Capítulo 12: ¡De besos, malos entendidos, aclaraciones y una cita inesperada!
POV- Sakura Kinomoto
Con los ojos aún cerrados, comencé a disfrutar de la sensación de estar echada sobre una cama tan suave y agradable. En lo que respiraba el agradable olor del lugar comenzaron a llegar a mi mente ciertos recuerdos. Recuerdos que hacían que mis mejillas se sonrojaran y que, al mismo tiempo, mi corazón se acelerara a una velocidad tal que casi podía jurar se asemejaba al que se siente luego de haber corrido una maratón, aunque sin la agitación del esfuerzo físico.
No, no quiero que piensen que soy exagerada, pero es que no es para menos sentir todo eso cuando lo que invade mi mente en este momento es justamente el recuerdo de un hermoso y tierno beso. Sí, el beso que compartí nuevamente con nada más y nada menos que Li Shaoran. De lo que no estoy segura es de si en realidad pasó o si fue solo algo que soñé, aunque si fue esto último, pues lo único que puedo decirles es que fue un sueño bastante real.
Mientras intentaba determinar si en verdad se trataba de eso o no, algo fuera de la habitación sonó haciendo que diera un respingo y que de inmediato abriera los ojos. Y al hacerlo, grande fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que no me encontraba en mi cuarto, y que por el contrario me encontraba en un lugar que nunca en mi vida había visto- bueno, al menos yo no lo recordaba.
Por instinto, lo primero que hice fue abrazarme, y es que por un momento se me había venido a la cabeza la idea de que el beso con Li había llegado a más- obviamente cuando pensé eso se me fue la temperatura en todo el cuerpo y sentí que me moría- aunque luego de corroborar que aún traía ropa encima hizo que me calmara al menos un poco. Sin embargo, el hecho de estar en un lugar desconocido para mí hacía que no me pudiera tranquilizar del todo; por lo mismo, me destapé y comencé a caminar en dirección a la puerta del cuarto, pero antes de llegar a mi objetivo, la puerta se abrió, lo que hizo que yo pegara un grito y me cayera al piso del puro susto.
¡Sakura!... ¿qué sucede? ¿estás bien?- el darme cuenta de que la persona que me hablaba y acaba de entrar era Tomoyo, hizo que la calma regresara a mi cuerpo. Por lo que de inmediato me puse de pie y la abracé
Sí, estoy bien… es solo que me asusté mucho cuando me desperté y me di cuenta de que no sabía donde estaba- Tomoyo me sonrió con cariño e hizo que me volviera a sentar en la cama
¡Ay Sakura!... tú sí que eres despistada, ¿qué acaso no te das cuenta de que estás en mi casa?- yo, que hasta ese momento no tenía la más mínima idea de dónde me encontraba, me puse a observar alrededor y al hacerlo me di cuenta de que en efecto me encontraba en casa de Tomoyo; es más, estaba en el cuarto de huéspedes que siempre ocupaba cuando venía a dormir a su casa, mismo que recién, luego de observar detenidamente, pude reconocer pues lo habían remodelado.
Eh… bueno, recién me acabo de despertar, casi no tuve tiempo de ponerme a observar el lugar- mi querida amiga solo sonreía divertida al corroborar lo muy despistada que era- por cierto, ¿cómo fui a para aquí?
¿No recuerdas nada?
Nop- mi prima me miraba con detenimiento, esperando a ver alguna reacción en mí que demostrara que sí recordaba algo.
¿En serio no recuerdas nada?- traté de hacer un esfuerzo pero fue inútil, no recordaba para nada cómo fue que llegué a la casa de Tomoyo.
No, no recuerdo cómo llegué aquí, ni quien me trajo… en verdad no recuerdo nada…- mi cerebro estaba en blanco, no recordaba absolutamente nada, era como si hubiese un vacío en mi cabeza y me comencé a sentir mal porque en realidad estaba tratando de recordar lo ocurrido con todas mis fuerzas
Mmmm… ¡qué raro! Pero … ¿sí recuerdas la fiesta, verdad?
Sí, la fiesta sí la recuerdo…- fue en ese momento en el que la sonrisa se me esfumó y vinieron a mi mente las imágenes del instante en el que la novia de Kiyoshi comenzó a hacer un escándalo cuando nos vio salir del salón de baile. En cuanto aquel recuerdo empezó formarse en mi mente, decidí sacudir mi cabeza y ponerme de pie, pues sabía que en cualquier momento la sensación de humillación volvería a apoderarse de mis sentimientos.
Sakura… ¿estás bien?- yo asentí en silencio, mientras observaba por la ventana el hermoso jardín de la mansión Daidouji. Sin percatarme de nada, de pronto sentí que Tomoyo posaba sus manos en mis hombros en señal de apoyo. Permanecimos en silencio un par de minutos hasta que de pronto la sensación de pánico volvió a apoderarse de mi cuerpo a la velocidad de la luz
¡TOUYA!- grité mientras corría en busca de mi celular por el cuarto
¡Sakura, tranquilízate! Tu hermano sabe que estás aquí, yo hablé con él ayer en cuanto llegaste… es más, tú misma hablaste con él
¿YO?- me quedé estática un segundo intentando recordar aquello, pero por más que me volví a esforzar no lo conseguí. En seguida seguí buscando mi teléfono móvil en la cama, hasta que Tomoyo me dijo
Está aquí… ten- me alcanzó el celular, el cual había estado depositado sobre el tocador. En cuanto lo sostuve verifiqué mi estado de llamadas y me di cuenta de que tenía varias llamadas perdidas de mi hermano que habían entrado justo en el momento en el que habíamos estado hablando con Eriol. Fue ahí que recordé que para ese instante yo ya debía de haber estado en mi casa, pues Touya me había dicho que debía regresar a casa máximo a las dos.
El solo hecho de saber que no le había respondido las llamadas y que no había llegado a tiempo a la casa, me hacían suponer que mi hermano estaría súper molesto conmigo. Fue por eso que miré a Tomoyo y le dije
Tomoyo, será mejor que me vaya a casa… no quiero ni imaginar el humor de Touya…
Yo menos… fue por eso que vine para acá. Touya llamó hace unos 10 minutos y me dijo que pasará a recogerte a las nueve y que la esperes lista- miré el reloj y me di cuenta de que quedaban veinte minutos para la hora en la que mi hermano haría acto de presencia. Por lo que sin saber cómo sentirme en ese momento, suspiré y le pregunté
¿Quién me trajo a tu casa?... lo último que recuerdo fue que tú te fuiste con Eriol, pero no recuerdo nada más…
Pues verás, debido a que Eriol no podía llevarte a casa por el poco tiempo del que disponía, acordamos que Li se encargaría de hacerlo- en cuando mi amiga mencionó ese detalle, mi cuerpo se paralizó y fue ahí que volvió a mi mente la imagen del beso entre Li y yo, mismo que seguía sin saber si en realidad había pasado o si solo lo había soñado. Sin embargo, preferí no decir nada y opté por seguir escuchando lo que ella me contaba- él salió prácticamente detrás de nosotros en dirección a tu casa, pero aproximadamente cinco minutos después de que yo llegué aquí, él me llamó al celular y me dijo que no sabía qué hacer pues tú te habías quedado profundamente dormida en el camino y que por más que había intentado despertarte no obtenía resultado alguno. Como comprenderás, era muy complicado que él te llevara en ese estado a tu casa, pues si tu no reaccionabas la única opción que le quedaba era bajarte cargada de su auto y tocar la puerta hasta que tu hermano le abriera y te recibiera, hecho que no haría más que generar problemas entre Touya, Li y tú… bueno, es que con lo celoso que es él, ya te podrás imaginar las cosas que podrían haber pasado por su cabeza si te veía aparecer en los brazos de Li completamente dormida. Fue por eso que él me llamó y en cuanto me explicó la situación yo le dije que te trajera a mi casa y que ya yo me encargaría de hablar con Touya al respecto; y eso fue lo que Li hizo- una vez escuché todo aquello, no sabía cómo sentirme, pues ahora mis dudas habían aumentado más respecto a si ese beso se había dado en verdad o si es que solo lo había soñado.
¿Y Touya cómo reaccionó cuando tú lo llamaste?
Como ya sabes, él te había estado llamando como loco dese hacia ya buen tiempo atrás. Por lo que cuando recibió mi llamada traía unos ánimos de perro rabioso. ¡Decir que estaba histérico es poco! en verdad él estaba muy molesto, al punto de que incluso dudaba de que tú estuvieras en mi casa… no sé qué es lo que exactamente pasaba por su cabeza, pero estaba tan molesto y desconfiado que hasta me informó que vendría a recogerte en ese mismo instante. Obviamente yo me opuse tremendamente, pero como es un terco me dijo que la única forma en la que desistiría de venir a buscarte, sería que te pusiera al teléfono…
Pero ¿no que yo estaba profundamente dormida?
¡Sí!... yo estaba sudando frío en ese momento, pero no podía hacer más que intentar despertarte; por lo que fui a tu lado y te puse de frente el teléfono en la oreja. No sé si fue por milagro o qué, pero casi de modo inexplicable, comenzaste a hablar con él y hasta la dijiste que no se preocupara que ya mañana le explicarías la razón del cambio de planes… al escucharte hablar así, yo creí que ya te habías despertado, pues hablaste fluidamente y todo; sin embargo, cuando le colgaste el teléfono, me di cuenta de que en todo momento habías permanecido profundamente dormida…- ella me miró sonriendo y de pronto agregó- ¡no puedo creer que seas sonámbula Sakura!- me abrazó efusivamente y hasta pude notar que en sus ojos había un brillo de emoción bastante familiar. Yo sonreí y no dije nada más, pues en verdad no podía creer nada de lo que había pasado.
Antes de que mi hermano llegara a recogerme, Tomoyo me prestó ropa informal., luego me invitó un vaso de jugo y de ahí le pregunté por Taro
Él está bien, la semana pasada me contó que está por Alemania cerrando negocios de papá, y me dijo que quizá para fin de año viene a pasar sus vacaciones.
¡Esa es una excelente noticia!
Sí, en verdad me alegró mucho saber eso…- cuando ella me dijo aquello, pude ver que había algo en su mirada que era distinto. No sabía qué era ni a qué se debía, pero sí sabía que había algo diferente, como si la noticia ya no le causara la misma alegría de antes…
¿Te pasa algo Tomoyo?- cuando le pregunté eso, ella abrió sus ojos con sorpresa y sonrió
No, no pasa nada…
¿Estás segura?
Sí, ¿por qué lo preguntas?
Es que no sé, no te noto muy entusiasmada con la noticia de que Taro vendrá a pasar sus vacaciones a fin de año…- ella suspiró y me dijo
La verdad es que ni yo misma lo entiendo… y es que, no es que no me alegre que él venga, es más, me alegra en demasía saber que lo hará… es solo que no sé por qué pero ya no me siento igual de emocionada con la idea. Mejor dicho, me alegra saber que volveré a verlo, pero ya no me genera la emoción de antes. Y la verdad es que no entiendo a qué puede deberse ese cambio…
Mmmm… a mí también me parece extraño que te esté pasando eso…
Sí, no lo comprendo Sakura… en verdad, no logro comprender a qué se debe que me sienta así…
Y ¿no será que te ha empezado a gustar alguien más?- cuando lancé esa pregunta, lo hice sin siquiera pensarlo; pero en cuanto vi cómo ella abría los ojos tuve certeza de que había dado en el blanco…
Eh… pues… no… no es eso…- las palabras de Tomoyo lo que buscaban más que nada era hacer que ella se convenza a sí misma de que no era eso lo que pasaba. Sin embargo, yo sabía que había acertado, es decir, mi querida amiga Tomoyo se sentía confundida por alguien más, y quizá ni ella misma era consciente de que eso era lo que le sucedía… como no pretendía presionarla al respecto le dije
Ya veo… entonces quizá simplemente se deba a que él está lejos, y a que ahora que has estado más ocupada que nunca, tus sentimientos se han enfriado… algo que probablemente cambiará en cuanto lo veas…
Sí, yo también opino lo mismo, es más, cuando él venga le voy a…
Señorita, disculpe que la moleste pero acaba de llegar el hermano de la señorita Sakura- Rina, una de las chicas que trabajaba en la casa de Tomoyo la interrumpió justo en ese instante
¡Oh sí!... gracias Rina, por favor dile que en un minuto baja Sakura
De acuerdo, con permiso- salió de la habitación y casi al minuto también salimos nosotras.
