Jujuju, ahora sí. El final esta cerca :3
Simbología:
negritas: recuerdos
"comillas ": sarcasmo
-o- : cambio brusco de escena, y no puedo
utilizar una oración para indicarlo. Normalmente cuando dialogan dos personajes para evitar el repetir palabras.
cursiva : pensamientos.
Bleach no me pertenece
No podía sacar de su mente a la humana, esto le recordaba al pasado sin duda alguna. Ahora sentía el deseo de entender finalmente los sentimientos, reconocía poseerlos, ya que al verla se lleno un júbilo y este le agrado si era sincero él mismo.
—Hasta cuando te ocultarás— murmuró una voz calmada —¿Quieres que te conozca de verdad? Después de todo, eres un murciélago herido—
Miró a su alrededor, se encontraba sólo, bastante alejado del bullicio.
—¿No te preguntas que fue de ti estos seis años?—
La pregunta le causaba curiosidad, pero era mayor la de averiguar donde estaba esa voz
—Si— respondió.
—Ve a la arena, mira al monumento. Ahí obtendrás algunas repuestas—
Siguió las instrucciones al pie de la letra, la estatua representaba a un lobo. Recordó por un instante a Stark, acercándose un poco se podía ver una placa tallada en cristal.
Seremos seres sin corazón o razón, pero si nos muestran el camino no nos perderemos de nuevo.
Muestra el amor al hueco y este te dará todo lo que pidas, así lo descubrí. La única manera de olvidar este agujero es conociendo la dicha de amar.
En memoria de Himeno Sakura
Recuerdo del Rey Jaegerjaquez Grimmjow, siempre esperaré nuestro reencuentro.
—Esto lo convirtió en nuestro soberano — mencionó el marqués Haru, al sentir la mirada del antiguo espada continuó —Pero su personalidad cambio desde que amó a esa oficial, todos nosotros respetamos su memoria—
—Realmente ha madurado desde nuestro encuentro hace años— dijo con los ojos cerrados. Si no fuera por su reiatsu no creería que es la pantera. Al abrirlos el niño ya no estaba. —Será mejor regresar—
Ingresó a su habitación, tal y como era. Blanca con un mueble negro, un espejo encima de este, se miró por un instante, no era el de antes.
—¿Te sorprende? A mi me agrada— Retrocedió por inercia.
Acaso ¿Su reflejo habló?
—Mis disculpas, soy Kazuhisa Ganze Takuto. Yo he sido el portador de este cuerpo, pero finalmente tengo la dicha de conocerte—
—Takuto...— susurró, ese nombre de algún modo le era familiar. Además llegó a escuchar a varios shinigamis mencionarlo
—Espero que aproveche la oportunidad, pronto tu alma la eliminaré —
—¿Porque tanta ansia en asesinarme? ¿Soy tan peligroso para tu supervivencia?— cuestionó calmado, Ganze lanzó una sonora risa.
—No, sólo deseo recuperar mis sentimientos. Este sitio te los arrebata sin piedad—
—Los sentimientos como tal no existen, sólo son proyecciones de la mente en forma de sensaciones. Además mis ojos nunca los vieron—
—No todos los humanos pueden vernos, y no por ello somos inexistentes. Todo es cuestión de perspectiva, entiende el pasado y el presente será claro— contradijo el castaño —Se bueno y acepta, o de lo contrario te arrebataré lo que ames— Incluso su mirada amarilla era persuasiva, como de un cazador con piel de cordero.
—Si tratas de molestarme, no lo conseguirás. No hay nada de mi interés en este sitio —
—Perfecto, así que no existirá problema si me encargo de Inoue y Jaegerjaquez-sama—
Ulquiorra se extrañó ante la amenaza. Se suponía que le era fiel a la pantera ¿No?
