Capítulo 4: ¡y no negaré que eso me dolió!

POV-Sakura Kinomoto

¡Hoy sí que ha sido un día agotador! Y lo he vívido desde el mismo instante en que tuve que abrir los ojos. No es que esté exagerando, porque la verdad no es así; es solo que,por un lado, levantarme temprano siempre me cuesta ¡DEMASIADO! Y hoy no fue la excepción y por otro, porque sobrevivir el día sí que ha sido muy complicado para mí. ¿Que por qué digo eso? Pues dentro de un momento lo sabrán, por ahora solo puedo decir que hoy pese a que me rehusaba a ir a clases tuve que hacerlo, pues de todos modos no tenía otra opción. Sí, sea como sea estaba condenada a ir a la escuela aún cuando no sabía exactamente qué sucedería en ella, pero eso sí, ni bien me desperté tuve muy presente lo que había pasado el día anterior y realmente en ese momento no tenía para nada claro cómo me sentiría al ver a Li después de la tremenda mordida que le había dado y menos aún cuando no tenía idea alguna de cómo hacerle llegar mis disculpas.

Claro, ahora que eso ya pasó y que lo pienso mejor, creo que jamás debí haberme preocupado por aquel accidente. Sí, sé perfectamente que ahora me arrepiento de haber ido en el receso a decirle que lo sentía, porque de sólo recordarlo me entra mucho ¡CORAJE!...¡qué tonta fui! ¡No debí haber ido!... menos cuando el muy TARADO se atrevió a intentar dejarme ahí con la palabra en la boca ¿qué acaso no tiene educación y modales?… ¡sí, esa actitud en él sólo demuestra lo maleducado que ES! Y no sólo eso sino que además ¡Tiene la cabeza más dura que una piedra y el orgullo más grande que el Himalaya mismo! Aunque en fin… eso ya no debe seguir molestándome ni debe preocuparme en lo absoluto, pues yo estoy tranquila con mi conciencia y más aún porque fui yo misma, por iniciativa propia, a disculparme con él a pesar de que las palabras que me gritó el día anterior fueron muy feas… ¡YA! ¡YA! ¡YA!… basta de hablar de Li que poco importa la verdad… mejor pienso en otro tema que sea mucho más interesante y menos incómodo… esperen un momento ¿que acaso alguien me está llamando?

- ¡Sakura!...- ¿qué acaso esa no es la voz de…?- ¡Sakura espérame!

- ¿Tomoyo? Pero… ¿qué estás haciendo por aquí a esta hora?

- Estuve… espe…rando a que… acabara el entrenamiento de las porristas… ¿por qué?… por qué saliste a… así de rápido del patio… casi… casi ni me diste chance de darte el alcance…- por el modo en que Tomoyo hablaba era mejor que dejara que la pobre tomara aire pues su voz sonaba medio entrecortada por lo agitada que estaba

- ¿Y eso?... ¿qué hoy no te ibas más temprano a tu casa?- fue lo único que atiné a preguntar pues en verdad no comprendía muy bien aquella situación, y es que por lo general ese día mi amiga se iba ni bien acababan las clases. Tras calmar su agitación dijo

- Pues lo que pasa es que como a la salida volaste para ir a entrenar no tuve tiempo de decirte algo súper importante, urgente y encantador…- en cuanto ella dijo aquello, en simultáneo pasaron dos cosas: la primera, sus ojos se iluminaron con ensoñación y la segunda, yo sentí como si un hielo resbalara por mi espalda y es que siendo bien honestos… aquella expresión en su rostro no me gustaba para nada… de seguro se preguntan ¿por qué? ¿por qué esa sonrisa en el rostro de Tomoyo me da tanto miedo? La verdad es que no sé muy bien la razón es sólo que cada vez que le brillan los ojos de ese modo es porque tiene un plan entre manos y por lo que la situación se complica para mi pues soy la protagonista de todo lo que su mente maquina…

- Y… ¿qué es lo que me tenías que decir?