En cuanto me despedí de Tomoyo, subí al auto de mi hermano, quien por cierto traía una cara de seriedad bárbara.
¡Hola!- le dije como para ablandar su mal carácter; sin embargo, solo recibí un gruñido en respuesta. Estuvimos en silencio por buena parte del trayecto hasta que él optó por hacer un cambio de ruta y yo le pregunté- ¿a dónde vamos?
Vamos al supermercado del centro, necesito comprar cosas para la casa…
¡Oh ya veo!
Espero que no hayas olvidado que hoy regresa papá de su viaje- era obvio que lo había olvidado por completo, pero era algo que no tenía por qué saberlo el gruñón de mi hermano, por lo que le dije
¡Obvio que no lo olvidé!
¡Qué bueno! Porque tú serás la que prepare el almuerzo de bienvenida- yo ni siquiera tenía en mente qué cosa preparar, por lo que de inmediato puse a trabajar mi cerebro y le dije
Pues me parece estupendo, además, ya sabía qué le iba a preparar
¿Ah sí? ¿Y qué es lo que piensas cocinar?
Okonomiyaki al estilo sureño, el plato favorito de papá…
Uy… eso quiere decir que te has despertado con un espíritu laborioso hoy…
Por mi papá hago lo que sea- le dije eso sonriendo y sacándole la lengua
Pues me alegro…- nuevamente se puso serio y el ambiente de tensión volvió a aparecer. Luego de unos minutos de silencio volvió a hablar- Sakura, te quiero pedir un favor- no sabía muy bien la razón pero cada vez que mi hermano utilizaba ese tono de voz me ponía la piel de gallina- yo sé que no soy el mejor hermano del mundo y que no tienes que darme explicaciones de ningún tipo, pero… en verdad agradecería que fueras un poco más considerada conmigo…- en cuanto él me dijo aquello, la sensación de culpabilidad se apoderó de mí. Y sí, yo era consciente de que mi hermano era extremadamente celoso y sobreprotector, pero también comprendía que era así porque me quería y se preocupaba por mí, y que por lo mismo, para él yo era una responsabilidad cuando mi papá no se encontraba y que generaba que él se volviera aún más obsesivo conmigo…
Hermano, yo realmente lo siento…
Sé que no lo haces adrede y comprendo que estas en plena adolescencia, pero eso no quita el hecho de que debes ser más consciente y tomar en cuenta que hay personas que se preocupan mucho por ti…- él me miró unos segundos y luego volvió a mirar al frente- tú sabes que ni papá ni yo te prohibimos ir a reuniones, porque es parte de esa etapa hacerlo, y aunque no me guste la idea de que tengas que ir a ellas con pareja, pues no puedo negarte que lo hagas. Sin embargo, si te damos ese permiso, lo hacemos teniendo en mente que tienes plena consciencia de que habrán personas que estarán preocupadas por ti hasta que no te vean regresar a casa sana, a salvo y a la hora pactada…
Sí, lo sé… lamento haberte preocupado anoche hermano- en verdad me sentía muy mal por haber preocupado tanto a Touya y me sentí peor cuando recordé la razón de todo
Pues bien, pese a que no me gusta pedirte explicaciones, quiero que en esta ocasión me expliques ¿qué fue lo que pasó ayer que hizo que no pudieras llegar a casa?- cuando mi hermano me pidió que le explicara lo ocurrido, entré en pánico… cómo explicarle que todo se debió a que la novia de Kiyoshi hizo el escándalo del mundo al verme con él- Sakura, estoy esperando tu explicación, porque ayer ese amigo tuyo que fue a recogerte me dijo que te llevaría a casa a la hora acordada y; sin embargo, no lo hizo…- ¿QUÉ HAGO? ¿cómo le explico lo ocurrido a Touya? ¿será bueno decirle la verdad?... NO, definitivamente no podía decirle la verdad pues estaba segura de que si le decía todo lo ocurrido iría a partirle la cara en mil pedazos a Kiyoshi, aunque por otro lado, si no le digo nada…- si no me lo dices tú, tendré que buscar a tu amigo y pedirle explicaciones a él- ¡OKEY! Mejor se lo explico yo, porque lo que menos quiero es que mi hermano tenga problemas con alguien que no vale la pena…
Bueno… verás…lo que pasó fue que… justo cuando ya estábamos por salir para la casa con tiempo suficiente como para llegar a la hora prevista, a Kiyoshi lo llamaron de su casa para decirle que alguien se había puesto mal y que tenía que ir rápido para allá…entonces, como tenía que ir rápido yo le dije que se fuera solo y que ya yo me iría con Tomoyo, porque era o quedarme con ella o primero acompañarlo a su casa a averiguar qué pasaba, y pues si optaba por eso, sabe Dios cuánto nos demoraríamos ahí. Es por eso que él se fue y yo me quedé con Tomoyo en la fiesta, y fue ahí que nos dimos cuenta de que ella no había traído auto pues su pareja la iba a regresar a su casa, solo que como él es el dueño del lugar en donde se realizó la fiesta no podía ir a casa de Tomoyo y luego ir a la mía, ya que debía estar ahí vigilando todo. Entonces, tras discutirlo un rato decidimos que iríamos a casa de Tomoyo y una vez ahí ya nos la arreglaríamos para que me llevaran a casa; sin embargo, en el camino me quedé profundamente dormida y solo reaccioné cuando hablamos por teléfono…- una vez terminé de explicarle a Touya lo ocurrido me quedé helada pensando en si mi historia había sonado convincente. Tras unos segundos de silencio, él me dijo
De acuerdo, te creo… pero eso no quita que me parezca mal que ese muchacho te haya dejado ahí, sola a tu suerte… ¿qué hubiese pasado si no había alguien conocido o de confianza en ese lugar?
Bueno, pero no fue así… así que mejor ya no nos hagamos más bolas por la nada…
Está bien, pero recuerda que no volveré a permitir que vayas a una reunión con ese chico… él ya está vetado para mí- cuando mi hermano dijo aquello, de un extraño modo sentí como si parte de mi corazón se partiera y desapareciera, fue como si ahora fuese definitivo el hecho de que Kiyoshi Nagano dejaba de ser alguien importante para mí, como si mis sentimientos por él ahora sí pasaran a hacerse nada. Y aunque por un instante me sentí triste, pronto me vi tranquila sabiendo que él ya era parte de mi pasado.
Luego de la llegada de mi papá, todo pasó rápido. Recuerdo que la tarde del domingo fue muy familiar, mi papá se la pasó conversando con nosotros, nos contó sobre su viaje y luego nos preguntó sobre lo que nos había pasado a nosotros durante los días de su ausencia. Ya en la noche, mientras cenábamos, se apareció Yukito con un riquísimo pastel, tras cenar nos quedamos hasta muy tarde conversando, y es más, Yukito y yo fuimos los últimos en ir a dormir, pues nos quedamos hablando de lo ocurrido en la fiesta. Al igual que en la anterior ocasión en la que habíamos quedado en vernos, la conversación de ese día me había permitido aclarar muchas de las ideas que habitaban en mi cabeza, me sentí más liviana luego de que le conté absolutamente todo lo que sentí cuando esa chica me había insultado. Tras escucharlo decir palabras de aliento, me sentí mejor y casi minutos después decidimos que lo mejor era que cada uno fuese a descansar. Como ya era tarde, mi papá le había dicho que si deseaba podía quedarse a dormir en el cuarto de huéspedes y así hizo. Yo subí a mi habitación y prácticamente al instante que me eché me quedé profundamente dormida.
Al día siguiente, me desperté muy tarde para variar, así que tuve que hacer todo a la volada. Felizmente mi papá ofreció llevarme a la escuela porque sino no había forma de que pudiera llegar a tiempo. Y así fue, llegué a la escuela con tiempo de sobra, por lo que subí despacio las gradas hasta mi salón. No sabía cómo actuar, después de lo ocurrido sería la primera vez que vería cara a cara a Kiyoshi y a los demás, y mis nervios eran incontrolables. Sabía que tarde o temprano tendría que verlo, pero no tenía la menor idea de cómo reaccionar o actuar. Además, más nerviosa me ponía la idea de ver a Li, ya que nuevamente había vuelto a soñar con ese beso, ¡SÍ! nuevamente me vi sentada en la parte trasera de su auto mirándolo fijamente a los ojos y sintiendo mi corazón acelerado, me vi ahí hipnotizada por sus ojos, sin poder controlar el impulso de querer besarlo, perdiendo mi timidez y acercándome a él lo suficiente como para hacer que nuestros labios estuvieran muy pero muy cerca el uno del otro; me veía también acobardándome e intentando alejarme, hecho que fue impedido por él. Sí, en mi sueño, Li coge mi mejilla y tras respirar lentamente sobre mi rostro, une sus labios a los míos con suavidad, consiguiendo que todo en mí se sienta tremendamente feliz y completo, haciendo que naturalmente mis labios respondan a sus besos y que me atreva a posar mis manos alrededor de su cuello. Sin embargo, pese a que deseo recordar el desenlace hasta ahora no lo consigo pues siempre me despierto tras llegar a ese punto y no entiendo por qué sueño eso, no sé qué pasa conmigo, porque yo nunca he soñado así, jamás tuve un sueño como ese y menos que fuera tan pero tan vivido.
Al llegar al salón fui directamente a mi asiento, de reojo vi que en el asiento de Li no había nadie, por lo que supuse que él aún no llegaba, así que sintiéndome más tranquila suspiré aliviada y me senté a leer el libro que Naoko me había recomendado: El Señor de los Anillos, la comunidad del anillo. Justo cuando estaba a punto de cambiar de página miré a mi alrededor para ver si ya había más gente en el salón y fue entonces que vi a Hiragizawa venir conversando con Tomoyo, quien por cierto traía las mejillas ligeramente sonrojadas y reía divertidamente. En cuanto me vieron se acercaron a saludarme
Hola Kinomoto- sin pensarlo dos veces, cogió mi mano y la besó…como sospecharán el sonrojo en mi rostro se hizo evidente, algo que a él pareció divertirle
Hola Hiragizawa…- le dije con timidez- hola Tomoyo…
¡Hola Sakura! Veo que has amanecido con ganas de leer- ella dijo aquello sonriendo y mirando el libro sobre la mesa, yo sonreí, me encogí de hombros y respondí
Se podría decir que sí…
Leer siempre es bueno- Hiragizawa miró a Tomoyo y ella asintió- por cierto Tomoyo ¿llegaste a comprar el libro que te recomendé?
Mmmm… en verdad todavía no, pensaba ir hoy a la librería a comprar un par de libros y de paso pensaba aprovechar para comprarlo…
Ya veo… bueno, déjame decirte que no es necesario que lo compres porque yo ya lo hice por ti- de inmediato vi cómo él sacaba una bolsa de papel de su maleta y se la entregaba con una sonrisa coqueta. Ella sonrió y le dijo
¿Es para mi?- él asintió con una gran sonrisa de satisfacción en su rostro; Tomoyo un poco más sonrojada agregó- ¡Muchas gracias Eriol!…- fue hasta ese momento que algo recién hizo clic en mi cerebro… ¿desde cuándo ese par se llamaba por su nombre? Y… ¿desde cuándo Hiragizawa se comportaba tan caballerosamente con Tomoyo?... fue por eso que casi sin controlar mi boca solté
Esperen un momento, ¿desde cuándo ustedes se llaman por su nombre?- ambos me miraron unos segundos como pasmados, pero luego Hiragizawa habló
Mmmmm… pues me parece que desde hoy, es más, desde hace un momento- esperen, esperen, esperen….yo no entiendo nada y creo que ustedes tampoco, por lo que al ver la intención de explicar la situación permanecí en silencio y decidí escucharla- sin embargo, pese a que soy consciente de que esto ha ocurrido de un modo natural, creo que lo más apropiado es que siendo una dama te pregunte: Querida Daidouji ¿me permites llamarte por tu nombre?- todo lo ultimo que él habló lo hizo mirando fijamente a los ojos a Tomoyo, y yo al estar ahí presente pude ver que ella se sonrojó nuevamente y con más intensidad, además de que en sus ojos había un brillo extraño… ¿sería acaso él, el chico que estaba confundiendo a Tomoyo?...