—Eres más valioso para ellos que yo. Aun así, eres un obstáculo para mis objetivos— dijo en tono serio, pero una sonrisa siniestra apareció en instantes —Me pregunto si llegaré a ser más poderoso al devorarlos—
Sin aviso un escalofrío recorrió la espalda de Ciffer. Algo en sus palabras no pintaba para nada—Takuto, escucha bien. No permitiría que les pusieras una mano encima a ellos—
La risa burlona resonó en el espejo, inmediatamente la apariencia siniestra del Duque desapareció —¿Lo vez? Tienes sentimientos por ellos dos—
—¿A que te refieres? —
—Ulquiorra...— llamó la pelinaranja antes de entrar a su habitación.
—¿Sucede algo mujer?—
—Me alegra tenerte de nuevo—mencionó con una sonrisa.
La antigua cuarta espada tocó su mejilla al sentir una sensación cálida, un pequeña risa por parte de ella hizo que este se intensificara.
—Parece que te sonrojaste. Mira, vamos a ver...—
Un estruendo atrapó su atención al instante.
—Muy pronto lo descubrirás —
En las cercanías al palacio un ejército hollow se aproximaba con ansias, los rugidos de guerra eran audibles y temibles para los oficiales. Nunca vieron semejante cantidad de ellos.
Los tres primeros rangos del árido lugar salieron al enfrentamiento acompañados de los capitanes. —Que no lleguen más lejos, hay una patrulla en Karakura por precaución. Los gilliams usarán la negación para proteger Las Noches— dijo el felino a la cabeza del grupo, desenfundando su katana dio la orden de ataque.
Sin demora los shinigamis se unieron a la batalla junto a su bankai.
Cada vez eran rodeados por más enemigos, todo indicaba que tal vez alguien no saldría con vida.
—¡Ahh!— El gritó rompió la única barrera de ellos ante su posible muerte.
Incluso aquel Rey se detuvo obteniendo un cero como recompensa. —No...— Su mente ahora en blanco era testigo de la caída de un gran samurái, podía jurar que sentía como la energía de ella se marchaba a cada momento.
—¡MUJER!— un segundo grito apareció, asemejándose a un aullido de dolor. Todos los presentes miraron estupefactos al murciélago, incluso unas lágrimas recorrieron su rostro por primera vez en tanto tiempo.
Tomohiro de inmediato fue al rescate de la joven, quienes lograron derrotarla volvían a apresurarse para asestar el golpe final —¡Danku!— exclamó para que la gran barrera los detuviera.
Los gemelos retrocedieron, esa mirada en su príncipe era la misma de Takuto al enfurecer, recordaban cuando llevó a varios hollow a su hogar para asesinarlos y marcharse después.
Tenían razón, una energía verde empezó a ser visible en el antiguo espada.
Densa, asfixiante y sobre todo llena de odio. Definitivamente era de un hueco.
Sus oponentes no parecían temerle ni un poco, seguían acercándose a su víctima.
—Segunda resurrección — pronunció Ciffer al ver como se aproximaban a Inoue. Cuestión de segundos fue para que terminara de transformarse—Nadie tocará a Orihime, no mientras yo viva— agregó al levantar su dedo índice contra el ejército —Cero—
-0-
Rezarias si te dijeran que estuvieras muriendo. ¿Serias un poco más fuerte?
O te caeras de rodillas
¿Te quedarías conmigo si supieras que estuviera mintiendo?
¿Te alejarias?
Tiemblo donde estoy parado
Mi deseo son tus ordenes
La naturaleza de un verdadero corazón desesperado
Dame algo real
Que realmente pueda sentir
Despertó con el sonido de los shinigamis realizando su rutina. ¿Fue todo un mal sueño? Tambaleando se dirigió a lavarse, el agua fría hizo su misión y le preparó para iniciar su día.
Un arreglo de flores llamó su atención, sin duda eso no estaba ahí antes.
Suspiró con una fina sonrisa, de nuevo hacia de las suyas su novio. El calor de otra persona apareció en su espalda y por consecuente unos brazos la rodearon en un abrazo.
