Capítulo 5: ¡Estoy decidida a hacerlo!

POV- Sakura Kinomoto

¡Qué rico dormí! Fue lo primero que pensé en cuanto abrí mis ojos esa mañana. No puedo negar que hoy me siento renovada a pesar de que la noche anterior no pude dormir tan temprano que digamos pensando en todo lo que había hablado con Tomoyo de lo ocurrido. Además, la fiebre no bajó hasta bien entrada la madrugada algo que no hizo más que provocar que las horas de sueños disminuyeran aún más; sin embargo, lo que más me sorprende es que, a pesar de no haber descansado bien, hoy me desperté muy temprano incluso antes de que sonara mi alarma y sin siquiera proponérmelo. Por eso en cuanto abrí los ojos y me di cuenta de lo temprano que aún era y de lo muy despierta que me encontraba, pues pensé que lo mejor que era fuera de una buena vez a cambiarme para ir a la escuela con calma…Y sí, ¡eso fue exactamente lo que hice!, por tal motivo, hasta tuve tiempo de sobra para tomar mi desayuno con calma e ir disfrutando del paisaje mientras iba en dirección a la escuela.

Cuando llegué noté que habían pocos alumnos en el aula, dentro de lo que se encontraba Li quien por cierto, estaba sentado en su carpeta leyendo un libro. Al verme ahí parada no pudo ser "más disimulado" al poner una cara de sorpresa bárbara al verme llegando temprano aquel día- algo que como todos sabemos era poco común en mí- pero ¡vamos! ¡Tampoco es para poner ese gesto de sorpresa un tanto exagerado y hasta burlón! En fin. Tras cruzar miradas por unos breves segundos, desvié la mía en otra dirección- ¡obvio! No pensaba perder más el tiempo viendo su desagradable cara- y opté por ir a mi asiento sin volver a ver su rostro e ignorando por completo su presencia, para que una vez por todas se diera cuenta de que me importaba poco tenerlo cerca. Y es que SÍ, yo estaba determinada a hacerle saber lo poco que me afectaba compartir un aula con él y que me era indiferente su existencia, así que mientras más lo ignorara menos importante se sentiría... y es que ÉL, NO ES NADA EN MI MUNDO, absolutamente nada… y es mejor que lo tenga bien en claro.

En cuanto tomé asiento, saqué uno de mis libros de la maleta y al hacerlo percibí que él me miraba con ojos inquisidores y con el ceño fruncido -para variar- y la pregunta que me vino de inmediato a la mente fue: ¿qué acaso no tiene mejores cosas que hacer? ¿Qué tanto tiene que estar viéndome? ¿O es que quiere llamar mi atención?... ¡ah no! Eso sí que no lo conseguirá pues en definitiva estoy decidida a no dejarme provocar por él ni hoy, ni ¡nunca!…además ¡estoy de muy buen humor como para hacerle caso! Es así que, continuando con mi actuar despreocupado, decidí que lo mejor era seguir ignorándolo y por eso focalicé mis ojos en el libro que acababa de sacar. Preferí concentrarme en leer el libro que tenía sobre la mesa, el que por cierto era de inglés, y extrañamente aquella mañana me resultaba interesante; además, como ese día nos tomarían una examen, lo más provechoso en ese momento era estudiar porque sino de seguro jalaría.

¿Saben? Lo más raro de aquello fue que ni bien comencé a leer, rápidamente me sumergí en el libro y en los ejercicios, por lo que terminé olvidándome por completo de lo que pasaba a mi alrededor, ya que para cuando regresé a la realidad el salón estaba repleto, la mayoría ya se encontraba en él, ya sea conversando, repasando, o simplemente perdiendo tiempo de algún modo. ¡Claro!, aún faltaban algunos alumnos, pero en términos generales ya estaba la gran mayoría.

Es así que, cuando faltaban ya 5 minutos para que sonara la campana que daba a conocer el inicio de la jornada de clases, llegó Tomoyo, quien por algún extraño motivo aquel día se veía más hermosa que nunca y eso fue un hecho que todos en el aula notaron porque en cuanto ella entró al salón todos empezaron a murmurar -sobre todo los chicos que al mirarla sonreían y asentían con cara de idiotas. Ella al verme se acercó rápidamente y me dio un beso en la mejilla a modo de saludo

- Sakura… ¡estoy muy feliz!- en realidad no hacía falta que ella me dijera que lo estaba pues eso se notaba a leguas…

- ¡Pues te ves radiante Tomoyo!- ambas nos sonreíamos con mucha alegría- y dime… ¿a qué se debe?- en cuanto ella percibió mi voz de complicidad bajó la voz al punto en el que yo solo pudiera oírla

- Es que… no sabes quién llegará hoy a casa…- cuando me dijo aquello lo primero que se me vino a la mente era que su mamá llegaría de su viaje a China, pero luego al recordar que había venido más arreglada de lo normal pues mi corazón saltó de la alegría y de inmediato dije

- No me digas que viene tu padre…- ella sonrió más ampliamente aún

- ¡Sí! Pero… no vendrá solo…- ni bien la escuché decir aquello con tanta felicidad en sus ojos supe que se refería a que con su padre llegaba también la persona que hacía que mi amiga Tomoyo se sintiera la chica más dichosa del mundo… Taro Sotomura…

- No me digas que con tu padre viene él…- ella alzó su mano y me hizo el signo de amor y paz mientras me guiñaba el ojo

- ¡Ajá! ¡Y no sabes lo feliz que me siento!… ¡por fin lo veré!... creo que lo volveré a ver después de un año y medio… no tienes idea de lo nerviosa que me siento ante esa perspectiva…- al ver aquella gran dicha en mi amiga por poco y comencé a saltar de la alegría por la noticia y es que probablemente muchos se pregunten quién era ese muchacho y por qué su llegada provocaba en mi mejor amiga tanta alegría…

