Hay... que digo. XD

Para empezar el capítulo anterior tenia el proposito de confundir, para dar mas curiosidad. Pero creo que me excedi owo

En segundo, la parte donde Karin esta con Toshiro en el final es un sueño, pero aquí es relevante lo que sucedio.

¡Primer Final alterno! Habrá otro antes del verdadero, pero cada uno tendrá cambios significativos. Ya saben para alterar al lector :3

Simbología:

negritas: recuerdos

"comillas ": sarcasmo

-o- : cambio brusco de escena, y no puedo

utilizar una oración para indicarlo. Normalmente cuando dialogan dos personajes para evitar el repetir palabras.

cursiva : pensamientos.

Bleach no me pertenece

Ten cuidado con tus sueños: son la sirena de las almas. Ella canta. Nos llama. La seguimos y jamás retornamos

Gustave Flaubert

Su cálido tacto le hizo reaccionar, se incorporó rápido ante la posible amenaza. Un cabello rubio fue lo primero en aparecer en su visión.

—Tranquilo, ya has sufrido bastante— comentó calmado —Se lo que se siente estar sólo—

Ganze lo miraba desconfiado, esos vendajes en sus ojos no le agradaban, recordó a Matsumoto, Ichigo y Renji.

Era uno de ellos—Kisuke Urahara— el aludido sonrió como respuesta —Se que vienes por la Central, no aceptaré tu propuesta —

—Así que lo has descubierto, quizá posees más habilidades de la antigua cuarta espada de lo pensado—

—¿Cuando sucedió?—

—No te entiendo—

El príncipe hollow sonrió triste —Creer que sería amado, en fin. No puedo hacer algo— se sacudió el polvo de su ropa —Aún tienes perdón, deberías utilizar tu inteligencia para algo más grande—

Unos minutos de silencio fueron obligatorios, ninguno cedería tan fácil al otro.

—Conversemos un rato, hoy es un buen día —

-0-

—¿Esto es lo que deseas realmente? — preguntó una voz.

Karin la recordó, era la misma que le despertó hace tiempo.

Giró para verlo, un hombre de cabello blanco al igual que su piel le miraba atento, sus ojos cafés mostraban tranquilidad.

—Si— musitó sintiéndose algo intimidada por la altura y complexión del hombre quien vestía un kimono azúl marino .

Él sonrió cálido —Debes saber que es un sueño, pero pronto esta pesadilla acabará —

—Pero...—

—La Central tratará de engañarte para que sigas sus peticiones. Aunque sea cruel tu vida en este momento tienes a muchas personas que no quisieran perderte— mencionó para darle unas palmaditas en su cabeza —Me alegra conocerte por fin—

—¿Quien eres?—preguntó, su acompañante soltó una carcajada.

—Yare, yare. Bien lo sabes, te han contado cosas sobre mí— respondió divertido antes de toser —Disculpa, mi estado físico no es muy bueno. En fin debes despertar—

Abrió los ojos, la realidad era presente. Seguía siendo prisionera de la Central junto a sus compañeros, las paredes blancas eran un recordatorio crudo sobre su hermano y padre.

Minutos antes...

Despertó de golpe, su corazón latía veloz. Otra noche igual, a la misma hora, justo cuando los pasos de un guardia se escuchaba a las afueras.

Pasó una mano entre su blanco cabello buscando calmarse un poco. Diez días bajo la custodia de sus antiguos camaradas, y ni una señal de sus "salvadores".

Quizá ya estaban muertos. Veía con la esperanza de sus compañeros se desvanecía sin objeción, especialmente de las féminas.

—Idiota— murmuró para sí al recordar al hueco de ojos amarillos.

Le molestaba ver la soledad en esa mirada oscura de su oficial, la sonrisa triste que dirigía al techo pero sobre todo comenzaba a notar un constante odio hacia la Central.

Realmente terminó siendo el típico amigo declarado, a la espera de que el novio cometiese un error y con ello pudiera tener a su amada.

