Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mía.

Advierto que los personajes van a ser un poco diferentes que los que aparecen en el libro.


Capitulo 14: Heridas

22 de Mayo de 1999. Lyon, Francia.

Han pasado tres meses, una semana y seis días desde aquel incidente con la sangre de Edouard. Tuve que salir de la ciudad e irme a Lyon, no quería toparme con su olor y quería calmar mi sed.

Según me contaba Alec a través de e-mails y cartas, que Jane se separó de Garrett y viene hacia Francia sin que su creador lo sepa; mis hermanos todavía no podían venir porque estaban haciéndole favores a Caius y en cuanto se desocuparan vendrían aquí; y con Edouard, él fue más seguido al supuesto trabajo que tenía, pero dejó de desistir al enterarse que no trabajaba más allí, pero que si ha notado en él que ha estado metiéndose más en problemas en el colegio.

Esto me preocupa.

En estos momentos me encontraba en las puertas de un club nocturno, tenía que hacer una limpieza; la razón de esto, era algo así como forma de pago para poder quedarme en el distrito, hacerle una tarea al Fiscal del lugar; mi tarea consistía en, asesinar un científico que raptaba a vampiros para hacer experimentos con ellos y darle información de nuestra debilidad a los cazadores. Para poder entrar más fácil al club, tuve que vestirme lo más sexy posible; tenía una Crop Top ajustado sin mangas y de color negro; esta tenía una cinta gruesa en el cuello haciéndose parecer una gargantilla y su escote llegaba un poco debajo de mis senos, y en la espalda solo dejaba al descubierto mis omoplatos; me puse un pantalón de mezclilla y tacones de aguja

Delante de mí se encontraba un hombre corpulento, era de seguridad.

–Hola cariño. –salude en forma sensual. –¿Me puedes dejar pasar? –llevé mi mano a mi nuca y la bajé lentamente, tocando sutilmente mi escote.

Escuché como al hombre se le aumentaban los latidos, sus ojos se dilataban y pronto le venía una erección; el hombre de seguridad se mordió el labio y sonrió seductoramente.

–Solo si me pagas ahora. –contestó en voz ronca. Acorté la distancia entre los dos, posando mis brazos en su pecho y acerqué mis labios a su oreja.

–Cuando quieras cariño. –luego de decirle esto, mordí el lóbulo de su oreja haciendo que soltara un gruñido de excitación

–El problema es que no puedo dejar mi trabajo aquí. –dijo medio quejándose.

–No te preocupes, tenemos toda la noche. –me mordí el labio. El de seguridad se apartó de la puerta, poniéndose a un lado de ella.

–Pasa. –caminé para atravesar la puerta, mientras dejaba los quejidos de los humanos por pasar sin hacer fila.

Adentro los humanos bailaban al ritmo de la música del fondo, mientras caminaba bailaba y observaba buscando mi objetivo…

Ahí estaba… en la zona de VIP.

Tenía que pensar en como acercarme a ese cazador, tenía que tomar los siguientes aspectos: él sabe como son los vampiros físicamente, por lo tanto no puedo dejar que me vea; y el objetivo tiene guardaespaldas, están bien armados, tanto de balas normales como balas de madera. Tenía que usar mis poderes o persuasión para acercarme a él.

No había tiempo para ver cual era la mejor opción para acercarme, así que me concentré en acercarme a una distancia lejos y prudencial de la zona de VIP, donde estuviera libre de humanos para correr libremente.

Ya estando en el lugar indicado, me concentré en ralentizar el tiempo; cuando ya tenía la lentitud del tiempo que necesitaba, corrí hacia el lugar. Justo cuando había llegado a la puerta, algo me empuja hacia atrás, haciendo que volviera el tiempo a como estaba y sintiendo dolor en mi cuerpo, como si me estuviera electrificando o similar a esa sensación.

Cuando pude reaccionar, tenía encima en mi visión una escopeta delante de mis ojos, apenas escuché el gatillo moverse, me aparté rápidamente y me levanté del suelo, yendo directamente a su cabeza para torcérselo. Una vez hecho esto, detrás de mi se encontraban más cazadores con balas de madera, me moví rápido hacia ellos para igual torcerles su cuello.

Quedaban solo los de balas normales…

El resto de los guardaespaldas se resguardaron en el salón VIP, mientras que más de seguridad aparecían con balas normales.

Tenía que haber un aparato para desactivar aquel campo de fuerza…

Apenas empezaron los disparos en mi contra, corrí a velocidad vampírica a la barra para resguardarme, mientras que escuchaba como algunos humanos caían al suelo o corrían lejos de las balas. En la barra se encontraba un humano asustado acostado boca abajo, apenas me vio, vi el terror en sus ojos.

