Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mía.

Advierto que los personajes van a ser un poco diferentes que los que aparecen en el libro.


libbnnygramajo: Todo depende del publico si quiere continuación o no. Estos poderes de Edward los saqué de un juego de rol llamado "Vampiro: La Máscarada", en este juego hay varios clanes o tipos de vampiros, uno se llama "Giovanni" (son nigromantes) y otro se llama "Lasombra" (controlan sombras), puedes buscarlo en Google estos dos clanes y verás que los saqué de ahí, lo mismo pasa con los otros vampiros, los saqué de otros clanes distintos. Yo publico la versión original (con mis personajes originales) en Wattpad, yo allí pongo imagenes en la historia, si lo quieres leer, puedes buscarme con el mismo Nickname que tengo o buscar la historia con este mismo nombre. Pronto verás a la parejita, no te preocupes *sonríe*

TheYos16: Me alegro que te haya gustado, este capítulo puede que te encante al extremo *sonríe*.


Capítulo 37: La Oscuridad Interna de un Devorador de Almas

Nadie sabía si este plan iba a funcionar o si mis poderes actuarían como yo quería sin dañar al grupo con quién estaba. Todos sabían que podía hacerlo solo, sino fuera porque soy neófito y mis habilidades son difíciles de controlar… esto era lo que extrañaba de ser humano, podía controlar mucho mejor mis emociones y estar mejor concentrado, pero era un recién nacido vampiro y todo a mi alrededor me impresionaba. Veía, sentía y saboreaba todo con gran detalle, haciendo que muchas veces me quedara embelesado analizando lo que apreciaba; mis emociones eran inestables, nadie sabía que me molestaba o que me alegraba, haciendo que proyectara mis emociones a través de mis extraños poderes.

—Aquí tienes el cuerpo —me dijo Alice mientras me entregaba un hombre, al cual no podía escuchar su corazón. —, ya sabes lo que tienes que hacer. —con esto cerró las puertas de la furgoneta, para luego sentarse a mi lado.

Ocho pares de ojos me miraron atemorizados, ellos sabían lo que podía ser capaz con un simple cuerpo muerto.

—Les agradezco a todos aquí que no me toquen, si lo hacen me distraeré. —informé.

Me acosté en el banco donde me encontraba sentado en la furgoneta, Alice se alejó un poco de mí para darme espacio y tratar de no tocarme. Cerré mis ojos y decidí concentrarme…

Empecé a sentir como mi cuerpo y mente empezó a dividirse en dos, uno se encontraba acostado en el banquillo y el otro flotaba… todo era negro en un principio, pero poco a poco empezó a formarse colores, luego figuras borrosas y por último imágenes ya definidas. Me sentía flotando, como si estuviera bajo el agua, miré a mí alrededor y veía a mis acompañantes esperando a lo que yo fuera hacer, luego me giré al cuerpo del cazador muerto que estaba en el suelo y me introduje en el.

Nuevamente todo se volvió negro y sentía que estaba en un cuerpo muy extraño, con una sensación extraña. Abrí mis ojos y todo a mí alrededor lo veía borroso, mi vista ya no era la de un vampiro, era más como un mortal… solo que este no le late el corazón. Escuché como todos jadearon ante lo que veían, los mismos cinco pares de ojos me veían, hice como si no me importara; me levanté del suelo, vi mi cuerpo acostado en la banca con los ojos cerrados y los papados oscuros.

Abrí la puerta de la furgoneta para salir y caminé hasta la puerta del conductor, donde allí se encontraba un Inmortal irlandés y este al verme se sorprendió.

—¿Cómo…?

—Soy Edward. No hay tiempo para explicaciones, sal del auto. —le ordené. —Ve atrás.

Este salió del puesto del conductor estupefacto a lo que veía, yéndose hacia la parte de atrás de la furgoneta. Una vez que todo estaba listo, encendí el motor y me dirigí hacia la base de cazadores.

En estos momentos nos encontrábamos en las afueras de Killkenny, República de Irlanda. Sabía muy bien donde quedaba, había ido más de una ocasión con Bach, sea por alguna reunión o alguna misión; República de Irlanda era mucho más conservador que Irlanda del Norte y las criaturas aquí son casi inexistentes, los únicos que se encontraban aquí eran los Inmortales y los duendes, mejor conocidos como Leprechaun.

Visualicé en los ojos mortales del cazador un punto de seguridad, me detuve cuando llegué allí.

—Identificación. —pidió un cazador. Metí la mano en el interior del sobretodo y saqué la tarjeta de identificación del humano, para luego entregársela al cazador. Este la revisó y luego me vio. —Bienvenido señor Sweeney.

—Gracias. —respondí.

Una vez que paré la furgoneta en el estacionamiento del gran monasterio, recosté mi cabeza hacia el asiento y cerré mis ojos, haciendo el mismo procedimiento para volver a mi cuerpo. Una vez sentí que había vuelto, abrí mis ojos y ahora los nueve pares de ojos me miraban.