Lo que sucede es que el Padre de Tomoyo -al igual que su mamá- son personas de negocio que tienen a su mando una empresa de juguetes con sucursales en varios lugares del País y el extranjero y pues por tal motivo siempre están viajando de manera continua; por esa razón, es que ella los ve sólo en contadas ocasiones y siempre que lo hace no saben lo feliz que se pone… pero bueno, creo que no debo seguir divagando en esos detalles… lo que sucede es que hace dos años atrás en una de las visitas hechas por su Padre, éste se apareció con un joven muy guapo que como intuirán se trata de Taro Sotomura, el que por esos días acababa de concluir exitosamente sus estudios de marketing empresarial en una prestigiosa universidad de Londres, tenía apenas 20 años pero ya había logrado varias metas, como el ser el primer puesto de su promoción y obtener uno de los premios a la excelencia en su casa de estudios por ser uno de los alumnos con los mejores promedios y pues por cuestiones del destino él conoció al Padre de Tomoyo, quien quedó fascinado con la habilidad del joven, y de inmediato le ofreció la administración de su empresa, motivo por el cual él tuvo que permanecer en Japón un buen tiempo, estudiando entre otras cosas la estructura organizativa de la empresa y viendo lo que se debía implementar para mejorar las ventas, etc. Es así que, para tal fin, se quedó en casa de Tomoyo por un mes o más y durante todo ese tiempo ambos entablaron una hermosa amistad, lo que finalmente terminó derivando en un enamoramiento por parte de ella hacia él… y créanme cuando les digo que Tomoyo está deslumbrada por él, por lo que ahora que viene de visita a Japón asumo que la felicidad en su interior es simplemente desbordante... y sí, entiendo perfectamente lo que debe estar sintiendo en éste momento porque a mí me pasa lo mismo cada vez que veo a Kiyoshi. Aunque, a diferencia de mi trágica vida amorosa, la situación entre Taro y Tomoyo parece ser distinta pues él sí le ha tomado un gran cariño y siempre le escribe o la llama, por lo que sé, conversan a menudo y todo… lo que sí, él nunca le ha dicho nada de lo que siente por ella, así que para nosotras eso aún es una incógnita. Pero yo soy de la idea de que a él le gusta Tomoyo pues tiene unos detalles hermosos con ella; sin embargo, creo que eso lo llegaremos averiguar ahora que él regresa y es que definitivamente, al ver lo hermosa que se ha puesto, quedará impactado… y saben algo, yo también me siento ¡MUY FELIZ! Por mi amiga…

Ambas continuamos hablando de la llegaba de Taro por un largo rato y me contó que a la salida de la escuela iría al aeropuerto a recogerlos, es más, me pidió que fuera con ella, pero aquel día lamentablemente el maestro de educación física me había pedido que fuera a la salida para conversar sobre las rutinas de las porritas que realizaríamos para el siguiente partido, por lo que lamentablemente aquel día me era imposible ir con ella y no saben lo mucho que me apenó saber que no podría acompañarla.

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En cuanto sonó el timbre, todos los que estaban de pie tomaron asiento, yo me acomodé bien en el mío y al hacerlo percibí que Kiyoshi ya había llegado pues vi sus pies y no puedo negar que me sorprendió mucho el que no hubiese notado el momento en el que lo hizo, pues por lo general, siempre estoy al pendiente de todo lo que tuviera que ver con él… y no sé porqué, pero de inmediato se me vino a la mente la pregunta de si ¿acaso el no percibir su llegada significaba algo?...al darme cuenta de que mi mente comenzaba a ser invadida por esas dudas la sacudí y disimuladamente lo observé de reojo para reafirmar mis sentimientos hacia él y al hacerlo fue demasiado grande el dolor que experimenté por el impacto que me provocó el ver que él miraba con detenimiento a Tomoyo, quien por cierto ni cuenta se daba de ello. Yo sentí que mi corazón se paralizaba de dolor, y aunque sabía muy bien que él no era el único que miraba a mi amiga aquella mañana, de todos modos no podía dejar de sentirme demasiado triste por aquello que mis ojos veían ¡ME DOLÍA MUCHO! Al punto de que comencé a sentir una sensación terrible en el pecho y al tiempo que la respiración me faltaba. Sin poder evitarlo, de pronto un gran temor me invadió en cuanto una idea entró en mi mente… lo primero que atiné a hacer fue a negar esa posibilidad… ¡NO! no, eso no puede pasar… a él no puede gustarle Tomoyo… no, no, eso no puede pasar… es así que antes de que las lágrimas pudieran formarse por completo en mis ojos producto de aquella idea, dirigí mi mirada hacia el pizarrón y al hacerlo vi que la mayoría de muchachos del salón tenían el ojo puesto en Tomoyo, incluido Hiragizawa, que muy desvergonzadamente se había volteado en su asiento para verla mientras conversaba con Iesada…y es que como dije, ese día en particular ella lucía simplemente ¡espectacular! Y no es que hubiese ido súper arreglada o maquillada, sino que había optado por dejar su hermoso y largo cabello suelto, además de que se había rizado ligeramente las pestañas abundantes y largas que posee, lo que hacía que sus ojos se vieran fenomenales y resaltaran mucho más sus bellas facciones.

Yo aún sintiendo todo aquel dolor y muriendo por dentro no podía dejar de reconocer que mi mejor amiga Tomoyo era bellísima, y quisiera o no, no podía evitar dejar de considerar la posibilidad de que él pudiera llegar a enamorarse de ella… y realmente esa perspectiva me dolía demasiado, demasiado ¡DEMASIADO!... en aquel momento me sentía tan triste que apreté fuertemente el lápiz que tenía en la mano para contener el llanto, pero me era muy difícil sacar la imagen de Kiyoshi viendo a mi mejor amiga. Por suerte para mí, justo cuando una lágrima estaba a punto de escapar entró la maestra de inglés, haciendo que todos se acomodaran en su asiento mirando hacia el frente. Yo de inmediato intenté focalizar mis pensamientos en otras ideas para poder concentrarme en el examen que no tardarían en repartir, así que miré para el lado en donde se encontraba Li, quien para mi gran sorpresa me había estado observando pues en cuanto lo vi nuestras miradas cruzaron y cuando se dio cuenta de que lo había descubierto observándome frunció el ceño y miró hacia la pizarra con un gesto de molestia absoluta.

Luego de acomodar sus cosas en la mesa, la Maestra comenzó a repartir la hoja del examen, de inmediato comencé a desarrollarlo y es que quería salir rápido del aula a despejar mi mente. Para mi gran sorpresa el examen me pareció muy sencillo, al punto de que fui la primera en acabar; así que ni bien entregué el examen salí del salón y fui al pasillo a esperar, a respirar y a calmarme mientras esperaba a que los demás lo terminaran. Tras un par de minutos de soledad vi que Li salía del aula y en cuanto nuestras miradas cruzaron observé cómo él cambiaba su expresión -de ser una calmada a una molesta- yo, sabiendo que lo mejor era ignorarlo, me di la vuelta y me puse a ver el cielo por la ventana que daba al patio de la escuela ubicado cuatro pisos abajo. En lo que enfocaba mi atención en las nubes, pude ver que él se paró cerca a donde yo estaba, y que sacó su celular del bolsillo. Por los sonidos que emitía el aparato supuse que se había puesto a jugar con él así que haciendo rodar mis ojos emití un suspiro; bueno, como ustedes podrán imaginarse aquella situación fue muy incómoda para mí y asumo que para él también, porque creo que a nadie le gusta estar cerca de personas que no te simpatizan, pero qué más podíamos hacer, estábamos obligados a permanecer ahí porque si no podían castigarnos.

