Uff, este capítulo me costó un poco, porque me perdí antes
.—. No es broma. .—.
Así que decidí hacer un "pequeño resumen de todo" No aseguro que sea el mejor, pero me sirve para guiarme. Y el capítulo oficialmente empieza en nuestra tradicional frase.
Por cierto, estamos a punto de acabar la historia, aproximadamente quedan dos o tres más
Simbología:
negritas: recuerdos
"comillas ": sarcasmo
-o- : cambio brusco de escena, y no puedo utilizar una oración para indicarlo. Normalmente cuando dialogan dos personajes para evitar el repetir palabras.
cursiva : pensamientos.
Solo por hoy usaré el "/" para indicar que varias personas hablan a la vez.
Bleach no me pertenece
La historia transcurre seis años después de la Guerra Sangrienta, durante este tiempo han sucedido gran cantidad de cambios.
Por una parte en el Goitei tenemos el ascenso a capitanes de:
Kuchiki Rukia antigua teniente de la décimo tercera división
Tomohiro Jin en la novena sede, conocido también como "El primogénito de Ukitake" debido a su personalidad
Eiki Albedo comandando la tercera división, de carácter estricto y protector
Michizure Kaze el capitán de la cuarta sede, uno de los maestros en Kido
Kurosaki Ichigo el shinigami sustituto, considerado uno de los más poderosos del momento, lidera la octava barraca. Su familia llegó dos años después, obteniendo diversos cargos cada uno.
Y Abarai Renji ascendido a la séptima división como refuerzo después de que esta perdiera a su teniente durante la guerra.
Asimismo, durante ese periodo de tiempo, Hinamori Momo fue asesinada por un hollow durante su misión de reconocimiento en Hueco Mundo, sus últimos momentos los compartió con su entonces su novio Hitsugaya Toshiro, quien al percibir a un adjucha a su lado atacó sin dudar.
En Hueco Mundo Grimmjow Jaegerjaquez, el último espada vivo, se había enamorado de Sakura Himeno una shinigami del rango de oficial, pero su romance fue abruptamente terminado gracias a la Central 46 quien eliminó a la oficial. El felino destrozado se llevó a su hogar el cuerpo inerte de su amada para darle sepultura, sus emociones fueron lo suficientemente fuertes para darle el último empujón para su última fase: Convirtiéndolo en el primer Sencer existente.
Otros arrancar para asegurar en cierta medida su seguridad le juraron lealtad convirtiéndolo en su soberano.
Aún con las heridas abiertas comenzó a idear un plan para proteger a los suyos, debido al extraño aumento de hollow poderosos en el sitio. Ishida Uryū le sugirió crear nuevos rangos para controlar de alguna manera la población. Agradeciendo al Quincy comenzó a realizar una selección por medio de distintas cámaras en la ciudad de Karakura, tenía el conocimiento de que los más fuertes se encontraban ahí para buscar alimento.
Hubieron ocasiones donde él mismo vigilaba los posibles prospectos, fue ahí que su conocida Orihime Inoue le ayudó emocionalmente para no sufrir tanto por la pérdida de su amada, asegurándole que cuando ella renaciera, él sería el primero en enterarse.
Al cabo de los seis años apareció un adjucha con forma de oso, el cual respondía al nombre de Kazuhisa. Este hollow al ver que Karin Kurosaki estaba a punto de morir a manos de un oponente le salvó, tenía en claro de que Ichigo sería capaz de asesinarlos en venganza. Su acto llamó la atención de Grimmjow, quien decidió convertirlo en su Duque, el siguiente al mando del árido lugar, otorgándole la misión de vigilar a las posibles amenazas en el Goitei.
Kazuhisa aceptó, al marcharse tomó el nombre de Takuto Ganze. Pero él poco después terminó enamorado de Karin, jugando sus cartas con cautela y audacia logró que ella se convirtiera en su novia, a sabiendas que Hitsugaya la amaba desde antes.
Mientras que para el peliblanco fue un golpe sucio, porque la declaración fue durante una enfermedad que lo mantuvo lejos de ella, trató de respetar la relación a pesar de los celos que empezaban a crecer dentro de sí.