—De acuerdo, les explico rápido el lugar…

El monasterio tenía sus ventajas y sus desventajas, el terreno al ser bastante plano y amplio, los Hombres Lobos podrían ser más rápidos, lo malo es que podrían ser vistos fácilmente, para esto se necesita ser ágil y con destreza para esquivar los ataques de los cazadores; con los Vampiros (incluyéndome) sucede lo mismo que con los Hombres Lobos, la excepción es Jasper que siempre tenía casi todas las ventajas a su favor por su condición de Temporis, y yo que la oscuridad estaba a mi favor, más que en este lugar hay muchos cuerpos no-vivos; para las brujas este era el terreno perfecto para ellas, este era el antiguo terreno de muchos hechiceros y todavía quedaba en el aire algunos viejos encantos; y por supuesto, para los inmortales irlandeses ellos conocen mucho mejor el terreno que cualquiera de nosotros.

—Donde pueden estar Alec y Jane es bajo tierra, traten de no ser vistos y si los descubren no duden en asesinar, así activen la alarma y NO consuman su sangre, puede envenenarlos. —agregué finalmente y estos asintieron. Respiré hondo y solté un suspiro. —Comencemos.

Todos salimos de manera silenciosa de la furgoneta, colocándonos cada uno en nuestras posiciones. Me coloqué mis lentes oscuros y corrí hasta el punto de control que había pasado hace unos momentos. Una vez que estuve cerca me acerqué lentamente a ellos, dejándome ver para captar su atención; una vez que lo hicieron se impresionaron cuando me reconocieron.

—¿Señor Masen? ¿Es… es usted?—preguntó uno de los cazadores.

—¿Cuándo llegó? —preguntó otro cazador en voz baja.

—Buenas noches señores, voy a necesitar un poco de su cooperación si no es mucha molestia. —dije mientras me acercaba más a ellos con mucha tranquilidad.

Cuando ellos estaban lo suficientemente cerca de mí y yo de ellos, expulsé de mí una niebla negra, haciendo que les quitara parte de sus sentidos y su voz; la niebla había entrado por sus fosas nasales, quitándoles el olfato y la voz; el iris de sus ojos estaban completamente ennegrecidos, quitándoles la vista; en sus orejas había aparecido una fina red o venas oscuras en su piel, indicándome que les había quitado el oído.

Una vez que todos cayeron al suelo y empezaron hacer sonidos inatendibles, hice un silbido bajo. Inmediatamente aparecieron un inmortal y un vampiro, estos se acercaron a los cazadores para amarrarlos y matarlos; mientras pasaba esto escuché el sonido de un motor acercándose y por sus voces, eran uno de nosotros.

Lo mismo hice en los otros cuatro puntos de control del lugar, cada silbido yo que hacía aparecían una pareja de criaturas para matarlos sin dejar tanto rastro y las furgonetas venían.

Una vez terminado un grupo de tres vampiros, Jasper, dos brujas y un Hombre Lobo, nos dirigimos a la puerta principal. Ya a unos metros de distancia de la entrada, Jasper empezó a predecir movimientos de los cazadores apenas entráramos, las brujas empezaron con sus hechizos, los Hombres Lobos solo esperaban la señal de su alfa, y yo empezaba mi percepción de fantasmas y cuerpos no-vivos. Cuando todos estábamos listos, escuché un aullido leve de un perro, indicándome que era la llamada de los Hombres Lobo hacia su jauría para que se transformaran y entrar al lugar.

Apenas Jasper abrió las puertas, los Hombres Lobos saltaron hacia el techo, las brujas empezaron a murmurar encantamientos y yo invocaba a los muertos para usarlos, escuchando las voces de los fantasmas apareciendo en el lugar y como la tierra se movía en el jardín. Los cazadores notaron nuestra presencia y empezaron a disparar contra nosotros.


Todo el lugar estaba invadido por el sonido de explosiones y gritos de distintas criaturas. Jasper y yo cada vez más nos acercábamos a los laboratorios, cuanto más cerca, más cazadores aparecían. Con mucho esfuerzo nos defendíamos de cada disparo y objeto para incapacitarnos; mientras Jasper frenaba objetos que venían hacia nosotros o aumentaba su velocidad vampírica, yo usaba mi sombra de escudo, incapacitaba a los que podía y usaba a fantasmas, esqueletos o cuerpos no-vivos contra ellos.

—Voy acabar con esta mierda de una buena vez. —dije ya irritado por la aparición de tantos cazadores. Miré a mi "yo-sombra" y este atendió mi llamado. —Protégelo.

Mi sombra cogió de la muñeca a Jasper y el vampiro me miró confundido.

—¿Pero qué…? ¿Qué vas hacer?

—Ya verás, solo quédate tranquilo, él te protegerá. —le informé.