Así que, ahí estaba yo, parada en un pasillo vacío con el ser que más disgustos me provocaba, y no sé si habrá sido suerte o no, pero a los diez minutos de estar ahí en ese silencio horrible e incómodo, salieron los tres amigos inseparables: Hiragizawa, Iesada y Kajiwara. Quienes al vernos a Li y a mí ahí solos en ese silencio incómodo, sonrieron y se codearon de un modo divertido como tramando algo y luego me saludaron

- ¡Hola Kinomoto!

- ¡Hola!- fue lo único que pude decir y luego me sentí medio incómoda porque era la única mujer entre los cuatro, así que opté por seguir viendo el cielo. Ellos fueron donde Li, quien guardó el celular y fue abrazado por Hiragizawa quien de inmediato lo comenzó a despeinar sonrientemente

- ¿Cómo estás, GALÁN?... ¿viste que Kinomoto salió antes que todos?…- tras preguntar aquello liberó a Li de su abrazo amical…

- Ah…- fue lo único que escuché decir a Li, pero no por ello dejé de notar que al hacerlo se puso tenso. Yo miré de reojo a los cuatro amigos y vi que Hiragizawa codeaba a Iesada y que luego volvía a saltar sobre Li abrazándolo

- ¡Vamos! Debemos felicitar a Kinomoto…- de pronto yo no podía creer lo que estaba pasando, pues todo ocurrió en un segundo.

Vi que Hiragizawa les guiñaba el ojo a sus otros dos amigos quienes de inmediato sonrieron y comprendieron lo que aquello significaba que en definitiva era algo que yo desconocía por completo; lo primero que hice fue ver a Li, pero me di cuenta de que simplemente su rostro era de sorpresa y confusión al igual que el mío ya que ninguno de los dos sabía lo que ellos tramaban. En aquel momento vi que Hiragizawa tomó el brazo izquierdo de Li y Kajiwara el derecho mientras Iesada se ponía detrás de los tres, luego vi que ellos traían al chino en mi dirección con los brazos abiertos… para cuando Li se dio cuenta de lo que estaban a punto de hacer esos tres comenzó a intentar frenar con sus pies pero era inútil porque ellos en colaboración eran más fuertes que él. Por otro lado, yo simplemente estaba paralizada y no podía moverme pues a diferencia de Li, aún no sabía exactamente lo que ellos planeaban hacer y sólo conseguí comprender lo que habían tramado para cuando Li estaba a dos pasos de distancia de mí, en ese preciso momento, al ver que ellos tenían los brazos de Li estirados hacia arriba y que los bajaban en dirección a mis hombros, recién caí en la cuenta de que lo que ellos estaban haciendo era provocar que él me abrazara, es por ello que para cuando sentí el contacto supe que ya era demasiado tarde para reaccionar y alejarme…

De inmediato sentí que mi rostro se sonrojaba por aquel hecho y lo peor de todo era que no podía moverme ni un poquito. Sin embargo, aquello no fue lo único que pasó pues para mi mala suerte justo en el momento en el que Li "me abrazó" por culpa de sus amigos, se abrieron las puertas del salón. Una puerta fue abierta por la maestra que lo hizo para avisarnos que ya podíamos entrar; y la otra, por nada más y nada menos que Nagano. Como podrán imaginar, en ese instante quise que la tierra me tragara enterita, realmente quise ser invisible o contar con la habilidad para desaparecerme, pues además de que con las puertas abiertas todos los demás alumnos que se encontraban en el aula veían aquella escena y que no quería ni imaginar lo que comenzarían a especular; estaba el hecho de que frente a mí estaba justamente Kiyoshi, el chico que tanto me gustaba, por el que yo moría y no era justo que precisamente él fuera testigo de tremenda escena que aunque fue originada por broma en realidad más parecía otra cosa…

No sé muy bien el porqué pero para mí ese abrazo fue larguísimo aunque sacando cuentas en verdad creo que fue muy breve pues todo sucedió muy rápido y fue casi de inmediato que Li sacó sus brazos y se puso muy serio, mientras miraba a Hiragizawa, Iesada y Kajiwara con odio, por esa mirada de seguro que la vida de esos tres corría peligro; sin embargo, a ellos parecía no importarles pues reían disimuladamente pero con muchas ganas… y rieron más cuando la Maestra nos dijo…

- Jóvenes por favor entren… no creí que saldrían para darse muestras de afecto, creo que eso deben guardarlo para cuando están en el receso…- ¡OH POR DIOS! En ese momento yo quería que me tragara la tierra por ¡segunda vez! ¿Por qué me tenía que pasar eso? Y ¿por qué con Li?... la vida no era para NADA JUSTA conmigo… y aunque estuve a punto de refutar el comentario de la Maestra preferí guardar silencio y no decir absolutamente nada pues conociendo a mis compañeros de aula, sabía perfectamente que eso no ayudaría en mucho…

De inmediato los cinco entramos al aula y en el recorrido que hice para ir hacia mi carpeta noté que por primera vez Kiyoshi Nagano fijaba su mirada en mí durante todo el trayecto. Pero había algo muy raro en el modo en que lo hacía, pues su mirada era extraña y jamás lo había visto mirar así a alguien, aquella mirada no sabía exactamente cómo catalogarla aunque lo que sí sé es que me producía mucha más vergüenza por lo ocurrido y parecía como si en parte fuera una mirada de reproche y molestia pero… ¿Por qué me miraría de ese modo? ¿Acaso a él le importaba lo que yo hiciera o dejara de hacer?...me di cuenta de que él se quedó viéndome hasta que tomé asiento, y en aquel instante me sentía alborotada y confundida sin saber qué pensar o qué decir, lo único que podía notar era que mi rostro estaba completamente rojo y que todos mis compañeros nos miraban sorprendidos mientras murmuraban en voz baja.

