Capítulo 7: ¡Sencillamente no puedo explicar lo que siento!
Parte II
Antes de bajar del carro en el que prácticamente, por insistencia de Tomoyo, me vi obligada a llegar a casa de Hiragizawa me puse a recordar todo lo que acababa de ocurrir hace apenas un par de horas.
Ese mismo día pero horas antes:
Hoy en la mañana muy temprano, cuando aún no me despertaba, escuché a lo lejos que sonó el teléfono de casa y como sospecharán bien no fui yo quien fue a contestar, pues en verdad en aquel momento en lo único que pensaba era en seguir durmiendo por al menos un par de minutos más antes de ir a cambiarme para ir a la escuela. Sin embargo, luego de un par de minutos Touya apareció al costado de mi cama y en lo que me sacudía con fuerza para despertarme me dijo
- Monstruo… ¡monstruo despierta! tienes una llamada de Tomoyo, dice que es urgente…- en cuanto escuché la palabra "urgente" mi cerebro se vio obligado a reaccionar y en realidad ni yo misma sé cómo abrí los ojos pero lo hice, al hacerlo vi que mi hermano salía de mi habitación por lo que aproveché esos segundos para estirarme un poco y luego de que me sentí ligeramente más despierta tomé el teléfono y dije
- ¿Aló, Tomoyo? ¿sucede algo malo? ¿estás bien?
- Sakura, no me sucede nada malo y siento mucho tener que despertarte tan temprano pero en verdad es importante que te despiertes ¡ya!- yo, que luchaba con mi cerebro por mantenerme atenta a lo que decía mi amiga, bostecé mientras le decía
- No entiendo a qué te refieres…
- Jajajajjajaja… ay Sakura… pero qué despistada eres… no me digas que olvidaste que hoy iríamos al salón de belleza para que te hicieran el corte de cabello…- en cuanto las palabras dichas por Tomoyo fueron procesadas por las escasas neuronas que se encontraban despiertas en aquel momento, sentí con claridad como los nervios se apoderaban de mí y todo rezago de sueño desaparecía. Es así que de inmediato me puse de pie y vi la hora
- Pero… pero… no que iríamos saliendo de clases…
- Sí, ese era el plan inicial pero si vamos después de clases tendremos que hacer todo muy rápido y no quiero que por eso algo no salga bien, así que pensando en todo ello ayer por la noche llamé a la maestra de cocina y le dije si nos permitía ausentarnos éste sábado a la clase con la condición de que la recuperemos entre semana y ella accedió, al igual que el profesor de educación física, quien por cierto me dijo que no teníamos que recuperar nada porque sabe lo muy buena alumna que eres en su clase… así que asunto solucionado y hoy no tendremos que ir a clases así que apresúrate que en media hora paso por tu casa… ¡adiós!- en cuanto quise hablar me di con la sorpresa de que mi amiga ya había cortado la comunicación, por lo que asumí que hizo eso para que yo no pudiera protestar
Tras alistarme con cierta lentitud escuché que el timbre sonaba por lo que de inmediato tuve que terminar de ponerme el pantalón, bajé corriendo las escaleras y fui a abrir la puerta, ya desde ahí le dije a mi hermano que me iba y sin dar mayor explicación corrí hacia el carro en donde Tomoyo me esperaba.
Lo que pasó luego de aquel momento, en verdad es muy largo de relatar, por lo que se los resumiré rápidamente. Cuando llegamos al salón de belleza, lugar al que habitualmente Tomoyo y su mamá asistían y en el que eran clientes estrella, fuimos rodeadas por un grupo de señoritas uniformadas que tras intercambiar unas cuantas palabras con Tomoyo se me acercaron y tras saludarme educadamente me invitaron a seguirlas; algo que evidentemente hice por lo que al menos por un par de horas me vi sometida a diversos tratamientos de belleza, desde masajes relajantes hasta exfoliación corporal. Es por ello que, algo que no puedo negar es que todas aquellas atenciones a las que por primera vez me sometía eran verdaderamente agradables y es que ahí me hacían sentir como una verdadera princesa y si a eso le agregamos el hecho de que cada cierto tiempo ellas me salían con frases como "pero qué piel para más suave tienes" o "!qué lindo cutis!" pues la verdad es que no era para menos que no quisiera salir de aquel lugar… Luego de todas aquellas atenciones pasé a un cuarto en donde se encontraba un joven muy alto y delgado que en cuanto me vio entrar sonrió y me dijo
- ¡Pero qué hermosa eres! En definitiva no tendremos que hacer mucho contigo porque tú belleza es completamente natural… así que lo único en lo que debo pensar es en el tipo de corte que te hará ver más hermosa de lo que en verdad eres…- yo sólo atinaba a sonreír y asentir, pues en realidad no sabía qué decir en respuesta a aquellos comentarios.
A ciencia cierta no sé qué cuanto tiempo transcurrió pero cuando menos lo imaginé vi que el joven estilista sonrió y me volteó hacia el espejo para que pudiera verme; al hacerlo, sólo atiné a abrir la boca y poner un gesto de sorpresa pues jamás imaginé que yo pudiera verme así de linda; de inmediato sentí que mi corazón comenzaba a latir rápidamente y que todo mi interior comenzaba a llenarse de una alegría nunca antes experimentada que de un modo un tanto inesperado me llevó a derramar un par de lágrimas. Por lo que giré para ver al joven que me hizo el corte y lo abracé con fuerza y le dije
- ¡GRACIAS!... aún no puedo creer que esa chica pueda ser yo… de verdad ¡MUCHAS GRACIAS!...