La Central se enteró de la existencia de Takuto, así que mandó a un pequeño escuadrón a buscarlo a cualquier costo, mediante amenazas y con rehenes pedían al Duque. Por un error de Ganze, Karin sufrió una herida profunda la cual por un momento amenazó su vida. Aunque los mercenarios de los 46 fueron fusilados por los capitanes y tenientes a la primera oportunidad.
Este hecho remarcó más las diferencias entre capitán y hollow, ocasionando una pelea en el mundo humano, que casi les cuesta la vida a ambos. Antes de que Ganze en su resurrección le diera el golpe final, fue detenido por Kaze y Yachiru, cuando se calmaron los enamorados, el capitán de la cuarta sede y la teniente de la onceava comenzaron a sanar sus heridas.
Durante el pequeño lapso, la Central 46 dio su golpe final, utilizando unos hollow modificados, a los vizard más cercanos (Ichigo, Shinji y Hiyori) y creando otros tres atacaron a los capitanes y tenientes restantes con la intención de matarles para atacar a Hueco Mundo sin objeción alguna.
Cuando regresaron Toshiro, Ganze, Michizure y Kusajishi notaron un ambiente extraño, los dos primeros se dirigieron a verificar el estado de Karin. El Duque percibió una amenaza, así que ordenó al shinigami marcharse para hacerles tiempo. Durante su batalla un golpe poderoso logró dejarlo inconsciente, liberando la parte más remota de su alma, donde descansaba la energía de Ulquiorra Ciffer. Quien al convertirse en cenizas, mantuvo algo de reiatsu, el cual sirvió para permitirle convertirse en menos a un grupo de hollow.
En la primera ronda Kuchiki Byakuya se enfrentó a Renji, este último motivado por la necesidad de ser respetado, dio su lealtad a los sabios y jueces. Su hollow es una serpiente deformada la cual atacó en un intento de salvar a su amo, ocasionándole una profunda herida al noble. Se disponía a asestarle el golpe final cuando Kyoraku y Kurotsuchi intervinieron.
Lo restante de fuerza en el Goitei se separó, Grimmjow envió a sus marqués; Aparentemente unos niños, que ocultan un poder enorme.
Estos dos junto a Tomohiro derrotaron a Hiyori y escaparon a Hueco Mundo.
El Rey se encuentra planeado una manera de derrotar a esos hollow modificados sin arriesgar más vidas. Kyoraku por otra parte separó más a sus compañeros, con la intención de que cada grupo lograse sobrevivir.
El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto.
Charles Chaplin (1889-1977) Actor y director británico.
Las paredes blancas y serenas hacían alusión a Las Noches, como si fuese una burla de la Central, ambos esperaban pacientes la siguiente acción de esos hombres, quienes interceptaron su grupo por el hecho de que estaban ahí.
—Toshiro— el aludido volteó a verla un poco extrañado, era lo primero que decía desde que se hallaban en ese sitio. —¿Que hiciste en Karakura con Takuto? —
No respondió, la pregunta lo dejó impactado. ¿Como ella averiguó que mentía?
Optó por mantenerse impasible, su mirada era fija en cada uno.
—Porque lo atacaste, se muy bien que él no sería capaz de iniciar una riña contigo —
—No soporte el hecho de que salieras herida por su culpa— respondió un poco molesto, seguía sin entender como podía aún defender al Duque.
—Decidí protegerlo—
—Fue una irresponsabilidad mía permitir la relación, no puedo imaginar que sucedería en otra situación. Si fuera yo, evitaría a toda costa que te lastimaran —
Vio como ella apretó su puño, había algo en sus palabras que no debería estar.
—Entonces... Sería sólo una carga para ti—
—No digas eso Karin—
—¡Basta Shiro!. ¿Es que sólo él lo entiende?— dijo un poco sarcástica, ocultando la impotencia que sentía en ese lugar. Sin poder hacer algo para ayudar. —Takuto ha sido el primero que me pidió protegerlo. Y nunca me hizo sentir una carga—
Un hollow caminaba junto a su novia por las calles vacías del Goitei, ninguno de los dos tenía idea de que hacer.