Era ridículo pensar o imaginarse así, su orgullo como shinigami del rango de capitán seguramente le impediría hacer una jugada tan sucia.

¿Cree que Ganze ha muerto?— cuestionó Hyourinmaru —Su reiatsu desapareció antes de llegar al refugio con Kyoraku—

—Tan pronto... Espera ¿Entonces quien derrotó a Kurosaki, Abarai y Matsumoto? —

No lo se, pero asimismo alguien tenía una esencia casi igual —

—De nuevo estas despierto—

—Lo estoy a diario, pero así puedo verte dormir— respondió el peliblanco provocando un sonrojo en ella —Ve a descansar más Karin—

Un fuerte estruendo levantó a los demás, un enorme rugido lo secundó.

—A la defensiva — dijo Kenpachi quien se colocó al frente de ellos, esperando el primer golpe.

—Ichi-nii—

El aludido sonrió, para mirar fijamente al grupo con sus ojos ámbar, los cuales parecían resplandecer en medio de la oscuridad.

—Vamos, pronto llegará Renji y esto no le agradará — respondió calmado.

—¿Y Rukia-chan?— cuestionó Yachiru al no verla.

—La enana y Grimmjow son más inteligentes de lo usual. Existe una curiosa anécdota de mis días pasados— Sentía la desconfianza del grupo, no podía culparles. Después de todo trató de asesinarlos. —No recuerdo gran cosa, pero la loca de Pyon me atrajo a la realidad—

Zaraki fue el primero en acercarse, se mostraba más amenazante de lo usual, sin su parche, cabello corto cortesía del pelinaranja días otras y varias cicatrices en sus brazos le respaldaban. Sin titubear miró fijamente a los ojos del Kurosaki, este retrocedió por inercia.

—Es bueno tenerte de vuelta, tu forma de la Central no daría un paso atrás— comentó divertido para despeinar el cabello naranja.

—¡Sigues estando loco! Pensé que me morderías —

Ante la respuesta, el reducido grupo no pudo contener una leve risa, haciendo que la seña particular del sustituto saliera a flote.

—¡¿Que demonios es esto?!—

El sustituto sonrió para abrir una garganta.

—Vamos—

-0-

—Ulquiorra. ¿Estas bien?— preguntó Inoue al verlo decaído mientras caminaba por las blancas dunas .

—No se cuanto más podré retenerlo —

—¿De que hablas?—

El cuarto espada notaba a leguas la mentira en su tono, comprendía el motivo de ocultarlo, pero eso le hacia sentirse no digno de la nueva oportunidad.

—¡Lo sabes mujer!— sentenció secante —A pesar de que aparentemente estaba obteniendo el control, él es más persistente— agregó.

—Takuto— susurró sorprendida, incluso Grimmjow creía que su Duque había muerto. Pues el cuerpo comenzó a mostrar más rasgos de quien estaba al mando.

—Si Ganze aparece en un mal momento ambos moriremos— respondió para soltar un bufido, su cabello castaño comenzó a tornarse más oscuro llegando casi al negro, su piel se aclaró, lo único que permanecía era un amarillo profundo resistiéndose a ser dominado por el verde esmeralda.

—Pero... — Orihime sonrió con tristeza —Sabia que no debí de hacerme ilusiones, Takuto-san es muy fuerte si se lo propone—

Unos brazos la rodearon con delicadeza y ansias, sintió como él inspiraba el aroma de su cabello, sólo para recargar su barbilla en el.

—Lo siento mujer, sin importar lo que suceda agradezco el otorgarme un corazón y enseñarme a cuidarlo—

—Sabes que me puedes llamar Orihime— dijo al recargarse en el pecho de su hollow preferido.

—Inoue Orihime, mi amor eterno. Si no llegase a sobrevivir promete que en nuestra siguiente vida lo estaremos—

En ese instante los recuerdos se volvían dolorosos entre el hermoso color que les adornaban.