- ¡Tranquilízate mi niña!... que lo único que yo hice fue crear un buen marco para decorar una pintura tan bella…- en lo que me decía aquello me acarició el rostro y ante aquellas palabras yo le sonreí y él me devolvió la sonrisa con un gesto de ternura en el rostro- en realidad eres muy bella y me sorprende que no lo hayas notado hasta hoy… pero eso debe cambiar ¡ya mismo!... pues sé que muchas matarían por poseer la belleza que tú tienes…
En cuanto salí de aquella habitación fui a ver a Tomoyo quien me estaba esperando en la cafetería del lugar. Al entrar noté cómo la mirada de las personas que se encontraban ahí se posaban en mí y al no estar tan acostumbrada a ello me sonrojé mucho; sin embargo, aún cuando en mi interior me moría de ganas de salir corriendo del lugar me armé de valor y con mucho esfuerzo dirigí mi mirada hacia donde se encontraba sentada Tomoyo, quien en ese momento estaba en compañía de Taro. Ambos estaban sentados dándome la espalda por lo que me acerqué a ellos sin que lo notaran y al llegar dije: ¡Bu!... ante lo cual ambos reaccionaron dando un brinco por el susto, el cual no duró mucho pues en cuanto me vieron abrieron la boca y me dijeron al unísono
- ¡Pero qué linda te ves!- y como imaginarán esa frase también provocó en mí un sonrojo que fue incrementando a medida que ambos iban dando opiniones sobre mí…
- Sakura… ¡estás divina! ¡espectacular! ¡podrías ser una top model!... ¿sí o no, Taro?
- ¡Pues déjame darte toda la razón!... en realidad estás muy linda, Sakura…
- Chicos… en realidad no es para tanto…
- ¿Qué no es para tanto?... por favor Sakura… estás demasiado linda… y no quiero ni imaginar lo bella que te verás cuando te pongas la ropa que escogí para ti… ¡ay! No aguanto más… ¡vámonos inmediatamente a mi casa para que te cambies y para terminar de arreglarte!...- en menos de un minuto Tomoyo cogió sus cosas y cuando menos lo imaginé ya estábamos en el coche de ella camino a su casa…
Situación actual: exterior de la Mansión Hiragizawa
Con los nervios de punta y una serie indescifrable de emociones estaba ahí de pie esperando a que alguien me abriera la puerta para entrar. En ese instante en lo único que podía pensar era que dentro de poco podría por fin ver el rostro que pondría Kiyoshi en cuanto me viera con éste nuevo look. Y es que siendo bien sinceros, no me importaba mucho la reacción del resto para con mi nuevo aspecto pues para mí, lo único verdaderamente importante era que él por al menos un par de segundos pudiera verme de un modo distinto… sé que puede sonar un poco desesperado de mi parte, pero en verdad es algo que no puedo negar ni esconder, pues si soy muy honesta conmigo misma, dentro de mí existe una gran ilusión de que él pueda fijarse en mi; deseo poder ser atractiva para él y eso es todo lo que quiero.
No sé cuánto tiempo pasó, pero sin que lo previera la puerta se abrió y de inmediato comencé a sentir claramente cómo mi corazón comenzaba a palpitar con mayor rapidez y fuerza, al mismo tiempo que mis manos empezaron a sudar y ponerse frías e inevitablemente también estaba el hecho de que un pequeño temblor nervioso invadió todo mi cuerpo… sin embargo, al ver que quien estaba frente a mí era mi mejor amiga Tomoyo, hizo que el nerviosismo disminuyera ligeramente
- ¡Sakura, qué bueno que no tardaste más en entrar!… ya me estaba asustando porque pensé que de pronto te habías arrepentido y te habías ido… pero en fin, lo importante es que ya estés aquí y que dentro de poco podremos ver el gesto que ponen…- ella tomó mis manos y sonrió con ternura, pero de pronto vi que en su rostro se dibujó un gesto de preocupación- Sakura… estás muy helada y también estás temblando… ¿te sientes bien?
- Eh… pu… pues… sí… sí, estoy…bi...bien…a…aun…aunque no…pu… puedo negar que ¡Es…estoy muy nerviosa!… y no sé có…cómo contro…controlar el tem… temblor de mi cuer…cuerpo…. ¡ayúdame Tomoyo!- lo único que pude ver en su rostro fue un gesto de ternura y comprensión por mi estado, por lo que me dio un fuerte abrazo que para mí fue muy reconfortante
- ¡No hay nada de qué temer! Pues ya te dije que te ves ¡DIVINA! Y eso es algo que nadie podrá negar en cuanto te vea… mucho menos ellos a quienes te aseguro dejarás con la boca abierta… además, no olvides que ya hemos planeado todo, así que tú tranquilízate y anímate… - al ver que mis nervios aún me tenían presa me sonrió y dándome unas palmadas en la espalda me dijo- sonríe un poco para que se te pasen los nervios…- yo asentí tímidamente, cerré los ojos y respiré hondo mientras comenzaba caminar… debido a que mi cuerpo aún temblaba decidí que lo mejor era distraer un poco mi mente así que comencé a analizar la casa de Hiragizawa y al hacerlo noté que era bellísima… pero sobre todo, muy lujosa… Tomoyo iba a mi costado sonriendo en lo que yo le daba mi apreciación sobre la casa de nuestro compañero y cuando menos me lo imaginé vi que Hiragizawa salía de una habitación…
En cuanto me vio pude ver claramente cómo su rostro cambiaba de un gesto relajado a uno de sorpresa y hasta me atrevería a decir que de admiración, pero dudé que eso pudiera ser posible, así que para cortar el hielo que se formó producto de un contacto de miradas sin que hubiera de por miedo un intercambio de palabras, lo primero que se me ocurrió hacer fue hablar
- ¡Buenas tardes Hiragizawa! Déjame decirte que tienes una casa muy linda...- cuando hablé me sorprendí mucho al notar que, pese a los nervios de los que era presa, mi voz sonaba tranquila aunque un poco avergonzada; sin embargo, en ese momento realmente no me importó mucho porque la verdad era que ni siquiera me había creído capaz de poder armar una oración sabiéndome victima de los nervios… por otro lado, percibí que a él le costó unos cuantos segundos reaccionar para luego poder dar una respuesta a mi comentario
- Eh… pu… pues…Gra… gracias, Kino…moto…- al notar el modo tan entrecortado en el que Hiragizawa me daba una respuesta sonreí y miré a Tomoyo quien me devolvió la sonrisa en lo que ponía en su rostro un gesto que decía "¡te lo dije!"… y sin pronunciar comentario alguno, volví a mirar a mi compañero. Quien por cierto, se había parado a un costado de la puerta de aquella habitación con los ojos fijos en mí e invitándonos a pasar con sus manos.