- Bueno… lo que pasa es que hoy después del incidente que tuviste con Li…

- ¡No me recuerdes eso por favor!... me resulta demasiado molesto pensar en toda aquella escena y además me fastidia pensar en él…- y eso era verdad, desde el momento en el que su nombre aparece en mi mente experimento una sensación muy amarga…

- Está bien… lo siento… es sólo que… ¡olvídalo!... tienes razón, debe ser molesto recordar eso más cuando en el salón creen que tuviste algo que ver con él… ¿sabes? se rumorea que él intentó seducirte, que por eso tu lo atacaste y que luego te arrepentiste tomando por ello la decisión de disculparte hoy con él… si supieran la verdad…

- Sí, y justamente eso es lo que más me molesta… ¿qué me creen?...y además, ¿acaso no se dan cuenta de que él me odia?

- Él no te odia…- cuando mi amiga dijo aquello quise estrangularla… ¿cómo era posible que ella, la persona más observadora del mundo, no se diera cuenta de ese odio tan extraño que tiene Li hacia mí?

- Tomoyo… sí me odia… pero bueno, ya te dije que prefiero que no hablemos más de eso…

- Sí, sí… tienes razón… lo siento de nuevo…

- Está bien… ahora sí, dime ¿qué es lo que pasa?

- ¡Ah cierto!... Lo que pasa es que luego de ese incidente te quedaste dormida y un par de minutos antes de que acabara el receso entraron al salón Hiragizawa, Li, Iesada y Kajiwara… y pues al vernos ahí sentadas, Hiragizawa se me acercó y me dijo que la reunión para lo del trabajo será este sábado en su casa y…- tras ese "Y" vi claramente que los ojos de mi amiga volvían a iluminarse y yo volví a sentir miedo…

- Y…

- Y me encargó…no, no, no, me corrijo, en realidad NOS encargó de que informáramos a Kiyoshi de eso…- yo escuché lo dicho por Tomoyo pero realmente no capté bien lo que me quería decir o lo que aquella situación significaba, eso hasta que vi que ella abría sus ojos y que su rostro demostraba cierta decepción…- Sakura… qué acaso no entiendes lo que acabo de decirte…

- Sí, me dijiste que ambas debíamos informar a Ki… ¿QUÉEEEEE?

- Jajajaja sabía que pronto reaccionarías…

- ¿Estás bromeando, cierto?

- No… afortunadamente no…

- E… es… eso qui… quiere decir que… que debemos ir a hablar con él

- ¡Exactamente! ¿acaso no es esa una noticia genial?- yo no podía entender cómo es que mi amiga podía sonreír con tanto descaro… yo temblaba de pies a cabeza y es que de sólo pensar en que debía ir a hablar con él me hacía sentir demasiado asustada, emocionada, nerviosa, feliz… ¡ay! No sé… experimentaba de todo, en realidad en ese momento era presa de una diversidad de sensaciones, de esas que sólo se sienten cuando eres demasiado tímida y que la sola idea de que debes entablar contacto con la persona de la que estabas enamorada te descontrola…

- No… yo no quiero… no puedo… no podré…

- Sakura… no debes ser cobarde… es la oportunidad que siempre esperaste ¡no me lo vas a negar! No seas tonta y sácale el jugo a la ocasión…

- Pero… tú sabes perfectamente que soy muy tímida… apenas y soy capaz de caminar cuando lo veo… me quedo paralizada cuando él está cerca… simplemente no me veo yendo a hablar con él, menos pasándole la voz y para nada diciéndole más de un monosílabo…- mis ojos deberían demostrar lo asustada que estaba con esa idea que Tomoyo suspiró y dijo

- Bueno, bueno… tomando en cuenta el hecho de que en realidad tienes mucha razón cuando señalas lo muy nerviosa que te pones cuando lo ves, yo te acompañaré pero debes ser tú la que hable…