–¿Tienes un arma en la barra? –el no entendía lo que le había dicho, así que repetí lentamente. –¿Tienes un arma en la barra? –él asintió y me señaló donde se encontraba.

Solo tenía una Pistola 9mm, estaba completamente cargada y apenas estaba usada. Mientras esperaba a que dejaran de disparar, cerré mis ojos y usé mis visiones para contar los humanos que había en el lugar.

En la zona VIP había ocho personas…

Los que me disparaban eran trece…

Solo tenía siete balas…

Abrí los ojos y me di cuenta que habían dejado de disparar, me asome rápido junto con la pistola. Los trece hombres estaban acercándose a la barra mientras recargaban, así que empecé a dispararles en la cabeza, uno a uno, sin darles tiempo de reaccionar. Los seis que quedaban, aproveché que uno había terminado de cargar su pistola y le quité el arma para luego disparar al resto de los que quedaban, recibiendo a cambio cuatro impactos de bala en mi cuerpo.

Una vez todos muertos, corrí hacia la zona VIP, hasta que apareció una visión repentina de alguien disparándome con una bala de madera. Como pude la esquivé, rozándome la bala de madera en el hombro, al girarme me di cuenta que era un cazador en el primer piso del club, así que de forma rápida para sus ojos humanos le disparé en la cabeza con la bala que me quedaba.

De revisé a los que asesiné, les había encontrado cartuchos de balas y me guardé unos cuantos cartuchos en los bolsillos de mi pantalón; lo bueno de la entrada a la sala de VIP es que era abierta, por lo tanto podía dispararle al hombre, pero saldría también herida. Tenía un plan donde no saldría tan herida, pero aún así era arriesgado.

Lejos de los ojos de aquellos cazadores corrí hacia la fuente de luz del club, recargué rápido y gasté todo el cartucho en aquella caja de luz, dejando a oscuras el lugar y quitándole la energía al campo de protección de la zona VIP, para luego escuchar las quejas y ordenes de mi objetivo hacia sus guardaespaldas. Mientras me acercaba a la sala VIP ralentizaba el tiempo nuevamente, recargué el arma nuevamente y corrí directamente hacia mi objetivo; una vez cerca disparé directamente a su cabeza y torso, dos en la cabeza y tres en el torso.

Aquí ya había terminado la mitad de mi objetivo, pero la otra mitad es no dejar ningún cazador vivo; apunté a dos cazadores en la cabeza y disparé, rápidamente volví a recargar, apunté a los que quedaban y disparé a los que quedaban, recibiendo disparos a mi dirección. Algunas las pude parar en el aire, otras rozando mi piel o clavándose en mi piel, haciendo que me doliera más que una herida de bala, tuve la suerte de que no se clavaran en mí pecho.

Ya en el club no había nadie vivo, ni siquiera el de seguridad que le prometí "ciertos favores" para dejarme entrar y el barman pudo escapar de este desastre. Me encontraba débil por las heridas causadas por las balas (normales y madera) y botando sangre por la nariz, presentía que no va a ser necesario notificarle al Fiscal de la zona que completé la misión, pero tenía que actuar como una vampira común y corriente; así que fui por la salida de emergencia del club, para luego correr como el cuerpo me permitía hacia el edificio del Fiscal.

Al llegar al lugar me recibieron rápido y el Fiscal me agradeció por el favor, solo recibí un apartamento nuevo (me dieron la dirección) y tres bolsas de sangre que me esperaba en donde me quedaría temporalmente.

Tuve que irme a pie sin ser detectada a mi apartamento temporal, ya que la policía está rondando por las calles investigando el genocidio provocado en el club nocturno y creo que ningún taxi iba aceptar una chica herida, menos mal no dejé marcas de mis dientes en sus cuerpos.

Una vez encontrado el lugar, era una residencia de tres edificios con tres pisos, pegados uno del otro, aislados del resto de las edificaciones. Mi edificio era el que estaba en el medio, una vez que entré tenía dos opciones, ir en ascensor (que era uno solo) o las escaleras; con todo el dolor de mi cuerpo me dirigí a las escaleras al piso tres, que era donde se encontraba mi apartamento.

Al llegar al piso, me conseguí con el pasillo allí habían tres apartamentos, el mío era el numero 33, lamentablemente tenía que pasar por los dos apartamentos y uno de ellos se encontraba semi-abierto, aparentemente parecía una reunión.

Sin ser vista llegué a mi destino, cuando metí la llave en la puerta de la casa un latido y olor familiar se hicieron presentes.

Por favor que no sea él…

–¿Bella? –escuché la voz preocupada de Edouard. Inevitablemente me giré y vi en sus ojos sorpresa y un poco de alegría, pero sobretodo preocupación.