Tomoyo y yo reanudamos nuestro andar y nuevamente pude percibir que los nervios aún seguían apoderándose de mi cuerpo; sin embargo, preferí ignorarlos y ser valiente, así que ni bien puse un pie dentro de la habitación pasé la vista por el rostro de cada uno de los presentes… empecé por Kajiwara que me miraba con la boca ligeramente abierta y los ojos ¿iluminados? En realidad no sé cómo calificarlos pero lo que sí sé es que le daban a su rostro un gesto muy cómico; sin embargo, a pesar de eso no pude dejar de sentirme ligeramente sonrojada por aquella mirada suya clavada en mi rostro y menos cuando vi cómo sus ojos se deslizaron desde mis pies a la cabeza. Es así que con el fin de no dejarme intimidar por aquella forma tan peculiar de ser examinada decidí que lo mejor era posar mis ojos en Iesada, y al hacerlo pude ver que él tenía los ojos bien abiertos y que la posición de su cuerpo era muy extraña pues tenía los brazos bien estirados hacia los costados, aparentemente había estado estirándose cuando entré y al verme se quedó exactamente en esa posición, algo que al igual que en el primer caso, me causó mucha gracia y produjo que me sintiera ligeramente avergonzada. Sin embargo, la mirada de ambos muchachos no se comparaban en nada con la mirada que Li me dio. En cuanto mis ojos comenzaron a dirigirse en la dirección en la que él se encontraba, sentí que recién venía la parte más difícil… y efectivamente no me equivocaba, porque me fue demasiado difícil ver su rostro, y es que él estaba sentado mirándome con un gesto bastante neutral y serio, pero… aquella seriedad y neutralidad era extraña pues estaba segura de que había algo más en ella, el modo en cómo me observaba era muy pero muy profundo. Él tenía la mirada muy fija en mí, sentía como si mirara más allá de lo que los demás lo hacían, era como si me estuviera leyendo la mente, hecho que hizo que me sintiera muy ¡INTIMIDADA! Y es que no estaba acostumbrada a ver aquel tipo de mirada en él, pues lo normal era que siempre tuviera el ceño fruncido y su gesto típico de incomodidad evidente. Sin embargo, en aquel momento ninguna de esas dos habituales reacciones a las que ya me había acostumbrado estaban presentes en su rostro, por el contrario su mirada era muy profunda y calmada era como si él estuviera completamente concentrado, en medio de un análisis minucioso… lo que me llevó a pensar: ¿acaso me está analizando?... en cuanto pensé en aquella posibilidad un gran calor comenzó a invadir mi cuerpo y es por eso que de inmediato desvié mi vista de su rostro y posé mi mirada en el piso, no sin antes comenzar a sentir que mi rostro se sonrojaba aún más…
Tras hacer eso me arrepentí pues de alguna manera sentía como si hubiera sido vencida por él y eso era algo que me producía una tremenda incomodidad. Además, me sentía estúpida pues dejé que él alejara de mi mente mi meta principal, que consistía en concentrarme en la presencia de Kiyoshi. Por lo que inmediatamente alcé la vista, lo busqué con la mirada y me di cuenta de que él no se encontraba en la habitación. Luego de que reinara un silencio incómodo Tomoyo propuso que nos sentáramos para dar inicio a la reunión de grupo algo que no saben lo mucho que me tranquilizó pues no se imaginan las ganas que tenía por dejar de ser el centro de atención de todos los presentes, sobre todo de Li, que aún tenía su mirada fija en mí y era la que más intimidada me hacía sentir pues era muy penetrante… Sin embargo, en cuanto tomé asiento pude notar que muy a mi pesar todas las miradas aún seguían posadas en mí y eso no me permitía ser capaz de poder mirar a otro lado que no fueran mis manos, lo que no hacía más que confirmarme el hecho de que en efecto para mí sería muy difícil acostumbrarme a todo aquel cambio y que me costaría mucho aprender a soportar ser el centro de atención. Tras unos breves segundos de silencio vi de reojo que Li se movía en su sitio y que luego miraba a sus amigos, tiempo en el que aproveché para susurrarle a mi amiga:
- Tomoyo…
- Dime…
- Él no viene…
- ¿quién?...
- Kiyoshi…aún no ha llegado…- mi amiga miró a su alrededor y luego sonriendo agregó
- Tienes razón… me había olvidado por un momento que él también debía estar presente en ésta reunión… pero tú tranquila, no creo que tarde en llegar…
En cuanto Hiragizawa volvió a tomar la palabra salí de mi ensimismamiento y decidí prestar atención a lo que él decía y cuando creí escuchar mal, él y su amigo me alagaron, lo que hizo que me sonrojara más de lo que ya estaba. Tras hacer eso, Hiragizawa propuso que iniciáramos con el trabajo de una buena vez, a lo que Tomoyo reaccionó diciendo que al no llegar Kiyoshi quizá no era conveniente que comenzáramos sin él, hecho que evidentemente incomodó al dueño de casa pues no le gustaba que el resto defendiera a su archi-enemigo; sin embargo, se pudo percibir que aún a su pesar se controló mucho y explicando que al ser un trabajo extenso el que debíamos realizar pues lo mejor era que diéramos inicio a ello y que ya luego pusiéramos al día a Kiyoshi con los avances. Como todos se mostraron de acuerdo con aquella propuesta nos dedicamos a lanzar una serie de propuestas y a debatir las ventajas y desventajas que existían en cada una para llevar a cabo la investigación.