- ¡No!... por favor Tomoyo… tú díselo y yo te acompaño…

- No… yo no pienso permitir que desperdicies la oportunidad de hablar con él y de hacerte notar…

- Pero... pero… sabes que no podré… soy muy tonta…

- Sakura, ya dije que no diré nada y que serás tú la que hable con él, es más ¡lo haremos ahora mismo! Porque… si no me equivoco y si tus indagaciones son correctas él está por salir de su entrenamiento de básquet, así que será mejor que nos apuremos y vayamos de una buena vez para el patio de entrenamiento…

- ¿Qué? No... ¡no, no podré!- lamentablemente mucho no pude hacer porque Tomoyo no me oía y simplemente me jalaba en dirección al patio de entrenamiento… en ese momento me arrepentía horrores por haber averiguado el horario de actividades de Kiyoshi…

Decir que prácticamente la respiración era inexistente en mi cuerpo era poco… estaba en un estado emocional muy difícil de explicar mientras corríamos… en mi cerebro todo era un completo caos y no sabía qué hacer. Cuando llegamos a la zona de entrada del gimnasio de entrenamiento del equipo de básquet, Tomoyo volteó, me miró de pies a cabeza y sacó un cepillo de su bolso para peinarme rápidamente; luego me acomodó la ropa de porrista que en ese momento traía puesta y dijo:

- Listo… ¡estás divina!... por cierto, la ropa de porrista te queda genial… será porque…- Tomoyo no pudo terminar de decir su frase porque justo en ese momento los chicos del club estaban comenzando a salir.

Yo al principio no podía mirarlos, pero en eso, casi de modo automático levanté la mirada y lo vi… vi a Kiyoshi caminar entre el grupo de personas que salían de ahí pero para mí ninguno de los que estaba a su lado importaba, pues el único rostro que yo podía observar era el suyo. En ese momento sin poder controlarlo, comencé a sentir que mi corazón empezaba a latir rápidamente y que mi estómago experimentaba esa sensación de vacío que siempre me transportaba como a un mundo mágico, pues la felicidad de pronto me invadía pero al mismo tiempo tenía muchos nervios al punto de que no sabía qué hacer, era como si ni siquiera supiera cómo moverme.

En aquel instante, Tomoyo me dio un codazo no tan fuerte en el brazo y yo reaccioné saliendo de aquel trance en el que me había sumergido. Noté que Kiyoshi estaba cerca pero que no había notado nuestra presencia a diferencia de algunos de los chicos que nos miraban con curiosidad, era claro que las miradas de interés estaban dirigidas hacia Tomoyo que siempre hacía que eso pasara. Mi amiga, al notar que yo no reaccionaba y que él se estaba alejando, me movió, pero yo no sabía qué hacer y pues de inmediato sentí que mi rostro se ponía rojo. Asumo que cuando ella vio que yo estaba demasiado tiesa tuvo que resignarse y fue por eso que decidió ser quien le pasara la voz a Kiyoshi…

- ¡Nagano!- en cuanto Tomoyo gritó el apellido de él, todos se detuvieron y voltearon a vernos, eso sólo contribuyó a que mi rostro se pusiera mucho más rojo pues como bien saben, odio que la gente note mi presencia- es algo que siempre me intimida y me pone nerviosa- pero en fin, en cuanto ellos voltearon a vernos vi de reojo a mi amiga pero ella se veía tranquila y cuando dirigí mi mirada hacia el grupo noté que muchos molestaban a Kiyoshi y le decían "!BIEN NAGANO!" "!DINOS TU SECRETO!" "¿CÓMO HACES PARA ROMPER EL CORAZÓN DE TANTAS DAMAS BELLAS?" él sólo sonreía y se limitaba a empujar a sus amigos cuando estos lo abrazaban molestándolo, pero luego, al ver que nosotras seguíamos ahí se abrió camino entre ellos y se nos acercó… ¡DIOS! ¡QUÉ GUAPO ES!...

