Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mía.

Advierto que los personajes van a ser un poco diferentes que los que aparecen en el libro.


Capítulo 25: Reversus Tempore

… Jasper logró encontrarme, soportando su regaño y finalmente confesando su amor hacia mí. Quiso ayudarme a vigilar a Edouard de que no se topara con los cazadores mientras Isabella estaba en Letargo.

Ambos habíamos llegado al convento donde Edouard se hospedaba y empezamos a buscar a Edouard. Una vez me tope con aquel olor, escuché que el se encontraba en una oficina hablando con otro humano.

—…una vez que termines tus estudios. Pero eso si, debes tener gran capacidad física y no le puedes decir nada de esto a tú familia. —dijo un hombre.

—¿Entonces que le digo a mis padres? —escuché la voz del humano.

—Que vas a ser un misionero del Vaticano, que vas a ser entrenado por mí. —respondió el otro humano de forma exigente. Era un cazador.

—Padre Marcus, solo me meteré aquí porque necesito más pruebas de lo que usted está diciendo. Pero prometo que no le diré a nadie sobre esta organización secreta en la que usted está metido. —respondió el humano. Su voz denotaba que no le creía al cazador.

—De acuerdo. —respondió el otro humano alegre. —Ahora puedes seguir disfrutando de la reunión, yo me iré a trabajar. Hasta luego, pronto me comunicaré contigo.

Escuché como sillas se movían, Jasper y yo nos escondimos a un lado de la puerta para que no nos viera el humano. Ambos vimos como salía de la oficina y caminaba por los pasillos. No me gustaba aquella decisión que había tomado la pareja de Isabella necesitaba hablar con él, así que lo embrujé para que se perdiera entre los pasillos del convento.

Escuché la confusión en su cabeza y salí de mi escondite, Jasper intentó pararme pero no lo logró.

—Porque yo lo hice. —le dije a Edouard, el humano se sorprendió al verme.

—¿Qué quieres de mí? ¿Qué sabes de mí? —el humano se acercó a mi, exigiendo respuestas. Cuando iba a tocar mi hombro me alejé de él en un pestañeo, colocándome detrás de él.

—Fue una mala decisión la que agarraste Edward. —el humano se giró sorprendido.—Izabela no le hubiera gustado esa decisión.

—¿Quién es ella? —le preguntó de forma exigente.

—Tú lo viste en las fotos, en tus sueños y pesadillas… en lo que te enseñé ayer. —dije molesta. Él no quería ver lo obvio de sus memorias.

—¡¿Quién fue?! —Él debe de ser muy estúpido para no darse cuenta.

—Tendrás que tener mucho cuidado, no con nosotros, sino con ellos. —le dije en forma de advertencia, señalando por donde vino. Podía ver en su cabeza las dudas que tenía sobre su pasado.

—Me uní a ellos porque no sé nada sobre mi pasado, no recuerdo nada antes de los quince. —respondió alterado. Pudo haber esperado, ¡lo pudo hacer!

—Podrías hacer esperado animal.

—No quiero, exijo respuestas sobre mi pasado. —se acercó más a mí. En eso escuché la voz de Jasper alterado.

—¡Viene un cazador Alice! ¡Tenemos que movernos!

—¡Mierda! —todavía no he hablado lo suficiente con él. —Espera Jasper. —dirigiéndome hacia mi pareja.

—¿A quién le hablas? —preguntó Edouard confundido.

Empecé a oler mirra y latidos de corazón, luego pasó por mi cabeza la visión de unas flechas a mi dirección. Mientras paraba los proyectiles que venían hacia nuestra dirección, el rostro de Edouard se mostraba asustado y se alejaba de mí, hasta que se dio cuenta que era lo que había hecho en el momento en que sintió las flechas en su espalda. Su rostro era de asombro hacia mí y en ese justo momento apareció el famoso cazador. "El Alemán".

—¡Agáchate Edward! —ordenó al humano.

Justo cuando el cazador disparó hice una barrera, escuchándose el golpeteo de las flechas contra la protección. El Alemán al ver que sus flechas no funcionaban contra mí, vi en su cabeza que iba a lanzar una granada cegadora. Aproveche su acción para huir con Jasper…

…Un humano había entrado a nuestro refugio, nuevamente nos iban asesinar y todo por mi maldita culpa.

El humano no fue detectado cuando entró, por la forma parece entrenado por un cazador experto. No me extrañaría si fue aquel cazador llamado Marcus.

Como pudo, Jane se llevó lejos de aquí a Alec; Stefan y Rosalie fueron hacia la bóveda donde se encontraba Isabella. Jasper quería sacarme del lugar, pero como una de las regentes a cargo, no podía hacerlo, así que decidimos proteger a la hija de Stefan…

…Nos estaban asesinando nuevamente, con uñas y dientes empezamos a matar a esos cazadores. Por supuesto, éramos más y mucho más rápidos que ellos, pero por la tecnología que tenían a veces nos superaban.

—¡Protejan la entrada! —ordenó Stefan.

