Capítulo 8: ¡Estoy aprendiendo a aceptar que el destino me tiene mil y un sorpresas!

SAKURA KINOMOTO- POV

Hoy es viernes por la noche, estoy echada en mi cama con todas las luces de mi casa completamente apagadas y sintiéndome muy pero muy sola. Sí, estoy consumida en mi soledad y sin muchos ánimos de que la situación cambie, pues tomando en cuenta que mi hermano, por un trabajo de la universidad, tuvo que viajar a la ciudad de Sendai por una semana y que mi papá se encuentra actualmente realizando una investigación fuera de Japón pues no me ha quedado otra opción que ser la guardiana de la casa y más si recordamos que últimamente los índices de delincuencia se han elevado lo que me lleva inevitablemente a tomar muy en cuenta el hecho de que debo permanecer en mi casa la mayor parte del tiempo que me sea posible.

Ahora bien, sé que podría llamar a Tomoyo pero prefiero no hacerlo porque es muy probable que ella haya salido a pasear con Taro debido a que el día de mañana él debe volver a realizar un nuevo viaje de negocios fuera de Japón por un tiempo indefinido algo que evidentemente entristece mucho a mi amiga y más si es que tomamos en cuenta el hecho de que hasta ahora no ha habido ninguna clase de confesión de sentimientos por parte de ambos. En lo particular, lamento mucho que él deba irse pues soy testigo de que los días que él permanece en Japón la felicidad en Tomoyo es sencillamente desbordante y además, porque debo reconocer que él me cae bastante bien. Desde que lo conocí siempre ha sido muy amable conmigo y a simple vista no parece ser el muchacho exitoso que en realidad es, porque su actitud es simplemente sencilla y humilde. Sí, yo puedo dar fe de que Taro es un buen chico y que sería un gran partido para Tomoyo con quien por cierto se lleva de maravilla- la química que hay entre ellos es algo que no puedes dejar de notar cuando los acompañas a algún lugar, son muy divertidos y honestos el uno con el otro; aunque claro, en lo que respecta a sentimientos ¡no! porque como ya se los comenté, hasta ahora ninguno ha confesado sus sentimientos. En fin, considerando que mi amiga es bastante madura puedo asegurar que ella sabe lo que hace y si hasta ahora no le ha dicho nada por algo ha de ser y en lo que respecta a mí, prefiero no presionarla a hacerlo.

Por otro lado, ¿qué les puedo decir? La verdad es que podría decirles mucho pues no se imaginan lo tediosa que ha sido esta semana para mí. Si se preguntan ¿por qué? Bueno, básicamente puedo decirles que eso se debe a que con esto del cambio de look mi mundo ya no es el mismo, al punto de que ahora cada vez que paso por los pasillos de la escuela siempre escucho un piropo o encuentro rosas o cartas de amor tanto en mi casillero así como también sobre mi carpeta. Aunque claro, eso no es lo único nuevo que me pasa pues desde que el día lunes me vieron aparecer en la escuela no han dejado de lloverme invitaciones de todo tipo, desde chicos de diversos años intentando tener una cita conmigo hasta chicas pidiéndome consejos de belleza o invitándome a sus fiestas. Yo sabía perfectamente que eso era común entre las chicas populares y durante todos estos años que llevo siendo adolescente no pude ser ajena a ese mundo tan abrumador y es que si recordamos que siempre fui amiga de una de las muchachas más lindas de la escuela pues créanme cuando les digo que día a día presenciaba este tipo de cosas a mi alrededor aunque, claro está, que yo no las vivía en carne propia y debo decir que es muy distinto verlo desde un plano alejado a vivirlo, pues en verdad resulta muy agotador vivir de ese modo. Y ahora que lo pienso, no sé cómo he podido sobrevivir a todo esto, quizá sea porque de alguna manera me he tenido que ver forzada a salir corriendo en las salidas o a esconderme siempre en los recesos en diversos lugares de la escuela, al punto que ahora puedo decir que casi conozco todos y cada uno de los rincones más ocultos en donde uno puede ir a ocultarse…

Pero saben… si hay algo que más me emociona y alegra de todo esto es que mi amistad con Kiyoshi ha ido incrementando a pasos agigantados, con decirles que durante toda esta semana hemos conversado en al menos uno de los recesos que nos dan por día y en algunas ocasiones nos hemos quedado hablando amenamente a la hora de salida; pero sin lugar a dudas, la charla más amena que hemos tenido fue la de hoy… asimismo- antes de pasar a relatarles lo que he vivido sólo el día de hoy- debo decirles que aunque les suene ligeramente extraño mi relación con Kiyoshi no es la única que ha mejorado; o bueno, al menos eso es lo que creo, porque después de lo que vivimos esta tarde tengo el presentimiento que quizás en cierta medida mi relación con Shaoran Li haya cambiado ligeramente para bien… ¿o, acaso me estoy equivocando?... la verdad no lo sé, y prefiero que ustedes mismo saquen sus propias conclusiones luego de que les relate lo ocurrido pero sí les puedo asegurar que al menos hasta antes de ésta tarde la mirada de Li ha continuado siendo la misma cuando me mira: ceño fruncido, como diciendo que le molesta sobremanera mi presencia, con una manifiesta demostración de incomodidad hacia mi persona; pero bueno ¿qué se hace, no?... aunque en vez de que siga manteniéndolos en suspenso mejor paso a relatar lo que me ha pasado hoy…

Viernes en la mañana – lugar: la Escuela

Faltaban apenas diez minutos para que el timbre del primer receso sonara, yo prácticamente me estaba alistando para salir corriendo en cuanto escuchara el timbre pues sabía que de lo contrario me vería rodeada de muchachos desconocidos invitándome a salir y como no tenía ganas ni fuerzas para decir NO a sus peticiones, pues lo más sensato era escabullirme lo más rápido posible fuera de mi salón e ir a uno de los tantos escondites que había descubiero. Sin embargo, mientras anotaba con rapidez la tarea que la Maestra nos había dejado para la siguiente clase, la escuché decir lo siguiente:

- Bueno muchachos, como ya queda poco tiempo para que salgan al receso y ya les indiqué con claridad lo que deben presentar para la siguiente clase, quiero informarles algo que por lo que sé, a muchos de ustedes – sino es a todos- les gusta escuchar- todos en el aula nos quedamos en silencio y observamos a la maestra detenidamente, algo que se suponía debíamos hacer a lo largo de la clase…pero como sabrán, es algo difícil de conseguir- …saben que dentro de poco comenzaremos a ver el tema de la diversidad de especies de árboles que existen en nuestro país y como es muy difícil poder enseñarles a diferenciar sus características sólo con diapositivas que muestren imágenes, pues propuse a la dirección la idea de realizar un viaje de exploración al Jardín de Suizenji, ubicado en Kumamoto…- en cuanto la maestra mencionó aquello todos en el aula comenzamos a murmurar y me incluyo en el grupo, ya que si no me equivoco fui la primera en comentar sobre aquello con Tomoyo. Sin embargo, la maestra nos silenció a todos y continuó su discurso-… como les decía, sugerí aquello a la dirección y ellos accedieron por lo que estamos viendo la fecha en la que se programará en viaje, aunque si mis cálculos no son errados éste se llevaría a cabo dentro de cuatro semanas y tendría una duración de cinco días, tiempo suficiente como para poder cumplir con nuestro fin pero también para que ustedes puedan conocer la ciudad, los otros lugares turísticos existentes ahí, así como la forma de vivir de los habitantes del lugar y si nos alcanzara el tiempo, existe una remota posibilidad de ir al Monte Aso, lugar en donde se encuentra uno de los volcanes con la caldera más grande del mundo. Aunque como ya lo dije esa visita aún no está confirmada y dependerá de si nos alcanza el tiempo y el presupuesto…- todos en el aula comenzamos a murmurar nuevamente aunque en esta ocasión con mayor fuerza por lo que la maestra tuvo que alzar bastante la voz para poder captar nuestra atención de nuevo- … ¡Silencio!... muchachos, quedan apenas tres minutos para que suene el timbre y todavía tengo información que decir…- la maestra dio un pequeño vistazo al aula tras verificar que todos estábamos callados y tras hacerlo volvió a hablar- muy bien, como verán… la ciudad a la que debemos ir no se encuentra cerca a donde nosotros nos encontramos y la escuela es consciente de que un viaje con una distancia tan larga no es precisamente barato, es por eso que debo decirles que la dirección ha decido que nos apoyará con el cincuenta por ciento del monto total que necesitamos para el viaje, pero el monto restante debemos conseguirlo nosotros… es por eso que lo más indicado es que nos organicemos para realizar algún tipo de actividad en la que podamos invertir poco y ganar mucho… pero como podrán darse cuenta, no contamos con mucho tiempo y menos si tomamos en cuenta que el viaje será programado para dentro de un mes por lo que les sugiero que designen una mesa directiva que con la cual puedan armar su actividad "pro fondos" lo más pronto posible y es que si no contamos con al menos el setenta por ciento del monto restante, no creo que nuestro viaje se concrete… así que muchachos, el viaje depende de ustedes…

Casi como si hubiera sido programado aquello, el timbre sonó cuando la maestra terminó de decir la palabra "ustedes", por lo que ella abandonó el aula de inmediato y nos dejó a todos comentando sobre el viaje

-¡Tomoyo! ¡Sakura!...- ambas vimos quienes nos pasaban la voz y nos dimos cuenta de que eran Rika y Naoko

- ¡CHICAS!...- dijimos ambas al unísono a la par que sonreíamos a nuestras amigas mientras ellas se abrían paso entre un grupo de chicos que estaba también comentando lo del viaje

- ¿No les parece súper emocionante la idea del viaje?...