Su respiración era agitada, sentía como su sangre le recorría el cuerpo. No podía parar, no hasta que ella estuviera a salvo.

Grimmjow y los menores se encargaban de proteger a los capitanes quienes aplicaban su Kido de sanación al máximo nivel para tratar de rechazar las heridas.

Incluso los oficiales salieron a la defensiva, no importaba su estado o poder, impedían que el ejército siguiera avanzando.

Y él... Simplemente caía de rodillas en la arena debido al agotamiento, las hordas de hollow de los 46 eran mayores a las de su hogar, miraba a sus camaradas caer.

Se acercó lo que parecía un arrancar, este sería quien daría la última estocada para él. Cerró sus puños con amargura, regresaba a su primera resurrección por la falta de energía.

¿Planeas darte por vencido? Recuerda que yo tengo a alguien que me espera, ¿Tú no?— la voz de Takuto hizo aparición, obligando al azabache a levantarse, su visión se tornaba oscura por momentos —No quiero recuperar el control si tu mueres aquí, es injusto para Inoue — reclamó.

¿Que te lleva a actuar así? — preguntó forzando su respiración

Soy la representación de la lealtad, así como eras con Aizen. Ahora ¡Muestra tu segunda forma!—

Obedeció sin chistar, su reiatsu era apenas visible.

Lealtad...—

¿Porque protegía a Inoue? Solo se trataba de una humana, incluso Grimmjow mencionó que estaba con ellos por voluntad.

La cálida sensación al verla, el júbilo que lo invadió al sentirse querido. El gran abrazo que recibió al asentir ante su nombre. Como se impresionó acerca de sus poderes y nueva confianza en ella, sin olvidar la simple razón de sonreír ligeramente cuando ella reía a todo pulmón

¿Era lealtad a sus sentimientos?

Si era eso, entonces Orihime lo venció. Le demostró a él la valía de estos.

Segunda resurrección — pronunció mientras se mantenía estoico, recordando aquella sonrisa sincera.

Su energía se intensificó, en su cabeza lo que aparentemente era unos cuernos aparecieron, las alas delicadas se trasformaron en otras más robustas. Lo demás parecía mantenerse igual, sólo que un aura ligeramente naranja rodeaba a sus manos.

Se lanzó de nuevo a la batalla, la potencia extra en sus alas le permitía una mayor velocidad.

No importaba cuantos fueran.

Ella estaría a salvo.

Aquel arrancar no tuvo oportunidad, una mano lo atravesó mientras que la otra quebrantaba su máscara de un golpe.

Todo el ejerció enemigo lo detectó como la mayor amenaza, se abalanzaron hacia Ulquiorra.

Una fina sonrisa adornó su rostro—Anima vacilium— en su mano una esfera plateada se creó, adoptando la forma de una lanza.

Esta fue arrojada y al hacer contacto estalló, quebrando todas las máscaras y absorbiendo la energía del hollow.

La amenaza desapareció en segundos, el azabache regresó a su forma original.

El instinto le ordenó ir hacia quien protegía, al llegar a su lado suspiro tranquilo, sus heridas estaban sanando y ya estaba consiente.

Mujer...— susurró, sintió los brazos de ella rodearlo y acercarlo más.

Una sonrisa apareció en ella —Ulqui, estas bien—

Sin más redujo el espacio y rozó sus labios con los suyos en un pequeño beso.

La batalla finalizó y ellos dos se pasaron la tarde platicando de temas triviales como antes. Grimmjow los vigilaba desde lejos, le agradaba la leve sonrisa que cargaba el murciélago consigo mismo.

Debo de hacer algo— susurró, de pronto recordó a Rukia y sus anécdotas, no sería lo más romántico pero era una buena intención.

—Te lo prometo —

El sonido de un garganta siendo abierta llamó la atención de todos, inmediatamente se dirigieron a su origen en posición de ataque.

—Grimmjow, ya vine— dijo Ichigo al aparecer entre las sombras.