En lo que aquella situación se deba, por momentos mi mente divagaba en diversos pensamientos y es que debo decir que no puedo acostumbrarme al hecho de que las personas que me conocen se me queden viendo con cara de sorpresa, pues para mí eso resulta es demasiado ¡INTIMIDANTE!. Soy consciente de que ya me había hecho una idea de las consecuencias que inevitablemente tendría que soportar pero en verdad nada de lo que había imaginado se parecía a lo que en esos momentos estaba viviendo y sintiendo…
En primer lugar, jamás pasó por mi mente ver el gesto de sorpresa que pusieron mis compañeros de grupo al verme aparecer y es que sin ánimo de aparentar ser vanidosa o algo por el estilo, déjenme decirles que se veían completamente ¡IDIOTIZADOS! Y eso me da mucha gracia pues jamás había podido ser testigo de tremendo gesto en el rostro de un chico y que me haya tocado presenciarlo en los chicos más populares de la escuela en cierto modo me hizo sentir alagada y especial jajajajajaj… Más aún si tomo en cuenta que soy yo quien provoca que ellos reaccionen de ese modo… y eso me lleva a pensar en que en verdad aún no puedo creer que sea atractiva y bonita para el resto, pues como bien sabemos, por lo general siempre había pasado desapercibida en los lugares por los que transitaba y que aquello dejara de ser así, de alguna manera me gustaba y ¡MUCHO!, pero al mismo tiempo no podía negar que me asustaba… las razones por las que estaba sintiendo eso no las entiendo bien y aunque he tratado de darle un sentido en verdad hasta ahora no he podido, lo único que se me ha ocurrido es pensar que ese temor se debe a que no sé si en realidad me guste el nuevo rumbo que tomará mi vida después de éste cambio puesto que algo me dice que a partir de ahora nada será lo mismo para mí…
Después de aproximadamente una media hora, nos enfrascamos en un debate interesante sobre lo que en realidad debíamos investigar… y no puedo dejar de recalcar que durante ese tiempo me sentí ligeramente cómoda porque ya no era el centro de atención, aunque de todos modos siempre veía cómo Li me miraba de rato en rato del mismo modo que lo hizo al momento que entré… al darme cuenta de que decidieron elegir mi propuesta como tema de investigación me sentí muy feliz y alagada… sin embargo, en lo que disfrutaba de esa sensación de satisfacción interna y orgullo, escuché que notificaban a Hiragizawa sobre la llegada de Kiyoshi y al ver el rostro del primero sentí miedo porque era evidente que le resultaba demasiado incómodo el sólo escuchar su nombre… minutos después él apareció en la puerta…
Luego de un rato de constante debate y de que decidieran aprobar mi propuesta como la que se desarrollaría como tema de investigación, se anunció la llegada de Kiyoshi. Hecho que provocó un cambio en todos y es que por mi parte no puedo negar que ante tal anuncio mi corazón comenzó a acelerarse y como sentía que éste podía salirse de mi pecho, lo único que pude atinar a hacer en ese momento fue a mirar a mi alrededor y al hacerlo pude notar como la atmosfera se volvía muy pero muy ¡TENSA!, sobre todo si hablamos de Hiragizawa, Iesada y Kajiwara quienes traían un gesto de seriedad extrema, aunque los dos último se veían más preocupados por el primero, quien evidentemente traía una mirada asesina…
No pude evitar sentir un poco de temor por lo que pudiera ocurrir ahí pero en cuanto lo vi aparecer ese temor desapareció y en su lugar pude percibir que mi corazón comenzaba a palpitar con fuerza, como cuando acababa de entrar a la casa de Hiragizawa, pero al mismo tiempo una felicidad ya muy conocida y adictiva se apoderaba de todo mi ser… y cómo evitar sentir todo aquello si es que su sola presencia producía que todos esos sentimientos brotaran con naturalidad. Asimismo, aún cuando no quería que el resto notara lo mucho que él me gustaba no podía evitar seguirlo con la mirada en todo momento, por lo que desde que puso un pie en la habitación hasta que tomó asiento no dejé de observarlo, lo que me permitió notar que ni bien entró a aquel lugar él se esforzaba por ignorar a todos a su alrededor pero que sobre todo se esforzaba por obviar la existencia de Hiragizawa y pude notar con claridad que él también estaba muy tenso por aquel encuentro.
Sin embargo, toda la felicidad de la que era presa en aquel instante se desvaneció por completo en cuanto vi cómo ni bien se instaló en una silla y prendió su computadora fijó su mirada sólo en el rostro de Tomoyo ignorándome completamente, sin notar mi presencia, sin siquiera dignarse a verme por al menos un segundo… al ver aquello, de inmediato sentí cómo una estaca se clavaba en mi corazón produciéndome una gran herida que no hacía más que doler fuertemente; asimismo, una gran tristeza se apoderó de mí y sentía cómo poco a poco mi corazón se partía en dos… traté de disimular pero no sé si finalmente lo hice bien pues en verdad ¡me dolía mucho!...
- Y bien… ¿en qué van?- escuché que le preguntó a Tomoyo en medio de aquel tan incómodo silencio, mientras que yo me moría por dentro.