- ¡Pues claro que sí!- yo respondí de inmediato ya que en verdad la emoción se había apoderado de mí desde que escuché a la maestra decir que iríamos de viaje- ¡yo realmente estoy emocionada! Aunque no deja de preocuparme el tema del dinero…

- Sí a mi también… pero ¡vamos! No debemos desanimarnos y lo mejor será pensar desde ahora en las personas que conformarán la mesa directiva…- Naoko dijo esto con todo el entusiasmo del mundo a lo que mi mejor amiga agregó

- Naoko tiene toda la razón… sobre todo si tomamos en cuenta que de ellos depende que consigamos armar una buena actividad…- cuando Tomoyo dijo eso se quedó en silencio por un momento con el dedo índice tocando su barbilla hasta que continuó…- considero que para este tipo de ocasiones debemos escoger a gente que sea popular e ingeniosa… ya saben… todo lo que un popular hace siempre tiene acogida…

- Claro… no se me había ocurrido pensar en eso…- justo cuando Rika dijo aquello Hiragizawa seguido de Iesada y Kajiwara se nos acercaron… cuando los vi caminar en nuestra dirección busqué con la vista a Li, porque me pareció raro que no viniera con ellos, pero al ubicarlo noté que estaba conversando con una muchacha muy guapa que a pesar de ser de otro año era una del grupo de las más populares de la escuela y sin saber el porqué me quedé observándolos por un momento hasta que vi que Li notó que yo lo había estado mirando por lo que de inmediato cambió la sonrisa tímida que traía en el rostro mientras hablaba con aquella muchacha, por un gesto serio y hasta molesto… y como ya era costumbre entre ambos le saqué la lengua y volteé la mirada a modo de respuesta a su siempre hostil trato.

- ¡Hey! Bellas señoritas… ¿están hablando del viaje?

- ¡Sí!- le respondí de inmediato a Hiragizawa, que por cierto sonreía coquetamente como era habitual en él siempre que estaba al costado de mujeres…

- Nosotros también estamos emocionados con la idea de hacer ese viaje… y es que en realidad ya era tiempo de realizar uno así de largo y a un lugar que estuviera alejado de Tomoeda…

- Exacto, además… no olvidemos que el viaje también lo realizaremos con las otras secciones… así que eso nos da por un lado mayores ventajas para armar una actividad más interesante…

- Sí, pero no olvides Sasuke que es más difícil organizar algo cuando hablamos de un mayor número de personas…- y aunque el aludido evidentemente estaba incómodo por la contradicción sonrió y dijo

- Bueno… en esta ocasión voy a reconocer que tienes la razón Minoru… pero de todos modos sostengo mi argumento y no vas a negar que en eso sí tengo razón…

- Ustedes dos… ¡por favor! no comiencen con sus discusiones…-la sabia intervención de Hiragizawa hizo que ambos muchachos se quedaran callados dE momento, aunque como ya sabíamos era muy probable que dentro de un par de minutos volviera a surgir una nueva…

Fue así que continuamos intercambiando pareceres con los tres muchachos y a medida que la conversación iba fluyendo me daba cuenta de que las ideas que tenía Hiragizawa para sacar fondos para nuestro viaje eran geniales es así que de inmediato le dije que él debía ser el presidente de la mesa directiva y en verdad estaba segura de que él era el más indicado para el puesto, pues era súper apuesto y popular en la escuela, por lo que de seguro la actividad que él propusiera y que eventualmente llevaríamos a cabo tendría una gran acogida y de eso no tenía la más mínima duda. Sin embargo, déjenme decirles que en la algarabía que vivíamos todos los integrantes de ese pequeño grupo de alumnos mientras intercambiábamos ideas sobre el dichoso viaje, sucedió algo extraño y es que hubo un momento en el que yo intercambié una serie de palabras con Iesada que se encontraba parado a mi costado y él de repente me sonrió de un modo muy raro, yo honestamente no supe cómo descifrar el significado de ese gesto, por lo que simplemente le devolví la sonrisa aunque de inmediato me arrepentí de haberlo hecho pues segundos después él me acarició el cabello y con una mano me tomó de la cintura y me jaló hacia su lado- claro, aquello lo hizo de una forma delicada pero no por ello puedo decir que fue algo que me agradó, pues en realidad lo que generó en mí fue el nacimiento de un ataque de nervios y como siempre que eso me pasa no supe exactamente qué hacer o decir- yo, simplemente me limité a abrir los ojos y aunque quería decir algo las palabras no salían de mi boca, es por eso que no sé con exactitud cuánto tiempo permanecí así con él pero lo que sí sé con claridad es que de repente sentí que la mano de Iesada era apartada de mi cintura con brusquedad por alguien a quien en realidad yo no llegué a ver pues justo en aquel momento vi que un muchacho de un grado menor al mío entraba por la puerta de adelante del aula… muchacho a quien yo conocía perfectamente pues en varias ocasiones se me había acercado para pedirme una cita y ahora que lo veía acercarse no tenía duda de que nuevamente venía a seguir probando suerte y es que no sé qué es lo que tiene en la mente pues en realidad siempre fui lo suficientemente clara con él al decirle que no quería salir con él. Es así que de inmediato sin poder decir nada a ninguno de los que estaban conmigo en ese momento, salí corriendo del aula saltando carpetas y esquivando, lo mejor que pude, a la gente que estaba por ahí interrumpiéndome el paso. Sin embargo, antes de poder salir por completo de mi salón pude ver de reojo que Li ya no se encontraba en el lugar en el que momentos antes lo había visto conversando con aquella chica, pero como bien saben… eso a mí me tiene sin cuidado, por lo que seguí mi recorrido sin prestar atención alguna a mi alrededor eso hasta que cuando estaba dos pisos más abajo fui detenida abruptamente por alguien, quien había tomado mi muñeca con la fuerza y precisión suficiente para detenerme… mi primera reacción fue cerrar los ojos y es que creí que se trataba de alguno de los tipos esos que últimamente me paraban acosando, pero muy grande fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que quien me había detenido era Kiyoshi Nagano…

- ¡Hey!… Sakura, ¿a dónde vas con tanta prisa?- sí, sé que se preguntarán de cuando acá él me llama por mi nombre, pues resulta que desde el día miércoles a la salida él me preguntó si me podía llamar por mi nombre y como ahora éramos mucho más amigos, yo no vi ningún problema en decirle que gustosamente aceptaba su propuesta, además de que me gusta mucho cómo pronuncia mi nombre…pero bueno, como él vio que con lo agitada que estaba no podía responder a su pregunta, me sonrió y me dijo- ah, ya sé… de seguro te estás escapando nuevamente de alguno de los chicos que conforman tu club de fans…- cuando me dijo aquello me sonrió divertido y yo que aún no podía hablar asentí y le devolví la sonrisa a modo de afirmación- pues veo que tus fans han resultado ser muy persistentes ¿eh?

- Así parece… y la verdad es que ya no sé qué más hacer o decir para que dejen de invitarme a salir…- Kiyoshi se puso serio y dijo

- Bueno, quizás deban verte saliendo con alguien para que sepan que en efecto ya no estás disponible…

- Ah… pues eso no se me había ocurrido… pero ahora que lo pienso bien, no es una mala idea, es más, ¡creo que es una idea excelente!- yo sonreí muy animada, pero no por ello podía dejar pasar por alto el hecho de que me sentía muy nerviosa estando ahí parada a su lado mientras conversábamos…

- Sí, eso muchas veces funciona… y creo que es algo que debes intentar hacer….

- ¿Tú crees?

-Sip…

- Bueno…mmmm… lo intentaría pero creo que el problema está en que no tengo alguien que esté dispuesto a ayudarme de ese modo…

- A ver, a ver, a ver… ¿cómo está eso?

- ¿cómo está eso de qué?

- Es que tú dices que no hay alguien que esté dispuesto a ayudarte de ese modo… y eso es algo que yo no comprendo

- ¿Qué es exactamente lo que no comprendes?