- Hola Daidouji…

- ¡Hola!...- Tomoyo se quedó en silencio y es que creo que ella esperaba dos cosas: una, que él me saludara y la otra que yo hablara. Sin embargo, ninguna de las dos pasó…y lo más doloroso para mí fue que él en ningún momento me miró, me ignoró completamente, como si no existiera o fuera un alma invisible… y creo que mi amiga también lo notó, porque de inmediato me jaló y dijo- disculpa que te molestemos pero verás… mi amiga y yo vinimos a decirte que…- en cuanto ella me señaló, él desvió la mirada fugazmente hacia mí pero de inmediato cambió de dirección y nuevamente focalizó sus ojos sobre el rostro de mi amiga… quien se encontraba diciéndole lo que Hiragizawa nos había encargado.

En ese momento me sentía ¡TAN MAL! Que no sé cómo hice para controlar ese dolor que experimentaba en mi pecho… quizá muchas me entiendan y es que no es para nada agradable que esa persona que es tan especial para ti te ignore de ese modo… que te demuestre indiferencia y que prácticamente te grite a la cara- con su actitud- lo poco que le importas. Lo peor de toda aquella situación era que ese día era la primera vez que estaba así de cerca de mantener un contacto más cercano con él, pero con toda esa forma de reaccionar suya, de verdad sentí como si alguien me diera una cachetada fuerte para hacerme aterrizar en la realidad. En cuanto Tomoyo terminó de decirle lo de la reunión de grupo, él dijo:

- Ah… está bien…- se notaba que el recordar que debía hacer trabajo de grupo con Hiragizawa lo molestaba demasiado porque se puso tenso, su mirada se volvió fría y vi que apretaba un puño disimuladamente mientras agregaba- bueno si eso era todo lo que viniste a decir… me voy… nos vemos Daidouji- y sin más se volteó y se fue, sin mirarme siquiera una vez… NI UNA…

Cuando me percaté que desaparecía por una de las puertas que daban a las duchas del gimnasio, las lágrimas comenzaron a brotar y pues lo único que en ese momento me importó fue alejarme de ese lugar inmediatamente. Así que de puro impulso salí corriendo y dejé a Tomoyo a quien por cierto escuché llamarme un par de veces, pero yo en ese momento sólo quería estar sola y no hablar con nadie.

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Al llegar a mi casa subí corriendo a mi cuarto, por suerte mi hermano no estaba, así que sin importarme nada, me eché sobre mi cama y me puse a llorar con todo el descaro del mundo. Mis lágrimas no dejaban de salir así que lloré hasta que irremediablemente me quedé profundamente dormida.

Cuando desperté me di cuenta de que ya era de noche y que toda mi casa estaba en penumbras. Si bien, aún me sentía triste por lo que había pasado, no podía negar que descansar me había hecho sentir mejor, así que dándome cuenta de que quería relajarme más, fui a tomar una ducha.

Tras salir del baño, noté que tenía hambre y que mi estómago reclamaba comida; sin embargo, preferí ignorarlo porque me aterraba la idea de bajar en plena oscuridad. luego de intentar inútilmente ignorar los sonidos de mi estómago me resigné y armándome de valor, decidí bajar en busca de alimento. En la nevera no había mucha comida, pero encontré helado de chocolate, sin pensarlo dos veces me serví dos enormes bolas en un plato y le puse un poco de galleta. Luego, volví a subir a mi cuarto y como me di cuenta que de nuevo me comenzaba a sentir triste, decidí llamar a Tomoyo para hablar con ella y de paso para disculparme por haberla dejado sola y sin darle tiempo de nada

- ¿Aló, Tomoyo?

- ¿Sakura eres tú?

- Sí…

- ¡Oh Sakura! Me tenías muy angustiada…

- ¡Ayyy…Lo siento Tomoyo! Sé que fue muy maleducado de mi parte irme así…y por eso te llamaba, para disculparme contigo

- No hay de qué disculparse amiga… sé por los hechos, que debiste sentirte fatal y comprendo que salieras corriendo de ese modo… pero eso sí, no te puedo negar que me sentía muy angustiada por ti… ¿Cómo estás?