Sí, claro que puedes llamarme así
¡No sabes lo mucho que me alegra escuchar eso! Y pues, quiero que sepas que tú tienes toda la libertad de decirme Eriol si gustas- ella asintió y luego posó sus ojos en la bolsa que él le había entregado. Acto seguido y sorpresivamente Hiragizawa me miró y me dijo- por cierto, quiero aprovechar la ocasión para consultar si a ti también puedo llamarte por tu nombre querida Kinomoto…- decir que su pregunta me cayó por sorpresa fue poco, por lo que tras salir de mi estado de shock asentí y él sonrió complacido.
Justo cuando iba a decir algo más, Iesada le pasó la voz por lo que tras disculparse se retiró. Tomoyo y yo nos sentamos, y ella tras acomodarse sacó el libro que acababa de recibir como obsequio. En la portada del libro se veía el título: ULISES y abajo, el nombre del autor: James Joyce. Si bien la literatura no era algo que me apasionaba a morir como a Naoko, sabía perfectamente que ese libro era uno de los mejores y más complejos que se habían escrito en lengua inglesa. Por lo que me quedé muy sorprendida al saber que él hubiese podido leerlo completo y comprenderlo, ya que en mi corta vida solo conocí a dos personas que lo habían hecho: por un lado, mi Profesor de Literatura y por otro, Naoko. Sin embargo, acaba de descubrir a una tercera persona: Eriol Hiragizawa, y estaba segura de que de aquí a un tiempo hallaría a la cuarta, mi querida amiga Tomoyo.
Tras quedarme pensando en eso un momento, no me había percatado de que ya habían más alumnos en el aula y de que solo quedaban dos minutos para que sonara el timbre e iniciara la clase. Nuevamente, instintivamente miré de reojo al asiento de Li y como al inicio, ni él ni sus cosas estaban ahí. Suspiré y volví a posar mis ojos en las hojas de mi libro cuando de repente oí que una voz muy familiar se acercaba hasta mi sitio conversando con alguien. Sí, estaba segura de que la persona dueña de esa voz era Meiling y de que la persona que lo acompañaba era Chang. Ambas se detuvieron justo a la altura de mi carpeta y yo no fui lo suficientemente valiente como para despegar mi mirada del libro. Sin embargo, podía ser consciente de que la curiosidad se había apoderado de mí en cuanto escuché que su conversación giraba en torno a Li; motivo por el que tenía mi sentido del oído bastante despierto dispuesto a escuchar lo que fuese necesario. Yo estaba dura como piedra mientras prestaba atención a la conversación, por lo que me dediqué a ser lo suficientemente disimulada y aparentar que estaba concentrada leyendo mi libro.
Sí, me hizo bien regresar aunque sea solo por dos días, en verdad extrañaba China y a mi familia.
Entiendo de lo que me hablas… yo también extraño estar allá, aunque bueno, ya iré en las vacaciones…
Y ¿por qué no regresas al menos un fin de semana?
Aunque quiera hacerlo, sabes que es cansado viajar hasta allá; además, cuando voy lo único que quiero hacer es descansar y estar con mi familia, por lo que no hago nada y me acumulo de deberes… por eso prefiero quedarme, pues académicamente no me conviene.
Sí, lo sé… aunque espero que eso no le pase a Shaoran
No… él es como tú… me refiero a que él es muy responsable y sabe distribuir bien su tiempo, por eso no creo que le afecte mucho estar allá esta semana…- en cuanto oí aquello mi corazón se paralizó y una tremenda tristeza se apoderó de mí. Me quedé estática sin ni siquiera recordar cómo moverme.
Hoy que hablé con él me dijo que había llegado bien
Sí, cuando me llamó, a mí también me dijo que estaba bien y me insistió que lo mantuviera informado de todas las tareas que nos asignaran en la semana- para mi mala suerte, en ese momento el timbre sonó, hecho que generó que ellas dejaran su conversación así, inconclusa y que cada una fuera sus respectivos asientos.
Decirles que la tristeza aumentaba cada vez más en mi pecho es verdaderamente poco comparado a lo que pasaba en mi interior, pues dentro de mí había un enredo de emociones que no hacían más que confundirme aún más, y es que no solo sentía tristeza, sino que también sentía un enorme vacío. Instintivamente miré al asiento de Li y al verlo desocupado el agujero en mi pecho incrementó de tamaño. Fue en ese momento que para evitar seguir sintiendo eso, fijé mi vista hacia el frente y al hacerlo, observé a Chang acomodando su cuaderno sobre la carpeta; por lo que de pronto caí en la cuenta de que le tenia un poco de envidia pues de lo que había oído de su conversación, Li se había comunicado con ella para contarle cómo había llegado a Hong Kong. Hecho que no hacía más que llevarme a inferir que entre ellos existía un vínculo muy fuerte, y aunque me costara pensarlo, a mi mente llegó la idea de que quizá entre ellos estaba surgiendo sentimientos que podrían derivar en un enamoramiento.
En cuanto pensé aquello, sentí con claridad cómo se formaba un nudo en mi garganta y que mi corazón se contraía haciendo que sintiera un dolor extraño, al tiempo que una incomodidad se hacía presente. Con total honestidad les puedo decir que sabía bien a qué se debía la incomodidad que sentía en mi pecho, y es que lo que me hacía sentir triste era que ella conociéndolo menos tiempo que yo, supiera más cosas de él. Me sentía muy triste sabiendo que ellos tenían una amistad tan cercana e íntima, pero también me sentía estúpida porque era consciente de que no debía sentirme así. Además, si Li quería pasar el día entero con ella era asunto suyo y no mío. Sí, a mí no debía importarme para nada con quién él decidía juntarse o con quién compartía sus tiempos libres; es más, si él se había enamorado de ella era asunto suyo y no tenia por qué importarme en lo absoluto.
Sí, yo era consciente de eso pero a pesar de todo, la tristeza era evidente en mí, y no podía manejarla, menos cuando a mí cabeza venía una y otra vez la imagen de Chang… ella simplemente es bellísima, además de muy inteligente y entretenida. En cambio yo… yo no tengo nada que me haga especial… ¡NADA! No hay posibilidades de que yo pueda competir contra ella… Un momento, y ¿por qué yo querría competir con ella? ¿Por Li? … ¡No! ¿Qué locura era esa?... si yo no siento nada por él. En ese instante de irremediable contradicción y enredo interno, me sentí tan pero tan triste y confundida que emití un sonoro suspiro sin darme cuenta, y como el aula se encontraba en completo silencio todos voltearon a verme, hecho que como siempre provocó que me pusiera muy roja y que todos rieran divertidos por ese hecho.
La clase pasó volando y el Maestro de ciencia solo nos dijo que debíamos ser cuidadosos en no desatender el trabajo de grupo porque aunque la entrega de informes se reanudaría todavía dentro de dos meses, esa no era excusa para relajarnos. Además, luego de ese tiempo, teniendo ya bien elaborado el proyecto, solo debíamos dedicarnos a ponerlo a prueba y comprobar la hipótesis, por lo que una observación constante nos permitiría sacar mejores conclusiones.
Luego de recibir los consejos del Maestro, sonó la campana del primer recreo por lo que me puse de pie y justo cuando iba a decirle a Tomoyo que me acompañara a comprar algo a la cafetería vi que ella era interceptaba por algunos integrantes del grupo de coro, quienes últimamente la buscaban para ultimar detalles sobre la presentación que sería también en dos meses, solo que como nos iríamos de viaje tendrían que ensayar sin ella. Al verla alborotada conversando decidí optar por ir sola a comprar y justo cuando me di vuelta me di cuenta de que Kiyoshi no había ido a clases. Yo sonreí internamente con ironía pues quien debería de haber faltado a clases y sentirse avergonzada era yo y no él.
Bajé las gradas pensando en eso y pensando también en que era extraño que ahora ya ni notara las ausencias de Kiyoshi Nagano. Sí, concluí que los sentimientos pueden cambiar drásticamente en poco tiempo y que en muchas ocasiones los cambios son totales e irremediables. Sin darme cuenta ya había llegado a la cafetería. Decidí comprar un jugo de fresa, que terminé tomándolo a solas en la zona del jardín menos transitada de la escuela. Me senté en el pasto justo debajo del gran árbol en donde generalmente Tomoyo y yo nos escondíamos a la hora de los recesos. Tras sentirme cómoda, comencé a leer nuevamente el libro que llevaba en la mano y justo cuando acabé de leer una hoja, escuché que alguien venía en mi dirección; instintivamente levanté la mirada y al hacerlo, me di cuenta de que era un muchacho de un grado mayor al nuestro al que conocía de vista pues era uno de los chicos populares de su grado y que estaban en el equipo de futbol de la escuela. Sin creer que pudiera acercarse a hablarme, continué leyendo hasta que en eso lo escuché decir:
Hola, disculpa que te moleste…- yo lo miré aturdida unos segundos y tras salir ligeramente de mi estado de confusión, le dije
Hola…- él sonrió con evidente satisfacción y continuó
¿Cómo estás? Me llamo Kenzo Mahashiro, ¿tu eres Sakura Kinomoto, cierto?- yo asentí, aún contrariada por su repentina aparición, y él tras sonreír más abiertamente me dijo- ¡excelente!... en ese caso, déjame hacerte otra pregunta. Si no te incomoda ¿podría sentarme a tu lado?- como podrán imaginar, ante aquella petición mi cerebro se quedó en blanco y es que honestamente no tenía la más mínima idea de qué responderle; sin embargo, al ver que él no era peligroso y que aguardaba ansioso una pronta respuesta, le respondí con cierta duda y vergüenza
Eh… pues…sí…sí, supongo que puedes sentarte
En ese caso, ¡Muchas Gracias bella dama!- tras sentarse y sonreírme con amabilidad, miró mi libro y dijo- ¡Hey! ¡Qué buen libro! Yo lo leí el año pasado y aunque suele ser un poco aburrido por momentos, al final de alguna extraña manera la historia termina absorbiéndote sin poder evitarlo- yo observé unos segundos la tapa del libro y luego sonreí al darme cuenta de lo que acababa de decir, pues era exactamente lo mismo que Naoko me había dicho cuando me lo recomendó
Sí, eso escuché…- le dije sonriendo tímidamente
Estoy seguro de que la persona que te recomendó ese libro en definitiva ama compartir lo que le gusta- tras meditar su frase me dije a mí misma que sí, definitivamente Naoko encajaba a la perfección en esa definición y por eso le confirmé su inferencia
Así es… la persona que me lo recomendó, es alguien que adora compartir cada libro nuevo que lee con los demás- luego de decir aquello y de quedarnos unos segundos en un silencio extraño, decidí despegar mi vista de la tapa del libro para atreverme a mirarlo directamente a los ojos durante unos segundos hasta que él cortó el contacto y dijo
Sabes Kinomoto, tienes unos hermosos ojos…- cuando escuché que él dijo aquello, no pude contener que un ligero sonrojo se apoderara de mi rostro. Fue ahí que de repente mi cerebro no supo cómo reaccionar no supe qué decir ni mucho menos qué hacer y es que en verdad soy TAN TORPE, nunca aprendí a saber qué decir o cómo reaccionar cuando alguien te halaga. Él continuó- es cierto lo que digo, desde que los vi la otra noche no he podido olvidarlos…- ¡OKEY! Ahora sí todo mi mundo estaba entreverado, ¿de qué otra noche me hablaba? ¿acaso nos habíamos visto antes en la noche?...soy consciente de que lo he visto un par de veces por la escuela pero, en realidad, por mucho que lo intentaba yo no recordaba para nada a ese muchacho, mejor dicho, no recordaba haberme cruzado con él alguna noche…
En verdad, para serte sincera no sé a qué te refieres…
¿No me recuerdas?...- yo negué con la cabeza y él sonrió sorprendido, como si no pudiera creer que hubiese en el mundo mujer alguna que no pudiera recordarlo- ¿en serio no me recuerdas?