- Mmmm… pues verás, después de la reunión del sábado yo tenía entendido que tú estabas saliendo con alguien… porque si mal no recuerdo, Tomoyo y tú irían a una cita saliendo de casa de… bueno, de ya sabes quién…- en cuanto Kiyoshi me dijo aquello la piel se me puso de gallina y los nervios se apoderaron de mí con ferocidad y es que ¡cómo fui tan tonta para olvidar que Tomoyo le había dicho semejante mentira! Y ahora me sentía en una encrucijada pues no podía dejarla mal pero tampoco quería seguir manteniendo esa farsa…

- ¡Ah! Je je je… te refieres a eso… eh… pues… verás… lo que pasa es que… bueno… no sé cómo explicártelo… mmmmm… eh… ¡ah, ya sé!...- de pronto se me había ocurrido una idea genial- verás, lo que pasa es que Tomoyo está saliendo con un muchacho universitario, o bueno él ya acabó… en fin, ella tenía que salir con él el sábado pero como estaba muy nerviosa y eso hacía que se sintiera muy cohibida, pues me pidió que fuera con ellos, pero… ya sabes, ir a una cita como acompañante no es precisamente lo más indicado ni divertido, así que como me negué ella me sugirió lo de una cita doble y pues yo accedí así que el chico con el que Tomoyo salió se encargó de buscarme un amigo suyo para que fuera mi cita esa noche y… ya, eso es todo…- Kiyoshi, que en todo momento no me había quitado los ojos de encima, sonrió de improviso en cuanto terminé de hablar y comenzó a caminar mientras metía las manos en los bolsillos de la chaqueta de la escuela…yo instintivamente lo seguí pero sin dejar de intentar hacer que la confusión por todo aquello desapareciera, ya que en realidad no comprendía para nada por qué él dejó de tener el rostro serio para dar paso a una mueca de alegría…

- Kiyoshi… ¿Sucede algo?...- él volteó a verme por unos segundos y luego volvió a sonreír con diversión. Tras darse cuenta de que yo había dejado de seguirlo, porque me había quedado parada pensando en lo ocurrido, regresó hasta donde yo estaba y me dijo

- No me sucede nada… es sólo que acabo de enterarme de algo que verdaderamente me produce mucha alegría…- al escucharlo decir aquello en lugar de aclarar mi confusión todo se entreveró más en mi mente, así que para disimular mi estado sonreí y le dije

- ¡Qué bueno!... – ambos seguimos caminando en silencio hasta que luego de unos minutos él volvió a hablar

- Y dime… ¿irás?

- ¿A dónde? ¿al viaje?... ¡sí! Claro que iré… ese viaje no me lo pierdo por nada del mundo… es más, ya estoy visualizando el momento preciso en el que estaré alistando mis maletas… ¡ayyyy… ya quiero que sea ese día!- simplemente mi sonrisa era muy amplia por la emoción y vi que él me miraba con una sonrisa tímida y una con una gota en la frente, mientras se rascaba la cabeza… tras unos segundos él reanudó su camino no sin antes revolverme el pelo con la mano para luego decir…

- Pequeña despistada…- sin más emprendió camino y se despidió con una mano mientras se acercaba a saludar a un grupo de muchachos de otro año. Por lo que viendo que yo sobraba ahí, me di media vuelta y comencé a subir las escaleras…

Durante el recorrido que realicé hasta mi salón me puse a intentar descifrar la razón por la que Kiyoshi me había dicho despistada y es que en verdad no entendía el motivo. Sin embargo, cuando ya estaba muy cerca a mi destino vino a mi mente el recuerdo de aquel papel en donde él había dejado escrito su correo electrónico y su número de celular, el mismo en el que al reverso él había escrito una frase linda dedicada para mí y en donde líneas abajo estaba escrito una hora, una fecha y un lugar…

Al principio, Tomoyo y yo, no entendíamos lo que aquello significaba; sin embargo, tras salir de casa de Hiragizawa y subir a su auto mi amiga me dijo:

- ¡Ya sé lo que eso significa!…

- ¿Eh?...

- Ya sé qué es lo que significa esa fecha, hora y lugar…

- ¿qué… qué crees que significa?

- Pues si no me equivoco… yo creo que aquello significa que él te está invitando a salir

- ¿QUÉ?... ay Tomoyo… creo que la reunión de grupo te ha afectado… ¿cómo puedes pensar que eso puede significar una cita?

- Es que… ¡ya, mira! Por lo que yo he podido ver hoy, entre ustedes hay química…es decir, sé que Kiyoshi te ha ignorado durante todos estos años que llevan estudiando en la misma escuela, pero eso no quiere decir que él no se haya dado cuenta de que a ti él te gusta…

- ¿Tú crees que él lo sepa?- en cuanto Tomoyo me dijo aquello una gran vergüenza se apoderó de mí al tiempo que el terror invadía mi cuerpo…

- ¡Pues claro que lo sabe! Y no sólo él… todos los que te conocemos lo hemos notado… y es que déjame decirte que no eres muy buena ocultando emociones…- mientras escuchaba aquella confesión deseaba con todas mis fuerzas que la tierra me tragara y cómo no desear eso si es que acababa de enterarme de que el mundo entero sabía perfectamente lo que yo sentía por Kiyoshi y más si es que él mismo era consciente de aquello...- oh, vamos Sakura no pongas esa cara que no es el fin del mundo…

- Pues para mí sí lo es…

- ¡Escúchame!... créeme que el hecho que él lo sepa es una gran ayuda para poder hacer que él se sienta atraído por ti…

- ¿Así?... pues yo no veo por ningún lado que eso sea de gran ayuda…

- Pues déjame decirte que te equivocas y ahora te explico el porqué…- Tomoyo indicó a su chofer que fuéramos a su casa, pues inicialmente habíamos decidido ir a dar un paseo pero en cuanto me vio afligida descartó aquel plan- en fin, como te decía hace un momento, si bien Kiyoshi te ha ignorado durante todos estos años eso no significa que él no haya notado lo que tú sentías por él… ahora bien, definitivamente un punto a tu favor es que para haber sigo alguien que gustaba mucho de él siempre supiste ser reservada y jamás lo atosigaste persiguiéndolo de arriba abajo intentando declararle tu amor; hecho del que estoy muy segura que él es consciente. Sin embargo, era muy difícil que él pudiera saber lo linda persona que eres si no te trataba primero, aunque no debemos olvidar que con tan solo un poco de observación es suficiente para darse cuenta de lo maravillosa que puedes ser; pero claro, también está el hecho de que él es popular y que eso hace que en cierta medida sea ligeramente superficial…y si tomamos en cuenta el hecho de que es popular, asumo que haberte desarrollado durante toda la adolescencia escuchando que eres uno de los muchachos más simpáticos de la escuela y el más popular dudo que todos aquellos halagos permitan que uno aprenda a ver con facilidad la belleza interna antes que la externa o que priorice la primera por sobre la segunda al momento de establecer relaciones amicales… es por eso que ahora que él te ha visto así de deslumbrante y agregando a ello el hecho de que tienes una personalidad hermosa que cautiva y que él sabía perfectamente que existía, pues se ha dado cuenta de que en verdad ahora eres la completitud de lo que él busca en una muchacha…y si eso es así, no ha tenido que tratarte más que una tarde para saber que en definitiva quiere salir contigo y por qué no, hasta me atrevería a decir que él se ha planteado la posibilidad de que quizás en un futuro no muy lejano, si las cosas van bien entre ustedes, pues puedan llegar a ser algo más que simplemente amigos…- en cuanto Tomoyo terminó de darme su discurso yo me quedé muda, pues sí entendía bien lo que ella me había explicado y muy en el fondo debía admitir que en efecto todo lo dicho tenía algo de sentido. Sin embargo, aún cuando me agradaba la idea de que en efecto él hubiera "abierto los ojos", por así decirlo, de todos modos en mi interior en una parte de mi corazón me había dolido tremendamente el hecho de saber que él haya preferido ignorarme a intentar acercarse a mí cuando sabía que yo gustaba de él y cuando era consciente de que le agradaba mi personalidad y todo sólo por el simple hecho de que no era lo suficientemente agraciada físicamente…sí, eso de alguna manera me había desilusionado y quizás por eso ahora que hablaba con él me era mucho más sencillo manejar mis nervios. De algún modo él había dejado de estar ubicado en el pedestal en el que siempre lo había puesto pues por mucho que quisiera no reconocer, Kiyoshi me había terminado demostrando que en muchos sentidos él no era más que el típico chico popular que sólo se preocupaba por estar con muchachas guapas para no malograr su tan preciada reputación.

En cuanto entré a mi salón vi que Tomoyo seguía conversando con Hiragizawa y los demás, así que decidí no interrumpir y fui directo a mi asiento. Me senté, aún teniendo la mente en otro lado pues no dejaba de pensar en aquello y en que en realidad ahora no sabía si debía ir o no a la "supuesta cita" a la que Kiyoshi me había invitado- claro, si es que en efecto esta resultaba ser una invitación a una- sin embargo, no podía negar que él me seguía gustando y ¡mucho!, pero tampoco podía obviar el hecho de que él había comenzado a comportarse conmigo de un modo distinto desde que me había visto con mi nuevo cambio de look… sí, sé que todos los demás también se comportaban igual que él, pero lo que ellos hacían no me importaba tanto como lo que él hacía y es que a diferencia del resto, para Kiyoshi siempre existí y aún cuando él sabía de mí había preferido ignorarme sólo porque no cumplía con sus "expectativas", porque a diferencia de Iesada, Kajiwara e Hiragizawa, él (de algún modo) me había analizado mientras que para ellos como para muchos otros yo recién había comenzado a existir en su mundo desde que se cambiaron de aula o desde que me vieron aparecer el lunes con un estilo distinto- con decirles que hubieron muchos que creían que era alumna nueva…

Por otro lado, en lo que era presa de mis cavilaciones, percibí que había una mirada muy fija en mí y que en cuanto fui consciente de ello la piel se me erizó por completo. Al principio creí que podría tratarse de alguno de los muchachos acosadores, pero cuando miré de reojo vi que sólo se trataba de Li, quien me estaba mirando- para variar- con el entrecejo fruncido. Sin embargo, como en aquel momento la aflicción nuevamente se había apoderado de mí al recordar aquello relacionado con Kiyoshi y un nueva forma de tratarme, no me provocó sacarle la lengua o hacerle alguna mueca para fastidiarlo; simplemente me limité a desviar mi mirada y enfocarla en un punto vacío ubicado en algún lugar de la parte delantera del aula.

