Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mía.

Advierto que los personajes van a ser un poco diferentes que los que aparecen en el libro.


Este capítulo tiene alto contenido de violencia, si quieren leerlo queda a su responsabilidad.


Capítulo 21: Dominación

Se dice que los que tienen el poder de dominar a quienes desean, una de sus habilidades más poderosas es posesionar un cuerpo, esta es la más difícil de todas.

Para posesionar un cuerpo mortal se necesita mirarlo fijamente a los ojos, igual al proceso de dominación básica, la diferencia es que no hay órdenes verbales por parte del vampiro, sino hipnotización y ordenes a través de la mente. El vampiro puede posesionarse al 100% del cuerpo con solo traspasar su mente a la marioneta deseada, incluso experimentar todos los sentidos y estar bajo la luz del sol (esto les agrada mucho a los vampiros con esta habilidad). Mientras el vampiro controla a su marioneta, este se encuentra en estado aletargado y puede salir a su voluntad (a menos que sea por alguna fuerza sobrenatural o algún golpe que lo saqué del cuerpo de la marioneta) regresando a su antiguo cuerpo inmediatamente.

Se puede posesionar vampiros, pero es más complicado que un mortal. Para poder posesionar un vampiro se necesita que el vampiro con la habilidad tenga más años que su victima y rogar que sea de mente débil.

¿Cuál es la parte difícil de esta habilidad?

Primero, al estar indefenso el vampiro a cualquier ataque externo, puede venir algún cazador o vampiro o quien sea, puede asesinarlo y sufrir la muerte definitiva. Rumores dicen que cuando pasa esto la mente del vampiro queda como en una especie de limbo o terreno espiritual; otros dizque su alma o espíritu queda vagando de manera invisible en el mundo terrenal, como si fuera un fantasma, estos pueden tener la oportunidad de alojarse en un cuerpo humano, pero no puede volver a ser vampiro porque sufriría la muerte.

Segundo, tal vez lo vean en cierta manera fácil el posesionarse de un cuerpo, pero no lo es. Me han dicho que la parte más difícil es cuando ya estás dentro de su mente, porque primero hay una lucha interna para dominar el cuerpo para después poseerlo totalmente. En los mortales es muy fácil, a menos que sea un cazador o alguien que conozca los secretos del vampiro con esta habilidad; pero en los vampiros todo es cuestión de la edad, pero si la victima es hábil de descubrir que está siendo posesionado y no dejar que su cuerpo obedezca las ordenes del que lo está poseyendo, puede salvarse de este proceso.

Tercero, si la victima es humana y empieza a rechazar la posesión, el vampiro con la habilidad solo le da un dolor corporal o fatiga, debido a la expulsión de la mente de su victima. En cambio si la victima es un vampiro, es mucho peor, ya que cuando la victima empieza a rechazar la posesión su cuerpo agoniza y lo mismo le pasa al vampiro con la habilidad, todos los dolores que sienta la victima lo va a sentir el que posesiona, teniendo el peligro de morir ambos.


Todo era confuso…

Entre puntos negros y borrones, recuerdo sentir la presencia de dos vampiros, pero todo pasó tan rápido que lo único que recuerdo son las voces inentendibles de alguien y unos ojos que eran de muchos colores.

Luego caí en ese sueño tan extraño con Zafrina… no sentía mis pulmones llenos de agua o tener frio, ni siquiera escuchaba el tamborileo de mi corazón… en este momento era una vampira.

¿Por qué no podía ver absolutamente nada? Donde estaban mis hermanos… Stefan… Alec y Jane…

Continuaba viendo todo negro, pero sentía que mi cuerpo se movía hacia algún lugar…

Empecé a escuchar un grito agónico ahogado por algo y al fondo un tambor acelerado… un tambor acelera y cuatro tranquilos… uno de ellos me era familiar…

El sonido de carne desgarrándose, seguido a esto el sonido de algún líquido cayendo al suelo…

Jazmines… rosas… chocolate caliente… vainilla… manzana… césped… pan horneado… mar… cuero…

Sangre… muy intenso… mi sed aumenta más y siento que el monstruo dentro de mí lucha por salir…

Puntos de colores… especialmente rojo…

Flashes y borrones… como una película vieja pero a color… un grito de una niña… seguido de los cuatro tambores restantes acelerara su ritmo…

—Dios misericordioso… sálvanos de este demonio… te lo suplico por favor… — ¿Demonio?

Vuelvo a probar la sangre en mis labios… me sentía excitada en cierta forma por aquella sangre que estaba bebiendo…

— ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! —el gritó una niña. Otra vez el sonido de la carne desgarrándose junto con ella el sonido de un hueso roto.