Vi como Stefan entraba al cuarto de Isabella y en eso apareció en mi cabeza una imagen.

Edward entrando por el respiradero… Le iba a cortar la cabeza a Isabella…

Corrí dentro de la habitación y vi a Stefan hablando con una calma tensa a Edouard. El humano llevaba una espada samurái en sus manos, estaba listo en ejecutarla, pero sus latidos decían todo lo contrario.

—Edward, sé que la conoces y yo te puedo ayudar. —dijo Stefan persuasivo. —Escúchame, todas las dudas que tengas sobre ella te las puedo aclarar.—Pero no la mates, no te conviene.

—¿Dime por qué no? —habló el humano llamado Edward.

—Porque morirás si lo haces. —el humano se giró hacia Stefan y luego su vista se enfocó detrás de mí.

—Todo esto es tú culpa. —me señaló molesto. —Si no hubieras aparecido ese día, ni siquiera haría este tipo de trabajos.

—Ella te ama Edward, ella está esperando el momento para reunirse contigo. Isabella no te hará daño…—me interrumpió el grito del humano.

—¡ELLA MATÓ A MI FAMILIA!

—Ella no fue, de hecho estás buscando al vampiro equivocado. —le conté. —Quién lo hizo murió. Isabella fue dominada por otro vampiro e hizo el trabajo sucio para poder obtenerte. Puedo enseñarte si lo deseas. —le ofrecí mientras le daba mi mano.

Edward se veía dudoso ante mi oferta. Poco a poco iba cambiando su decisión hasta que…

—¡NO! —grité al ver a Stefan estaba detrás del humano con la mano en su boca.

—Rosalie, mesmeriza a los cazadores y bórrales la memoria. Jasper, duérmelos a todos. —ordenó. Empecé a escuchar la voz de Rosalie y cuerpos cayendo por Jasper…

…—Perdón Edward. —empecé a llorar. Sabía lo que venía ahora. —De verdad.

Rosalie apareció en la habitación, su cara se transformó en una de tristeza al ver Edward.

—Bórrale la memoria. —le ordenó Stefan a la vampira. Rosalie había comprendido, pero tardó en ejecutar la acción…

Sentí como alguien soltaba mi muñeca y de la nada me encontraba en la azotea de un edificio. Todo lo que me mostró Alice encajaban con mis memorias desordenadas… Miré a Alec que estaba a un lado de Alice, ambos me miraron con preocupación.

—¿Porqué Stefan me ocultó esto? —le pregunte a ambos. —¿Porqué me ocultaron esto? —empezaba a sentir como picaban mis ojos.

—Porque Stefan no quería que entraras en crisis otra vez. —respondió Alec.

—¡Pero es mi pareja! —respondí molesta.

—Lo sabemos, pero… fue muy difícil recuperarte después que caíste en Letargo. —admitió Alice. —Él no lo hace por mal, lo hace porque eres su primogénita y eres muy valiosa para él. —contó. —Lo vi en su mente.

Me senté en el suelo soltando toda aquella rabia y tristeza que tenía.

—Si te sirve algo de consuelo…—escuché a Alec hablar. —Lo último que supimos de Edouard es que ya no es cazador. —levanté la mirada con atención. —Cambió su nombre y apellido, es doctor y uno muy bueno de hecho. Es medico general.

—¿Porqué el cambio tan repentino? —pregunté curiosa mientras me limpiaba los ojos.

—Con lo de su nombre y apellido, fue parte del proceso de adopción de unos americanos. —explicó Alec. —Y él dejó de ser cazador porque aparentemente un vampiro le borró la memoria junto con varios cazadores, haciendo que ni los propios cazadores más expertos nos pudieran encontrar. —empezó a contar Alec. — Edouard se cansó de ser usado y decidió trabajar de lo que le encantaba hacer, ayudar a las personas. Ser doctor. —esto me hizo sonreír ante su logro y que ya no fuera un enemigo.

—Quisiera verlo. —pedí.

—Creo que no sería adecuado en estos momentos. —escuché la voz de Stefan. Los tres nos giramos asustados hacia el origen de aquella voz. —Sé que lo quieres ver, pero primero tenemos que arreglar unas cuantas cosas antes de salir a Estados Unidos. —lo miré molesta, me levanté hacia él y empecé a golpearlo en el pecho.

—¡¿PORQUÉ ME LO OCULTASTE?! —golpes en el pecho. —¡ES MI PAREJA DESGRACIADO! —más golpes. Stefan cogió mis manos, haciendo que parara de golpearlo.

—¡Porque quiero que tengas la cabeza fría! —me dijo molesto. —¡Por eso las cosas no te han salido bien! ¡Siempre te dejas llevar por las emociones!

—¡No está en tu derecho de decidir que tengo que hacer! —intenté soltarme de su agarre, pero sin éxito.

—¡Sé como te sientes! ¡Yo me sentí así cuando murió mi esposa! ¡Hasta peor! —respondió en el mismo tono que yo. —¡Pero necesito que tengas la cabeza fría!—finalmente me soltó y me alejé de él molesta. Luego miró a Alice. —Y tú… siempre te digo algo que no hagas y no me haces caso.