Luego de que entrara el siguiente maestro e hiciera su clase, el tutor del aula entró cuando faltaban cinco minutos para que empezara el siguiente receso, a informarnos que todos los alumnos debían quedarse una hora más después de la hora de salida para poder elegir a la junta directiva y si era posible hacer la elección de la actividad o actividades que se llevarían a cabo para conseguir los fondos para el viaje a Kumamoto. Tras ese anuncio sonó el timbre y de inmediato corrí a los baños del último piso para ocultarme del resto, al hacerlo ignoré a Kiyoshi cuando salí del salón y no pude dejar de notar que él me quedó mirando con una cara de confusión pues habíamos cogido la costumbre de quedarnos conversando siempre en los segundos recesos… pero para qué negar lo evidente, yo en ese momento no tenía ánimos de hablar con él y menos cuando en mi interior ese sentimiento de resentimiento estaba presente, sabía que no era lo suficientemente fuerte como para dejar de hablarle o como para dejar de sentir lo que sentía por él, pero sencillamente no me sentía con fuerzas como para ocultarlo y es por eso que había decidido alejarme un momento de él más cuando durante toda la clase lo tuve atrás de mí y cuando de rato en raro me vi obligada a responderle una serie de comentarios que me hacía sobre el viaje por medio de unas pequeñas hojas que me las pasaba cuando el maestro estaba volteado.

Cuando vi que sólo quedaban tres minutos para que sonara el timbre salí de mi escondite y fui en dirección al salón, al llegar vi que la maestra de japonés aún no llegaba pese a que ya había sonado el timbre; por lo que tratando de no mirar a Kiyoshi fui directo hacia mi asiento en donde segundos después me vi rodeada por Hiragizawa y Tomoyo:

- ¡Qué bueno que llegas a tiempo!…- cuando mi amiga me dijo eso un gran signo de interrogación apareció en mi sien

- ¿Qué? ¿por qué?...

- Lo que pasa es que hace un momento acaba de llegar el tutor a dejar el folder que contiene la calificación del primer avance que presentamos para el proyecto de ciencias…

- ¿Ya llegó la primera nota?

- ¡Ajá!- dijeron los dos asintiendo al mismo tiempo

- ¿Y qué tal nos fue?

Pues para nuestra satisfacción nos fue excelente, sacamos el puntaje máximo- dijo Tomoyo con una sonrisa de oreja a oreja mientras sus ojos brillaban con alegría y orgullo evidente, algo que hizo que mi ánimo mejorara sobre manera por lo que me puse de pie y le di un abrazo fuerte a mi amiga

- ¿En serio? ¿Sacamos el puntaje máximo?

- Así es Kinomoto… y todo gracias a que tú propusiste una idea bastante innovadora- cuando Hiragizawa me dijo aquello no pude evitar sonrojarme y es que aún no me acostumbraba a escuchar sus halagos…- sin embargo, hay algo que debemos decirte- ni bien lo escuché decirme eso una corriente de aire frío recorrió mi cuerpo y es que algo me decía que esas no eran buenas noticias para mí, por lo que me limité a asentir a modo de indicativo de que estaba preparada para escuchar lo que querían decirme- bueno… se lo dices tú o yo…

- Dícelo tú mejor…- por qué ese par estaba decidiendo quien me daría la noticia, ¿qué acaso era algo tan feo?

- Ya bueno…- en aquel momento él fijó sus hermosos ojos azules en los míos y con seriedad continuó- verás Kinomoto, el maestro al momento de enviar las calificaciones también envió una hoja que contiene las nuevas indicaciones de lo que debemos presentar para el siguiente avance, el cual como ya sabemos, debe ser entregado éste lunes… y pues, si tomamos en cuenta que el día de mañana tenemos clases en la mañana y que prácticamente dos horas después debemos reunirnos en mi casa para la elaboración del siguiente avance, no contamos con tiempo suficiente como para poder comprar la lista de materiales que debemos usar para armar la maqueta que el maestro pide que presentemos…

- Ah… pero… ¿por qué no compramos hoy los materiales?

- Pues lo que pasa es que hoy Iesada, Kajiwara y yo tenemos entrenamiento con el club de futbol y como dentro de poco tendremos el se llevará a cabo el campeonato interescolar pues es probable que el entrenador nos tenga practicando hasta muy tarde …

- Y yo tengo mis ensayos con el coro los cuales como bien sabes se extienden hasta bien tarde y más si tomamos en cuenta que iremos una hora después de lo previsto por lo de la reunión a la que debemos asistir para la elección de la mesa directiva…

- Mmmm ya veo… eso quiere decir que como hoy yo estoy libre debo ir sola a comprar los materiales…

Eh… la verdad es que no es tanto así, porque hemos pensado en que si vas sola no podrás cargar todas las cosas que necesitamos para la elaboración de la maqueta es por eso que pensamos en que debías ir acompañada por alguien…- en cuanto vi que Tomoyo se quedaba callada sentí cómo una nueva corriente de aire me recorría por todo el cuerpo pero preferí seguir escuchando- al inicio, yo propuse que sea Kiyoshi el que te acompañara pero resulta que él también tiene entrenamiento con el equipo de básquet y según sé el entrenador a cogido la manía de hacer que ellos entrenen hasta pasadas las siete de la noche… por lo que tomando en cuenta que en realidad somos siete los integrantes del grupo de ciencias y que de los cuales, cinco estamos impedidos de acompañarte a comprar… pues al final, los únicos que cuentan con tiempo para ir al centro a adquirir los materiales son Li y tú...- mi reacción inicial fue quedarme callada, ecuánime, sin manifestación alguna de desesperación, incomodidad o molestia… sin embargo, a medida que mi cerebro iba procesando la información pude caer en la cuenta de ir de compras en compañía de Li no podía significar algo positivo; a decir verdad, por alguna extraña razón sentía que mi vida, de repente, corría peligro y cómo no iba a sentir eso si quien sería mi acompañante aquella tarde sería precisamente la persona a la que menos le simpatizo en el mundo- aunque claro, la antipatía en realidad era recíproca- pero de todos modos, la sola idea de verme caminando de arriba abajo con él me resultaba tremendamente terrorífica.

Para mi mal de males, justo cuando estaba a punto de emitir mi réplica- en la que evidentemente daría a conocer mi rotunda negativa ante aquel encargo- la Maestra de Japonés ingresó al aula y ordenó que todos tomáramos asiento. En cuanto lo hice miré de reojo a Li, quien en aquel momento sacaba su cuaderno de la maleta, ajeno al hecho de que yo lo estaba observando y que por tal motivo traía el rostro completamente sereno, sin una mueca de disgusto por ningún lado. Eso permitió que, por al menos unos segundos, pudiera apreciar en integridad su perfil y que cayera en la cuenta de que, en efecto, él era un muchacho bastante atractivo. Sin embargo, al mismo tiempo provocó que yo recordara aquel anecdótico momento en el que, el día sábado, había tenido su rostro muy cerca al mío, tan cerca que pude perderme por un instante en sus profundos ojos marrones, esos que de manera muy extraña hicieron que olvidara lo que ocurría a mi alrededor y en los que vi un brillo que jamás había podido ver en los ojos de alguien… no supe muy bien el porqué pero en aquel momento sentí que mi corazón comenzaba a acelerarse y que una sensación extraña empezaba a invadir mi cuerpo de la cabeza a los pies. En cuanto me di cuenta de que aquello me estaba pasando desvié la mirada rápidamente y sintiéndome completamente confundida y abochornada- pues sentía mis mejillas completamente calientes- comencé a copiar con nerviosismo el título que la maestra había escrito en la pizarra.