El Rey bajó la guardia más calmado —Ya era hora, apresurales y cierra esa cosa lo antes posible— comentó, vio a cada uno de los prisioneros y se detuvo en la oficial —Kurosaki Karin, es necesario hablar contigo—

Ella se extrañó de inmediato —Sucede algo —

—Es respecto a Takuto — los shinigamis se observaron extrañados entre ellos. La pantera prosiguió —Será mejor prepararte para lo que presenciarás—

—¿No se lo explicaste Ichigo?— cuestionó Rukia apareciendo por primera vez ante él.

—No— se rascó la nuca nervioso —Oye siento que estas más rellenita—

Eso fue tal vez el error del día, un hado agresivo lo trató de degollar sin piedad, pero unos pétalos rosas lo detuvieron.

—Kurosaki deberías recordarlo— regañó el noble Kuchiki al mirarlo serio.

—¿Que es Ichi-nii?—

La figura de Ulquiorra se hizo presente en la sala, Karin e Hitsugaya eran los más sorprendidos ante el frío semblante del espada.

Él no dijo nada, avanzó un poco más hasta llegar a la oficial.

—Kurosaki Karin ¿Cierto?— preguntó calmado, ella asintió —Ulquiorra Ciffer, antiguo cuarto espada y actual portador de este cuerpo—

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La sala era un caos, los vizard trataban de mantener el control

—Ese bastardo ¡De nuevo lo hizo!— escupió Abarai al mando de los shinigamis.

—Algo me decía que esto sucedería— habló Isshin antes de encender un cigarrillo —Es un idiota después de todo—

—Tenemos desventaja numérica ¿Alguna propuesta?— se unió Rangiku a la conversación.

Una risa se escuchó en la cercanía, todos al reconocer a quien pertenecía hicieron una reverencia de cortesía.—Tranquilos, no es necesario tanto alboroto. Hueco Mundo no se ha recuperado de nuestro ataque hace diez días— dijo Urahara calmado —No resistirían otro con nosotros al mando—

—¿Como va la Central? — interrumpió Shinji, ganándose una mirada de reproche por parte de Isshin, Hiyori y Matsumoto.

—En excelentes condiciones, ninguno de los cuarenta y seis sufrió daño— respondió el ex capitán.

—Que esperamos, en una hora atacamos— ordenó Renji. Mientras más rápido acabasen con la amenaza sería mejor.

El reloj corría en contra de los dos bandos, cada uno preparándose para la batalla. Al filo de las tres una enorme garganta apareció en las cercanías de Las Noches, los seis mercenarios dejaron sentir su presencia junto a un pequeño ejército.

—Grimmjow-kun, Inoue-san. ¡Hace cuanto no les veía! —

El Rey se tornó serio ante su presencia —Tú y yo. Nadie más ¿Entendido?— la energía azul lo rodeo al instante y sin necesidad de pronunciar palabra alguna se transformó en su resurrección.

Aquel shinigami desenfundó su zampakuto —Acepto— sonrió como de costumbre para abalanzarse contra su oponente.

—Viejo ni de chiste te dejare acercarte a mis hermanas—

—Ya lo veremos Ichigo— Una mano se posó en el pelinaranja, este la miró preocupado.

—Nosotros dos podemos contra tu padre —dijo Rukia. Ichigo sonrió, su enana nunca cambiaría.

Rangiku invitó al Kuchiki mayor extendiendo su mano, este asintió para que ambos de marcharán con un shumpo y sonido respectivamente.

Inoue no dudó en atacar junto a Karin y Toshiro a Renji quien gustoso aceptó el reto.

Albedo y Tomohiro se dirigieron contra la anterior teniente de la doceava sede, para finalmente dejar a Shinji contra el príncipe y los marqueses.

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Se hallaban los niños junto a Ulquiorra en el bankai de Hikaro, ese sonreía macabro.

Haru emprendió el ataque, pero al instante se dio cuenta de la habilidad oculta.

—Ciffer, es nosotros nos encargáremos. Por favor no falle el golpe definitivo — mencionó Ryotaro dando un paso al frente y desenfundando su espada.