Sí, en verdad no sé a qué te refieres…
Bueno, aunque no puedo dejar de sentirme sorprendido por eso, no me queda más que recordártelo… tú y yo nos vimos en la fiesta pro-fondos, yo me acerqué a invitarte a bailar pero tú no aceptaste porque ya habías quedado en bailar con otro muchacho… ¿lo recuerdas?- cuando él hizo mención a ese momento de la fiesta yo asentí en señal de que lo había recordado; sin embargo, también vino a mí la escena en la que Li me pidió que bailáramos, así como la escena de cuando lo hicimos. No supe cuánto tiempo permanecí estática y pensativa, pero supuse que fue el suficiente como para que Mahashiro lo notara y me pasara la voz- ¿Kinomoto?
Sí, sí recuerdo ese momento, aunque no te reconocí…
Pues ese apuesto joven era yo…- el tono en el que lo dijo hizo que ambos riéramos divertidos, y fue ahí que él agregó- bueno, dejando la broma de lado quería decirte que desde ese día no he podido sacarte de mi cabeza y no sabes las ganas que tenía de que fuera lunes para poder buscarte…- de acuerdo, tal vez mi inexperiencia me hacía sentir confusa pero es que no entendía nada de lo que estaba pasando ahí, y es que ¿eso era un simple halago o se trataba de una declaración de amor?
Eh… pues…- fue todo lo que mis labios me permitieron emitir
No digas nada, no necesito que lo hagas… yo… yo solo quería que lo supieras… que para mí eres la chica más linda que he conocido hasta ahora y no solo me refiero a lo físico, sino que también me encanta la idea de que seas sencilla y tímida…- yo tenía el rostro un poco más sonrojado ahora y la lengua atada, pues no podía decir nada- bueno, espero no haberte interrumpido ni molestado con mi presencia, pero en verdad quería decírtelo y quizá así poder llegar a ser tu amigo algún día- Se puso de pie, hizo que yo también lo hiciera y me dio un beso en la mano, para luego alejarse lentamente sin darme tiempo alguno para que yo pudiera decir algo.
Mientras yo meditaba lo que recientemente acababa de suceder, me di cuenta de que Chang, Meiling e Iesada venía en dirección a donde yo me encontraba y sin saber el motivo comencé a sentir que los nervios invadían mi cuerpo lentamente, ya que no sabía muy bien qué hacer, y asumiendo que ellos no venían precisamente a hablar conmigo, pues volví a tomar asiento y a abrir el libro en la página donde me había quedado. No había terminado de leer ni la primera línea cuando vi que los pies de ellos se habían detenido a escasa distancia de donde yo me encontraba sentada y fue entonces que Chang dijo:
¡Hola kinomoto!-lentamente levanté mi rostro hasta dar con el suyo, al verlo pude notar que ella se encontraba sonriendo ligeramente.
Hola Chang…Meiling…Iesada…
¡HOLA!- respondieron los dos últimos
¿Te interrumpimos? O ¿interrumpimos algo?- al preguntar esto último, Chang miró en la dirección por donde Mahashiro acababa de marcharse. De inmediato un ligero sonrojo se apoderó de mi rostro y casi desesperada negué con la cabeza.
¡Oh no!... no interrumpieron nada…
¡Qué bueno!... por un momento pensé que él había decidido irse al ver que nos acercábamos para acá
Mmmm… pues no, al menos, yo no creo que haya sido por eso que decidió marcharse…
¡Ojalá!...- Chang volvió a observar en la dirección por la que él se había ido para luego volver a hablar- en fin… ¡por cierto! Nosotros veníamos a preguntarte si tenías alguna idea de cómo se habían organizado la distribución de los asientos en el avión…
eh… pues no…- yo los miré con timidez hasta que Meiling dijo
Bueno, es una lástima… lo que pasa es que nosotros queremos saber si nos sentaremos juntos o al menos cerca porque sino nos aburriremos horrores…asumo que tu quieres ir cerca o al costado de Daidouji…
Eh… en realidad… aunque no me había puesto a pensar en eso, sí. Ahora que lo dices, sí preferiría tener de compañera a Tomoyo…
Sí lo sé, nosotros también tenemos ganas de que nos toque ir cerca al menos…temo morirme de aburrimiento…
Justo cuando Iesada estaba a punto de hablar Eriol, Tomoyo y Kajiwara se aparecieron y nos llamaron:
¡HEY!... ¡Meiling, Su, Sakura, Sasuke!- los cuatro volteamos y nos dimos cuenta de la presencia de ellos tres- ¡VENGAN!- nos pusimos en marcha y nos acercamos hasta donde ellos se encontraban- ¡qué bueno que los encuentro juntos! Pasa que acaban de anunciar que la Dirección ya ha aprobado nuestro viaje y que incluso ya tenemos previsto todo el itinerario…¿no es eso genial?
¿Cómo es eso? ¿A qué te refieres?- Cuando Chang preguntó eso lo hizo con bastante interés, a lo que Tomoyo respondió
Verás, según lo que dijeron, primero iremos en avión hasta Hiroshima y una vez ahí, tomaremos un tren que nos lleve hasta Kumamoto
¿Pero no sería mejor ir en avión hasta Kumamoto?- la pregunta que lanzó Meiling fue respaldada por Iesada quien movía el rostro afirmativamente. Sin embargo, Eriol les dijo
Lo que sucede es que Kumamoto se encuentra muy lejos de aquí por lo que es difícil encontrar aviones que vayan directamente hasta allá, al menos, según tengo entendido, no hay aviones que trasladen a tanta gente y mucho menos que realicen un vuelo tan largo. Es por eso que es más fácil encontrar aviones que vayan hasta Hiroshima, en donde a su vez es sencillo encontrar trenes que nos lleve a pocas horas a nuestro destino.
Ya comprendo… bueno en ese caso ¿ya tienen los boletos de avión y eso?
Me parece que sí, según lo que me dijo el Director acaban de confirmar los de la aerolínea que ya tienen los boletos separados, solo falta cancelar el monto y confirmar la asistencia de los que irán que sino me equivoco, serán todos los de nuestro año, pues al ser un viaje de estudios es muy difícil que alguien pueda faltar…
Y dime, ¿sabes algo de cómo será la distribución de asientos?- cuando Meiling lanzó la pregunta pudimos notar que estaba ansiosa con ese hecho.
La verdad no estoy enterado de ese asunto; sin embargo, considero que habrá algún criterio al momento de decidir…
Ojalá que no lo sorteen… no quiero ser tan salado de tener que ir en el vuelo o en el tren con Hakito- todos rieron, pues el muchacho al que hacían referencia era uno de los chicos más callados y tímidos del aula, por lo que lo tildaban de aburrido.
Seguimos conversando sobre aquello unos minutos más, pero cuando reaccionamos nos dimos cuenta de que ya quedaba menos de un minuto para que sonara el timbre, así que sin pensarlo dos veces todos comenzamos a correr en dirección a las aulas.
Al llegar al salón, entramos rápidamente y ocupamos nuestro sitio en silencio pues el Profesor de Historia Universal había llegado antes y ya estaba dictando la clase. Tras permanecer un rato atenta a la clase, de pronto mi cerebro se desconectó y comencé a pensar en lo emocionante que será ese viaje, porque si algo me emocionaba un montón era precisamente el hecho de viajar con mi escuela. Sí, desde pequeña había disfrutado demasiado saliendo con la escuela fuera de la ciudad; sin embargo, desde hacía ya varios años que no se habían organizado viajes tan largos y justamente por ese motivo es que ahora que haríamos uno a tan lejano lugar me llenaba el pecho de una alegría incontrolable. Justo cuando estaba pensando en aquello pude ver que Meiling volteaba disimuladamente y me entregaba una hoja de papel doblada que tenía escrita la palabra "abre y lee el contenido". Sin pensarlo mucho seguí la indicación y lo que había escrito en ella era lo siguiente:
" De lo que escuché, los asientos en el avión ya están asignados y ¿a que no te imaginas con quién te ha tocado?... Bueno, como no quiero dejarte en suspenso por mucho tiempo, te cuento que tú viajarás acompañada por Eriol , atrás de ti irán Shaoran con Tomoyo y delante de ti, Nagano con Su…"
Cuando terminé de leer, mi mente comenzó a divagar aún más porque prácticamente había olvidado el pequeño detalle de que Kiyoshi viajaría con nosotros y realmente no tenía la menor idea de cómo iba a reaccionar cuando lo tuviera frente a frente de nuevo.
En verdad, no había pensado en la actitud que debía tomar con él después de lo que pasó, pues jamás se me había pasado por la cabeza que algo así me podría llegar a suceder; sin embargo, de alguna forma debía de comportarme y no estaba para nada segura de cuál era la más indicada.
Cuando sonó el timbre de salida, yo fui hasta la puerta principal con Tomoyo y Naoko; sin embargo, una vez estuvimos ahí me vi forzada a aceptar el hecho de tener que regresar sola a casa pues justo en ese momento se apareció Eriol e invitó a Tomoyo a comer un helado al centro y como no quería ser carga les dije que no podía acompañarlos cuando me invitaron a acompañarlos. Por otro lado, Naoko recibió una llamada importante de la oficina de publicaciones de la escuela por lo que tuvo que despedirse para ir a revisar las correcciones que le habían hecho al artículo que había escrito sobre los niños que trabajan en las calles y que se debía publicar la siguiente semana. En cuanto me despedí de todos y comencé a caminar sola en dirección a mi casa, vi salir a Meiling y a Iesada conversando amenamente y al minuto siguiente vi a Chang hacer lo mismo, por lo que en ese momento esa extraña sensación de tristeza volvió a aparecer en mi pecho, pues recordé lo muy amiga que era ella de Li. Como no quería seguir viéndolos y mucho menos que ellos creyeran que yo los estaba observando, decidí dar media vuelta y caminar en su misma dirección pero a una distancia considerable por lo que sin pensarlo mucho opté por acelerar mi paso. Felizmente pude alejarme rápido de ahí sin ser vista por ellos, pues sabía perfectamente que si Meiling se percataba de mi presencia era más que probable que instara a que los acompañara durante todo el trayecto.
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La semana pasó rápido y sin novedad alguna más que el hecho de que Kiyoshi y Li se ausentaron por completo. Sin embargo, como podrán imaginar, todos los días los cuchicheos sobre la llegada del viaje iban en aumento y la algarabía se percibía en el ambiente. No había lugar en el que no se escuchara a alguien comentando si ya había arreglado la maleta o si ya había comprado tal o cual cosa para el viaje. Particularmente, me sentía igual de emocionada que el resto, por lo que fui parte muy importante del cuchicheo aunque de lo que yo hablaba era de los miles de lugares a los que iríamos y de las muchas fotos que iba a tomar. Sí, me sentía muy emocionada por aquel viaje y no veía la hora de que llegara el domingo, el día en que partiríamos a la aventura.
Bueno, si tengo que ser sincera, aunque gran parte del tiempo me la pasé pensando en el viaje y eso, habían momentos en los que recordaba que Li no se encontraba y que probablemente no lo vería hasta el día del viaje, por lo que de vez en vez esa idea me ponía de un ánimo un tanto extraño.
La noche del sábado, mientras alistaba mi maleta mi papá me llamó desde la planta baja:
Sakura, hija… ¿puedes bajar un momento?