—Buenos días Karin—
La oficial miró hacia arriba y se encontró con los ojos Turquesa en una especie de calma absoluta y ternura. —Buenos días Shiro—
—¿Te importaría decirme Toshiro? Me haces sentir más joven de lo que soy— se defendió el aludido para depositar un beso en su frente. —Vamos, ya es tarde para nuestra visita—
—¿No íbamos a la división? Ya sabes, tu adoras el papeleo— mencionó burlona antes de soltarse —Además tengo que darme una ducha y vestirme—
Histugaya cerro los ojos para asentir —Es cierto que me agrada, pero prometí llevarte a visitar ese lugar— alzó una ceja curioso —¿Lo has olvidado? —
Karin rió ante la respuesta —No, sólo quería molestar un poco—
—Eres bastante conflictiva señorita Kurosaki. Siempre tratando de vencerme, a sabiendas de que nunca lo harás —
—¡Oye!— se quejó —Si mal no recuerdo yo logre que dejarás los papeles—
El peliblanco frunció el ceño y cruzó los brazos —No fue justo—
—Tampoco te quejaste esa vez— dijo, este round también lo ganaría ella —Un beso te pudo derrotar—
—Bien, aveces me ganas— comentó vencido —Te esperaré en el Senkaimon. ¿O quieres que me quede?—
—Nos vemos después capitán—
—Si tu quieres—
Si te susurrará te amo. ¿Me dirías lo mismo?
Al verla venir sonrió como en escasas ocasiones, no importaba cuantas veces la viera, siempre al aparecer toda su atención se volcaba en ella. Sin preocupación le extendió la mano, ya tenía los permisos necesarios del comandante, Ichigo, Isshin y los humanos del lugar a donde se dirigirían.
Llegaron en cuestión de instantes, de inmediato fueron por sus gigais con Urahara y de ahí tomaron un vuelo, para finalizar en un viaje en autobús de un par de horas.
—¿Que te parece?— preguntó mientras observaba la arquitectura del lugar.
— Hiraizumi, me gusta. Es un buen cambio a lo que estoy acostumbrada a ver—
—Escuche a Matsumoto hablar contigo de este sitio— dijo mientras comenzaba a avanzar —Que esperas, es nuestro día libre, deberíamos llenarnos de cultura—
—Pensé que sería algo romántico y meloso—
Su novio se detuvo y le miró divertido.
—No te gusta mucho, pero si quieres podemos dar una vuelta por ahí y no sé, ¿Mirar el atardecer juntos?—
—Prefiero ver el lugar— respondió mientras llegaba a su lado y tomaba de nuevo su mano
—Por mi ni hay problema—
Se acercaron a lo que alguna vez en el pasado llegó a rivalizar con Kyoto en actividad, su referencia al Budismo era perceptible pero encantadora. Los presentes observaban curiosos ese cabello blanco junto a los ojos claros, sin embargo el shinigami les ignoraba olímpicamente.
Incluso Karin era el centro de atención de algunos, quienes hacían alusión a su belleza.
—¿Tienes sueño? — cuestionó Hitsugaya al mirarla de reojo.
—Un poco, tuve una pesadilla —
Sin decir más la abrazó —Vayamos a comer y si quieres hablarlo, te escucharé —
Correspondió, las sensaciones permanecían como un recordatorio, tratando de convencerla de que era más real de lo que pensaba.
—Estoy junto a ti, no tienes de que temer— susurró.
Al salir el sol anunciaba la llegada de las horas más calurosas .
—Odio el sol— se quejó el albino, no importaba cuanto tiempo hubiese pasado. Por nada del mundo le agradaba esa sensación.
No escucho alguna respuesta, comenzó a preocuparse —Debió ser muy serio—
Un bufido de ella confirmó la hipótesis del shinigami.