—Si arriba es abajo, e izquierda es derecha — dijo Haru mirando a su hermano quien sonrió divertido.

—¡Debemos pensar antes de actuar!— agregaron al unísono, sin tardar más se dirigieron a atacar.

Hikaro se extrañó ante la velocidad que utilizaban a pesar de estar apenas unos minutos en su Bankai.

Las espadas podrían asimilarse a un cazador ante su presa, calculando cada movimiento suyo y creándole un problema grande.

Ulquiorra apreciaba la forma en que se movían sus compañeros, analizando a los tres comprendió la forma de operar del rubio.

—Creo que les subestime— comentó al sentir como lentamente perdía terreno, una sonrisa triste surgió de él —Vamos, liberen mi alma de una maldita vez— se detuvo y creo distancia entre ellos, ahora esperaba el ataque del Duque.

—Lanza relámpago —

Shinji salió disparado por la lanza, ese mundo se desvaneció mostrando los resultados de la pelea, en Hueco Mundo yacían varios cuerpos entre ellos algunos de sus enemigos. Abarai era el de mayor rango, un agujero en su pecho era evidencia suficiente.

La atención del trio se dirigió a Urahara quien seguía combatiendo al soberano, se reagruparon y siguieron a su viejo aliado.

El grupo comenzó a acorralarlo en las cercanías del palacio.

—Es tu fin— dijo el felino.

—¿Seguros? Siempre tengo un az bajo la manga— mencionó calmado Urahara, los demás retrocedieron ante cualquier amenaza —Kazuhiza-chan ¿Puedes aparecer?—

Salió de una garganta y agarró a los gemelos de su ropa, sonrió altanero al ver la mirada de los demás.

—¿Que sucede?— preguntó Takuto burlesco, su ropa se encontraba más desgastada además estaba teñida en un rojo opaco y varias heridas estaban sanando en su piel.

El Rey dio un paso adelante —Te atreves a utilizar a un Duque — gruñó molesto.

Ganze lanzó una sonora risa que fue reemplazadada con su seriedad inmediata —Duque dices. ¡Me abandonaron es ese basurero! No vi a alguno moverse, además- miró fijamente a Karin -En ese sueño, yo era Hitsugaya, por eso la curiosidad de saber cuanto me querías —

La oficial sintió una punzada en su pecho. Demonios era cierto, como pudo olvidar que su capitán solía ser más reservado en cuanto expresar sus sentimientos.

—Y nosotros ¿Que?, ella te esperó, si no fuese por Kurosaki aún estaríamos encerrados— contraatacó Toshiro.

—Tsk, igual de bastardo. Ulquiorra puedes quedarte en mi cuerpo, yo tengo otro disponible — mencionó al dirigir su atención al peliblanco —Verán, este estado es inestable, por eso existe este lugar tan triste- la oscuridad emergió de la garganta llenando el sitio, la blanca arena se torno gris, el cielo era más oscuro y la luna tenía un aura nostálgica, apenas se notaba la luz que emanaba. Observó como el grupo se juntaba más en defensa -Aquí yacen los motivos de nuestros compañeros. Y Kisuke me dio la respuesta a lo que necesitaba para destrozar ese lugar y ser libre —

Grimmjow volvió a atacar al ex capitán. No soportaba ver a su príncipe convertido en un loco desquiciado, el sombrerero sonrió antes de aceptar su batalla.

—¿Que harán ustedes tres?— Hitsugaya apretó la empuñadura de Hyourinmaru por frustración

El espada avanzó —Cual es tu objetivo—

—Fácil— respondió antes de mirar a los menores, estos se estremecieron debido a esos ojos amarillos. Sentían que en cualquier momento serían devorados. —Borraran la existencia del décimo capitán, en ese instante lo asesinaré y me haré de su cuerpo—

—Das asco— comentó Karin sorprendiéndole —Hacer eso es caer muy bajo, donde quedo tu orgullo hollow—

Takuto hizo una mueca altanera—¿Prefieres arrebatarle a Inoue y Ciffer la oportunidad de estar juntos? O acaso dirás de una vez por todas que amas más a Hitsugaya y sólo fui una distracción en lo que él se decidía— se burló, soltó un suspiro de resignación— Y pensar cuanto podemos amar, nada de traición o desprecio...¿Porque tuvo que ser así?— la tristeza se plasmó en el amarillo salvaje, nadie parecía notarlo.