Poco a poco, comencé a caer en la cuenta de que la verdad es que también estaba muy nerviosa por lo que acababa de ocurrir en el pasillo por culpa de los tres amigos del mal- decidí catalogarlos así porque en verdad no sabía cómo justificar su actitud- y es que yo sabía perfectamente que ellos lo habían hecho con toda malicia y afán de molestarnos. Tomoyo al verme tomar asiento, sonrió con disimulo y yo asumí que ella fue la única que no había malinterpretado la situación y sabía perfectamente que aquella escena había sido provocada; sobre todo, porque ella tenía entero conocimiento de que yo jamás en la vida dejaría que Li me abrazara por voluntad propia. Además, ella tenía pleno conocimiento de lo poco agradable que resultaba mi presencia para Li y la mía para él, como para que anduviéramos por ahí dándonos abrazos de algún tipo…

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Ni bien sonó el timbre que indicaba el inicio del receso, me puse de pie de inmediato y lo primero que hice fue salir del salón en compañía de Tomoyo; y como no quería dar ningún tipo de explicación de lo ocurrido a nadie, decidimos ir a nuestro lugar secreto -el cual se encontraba cerca a la pista de atletismo- en donde había un árbol inmenso en el que solíamos recostarnos y por el que casi nadie solía transitar. Una vez ubicadas ahí le conté con lujo de detalles lo que en realidad había pasado.

- Bueno… a decir verdad yo supuse que algo así había sucedido porque me llevé una gran sorpresa al ver a Li abrazándote. Pero en cuanto noté a los tres amigos ahí de pie riendo con satisfacción supe que era producto de una broma suya…

- ¡Sí!... y ¿sabes qué es lo peor de todo?...- mi amiga asintió y me dio unas palmadas en la espalda- de ahora en adelante no podré evitar que los demás comiencen a especular tonterías sobre aquello… mira que fue el colmo escuchar decir que ¡Li me tenía abrazada porque no podía permanecer lejos de mí!… ¡dime si eso no es una exageración!... de verdad no comprendo ¿cómo es que los demás pueden creer que él está enamorado de mí?... De verdad es que cada vez creo que los demás están ciegos… ¡Ayyyyy qué rabia!- en ese momento de puro impulso comencé a golpear al aire para disminuir la frustración que me invadía por todo aquel malentendido y más cuando recordaba que Kiyoshi me había visto así de ese modo con Li…

- Es mejor que no hagas más caso a eso… ya verás que dentro de poco lo olvidarán. Además, recuerda que Li ha resultado ser muy popular entre las chicas y yo no dudo que dentro de poco comience a salir con alguna y cuando lo haga el resto dejará de hablar de ustedes…

- Ojalá y lo haga mañana mismo para que me dejen en paz con todas esas especulaciones sin sentido… de verdad me desagrada escuchar esa clase de comentarios… además… no me gusta que Kiyoshi piense que entre Li y yo existe algún tipo de relación…- suspiré con resignación y agregué- ¿sabes?… en ese momento mientras iba a mi asiento noté que él no dejaba de mirarme, pero su mirada era extraña… era como si me reprochara algo, como si estuviera molesto conmigo o una cosa así… pero… ¿por qué se podría haber molestado? ¿Acaso le hice algo?... aunque a decir verdad no sé si catalogarlo como eso pues jamás había visto aquella expresión en su rostro…

- Mmmm… lamentablemente yo no lo miré en ese momento, sino quizá podría ayudarte a descifrar aquella mirada… pero por lo que me dices al parecer él te miró de ese modo luego de que vio aquella escena, así que podría significar que…- en ese momento sonó la campana y la idea de Tomoyo quedó en el aire porque tuvimos que ir corriendo a nuestra aula sin darme tiempo de que pudiera preguntar qué era lo que ella había tenido en mente…

Ambas llegamos al salón sin mayores incidentes y luego de no poder disfrutar como es debido nuestro siguiente receso -por unos ejercicios de matemática que nos mantuvo ocupadas- llegó la hora de salida. Momento en el que lamentablemente tampoco pudimos continuar con nuestra conversación porque en la puerta del salón se nos unieron Naoko, Chiharu y Rika, con las que bajamos juntas hasta el primer piso…

- Sí, en realidad es muy difícil preparar ese tipo de postres, pero todo está en que sepas bien cómo administrar los ingredientes y el momento preciso en el que debes introducirlos…- en lo que bajábamos, Rika hablaba con tranquilidad sobre postres mientras que yo la escuchaba un tanto sorprendida por la habilidad con la que contaba para preparar postres y al mismo tiempo me sentía muy agradecida con mis amigas porque ellas fueron lo suficientemente delicadas como para evitar tocar el tema del supuesto "abrazo" entre Li y yo, ya que en verdad no tenía ánimos para escuchar comentarios al respecto y menos cuando durante todo el día había estado escuchando ¡CADA BARBARIDAD! Sobre aquello…

- Bueno… si tu lo dices, yo en verdad no tengo mucha habilidad para la cocina por eso que prefiero estar en mi habitación leyendo un buen libro y sobre todo si es que éste es de terror…- en aquel momento Tomoyo y yo nos limitábamos a escuchar el intercambio de opiniones entre nuestras amigas, pero de repente noté algo súper extraño y es que Chiharu de pronto se había detenido, asimismo, pude ver cómo su rostro adquiría un pequeño tono rosa mirando a alguien. En cuanto me vieron fijar mis ojos en Chiharu las demás también lo hicieron y al ver que ella miraba a alguien todas de inmediato fijamos la mirada en la dirección en la que nuestra amiga tenía la suya. Al hacerlo, pudimos percibir que a unos siete metros de distancia se encontraba un muchacho de pelo negro corto, él era alto, delgado y sonreía abiertamente mientras conversaba con otros amigos. Este muchacho al ver a Chiharu sonrió más… se despidió de sus acompañantes y se acercó a nuestro grupo…

- ¡Hola chiharu! Y ¡hola a todas!- la aludida lo miraba con detenimiento pero devolvió el saludo con cierta timidez

- Hola Takashi…- luego de que ella respondiera el saludo, nosotras también lo hicimos al unísono, pero de inmediato nos apartamos un poco de ambos para que pudieran conversar con tranquilidad aunque sí estábamos muy atentas a lo que ellos decían…

- ¿Vas para el taller de plástica?