—Oye, ¿Te preocupa la Central?— preguntó Karin, tratando de iniciar la conversación.
—¿Eh?— no pareció captar a la primera la duda latente en ella —Un poco, pero Jaegerjaquez-sama es listo. Puedo estar seguro bajo sus ordenes — respondió antes de guardar las manos en sus bolsillos.
—Ya me aburrí —
Una sonrisa traviesa apareció en el príncipe hueco, quien sin decirle algo la tomó de la cintura y la acercó a él. —Quiero pedirte un favor. ¿Puedo decírtelo?— musitó en su oído con delicadeza y calidez.
—Claro—
—Me gustaría que me cuidarás, como yo a ti. Ya sabes que ambos luchemos mano a mano, cuidando la espalda del otro—
—Pero no soy tan fuerte, sólo soy una oficial— trató de excusarse ante la cercanía de él. No le molestaba, pero le hacia sentir culpable depender de su poder.
Sin dejarla reaccionar besó con suavidad su frente y después sus labios, sin borrar la sonrisa dijo la última parte de su sentir — Sólo necesitas tener a quien proteger, dejame ser tu persona especial. Esa por quien irías hasta el mismo infierno, y que supieras que yo estaría dispuesto a dar mi vida por salvarte—
—Aveces eres un poco empalagoso ¿Lo sabias? — respondió feliz al ver esos orbes amarillos con ese brillo que tanto le agradaba.
—Así te gusto, ¿Quieres ir a conocer a Jaegerjaquez-sama? Sería como mi padre en terminos humanos — comentó calmado, incluso él compartía ese aburrimiento y a una mayor escala.
—Vamos, sólo esperó que no este tan loco como el mío — rió la joven Kurosaki para tomarle la mano y entrelazarla con la suya. —Y si, tienes razón me gusta tus momentos de azucarado —
—Solo son lapsus, ya se pasarán... Quizá —
—Takuto, gracias por confiar en mi para protegerte —
—No es nada, se que estaré a salvo contigo—
—Tsk, no es mi culpa que me suceda esto. Soy un shinigami, humano, ser vivo. Como lo llames, me encela saber que no puedo ser tu novio por idiota. ¿Pero es tan dulce?— respondió para alzar una ceja, ese oficial de la cuarta división era todo un enigma en realidad.
—Si, incluso más de lo que eras con Momo—
Las mejillas del capitán empezaron a arder de vergüenza al pensar en esos momentos donde llegó a recitar poesía a mitad de la noche.
—¡Jajajaja!— la risa de ella era casi igual a la del festival de Año Nuevo, pero tenía el mismo efecto.
—¡Karin para!— pidió casi en un chillido, provocando que la oficial riera con más fuerza —Es en serio—
—Perdón, pero nunca te escuché tan apenado — se disculpó la Kurosaki ante el cambio en el tono de su superior.
—No caeré en tu trampa de hacerme sentir culpable, pero me gusta verte con mejor animo— dijo el peliblanco sincero, desde la mañana estaba buscando una manera de que su amada volviera a ser la misma. —Vamos, puedes contar conmigo—
—Lo se, pero me preocupa los demás. Aún no de porque Matsumoto-san se volvió uno de ellos —
La puerta de la habitación se abrió lentamente dejando ver a Hikaro con su típica sonrisa.
—Ustedes dos, nuestros líderes piden su presencia de inmediato— comentó en tono autoritario, ambos soltaron un suspiro para comenzar a seguirle.
-0-
Mientras tanto Rangiku no le daba un respiro al noble, tanto Haineko como Senbonzakura chocaban sin cesar, ninguno había mencionado otra palabra desde que el grupo apareció hace una hora.
—¿Que te ha llevado a actuar tan desinteresadamente Byakuya? — cuestionó la teniente, en una extraña declaración de tregua. No terminaba de acostumbrarse a su hollow y se cansaba más rápido que antes.
El shinigami pareció entender la indirecta entre esa extraña danza asesina, en donde el gato estaba esperando un descuido para degollarlo.
—Lo mismo puedo preguntar de usted, estoy enterado de que podría llamar refuerzos y acabar con mi existencia— contraatacó sin perder la compostura a pesar del constante movimiento que debía hacer para no ser alcanzado por la ceniza.