- Estoy bien… bueno, mejor dicho, ya estoy más tranquila…

- ¡Qué bueno! En verdad yo jamás imaginé que aquella situación podría terminar así de ese modo, hiriéndote..

- No te sientas mal, tú no tienes la culpa de nada… y sí, ya me siento mucho más animada a decir verdad… aunque la verdad me estoy comenzando a sentir medio enferma… creo que no debí comer helado porque la fiebre está comenzando a subir nuevamente…

- ¡Sakura! ¿cómo se te ocurre comer helado si sabes perfectamente que estos días has estado con fiebre constante?

- Es que se me antojó y como me sentía mejor pues…

- ¡Sakura!... tienes que cuidarte para que te recuperes pronto…

- Lo sé, pero en realidad hasta ahora no entiendo por qué sigo mal… mañana iré con Touya al médico para que me examinen…

- Pues es la mejor decisión que puedes tomar… a pesar de que te den miedo los hospitales debes ir a hacerte ver Sakura…

- Sí, ¡lo haré, no te preocupes!- ambas nos quedamos en silencio por un momento, hasta que en eso Tomoyo volvió a hablar…

- Sakura… después de lo que pasó hoy en la tarde estuve pensando en algo y pues quería decirte lo que se me ocurrió…- nuevamente la sensación de temor se apoderó de mí. Sin embargo, decidí no decir nada y dejé que ella siguiera hablando- amiga… no quiero que tomes a mal lo que te diré y si lo hago es porque creo que tengo la suficiente confianza como para hablar contigo de todo…así que bueno, ahí va: ambas sabemos perfectamente que nos conocemos desde hace mucho años, y durante todo este tiempo hemos vivido de todo juntas, por algo somos mejores amigas ¿no?... y pues durante todo este tiempo que te vengo conociendo no he hecho más que darme cuenta de lo maravillosa que eres como persona, eres noble, tierna, alegre, con un espíritu muy bondadoso, lleno de vida y con un entusiasmo envidiable. También sé que eres hermosa, pues tienes un lindo cutis, un lindo color de ojos, una muy buena figura y todo, pero… creo que has dejado un tanto el querer verte bien… es decir, no te preocupas por ir acorde con tu belleza que sé que la tienes…

- Tomoyo…- tuve que interrumpirla porque la conversación estaba comenzando a incomodarme…

- Espera, primero escúchame… Sakura, sé que eres bellísima de diversas formas, de eso no tengo la menor duda pues tienes una personalidad hermosa, maravillosa… y ni qué decir de lo físico… pero… pienso que te has acostumbrado a no preocuparte un poco más por tu forma de verte…y lo digo porque, por ejemplo, te vistes con ropa muy holgada y que en muchas ocasiones suelen ser un tanto infantiles…sé que tienes ropa divina que te regala tu papá y tu hermano, pero que no te gusta usar… también sé que ellos siempre que pueden te intentan dar dinero para que vayas de compras pero tu siempre te niegas a aceptarlo o simplemente no lo usas (hecho que no hace más que demostrar que eres una persona súper sencilla)… sin embargo, honestamente no me parece que eso sea bueno, al menos no del todo… y ojo que no te digo que debas volverte superficial, porque sé que eso no va para nada contigo, pero creo que deberías arreglarte un poquito más… ya sabes, para impresionar…

- Tomoyo… de verdad no me gusta hablar de esto…

- Pero ¿por qué?