Nadie...

Excepto los más jóvenes huecos.

De nuevo un dragón gélido impactó contra su pecho, arrojándolo y liberando a los niños.

—Vamos, tenemos que ir por refuerzos— dijo Toshiro.

—No— coreo sombrío el grado de marqués, sin pensarlo fueron hacia su príncipe y lo ayudaron a levantarse.

—¿Que hacen?— preguntó extrañado el castaño. —Ustedes dos...—

Fue interrumpido por el más sociable de ellos —¡Somos leales al Rey! Nuestros príncipes son prioridad, tu deseo es puro y verdadero, sólo deseas el amor para olvidar ese agujero que estamos condenados a cargar— dijo Haru elevando su reiatu junto a su hermano —Grimmjow-sama entenderá, y aún mejor. ¡Desaparecerán nuestras diferencias con los shinigamis! — agregó con una sonrisa.

Karin e Hitsugaya no sabían como reaccionar, de un momento a otro sus aliados pasaban a ser enemigos letales. Ulquiorra tocó el hombro del shinigami de más algo rango, en un intento de calmarle.

—Absurdo, si a eso lleva los sentimientos prefiero olvidarlos— dijo serio. Esta era una fachada, un intento de salvar a sus aliados —Ganze ¿Acaso temes mi poder? No encuentro otra excusa para "otorgarme" una segunda vida—.

El Duque frunció el ceño. —Soy superior a ti— respondió mientras se acercaban con sus compañeros.

Aquella mirada amarilla brillo intensamente por un segundo, el hollow sonrió. —¿Recuerdas que le decías a Inoue sobre lo que te narraba?— cuestionó divertido, notó la sorpresa de su oponente al recordar —Mis ojos pueden ver todo... Niños, que no escapen esos dos y agreguen a Ulquiorra a la lista

La batalla se reanudo, los mellizos atacaban como un sólo ser y los shinigamis sólo podían rechazar sus ataques y defenderse, su velocidad era impresionante, siendo comparable al enfrentamiento de Ichimaru con Ichigo.

—No permitiré que lastimen más a nuestro soberano— gruñó Ryotaro entre la batalla, como si fuese un pensamiento. Cada vez que lo pronunciaba su golpe era más potente.

Tanto Ulquiorra como Takuto se encontraban en igualdad de poder, quizá por haber sido la misma persona durante un tiempo.

Sus katanas resonaban en el lugar, las miradas debatían sobre quien intimidaba a la otra, poco a poco su sed de sangre crecía.

Las pequeñas heridas les pedían detenerse antes de que pasara a mayores.

No había algo que pudieran hacer, después de todo eran hollows.

Ganze se abalanzó dispuesto a cortar un ala, sin embargo se detuvo en seco para toser sangre —Joder, el tiempo se me acaba — reclamó al limpiar su boca con aquel kimono desgastado.

—Esta lanza arrebatara tu vida y por consiguiente la mía. No existe alternativa— respondió serio el antiguo cuarto espada, sus ojos podían ver un pequeño listón negro que les unía en sus muñecas.

Una barrera naranja detuvo la lanza relámpago sin importar su potencia, miró asombrado a su amada proteger al príncipe y responder con un puñetazo del samurái.

—Ulquiorra, no dejaré que mueras— dijo seria antes de colocarse en posición ofensiva —Takuto-san nos da una oportunidad. Dejaré de hacerle cargar a los demás con mi debilidad y lucharé por mis sueños —

—¿Tus sueños?— susurró, esa mirada gris demostraba una confianza retadora —Creo entenderlo— se acercó veloz hasta llegar frente a ella —Lucha como si ese día quisieras salvarme— agregó para crear un pequeño cero rápidamente y lanzarlo.