Como podrán imaginar, a lo largo de la clase no dejé de pensar en aquello que acaba de ocurrirme cuando miré al insoportable de Li, por lo que no presté atención a nada de lo que la Maestra había hablado. Es más, ni siquiera fui capaz de mirar para nada a mis costados; aún cuando era consciente de que de ambos lados- cada cierto tiempo- sentía la mirada de Tomoyo y Li sobre mí. Cuando llegó la hora de salida todos fuimos conducidos a un aula súper grande en donde generalmente se llevaban a cabo los exámenes que se debían rendir para cuando postulabas a alguna universidad. La razón por la que nos llevaron a ese gran salón era porque en nuestras aulas habituales no entraríamos los casi 120 alumnos que conformaban las cuatro secciones de nuestro año. Al sentarnos todos de forma ordenada los cuatro tutores en compañía del director se ubicaron al frente y éste último comenzó a hablar:

- Estimados alumnos, como ya saben, la razón por la que los hemos reunido aquí hoy es para que se lleve a cabo la elección de la mesa directiva que se encargará de organizar la actividad o actividades para recaudar fondos para el viaje que realizarán en el curso de botánica. Es así que, antes de que hayan propuestas quiero dejar establecidas una serie de pautas: en primer lugar, la mesa directiva está conformada por 12 alumnos de los cuales debe haber sí o sí un alumno que represente a cada aula, puesto que será el encargado de informar en su sección los acuerdos a los que se lleguen con respecto a las actividades que realizarán…- el director dio una vista rápida por todo el aula y luego continuó- ahora bien… debe haber un presidente, un vicepresidente, dos tesoreros, cuatro personas encargadas de los eventos, los que a su vez tienen a su cargo la labor de conseguir los auspicios que sean necesarios para promocionar su actividad así como de publicitarla; y por último, habrán cuatro personas que serán los representantes de cada sección…- de un momento a otro el director se quedó callado y luego miró a los cuatro tutores que lo acompañaban quienes asintieron ante una pregunta que el director les hizo en voz muy baja, que para ser sinceros, no pudimos escuchar. Tras un breve instante más de silencio él volvió a hablar- Sí, pues si no me equivoco creo que esos es todo lo que quería dejar en claro, así que si no hay alguna pregunta sobre ello daremos inicio a la elección de la mesa directiva… para ello es necesario que cada aula proponga primero a un presidente, a un vicepresidente, a un tesorero, a dos organizadores de eventos y a dos representantes…

Luego de que el director dijo eso todos los alumnos elegimos de manera bastante ordenada para ser un grupo tan numeroso a los que considerábamos debían salir en la mesa directiva. Como podrán imaginar mi aula propuso que el presidente sea Eriol Hiragizawa, pues todos habíamos sido testigos de las grandiosas ideas que él tenía en mente para la recolección de fondos y sabíamos que dichas actividades serían todo un éxito; asimismo, designamos como vicepresidente a Li que a pesar de ser reservado había sabido complementar (Según lo que me dijeron) muy bien las ideas de Eriol; del mismo modo nombramos como tesorera a Tomoyo y como es evidente a Iesada y Kajiwara como organizadores de eventos pues sus padres eran dueños de unas grandes empresas de autos y de joyas, respectivamente. Y como representantes de aula fueron nombrados Kiyoshi y Rika… en lo particular, me sentía bastante conforme con nuestra elección, aunque como podrán imaginar no me sentí muy a gusto dejando que Li fuera nominado como vicepresidente, pero mucho no podía hacer si es que todos estaban convencidos de que él era el indicado…

Una vez que las cuatro aulas eligieron a sus representantes, procedieron con la presentación de cada uno, la cual consistía en dar a conocer el por qué debíamos votar por ellos. Es así que tras unos largos 45 minutos nos la pasamos votando hasta que finalmente se hubo formado la mesa directiva, la cual estaba conformada por:

Presidente: Eriol Hiragizawa (algo que de todas maneras se veía venir pues recibió más del 60% de los votos totales)

Vicepresidente: Shaoran Li (quien sorprendentemente para ser nuevo había sido rápidamente aceptado en la escuela al punto de obtener al igual que Hiragizawa más del 60% de los votos totales)

Tesoreras: Tomoyo Daidouji y Ayako Kasai (una chica muy inteligente que siempre iba a los concursos nacionales de matemáticas y que pertenecía al aula 6B)

Organizadores de eventos: Sasuke Iesada, Minoru Kajiwara, Takashi Yamazaki y Natsuki Maeda (ésta última es una de las chicas más populares de la escuela que cuenta con un cuerpo bastante desarrollado y curvilíneo, siendo por ello una de las muchachas más codiciadas de toda la escuela… se la consideraba muy sexy y desinhibida por lo que se rumoreaba que el sueño de muchos de los chicos era tener una cita con ella y básicamente había sido elegida porque su mamá era dueña de una enorme empresa muy reconocida por ser una de las mejores en elaborar a nivel mundial ropa de alta oscura)

Representantes: del 6A fue elegida Rika Sasaki; 6B Emi Muruyama; 6C Kenji Nakamoto y del 6D Suzume Abukara (los cuatro eran alumnos bastante desenvueltos y comunicativos, por lo que yo asumí que a eso se debió que Rika fuera elegida en lugar de Kiyoshi ya que aunque él perdió sólo por un voto el motivo era que a diferencia de ella él era un poco más hosco para tratar a los demás…)

Cuando la reunión terminó todos nos pusimos de pie y nos dispusimos a salir de aquella aula de manera ordenada. Ni bien estuvimos fuera me vi obligada a despedirme de mis amigas pues Tomoyo se fue rápidamente para sus prácticas con el coro, mientras que Rika salía apresuradamente hacia su taller de manualidades, al igual que Naoko- sólo que ella se iba para la biblioteca a ayudar a la bibliotecaria con la organización de un nuevo grupo de libros que acaba de llegar a la escuela- y Chiharu quien en compañía de un sonriente Yamazaki se dirigieron para el taller de artes plásticas… yo me quedé parada a un lado del aula esperando a que saliera Li quien por algún extraño motivo se demoraba mucho en salir; sin embargo, para ser sinceros no tenía ninguna prisa en que lo hiciera, es más, mientras más se demorara mejor así sería menor el tiempo que estaría a su lado aquella tarde.

En lo que hacía hora hasta que Li saliera cogí mi celular y me puse a jugar; sin embargo, no estaba lo suficientemente concentrada pues pude notar el momento preciso en el que Kiyoshi salía de aquella aula. Él se veía tenso y al parecer tenía prisa; sin embargo, cuando me vio apoyada en la pared a un costado de la puerta sonrió y se me acercó

- ¿Sakura?... ¿por qué sigues aquí?... te vi salir hace ya buen rato…

- ¡Hola! Eh… sí, salí hace ya buen rato pero en realidad estoy esperando a Li porque ambos tenemos que ir a comprar los materiales para la elaboración de la maqueta que tenemos que presentar el día lunes para el proyecto de ciencias…

- Oh… ya veo… sí algo me comentó Tomoyo…

- Lo mismo digo… y es que ya sabes lo mucho que él y yo nos divertimos cuando estamos juntos- el tono sarcástico en que lo dije hizo que Kiyoshi riera de manera muy divertida haciendo que yo hiciera lo mismo

- Me imagino que juntos la pasarán demasiado "genial"

- De eso no tengas la menor duda…- en eso Kiyoshi me despeinó el cabello y agregó mientras miraba el reloj que traía en la muñeca izquierda

- ¡Uy! Siento mucho tener que interrumpir nuestra charla pero debo ir a las canchas de entrenamiento ahora mismo a no ser que quiera que el entrenador me coma vivo…

- Sí, ya es tarde… es mejor que vayas

- Bueno, entonces te veo mañana…- antes de irse se acercó a mí y me dio un beso muy suave en la frente hecho que hizo que me pusiera rojísima y al ver el estado en el que acababa de ponerme sonrió tiernamente y mientras caminaba de espaldas me dijo- hoy te ves muy linda Sakura… lástima que no pueda ser yo quien vaya contigo a hacer esas compras… y pues espero que vayas…- antes de que yo pudiera decir algo él se dio la vuelta y comenzó a correr a toda prisa en dirección a la puerta que daba acceso al patio que te dirigía a las canchas de entrenamiento…

Yo me quedé ahí estática con el rostro aún rojo y con mil y un sentimientos encontrados pues ahora sí estaba casi segura que ese "espero que vayas…" se refería a la cita a la que de cierto modo me había invitado y que si no me equivocaba se llevaría a cabo ese domingo a las 4 de la tarde y que tenía como punto de encuentro el mirador de la torre de Tokio… tan ensimismada en mis pensamientos habré estado que no me había dado cuenta de la presencia de Li, el mismo que se encontraba parado a un metro de distancia en donde yo estaba y que tenía el ceño completamente fruncido. Personalmente desconozco el tiempo que él había permanecido en aquel lugar pero por lo que me dijo yo deduje que había sido el suficiente como para presenciar aquel beso que Kiyoshi me había dado…

- Kinomoto, si ya has terminado de llevar a cabo tus encuentros amorosos agradecería que no perdiéramos más tiempo y que de una buena vez vayamos en busca de los dichosos materiales…- su voz sonaba molesta e incómoda, era como si le costara mucho dirigirme la palabra es por eso que al percibir ese malestar en su hablar yo comencé a sentirme molesta también y de pronto me di cuenta de que estaba de mal humor… es así que agarré mi maleta- la que había dejado en el suelo minutos antes- y le grité

- Sí, ya terminé con mi encuentro amoroso… entrometido e insolente- esto último lo dije muy bajito como para que no lo escuchara pero al parecer él tenía el sentido del oído muy desarrollado porque de inmediato escuché un sonido raro proveniente de su boca y que parecía un gruñido…

Sin previo aviso, él comenzó a caminar a grandes zancadas y su mal humor se podía visualizar en todo su lenguaje corporal además del hecho de que estaba rodeado por un aurea sombría. A mí de pronto me entró un poco de temor el temperamento que él tenía en aquel momento, pero sabiendo que no podía hacer nada tomé una gran bocanada de aire y salí corriendo en su dirección para darle el alcance pues él ya se había alejado bastante.