—Entonces ¿Le vas a ocultar todo a Isabella solo para protegerla? —preguntó Alice molesta.

—Si, ella es mi hija y te recuerdo que mientras tu madre no está aquí, tengo que cuidarte Alice. —respondió Stefan con el mismo tono.

—Pues estás haciéndolo mal…—interrumpí a Alice.

Empecé a respirar de manera errática debido a la furia que sentía por el hecho de que me habían ocultado el porqué estaba en letargo. No debieron alejarlo de mí, debí llevármelo aquel día y no prestarle atención a Stefan de borrarle la memoria… no me importaba si debía convertirlo a los 16 años.

—Cállense los dos. —ordené molesta y ambos hicieron silencio. Miré a Stefan que todavía se encontraba molesto.

—Stefan, entiendo que me quieras proteger, pero antes de ocultarme las cosas ve mis reacciones a futuro no en el momento. —le dije de manera severa.

—Y lo hago, solo que no entiendes. —respondió de la misma manera.

—Voy a resolver todo esto a mi manera, ya estoy harta que siempre metan la mano cuando no deben. —respondí molesta.

Empecé a sentir como mi cuerpo se desvanecía y mi creador abrió los ojos asustado por lo que estaba haciendo.

—No te atrevas, es peligroso. —habló de forma severa mi creador.

—Aceptaré el riesgo Stefan, espero que no te entrometas. —respondí igual de molesta.

—¡No…! —gritó Stefan antes de coger mi mano para evitar que me fuera.

Todo a mí alrededor empezaba a convertirse en una película dañada, manchada, rota y sin color, para luego convertirse en un borrón y finalmente todo oscuro. Sentía como el tiempo se regresaba en gran cantidad, a la vez que se reconstruía un nuevo escenario como si pegaran azulejos sin un tamaño definido o echaran botes de pintura sin una dirección fija.

Una vez que terminó todo me encontraba en una calle, delante de mí había un club y en ella había una gran fila de personas entrando al lugar. Según mi reloj interno era el 15 de Marzo del 2008 y eran las 12:05 de la media noche. Mis instintos me decían que él estaba por aquí, así que crucé la calle y me fui directamente a la puerta para hablar con el de seguridad.

—Hola guapo ¿me dejas pasar? —le pregunté usando mi voz más seductora.

—No, debes hacer fila. —respondió.

Quité todas mis emociones y decidí dominarlo.

—¿Me puedes dejar pasar?

—Si, claro. —me abrió paso y caminé adentro del lugar, dejando atrás las quejas de la gente.

Al entrar, muchos olores me invadieron, alcohol, sudor humano y drogas de diferentes sabores y gustos. Caminé entre la gente mientras bailaba, tratando de buscarlo. Me pasee por todo el lugar y no lograba conseguir su olor, hasta me introduje en la pista de baile y nada. Hasta que…

Esta visión… yo la tuve hace años…

Me encontraba rodeada de hombres y mujeres, bailando, hablando, bebiendo, drogándose o todas juntas… justo en ese momento… año, mes, día, hora, minutos, segundos… por mi nariz pasó aquel familiar olor, este me hizo recordar algunas de mis memorias pasadas. Con cuidado seguí ese familiar olor…

Cuando conseguí el dueño de ese olor, vi que era un hombre de cabello corto de color cobrizo cuidadosamente peinado de lado pero sin mucho éxito, ya no tenía el cuerpo de un adolescente, ya era un hombre que lucía de veinte-y-tantos o hasta llegando a los treinta, y este me daba la espalda… su olor era el mismo de hace años, pero había un problema… olía demasiado a mirra y azufre… era él…


¡Hola chicas!

¿Qué creen que pasará chicas? ¿Cómo reaccionará EDWARD cuando la vea? *suspenso*

Ahora si, llegó la hora de la verdad... ¿Quieren o no quieren la versión de Edward? Esta es la ultima oportunidad. Quieren que haga una historia aparte, un One-Shot, les doy los Outtakes de ciertos capítulos desde el punto de vista de Edward o nada... ¿Qué?

Ahora les explico el cambio de nombre de Edouard a Edward. Como mi Edouard es francés, la pronunciación de su nombre también tiene que ser diferente por lo tanto se pronuncia algo así [Eduag]. Cualquier cosa, si tienen dudas pueden ir al Google Traductor, colocan idioma Francés el lugar donde van a escribir y escriben "Édouard", abajo (en el mismo cuadro de texto) les saldrá el icono de una cornetita donde podrán escuchar como se pronuncia. Debí explicarlo desde el principio *se oculta la cara*

El capítulo que viene va a ser muuuuy interesante... lo unico que les puedo decir es que Edward ya no es el mismo... *sonríe*

En mi blog (el link está en mi perfil de FF), dejaré la foto de Edward, tanto en el muro del blog como en la pestaña de "Crimson Deep" en el blog.

¡Nos vemos!