Sí papá… ya voy- de inmediato salí de mi habitación y bajé las gradas y cuando llegué a la sala vi a mi papá sentado en el mueble acompañado por Touya. Mi papá me sonreía con ternura, mientras que mi hermano solo me observaba con detenimiento.
Hija, ¡acércate!- yo obedecí y me acerqué a su lado- en vista de que mañana saldrás de viaje a un lugar muy lejano y que podrás ver bellísimos paisajes, tu hermano y yo decidimos comprarte un regalo…- yo que no me esperaba para nada lo que me acababa de decir, recibí el paquete que me entregaba sin imaginar para nada qué era lo que me habían comprado. Abrí con lentitud la caja y grande fue mi sorpresa cuando vi que dentro había una hermosa cámara. De inmediato brinqué de la alegría a los brazos de mi papá y le agradecí por su obsequio.
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Tras no poder pegar el ojo en toda la noche por la ansiedad del viaje, por fin amaneció. Casi sin poder contener mi emoción, bajé las gradas con mi maleta y mochila. Grande fue mi sorpresa al notar que Touya estaba ahí sentado viendo televisión. Él en cuanto me vio aparecer sonrió con satisfacción y cierta burla y me dijo:
¿Y ese milagro monstruo?- yo lo miré con fijeza y luego, optando por ignorar su comentario, no le dije nada y me fui de frente a la cocina- ¿qué?... ¿no me digas que me vas a ignorar?- desde donde estaba lo oí preguntar aquello y sonreí, pero seguí ignorándolo. Cuando volví a la sala, cogí mi mochila y me puse a revisar si había metido todo lo que necesitaba para el viaje, tras hacer una pequeña inspección corroboré que todo estaba en orden pero sentía que algo me faltaba.
No sé porque presiento que algo me falta… pero no sé qué es…- Touya me vio y tras quedarse pensativo un momento me dijo
¡Ese llavero horrible que llevas a todos lados!
¡KERO!- de inmediato salí corriendo escaleras arriba en busca de mi llavero y una vez lo desprendí del maletín en el que lo había enganchado la última vez, bajé con él para ponerlo en la mochila.
A los pocos minutos mi papá bajó y tras servirnos el desayuno, nos informó que debíamos apresurarnos porque ya quedaba poco para que fuera la hora en la que nos habían citado en la escuela. La primera en acabar fui yo y casi sin contenerme, jalé la maleta hacia la cochera de la casa en donde estaba el auto de mi papá. Luego él subió la maleta y yo me ubiqué en el asiento copiloto para emprender el viaje hacia la escuela, que sería el punto de encuentro.
Al llegar, vi que muchos de mis compañeros ya se encontraban ahí, por lo que rápidamente comencé a buscar entre la multitud a Tomoyo, Chiharu, Naoko o Rika. Luego de hacer una búsqueda general y darme cuenta de que ninguna de ella había llegado aún, fue que me dispuse a ir en busca de una botella de agua a la cafetería. Dejé a mi papá y Touya cuidando mi maleta mientras yo caminaba con la mirada fija en el celular mientras escribía un mensaje de texto a Tomoyo. Sin darme cuenta choqué con alguien y al fijarme bien quién era la persona que estaba frente a mí me quedé helada.
Sí, sabía que tarde o temprano lo volvería a ver, sabía que lo tendría que enfrentar cara a cara en algún momento, pero digamos que no me sentía preparada para hacerlo, por lo que solo lo miré a los ojos y al cruzar nuestras miradas vi en los suyos una gran vergüenza y timidez. En los ojos de Kiyoshi ya no se veía el mismo brillo habitual
¡Hola Sakura!...- cuando me saludó, miró a otro lado y yo que seguía con mis ojos fijos en su rostro le dije
Hola Nagano…- sin decir más, lo esquivé y me fui a la cafetería sin siquiera voltear a verlo. La palidez de mi rostro fue notoria pues cuando entré me encontré con Yamazaki quien me dijo
Hola…¿Sakura, estás bien? Te veo muy pálida…
Eh… Hola Takeshi, sí estoy bien… debe ser porque casi no pude dormir en la noche- él que me seguía viendo con detenimiento, se encogió de hombros y dijo
Sí, lo sé… a mí también me ha pasado lo mismo… en realidad estoy muy emocionado por este viaje… no sé… creo que en parte se debe a que será la primera vez que realizo uno en compañía de mi adorada Chiharu- sus ojos adquirieron cierto brillo extraño absorvente, que me generó una sensación de ternura muy rara.
Ambos conversamos un poco sobre el hecho de no haber podido dormir y me acompañó hasta que compré la botella de agua. Luego salimos juntos y mientras caminábamos hacia donde se encontraban todos, él me contaba chistes bastante graciosos que no hacían más que sacarme sonoras carcajadas, mismas que no fueron desapercibidas por el resto. Ni bien llegamos al patio, se nos acercaron Eriol, Iesada y Kajiwara.
¡Hola bella Sakura!- Eriol cogió mi mano y sin darme tiempo de reaccionar, le estampó un beso. Yo, completamente sonrojada le dije
Hola Eriol… gra…gracias por el saludo…- en ese instante fuimos interrumpidos por un sonoro grito
¡AJÁ! ¡LOS DESCUBRÍ!- en cuanto fijamos a la persona dueña de tremendo alarido, nos dimos cuenta de que era Meiling, quien de inmediato saltó para colgarse del cuello de Iesada, mismo que se sentía más que feliz con esa manifestación de afecto. Tras dejar de prestarle atención a la recién llegada, noté que atrás de ella venían caminando con lentitud Chang y Li…
¡Qué les puedo decir!... en cuanto lo vi, todo mi cuerpo se enfrió y se paralizó, a excepción de mi corazón que palpitaba con fuerza. Li se veía mucho más atractivo de lo que lo recordaba y se veía más guapo aún porque en ese momento una gran sonrisa acompañaba a su rostro. En cuanto llegaron a nuestra altura saludaron a todos con un ¨hola¨ general. Yo que seguía estática no respondí el saludo, solo me quedé mirándolo con detenimiento y no porque quisiera, sino porque algo me impedía desviar mi vista a otro lado.
¡HEY SHAORAN!... Bienvenido… ¿qué tal te fue por China?
Gracias Eriol… me fue bastante bien…
Ya veo… por acá todos te extrañamos, sobre todo Sakura jajajaajjajaja- todos comenzaron a reír y yo que seguía con el rostro petrificado abrí los ojos y me sonrojé y todo empeoró cuando Li posó su mirada en mí. Sí, sus hermosos ojos color chocolate adquirieron un brillo especial en ese instante, brillo que no hizo más que empeorar mi estado. Sin embargo, toda atisbo de felicidad naciente se esfumó cuando Chang se le acercó y le dijo algo muy cerca al oído, acción que hizo que un tremendo dolor se apoderara de mí, pues volví a recordar que él gustaba de ella y que ella también sentía lo mismo por él.
Discúlpenme, debo ir a buscar a mi familia- de prisa me abrí camino y me alejé sin voltear para nada a ver la reacción del resto.
Tras permanecer al costado de mi papá el tiempo restante, nos llamaron para darnos las indicaciones respectivas. Así que me despedí de Touya y mi papá y fui hasta donde todos los demás se encontraban.
Bien, como saben perfectamente, el día del viaje ha llegado, por lo que espero y todos estén listos para afrontar esta aventura que será por demás provechosa en muchos sentidos. En fin, dado que tenemos que salir ya hacia el aeropuerto, voy a proceder a llamar lista e indicar la asignación que se ha dado para el viaje. Ah! Quiero advertir que está terminantemente prohibido cambiar lugares, así que deberán de viajar con quien les ha tocado sin posibilidad alguna de negociar en contrario ¿entendido?- todos al unísono dijimos "Sí Director"- Bien, comenzaremos entonces con la asignación de acompañantes de viaje: Aeda Misato con Zukawara Lina, Afunakawa Kenji con Zaeda Inura… Daidouji Tomoyo con Kajiwara Minoru, Chang Su con Nagano Kiyoshi, Li Meiling con Hiragizawa Eriol, Iesada Sasuke con Mihara Rika… Yamasaki Takeshi con Yanagisawa Naoko, Li Shaoran con Futanawe Midori…- justo cuando el Director iba a continuar con la asignación, la Maestra de Ciencias Naturales se puso de pie y tras acercársele por un costado le dijo algo en voz baja. Él, tras oír aquello, abrió los ojos, observó su papel y agregó- creo que deberemos modificar la lista de parejas desde aquí, pues la alumna Futanawe ha sufrido un accidente y actualmente se encuentra imposibilitada de viajar, por lo que siguiendo el orden de la lista que tengo aquí, a Kinomoto Sakura le toca ser la acompañante del alumno Li Shaoran…
El Director siguió asignando las parejas, mientras que yo permanecí en completo silencio desde que dieron esa noticia. Sí, estaba petrificada porque no podía entender cómo es que el destino era así de extraño conmigo; digo extraño porque de no haber sido porque Futanawe sufrió ese accidente, a mí no me habría tocado ir con Li.
¿Sakura, estás bien?- la cálida voz de Tomoyo llegó a mi oído haciendo que saliera de ese estado de meditación en el que me había inmerso, por lo que la miré y respondí
Sí Tomoyo, estoy bien… es solo que…
Que te asusta ser compañera de asiento con Li…
Algo así…
¡Pero vamos Sakura! Li no te va a comer, además creo que con la cara que traes, todo el mundo piensa que te desagrada a morir la idea de tener que ir con él como pareja- en ese instante reaccioné y analicé lo dicho por Tomoyo. Sí, era probable que si yo seguía en ese estado zombie, todo el mundo creería aquello. De inmediato sacudí mi cabeza y sonreí
Sé que no me comerá, y no me disgusta la idea de compartir asiento con él- Tomoyo sonrió y volvió a su posición original.
Tras permanecer unos minutos más escuchando las asignaciones, comenzamos a conversar de las cosas que haríamos en ese viaje y dado que yo no quería que el resto piense que me disgustaba la idea de ser pareja de viaje de Li, pues decidí participar más en la conversación.
Cuando por fin nos dieron indicación de abordar los buses que nos llevarían al Aeropuerto, comencé a caminar con la maleta y la mochila en la dirección en la que se encontraba el mismo. Dejé mi equipaje en la zona donde todos estaban dejándolos y caminé hacia la puerta para subir. Al llegar ahí, vi que Li se me acercaba con lentitud…
Hola Kinomoto…- en cuanto se posicionó a mi costado, sentí que mi corazón palpitaba con fuerza y que mis pómulos se sonrojaban pues no pude evitar recrear la escena de mi sueño en la que él y yo nos besábamos
Hola…- le respondí con timidez
No será desagradable tenerme como compañero de viaje o ¿sí?- su pregunta me tomó por sorpresa
Eh… pues…
Ya veo que sí…- vi que sus ojos, aún sin estarme observando adquirieron un gesto extraño por lo que de inmediato le dije
No, no… ¿por qué tendría que ser desagradable?- en cuanto dije aquello él volteó y me miró a los ojos y yo sentí que mi rostro se sonrojaba aún más. De alguna manera comencé a sentir pánico y es que no quería que él se diera cuenta de mi estado. Felizmente en ese instante la Maestra nos indicó que subiéramos lo que hizo que él desviara la atención. Una vez llegamos a los asientos que nos asignaron Li me preguntó
¿ventana o pasillo?
Ventana…- en cuanto le dije aquello se movió a un costado para darme pase. Yo me ubiqué en el asiento y luego él también hizo lo mismo- por cierto, oí que esta semana faltaste a clase porque te fuiste a China
Sí, así fue…
Ya veo…- el silencio volvió a apoderarse del ambiente hasta que él agregó
Y… ¿pudiste hablar con Nagano de lo sucedido en la fiesta de gala?- cuando él me preguntó aquello pude percibir en su tono de voz un cambio que no sabía cómo definir
Eh… la verdad no… él no ha venido a clases en toda la semana tampoco…
Oh… pero entonces… hablarás con él en el viaje…
No lo sé… yo opino que quien cometió la falta es él, así que él debería acercarse y pedir que hablemos de lo ocurrido…
Mmmm… ¿y eso quiere decir que si él te pide disculpas tú lo perdonarías y todo seguiría siendo como antes entre ustedes?