- Sí, justo iba a dejar mis cosas en el casillero y sacar las que necesito para ir al taller…

- Ah bueno, en ese caso te acompaño… yo debo ir a dejar esto…- el joven levantó un sobre negro grande…

- ¿En serio?- él asintió y ella se puso más roja aún mientras agregó- en ese caso ¿podríamos ir juntos?…

- ¡Pues claro! Es más, si tú no lo proponías lo iba a hacer yo…- el joven comenzó a reír pero en eso se puso serio y nos miró- aunque…y ¿tus amigas?- en cuanto supimos que nos mencionó nosotros miramos a la pareja… Chiharu volteó a vernos

- No… en realidad la pobre Chiharu iba a tener que ir sola para sus clases porque nosotras no podíamos acompañarla… ¿cierto?- todas en conjunto asentimos ante el comentario hecho por Tomoyo. Cuando se estaban por ir ella volteó de nuevo con él y agregó

- Las veo mañana debo ir a clases

- Está bien… nos vemos mañana Chiharu…- dijimos todas… pero ella volvió a hablar

- ¡Por cierto!… él es Takashi Yamazaki, es de nuestro año, sólo que está en otro salón…- todas vimos al muchacho y sonreímos

- ¡Un gusto!- nos dijo él sonriendo con alegría y luego se fueron conversando amenamente. En lo personal, la impresión que me dejó él fue que se veía una persona bastante gentil y me alegraba mucho de que Chiharu encontrara a alguien así…

Tras dejar que ella se fuera y depositar nuestras cosas en nuestros respectivos casilleros nos despedimos, pues Rika debía ir de compras y Tomoyo al aeropuerto, mientras que Naoko tenía pensado ir a la biblioteca a leer. Yo de inmediato me dirigí con rapidez al patio de entrenamiento a buscar al maestro de educación física para ayudar con el tema de la rutina del grupo de porristas, él en cuanto me vio se acercó y sin decir mucho, comenzamos a discutir sobre la rutina y lo que debíamos quitar e incluir en ella. Estuvimos en eso por al menos una hora y media y luego me dijo

- Eso es todo por ahora Kinomoto, creo que ahora sí la rutina quedará perfecta… gracias por la ayuda…

- De nada maestro Tsunoda ya sabe que puede pedir mi ayuda cuando guste… ¡hasta luego!

Me despedí y salí caminando con tranquilidad en dirección a la puerta de salida de la escuela pero para ello debía cruzar la zona en donde se encontraba el campo de fútbol -en donde se suponía que los días miércoles había entrenamiento- aunque en ese momento no vi a nadie, por lo que supuse que el equipo de futbol ya debía de haber terminado de entrenar y de pronto me sentí aliviada pues tenía miedo de encontrarme nuevamente con los tres amigos del mal, quienes por cierto jugaban para el equipo de la escuela. Además, aunque sabía que Li no estaba en el equipo, por mero instinto de supervivencia, prefería no arriesgarme a toparme con ellos por si por esas casualidades de la vida él estaba con ellos. Por eso, por si las moscas, decidí pasar esa zona con la mayor rapidez posible, pero para cuando me acercaba para la parte en donde se encontraban las duchas de los hombres, escuché que varias voces se acercaban en dirección a donde yo me encontraba. Mi primera reacción fue entrar en pánico y no atinar a nada; sin embargo, de inmediato, tras tranquilizarme ligeramente agudicé mi sentido de la audición e identifiqué que entre ellas la voz de Hiragizawa resaltaba. Tras permanecer inmobil un pequeño instante, comencé a intentar identificar una forma de evitar ser vista y en cuanto reaccioné casi de inmediato busqué un lugar en donde esconderme, así que lo primero que hice fue ocultarme detrás de un árbol que era ligeramente grueso y que podía taparme tranquilamente…

- Sí, el entrenamiento ha sido duro hoy la verdad y el Maestro ha sido ¡demasiado cruel!- desde mi escondite miré que quienes estaban viniendo eran Hiraguizawa, Iesada, Kajiwara y Li. Los tres primeros traían puesto el uniforme de educación física y se veían agotados, mientras que el otro sólo caminaba ahí con tranquilidad sin hablar, solo escuchando. Asimismo, pude notar que el que estaba quejándose en ese momento era Iesada que por cierto se veía demasiado cansado y agitado, al menos, más que los otros dos…

- ¡Por favor! No ha sido tan duro el entrenamiento, lo que en realidad sucede es que eres un baboso por haberte metido una buena parranda ayer en la noche con esas chicas…- Hiragizawa al decirle eso a su amigo sonreía mientras le daba un empujón a modo de broma

- ¡Lo sé! Y por eso PROMETO no volver a hacerlo… pero de verdad no quiero volver a vivir un entrenamiento así de duro

- ¡Ya hombre! Mucho te vamos a creer si siempre dices lo mismo… ese cuento ya es conocido ¿sí o no Minoru?

- ¡Sí! Siempre es el mismo cuento y lo peor es que como eres muy egoísta, ni siquiera nos llamas para que te acompañemos… por lo que me parece MUY BIEN que te duela todo el cuerpo ahora

- Qué malos que son…

- Jajajaja ya, ya, ya… mejor cambiemos de tema…- Hiragizawa intervino ni bien vio que Minoru estaba a punto de refutar a Iesada- ¡hey!...esperen un momento… ¿qué acaso ese que viene por allá no es Takashi?- los cuatro miraron en la dirección en donde apuntaba Hiragizawa y de pronto acomodándome mejor desde mi escondite pude ver que en efecto era Yamazaki el que venía caminando solo pero con una enorme sonrisa en el rostro. En cuanto él los vio sonrió aún más y se acercó trotando hasta donde se encontraban ellos…

- ¡Habla hermano! ¿qué ha sido de tu vida? Desde que nos cambiaron de salón ya no te he vuelto a ver

- Sí Eriol, la verdad es que desde que ustedes han sido cambiados de aula ya nada es lo mismo…

- En realidad nosotros nos empinchamos demasiado cuando supimos que no te habían cambiado también a nuestro salón…ya no podemos hacer las mismas bromas legendarias…-Yamazaki sólo sonreía y en eso fijó la mirada en Li, en cuanto Hiragizawa lo notó dijo

- Pero qué maleducado soy… había olvidado que ustedes dos no se conocen…bueno, verás Takashi, Li es nuevo en la escuela recién lo acaban de transferir de China… pero creo que él estará de acuerdo en que le digas Shoaran- el aludido sonrió ligeramente y estiró su mano para saludar a Takashi mientras que él decía

- Mi nombre es Takashi y puedes llamarme así si gustas

- Mucho gusto… mi nombre es Shaoran Li pero no tengo problema en que me llames Shaoran- tras saludarse vi que Hiragizawa les daba palmadas en la espalda mientras sonreía complacido y luego preguntó al recién llegado

- Y por cierto, ¿de dónde vienes?

- Ah… pues vengo del taller de artes plásticas…- los tres amigos se comenzaron a reír al unísono mientras molestaban a Yamazaki con poses de delicados y yo rolé los ojos en señal de "qué infantiles son" pero de inmediato él comenzó a hablar- es que… me metí en ese taller porque me enteré que una chica que me interesa está en él…

- Ah… ¡con razón! Ya decía yo… oye pero qué conquistador nos has resultado Takashi… mira que entrar a un taller sólo para hablar más con una chica… pues digamos que nos dice mucho de ti… se ve que eres todo un conquistador

- ¡Eso sí hermano! Yo ni de loco haría algo como eso…

- Eso es porque eres demasiado estúpido Minoru

- Tú cállate Sasuke que no tienes autoridad moral para decir algo…

- Ya paren ustedes dos que parecen dos viejas cascarrabias cuando pelean…- los dos amigos dejaron de hablar y se miraron fijamente por un momento, mientras que Hiragizawa los volvía a ignorar y enfocaba su atención en Yamazaki- y dinos Takashi… ¿quién es la muchacha que te robó el corazón?