En aquel momento sintiéndome muy mal desvié ligeramente mi mirada hacia un lado y al hacerlo pude ver que Li me observaba fijamente y eso hizo que me sintiera peor, pues no me gustaba que fuera testigo de mi presente estado anímico por lo que de inmediato bajé la vista para así dejar de sentirme observada por él y sobre todo, para no darle el gusto de disfrutar de mi tan evidente y ridícula tristeza. Tras un par de segundos en los que me había sumergido en una serie de pensamientos negativos escuché a mi amiga mencionarme en la conversación que mantenía con Kiyoshi, por lo que inmediatamente levanté la mirada y al hacerlo pude ser testigo del momento en el que él dejaba de ver a Tomoyo para luego lentamente fijar sus ojos en los mi rostro y aunque el nerviosismo volvía a apoderarse de mí, eso no evitaba que yo dejara de verlo fijamente; más cuando era testigo del modo en cómo sus ojos cambiaban de la neutralidad a la sorpresa sobrevenida con admiración… Y NO SABEN LO FELIZ QUE ME SENTÍ EN ESE INSTANTE, si hubiera sido por mí en aquel preciso momento me hubiese puesto a saltar de felicidad pues POR FIN pude ver en sus ojos aquel brillo que sólo brotaba cuando él observaba a alguien que cautivaba su atención de un modo positivo… y sin darme cuenta, de pronto me sentí atrapada por su mirada por su sola presencia y todo a mi alrededor desapareció y dejó de tener sentido más cuando me vi envuelta por su tan cautivadora voz, la que brotaba de sus labios, los mismos que formaban aquellas palabras que por primera vez sonaban un poco tímidas y estaban dirigidas para mí… sí, por fin YO (SAKURA KINOMOTO) intercambiaba palabras con KIYOSHI NAGANO de un modo en el que nunca antes lo habíamos hecho y es por eso que la felicidad, que era producto de toda esa situación, se apoderó de mi cuerpo y más aún cuando noté que él se mostraba de cierto modo nervioso y hasta un poco desconcertado por verme… en ningún momento nuestras miradas dejaron de establecer contacto y aunque yo me sentía torpe, de todos modos me esforzaba por darle una respuesta clara…
La magia que experimenté al cruzar miradas con él fue maravillosa, muy similar a lo que en muchas ocasiones había imaginado… y el intercambio de palabras que mantuvimos fue sencillamente especial pues aunque el contenido no era el que más deseaba de todos modos todo ese nerviosismo experimentado por ambos hizo que aquella conversación se volviera singular, envolvente y hasta adictiva pues no quería que por nada del mundo aquello terminara. Sin embargo, en cuanto Hiragizawa intervino cortó aquel mundo apartado y mágico en el que me había quedado sumergida por algunos minutos. En ese instante desee con todas mis fuerzas que Hiragizawa nunca hubiese abierto la boca y ese deseo aumentó cuando pude ver que ambos estuvieron a punto de agarrarse a golpes producto de las provocaciones del dueño de casa, hecho que felizmente gracias a la precisa intervención de Tomoyo no se dio pues de lo contrario no sé lo que habría ocurrido ahí y no quería ni imaginarlo.
De un momento a otro y sin saber muy bien cómo se llegó a ese acuerdo escuché que tendría que hacer un pequeño grupo con Tomoyo y Kiyoshi, hecho que alteró mi autocontrol pues comencé a temblar y no sabía cómo actuar ni nada, me sentía TORPE, completamente TORPE Y AOTLONDRADA. Al tomar asiento a su lado noté que él fijaba su mirada en mí y sin que yo pudiera evitarlo también fijé mis ojos en los suyos y ambos nos quedamos un corto tiempo viéndonos mutuamente hasta que él sonrió de un modo que jamás creí podría ver… pues aunque esa sonrisa ya se la había visto antes NUNCA imaginé que algún día él la pudiera esbozar para mí…
- Eh… chicos… debo ir un momento al servicio higiénico… ya regreso…- hasta ese momento no había percibido la presencia de mi amiga así que ni bien la oí hablar quité la mirada y busqué la suya… ella que se había sentado a mi otro costado me miraba sonriente, tras dar unos pasos y ubicarse detrás de él me guiñó el ojo y sin decir más se fue dejándonos solos… hecho que no hizo más que generarme un ataque de pánico...
- Y… bueno… eh… ¿qué me cuentas?- yo que por los nervios había decidido posar mi mirada sobre algún punto de la mesa me sobresalté pues no pensé que él me hiciera el habla hasta que Tomoyo regresara y al mirarlo nuevamente le dije…
- Eh… pues no mucho… y ¿tú?
- Igual…- aquella situación era por demás incómoda y complicada, yo no sabía cómo manejarla, no sabía cómo entablar una conversación y es que él había dado el primer paso y ahora yo no sabía cómo continuar. No sabía qué decir y me sentí mal pues mi respuesta había sido muy cortante. El problema era que ahora no sabía cómo mejorarla, no quería que esa oportunidad se desperdiciara pero en verdad no encontraba la manera más adecuada de arreglar "el desastre" que según yo había provocado y es que jamás se me pasó por la mente la idea de que hubiera algún momento en el que ambos nos quedáramos solos, es más siempre había esperado contar con que Tomoyo me ayudara pero si ella no estaba yo me sentía muy inútil. De pronto, cuando estaba a punto de gritar miré nuevamente a Kiyoshi quien al verme volvió a sonreír y de inmediato quitó la vista de mi rostro y fijó sus ojos en sus manos… si bien el silencio era ligeramente incómodo y no sabía qué diablos decir preferí emitir al menos una frase o algo que cortara aquel silencio porque en verdad quería seguir manteniendo una conversación con él, sobre todo si no sabía cuándo sería la próxima vez en la que pudiera tener una oportunidad como esa…
- Y… ¿por qué llegaste tarde?- tras lanzar esa pregunta quise abrir una ventana y tirarme. Cómo pude ser tan torpe para preguntar algo así, ¡qué acaso no podía decir algo mejor!
- Ah… pues… tuve un problema y me costó mucho solucionarlo a tiempo… y aunque no lo haya dicho antes, de verdad siento mucho la demora- cuando él dijo aquello noté cómo sus ojos se llenaban de tristeza algo que hizo que me sintiera peor ¿por qué tenía que ser tan TORPE?
