Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mía.

Advierto que los personajes van a ser un poco diferentes que los que aparecen en el libro.


¡Hola mis queridas lectoras! Aquí les dejo otro capítulo como les prometí.

¡Gracias por las chicas que me agregaron a sus Favoritos y Alertas! ¡Las quiero un montón!

Abajo, al finalizar el capítulo, les haré un comentario sobre algo que estoy haciendo. Ya no las molesto más y disfruten de la lectura.


Capítulo 16: Besos Carmesí

9 de Julio de 1999

Pasamos un mes, dos semanas y tres días en Lyon, en ese tiempo me recuperé por completo de las heridas de bala que tenía, a la vez que me llegaron a mis oídos varias noticias.

Durante esos días, ningún medio de comunicación habló del incidente en ese Club, mucha gente decía que hubo un tiroteo ahí, pero el Fiscal de la zona se encargó de limpiar cualquier rastro de lo que sucedió ahí y sobornar, para que no hablaran, a todos los medios, policías, hospitales y algunas personas.

Edouard durante esos días me ha estado llamando para saber como me encontraba y a la vez teníamos largas conversaciones, máximo duraba dos horas la conversa por teléfono; hasta que sus llamadas pasaron a ser más espaciadas, ya no era todos los días, sino una vez a la semana. Edouard me explicó que su madre lo había regañado porque duraba mucho hablando por teléfono, la explicación que le dio mi pareja fue que era yo con quien estaba hablando y que había tenido un accidente, y para que comprobara que fuera cierto le dio la dirección de mi apartamento en Lyon y mi teléfono de casa. Tuve que soportar el regaño de Alec por este descuido por parte de mi pareja; por suerte, vi el futuro de la señora Elizabeth, la madre de Edouard, y no iba a venir a mi apartamento, así que solo llamó para saber como me encontraba y que me mejorara del accidente que tuve.

Jane como pudo llegó a Francia, pero en vez de venir a Lyon, decidió quedarse en París. Me dijo que nos veríamos una vez que me recuperara, se nota que le gustaba mucho la ciudad. Lo otro que me dijo fue que, antes de salir de Inglaterra, los cazadores están más alerta, están como los tiempos de La Santa Inquisición, buscando quienes son seres sobrenaturales.

Una vez que me recuperé, regresamos a la capital. Al llegar, mis hermanos tuvieron que cumplir con las tareas que pedía el Príncipe de la ciudad para poder tener un lugar donde quedarse, mientras que Alec se quedaba en la casa de Jane. Todos vivíamos en París, solo que Jane y Alec eran los más alejados, en cambio mis hermanos eran los que tenía más cerca de mí, ellos estaban a unas cuadras de donde vivía. Ahora tenía mi antiguo apartamento para mi sola nuevamente.

A pesar de que le prometí a Edouard, avisarle cuando llegara, no puedo hacerlo. No sabía que decirle al explicarle que me sucedió. Quería decirle toda la verdad, pero…

Mis pensamientos fueron interrumpidos por el timbre de la puerta de mi apartamento, caminé hasta la puerta y antes de abrirla, percibí mi olor favorito… dulces.

Traté de controlar la bestia dentro de mí, para no ir a su cuello. Volvió a sonar el timbre y esto me hizo reaccionar, una vez calmada abrí la puerta.

Edouard estaba ahí, con un ramo de rosas de varios colores y con su rostro tímido, tratando de no mirarme mucho a los ojos.

–Hola Edouard. ¿Cómo sabías que vivo aquí? –le pregunté.

–...A-Alec me dijo. –me hice a un lado para que pasara, pero él se encontraba transpirando que no había captado mi mensaje.

–Edouard, pasa. –Edouard me miró y asintió, luego pasó tímidamente al apartamento.

Lo guié hasta los muebles, indicándole que se sentara y le pedí las flores para ponerlas en un jarrón… mejor dicho en un vaso, no tenía jarrones. Al regresar, Edouard todavía no se había sentado, me tuve que sentar en un mueble al frente de él para que mi pareja se sentara.

–¿Cómo estás? –preguntó finalmente. –No avisaste que regresaste.

–Bien, ya estoy completamente recuperada. –le dediqué una sonrisa. – Disculpa que no te haya avisado, estaba resolviendo unas cosas personales.

Presentía que Edouard me quería decir algo, pero no se atrevía a decirlo y más por su obvio nerviosismo.

–Edouard, si quieres preguntarme algo, hazlo. –mostrándole que confiara en mi. – No te haré, ni diré nada malo.

