En el patio de deportes de la secundaría, se encontraba dos chicas, una con vestimentas vaqueras y otra con ropas deportivas. Una de ellas estaba sentada en las vancas del público, mientras que la otra estaba practicando goles de Fútbol, sus tiros siempre eran certeros y casi perfectos, haciendo que la otra chica gritara con emoción por el existo de su amiga. Obviamente, la joven de los deportes no se hizo esperar y siguió tirando con algunos trucos, sólo para presumir sus actos.

-¡Fue genial, Rainbow! Realmente has mejorado desde el último año.-

-Sí, no me lo recuerdes...Tal vez el año pasado los Shadowbolts nos ganaron, pero sé que esta vez será diferente. ¡Lo puedo sentir!-

Al terminar de gritar eso, la deportista hizo un truco con su balon para luego lanzarlo con todas sus fuerzas al arco y anotar perfectamente. La muchacha a su lado sólo se limitó a aplaudir con una sonrisa, ella también es buena en los deportes pero a diferencia de su amiga, ella puede soportar una derrota. Después de algo de charla y que la chica multicolor descansara un poco, ambas volvieron adentro de la secundaria, caminando por el pasillo, esperando a que la campana tocará.

-¡Por favor, Rainbow! ¿Pueden ir tú y el equipo de fútbol a mi venta de pasteles este fin de semana? Es que necesito que vayan muchos, y estoy más que segura que iran si su equipo favorito va también.-

-AppleJack, te he dicho que sí un millon de veces, estoy segura que querrán ir. Aunque sigo sin saber cual es el afán por la cual quieres que tanta gente vaya...-

-Es para ahorrar dinero para el cumpleaños de la pequeña Applebloom. Normalmente nos sobra dinero pero este año hemos hecho muchos gastos y no estoy segura de que podamos con todo.-

-¿Es por eso? ¡Entonces cuenta conmigo! De otra forma, seguro Scoots también se enfada conmigo. ¡Jaja!-

La deportista le dio un pequeño golpe amistoso en el hombro a la chica con la que hablaba, la cual sonrió con su respuesta. Al estar tan concentradas la una con la otra, la vaquera chocó con alguien, haciendo que caiga al suelo y ella solo se lastimara un poco el cuerpo. La joven bajo la mirada para ver a la persona que por accidente lastimo, para después extender su mano como ayuda.

-¡Ups! Lo siento amiga. ¿Te encuentras bien?-

-¡No me toques! Deberias tener más cuidado por donde vas.-

La chica golpeó la mano de la vaquera, alejandola de su vista y levantandose sin ayuda. La del sombrero se le quedo mirando molesta, ¿qué henos le pasaba a esta chica?

-Esta bien, tampoco tienes que ponerte así. Oye, ¿de casualidad eres nueva? Nunca te había visto por aquí..-

-Sí, ¿y qué?-

-¡Nada! Sólo preguntaba...-

La chica pelirroja se fue de mala gana y empujando a ambas amigas para que no les estorbaran el paso. Acto seguido, la miraron irse para que luego ambas vieran al mismo tiempo, con una cara de enfado debido al comportamiento insoportable de la supuesta nueva alumna.

-Geez, espero que no este en nuestra misma clase.-

-Yo sólo espero que esa mala actitud no nos traiga problemas..-

-Tienes razón, algunas personas tienen el ego muy alto.-

-Mira quien lo dice.-

La multicolor se lo quedo pensado por un momento, para luego darse cuenta de lo que se refería y mirar a su amiga de manera "ofendida", cosa que hizo que esta se echará a reir. Luego de eso, la campana empezó a sonar, dando señal al final del recreo y ambas llendo a su salón apuradas, ya que se les conocía por llegar tarde a las clases.

Mientras corrían por los pasillos, se ponían sus orejas de caballos y un cinturón que tenía una cola al final, eran muy populares en para todos, incluso para ellas, eran como un simboliza toda la amistad entre todos.

La desconocida de este mundo, se encontraba en la oficina de la directora, Celestia. Sorprendiendose por su apariencia hasta razonar que no era la alicornio quien ella tanto detestaba. Aunque se seguía preguntando que quería la mujer parecida a su ex-maestra.

-Nunca te he visto en esta institución. ¿Acaso eres nueva?-

-Emm...S-Sí, lo soy.-

-No recuerdo haber recibido ningún papel de admisión o siquiera una visita de familares...Tal vez Luna sepa de esto. De cualquier forma, ¡bienvenida a Canterlot High! Después de la siguiente clase, le pediré algún alumno que te enseñe la escuela. ¿Te parece bien?-

-¡Claro! Me encantara hacer nuevos amigos.-

Con un tono de falsa ternura, la pelirroja estaba gritando por dentro de tanta amabilidad innecesaria del lugar. Definitivamente esto necesitaba un cambió profundo.

Después de revisar archivos y no encontrar nada, la directora decidió seguir buscando más tarde y retirar a la nueva estudiante de su oficina.

-Si necesitas algo más, mi puerta siempre estará abierta.-

Luego de decir eso, la mujer cerro la puerta de su oficina con algo de fuerza, haciendo que la joven se sobresaltase.