- Es que no sé… simplemente me siento tranquila por cómo me veo y soy de la idea de que finalmente eso es lo que debe importar y tú lo sabes perfectamente, pues me conoces demasiado bien… yo soy feliz así como soy hasta ahora y que por el momento no me interesa cambiar el modo en cómo me veo y eso por muchos motivos, uno de ellos es el hecho de que así paso inadvertida por los demás y me eso me agrada, sabes bien que no me gusta que los demás me miren demasiado… además, la ropa que tengo aún la puedo utilizar y veo inútil gastar dinero en ropa nueva, porque sé que mi papá puede utilizarlo en cosas más importantes y necesarias… por otro lado, no me veo para nada pensando en qué ponerme o perdiendo el tiempo maquillándome… no, eso es demasiado…definitivamente eso no es lo mío

- Sí, pero te repito… no es que debas volverte una persona demasiado obsesionada con las compras o que te maquilles a diario y vivas preocupada pensando en lo que te pondrás… es más, sé que con un par de atuendos es suficiente siempre que puedan combinarse bien y que sólo basta que hagas unas cuantas rutinas diarias… porque verás, no es necesario que pierdas demasiado tiempo peinándote o maquillándote, por ejemplo, sé bien que con un buen corte es suficiente y que con peinarlo bastará para que siempre se vea bien, aunque claro, sólo será necesario que no llegues corriendo a la escuela para que no se arruine… y por lo del maquillaje, pues eso es esporádico, sólo para reuniones y eso…

- Ya… pero para qué… yo me siento bien así, hasta ahora no veo necesidad alguna de cambiar… de verdad, yo estoy cómoda hasta ahora por cómo me veo y…

- Es que… no sé… realmente yo quiero que Kiyoshi se fije en ti y quizás él es un poco más superficial y no note lo hermosa que eres en todo aspecto sólo porque no te vistes como la mayoría de chicas que probablemente llamen su atención… además, debemos aprovechar el hecho de que interactuarás más con él en las reuniones de grupo de los sábados y domingos, lo que a la larga podría significar que existe la posibilidad de que termines flechándolo y quien sabe y se vuelven algo más que amigos o compañeros de clase…

- Pues si eso llegara a pasar, yo no quiero que él se fije en mí solamente porque me visto bien o voy a la moda… en verdad preferiría que él me aceptara por lo que soy… así como me veo sin importar nada… y si no lo hace pues ¿qué puedo hacer? Sólo seguir desilusionándome de él… pero en fin… Tomoyo, de verdad no quiero cambiar, al menos no ahora… cuando quiera hacerlo, cuando necesite hacerlo, te lo haré saber y de eso no tengas dudas… pero en verdad por ahora me siento feliz así y preferiría que no siguieras insistiendo con eso…- lo único que escuché por unos segundos fue un pequeño suspiro, pero luego agregó

- Está bien Sakura… pero ya sabes… si algún día tienes ganas de hacerte sólo un pequeño retoque, un cambio de aspecto, lo que sea, no dudes en llamarme….

- De eso ni lo dudes, sabes que la única en la que podría confiar para eso es en ti…

- Pues agradezco tu confianza…

Luego de hablar un rato más con Tomoyo sobre otros temas, colgué y fui a mi habitación a pensar en lo que ella me había dicho mientras sentía la fiebre subir cada vez más aunque preferí ignorar ese detalle y seguir pensando en todo ese asunto.

En realidad durante todos estos años jamás me había preocupado en mi apariencia, y no porque no pensara en ello, pues es inevitable que una adolescente piense en eso cuando todas las chicas a tu alrededor lo hacen y hablan contigo de aquellos detalles; pero luego de escucharlas hablar de todo lo que hacían a diario para verse bien a mi me entraba una flojera bárbara y eso sumado al hecho de que todo ello me resultaba aburrido, pues sencillamente mi curiosidad por aquel mundo no había despertado, por lo que sólo me limité a ir de compras esporádicamente y a no pensar en los detalles al momento de escoger la ropa que compraba, lo que me lleva a aceptar que cuando voy de compras por lo general me llevo lo primero que llama mi atención independientemente de si me queda bien o si combina con lo que tengo. Por lo general, cuando algo me agrada es porque se ve cómodo y por eso suelo usar ropa holgada que me permita sentirme libre, y también que no muestre mucho, pues a decir verdad prefiero que los demás no me miren demasiado y hasta ahora mi forma de vestir da buenos resultados en ese aspecto; así que, nuevamente la pregunta viene a mí ¿para qué cambiar eso si es que hasta ahora no me sentía mal?