–¿Porqué estabas herida de gravedad de esa manera? ¿Quién te hizo eso y porqué? –preguntó preocupado.

–Para serte sincera… no trabajo en la aseguradora como te dije. Trabajo de algo que no puedo decirte por seguridad. –empecé a explicarle. –Fui hacer un trabajo y no salió muy bien. No te puedo dar muchos detalles. –Edouard se levantó de donde estaba.

–Pero… para el estado en que te encontré…–lo interrumpí. Esta vez me levanté yo.

–Edouard, prométeme que no dirás nada sobre el estado en que me encontraste. Nadie puede saberlo ¿entiendes?

–¿Porqué? ¿Estás amenazada a muerte o…?–se acercó más a mi y lo volví a interrumpir.

–Solo no le digas a nadie ¿de acuerdo? –Edouard no respondía a lo que le estaba diciendo. –¿De acuerdo Edouard? Ni siquiera a la policía. –él bajo la cabeza y asintió. Luego de un rato, él me miró de manera intensa a mis ojos.

–…Podré ser un adolescente… un niño para ti… Pero… ¿sabes que puedes confiar en mí? –se levantó del mueble y acercó a mi para sentarse conmigo, seguido de esto cogió mis manos. Al cogerlas miró con extrañes a ellas, como si sospechara de algo. –Es Julio… hace mucho calor. –me miró a los ojos. Retiré mis manos de su agarre.

–Tengo baja presión sanguínea. –le dije rápidamente.

Me miró a los ojos, como si estuviera leyendo mi alma.

–Mientes. –cuando dijo esto, tragué seco. –¿Sabes? Eres la única chica que… me ha tratado bien, como un chico como cualquier otro… un amigo. Las chicas que he conocido, solo quieren sexo o usarme para su propio beneficio solo por mi "belleza" –dibujó las comillas con sus dedos en el aire. –Por religión, no puedo tener sexo hasta el matrimonio, además no me atraen, no tienen dignidad. En cambio tú… –bufó antes de hablar otra vez. –tienes dignidad, eres una mujer fuerte y bondadosa, también eres reservada. Pero he notado que ocultas muchas cosas sobre ti, como si temieras a ser descubierta por todos.

–Edouard, yo no oculto nada…–volví a ser interrumpida por mi pareja.

–Sé que mientes ¿sabes porqué? –hizo una pausa. –Sonará raro y muy loco, pero cuando estamos juntos siento un lazo extraño, sé cuando me dices la verdad y cuando no. –Ay mierda…él lo siente… ¿Debería estar feliz o asustada?–Siento que lo que ocultas no es tanto por mi seguridad, es por mi reacción ante eso.

–Creo que estás imaginándote cosas Edouard…–volvió a interrumpirme y esta vez más alterado.

–¡No! Yo no imagino nada, tú muy bien sabes que no, y yo lo sé. –este se acercó más a mí, cogiéndome los brazos, parando mi respiración. –Necesito que me digas la verdad, no quiero mentiras. –levantó su mano hacia mi mejilla. –Tienes una belleza inusual… nadie tiene los ojos dorados como los tuyos y piel tan pálida, con facciones perfectas. –lo dijo en forma de susurro, como si lo estuviera diciendo para él mismo.

Sentía sus latidos y respiración cerca de mí, olía tan delicioso y tan prohibido… Mis instintos de devorarlo ya no estaban, ahora solo me enfocaba en besarlo… pero no podía… el era prohibido para mí en estos momentos. Sentí las lágrimas en mis ojos y me alejé de él para buscar un pañuelo o algo para ocultar la sangre, mis lágrimas estaban a punto de salir y no podía contenerlas por mucho tiempo.

–Bella, ¿Qué pasa? –me levanté del mueble y caminé rápido hasta el baño. Creo que demasiado rápido para los ojos de Edouard.

Llegué rápido al baño y me eché agua en mi rostro para quitarme las lágrimas, pero cada vez más salían unas nuevas y con más intensidad, manchando el agua y el lavamanos de sangre.

–Bella ¿Qué…?–mi gran error fue levantar la vista hacia el espejo y verlo detrás de mí. Su mirada iba del lavamanos con manchas de sangre y mis ojos que brotaban de él más sangre. –¿Qué…?–el rostro de Edouard estaba desfigurado por la sorpresa ante lo que veía.

–Edouard vete, por favor. –tenía mis manos en el lavamanos, apretando la porcelana, cuidando de no destrozarla aquí mismo y viera más de mí.

–No. –respondió simplemente.

–Vete por favor. –mi mirada estaba fijamente al desagüe del lavamanos, no quería verlo.