Ya nada será como antes… de alguna manera, ha hecho que yo ya no confié en él… no lo sé, quizá lo perdone pero nada podría volver a ser como antes…- tras decir aquello lo miré fijamente a los ojos y ambos nos quedamos unos minutos así, viéndonos sin decir palabra alguna. Mi corazón cada vez se aceleraba con más fuerza y un extraño impulso de querer abrazarlo y besarlo comenzó a invadir mi cuerpo, no quería que esos hermosos y profundos ojos marrones dejaran de verme nunca, me gustaba verlos y sentir que en ellos no habían rechazo o desconfianza, sino que por el contrario, ellos desprendían mucha calidez. No sé cuánto tiempo exactamente estuvimos así, pero la conexión fue rota porque oímos la voz de Eriol acercarse.
¡Hey! Qué suerte, nos sentaremos cerca…- él se comenzó a ubicar en los asientos que estaban delante de los nuestros y mientras lo hacía, decía- no puedo creer que les haya tocado estar en la última fila… y bueno, a mí en la penúltima… todos los demás están por adelante. Bueno, yo solo espero que en el avión, la situación cambie.
Li y yo no volvimos a abrir la boca en todo el viaje hasta el aeropuerto, y es más, ni siquiera hablamos cuando esperábamos a abordar el avión. Y cuando lo hicimos, lo único que me dijo fue si nuevamente quería ir sentada al lado de la ventana, como yo le dije sí, entonces me cedió el paso y tras ubicarnos, vi que él se ponía los audífonos para escuchar música. De alguna manera me sentí desilusionada por eso, ya que, yo esperaba que ambos pudiésemos seguir conversando más, en cuanto todos abordaron el avión, noté que ninguno de nuestros amigos de aula se encontraban cerca, esta vez a Li y a mí nos volvieron a ubicar al último, pero los demás estaban del centro para adelante y quienes se encontraban cerca de nosotros eran los alumnos de otras aulas, que yo no conocía.
A la 1:30 en punto, el avión despegó haciendo que yo me pusiera nerviosa y es que no me gustaba la sensación de vacío que sentía en el estómago. Cerré con fuerza mis ojos y luego de que se estabilizara en el aire, recién pude abrirlos. Miré de reojo a Li y vi que él seguía concentrado en su música, resignada a la idea de que sería un largo y silencioso viaje decidí que debía intentar dormir un rato. Me acomodé en el asiento y casi sin contenerlo me quedé profundamente dormida.
Cuando mi cerebro reaccionó, aún con los ojos cerrados, pude sentir que había un aroma agradable cerca de mí, era un perfume tenue pero muy atrayente, o bueno, al menos yo me sentía atraída por ese aroma. Asimismo, pude percibir que algo pesado se encontraba sobre mi cabeza. Abrí lentamente los ojos y tremenda fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que yo estaba prácticamente abrazando a Li. ¡Sí! ¡Me quise morir en ese instante! Yo traía mi brazo izquierdo rodeando su cintura, mi cabeza recostada sobre su pecho, cerca al hombro izquierdo y él cogía mi brazo con su mano derecha al tiempo que había recostado su cabeza sobre la mía. Decir que entré en pánico es poco comparado con lo que en ese momento experimentaba, casi de inmediato mi rostro empezó a quemar y unos nervios se apoderaron de mí… ¿En qué momento terminé echándome sobre él? ¿En qué momento lo abracé? ¿Por qué lo hice? … es… es Li… él, me parece guapo pero no me… no me… ¿me gusta? ¿acaso Li me gusta?... mi corazón palpitaba cada vez con más fuerza, con desesperación y cuando percibí que él me tenía abrazada y correspondía al mío una enorme emoción y alegría me invadió, pese a que me moría de vergüenza, me sentía feliz. Yo preferí no moverme, opté por permanecer en esa posición en la que me sentía tan a gusto; sin embargo, la aeromoza habló por el altavoz, y me vi forzada a fingir que recién me despertaba, en cuanto lo hice, me separé lentamente de él y para cuando volteé a verlo, noté que tenía sus ojos fijos en mí, como si estuviese ansioso por ver la reacción que yo tendría. Él era tan guapo, tan guapo que de solo ver su rostro mis mejillas se sonrojaban. No quedamos observándonos fijamente unos segundos hasta que oímos a lo lejos que la señorita decía que ya estábamos a media hora de nuestro destino final. Hecho que generó que yo me sentara en mi lugar y no lo volviera a ver de nuevo.
En cuanto estuvimos en tierra firme, fuimos todos a buscar comida. Yo pedí una ensalada de frutas y Tomoyo una hamburguesa. Nos sentamos a comer con todos los demás y yo casi no participé en la conversación pues estaba muy confundida pensando en lo que sentía por Li. Él me trataba mal, a veces yo sentí que hasta detestaba mi existencia, pero ahora ya no había vuelto a percibir eso en él, y en cambio, me comenzaba a sentir atraída por él, comenzaba a sentir cosas extrañas cuando estaba cerca, hasta me sentía triste al ver la relación cercana que él mantenía con Chang. Sí, ellos se atraían, se gustaban y yo solo estaba generando ideas locas… aunque eso no cambiaba en nada, las sensaciones que él me generaba y sí, debía admitir que él me atraía, que me gustaba aunque no sabía en qué medida.
Luego de comer, todos salimos del aeropuerto para ir nuevamente en bus hasta la estación de tren en donde subiríamos a uno que nos llevaría a la ruta final. Una vez en el tren, volví a sentarme con Li, él no me dirigió la palabra para nada, simplemente se limitó a ponerse los audífonos nuevamente y yo opté por simplemente observar el atardecer por la ventana. El tiempo aproximado de viaje sería de 4 horas, por lo que sabía que durante todo aquel tramo me sentiría tremendamente aburrida. Tras permanecer media hora observando el paisaje, me rendí ante el aburrimiento, así que abrí mi mochila y busqué mi celular para jugar con él. Cuando lo pude encontrar muy pero muy oculto entre la maraña de cosas que llevaba, vi que me habían estado mandando mensajes.
Mis ojos se abrieron al ver el nombre de la persona que me los había mandado. Me senté y comencé a abrir uno por uno:
Msj. 1: Kiyoshi: Sakura, me dolió mucho escucharte decir mi apellido y no solo eso, me duele terriblemente ver que tu mirada es fría y distante. Podemos hablar? PD.: hoy te ves preciosa…
Msj. 2: Kiyoshi: Sakura, por qué no me respondes… por fa… necesitamos hablar, tenemos que solucionar este problema juntos si?... tú sabes que me importas y mucho… no soporto pensarte enfadada conmigo… hablemos…
Msj. 3: Kiyoshi: te gusta Li?... Sakura, acaso ya te has olvidado de mi?... te quiero… please, hablemos…
Msj. 4: Kiyoshi: te quiero y te extraño, please… hablemos…
Tras leer esos mensajes me sentí extraña. Me recosté en el asiento y suspiré sin poderlo evitar.
¿Hablarás con él?- la voz de Li salió de la nada y la percibí algo áspera y fría. De inmediato lo miré y vi que tal como cogía yo el celular, era fácil que él desde su posición pudiese leer el contenido del último mensaje. Sin poderlo evitar impulsivamente tapé la pantalla y al parecer eso generó que Li se molestara pues frunció el entrecejo
Aún no sé si lo haré…
Mmmm…- cuando emitió ese sonido dejó de mirarme, cerró sus ojos y volvió a colocarse los audífonos, y luego agregó- haz lo que quieras Kinomoto…- OKEYYYYYYY, y ahora ¿por qué me parece que se ha molestado? … lo seguí observando un rato más y pude percibir su incomodidad, esa que siempre me mostraba al principio, incomodidad por tenerme cerca y a diferencia de esas veces, en esta ocasión sentir eso sí me causaba dolor.
Antes de volver a recostarme sobre el asiento de puro impulso le saqué la lengua y luego cerré mis ojos, me sentía molesta y frustrada. ¿Por qué se había molestado? ¿Qué había hecho yo? ¿Estará en verdad molesto?... volví a abrir mis ojos y volteé a verlo. Él seguía en la misma posición en la que lo había dejado, yo simplemente me quedé mirándolo un largo rato, miraba sus facciones, los detalles de su rostro, era guapísimo en verdad. De un momento a otro, él también abrió sus ojos y volteó a verme, cuando notó que yo lo había estado observando su gesto tenso se relajó ligeramente. Nos volvimos a perder uno en la mirada del otro, yo sentía que podía ver sus ojos por siempre, él de repente comenzó a acomodarse en su asiento sin romper el vínculo, mientras Li hacía eso, yo poco a poco m iba acercando más hacia él… no sabía por qué pero él era como un imán para mí, y más cuando se formaba esa conexión visual, era como si cada vez necesitara estar más cerca de él. Li también acercó más su rostro al mío y de pronto, sin notarlo, terminamos juntando nuestras frentes y permanecimos así viéndonos fijamente, como si estuviésemos envueltos en una burbuja, solo existíamos los dos. De pronto, él acarició con delicadeza mi rostro con uno de sus dedos y yo me sentí tan bien qué sonreí, fue en ese momento que él también sonrió ligeramente y el que lo hiciera provocó en mí una extraña sensación de felicidad combinada con emoción, porque mi corazón se aceleró más y de pronto me sentí impulsada a buscar sus labios, me acerqué más a él, tenía que hacerlo y él sonrió más aún, pero su sonrisa era tierna, como si agradeciera el que yo me le acercara. De repente Li besó la punta de mi nariz y simplemente no pude resistirme más, con lentitud acerqué mis labios a los suyos y cuando los pude llegar a tocar él los pegó más y así, sin más, nos comenzamos a besar con mucha suavidad. Mi corazón cada vez palpitaba más y más, mis manos simplemente necesitaban rodear su cuello. Dios… cómo me gustaban sus besos, sus labios eran suaves y adictivos, sentía que podría permanecer así para siempre. Luego de un largo rato, decidimos parar de besarnos, pero seguimos abrazados y con nuestras frentes pegadas, nos observábamos con fijeza, cada cierto tiempo él veía mis labios y yo los suyos, ambos sentíamos esas ganas de volver a juntarlos y casi en simultáneo ambos avanzamos para volver a fundir nuestros labios en otro de esos besos agradables y adictivos.
Durante todo el viaje nos la pasamos así, besándonos y mirándonos fijamente, no nos importaba nada, es más, ni siquiera pensé en cómo diablos me comportaría cuando la magia se rompiese. Sin embargo, cuando nos anunciaron que llegaríamos en cinco minutos a la estación, ambos nos separamos. Mis mejillas se tiñeron completamente de rojo y me sentí tremendamente nerviosa… ¿qué pasaría ahora? ¿Cómo podría verlo a la cara? ¿Cómo debía comportarme?... cuando por fin me relajé un poco en el asiento él cogió mi mano y me dijo:
Kinomoto, tú y yo debemos hablar… - su tacto era suave pero sentía que sus manos estaban completamente heladas… ¿acaso estaba nervioso?
Eh… sí, como gustes…
Kinomoto… esto que ha pasado… yo siento que… tú… - él estaba muy nervioso, no podía armar ninguna frase y de pronto, un frío me invadió… ¿y si él me decía que esto había sido un error?- Kinomoto, tú…
Estudiantes, sirvan abandonar el tren en orden…- su frase se vio interrumpida por la intervención del Maestro y al ver que todos se ponían de pie, no nos quedó de otra más que ponernos de pie también.
Hablaremos luego ¿sí?- yo asentí y comencé a avanzar en dirección a la salida.