-¡AGH! Este lugar es igual a Equestria, tontos y lindos ponies por todos lados. Bueno, no se ni que son estas cosas. Aunque bueno, mínimamente en Equestria había magia pero sé que puedo mandar aquí pronto estare lista para lo que fuese. Bueno si esto es una secundaria, supondre aquí hay una biblioteca...-

Para su sorpresa, mientras caminaba y daba todo un monólogo para si misma, se término topando con la biblioteca frente a sus ojos. Sin sorpenderse lo más mínimo, ya que las bibliotecas que ella había estado eran mucho más grandes que esto. Apresurada, tomó libros de funcionamiento de celulares, matemáticas, biología, forma de socializar, histora y un pequeño libro de psicología que encontró.

Entre tanto estudio y librerio, encontro un libro escrito por los seres que vivían en la secundaría, el cual era una especie de anuario pero con más opiniones de los estudiantes. La pelirroja miraba con aberración las paginas, todas trataban sobre la convivencia de otros y de como la amistad era de los importante aquí, pero algo llamó la atención y es algo que estaba a lo último.

La página hablaba sobre las extrañamente populares orejas de potros y cinturones con colas de caballo. La muchacha se lo puso a razonar por un momento y en realidad si habían mucha gente que los usaba, sin saber el por qué. La razón era simple, en 1° año la gente del instituto era algo distacia la una con la otra pero esto cambió cuando 5 chicas, Pinkie Pie, Rarity, Applejack, Fluttershy y Rainbow Dash; mostraron que apesar de ser muy diferentes podrían llevarse bien, aunque ellas no se dieran cuenta, le dieron una lección importante al resto de sus compañeros. Entonces, fue cuando una de ellas, Rarity, para simbolizar la unión entre todos hizo unos hermosos accesorios como una especie de "uniforme escolar", haciendo que todos quedaran fascinados y quisieran usarlos. Fortaleciendo aún más su amistad.

Después de leer tal cursilada la joven quería vomitar, ¿acaso todos tienen que ser amigos o que rayos? Lo único bueno de haber leído esto es que ya sabía cual era el punto inicial para su plan de "gobernar" este lugar, aunque lo tendría que seguir pensando más tarde puesto que la campana había sonado y la vos de la directora Celestia la estaba llamando por el alta voz. Con rapidez, metió un par de libros más en la arfoja que había llevado, que se convirtió en mochila, y fue para la oficina de la adulta.

-Directora Celestia, ¿que sucedió para que me llamara de nuevo?-

-Sunset Shimmer, te quiero presentar a AppleJack. Ella será te mostrara la escuela y te dirá el horario de tus clases. ¿Está bien?-

La directora puso su mano en presentación de la vaquera y le dio una sonrisa amable a la pelirroja al terminar su oración, la joven quería gritar, no quería pasar más tiempo con más gente pero necesitaba ganarse la confianza de la persona de mayor autoridad, así que dio la mejor sonrisa que pudo.

-¡Hola Applejack! Es un gusto conocerte.-

-Oye, yo te conozco. ¿No eres con la que choqué hace un rato?

-¡Ho, sí! Lamento si actúe grosera, es que estaba apurada para decirle a la directora que era nueva aquí.-

-Ya veo, no hay problema.-

-Bueno, las dejo para que puedan recorrer el lugar. Hasta luego.-

La directora se fue tranquilamente del pasillo, con Sunset dispiendose con la mano rapidamente y una gran sonrisa, aunque la directora ni se daba cuenta. En cuanto se fue de su vista, la muchacha paro.

-Bueno, ¿que tal si empezamos por los salones?-

-¡Claro! Por cierto, la directora dijo que te llamas Applejack. ¿De casualidad tienes algunas amigas cercanas a ti?-

-Sep, amigas fieles sin duda. ¡Un momento! ¿Como supiste eso?-

La de ojos verdes volteó a ver a su compañera sorprendida, cosa que la alarmó un poco. Quería saber si era la misma chica del libro, y ahora no le cabe duda pero por ahora tenía que tener un bajo perfil con ella y con sus demás amigas.

-¡No es por nada! Sólo lo oí de algunas personas, dicen que son amigas desde hace mucho. ¿He?-

-Desde que tengo memoria supongo, y seguimos juntas tal como las manzanas de un árbol.-

-Aww, que lindo.-

La vaquera prefirió el no hacer comentarios al respecto, se le hacía un poco extraño que la gente preguntara por sus amigas. En su caminata, las cosas fueron silenciosas hasta llegar al primer aula, para seguir con el patio de deportes, el gimnasio, los baños y demás cosas. Siendo mostradas y señalas por la rubia, mientras también daba un pequeño chiste o referencia campirana, con lo que la pelirroja se sentía muy indiferente. Para luego llegar nuevamente, a los casilleros y que el pasaje terminará.

-Bueno eso es todo, espero que ahora sepas como ubicarte en la escuela. Te veo después, Sunset.-

La campesina se fue tranquilamente, y con cada paso que daba, Sunset podía borrar la sonrisa en su cara. Y ponerse a cuestionar como eran las cosas aquí, realmente no iba a ser un trabajo facil pero tampoco sería difícil, alguien como ella merece mejores retos que esto.