-0-

—¡Primera resurrección verslinden!— ambos niños desaparecieron en una sombra y dieron origen a un gran halcón negro, su máscara permanecía siendo blanca resaltando entre la oscuridad de su cuerpo. —Deberíamos encargarnos ahora de ustedes dos. Le ahorraremos tiempo a Kazuhisa-sama— dijo al emprender vuelo.

Los dos representantes de la décima sede no dudaron en estar espalda con espalda, aquella aura sombría del lugar no ayudaba a visualizar al ave.

El sonido cortante de las alas golpeando contra el aire era sublime, apenas lograron esquivarlo. Debían pensar en un plan antes de que por un descuido ambos cayeran ante esos dos.

—Toshiro, esto no puede seguir—

—Lo se— susurró —No te separes de mí — ella asintió, el capitán tardó unos minutos en calcular la siguiente trayectoria del halcón y con ello convocó a los pilares de hielo.

Los menores se dirigían a máxima velocidad, a la mitad del camino notaron como un pilar apareció frente a ellos pararon su avance en seco. El hielo era más cercano que antes.

—Sennen Hyoro— pronunció el shinigami para que los pilares hicieran su trabajo, al desaparecer el hollow volador cayó.

—Kazuhiza-sama, no podemos fallarte — musitó intentado levantarse, fue en vano. Sus alas estaban fracturadas y su cuerpo dañado, tomaría un tiempo sanarse por completo.

Hyourinmaru apareció como advertencia de nueva cuenta —Dejen eso, él no esta cuerdo— el peliblanco los señaló con su zampakuto.

—¿Sigues hablando a mis espaldas capitán Toshiro?— comentó burlón Ganze, quien ignoraba sus heridas —Lucharé con honor, nada de trampas esta ocasión— una descarga fue visible en el cuerpo del hollow haciendo que una mueca de dolor apareciera en su rostro.

—Takuto...— mencionó Hitsugaya al ver como por poco soltaba su katana y perdía por un momento el equilibrio.

Aquel hueco lo miró fijamente —¿Takuto? Finalmente me llamas así, lo agradecería de estar en otras circunstancias, pero ahora soy el príncipe de Hueco Mundo — dijo al colocarse frente a los menores —Voy a proteger a quienes pueda y deberé perdonarme por quienes no salve —

Apuntó con su espada al shinigami y gruñó, el tiempo se le terminaba. Agradecía a Inoue el encargarse de Ulquiorra y otorgarle más tiempo.

—Si lo enfrentas a él, yo también seré tu enemigo— comentó la oficial al colocarse junto a su capitán. Este sonrió burlón por un momento ante la creciente molestia en su oponente.

—¿Deseas esto?— preguntó elevando un poco su reiatsu —Como sea...—.

Las dos zampakuto trataban de alcanzar a su enemigo, pero este detenía el ataque de uno y esquivaba al otro. No tenía una secuencia exacta, era como si se tratase de instinto.

Un shumpo logró que la espada se clavase en un hombro del príncipe, este sonrió burlón, había caído en su trampa

—Cero—

La potencia de esa energía no fue suficiente para atravesarlo, pero lanzó sin impedimento.

Karin al ver esto decidió asestar el golpe final, tomó con fuerza su zampakuto y se abalanzó.

Su ataque por la espalda no funcionó, Ganze tomó sin dificultad la katana con su mano y la alejó de ambos. Tomó a Karin de las muñecas y redujo el espacio entre ambos.

—Eligeme— susurró en su oído el hollow —Puedo hacer tu sueño realidad—

Trató de soltarse del firme agarre.

—Por favor— rogó con voz cortada —Rescata mi alma una vez más, no dejes que la locura me arrastre al infierno—

Miró a sus ojos amarillos, se sorprendió al ver como lentamente perdían su brillo y este luchaba por permanecer vivo.