— ¡¿Bella…?! — Esa voz… ¿Edouard?— ¡BELLA DETENTE! ¡TE LO SUPLICO!

En eso siento en mis labios la tibia y deliciosa sangre, llenándome por completo, haciéndome recordar mi primera caza.

En medio de esos puntos negros, flashes y borrones… veo la cara de Edouard sosteniendo algo en sus manos estando en el suelo en medio de un gran charco de sangre.

—Bella no está aquí pequeño, vengo a ser tu nueva mamá. — escuché mi propia voz casi sin emociones.

Sentí que en mi interior tenía un sentimiento que no era mío. En mi interior me sentía alegre sin saber por qué, cuando en realidad me sentía asustada por lo que empecé a suponer…

— ¡¿QUÉ ERES?! ¡¿ERES EL DIABLO?! —preguntó totalmente aterrado.

—Despídete de tus hermanos Edouard. Isabella se fue y no volverá jamás, ella murió… —ahí me di cuenta de lo que sucedía y la imagen se hizo más clara ante mis ojos.

Supe que mi cuerpo estaba siendo controlado por alguien más… alguien de fuerza mayor que yo. Estaba siendo posesionada por Zafrina… el sueño que tuve anteriormente era luchando por tener mi cuerpo y mente.

Me encontraba en la sala de la casa de mi pareja, toda la habitación llena de sangre y de los cuerpos muertos de su familia. Edouard estaba sentado en el suelo y en el había un gran charco de sangre, él lloraba y sostenía en sus brazos a Gabrielle, la chica todavía se encontraba consciente pero estaba muriendo debido a la gran mordedura de su cuello y de él brotaba una gran cantidad de sangre, al igual que en su boca que también la vomitaba. Edouard en un intento de mantenerla con vida para que no se desangrara, él tenía su mano en el cuello de ella.

Sentí que mi cuerpo se acercaba a la chica que él tenía en sus brazos.

— ¡BELLA POR FAVOR NO LA MATES! ¡MÁTAME A MÍ! ¡NO LO HAGAS! ¡MÁTAME! —Edouard lloraba por la desesperación y del miedo. —Resiste Gabrielle…. —le decía a su hermana.

Esta suplica de Edouard hizo que luchara con mi cuerpo para detenerme, sabía que si luchaba iba agonizar, tanto Zafrina como yo. Pero tenía que salvar a Edouard a toda costa.

Trate de dominar otra vez mi cuerpo y mente para que no se moviera, desobedeciendo las órdenes de Zafrina. En eso empezó a darme dolor de cabeza, todo me daba vueltas y veía borroso; observé de refilón a un asustado y confundido Edouard.

En mi cabeza escuchaba los gritos de Zafrina, gritos de dolor. Sentía sus dolores y a la vez se manifestaba en mi cuerpo. El dolor era indescriptible, el ardor que sienten los vampiros cuando se queman con fuego o por el sol, era como una caricia ante lo que sentía; mi cuerpo… mi cabeza… todo de mí gritaba dolor y prefería morir que seguir con este dolor… lo único que me mantenía luchando por mi vida era el humano que tenía frente a mi.

Del dolor no me di cuenta que estaba revolcándome en el piso, lo noté cuando un liquido subía a mi garganta, que me puse de cuclillas para expulsar aquel liquido. Empecé a vomitar sangre, toda la sangre que había consumido de esta familia y tal vez de cuando me alimenté antes de dormir; poco a poco los dolores disminuyeron, empezando a tener más movilidad y dominio de mi mente y cuerpo, pero todavía seguía débil.

Cuando terminé de vomitar y todo dolor acabó, miré a Edouard que me miraba horrorizado y este apuntándome con un revolver justo en mi frente, como pude intente hablar.

—Edouard soy yo… no te haré daño. Te lo juro… —pero este me interrumpió.

— ¡CALLATE SI NO QUIERES QUE TE MATE AHORA MALDITO DEMONIO! —me amenazó. Aquel revolver que cargaba no me iba hacer nada, pero me iba a doler cuando disparara. — ¡CONFIÉ EN TI!

—Es mejor que le hagas caso Isabella. —escuché a Zafrina en el lugar, estaba a mis espaldas con respiración agitada. Sintiendo a su lado la presencia de otro vampiro.

—Deberías largarte de aquí. —le hablé con odio en la voz sin ni siquiera voltearme y mirando solamente a Edouard que me observaba con odio.

— ¡CALLENSE LAS DOS! —amenazó Edouard. Zafrina en respuesta a esta amenaza empezó a reír como una desquiciada histérica.