- No te preocupes por eso… a veces pasa que se nos presentan inconvenientes complicados de manejar
- Sí, tienes razón… pero en verdad no era mi intención incomodarlos con mi tardanza, si no hubiera sido por…- de repente se quedó callado y pensativo, aún mantenía esa mirada triste que no hacía más que incrementar mi pesar
- Ya… ¡olvídalo! y más bien disculpa que te haya hecho pensar en aquello…- él salió de su ensimismamiento y me sonrió con ternura. Yo no podía creer que él fuera el mismo Kiyoshi que habitualmente veía en el salón pues su actitud para conmigo era completamente diferente y extraña
- Sí, mejor cambiemos de tema… más bien, por qué no me cuentas a qué se debe que hoy…
- ¡Hey tú!- de pronto, una voz familiar cortó la conversación así que yo giré mi cabeza y al hacerlo noté que quien se encontraba a mi costado era Li, quien por cierto volvía a traer el entrecejo fruncido y su gesto de incomodidad y molestia
- ¿QUÉ?
- ¡Toma!- en ese momento estiró su mano para darme una hoja; yo de mala gana se la arranché y lo miré con molestia
- ¿qué es?
- Es lo que les toca hacer a ustedes… es lo que deberían estar haciendo… en vez de estar perdiendo el tiempo hablando…
- ¡Y eso a ti que te importa! ¡no debe importarte lo que yo haga o deje de hacer- Li siempre lograba sacarme de mis casillas… ¿qué le importaba a él lo que yo hiciera?
- No, si no me importa lo que TU hagas… me importa que avancen con el trabajo, no quiero que por su culpa debamos quedarnos más tiempo del debido y como veo que sólo se dedican a conversar pues creí que era mejor hacérselos saber… ¡ESO ES TODO!
- ¡Pues ya que lo dijiste puedes irte!
- Y eso es lo que haré… ¡ni creas que me importa quedarme!- dicho eso Li se dio media vuelta y se fue a sentar con los demás chicos mientras que yo sentía mi rostro sonrojado por la cólera que acaba de experimentar
- ¡Ay! ¡no lo aguanto!- tras decir aquello me quedé tiesa pues por un momento había olvidado que Kiyoshi se encontraba a mi costado observándome, es así que al verlo vi que él sonreía divertido
- Se ve que ustedes dos se llevan TAN BIEN …
- Eh… pues… la verdad sí… no sabes "lo mucho que nos queremos"-al decir aquello sonreí y él también
- Sí, ¡se nota!- ambos comenzamos a reírnos con descaro lo que provocó que los cuatro chicos nos miraran con reproche, por lo que nos pusimos serios y bajando la voz le dije
- Es mejor que avancemos antes de que los de allá nos coman con la mirada
- Sí… mejor avancemos, lo que menos quiero ahora es ganarme más problemas y menos con esos tres…- yo giré mi rostro para verlos y al hacerlo pude ver que Hiragizawa, Iesada y Kajiwara tenían la cabeza fija en unos libros, mientras que Li me miraba con un gesto de molestia mucho más grande que antes, hecho que de inmediato provocó que me sintiera molesta por lo que de mero impulso le saqué la lengua y desvié la mirada para la hoja que me había entregado. A los pocos segundos se apareció Tomoyo a quien le dijimos lo que debíamos hacer y los tres dimos inicio al desarrollo de los puntos asignados.
Tras una hora de trabajo ininterrumpido acabamos nuestra parte por lo que lo primero que se me apeteció hacer fue estirarme tras hacerlo miré a Tomoyo y a Kiyoshi
- Qué bueno que ya hayamos acabado…
- ¡Sí, en verdad es un alivio! Además, ya queda poco tiempo para que vengan por nosotras…- en cuanto escuché a Tomoyo decir aquello me quedé helada y me puse nerviosa, pues por nada del mundo quería tocar ese tema, menos porque todo ese cuento se lo había creado la misma Tomoyo para dar celos a Kiyoshi por si salía ese tema en algún momento
- ¿Que vengan por ustedes? ¿Quiénes?- cuando él preguntó se veía muy contrariado y evidentemente muy interesado en saber sobre ese asunto, algo que me sorprendió y me hizo quedar más muda que nunca pues mis nervios no me dejaban reaccionar para nada
- Ah… lo que pasa es que hoy Sakura y yo tendremos una cita doble…- en el rostro de Tomoyo la sonrisa era más que amplia mientras decía aquello y yo me sentía más dura que nunca sin saber qué decir ni cómo interrumpir, porque yo no quería que ella siguiera hablando de eso pero mi cuerpo no reaccionaba y lo peor de todo era que mi amiga sonaba tan convincente…
- ¿Una cita doble, eh?… y… ¿con quienes?
- No creo que los conozcas, son jóvenes universitarios…
- ¿Universitarios?...Ya veo… y ¿son sus novios?
- Pues la verdad…- pero en ese momento para gran alivio mío sonó el celular de Kiyoshi quien al sacarlo del bolsillo y ver el nombre de la persona que lo llamaba se puso pálido y muy serio al punto de que frunció el entrecejo mientras decía
- Aló, ¡dime!- en su tono de voz se evidenciaba la incomodidad que le producía esa llamada, es por eso que de inmediato Tomoyo y yo intercambiamos miradas, al ver el rostro de mi amiga pude notar que ella también estaba igual de confundida por aquella reacción en él; además, en cuanto contestó vi que rápidamente dirigió una mirada fugaz en la dirección de Hiragizawa y que bajó la voz hasta hacerla lo menos audible posible, aunque claro, como nosotras estábamos cerca sí podíamos oírlo- te dije que no me llamaras… y te expliqué la razón… ¡no estoy molesto! Sólo que… ¡espera un momento!- en ese instante suspirando nos miró a ambas y dijo- ¡discúlpenme pero debo atender ésta llamada!- se puso de pie y salió de la habitación, en lo que lo hacía Tomoyo y yo nos miramos con detenimiento y sin más ni más miré hacia la dirección de Hiragizawa quien también había notado que Kiyoshi salía de aquel lugar para atender una llamada por lo que traía el ceño más fruncido que antes y se veía mucho más molesto…
- ¿Quién será la persona que lo llamó?
- No lo sé Sakura, pero se veía muy incómodo por tener que contestar esa llamada… así que asumo que no es alguien de su agrado…pero si fuera así, no hubiera contestado o en todo caso no hubiera demostrado ser paciente porque al parecer quien lo llamó le estaba reclamando algo…
- Sí… así parecía… ¿será acaso una chica?