Gracias por confiar en mi para protegerte—

El fugaz recuerdo trajo consigo la promesa que le hizo, pero. ¿Realmente era Takuto? ¿O era el príncipe de Hueco Mundo?

Ver como entraba en su resurrección la sorprendió y más el hecho de que él la soltó.

¿Huiría?

No... por una vez ella sería quien salvase a alguien.

Por otro lado el hollow comenzó a elevar su reiatsu y sujetarse la cabeza mientras reprimía un ahogado grito.

El reloj marcaba los momentos finales, su resurrección era obligada para mantenerse con vida.

—¡Takuto!— exclamó Karin para sentir esos orbes amarillos posarse en ella.

Expectantes, tristes, esperanzados... —No te dejaré— juraría que una leve sonrisa trataba de formarse en Ganze.

—¡Alejate de ella!— gritó a la distancia Toshiro, Hyourinmaru rugió al lanzarse.

La Kurosaki se puso delante del dragón con la intención de recibir el ataque. —Geki— ese susurró fue suficiente para hacer caer al enorme reptil y a su portador.

Takuto con un cero destruyó el hielo, se aproximó al peliblanco y lo tomó del cuello.

—Tal parece que me ama— comentó feliz ante el naciente miedo de Hitsugaya —Ya es hora—

El halcón negro se aproximó ante el llamado de su príncipe.

—Devoren su existencia— ordenó el futuro soberano serio, el ave bajó a tierra y abriendo su pico una energía roja comenzó a reunirse.

—L'oubli—

—Olvido— susurro Karin al ver como su capitán era atravesado por un rayo.

-0-

Días después...

Takuto caminaba calmado, ahora vestía el haori de la décima división con orgullo, la Central 46 había obtenido un final parecido al de su oponente. Nadie recordaba nada.

—¡Príncipe-chan!— hablaron dos voces a la distancia, los mellizos avanzaron con una sonrisa.

—Shh, recuerden que ahora soy un capitán— respondió divertido para despeinarlos —¿Que sucede?—

Ambos se observaron maliciosos, pero con la misma inocencia con la cual aceptaron el deseo de su amigo —Queremos dulces para compartirlos con nuestros amigos de la Academia, pero ya nos terminamos la mesada de Grimmjow-sama— pidió Haru.

Kazuhisa rió un poco —Ya veo, en ese caso vengan. Partamos al Mundo Humano —respondió para escuchar la celebración de esos dos —Es lo mínimo que puedo hacer por el gran favor— agregó al ver de reojo las placas de los capitanes. Justo en la décima estaba escrito su nombre, como si desde hace mucho tiempo fuera uno de ellos.

—¡Capitán! — exclamó Rangiku al encontrarlo —Por fin, necesitaba saber si puedo hacer una reunión en la división— pidió con una gran sonrisa, sus ojos azules permanecían, pero estos también eran tomados como los reales.

—Si, pero yo me encargó. Conozco tus trucos —

Sueña príncipe, mientras el Rey de hielo duerme durante la eternidad.

Despertó y a su lado encontró a Takuto dormido, en apariencia era él, pero su cabello blanco permanecía recordándole a su antiguo amor. Los años pasaron y sin embargo el recuerdo se desvanecía.

Ella reclamó al recordar a Hitsugaya, pensó que el príncipe actuaría como esa vez. Pero no.

Le ofrecio regresar al shinigami, después del tiempo transcurrido sin objeción o protesta, como si estuviera listo para morir por hacerla feliz.

—Quedate— fueron las palabras que salieron de sus labios.

Ganze prometió que nunca más sería una carga. Y así fue.

¿Fue esto lo mejor?—

Ya no importaba, ahora cada vez que miraba a los ojos amarillos sonreía con franqueza. Aquel príncipe logró ganar su corazón y olvidar su penitencia.

Primersh final, pero el siguiente no será tan dulce

:D