Lo primero que hicimos al llegar a la estación, fue ir al albergue donde nos hospedaríamos que era un lugar muy grande y con un toque muy tradicional en su decoración, pues era una típica edificación japonesa, con modernidades pero que no dejaba de verse muy al estilo japonés. Ni bien ocupamos el cuarto que nos asignaron yo corrí a ducharme, tras salir me vestí y ya luego, me eché sobre la cama a pensar en lo que había ocurrido con Li. Aún seguía sin creer lo que había pasado entre ambos, no tenía la más mínima idea de cómo manejar la situación y mucho menos, por qué ambos terminamos besándonos; lo peor era que tenía miedo de escucharlo decir algo como que todo aquello debía quedar ahí, que solo había sido un error y que hasta debíamos pretender que eso nunca ocurrió. Pero lo más loco es que ni siquiera sabía por qué me daba miedo, en fin, con decirles que mi cabeza estaba hecha un mar de confusiones es suficiente creo yo. Sin embargo, de pronto me sentí tremendamente triste y vacía. Sí, pensar en todo eso me hacía sentir triste, preocupada, porque había una profunda angustia en mi interior, angustia de que todo fuera un sueño, de que nada hubiese sido real, angustia porque no estaba segura de lo que sentía por Li, porque ni yo mismo era consciente de nada en mí.
Prácticamente, en ese estado de meditación y preocupación, no podía participar de la conversación que Tomoyo y Naoko mantenían amenamente, y como ella eran con quienes debía compartir la habitación, podía presentir que ellas se sentían angustiadas por mi estado en extremo despistado, por lo que para no seguir en incrementando la angustia en ellas decidí decirles que me iba a pasear un rato por el lugar mientras llegaba la hora de ir a cenar y en lo que ellas terminaban de alistarse. Es así que me pude de pie y fui al patio a respirar un poco de aire, bueno, debía reconocer que lo que quería era ventilarme para ver si así las ideas fluían mejor.
Tras salir, fui sin pensarlo hacia la hamaca que había a un costado de la parte del fondo del patio, misma que había visto en cuanto atravesamos el patio. Ni bien llegué me eché y comencé a observar el cielo. Sentí tanta paz que en verdad de pronto me vi atrapada en el silencio y la calma; eso hasta que escuché unas voces conversando y pude reconocer quiénes eran los que hablaban: Li y Chang.
¿Se puede saber por qué hiciste eso?- ella sonaba algo disgustada, al menos el timbre de su voz denotaba que se sentía incómoda
No lo sé Su… simplemente no lo sé…
¿Cómo que no lo sabes?... Vamos Shaoran, tú eres un chico inteligente, por lo mismo, sabes perfectamente que todo acto viene acompañado de una causa y que genera una consecuencia… no me vengas a decir que no sabes. Ahora, si es un error, lo mínimo que puedes hacer es ir y pedir disculpas por lo ocurrido y luego procurar mantenerte alejado para que todo sea más llevadero…
Yo no me pienso disculpar por lo que hice, además fue algo insignificante… ni que fuera para tanto…
¿ni que fuera para tanto?... ¿en serio salió eso de tu boca?... créeme que ahora más que nunca te desconozco… no debes hacer esas cosas si luego no estás dispuesto a asumir las consecuencias…
Su, no exageres, en verdad no es para tanto… mira, sé que fue un error, y por lo mismo hablaré con esa persona para solucionar el malentendido, sabes que lo que menos quiero es que piense otra cosa…
Claro, a eso voy… ¡tienes que hablar ya!
Sí, lo voy a hacer…
Eso espero… sabes muy bien que ninguna persona debe tener ideas que no son en su cabeza, eso es justo…
Lo sé Su… ya le dije que quería que hablemos, solo es cuestión de encontrar un momento apropiado.
Ellos se quedaron en silencio y yo, pues yo… yo simplemente estaba sintiendo que quería morirme. No había duda de que ellos habían estado hablando de mí, y sí, escucharlos hablar no había hecho más que confirmarme lo que yo tanto había estado temiendo oír. No sabía si salir corriendo o si permanecer ahí, estática. De pronto, unas lágrimas brotaron de mis ojos y las ganas de ir a pegar a Li Shaoran y a toda su existencia, comenzaron a invadir mi interior. En ese instante, justo cuando estaba a punto de comenzar a hiperventilarme él asomó su cabeza hacia donde yo me encontraba, en cuanto me vio sonrió, eso hasta que probablemente percibió el gesto que yo tenía en ese momento, pues de inmediato se puso serio y tras decirle algo a Su a quien yo no pude ver, comenzó a caminar hacia donde yo estaba. Al llegar ahí, yo no podía dejar de llorar, en verdad sentía una fuerte opresión en el pecho y verlo no contribuía a que ese dolor disminuyera o desapareciera, ya que por el contrario, todo iba en aumento.
¿Kinomoto, qué te sucede? ¿Por qué lloras?... – yo lo miraba, aún más sorprendida por su cinismo, cómo podía aparentar estar preocupado por mí si acababa de confesarle a Chang que lo que pasó conmigo no era nada relevante…que no era para tanto- ¿alguien te ha ofendido? Si es así dime nomás que yo lo busco y le pongo su lugar… - en ese momento él intentó abrazarme hecho que hizo que yo reaccionara. Me liberé de su abrazo con brusquedad, lo miré con la mayor frialdad que pude expresar y le dije:
Li, no quiero que te me acerques, ¿de acuerdo?... ¡te quiero lejos de mí!…- sin decir más y viendo que él se quedaba congelado en su lugar, lo esquivé y salí corriendo lejos de él… no quería, en serio no quería tenerlo cerca.
Para cuando llegué a un lugar nada transitado me detuve, me pegué a la pared y me resbalé hasta llegar al piso, tras estar sentada comencé a llorar mientras me decía a mí misma: ¡Sakura, eres una estúpida!... ¡cómo pudiste creer que él se fijaría en ti! … ¿cómo?... ¡soy una grandísima tonta!... una ilusa… era de esperarse que él no se fijaría en mí, solo a una tonta como yo se le pasan esas cosas por la cabeza… Me sentía terriblemente fatal, dolía muchísimo… ¿por qué? ¿Por qué duele tanto?... ni que él fuera tan importante… ¡no lo es, él no es importante para mí!...
Simplemente no podía dejar de llorar y me sentía patética, y no solo por estar ahí llorando como niña, sino que me sentía peor por el hecho de que estaba llorando por él… y eso era lo que más me incomodaba porque yo jamás había experimentado un dolor así de profundo por nadie y menos por un chico y mucho menos por uno del que no me había enamorado.
Luego de un rato, cuando por fin pude calmarme, me di cuenta de que era un poco tarde y que probablemente me estarían buscando preocupados. Así que me armé de valor y decidí volver a mi habitación. Es así que, cuando llegué a la zona de las habitaciones del hospedaje donde nos estábamos quedando, de inmediato vi que Tomoyo se me acercaba corriendo, tenía en su rostro un dejo muy marcado de preocupación:
¡Sakura! … ¿Dónde te habías metido? … no sabes cómo te hemos buscado, estábamos súper preocupadas por ti, por poco y le avisamos a los profesores que no te encontrábamos… ¿qué pasó? ¿dónde estabas? ¿estás bien?- yo no podía hablar en ese momento solo miraba a la nada y eso hizo que Tomoyo se alarmara aún más y me observara aún con más detenimiento- ¿Sakura, estuviste llorando? – al ver que no reaccionaba, me cogió de los hombros y me sacudió ligeramente- ¡Sakura!... ¡SAKURA! – cuando reaccioné un poco, lo único que atiné a hacer, fue a abrazar a Tomoyo y comencé a llorar en su hombro. Ella por supuesto estaba hecha un mar de confusiones, pero fiel a su estilo prefirió darme un espacio para simplemente dedicarme a llorar, ya luego era probable que me pediría que le cuenta lo que me pasaba.
Tras tranquilizarme me aconsejó que era mejor ir al cuarto a maquillarme un poco para que nadie notara que no estaba bien y pues, eso hicimos, como tuvimos que hacerlo rápido, ella no preguntó nada y prácticamente ni hablamos en todo el corto proceso de maquillaje. Una vez que terminamos, salimos del cuarto y fuimos al comedor a reunirnos con los demás. Al llegar, pude ver a todo nuestro grupo sentado en una gran mesa, ahí, por supuesto esperaban dos asientos libres para nosotras.
En cuanto vi la mesa, no pude evitar buscar a Li con la mirada y lo encontré ahí, sentado entre Meiling y Chang, completamente en silencio, con la mirada perdida y una rara expresión en su rostro. En ese instante, Eriol notó nuestra presencia, alzó su mano y nos llamó, hecho que consiguió sacar a Li de su profunda meditación y en seguida miró hacia donde nosotras estábamos. En cuanto nos ubicó, nuestras miradas chocaron y nos observamos unos segundos mientras yo era prácticamente jalada por Tomoyo hacia la mesa. En cuanto me senté, Li desvió la mirada hacia otro lado y optó por comenzar a hablar con Chang, quien de alguna manera no dejaba de observarme con detenimiento, aunque claro, yo no era la única que estaba siendo observada por ella, ya que también analizaba a Li.
Sí, yo sabía que ella se había dado cuenta de que algo raro nos traíamos los dos por lo que en seguida se acercó más a Li y le susurró algo al oído, haciendo que él la mirara un poco consternado y que luego sonriera sarcásticamente. En ese instante, dejé de observarlos porque nos trajeron la comida, por lo que sin mucho apetito, comí un poco y en forma lenta, casi mecánica. Bueno, cómo no hacer eso, si por más que quisiera evitarlo, en mi mente constantemente daban vueltas mis besos con Li y luego las palabras que oí que él le dijo a Chang. Ni bien comenzaba a pensar en eso, las lágrimas nuevamente amenazaban con salir por lo que simplemente aparté el plato, me disculpé y me puse de pie, lista para retirarme.
Al hacer eso, noté que Li dejaba de comer y posaba su mirada sobre mí, al igual que Tomoyo a quien muy bajito le dije: "Necesito un poco de aire fresco, estaré bien". Salí del comedor y caminé hacia el jardín del hospedaje que era muy hermoso, pues como les dije, tenía un estilo japonés muy tradicional pero con las luces pues hacían que el lugar se viera en verdad muy reconfortante. Caminé un poco más hasta que llegué a una banca y me senté, en esos momentos no tenía ganas de llorar, solo quería pensar en lo que estaba pasando con mi vida; sin embargo, de manera inevitable me vi interrumpida por alguien:
¿Sakura, podemos hablar por favor?- ni bien escuché esa voz mi cuerpo se tensó y de inmediato volteé a ver a mi interlocutor. En su rostro podía ver mucho cansancio, tristeza, y noté que en verdad necesitaba que hablemos. Al ver que yo no decía nada, él interpretó mi silencio como señal de aceptación, por los que se ubicó a mi costado – Sakura, ¿por qué no has respondido a ninguno de mis mensajes? Yo he querido hablar contigo desde lo ocurrido pero tú simplemente has decidido simplemente ignorarme y eso m preocupa pues tú sabes que eres una persona importante para mí y…
Nagano, escúchame un momento con detenimiento – Me puse de pie, lo miré a los ojos y continué – hay cosas que no puedo negar, la primera es que tú has sido desde hace mucho tiempo el centro de mi atención, la segunda, me sentí muy feliz cuando por fin pude llegar a ser tu amiga, la tercera, soy consciente de que los sentimientos cambian, que la forma en la que puedes ver a alguien puede cambiar drásticamente en un segundo, y por último, si algo he podido ver en ti en estos últimos días es que no eres para nada, la persona que yo creí que eras y eso ha generado que lo que yo sentía por ti se desvaneciera…
Pe… per…
Por favor, no me interrumpas… si estoy diciendo esto, no lo hago porque busque reclamarte me mintieras y ocultaras a tu novia, si estoy diciendo esto es porque, por un lado, pese a que se presentó esa situación incómoda, vienes a buscarme para reclamarme por qué no te hablo, pero por tu cabeza, no aparece ni siquiera la posibilidad de que lo primero que debiste hacer es acercarte a pedirme unas disculpas. Y por otro lado, lo que más me ha sorprendido y decepcionado de ti es el hecho de que aún siendo consciente de que nada de lo que Kasumi me dijo ese día era cierto, en ningún momento optaste por defenderme o por siquiera intentar controlarla… Yo, honestamente no creo haberme merecido tremendo espectáculo y mucho menos tremenda humillación, y por lo mismo, si tú en verdad me considerabas especial, lo mínimo que debiste hacer fue taparle la lengua larga a Kasumi y luego ver el modo de remediar el error conmigo. Mira, yo… yo honestamente quiero perdonarte pero ahora es muy pronto, para poder hacerlo necesito cerrar la herida que abrió esa humillación pública injusta y pues hasta que eso no suceda, por ahora no puedo ser tu amiga… lo siento en verdad… - me di media vuelta y cuando estaba a punto de irme, cogió mi muñeca y me jaló hacia él y me abrazó fuertemente por la cintura en lo que comenzaba a llorar.