- Mmmm no lo creo… jamás lo hemos visto saliendo con alguien… aunque bueno, hace mucho que no lo seguimos…
De pronto la perspectiva de que él estuviera con alguien hizo que me invadiera una tristeza tremenda y es que en parte era cierto lo que Tomoyo decía, pues ya llevaban buen tiempo sin seguirlo por las tardes… pues desde que él se había distanciado del grupo de Hiragizawa se les había hecho muy complicado seguirle los pasos ya que por lo general ni bien sonaba el timbre él se esfumaba. Por lo que un día simplemente dejaron de intentar seguirlo y desde ahí Sakura sólo se conformaba con verlo en la escuela, aunque de todos modos no habían podido dejar pasar por alto que desde hacía un mes atrás ya podían verlo más seguido por las tardes en la escuela y no sabían muy bien porqué.
Luego de unos quince minutos él volvió a entrar a la habitación y al sentarse nos dijo
- De verdad disculpen… pero era urgente que atendiera esa llamada…
- No te preocupes, nosotras comprendemos… además ya habíamos terminado de hacer el trabajo…- como siempre yo permanecí en silencio y preferí que fuera Tomoyo quien manejara la conversación hasta que en aquel instante la voz de Hiragizawa nos sorprendió
- ¿Ya terminaron?
- Sí, aquí está nuestra parte- él recibió la hoja que le extendía Tomoyo y comenzó a leer el contenido, pero se notaba que en todo momento se esforzaba por ignorar a Kiyoshi…
- Está bien lo que hicieron… aunque creo que deben profundizar un poco más en la respuesta número dos pero…
- ¿Profundizarla más? Pero si hemos abordado el punto central de la pregunta…- de inmediato nuevamente el ambiente tenso se formó alrededor de todos y es que la intervención de Kiyoshi fue evidentemente desafiante y tosca.
- Pues eso no me parece suficiente… aquí hay mucho por desarrollar…
- ¿Y quien eres tú para decir que eso es o no suficiente? Pues que yo sepa tú no eres el maestro…- aquellas palabras sacaron de quicio a Hiragizawa quien de inmediato soltó la hoja y estirando sus manos con rapidez agarró a Kiyoshi por el cuello de la camisa y lo jaló hacia su rostro. Yo que me encontraba en medio de ambos me vi de pronto atrapada y sin salida pues era cuestión de segundos que ese par comenzara a pegarse y era probable que al menos un par de esos golpes me cayeran, por lo que de inmediato cerré los ojos pero antes de hacerlo vi que Tomoyo miraba la escena con evidente espanto pues ella también estaba segura que yo no saldría bien librada encontrándome en el lugar en el que estaba…
- Mira ESCORIA… no me provoques que no respondo
- ¿A quién le estás diciendo escoria? ¿qué te crees tú para hablarme de ese modo?...- Kiyoshi sonrió con descaro y agregó- no eres más que un pobre estúpido…- en ese momento no sé exactamente qué pasó pero sólo sentí que ambos cuerpos comenzaron a moverse y me aprisionaron por unos segundos, al mismo tiempo que escuchaba gritos y golpes sordos. Sin embargo, cuando creí que en cualquier momento me caería un golpe pude percibir que alguien me jalaba hacia atrás con todo y silla para luego abrazarme de un modo tal que me protegía la cabeza y me apretaba por la cintura con delicadeza. Su aroma era agradable lo mismo que su abrazo pues en los escasos segundos en los que permanecí con los ojos cerrados me sentí completamente a gusto y sobre todo protegida por aquella persona. Es por eso que créanme cuando les digo que grande fue mi sorpresa cuando abrí los ojos y vi el rostro de Li muy cerca al mío, para ser exactos, su rostro estaba pegado al lado derecho de mi cara. Yo separé ligeramente mi rostro para poder verlo mejor y en cuanto cruzamos miradas vi que sus ojos tenían un brillo distinto pues la profundidad de sus ojos marrones me envolvieron haciendo que me perdiera en ellos y es que ¿acaso en ellos se podía ver preocupación por mí?... no, eso no era posible… pero si no era preocupación ¿qué otra cosa podía ser?... después de unos momentos más en los que poco a poco pude ver que aquel brillo se desvanecía de a pocos, me preguntó con seriedad
- ¿Estás bien?- yo asentí levemente aún hipnotizada con su mirada y es que hasta ese instante lo que pasaba a mi alrededor simplemente había dejado de tener importancia y no sabía si esos dos aún seguían peleando o no… él sonrió en un gesto casi imperceptible y luego se separó de mí haciendo que yo saliera de la atmosfera en la que me había envuelto para luego escuchar gritar a Tomoyo…
- ¡Ya basta!- en cuanto miré al frente pude ver que Kiyoshi estaba siendo detenido por Iesada y que Hiragizawa estaba siendo sujetado por Kajiwara, pero ambos se veían agitados y con los labios ensangrentados. En aquel instante vi que Li se posicionaba en el medio y ponía sus manos en el pecho de ambos muchachos para luego decir
- ¡Tranquilícense ambos! no creo que éste sea un momento adecuado para comportarse de ese modo… y mucho menos si al ponerse así ponen en peligro la integridad de una las señoritas que están presentes…- en ese momento tanto Hiragizawa como Kiyoshi voltearon a verme y dejaron de forcejear para luego decir al unísono
- ¡Lo siento mucho Kinomoto!...
- Eh… no hay problema…
- No, sí que lo hay… por su culpa, Sakura casi recibe un golpe y si no fuera por Li probablemente ella…
- Tomoyo… pero no me pasó nada…
- Pues de suerte que no te pasó nada Sakura… pero si ustedes dos no se controlan, ¡les juro que los reportaré con el maestro y tendrán que hacer un trabajo los dos juntos!