La salida de la escuela fue silenciosa, nadie dijo nada y en parte eso era bueno porque sabía perfectamente que nosotros no podíamos abrir la boca sin terminar agrediéndonos verbalmente de algún modo. A lo largo del camino que estábamos haciendo hasta el paradero del autobús me vi obligada a correr cada cierto tiempo pues él avanzaba bien rápido y como sus piernas eran largas una pisada suya era equivalente a dos pisadas mías y eso hacía que para poder nivelarme con él tuviera trotar cada cierto tramo… en cuanto llegamos al paradero el se detuvo lo que para mí fue un alivio y al pararme a su costado pude notar que me encontraba agitada mientras que él se encontraba normal sin ningún rastro de cansancio o agitación. Para sorpresa mía, de un momento a otro él cortó el silencio que se había formado entre nosotros dos…

- Asumo que sabes cuál es el bus que nos lleva al centro ¿verdad?

- ¿Eh?...

- No me digas que no lo sabes…- como vi que él me miraba con evidente enfado y con una mueca de exasperación que no hacía más que hacerme sentir como una tonta despistada y hueca, de puro impulso le dije

- Pues claro que sé cuál es el bus que nos lleva al centro… por algo no he vivido toda mi vida en ésta ciudad ¿no?- ¡Oh por Dios! ¿qué estaba haciendo? El tono con el que le dije aquello denotaba seguridad y hasta se podía decir que sonaba ofendida por su desconfianza. Sin embargo, la realidad era otra pues aunque en un par de ocasiones había tomado el bus para ir al centro siempre lo había hecho en compañía de alguien y ese alguien era justamente quien siempre lo paraba y yo sabía que por esa calle pasaban dos buses y que ambos tenían un recorrido similar de cierto tramo pero que luego se desviaban por caminos contrarios… pero el problema más grande estaba en que yo no sabía diferenciarlo porque los dos eran exactamente iguales y el único distintivo que tenían era que uno tenía una luz roja y el otro una naranja. Si bien yo podría preguntar al chofer cual era la ruta correcta, el hacerlo significaría que Li lo escuchara lo que no haría más que confirmar que yo no sabía cuál de los buses era el que nos llevaría al lugar correcto.

Como en aquel momento ninguno de los buses venía aún, yo me puse espaldas a Li y comencé a recordar las veces en las que había hecho uso del transporte de esos buses para ir al centro a ver si por ahí venía a mi mente el color de la luz del bus al que subía; sin embargo, para mi desesperación el recuerdo no venía con ese dato así que comencé a sudar frío y es que sentía la mirada de Li sobre mi nuca en todo momento lo que ponía los pelos de punta. Para empeorar mi mala suerte los dos éramos los únicos que estábamos de pie en el paradero lo que hacía que el silencio fuera todavía más incómodo. Tras pasar un par de minutos vi que a lo lejos venía el bus con luz naranja y en eso escuché la gélida e inquisitiva voz de Li preguntar

- ¿y, ese es o no el bus que debemos tomar?

- Eh… pues…- de pronto recordé que una voz Tomoyo me había comentado algo de que ella por equivocación había terminado subiéndose al bus de luz roja y que por ello había aparecido en un lugar en el que nunca había estado…el problema es que ese recuerdo no tenía muy esclarecido el punto desde donde mi querida amiga lo había tomado; sin embargo, fiándome de la suerte le dije- sí, ese es el bus que debemos tomar- ni bien dije aquello lo vi pararse directo y aplastar el botón que encendía una luz que le avisaba al chofer que debía parar para que lo abordemos. En cuanto el bus se detuvo y se abrieron las puertas él se hizo hacia un lado para permitirme subir primero, algo que me sorprendió pues para ser gruñón y malhumorado tenía buenos modales.

Ni bien subí al bus y pagué mi pasaje fui rápidamente a ver el mapa en donde figuraba el recorrido que ésta línea realizaba y para gran alivio mío vi que había subido al bus correcto pues éste era el que iba al centro y si mis cálculos no eran errados debíamos llegar a nuestro destino en menos de quince minutos. En cuanto Li se me acercó yo fui a tomar asiento y él hizo lo mismo pero se ubicó en el asiento de atrás a donde yo me había sentado, a pesar de que el que se encontraba a mi costado estaba vacío. La única manera de interpretar aquella actitud suya fue la de un comportamiento grosero, pero preferí no decir nada al respecto por lo que me limité a observar el paisaje que acompañaba nuestro recorrido. Sin embargo, a medida que el bus iba avanzando me pude dar cuenta que las calles por las que transitaba no se me hacían familiares y de pronto un frío invadió todo mi cuerpo; lo primero que hice fue volver a fijarme en el aviso que estaba pegado en una de las ventanas y que detallaba el recorrido que el bus realizaba y volví a corroborar que en efecto nos habíamos subido al indicado, pero entonces por qué las calles no se me hacían familiares… en ese momento vi mi reloj y me di cuenta de que ya casi habían pasado 12 minutos desde que habíamos subido al bus y hasta ahora no había nada que se me antojara conocido y recordaba muy bien que justo unas cinco cuadras de donde debíamos bajar había una gran heladería que tenía en su puerta la figura de un enorme helado. Sin embargo, hasta ahora no había pistas de ella y verdaderamente ya me había comenzado a asustar por lo que de inmediato me puse de pie y fui hasta donde se encontraba el chofer cuando estuve a su lado le pregunté en voz baja

- Señor, ¡buenas tardes!...eh… me podría decir ¿cuánto falta para que lleguemos al centro?

- ¿Al centro?- como el chofer era una persona bastante adulta y no escuchaba muy bien hizo la pregunta elevando su voz TANTO que yo estaba segura que todas las personas ahí presentes lo escucharon y para mi mala suerte era probable que Li también lo hubiese hecho. Es por eso que de inmediato giré mi cabeza para fijarme en dónde se encontraba y para mi gran sorpresa él estaba parado exactamente detrás de mí y me miraba con el ceño muy pero MUY fruncido. A mí de inmediato se me formó una gota en la sien y me puse completamente roja porque había terminado pasando lo que menos quería.

Tras indicarle al chofer que bajamos en el siguiente paradero me dediqué a verme los pies aún con el rostro bastante rojo y en cuanto pisé suelo firme no hice más que ver el semáforo para ver si ya podía cruzar para tomar el mismo bus pero en la dirección contraria. Una vez que llegamos a la acera contraria fue inevitable cruzar miradas con Li y tal como lo supuse él no se aguantó ni un poquito para reprocharme el error

- ¡Yo no sé qué diablos tienes en la cabeza! A veces pienso que en ella no hay más que aserrín…- en cuanto aquellas palabras llegaron a mis oídos sentí que mi fuero interno se llenaba de furia así de inmediato le respondí

- En mi cerebro no hay aserrín ¡ya! Reconozco que soy despistada pero no por eso soy hueca…

- ¿qué, no? y entonces ¿qué significa éste error?

- Pues… pues… ¡yo me equivoqué por tu culpa!

- Típico…- al decir eso sonrió sólo por un lado de manera burlona

- ¿Qué has dicho?

- He dicho que es típico de gente como tú echarle la culpa al resto de sus propios errores…

- ¿A qué te refieres con eso de "gente como tú"?… - yo sólo sentía que mi ceño cada vez se marcaba más con cada palabra que él decía…

- Para qué gastar saliva explicándotelo si igual no lo entenderás..

- ¡Hey!... ¿acaso estás insinuando que yo soy estúpida?- cuando le increpé aquello me había acercado bastante hacia donde él se encontraba parado a la par que lo apuntaba con mi dedo índice justo en medio de sus ojos lo que hizo que él dejara de reír y con su mano derecha tomara el dedo que lo señalaba…

- En primer lugar, yo no he insinuado nada y en segundo lugar, no me gusta que me señalen así que será mejor que guardes muy bien tus dedos…- la furia que sentía era tan grande que sin importarme lo que pudiera pasarme alcé mi otra mano y con mi otro dedo índice volví a apuntarlo de un modo desafiante… él de inmediato frunció el ceño y con la otra mano libre que tenía intentó atrapar mi dedo índice libre, el cual lo estaba apuntando al tiempo que se escabullía de su aprehensión…tras una pequeña batalla que duró no más de un minuto, él finalmente terminó atrapando mi otro dedo al punto que ambos quedamos cogidos de la mano frente a frente y mirándonos fijamente a los ojos. El ceño que ambos habíamos formado fue desvaneciéndose al punto de que nuestros rostros simplemente se quedaron inexpresivos mientras continuábamos mirándonos como si lucháramos por saber quién resistía más en aquella batalla de miradas… tras permanecer así un par de segundos comencé a sentir que nuevamente volvía a sumergirme en la profundidad de ese par de ojos marrones al punto de dejar de percibir lo que ocurría a mi alrededor y sólo ser consciente de los bellos detalles con los que esas esferas de color marrón contaban… de pronto esa extraña sensación que horas atrás había experimentado volvía a hacerse presente en mi interior y casi de modo automático el corazón comenzó a palpitarme agitadamente al tiempo que mis mejillas se tornaban de un color rojizo. Luego de un tiempo más así, de un momento a otro sentí que ese vínculo se rompía y que yo estaba siendo girada por él mismo al punto de quedar de espaldas a él…en ese momento lo escuché decir