Como podrán imaginar, yo me quedé estática sin atinar a nada por aquella conducta suya tan extraña. Él me tenía fuertemente sujetada por la cintura y no paraba de llorar y yo, sintiendo mucha pena por su estado me limité a poner una mano mía sobre espalda en señal de apoyo. Cuando hice eso, él levantó su rostro, me miró a los ojos con detenimiento y luego dijo:
Sakura… en verdad lo lamento mucho… lamento mucho haberte hecho todo esto y no solo ocultarte lo de Kasumi, sino también haber permitido que ella te humillara… soy un tonto, lo lamento demasiado pequeña… - volvió a ocultar su rostro en mi vientre y continuó hablando- quiero explicarte algunas cosas y solo quiero que me escuches, no te pido que después de eso vuelvas a ser mi amiga ni nada, solo quiero que me escuches… - volvió a levantar su rostro y buscar contacto visual para luego agregar- ¿podrás? ¿podrás escucharme un momento? – yo lo miré y asentí sin emitir palabra alguna- ¡Gracias Sakura!- volvió a coger mi muñeca y con delicadeza hizo que me sentara a su costado para luego comenzar a hablar – En primer lugar, quiero que sepas que cuando tú y yo comenzamos hablar, las cosas con Kasumi ya no iban para nada bien, bueno… si he de confesar algo, las cosas con ella nunca fueron bien desde el principio. Para cuando nos conocimos tú y yo, yo aún tenía ganas de luchar por la relación, ánimo de hacer que las cosas entre ella y yo mejoren, pero en verdad solucionar lo nuestro ya era demasiado complicado y pues, no es por echarte la culpa ni nada pero, una vez que tú llegaste a mi vida y comencé a tratarte, todas las ganas que tenía de arreglar las cosas fueron quedando en un segundo plano y bueno, hay cosas que, como tú bien dices, uno no puede negar y pues una de ellas fue que Kasumi y yo jamás debimos estar juntos. Desde el inicio lo nuestro no fue sano Sakura… yo siempre me moría de celos por Eriol y eso no estaba bien porque él era mi amigo, era como un hermano para mí y yo no debía de desconfiar de él; sin embargo, no sé que pasó conmigo y con esa relación que me volví obsesivo y por ende posesivo con ella y ella en vez de hacerme entender que eso estaba mal empeoraba todo diciendo cosas para que yo no confiara en Eriol. Ya desde ese entonces yo supe que lo nuestro no era bueno, pero ¿quién comprende a los sentimientos Sakura? Para mí la sola idea de dejarla era como un imposible, yo sentía que sin ella no podría vivir. Y bueno, sin darme cuenta del tiempo, este comenzó a transcurrir con mucha rapidez pero al mismo tiempo mis problemas con ella también crecieron y no solo eso, sino que se intensificaron y derivaron en el hecho más chocante que ha tenido mi vida: perder a mi mejor amigo. En fin… ya eso es lo de menos ahora, porque ya es tarde para arrepentirme; sin embargo, a lo que voy es a que cuando yo decidí acabar con ello, fue que tú apareciste y me maravillaste, y lo digo en serio… no lo estoy diciendo con el plan de halagarte o de querer utilizar esto como medio disuasivo, porque no es así, ya que solo quiero que comprendas un poco mis proceso… bueno, como te estaba diciendo , una vez que yo quise terminar con lo nuestro, Kasume se convirtió en casi una sombra para mí Sakura, ella me buscaba, me lloraba, me imploraba que no la dejara y no solo eso, incluso hasta llegó a amenazarme con el hecho de que si la dejaba ella se mataría. Fueron momentos difíciles Sakura y yo quería hablarte de ello, quería contártelo pero no podía hacerlo, tenía miedo de que te alejaras de mí… en verdad no sabía qué hacer y me sentía completamente solo ¿sabes? Porque fue en ese momento en el que me di cuenta de que no tenía amigos, y que quizá la persona que mejor podría aconsejarme, se había convertido en mi principal enemigo, todo eso era nuevo y dañino para mi y yo simplemente no supe cómo manejar la situación. Ya luego, pasó lo de la fiesta y pues como siempre digo, ella tiene un poder extraño sobre mí, siempre termino subyugándome a su voluntad, yo sabía que debía defenderte, pero simplemente me limité a observarlo todo y a permitir que ella hablara, que te hiriera…en verdad lo lamento mucho Sakura, tú no eres más que otra víctima en esta historia… y digo otra, porque la primera víctima fue Eriol… pero bueno, yo solo quiero que sepas que cuando digo que eres una chica especial es porque en verdad lo creo y en verdad pienso eso, que me enamoré de ti, pues sí Sakura, sí me enamoré de ti… que me duele saber que perdí la oportunidad contigo, sí… no sabes cómo me duele y me pesa pero no pienso hacerte daño y por lo mismo, quiero respetar tu decisión de dejarme de hablar… si está en nuestros destinos volver a encontrar la química que alguna vez hubo entre ambos, pues así será, pero por ahora aunque me cueste aceptarlo, lo nuestro no va a más…te quiero pequeña, y quiero que seas feliz, aún así sea con Li…- OKEEEYYYYY todo estaba bien, hasta había pensado perdonarlo pero ¿por qué tuvo que mencionar a Li en la conversación?
¿Con Li? ¿Por qué dices eso?- en verdad ese comentario suyo me pareció muy raro pudo referirse a cualquier persona pero, ¿por qué mencionó a Li?
Pues porque se nota que te gusta y me parece que no solo es de tu parte, estoy casi seguro que tú también le gustas a él…- cuando soltó esa afirmación yo me puse rojísima y luego, tras recordar lo de Li nuevamente la tristeza de invadió hasta lo más hondo.
Pues no es así, él y yo simplemente no estamos hechos para estar juntos, somos antagónicos y yo podrá haber jamás algo entre los dos…- tras escuchar eso, él me miró con un gesto de sorpresa y de confusión…
¿Y por qué dices eso?- como no quería decirle nada a él lo mire y forzando una sonrisa le dije
Digamos que es intuición femenina…- fue evidente que Kiyoshi se dio cuenta de que había una negativa de mi parte a querer revelarle ese tipo de infidencias, por lo que tras entristecer un poco sus ojos dijo:
Ya veo… bueno, ya se verá Sakura… yo solo quiero que seas feliz sea con el tipo que sea – escucharlo decir la palabra "TIPO" me hizo sonreír, pues su entonación cambió y se convirtió en una un poco más amarga, de algún modo, me recordó a Touya…- y bueno, ya sabes que también espero poder ganarme tu confianza de nuevo para al menos ser tu amigo – yo volví a sonreír aunque esta vez con mayor sinceridad y le dije
Seremos amigos Nagano, deja que sane más ¿sí?... debo ser honesta conmigo misma para ser honesta contigo y sé que ahora no estoy lista… pero sé que sanaré y que podremos ser amigos. De momento, lo que te puedo aconsejar es que veas por ti, sana tú también, cierra bien ese capítulo con Kasumi o de lo contrario, arréglalo… busca estar bien, busca ser feliz para que puedas hacer feliz a alguien más… yo también estoy armando esas bases, sé que son necesarias…
Ambos nos quedamos viendo el agua de la pequeña pileta que había al medio del jardín y luego le un momento de silencio preciso lo miré y le dije: "Creo que es mejor que entremos o nos vamos a resfriar" él asintió y en silencio nos dirigimos al interior del hospedaje. Una vez ahí se despidió con un abrazo y un beso en la frente y luego tomó la dirección que lo llevaba a la zona en donde quedaba su habitación.
Por mi parte, comencé a caminar con paso lento hacia la mía. Una vez ahí pude ver que Tomoyo estaba profundamente dormida, lo mismo que Naoko. Yo me eché a la cama y sin poder pensar en nada más que en el sonso de Li, abrí mi celular para poder jugar un rato y poder así distraer mi mente, pero fue en ese momento en el que vi un mensaje del que no había percatado su llegada.
# (Número desconocido): Kinomoto, te veo en el lobby hoy a las 11 de la noche, es necesario que vengas y sola.
Lo raro de ese mensaje es que no tenia remitente, ni firma. Al principio decidí ignorarlo; sin embargo, después de meditar sobre ello un momento, vi el reloj y noté que eran 11 y 05 p.m. por lo que, aún cuando seguía dudando en si debía ir o no, al final la curiosidad fue más grande y poniéndome una casaca salí del cuarto en silencio y fui al lobby. Al llegar ahí, mi corazón se paralizó, pues no podía creer que quien me hubiese citado en ese lugar y a esa hora fuese nada más y nada menos que la persona que actualmente habitaba prácticamente en todo momento en mi cabeza, y quien por cierto, con esa polera verde que se había puesto se veía realmente guapo; así es, tal y como se lo imaginan, la persona que me había citado era, nada más y nada menos que: Li Shaoran.
Continuará…
Notas de la autora: queridas fieles seguidoras! Sí, soy yo… resucitando de la ultratumba Jajajajaj sorry en serio, no puedo creer la velocidad con la que pasa el tiempo… me acabo de dar cuenta que estoy casi a mes y días para que se cumpla un año desde la última actualización de mi fanfic :S qué horror… en serio estoy bien sorprendida pues no puedo creer que ya haya pasado tanto tiempo desde que actualicé u.u … bueno, excusas que respalden tal descuido existen y de sobra, pero principalmente se ha debido a que he comenzado a trabajar y pues mezclarlo con las clases en la universidad y otras circunstancias de la vida, pues ha hecho que simplemente no pudiera terminar mi capítulo 12… pero por fin! Por fin lo terminé… de hecho, creo que me salió más corto de lo pensado pero es que en verdad creo que el capítulo 13 sí será EL CAPÍTULO jajajajajajaja porque estoy guardando cosas muy candentes para ese jajajajajajaj digamos que, podría ponerlo acá pero en vista a que me he demorado mucho en actualizar, pues prefiero subir un capítulo ahora a hacerlos esperar más.
Ahora bien, paso a agradecer los reviews que cada una de uds me han escrito… en serio muchas gracias! No saben la felicidad que me invade cada que los leo :D pues se nota que muchas viven la historia y eso no es más que un buen indicativo para mi, pues quiere decir que estoy haciendo bien mi trabajo, en el sentido de que estoy transmitiendo lo que justamente quiero transmitir… en serio muchas gracias por su comentarios, por el tiempo que se toman para escribirlos y para leer mi historia. Bueno, creo que está de más decir que espero seguir recibiéndolos :D ajajajajajajjaja
Por otro lado, en vista al poco tiempo que tengo actualmente, en esta ocasión no tengo preguntas para lanzar y tampoco podré responder las respuestas a las preguntas que lancé en el cap anterior. Pero estas quedarán pendientes eh! Jajajajaja
… Bueno, nada, por ahora me despido y pues espero disfruten el capítulo y que me den sus opiniones … espero escribir pronto el siguiente capítulo :D pero esta vez prometo no demorar tanto en actualizar u.u … muchos besos y pues ya saben, me ubican en FB como Sakunomi Tsuki… kisses ;)