- Pues es una chica que está en su aula, se llama Chiharu Mihara… no sé si la conozcan

- ¡Claro que la conocemos!…- los otros dos amigos asintieron con cierta emoción- en ese caso… pues ¡déjanos felicitarte, eh!… ya que es una muchacha… mmm cómo decirlo…¡muy mona!

- Sí, es más... yo diría que está demasiado bue…- en ese momento vi que Iesada le tiraba un codazo en las costillas a Kajiwara para que no dijera más y él se limitó a sobarse la zona afectada sin replicar pues se había dado cuenta de que estuvo a punto de decir algo que no debía…

- Pues sí, es muy linda y la verdad es que debo admitir que me acerqué a ella porque me parecía muy guapa pero ahora que he tratado más con ella me he dado cuenta de que además de ser bella físicamente, también tiene una personalidad muy divertida y alegre y…

- Wow… hermano, sí que te has quedado flechado…

- Pues debo admitir que es así… además, no sé si soy demasiado optimista pero creo que voy por buen camino porque hoy, además de ir con ella a la clase, conocí a sus amigas y al parecer les caí bien…

- ¿Ah sí? Pues mira tú…- en cuanto Hiragizawa escuchó esa noticia miró de reojo a Li que estaba ahí de pie en silencio escuchando la conversación sin intervenir. En cuanto hizo aquello, fui testigo de que sus ojos se iluminaron, por lo que de inmediato supe que algo se le había ocurrido porque miró a sus dos amigos y los tres sonrieron en complicidad- y… de casualidad… ¿conociste a Sakura Kinomoto?- en cuanto escuché mi nombre sentí que me tiraban agua fría encima y es que ¿por qué Hiragizawa me mencionaba? ¿qué estaba tramando ahora?... Yamazaki se quedó pensando un momento y luego dijo

- Pues ahora que lo recuerdo no me presentó a sus amigas por sus nombres… pero eran cuatro chicas las que estaban con ella

- De seguro que ahí estaba Kinomoto… es la que tiene ojos verdes y el cabello castaño…- yo fijé mi mirada en Li y vi que su rostro adquiría un gesto de incomodidad total en cuanto escuchó mi nombre y yo también me sentí molesta y perturbada porque no me gustaba nadita que un grupo de chicos estuvieran hablando de mí

- Ah… me parece que sí… es una que tiene el cabello castaño largo y que posee unos hermosos ojos verdes que son muy expresivos y que brillan mucho…

- Exacto…- dijo Hiragizawa. Ante el comentario de Yamazaki me sentí ligeramente alagada pues debía reconocer que eso de hermosos ojos verdes me hicieron sentir feliz- esa misma… pero vaya que le echaste el ojo eh… cuidado que aquí mi querido amigo Shaoran se puede molestar, pues no sabes lo muy enamo…- en ese instante vi que Li saltaba sobre Hiragizawa y le tapaba la boca mientras le decía

- Ya deja de decir estupideces Eriol… estoy cansado de decirte que esa niña ¡no me gusta!- el muchacho se liberó de Li tras un pequeño forcejeo y luego volvió a sonreír, le guiñó el ojo y luego darle un pequeño empujón dijo

- Está bien, está bien… es que me resulta entretenido molestarte con Kinomoto sobre todo porque se ve que la "quieres tanto"- los demás jóvenes estaban ahí escuchando aquello con una sonrisa en los labios mientras asentían y despeinaban a Li. Por otro lado, con respecto a cómo me sentía, pues la verdad mis nervios iban en aumento y ni qué decir de la incomodidad que sentía por ser testigo de lo que ellos hablaban de mí ignorando que yo estaba escuchándolo todo…

- Pero ¡ya te he dicho que no es así!, es más creo haberte dejado bien en claro que es todo lo contrario… sabes perfectamente que esa chica me resulta…

- Ya sé que no la soportas… pero también te he dicho que no entiendo por qué es así…

- Pues no lo sé, simplemente es así…

- Oh vamos pero ni que ella fuera mala… según lo que escuché es una chica entretenida… claro, no es popular pero…

- A ver, a ver, Eriol… ¡un momento!... de cuándo acá a ti no te importa que una chica sea popular…- Iesada al preguntar aquello puso un rostro de confusión como si no pudiera creer lo que su amigo estuviera diciendo…- y además, no vengas con esos cuentos cuando tú mismo dijiste que ella no te parecía para nada atractiva… o es que ya te olvidaste que ese día recalcaste que ella carecía de gracia por cómo se viste y que es incómodo verla así sin ganas de quererse arreglar…

- Ya… pero es sólo eso, porque de lo que sí estoy seguro es de que si ella se arreglara un poco más, sólo un poco más, sería una preciosura de chica… además, sin ánimo de querer negar lo que dije o justificarlo, yo realicé ese comentario cuando no había tenido la oportunidad de verla tan de cerca… pero ahora que compartimos aula es más fácil observar sus atributos… o bueno hacerse a la idea porque con la ropa ancha que suele ponerse es muy difícil…

- ¡Cállate Eriol!… ya deja de decir esas cursilerías que ni tú mismo te las tragas…y por otro lado, por lo menos para mí Kinomoto no resulta para nada linda ni atractiva ni agraciada ni nada… no me gusta verla así toda desarreglada y con el pelo alborotado porque nunca se da tiempo de peinarse o si lo hace probablemente llega todo despeinado por las grandes corridas que da para llegar a tiempo a clase… asumo que eso tampoco le gusta a Li y a Minoru… y además, no sé porqué sigue viéndose así si tiene una amiga que está más buena que… en fin, debería aprender de Daidouji que es toda una muñeca… debería pedirle consejos de belleza, aunque dudo que con arreglo y todo llegue a verse linda…- hasta este punto, lo único que puedo decir de todo aquello que estaba escuchando sin proponérmelo es que sentía el corazón todo contraído al escuchar a Iesada diciendo eso de mí… ¡no saben cómo me dolían esas palabras!…

- Bueno, no sé ustedes pero a mí en lo personal, Kinomoto me parece adorable y lo más lindo de ella son sus ojos… se ve que tiene una belleza natural bastante hermosa…- en esta ocasión ni aquellas lindas palabras de Yamazaki lograron mitigar el dolor que sentía en el pecho…

