusco de escena, y no puedo utilizar una oración para indicarlo. Normalmente cuando dialogan dos personajes para evitar el

repetir palabras.

cursiva : pensamientos

Bleach no me pertenece

POV de Hitsugaya.

Se que algo no va bien con Karin, quizá extraña a Ganze.

Joder, porque de nuevo siento hervir mi sangre. Ese sueño donde lo enfrentaba me atormenta, ahora fue por poco el empate, ambos nos encontrábamos a un golpe de matar al otro.

No importa, debemos movernos.

—Hay que dividirse en tres grupos. Yo iré con la doceava división, Michizure, junto a la segunda y Kuchiki con la onceava y décima.— dijo Kyoraku.

Asintieron mis compañeros para comenzar el plan, nosotros nos dirigimos a la puerta norte. Yo cargaba a mi oficial por sus heridas, aunque Byakuya estaba peor, pero su orgullo le impedía decirlo.

Todos notamos como se regañaba mentalmente, el motivo era el paradero de su hermana, quizá pensaba que de nuevo no pudo protegerla.

Lo único que nos rodeaba era un silencio perpetuo, incluso nuestros pasos no eran audibles.

—Ruge Haineko—

Me detuve al escucharla, no era posible que ella aceptará también...

—Senbonzakura—

Frente a nosotros se apareció mi teniente, su apariencia era casi igual a la de Ichigo. Pero su semblante era serio no mostraba tan siquiera una pizca de la jovialidad que la caracterizaba.

—Kuchiki taicho siempre tan oportuno, me agrada eso de usted. Pero esta vez deberé de asesinarlo — mencionó al señalarle con la empuñadura de su zampakuto. —Tendré piedad si nos revela la ubicación de Rukia—

—Una teniente no debería llamarle así a un superior. Me encargaré de ti, ustedes avancen—

Casi al instante después de decirlo, una barrera con los pétalos nos impidió regresar por él. Sin más opción seguimos con nuestro camino.

Pero al llegar nos topamos con una sorpresa nada agradable.

—¡Bienvenidos! Ustedes son nuestros invitados especiales — dijo Hirako con su sonrisa perturbadora, de las sombras aparecieron los demás vizard. Si es que asi se les podía llamar a esa mezcla retorcida de la Central

—Karin— susurré al sentir como jalaba un poco mi haori. Apreté mis dientes con mayor fuerza ¿Que podía hacer?

El espacio lentamente era reducido y con ello el corazón del grupo latía más fuerte.

—Hey, ¿No me querían a mi? Dejen que ellos se marchen— dijo la capitana de la décimo tercera división al estar encima de un techo, todos nos miramos extrañados, pues ella no presentaba heridas visibles.

—Rukia— mencionó Kurosaki sorprendido, comenzó a acercarse hipnotizado por la voz ignorando a los demás.

—Hey, debemos eliminarlos, luego te encargas de la capitana— comentó el capitán de la quinta división, su katana estaba apuntando directamente al pecho de Zaraki, incluso nosotros podíamos ver las pequeñas gotas de sudor recorrer su rostro, él también estaba preocupado.

—Nadie tocará a mi reina—

—Eso lo establece la Central — contraatacó Abarai serio. Todo indicaba que su lealtad realmente le pertenecía a esos hombres.

—Tsk, como sea. Ya me haré cargo después —

—Lo mismo estableciste con Takuto y mira como barrió con ustedes tres el piso—

—Silencio Shinji, a ti se te escaparon varios y no te metas Hiyori que dos mocosos junto a Tomohiro te lograron noquear—

—¡Yo no quería meterme! Pero si quieres pelea la tendrás —

Aparentemente entre ellos habría una pelea que nos permitiría huir, me disponía a dar un paso y desaparecer con shumpo pero Kenpachi me detuvo.

Sin palabra alguna señaló a Renji, él prestaba atención a nuestros movimientos a pesar de su aparente ceguera. Varios gruñidos nos alarmaron, esos hollow estaban demasiado cerca.

—¡Ichigo! — dijo Kuchiki molesta tratando de captar de nuevo su atención —Decide, protegerlos a ellos a cambio de mí o llevártelos y no volver a verme—

—Rukia esta bromeando Ichigo, es imposible que salga viva de aquí —

—¡Silencio Renji! No subestimes a la enana— respondió agresivo al rozar el cuello de Abarai con Zangetsu —Haremos lo que pide... ¿Algún tiene problema?— agregó serio. Ninguno trató de llevarle la contraria, todo indicaba que aún era el más fuerte.

—Por cierto Toshiro — una sonrisa altanera apareció en su rostro —Es un gusto tenerte a bordo, ojalá y dures más que en la Guerra Sangrienta—

—Kurosaki...— murmuré molesto mientras lo seguíamos hacia la Central

Fin de POV

-0-

—¿Entonces no puedes brindar apoyo al Goitei? — preguntó seria y la vez preocupada Albedo, toda su escuadra se encontraba sentados en la antigua sala de los espadas. Era poco decir que se sorprendieron al saber que Rukia estaba ahí desde antes como medida de seguridad para su hijo.