—¿Realmente quieres averiguarlo?— comentó con una sonrisa siniestra, sin decir más quitó de su cuello aquel collar que siempre tenía.
Lo sujetaba sin importancia, este se mecía lentamente como si tratase de hipnotizar a su oponente —Es por esto—
No obtuvo respuesta alguna, en cambio un relámpago cruzó el lugar trazando de dañar a la fukutaicho. —Es grosero de un noble hacerle eso a una dama—
Sintió como Byakuya se acercó en cuestión de segundos, eso sólo era una distracción. El calor emanante del capitán era perceptible gracias al esfuerzo que este realizaba para no morir.
—Mientes— susurró sereno —Nunca te quitarías el collar que te regalo Ichimaru— sin dar otro segundo volvió a retirarse. Esta vez trataría de ser más "humano" el error de eliminar a los Quincys fue suficiente para cambiar la mentalidad de todos los que vivieron las consecuencias.
Matsumoto negó suavemente, soltó el collar para quitarse la venda en sus ojos.
Ahora en lugar de ser grises, un color azúl cían era notable desde lejos.
Tan vivo y hermoso, pero a la vez muerto que daba escalofríos.
—Dicen que los ojos revelan la verdad de todo ser, que son un portal al alma, pues entonces atrevete a cruzar tu mirada con la mía, ¿Lo vez? ¿Puedes percibirlo tan siquiera? Mi tristeza, dolor, desesperación y locura. Entonces dime ¿Calmarías los gritos de tortura en mi espíritu? Mi sed de sangre ¿Lograrás satisfacerla? Y lo más importante ¿Puedes ver las ganas que tengo de atravesar tu corazón ahora mismo? — el Kuchiki sólo pudo sorprenderse y tratar de que ella no lo notara tanto—No puedes cierto, entonces has sido una pérdida de tiempo — agregó sería señalándolo con la empuñadura de Haineko.
¿Podría ser que su antigua yo ya estuviese muerta?
—Matsumoto Rangiku, teniente de la décima división. Estas a punto de cometer el peor error de tu vida— respondió para hacer que Senbonzakura lo rodease a modo de escudo.
—¿Acaso tratas de intimidarme Byakuya? Te has vuelto un novato desde el final de la Guerra—
El capitán comenzó a acercarse ante la amenaza de momentos antes, la ceniza comenzó de nuevo el ataque, pero ahora los pétalos parecían tener una mayor potencia.
—No— sus pasos sonaban poco a comparación del ruido chispeante de su Bankai protegiéndolo. —Ahora recorres el mismo camino que yo—
Ella detuvo a su shikai, el escepticismo era visible en su rostro al igual que una incertidumbre.
—Cuando perdí a Hisana sentía el mismo peso en mis hombros, culpable de no poder hacer nada. Lentamente la tristeza provocó que reprimiera las emociones, y fue así como obtuve esta personalidad. Si mal no recuerdo, en mi infancia era competitivo y terco, sólo quería ser el mejor para hacer sentir orgulloso a mi abuelo. ¿Eres igual que en tu niñez?— su andar paró a escasos metros, los suficientes para evitar que pudiera ser acuchillado o atacado con Kido.
—Yo... ¡¿Tratas de jugar?! — rugió molesta, elevando su reiatsu al punto de que era visible.
Esa pequeña muestra de incertidumbre, fue la pauta suficiente para que él capitán lo entendiera.
—Eso no es de mi estilo. Prefiero ser directo, así que no daré más excusas. ¿Realmente deseas olvidar a Ichimaru? Después de que él sacrificó su vida por tratar de ayudar. Además ha sido tu amor platónico desde que te conocí—
—Decidí dar mis memorias sobre Gin, pensé que mis pesares se irían con ellas. Pero no ha sido así, entonces debo cumplir mi palabra con esos locos de los cuarenta y seis—
Una ligera risa de Byakuya le sorprendió, además sus labios mostraban una ligera curva en señal de divertirse con su comentario.