- Takashi, pero es porque no la ves a diario…deberías de…

- ¡con un demonio! ¿Pueden dejar de hablar de ella? ¿qué acaso tiene que volverse el centro de la conversación?...- yo con los ojos llenos de lágrimas y queriendo morir en ese mismo momento y en aquel lugar agradecí la intervención de Li…pues creo que no podría haber soportado más tiempo seguir escuchando todos esos comentarios… ellos asintieron y se encogieron de hombros como diciendo que no les importaba terminar con esa conversación…

En ese momento, yo me quedé ahí viendo cómo los cinco entraban a las duchas a tomar un baño. En cuanto me percaté que se cerraba la puerta, las lágrimas comenzaron a derramarse por mi rostro y lo primero que hice fue salir de mi escondite a toda prisa e irme corriendo lo más rápido que pude de aquel lugar… el dolor que sentía en el pecho era extraño, nunca antes lo había sentido… jamás había cruzado por mi mente la posibilidad de que algo así pudiera afectarme tanto. Aunque pensándolo bien era la primera vez que escuchaba la opinión que los chicos tenían de mí y la experiencia había sido dolorosa.

Luego de correr un buen tramo inevitablemente me vino a la mente el recuerdo de Kiyoshi y de pronto me sentí estúpida… ¿cómo podía haber sido tan tonta? ¿Cómo pude creer que alguno de ellos pudiera fijarse en mí dejando de lado la apariencia física?... y sobre todo cuando hablaba de chicos como ellos, que eran populares y que vivían conquistando chicas lindas… además, no podía negar que el chico que me gustaba era igual de popular que Hiragizawa. Sí, Kiyoshi era muy popular entre las chicas de la escuela y siempre estaba rodeado de gente igual de popular que él, todos en su mayoría muchachos guapos e incluso chicas bellísimas… ¿por qué? ¿Por qué nunca pensé de ese modo? ¿Por qué consideré la posibilidad de que él pudiera fijarse algún día en mí así cómo me veo?...

POV – Shaoran

Pero qué molestos pueden resultar a veces los tres… por eso creo que hice bien en despedirme de ellos y dejarlos ahí para que se bañaran al igual que ha Takashi quien al parecer estaba entretenido hablando con ellos después de tiempo. Aprovechando la presencia de él, me despedí de ellos y mientras salía de las duchas después de informar, ni bien entramos, que yo ya me iba a casa, me puse a pensar en que estaba un poco cansado de estar en la escuela. Además, había perdido ya buen tiempo acompañándolos a su entrenamiento y tomando en cuenta que ahora era responsable de un cachorrito, pues lo mejor era que fuera a casa a cerciorarme de que todo estuviese bien. Sin embargo, cuando alcé la cabeza tras abrir la puerta de las duchas algo me dejó un tanto pasmado y es que vi pasar corriendo a toda prisa a una persona, más específicamente a una chica que… ¡un momento! Esa chica está usando un uniforme ancho y tiene el cabello castaño pero… ¿acaso es posible que pudiera tratarse ser Kinomoto? No, no creo que sea ella… aunque… esa silueta se le parece mucho, lástima que no pueda ver bien si es que es ella o no, pues con lo rápido que corre y lo lejos que está, es imposible distinguir bien de quien se trata… Aunque, ¡esperen! ¡esperen! si es que es ella… ¿por qué tiene tanta prisa? Y ¿de dónde viene?... a ver, a ver… en la mañana escuché que le decía a Daidouji que hoy tenía que verse con el instructor de las porristas… sí, de seguro viene de ahí… en aquel preciso momento me fijé la dirección en donde quedaban la zona de entrenamiento del grupo de porristas y me entró un frío por todo el cuerpo… ¿acaso es posible que ella cuando venía para acá escuchó lo que estuvimos hablando? Porque si es así… no quiero ni imaginar lo que debe estar pensando… ¡hey! Y a mí qué me importa lo que puede pensar ella si es una bestia salvaje… sí, si escuchó lo que dijimos pues me parece muy bien… aunque igual no es muy lindo escuchar algo como eso…pero… qué idiotez estoy diciendo… ¡no!, ¡no! y ¡no! Shaoran Li no puede sentirse mal por alguien que solo ha demostrado ser poco amable y… y mucho menos por ella que no ¡la soporto!… además, por su culpa ahora todos creen que hay algo entre nosotros… bueno, bueno, no por su culpa, porque ella no ha hecho nada para que los demás piensen eso, ya que en sí los verdaderos culpables son Eriol, Sasuke y Minoru…pero ella fue una tonta al no alejarse cuando vio lo que ellos pretendían hacer y en ese sentido sí es culpable… ¡qué horror! No puedo creer que la haya abrazado… sobre todo cuando sé lo poco que me agrada y eso no ha hecho más que empeorar las cosas entre nosotros… pues es recontra molesto oír esos rumores de que hay algo entre ambos. ¿Qué no se dan cuenta de lo poco que ambos nos soportamos? ¡CONDENADO ERIOL! ¡TODO ES CULPA SUYA! Y lo peor de todo es que luego viene a preguntarme sobre qué tal está el cuerpo de Kinomoto, como si yo hubiese prestado atención a aquello… bueno, sí percibí que es bien delgada y también que su cabello tiene un olor muy agradable… pero ¡nada más!... y no entiendo, ¿cómo se le ocurrió hacer esa broma?... en fin, será mejor que vaya a casa porque no quiero perder más tiempo y menos pensando en ella. Es así sin meditar más en el asunto, reanudé mi andar y fui hasta mi casa… pero sin poder evitarlo, en todo momento venía a mí la imagen de aquella muchacha que pasó corriendo cuando yo salía del cuarto de las duchas. De cierto modo debía admitir que hubiese querido que fuera cualquier persona menos Kinomoto… y es que en realidad me sentía un poco mal porque no debe resultar para nada agradable escuchar algo como eso…Ni bien llegué a casa vi al cachorro venir corriendo y me quedé ahí jugando con él…apartando de mi mente cualquier sentimiento de culpabilidad sobre lo ocurrido…

POV- Sakura

Cuando llegué a casa, me encontré con mi hermano quien al verme así en el estado en el que llegaba se asustó y es que al verme llorando pensó que algo me dolía… yo no quise decirle el motivo de mi tristeza y me limité a decirle que no era nada aunque estaba segura de que él no se creía aquello… así que sin más ni más subí corriendo a mi habitación y cerré la puerta para luego echarme sobre la cama y ponerme a llorar como loca… no sé en qué momento pasó pero de pronto vi que alguien estaba ahí parado cerca a mi cama y al alzar la mirada me di cuenta de que era mi hermano, cuando vi su rostro triste y preocupado, me sentí más triste y en mi desesperación por dar a conocer mis sentimientos le dije:

- Hermano… ¡soy estúpida!- de inmediato vi cómo él abría sus ojos de pura confusión por mi frase…

- De qué hablas…

- Es que… no sé… ¡de nada!, olvídalo- de pronto me arrepentí de haber intentado decirle lo que pasaba así que preferí no contarle nada…

- Sakura… por favor, dime ¿qué te pasa?- yo seguí llorando hasta que sentí que él apoyaba su mano sobre mi hombro… por primera vez sentía que él estaba siendo comprensivo y quizá fue eso lo que me llevó a decidir decirle lo que pensaba y me estaba pasando

- Hermano…lo que pasa es que me siento fea… no, no sólo me siento fea sino que ¡sé que soy fea!…

- Pero… - él cerró sus ojos como intentando contenerse, luego se sentó a mi costado y me abrazó y no saben lo bien que me sentí porque lo que más necesitaba en ese momento era un poco de afecto; asimismo, necesitaba de alguien que me hiciera sentir más tranquila… pero a pesar de eso, estaba decidida a dar a conocer lo que estaba pensando

- No digas que no hermano, porque yo sé que soy fea… y lo peor de todo es que viví creyendo que no era así… qué ilusa fui…

- Sakura… no pienses así… no eres fea, porque aunque yo nunca te lo diga, sé que eres linda…- en cuanto escuché aquello me quedé quieta unos segundos y luego miré a mi hermano quien tenía los ojos fijos en mi rostro…- es más, cada vez que te miro puedo ver con claridad el rostro de mamá, eres idéntica a ella y yo sé y tu también, que todos los que la conocieron piensan igual… yo no sé de donde sacaste esa idea pero quiero que tengas muy en claro que estás completamente equivocada…

- Pero hermano, entonces por qué nadie se fija en mí… ningún chico lo hace…

- Pues por mí mejor que sea así…- eso lo dijo en voz muy baja pero que yo pude escuchar perfectamente- pues eso no hace más que confirmar que todos los mocosos de tu escuela son unos tarados… porque están ciegos si no notan lo linda que eres…- escuchar decir todo aquello a Touya realmente me hacía sentir rara, aunque ligeramente feliz…y es que tomando en cuenta que él siempre había pertenecido al grupo de los chicos populares de las escuelas pues su apreciación me hizo sentir un poco mejor

- ¿De verdad crees que soy linda?- cuando le hice esa pregunta lo hice con timidez pues temía mucho escuchar algo feo

- Sí… es más, debo admitir que eres un monstruo muy lindo…- en cuanto oí aquello me volvieron a entrar ganas de llorar pero de alegría así que abracé fuertemente a mi hermano y luego le pregunté

- Y tú crees que deba no sé… cambiar mi forma de vestir y eso…- le consulté aquello porque de pronto recordé lo que Tomoyo me había dicho sobre lo de hacerme un pequeño cambio y además, porque los comentarios que Hiragizawa y sus amigos hicieron se referían más que nada a que me arreglaba poco…

- Mmm pues eso sólo debes hacer si así lo quieres tú, porque en realidad eso no debería ser tan importante, pero comprendo que las adolescentes siempre quieren arreglarse, así que si tú quieres hacerlo estaría bien… ¡Ah! pero eso sí, nada de estar andando por ahí con ropa demasiado insinuante

- ¡Ay Touya! ¿cómo se te ocurre decir eso?

- Sólo digo, es que ahora hay cada adolescente… en fin…es tu decisión Sakura, si te sentirás mejor haciéndolo pues está bien finalmente eso no te cambia en lo interior ¿no? Tu siempre debes seguir siendo tú, sólo que un poco mejor vestida… ¡Ah! Y antes que lo olvide, por favor te pido que siempre tengas en cuenta que eres hija de Nadeshiko Kinomoto una mujer bellísima a quien tuviste la suerte de parecerte… no dudes para nada de lo linda que eres Sakura… y ya sabes, sólo si quieres, estaría bien que renovaras tu estilo…- Mi hermano se puso de pie, me dio una palmadas en la cabeza y luego salió de mi habitación… pero antes de cerrar la puerta dijo- creo que será mejor que no vayamos hoy al doctor… con esa cara que traes por llorar, probablemente terminará espantado

De pronto, todo el cariño que sentía por hacia mi hermano se esfumó y sentí brotar una gran vena en mi frente… ¡por qué tenía que ser espeso!... en cuanto él me dejó sola me quedé sentada sobre mi cama abrazando mis rodillas mientras miraba la foto de mi madre que tenía en el velador, la cogí la miré con detenimiento y mientras la abrazaba de pronto tomé una determinación y para ello debía llamar a mi mejor amiga Tomoyo…

CONTINUARÁ…


NOTAS DE LA AUTORA: HEY! HOLA A TODOS! Jejeje hasta aquí llega este capítulo, en realidad quería continuarlo, pero creo que se haría más largo así que tomando en cuenta que me he propuesto no hacer tan extensos los capítulos, lo demás lo guardo para el que viene… espero que les haya gustado :D la verdad es que no sé qué tal me quedó, pero lo que sí puedo decir es que era un tanto necesario exponer a nuestra protagonista a ésta situación para que de una buena vez se animara para hacer algo al respecto con su aspecto… o ustedes ¿qué opinan? Y bueno… nuevamente creo que los estoy haciendo esperar mucho por el día del encuentro de grupo pero ahora sí puedo decir que éste tan esperado encuentro se dará en el capítulo que viene, sea como sea jojojojojo y también, qué sucedió con Shaoran y Kiyoshi? cómo está eso de que el primero se ablanda un poco ante la posibilidad de que haya sido Sakura la que escuchara la conversación? y cómo está eso de que el segundo se pone extraño cuando ve el "abrazo"entre Shaoran y Sakura?... uy uy uyyy jajjaja la cuestión se pone candente, ya pronto se sabrá qué es lo que sucede… ahora, por otro lado, nuevamente quiero agradecerles por todo el ánimo que me dan con sus reviews… como ya lo dije… ¡me encanta leerlos!siempreMe alegran mucho el día... de verdad, gracias, gracias, mil gracias … así también, agradezco el que me agreguen a su lista de autores favoritos y de historias favoritas como también a sus alertas…. Y pues nada, les prometo que el siguiente capítulo caerá pronto, así que esperen con paciencia… por ahora me despidooooo bye bye byee :)

ah! y me olvidaba... espero poder actualizar el fin de semana :) así que esperen pacientemente XD