—No, si interfiero más ellos obtienen la excusa perfecta para atacar a los míos. Y eso es lo que menos deseo— respondió calmado.

El silencio habitual ahora se volvía incómodo, incluso los más jóvenes no trataban de romperlo.

—Rey de Hueco Mundo— mencionó Tomohiro —A cambio de la seguridad de mis compañeros, estoy dispuesto a convertirme en bocadillo de su marqués —

Grimmjow observó la determinación en aquel capitán. ¿Quien era tan importante para sacrificarse?.

Amigo, familiar, pareja. Existían varias posibilidades...

Tal vez le recordaba un poco a él, si le hubiesen dado a escoger preferiría morir por salvarla.

—Me niego rotundamente— sentenció. Un golpe en la mesa producto de la impotencia no se hizo esperar, sonrió burlón como en los viejos tiempos —Ustedes tienen ese espíritu de sacrificio que tiempo atrás era raro en su mundo. Si creen que nosotros cinco, seremos vuestra salvación adelante. ¡Mi clase de elite esta a su disposición! —

—¿Cinco?— cuestionó la capitana

—¡Había olvidado mencionarlo!. La princesita es parte de Hueco Mundo, me ayudó desde ese día a recuperarme de las heridas. Admito estar en deuda con ella, fue así como decidí entrenarla y ofrecerle un cargo especial aquí — dijo antes de dar una señal a los menores para que salieran y momentos después regresaron con ella vistiendo el mismo atuendo utilizado durante su encarcelamiento.

Ulquiorra era su escolta y él también regresó a su atuendo típico.

Poco sería decir que ellas no encontraban manera de describir la situación, inicialmente pensaron que se trataba de su conocido, pero aquellos ojos comenzaban a adoptar un tono verde esmeralda.

—Creí que ya no me llamarías así Grimmjow—

—Costumbre — respondió —Además mi Duque, Ulquiorra Ciffer estará encargado de su protección, si es que no tiene problema alguno—

El aludido negó para tomar asiento junto a ellos.

—Aseguró la seguridad de los shinigamis —

—Bueno... Niños, mostrarle a nuestro Ulquiorra las remodelaciones—

—¡Hai! Por favor siga nuestros pasos príncipe-sama— corearon ambos al captar las verdaderas intenciones del felino.

—Ese no era Takuto-san— mencionó Yuzu extrañada, incluso ahora podía mantener la mirada y no sentirse incómoda.

—Cierto, de alguna manera el cuarto espada al morir dio la oportunidad de nacer a Kazuhisa. Y tal parece que comparten la misma alma—

—Aunque desconocemos que sucedió con Takuto-kun—Inoue lanzó un suspiro triste al recordar su antigua personalidad —Pero tampoco él es igual, ya reconoce tener emociones—

Tomohiro reconocía los sentimientos encontrados en esas miradas, culpa y felicidad.

Rápidamente llegó a la conclusión de que era por el espada.

—Entonces su nombre completo es Kazuhisa Ganze Takuto, interesante. Pero sin importar quien termine con el control absoluto, nuestro mayor problema es la Central. Deberíamos comenzar a elaborar un plan defensivo-ofensivo — comentó con la calma del mundo, los presentes le observaron impresionados y extrañados. Pues les recordó un poco a Sosuke Aizen.

—¿Que dices Jin? Estamos hablando de uno de los nuestros, además piensa en la oficial Kurosaki, ella estaría destrozada al enterarse tan fríamente — respondió la capitana quien lo miraba enfadada. —No es correcto pasar a otro tema sin llegar a una conclusión—

—Y como sabes que no hay alguien esperando a Ciffer— cuestionó el castaño haciendo sobresaltar un poco a sus anfitriones.

Grimmjow tocó la mano de su amiga, con una leve sonrisa le indicó que no debía decir nada por el momento. En su interior le intrigaba como ese shinigami era tan perspicaz, tal vez deseaba a liberar un poco la culpa de ambos.

—Por favor ya pasaron seis años—

—Albedo, ni siquiera mil años lograron evitar la Guerra Sangrienta, menos cien para curar las heridas de la separación y seis no lograran nada—

—Así que no has logrado tenerle un poco de aprecio al muchacho, incluso yo lo tengo—

—Le quiero casi como Kaze, pero reconozco que algunas personas necesitan una segunda oportunidad. ¿Que orilló a Rangiku a unirse? No pudo desechar la oportunidad de olvidar a Ichimaru, si no estoy mal ya pasaron cerca de ocho. Un amor fuerte nunca será olvidado así, necesita sanar—

—Como sabemos que no fue un plan fallido de él para obtener un poder inimaginable —

—Te daré otro ejemplo, Kuchiki Byakuya. Él también se volvió más frío desde la muerte de su esposa—

La shinigami miró a los ojos de su compañero, este rodó la mirada a Orihime.