—Había una... Guerra. No lo sé con claridad, pero estábamos bajo ataque, muchos morirán —
—No necesitas decirlo todo—
—Salía con un Sencer, un hollow, el príncipe de Hueco Mundo, como lo llames. Y la Central 46 utilizaba a nuestros compañeros para tratar de capturar a los supervivientes —
Se dirigieron a refugiarse debajo de un árbol cercano —¿Te preocupa el joven?—
—¿Porque preguntas?— cuestiono extrañada, Hitsugaya sonrió a la par de que levantaba su mirada al cielo.
—¿Recuerdas cuando enfermé? Me regañaste durante unas horas y luego cuidabas de mi estado— acarició el rostro de su novia —Estoy seguro que eras igual ahí—
Meditó durante un tiempo la respuesta, era cierto, por Takuto y Toshiro se preocupaba igual. No importaba su relación con uno o con el otro.
—Ese príncipe, hollow, o lo que sea ¿Fue importante? O sólo alguien más de un sueño—
—Me gustaba su forma de ser, era noble y tranquilo—
—Ahora dime, ¿Acaso en este era un tonto? No entiendo como él fue tu novio antes que yo — preguntó curioso, ella sonrió al entender su indirecta.
—Pues si, digamos que nuestro Takuto era más valiente de lo esperado y mi capitán no estaba listo para un oponente de tal audacia — dijo en tono divertido, de alguna manera su taicho encontraba la forma de hacerle sentir mejor
El peliblanco rió —Estoy seguro que si—
—Y tus celos eran graciosos, pero ambos llegaron a pelear por un accidente que tuve—
—Interesante pero cierto — un puñetazo en sus costillas le hizo encogerse por un instante. —¡Auch!—
—Me sentí mal al enterarme, y para terminar fuiste tú quien empezó —
—Me disculparé cuando lleguemos al Goitei, aunque es agradable tenerte a mi lado— comentó, al sentir como Karin se recargaba en si pecho se sonrojó —Aún no me acostumbró del todo, sin embargo lo adoro — término de decir antes de acercarla más con su brazo.
Sabía con certeza que ella podía escuchar los latidos de su corazón, y eso le tranquilizaba.
—Toshiro, se que no lo digo mucho pero te amo— dijo para acurrucarse más en él
—Lo sé — susurró —Yo también te amo Karin —
¿Sueño o realidad? La respuesta ya esta determinada, sólo espero que no te arrepientas
Pasaron un par de horas, él dormitaba por la seguridad de ambos, ella se encontraba agotada.
Todos esos detalles eran lúgubres, ¿Que clase de realidad era esa?
—Vamos Karin, tenemos que regresar— musitó al moverla cuidadosamente —Tenemos que comer—
Perezosa pero sin dar excusa se levantó y siguió a su compañero. Tiempo después se hallaban almorzando una ensalada por motivo de su viaje de regreso. Sabían que Yuzu les invitaría a comer como era costumbre.
—¿Crees que Matsumoto hizo el papeleo?—
—Toshiro, bien sabemos que no es así —
—Aunque esperó que no se metiese en problemas. Me preocupa, ya sabes que es algo parecido a una hermana mayor para mí — respondió para tomar otro bocado a su ensalada —Pero en fin, ella es audaz si se lo propone—
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Un encuentro se acerca. ¿Lograran nuestros lazos unirnos? O serán nuestra perdición
La luna brillaba intensamente, los shinigamis y algunos hollow dormían, no necesitaba verlo, lo sabía. Incluso se preguntaba si ella soñaba ¿Quizá con él?
No se mentiría más tiempo. La sangre de su oponente debía de correr, su única iluminación era el testigo de su sufrir.
¿Porque lo acompañaba esa sensación?
—¡Que más da!— dijo con una sonrisa que escondía su tristeza. Las lágrimas recorrieron su rostro sin oposición, ¿Hace cuanto no lloraba? Pero la mejor pregunta era:
¿Cuando la locura se apoderó de su cuerpo?
Suspiro, antes de sumirse en un profundo sueño. Eso era lo último que mantenía de su cordura.