- Daidouji lo siento mucho y siento mucho más haberte puesto en esa situación Sakura… de verdad discúlpame…- cuando Hiragizawa me pidió disculpas se acercó ante mí y se agachó a la altura de mi rostro, de inmediato me sonrojé y no es para menos pues aunque él no me guste como chico no podía negar que es demasiado simpático…
- Ya te dije que no te preocupes… pero de todos modos disculpas aceptadas- lo único a lo que atiné fue a sonreír por lo que al hacerlo cerré los ojos y grande fue mi sorpresa cuando sentí unos labios cálidos besando mi frente, es por eso que al abrir mis ojos vi que Hiragizawa se ponía de pie para ir a su asiento. Todos alrededor nos miraban con los ojos abiertos como platos a excepción de Li quien miraba la escena con un gesto completamente serio, al punto de que fui testigo del modo en como siguió con la mirada a Eriol cuando él fue a sentarse. Sin embargo, mi observación se vio interrumpida cuando sentí que una mano cogía la mía y me jalaba, no sé por qué no me detuve y simplemente me dejé llevar y fue grande mi sorpresa al ver que era Kiyoshi la persona que me estaba llevando fuera de aquella habitación. Cuando se detuvo a un metro de la puerta me miró fijamente y me dijo
- Kinomoto… discúlpame por ponerte en esa situación… de verdad no fue mi intención hacerlo pero es que ese bastardo me saca de quicio y luego no me controlo… pero en fin… jamás quise causarte daño alguno…en serio discúlpame…
- Nagano… no tienes por qué disculparte, además no me pasó nada…
- Sí tengo que disculparme contigo porque fui muy torpe al dejarme llevar por mis impulsos… pero en fin… de algún modo te compensaré por este mal momento… ahora será mejor que me vaya…
- ¿Pero y el trabajo?
- Ya lo terminamos, en todo caso cualquier arreglo que debamos hacer me avisas- en aquel momento vi que entraba nuevamente a aquel lugar y yo lo seguí, los demás estaban sentados en sus sillas con las miradas fijas en nosotros y tras un par de minutos en los que él guardaba sus cosas en la mochila y escribía algo en un pequeño papel yo miré a Li quien crucé una mirada rápida que fue apartada por él de inmediato para luego enfocarla en la pantalla de su computadora. En ese instante Kiyoshi se me acercó y me dio un papel y sin más ni más salió de la habitación sin despedirse de nadie.
En cuanto él dejó la casa de Hiragizawa el ambiente tenso se desvaneció rápidamente por lo que tomé asiento y al hacerlo vi el contenido escrito en el papel que me había dado Kiyoshi antes de irse, en él estaban escritos su número de celular y su correo electrónico. Yo sonreí pues esa era información a la que siempre quise acceder, en aquel momento Tomoyo se me acercó y vio el papel y me dijo
- Vaya… hoy sí que tú día ha sido intenso…
- Pues así parece…
- Oye… creo que al reverso del papel hay algo más escrito- cuando mi amiga dijo eso miré bien el papel y vi que en efecto se podía ver que había algo más escrito en la parte de atrás por lo que de inmediato giré la hoja y leí lo que ahí estaba escrito:
"hoy estas verdaderamente bella, Sakura Kinomoto" y más abajo casi al borde de la hoja había se visualizaba una fecha, una hora y la frase "mirador de la Torre de Tokyo"
CONTINUARÁ...
NOTAS DE LA AUTORA: hola a todos! Aquí les traigo un capítulo más de mi fic… espero que sea de su agrado y es que en verdad me ha costado mucho poder actualizar porque he estado demasiado pero demasiado ocupada con las clases en la universidad : ( y es por eso que agradezco mucho la comprensión que han tenido conmigo por la demora en la actualización… ojalá que el contenido de este capítulo sea bueno y es que en verdad siempre que me sentaba a escribir dudaba mucho en lo que debía poner… hasta que finalmente me decidí por esto… es así que ahora estoy a la espera de sus críticas y comentarios que espero sean abundantes! :D jejejejej pues como ya lo he mencionado anteriormente, no hay nada más gratificante que ver los comentarios que ustedes mis seguidores puedan hacer sobre mi creación… sé que me estoy demorando en poner el punto candente en la relación Sakura y Shaoran pero… no se desesperen que dentro de no mucho vendrá lo más emocionante :D jojojojojo así que los invito a seguir leyendo mi fic que aunque me demore en actualizar de todos modos aún queda historia para rato…
asimismo, con respecto a éste capítulo... pues qué les puedo decir? yo misma quedé sorprendida con aquella nota dejada por Kiyoshi... ustedes qué creen que se propone ese muchacho? asimismo... por qué Shaoran protegió a Sakura, si sabemos muy bien que él aunque ha descubierto que ella le resulta atractiva, de todos modos en lo personal siguen habiendo antipatías entre ambos?... la verdad es que esa situación está raritaaaa así como también el hecho de que Kiyoshi recibiera esa llamada misteriosa... creen que Sakura tenga razón al temer de que se trate de alguna chica? y si es así por qué Kiyoshi miró a Eriol en cuanto contestó la llamda? ahhh muchas preguntas no? a ver quien se atreve a lanzar hipótesissss JAJAJAAJ
Por otro lado, ¿quieren un pequeño adelanto del siguiente capítulo? Pues les daré una pequeña pista… nuestros queridos protagonistas se verán forzados a pasar un rato a solas… XD qué pasará pues especulen a ver quien acierta! Jajajajaja… EN FIN, por ahora me despido no sin antes agradecer sus reviews sobremanera… así como también el hecho de que agreguen mi historia a sus alertas y favoritos… de verdad muchas gracias por la acogida y los estímulos! y pues nada los invito a seguir comentándome y a agregarme a FACEBOOK, muchas lo han hecho y se los agradezco muchooooo y pues ya saben que me ubican como Sakunomi Tsuki así que por ahí también podremos hablar :D… aunq no olviden de comentarme por éste medio también… bueno sin más que decir me despidoooo byeeeeeeee