–¡No! –dijo alterado.

En eso escuché sus pasos acercarse más a mi, me giró para mirarlo e hizo algo que no esperaba de él. Me besó.

Sus labios estaban sobre los míos, él apenas movía sus labios. Por este hecho supe que era inexperimentado, así que tomé las riendas.

Sus labios eran suaves y cálidos, notaba lo rasposo de su labio superior debido a la incipiente salida de vello en ese lugar. Su mano subió a mi mejilla, para luego pasar a mi nuca, haciendo que se profundizara el beso. Con mucho esfuerzo me separé de él, para que él cogiera aire. Al mirarlo a los ojos, me los encontré dilatados y sus labios hinchados, ni se diga de su rostro, totalmente manchado de sangre.

Sé que sonará estúpido pero… ¿Por qué me habrá besado?

Edouard de alguna manera, adivinó mi pregunta mental y este rió antes de responder.

–Sé que no es algo normal lo que te voy a decir pero… pero supe que estabas llorando con mucho dolor y ese dolor lo sentí yo aquí. –señaló con uno de sus dedos su corazón. –Y odio verte sufrir, no quiero verte sufrir por algo. –bajé mi rostro y hablé sin mirarlo.

–Edouard… no podemos estar juntos. –escuché como bufaba.

–No sé que será ese secreto que me ocultas, pero yo si sé que podemos estar juntos. –llevó su mano a mi barbilla para levantar mi rostro y mirarme. –No puedo separarme de ti, desde que te conocí no puedo, siempre pienso en ti. Sé que soy un niño y tu una adulta, pero simplemente no puedo separarme de ti, duele mucho cuando te vas y más cuando tienes a un hombre a tu lado y no pueda abrazarte.

Su declaración de amor me mantenía muda, me hacía confirmar demás que era mi pareja. Pero hay varios problemas…

Primero, si lo convertía ahora va haber problemas para que se pueda controlar como recién nacido y no me puedo dar el lujo de levantar señales en este país o en cualquier otro, debido a los cazadores. Segundo, si lo llego a convertir no sé que sucederá conmigo, pero si sé que él se quedará solo hasta que regrese. Tercero, cuando descubra lo que soy me va a odiar, lo sé y más por la forma en que fue criado. Cuarto, el todavía tiene cuerpo y mentalidad de un adolescente, para convertirlo es preferible que sean adultos los humanos.

–Edouard necesito que te vayas… por favor…–dije en voz débil.

–Te dije que no lo haré ¿no entiendes que quiero estar contigo? –puso sus manos en mis mejillas.

–Necesito pensar Edouard… esto no es fácil. –retire sus manos de las mías, me terminé de limpiar mi rostro y salí del baño.

Me dirigí hacia la puerta de entrada con Edouard a mis espaldas siguiéndome, le abrí la puerta y bajé la mirada, no quería verlo. Este resopló, sintiendo su mirada en mí. Cuando finalmente salió del apartamento, como pude hablé y levanté la mirada.

–Gracias por las flores, son mis favoritas. –con esto hice que Edouard levantara la mirada para dedicarme una leve sonrisa antes de perderse de mi vista.

Apenas escuché que él abandonó el pasillo del piso donde vivo, cerré la puerta y me derrumbé en el piso, llorando con más fuerza. Ni siquiera, sentí la presencia de mis hermanos hasta que uno de ellos habló.

–Bells…–Rosalie se acercó y se sentó a mi lado izquierdo, momentos después Vincent, ambos me abrazaron.

–Hermana…–se dirigió a mi Rosalie. –No puedes separarte de él, morirías.

–No sé que hacer…–les dije a los dos.

Mis hermanos lo que hicieron fue abrazarme, tratando de calmar mi llanto.


¡Hola otra vez!

Ya cada vez más se acerca a la parte dramática de la historia, pero antes de que la tormenta empiece vamos a disfrutarlos un potito.

Algo que les quería comentar, era que estoy haciendo una historia aparte de este mismo mundo peeeeero desde el punto de vista de Edward (o Edouard). No sé si ustedes quieran leer el punto de vista de mi humano francés, así que les dejo una encuesta en mi perfil y en mi blog.

Otra cosa, en wattpad publiqué la historia original de Crimson Depp, usando mis propios personajes. Si quieren leerlo, aquí les dejo el link: www . wattpad 379671937 - crimson - deep - prefacio (junten los espacios) Está al mismo nivel de capítulos que en FanFiction, lo adelantaría un poco más que aquí, pero no quiero que se echen auto-spoilers.

¡Nos leemos pronto chicas!