— ¿Qué me vas hacer niño? ¿Dispararme con esa cerbatana? —habló en tono de burla hacia Edouard.

Rápidamente Edouard apuntó y empezó a disparar en dirección hacia Zafrina, pero las balas que disparaba fallaban y Zafrina rápidamente estuvo delante del chico. Le agarró la mano y le quitó el arma de sus manos, la tiró hacia otro lugar lejos de Edouard y por ultimo lo agarró por el cuello ahorcándolo. Zafrina se encontraba también bañada en sangre debido a que también agonizo por la lucha de mi cuerpo y mente.

—Zafrina no lo asesines… por favor… —como pude le supliqué.

—Él es mío, no lo voy asesinar. El chico debe ser mejor que tú, tiene una pinta de que va a ser el hijo perfecto que siempre quise. —me dijo Zafrina mientras

Todo esto era por culpa de ese monstruo… ella mató a mi familia… ella estaba haciendo lo mismo con Edouard, pero no lo voy a permitir… no voy a permitir que lo transforme con su sucia sangre. Me levanté como pude del suelo y la encaré, tratando de no mirar a sus ojos.

—Tú mataste a mi familia. —la acusé. —Y lo mismo estás haciendo con este niño ¿no? —ella me miraba con una sonrisa de suficiencia, al no tener respuesta me moleste más. — ¡¿NO?!

—Eras la criatura más linda que había visto en mi vida, quería hacerte mi hija porque podías ser una gran potencial para convencer a humanos… una excelente asesina, y me acabo de dar cuenta que te crié bien, a pesar de que yo no fui quién te transformó. —admitió. — Pero tú estabas tan cegada por la venganza de tu familia que me harte y decidí dominarte para que olvidaras eso.

— ¡ERA MI FAMILIA! —como mis fuerzas me lo permitían me lancé hacia ella, pero Zafrina fue más rápida que yo, me agarro por la nuca haciendo que me acostara en el suelo boca abajo, cogió mis manos y las puso arriba de mi cabeza, después puso una de sus rodillas en mi espalda. Debido a su fuerza no podía moverme y estaba incapacitada.

En ese momento pensé en salvar a Edouard devolviendo el tiempo desde que lo conocí, pero no sabía si podía llevar el tiempo hasta el año pasado. No había otra forma de salvarlo, pero haría el esfuerzo con tal de alejarlo de esta demente, si no funciona era mi muerte segura.

Rápidamente me giró y con su mano libre empezó a golpearme en el rostro, el sonido de los golpes en mi cara se escuchaba como si fueran dos rocas golpeándose entre sí. Cada golpe de ella dolía y se escuchaba como se destrozaba mi rostro, pero como podía resistía y trataba de pensar como deshacerme de su agarre, pero me era imposible. En eso escucho una puerta quebrarse y entraron cuatro vampiros, Zafrina se detuvo de darme golpes y miró hacia los vampiros.

—Así que eres tú el que me quitó Isabella. —su rostro se veía que estaba molesta al ver a Stefan.

—Suéltala. —ordenó Stefan con una calma tensa a Zafrina. En eso percibo que alguien más entra a la casa.

—¿O qué? —me miró momentáneamente, su mano libre acarició mi mejilla derecha que no estaba malograda. Luego giró su vista hacia mi creador. —No creo que puedas vencerme y menos con esos recién nacidos. —la expresión de su rostro cambió y miró a otro vampiro. —¡No te atrevas a cambiarme el maldito animo recién nacido! —habló gritándole a Jasper. —Y tu menos renacuajo cantante. —amenazando a Rosalie.

Maldición… tenía que encontrarle un punto débil a Zafrina, pero el único que conozco es no dejarme poseer y eso es muy doloroso.

Zafrina me miró nuevamente y esta rió de manera desquiciada, sabía que había planeado algo y no era bueno.

—Vamos a jugar un poco antes de irme. —sus ojos ya no eran turquesas como siempre. Ya eran multicolores.


¡Hola mis queridas lectoras!

Aquí les dejo tres capítulos de Crimson Deep. La razón de esto es que posiblemente este algo ocupada el próximo fin de semana, así que les dejé algo que leer.

Espero que la gran cantidad de sangre del capítulo no les haya afectado, en el borrador de esta historia tenía mucha más sangre, demasiado Gore (mucha violencia explícita), pero lo describí en el punto de vista de mi Edward francés. Si, Zafrina es muuuuy sanguinaria.

Ya me falta me falta poco para terminar esta historia y posiblemente publique una historia nueva que no tiene nada que ver con esta. Espero que no me asesinen.

Comenten y opinen.

¡Nos vemos pronto!