—¿En serio lo harás? Hitsugaya taicho trataba de hacerte trabajar la mayor parte del tiempo. Es gracioso verte tan seria, pero al mismo tiempo es preocupante— dijo el shinigami de cabello azabache, ahora los ataques habían cesado. Como si esto fuese una charla de viejos camaradas que hace tiempo no se hubiesen visto.
Rangiku cruzó los brazos, recargándolos un poco en sus pechos, y como si fuese la primera vez sonrió burlona. —Ah mi capitán Toshiro, Kuchiki Byakuya ¿Que opina de Karin y Takuto? Ya que estamos hablando como si nada ocurriese — mencionó más calmada.
—Ganze y Kurosaki, francamente no tengo opinión. Pero debo de admitir que el joven posee un Kido poderoso—
—Bakudo 9 Horin/ Bakudo 30 Shitotsu sansen/ Bakudo 62 Hyapporankan— corearon los oficiales presentes.
La energía naranja aprisionó a Matsumoto, mientras esta era reforzada con los otros encantamientos.
—¡Capitán Kuchiki, es hora de asestar el golpe final! — exclamó Sei quien junto a un grupo conformado por distintos escuadrones mantenía el Kido a máxima potencia.
—Tal vez, esto debía de pasar. Adelante Kuchiki taicho —
Miró a Rangiku, tenía en claro de que nunca la entendería por completo.
—Deshagan el bakudo — ordenó dejando estupefactos a los presentes.
Los oficiales se observaron entre ellos, estaban seguros de la cordura del capitán. Sei fue el primero en obedecer.
—Entonces aún queda algo de la Matsumoto que todos nosotros queremos ¿No?— comentó el oficial cálido, se alegraba de que ella conservara sus memorias pasadas.
—Afirmativo— Bastó la respuesta para que los demás confiasen ciegamente en la palabra del noble.
—¿Eres un hollow? — preguntó Himura a su amigo mientras observaban la blanca arena de Hueco Mundo
—Si, lamento no decírtelo antes Sei— se disculpó Takuto, había decidido ya no ocultarle a sus allegados más cercanos lo que era. Aceptaría las consecuencias con honor.
—¡Oh vamos! Somos amigos. Por esta vez te perdonó, porque has sido sincero antes de que yo lo descubriera a las malas— respondió divertido al palmearle el hombro de forma amigable — Si no confiamos entre nosotros ¿Como sobreviviremos?—
—Sei, aveces eres muy buena persona. Solo espero no encontrarnos con alguien como Aizen— dijo Ganze invitándolo a caminar un poco más entre las dunas —Hoy esta tan apacible, te enseñaré Las Noches —
—Sosuke... Siempre tan solitario, me preguntó que hubiera pasado si en ese entonces una persona tratase de ser su amigo, sin tenerle admiración, sólo buscando una amistad sincera. Pero puede que este soñando despierto— soltando un suspiro siguió a su amigo.
—... La soledad en ocasiones nos puede convertir sin darnos cuenta—
—Rangiku, ¿Cual es tu decisión?— preguntó el noble dando unos pasos más —Te ofrezco mi apoyo moral, no permitiré que esa sonrisa altanera y tus faltas de respeto a los superiores desaparezcan. El Goitei sería más aburrido sin ellos— finalizó Byakuya extendiendo su mano, esta tenía pequeñas heridas por las batallas anteriores y esta. Su semblante era igual, pero en su mirada se encontraba una pizca de esperanza.
Quizá también él podría recuperar su sonrisa
—De seguro me van a querer matar esos estirados, pero puedo excusarme con los oficiales. Estoy segura que Tomohiro y Eiki taicho se fueron a Hueco Mundo, me iré cuando pasen todos— dijo la teniente con la misma sonrisa que tenía al hacer una de sus locuras, sin dudar estrechó la mano con el Kuchiki. Elevando una vez más su reiatsu abrió una garganta al "pintoresco" sitio.
Todos los presentes comenzaron a cruzar, cuando terminaron lanzó un suspiro. Dio unos pasos y recogió el collar.
—Es casi tan persuasivo como tú Gin, pero más franco—
Había pensado en hacer un final alternativo, pero mejor lo dejaré para después :3