No sé cómo pero tras pensar en todo aquello por un largo rato llegue a la conclusión de que en realidad mi mamá me hacía falta; quizás si ella aún viviera me aconsejaría sobre cómo vestirme y me habría inculcado un interés más profundo por esos detalles hasta probablemente iría de compras con ella, pero al no estar y vivir con dos hombres era más complicado que aquel tema me importara y no porque mi hermano y mi papá no desearan que me viera bien, pues a decir verdad cada vez que alguno de los dos tenía dinero disponible me lo daban para que yo fuera a comprar ropa o accesorios femeninos, pero yo simplemente no me sentía cómoda gastando tanto, por lo que me limitaba a comprar alguna cosa para que no me dijeran nada y lo demás lo ahorraba o sencillamente me negaba a aceptar sus propinas.

Aunque sé que Tomoyo me dijo todo esto con la mejor de las intenciones por ahora creo que me gusta cómo me veo, así que me dedicaré a seguir siendo como hasta ahora he sido al menos hasta que considere que llegó el momento de cambiar… no me negaré a la posibilidad de que en algún momento pueda llegar a desear un cambio, porque si eso sucede no lo pensaré dos veces para hacerlo. Además, aún queda muy en mi interior la esperanza de que Kiyoshi pueda fijarse en mí por como soy sin importar si me veo o no como aquellas chicas populares de la escuela, aunque después de cómo se portó hoy conmigo lo que debería hacer es enterrarlo y ¡olvidarme de él de una buena vez! Pero sé que hacer eso será difícil y más cuando sé que estoy destinada a verlo a diario en la escuela…

CONTINUARÁ...


NOTAS DE LA AUTORA: holitas! ¿Cómo están tods? espero que bien, porque si no, no podrán leer el capítulo que viene :P jajjajajaaj… bueno… ¿qué tal les pareció el cap?, espero que les agrade cómo quedó pues debo reconocer que está lleno de diálogos pero en general creo que es informativo… por otro lado, sé que me querrán matar por mantenerlos en suspenso con lo del encuentro que se dará dentro de poco en casa de Eriol… pero es que es importante dar estos detalles primero y no se impacienten que ya se viene lo mejorrrr :D jejejejeej y lo digo porque sé que en el cap anteior el Shaoran que mostré no era el más lindo del mundo, pero bueno ya poco a poco irán viendo qué sucede …mmmm bueno, por otro lado, Qué les puedo decir, en realidad me encuentro súper emocionada escribiendo éste fic y no es que haya abandonado el otro que tengo, sólo que ese siempre me toma más tiempo elaborar y pues con la universidad, los trabajos, mi vidaaaa etc etc… tengo que estar mendigando tiempo para escribir y muchas veces (como hoy) me desvelo para poder hacerlo… por eso, les agradezco enormemente la gran acogida que le han dado a mi nueva creación así como la paciencia que tienen para conmigo… ¡los reviews simplemente me emocionan! Y me llenan de ánimos para seguir escribiendo! ¡Ls adoro! De verdad mil graciassss…también porque muchs me ponen dentro de sus listas de autora favorita y alertas, al igual que a mi historia … de verdad estoy muy feliz por todo ese cariño manifestado n.n… en fin, por ahora me resta decir que la actualización del siguiente capítulo no pasará de una semana, espero que sea pronto :D pero todas maneras ya les llegará la alertaaaa : ) y pues nada… por ahora me despido… besossss

PD: me olvidaba! Si desean me pueden agregar a facebook, búsquenme como Sakunomi Tsuki que por ahí también podremos hablar… y ahora sí ciaoooo