Captó a la primera esa indirecta; Esa humana sentía algo por Ulquiorra y el verlo de nuevo le alegraba, pero a la par le pesaba por el aparente egoísmo.

—Jin, ya entendí tu punto de vista. Mi opinión me la reservaré, pero ¿Que opinan ustedes?— dijo para cambiar su atención a quienes les acompañaban del Goitei.

Las cuatro féminas se extrañaron bastante.

—No lo sé, quizá Jin taicho tenga tazón — mencionó Isane —A muchos de nosotros nos gustaría que un conocido tuviese la oportunidad de estar de nuevo acompañando el día a día —

—Se que a Karin no le agradará esto. Pero es bueno ver a Orihime-chan enamorada — dijo Yuzu —Esperó que Ulquiorra-san sea alguien noble con ella—

—Tomohiro, al parecer no es el único con una mente tan ágil en este lugar, por favor vayamos a comer al Mundo Humano, no creó que quieran probar un estofado de hollow ¿O sí?— declaró el soberano para sonreír cálido —Kurosaki Yuzu, te doy mi palabra: Tu familia estará a salvo. Vengan, yo invito, ni se atrevan a pensar que en este árido lugar somos unos vagos—

De nuevo desvías el tema principal. ¿Porque no me sorprende?—

—Creí que llegarían después— pronuncio una voz calmada mientras dejaba su libro en una pequeña mesa.

-O-

—Te aseguró protegerte, no tengas miedo— susurró Toshiro a su oficial al entrar en las instalaciones subterráneas.

Los pasos del reducido grupo resonaban por el lugar, acompañados de la respiración pesada de sus captores.

—Karin, escucha— dijo Ichigo encabezando el grupo junto a Rukia —El viejo es uno de nosotros, así que no te sorprendas. Pero Yuzu escapó a Hueco Mundo con las demás shinigamis, esos niños son impresionantes al hacer equipo con Jin —

—No es necesario hacer más presentaciones Ichigo, sólo necesitan saber cuantos somos— comentó Renji tranquilo, él en cambio iba en la parte posterior del grupo.

—Es curioso, pero no recuerdo mucho de mi vida— mencionó Hiyori, cuidando a la izquierda de sus prisioneros.

—Lo sé, puede ser molesto aveces — agregó Ichigo. Por más que se esforzará no obtenía todas las respuestas de su mente, la gran mayoría eran oscuras.

—Rangiku esta tardando con Kuchiki, ¿Deberíamos dar un vistazo?— comentó Shinji en medio del silencio, tenía la información de que la habilidad de un shinigami común aumentaba exponencialmente al aceptar al hueco de los 46.

—Nii-sama— musitó Rukia. El capitán pelinaranja acarició su cabello buscando calmarla.

—Recuerden que Byakuya guarda muchos trucos bajo la manga, tal vez llegaron los refuerzos para él — respondió el Kurosaki con una pequeña sonrisa —Pronto veremos a Matsumoto-san—

—¡Perfecto mi jovial escuadrón!— exclamó un hombre en la distancia. Calmado se acercó con pasos ligeros, al estar más cerca un haori negro fue visible, su cabello largo llegaba hasta la cintura y sus ojos denotaban indiferencia casi total.

—Debe de ser broma Ken-chan, él no debería estar de su lado. Se suponía que era nuestro aliado—

—Ese es su reiatsu Yachiru. Es único en cada uno de nosotros recuerda — respondió Hitsugaya igual de sorprendido.

—¿De donde creen que la Central obtuvo la tecnología necesaria para domar a los mejores shinigamis? — se burló divertido, la sorpresa de sus nuevas "mascotas" era bastante gratificante. —Ellos me convencieron y acepté la propuesta, esperaremos unos días a sus rescatadores. Hasta ese entonces, ¡Mantenerles con vida muchachos! Y no duden en asesinar a cualquiera que trate de salvarlos, por lo menos hasta culminar nuestro objetivo —

—¡Como ordene!— corearon orgullosos los vizard a la par de una pose y saludo militar.

Jaegerjaquez-dono tenía razón. Quizá por eso reclutó a esos dos niños desde un principio. ¡Esto ya no es para mi pyon!—

—Ichigo — susurró de nuevo la capitana, este de inmediato captó su voz.

—¿Que sucede Rukia?—

—No se que te hicieron, o cual será mi destino. Pero me alegra volver a verte—

Una sonrisa cálida adornó al sustituto. Sin importarle sus acompañantes rodeó la cintura de ella con su brazo.

—A mi reina nadie la tocará, de eso no hay duda— respondió seguro de si mismo.

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