Este corrió hasta mí para sostenerme al verme tan débil y sin esperar por alguna respuesta de mi parte abrió la puerta de la casa y ambos entramos. Él me sentó en un mueble de cuero, cerré mis ojos, pero los volví abrir rápidamente cuando escuché que Edouard descolgaba el teléfono para llamar. A velocidad humana me acerqué a él para detener lo que hacía.

–No llames a una ambulancia, nada de doctores. –el me miró como si estuviera loca.

–¡Pero mira como estás! –señalando mi cuerpo. – ¡Tienes heridas de bala en el cuerpo!

–Voy a estar bien. –le dije rápidamente.

–No voy a dejarte así. –me miró molesto. ¿Por qué tenía que aparecerse ahora?

–Voy a estar bien Edouard. –le dije tranquila. Este me agarró por los hombros y me vio a los ojos, buscando en ellos a ver si decía la verdad. –Solo te voy a pedir un favor. –Edouard lo que hizo fue asentir. –No… nunca viste esto, nunca tuvimos este encuentro. –su cara se desfiguró y antes de que él pudiera decir alguna palabra lo interrumpí. –Hablo en serio Edouard, voy a estar bien ¿Puedo confiar en ti? –tardaba en responder. –¿Puedo confiar en ti Edouard?

–…Si. Pero prométeme que estarás bien. –le asentí con la cabeza. –Y quiero respuestas a lo que te sucedió y porqué te fuiste. –exigiéndome como si yo fuera algo su… deben de ser cosas de mi cabeza.

–Todo te lo responderé en su momento, pero en estos momentos no ¿de acuerdo? –él asintió. Cuando se calmó la tensión, vi que Edouard estaba vestido formal ¿Qué hacía él aquí? –¿Qué haces aquí? –miró su ropa y luego a mi.

–Eso no importa, me preocupa el estado en que estas. –no dándole importancia de donde se encontraba él. –Es mejor que busque ayuda. –volvía a coger el teléfono.

–¡Te dije que nada de doctores! –le reclamé mientras cogía su mano nuevamente para alejarlo del teléfono. –Yo voy a estar bien. –no me quería creer a lo que decía, pero el lo que hizo fue asentir. –Es mejor que vuelvas, prometo que estaré bien y hablaremos. – volvió asentir y se acercó a mi, dándome un beso en la frente. Esto hizo que me diera un cosquilleo placentero en todo el cuerpo.

Me dio una última mirada antes de terminar de salir y cerrar la puerta de la casa, usé mi oído y olfato para asegurarme que se había ido; cuando se alejó lo suficiente de la puerta, me fui a velocidad vampírica a la nevera para agarrar las bolsas de sangre. Había tres bolsas, agarré una y me senté en el piso, apoyando la cabeza en la puerta de la nevera. Mientras tomaba, sentí como salían las balas de mi cuerpo y la carne de mi cuerpo se movía para cerrar las heridas, las que eran heridas por balas de madera costarían en cerrarse completamente. Tomé las otras tres bolsas de sangre de forma silenciosa.

Tenía que explicarle a Edouard porque estaba de esa manera, como me recuperé tan rápido (porque posiblemente me vea mañana), en dónde y quién me hizo esto.

Me levanté del suelo, llevando las bolsas de sangre a la basura. Caminé hasta la sala donde estaba sentada hace unos momentos y detalle lo que había a mi alrededor, era una decoración minimalista pero a la vez hogareña, al igual que la cocina que compartían el mismo decorado; tenía dos habitaciones y dos baños. Si tuviera una casa, sería como esta.

Finalmente, cerré todas las ventanas de la casa con las cortinas, me dirigí a mi habitación para dormir.


missju: Me gusta que te guste la historia, no te preocupes que no la voy a dejar.


¡Hola chicas!

¡Aquí les dejo un nuevo capítulo de Crimson Deep! *levanta los pulgares*

Admito que este fue el capítulo más difícil de hacer, especialmente cuando está en el club. *suspira*

Ya Edouard está mostrando más cariño a Bella. ¡Yeyyyy!

Modifiqué el capítulo 12, vi un error de un nombre ahí, así que lo cambié. Para las que han leído mis historias anteriores creo que sabran que es normal esto. La razón es porque siempre tengo una versión original y otra adaptada a FanFiction, usando los personajes de Crepúsculo, así que si ven a la protagonista con otro nombre o algún personaje con otro nombre que no es me dicen (La excepción es Edward).

Ayer prácticamente lloré haciendo un muuuuy triste capítulo que verán dentro de poco, peeeero... les tengo una sorpresa. Solo espero que me resulte la sorpresa porque está apenas en proceso. Ya les diré en estos días en una actualización.

Bueno chicas, espero que les haya gustado el capítulo y comenten que les pareció.

¡Adiós!