- Ahí viene el bus…- en aquel momento no me atreví a decirle algo así que me limité a permanecer exactamente en la posición en la que él me había dejado aunque no comprendía por qué mi cuerpo temblaba ligeramente y mucho menos por qué tenía las mejillas rojas y las manos heladas. Cuando el bus se detuvo subí y pagué para luego ir rápidamente a tomar asiento y para mi sorpresa éste bus estaba más lleno que el anterior por lo que vi que sólo quedaban libres dos asientos en la parte del fondo. Sin pensar en nada más que no fueran aquellas diversas preguntas sobre el porqué de aquel tan insólito y desconocido sentimiento fui a sentarme y luego de hacerlo me di cuenta de que él acababa de sentarse a mi costado y yo no me atrevía a mirarlo para nada

En cuanto llegamos al destino correcto prácticamente salí volando del bus y comencé a caminar muy de prisa mientras buscaba las tiendas a las que debíamos ir a comprar. Cuando vi mi reloj noté que eran ya las cinco y cuarto de la tarde por lo que intentando apartar todo aquel mar de dudas que estaban en mi mente, me armé de valor y le dije

- Li… ya son cinco y cuarto de la tarde y mucha de las tiendas que venden los materiales que debemos comprar, cierran a las seis y media… así que creo que lo más adecuado será que nos separemos y que nos reencontremos aquí a las seis y cuarto

- Como quieras…- sin decir más comenzó a caminar y cuando ya se había alejado un par de metros me di cuenta de que no nos habíamos dividido lo que cada uno debía comprar…

- ¡Li!... ¡espera!- él detuvo su andar y se volteó para verme. Sin embargo, no me dijo nada y más bien parecía que estaba esperando que yo le dijera algo-… no nos hemos dividido lo que compraremos…

- Pues es evidente que yo compraré las cosas que son más grandes porque tú no podrás cargarlas… así que tú compra las pequeñas…- y sin darme tiempo alguno para que pudiera decirle algo reanudó su caminar y de un momento a otro se perdió entre la multitud

Sin perder más tiempo, yo también fui a buscar lo que me correspondía y tras encontrar todo lo indispensable me dije que ya era tiempo de regresar al lugar en donde había quedado en encontrarme con él. Cuando llegué al lugar vi que todavía quedaban diez minutos para que se cumpliera el plazo y que él aún no regresada así que tras tomar consciencia de la mucha hambre que tenía porque no había comido nada, decidí que lo mejor sería ir a comprarme alguna cosa para distraer a mis tripas. Como en contadas ocasiones había ido a aquella parte de la ciudad sabía que había una tienda que no se encontraba muy lejos de ahí y en donde vendían unos makys exquisitos, así que sin pensarlo dos veces fue a buscar la tienda… al llegar me di cuenta de que estaba repleta y aunque dudé en si comprar o no, finalmente el hambre y lo bien que se veían los bocadillos hicieron que me decidiera por quedarme. Cuando por fin me entregaron mi pequeña cajita que contenía 12 rollitos de makys me dije a mí misma que ya debía ser hora exacta para volver al lugar en donde había quedado en verme con Li. Sin embargo, cuando miré mi reloj me di cuenta de que había pasado media hora más de lo previsto por lo que me puse pálida y de inmediato comencé a correr para apresurarme y llegar al lugar de encuentro… en eso cuando doblé la esquina vi que Li estaba pie caminando de un lado a otro con un semblante preocupado y con unos enormes paquetes en las manos. En cuanto me vio soltó todo y vino corriendo en la dirección por la que yo venía y al llegar frente a mí me dijo

- ¿Estás bien?- no puedo negar que su pregunta me descuadró sobremanera y es que ¿acaso él estaba preocupado por mí? Porque por el tono que utilizó para preguntarme aquello estaba cargado de una evidente angustia, algo que se podía contrastar con su rostro que manifestaba preocupación y con el hecho de que al hacerlo me cogió por los hombros y me miró de pies a cabeza. Yo que estaba ligeramente agitada por la corrida que tuve que realizar para llegar rápido asentí y le dije

- Sí, estoy bien… no me pasó nada… gracias por preocuparte…- cómo decir esto… a ver… creo que no debí decir lo último porque de inmediato vi que él me soltaba y se alejaba de mí con el ceño fruncido para luego decir…

- No estaba preocupado por ti… en realidad sólo quería cerciorarme de que no te hubieran asaltado por andar por ahí con paquetes… además, ya sabes que si te roban las piezas que compraste nos quedamos sin material para armar la maqueta mañana…- yo parpadeé varias veces pues me sentía muy confundida y es que no sabía qué conclusión sacar de todo aquel extraño comportamiento…sin embargo, aunque estaba dispuesta a pensar en ello en aquel momento me era imposible hacerlo porque mis tripas sonaban cada vez más por el hambre que tenía así que acercándome a Li le dije

- Antes de irnos hay que sentarnos un momento en aquella banca, por favor…- cuando le pedí eso con esa calma poco habitual en mí cuando le hablaba, él alzó las cejas y tras fruncir el ceño gruñó a modo de asentimiento y caminó en dirección a la banca que le había indicado. Ni bien nos sentamos yo abrí la caja y me vi embriagada por el agradable aroma que de ella brotaba… luego de disfrutar de aquel olor cogí los palitos de madera que me habían dado y los rompí para poder usarlos, tras hacer eso dije- ¡gracias por la comida!- y con mucha alegría me llevé a la boca el primer maky que cogí. Tras saborearlo con detenimiento abrí los ojos y vi que Li me observaba con detenimiento, aunque también miraba la caja que yo tenía en los brazos… así que recordando que aquel día ninguno de los dos había tenido tiempo de comer algo y que probablemente él también tuviera hambre cogí un rollito y le dije- ¿deseas?- Él de inmediato me miró a mí, miró al maky y luego desvió su mirada en otra dirección para luego decir

- No gracias…

- Mmmm y se puede saber ¿por qué no quieres comerlo?… ¿acaso no tienes hambre?

- Lo que pasa es que yo no como algo que no sé de donde proviene…

- Ah… pues si es por eso, los acabo de comprar en una tienda que no está muy lejos de aquí… yo ya los he comido antes y te puedo asegurar que son muy ricos y que además han sido preparados cumpliendo con todo el régimen de limpieza indicados… ¡vamos! Prueba al menos uno…- yo le estiré él palillo con el maky y él alejó la cabeza

- No gracias…ya te he dicho que no quiero…

- Pues ¡qué terco eres!… yo ya te he dicho que han sido muy limpios al momento de elaborarlos… así que deja de desconfiar y prueba uno…- volví a estirar mi mano y acercar el bocadillo a su boca pero justo cuando él retrocedía para alejarse del palillo, empujó mi brazo con su hombro lo que hizo que el rollito cayera al piso. Yo abrí la boca y miré al piso, al segundo siguiente miré a Li mientras que sin poder contenerlo mis ojos se comenzaban a llenar de lágrimas y es que en realidad me había dolido mucho el que rechazara mi invitación y más aún, que por hacerlo uno de mis rollitos terminara en el piso… cuando vi que él se fijaba en mis ojos acuosos de inmediato agaché la mirada y dejé que mi cabello cubriera mi rostro para que no viera mi lucha interna por no llorar frente a él… sin embargo, por algún extraño motivo me era muy difícil contener mis ganas de llorar y sin que pudiera evitarlo un par de lágrimas cayeron a sobre mis muslos. En ese momento vi que Li se movía del lugar en donde había sentado y que de pronto estaba agachado frente a mí mientras me levantaba el cabello del rostro para poder verme a los ojos. En su rostro se veía claramente un signo de tristeza, y cuando habló por primera vez el tono de su voz me resultó desconocido

- Kinomoto… de verdad lo lamento mucho…yo…- yo lo miré fijamente a los ojos un tanto incrédula por lo que estaba escuchando, pero cuando sentí el rose de sus dedos sobre mi rostro mientras limpiaba el residuo de las lágrimas que habían caído sentí que una pequeña corriente se deslizaba por todo mi cuerpo al tiempo que en mi interior se formaba la convicción de que sus disculpas en realidad eran sinceras…- yo suelo ser muy torpe a veces… - sin saber qué decir ante aquello lo único que se me ocurrió hacer fue a asentir y luego a modo de broma le dije

Entonces ahora en castigo comerás dos rollitos y sin chistar…- al hacerlo no pude evitar sonreír, haciendo que él también lo hiciera. Les diré que cuando lo vi sonreír quedé completamente impactada al punto de sentir que la respiración se me faltaba por un par de segundos, pues en verdad su sonrisa era completamente pura y sincera… y me di cuenta de que acababa de toparme con el verdadero Li pues en definitiva quería creer que el muchacho al que habitualmente veía y con quien paraba peleando en realidad no era más que una apariencia que ocultaba al verdadero Li, ese que podía llegar a ser gentil y hasta por al menos unos momentos mostrarse libremente. Él asintió y luego abrió la boca, yo aún sonriendo cogí dos makys y en conjunto se los metí a la boca haciendo que él se viera completamente imposibilitado de emitir palabra alguna. en ese instante aproveché para comer un par yo también y mientras terminaba de pasar lo que tenía en la boca pude ver que él disfrutaba el sabor de lo que acababa de invitarle. Cuando por fin lo pasó le dije: y… ¿qué tal te parecieron?

- Pues… no están mal…- yo abrí la boca y un poco sorprendida por su comentario le dije

- ¿A qué te refieres con eso de que "no están mal"?

- Mmmm… me refiero a que he probado mejores makys…

- ¿Ah sí? Pues me alegro mucho por ti…sin embargo, para mí son los mejores makys que he probado…pero como dicen por ahí "en gustos y colores no se han escrito autores" así que qué puedo hacer yo si tu paladar no tiene la habilidad para reconocer lo que en verdad es rico de lo que no lo es…

- ¡Hey! ¿Acaso estás diciendo que no tengo buen gusto para determinar si una comida es rica o no?

- No, yo no dije eso… pero ya que lo mencionas puede que eso sea lo que te sucede…

- Jaaaa…. Ya quisieras tú tener mi paladar…

- Pues si tu paladar no reconoce que éstos makys son riquísimos en realidad no quisiera tenerlos…- él me miró con los ojos fruncidos- esos a los que ya estaba acostumbrada- y la boca ligeramente abierta; fue así que de pronto supe aquel atisbo de gentileza que había brotado en él desaparecía por completo y que nuevamente aparecía el Li insoportable de siempre. Como vi que aún me quedaban un par de makys le dije- ¿quieres comer uno más?- Li negó con la cabeza y se puso de pie al tiempo que seguía manteniendo el ceño fruncido por lo que al verlo así decidí que lo mejor era ignorarlo y antes de meterme a la boca un rollo más le saqué la lengua.

El maky que me sobró lo dejé ahí en la caja la cual guardé en uno de los bolsillos externos de la maleta. Luego me puse de pie y siguiendo a Li nos dirigimos al paradero del bus… sin embargo, aunque no puedan creerlo, nos volvió a pasar lo mismo que hace un par de horas atrás cuando tomamos el bus correcto pero en la dirección equivocada, aunque en ésta ocasión la culpa fue de Li pues fue él quien de manera terca y obstinada me había dicho que era ahí dónde debíamos tomar el bus.

Cuando bajamos del bus que nos dejaba cerca a la casa de Hiragizawa, que era a donde debíamos llevar lo que habíamos comprado, yo le dije:

- No puedo creer que el "gran" Li se haya equivocado de ruta…

- Para que veas que hasta los más genios nos equivocamos…

Jaaaa… yaaaa…. Sigue hablando nomás…aunque, ¡espera!...ahora que lo pienso, sí pues, tienes razón, hasta los más genios nos equivocamos- cuando dije aquello me señalé y él volvió a formar una sonrisa burlona con la comisura de sus labios a la par que rolaba los ojos con evidente sorna e ironía; por lo que yo le pregunté- ¿se puede saber de qué te ríes?

- De la descaro de algunas personas…

- Yo no soy descarada…

- Y yo no te he dicho que lo seas…allá tú si te consideras una…- yo abrí la boca con evidente sorpresa y de pronto nuevamente una furia volvía a apoderarse de mí así que lo primero que se me salió decirle…

- ¡Eres un tonto!

- Nooo… no lo soy, tú lo eres…

- ¡No! yo no soy tonta… porque aquí el único tonto eres TÚ

- No, ¡tú eres la tonta!

- ¡No! tú eres el tonto y además también eres terco…

- Mmmm… en realidad no… tú eres la tonta… y también eres la terca…

- No…tú

- No, ¡tú, al infinito!- cuando dijo eso yo ya no sabía qué decir por lo que no me quedó de otra más que decir…

- Ay… ¡eres insoportable Li!...- él sólo sonrió con un gesto de satisfacción porque aparentemente había ganado la batalla. Algo que me molestaba sobre manera pero yo no dejaría que esa batalla la ganara él y ya algo se me ocurriría para ser yo la vencedora, sólo que en ese momento tuvimos que interrumpir la conversación porque llegamos a la puerta de la casa de Hiragizawa.

Tras dejar los paquetes en manos de su mayordomo, en silencio caminamos en dirección al paradero del bus… yo iba con el ceño fruncido porque estaba recordando que él había ganado la batalla anterior y yo no debía dejar que eso se quedara así, por lo que durante todo el camino me la pasé ideando alguna forma en la que pudiera resultar yo siendo ganadora… cuando vi que las luces del bus aparecieron a cinco cuadras de donde estábamos tras doblar una esquina vino a mí una idea. Yo detuve el autobús y me giré para despedirme de Li, al hacerlo le dije:

- Bueno Li… nos vemos…- subí los escalones y tras pagarle al chofer corrí hacia la ventana para sacar mi cabeza por ella… mientras lo hacía el bus comenzaba a avanzar por lo que aproveché que nos encontrábamos a mas o menos unos diez metros de distancia para gritarle al tan serio Li- ¡hey Li!- cuando vi que él me vio continué- ¡tú eres tonto y terco al infinito elevado al cuadrado! De inmediato metí mi cabeza y cerré la ventana mientras era consciente de la enorme sonrisa que tenía en el rostro la cual se amplió cuando vi que Li fruncía el ceño y abría la boca con evidente sorpresa…

Ahora, dos horas después de aquella despedida me encuentro en mi cuarto echada sobre mi cama mirando el techo mientras me siento sola… mientras recuerdo lo que he vivido el día de hoy con mi querido Kiyoshi, a la par que mi mente recuerda la tarde tan peculiar que tuve que pasar con Li… a quien por cierto, he aprendido a ver con otros ojos, pues aunque sé que no es alguien que precisamente sepa tratar bien al resto, he llegado a ver una parte de él que todo el mundo desconoce y que rara vez deja que salga. Es por eso que a partir de ahora he decidido que intentaré tratar un poco más a Li- aún cuando siempre terminemos peleando- porque sé que muy en el fondo no es un mal muchacho aunque me odie por ser como soy…

CONTINUARÁ….


NOTAS DE LA AUTORA: helloooooo! Mis queridos y amables lectores… ¿cómo están? De seguro sorprendidos por la rapidez con la que en ésta ocasión he actualizado mi fic y es que bueno, una de las principales razones por el que éste extraño suceso ha acaecido se debe a que felizmente hoy en contado con mucho tiempo como para escribir así como también porque la inspiración ha estado acompañándome en todo momento y ambos en conjunto crean una fórmula mágica y potente que ni para qué les cuento jejejeje…

Bueno, en esta ocasión me toca decirles que el capítulo me ha salido bastante más largo de lo habitual y es que en verdad no sabía qué momento pararme jejejejeej aunque bueno igual, en lo personal me ha gustado mucho el contenido que tiene. Sin embargo ustedes tienen la última palabra así que espero que en sus reviews puedan darme a conocer sus opiniones sobre lo que les ha parecido éste capítulo… sé que ha pasado de todo pero bueno, no podemos negar de cierto modo eso hace que la historia sea bastante más entretenida, aunque nuevamente recalco que eso es algo que yo opino y respeto cualquier clase de opinión que ustedes puedan tener…

Por otro lado, quiero agradecerles infinitamente a Kimbe-chan; politali22; chiwanko y a Gran chan por los reviews enviados… así como también a los comentarios enviados por Morrigan y Katherine Navarrete vía facebook el los continuos mensajes que Danielita Acosta me escribe también por ese medio… realmente chicas, ¡no saben la alegría que me dan cuando recibo la notificación de sus comentarios sobre mi historia!... las adoro y aunque en el capítulo anterior he recibido pocos reviews en comparación con mis capítulos anteriores pues igual los que recibí no dejan de ser especiales y hermosossssss. Es por eso que a ustedes y a los demás los invito a que me digan mandando reviews y comentarios porque en verdad no saben lo mucho que significa leerlos para alguien que se dedica a escribir… además de que eso da una mejor idea de si la historia está yendo o no por buen camino.

Asimismo, quería dar un agradecimiento especial a Kimbe-chan por darse el tiempo de intentar dar respuesta a las preguntas que lancé en el capítulo anterior… XD y por lo mismo en esta ocasión también lanzaré una par de preguntas más sobre lo que ocurre en éste cap: ¿ustedes creen que Sakura terminará yendo a la "cita" que aparentemente tiene con Kiyoshi? ¿quién creen que fue la persona que apartó la mano de Sasuke cuando éste tomó por la cintura a Sakura? ¿cómo creen que tratará Sakura a nuestro protagonista en los siguientes capítulos? ¿tienen fe en que nuestro grupo de estudiantes puedan juntar los fondos para su viaje de investigación? ¿qué se les ocurre que Eriol propondrá como actividad para recaudar fondos?... uyy mejor no sigo que después no paro JJAJAAJAJ… En fin, espero recibir hipótesis por parte suya y pues para los que quieren UN ADELANTO DE LO QUE PASARÁ EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO, ahí les va uno pequeño: nuestro querido protagonista establecerá comunicación con alguien con quien descubre tener una compatibilidad bárbara!... ¿será acaso que aparece la rival de SAKURA?

Ahora sí, sin más que decir de momento me despido de todos ustedes y les agradezco mucho el darse el tiempo de leer mi fic y mis notas… y ya saben, me gusta mucho recibir reviews y comentarios es el mejor regalo que puedo recibir de ustedes y lo digo muy en serio! Asimismo, los que desean agréguenme al facebook en donde me ubican como Sakunomi Tsuki… Y NADA MÁSSSS BYEEEE