Mi sombra pronto cambió de forma, adaptándose a la figura de Jasper y por ultimo, con su mismo cuerpo envolvió al vampiro de pies a cabeza, dando la impresión de que estuviera envuelto en una nube negra.

Esto va a doler…

Abrí mi boca y poco a poco sentí el dolor de como esta se estiraba a un tamaño anormal, de pronto salía de allí una gran masa de humo negruzco que empezaba a llenar la habitación; como era mucho el poder que utilizaba hacía que me doliera el cuerpo, así que para disminuir un poco el dolor y fuera más rápido todo esto, estiré mis brazos para estar en forma de cruz para expulsar las sombras a través de mis brazos.

Los cazadores me disparaban hacia mi dirección distintos proyectiles, pero estos no me hacían nada debido que una vez que liberaba lo que yo llamaba "Oscuridad Interna" los objetos quedaban incapacitados por esta niebla oscura y nadie podía entrar o salir una vez envuelto en el. Una vez que la habitación la dejé completamente oscura, sin ningún punto de luz, escuché y olí como estos cazadores entraban en terror absoluto… Ahora venía la parte más dolorosa de todas.

Estiré mis brazos nuevamente y empecé a extraer el alma de mis victimas, viendo como ellos se debilitaban poco a poco, agonizando. Esta acción hacía que me alimentara de una manera distinta que no fuera la sangre, si quería podía solo alimentarme de almas, ya que ellas me daban la fuerza que necesitaba pero solo de manera momentánea; la consecuencia de esto era que al hacer esta habilidad siento tan joven, hacía que me doliera todo el cuerpo dándome la señal de que no estaba listo para hacer esto y, para agregarle más dolor, podía sentir el dolor de mi victima de manera general, o sea… dolor físico, emocional, mental, a través de sus recuerdos con los dolores pasados… todo tipo de dolor… como si fuera al infierno y me castigara el mismo Lucifer… de manera literal.

Uno a uno fueron cayendo al suelo, sin latidos, color… vida. Una vez que extraje el alma a todos y pasar por una larga travesía de dolor, similar a la de Jesucristo antes de ser crucificado, fui desapareciendo la niebla negra del lugar, aclarando el sitio nuevamente.

Cuando todo volvió a la normalidad, caí al suelo fatigado debido al gran esfuerzo que hice. Escuché pasos acercándose hacia mí y agachándose a un lado de mí.

—Edward… ¡Hey Edward! —miré hacia la voz y era Jasper. —¿Estás bien?

—Solo deja que respire un poco. —musité.

—Sabes que no hay tiempo para eso. —me ayudó a levantarme del suelo y lo conduje hacia una pared para apoyarme de allí. —Pero resultó de mucha ayuda que te deshicieras de ellos rápido. —admitió. —¿Desde cuando eres un devorador de almas?

—Desde el intensivo que tuve con Alice —respondí. —, en realidad puedo solamente devorar las almas… solo que por prevención puse el cuarto oscuro por prevención de no consumir el alma de alguno de nosotros. Por lo tanto, mayor esfuerzo. —expliqué y Jasper asintió sorprendido.

—Voy ir buscando en las celdas que hay en el laboratorio, no podemos perder más tiempo. —y con esto se desapareció de mi vista.

Una vez que ya había descansado algo de tanto dolor que pasé hace unos momentos, empecé a revisar con él las celdas del laboratorio. Pero no había rastro de Alec y Jane, ni siquiera un expediente, nada…

—¡Mierda! ¿Dónde estarán ellos? —me quejé mientras veía por la ventanilla de una de las celdas.

—¿Seguro que están por aquí? —preguntó Jasper mientras él veía a través de la ventanilla de otra celda.

—¡Deben de estar por aquí! —respondí frustrado.

Apenas abrimos las puertas de uno de los laboratorios conseguimos a una mujer. Ella era caucásica, cabello negro recogido en un moño, sus ojos eran de un extraño turquesa, su mirada demostraba que era severa y sádica, y su aspecto lucía que era una cazadora científica.

—¡Que maravilla! Pero si aquí está el gran Edward Masen-Cullen. —comenzó hablar con una falsa alegría, extrañamente no estaba asustada por nuestra presencia, sino más bien calmada. —Tenía mucho tiempo sin verte Edward…

—Yo no te conozco. —le interrumpí.

—¡Claro que si! —respondió con extraña alegría. —Al igual que ese idiota que tienes a tu lado. —refiriéndose a Jasper de forma despectiva. La respuesta del Vampiro fue gruñirle, pero esto no intimidó en lo más mínimo a la humana. —¿Crees que me vas asustar con eso renacuajo?

—Yo soy mucho más viejo que tú niña. —habló Jasper de manera amenazante mientras este se acercaba a ella y la humana no se inmutaba de miedo.

Aquí hay algo muy extraño…

Por alguna extraña razón podía oler y saborear en ella la putrefacción… como si ella fuera un fantasma…

—Y yo soy mucho más antigua que tú Jasper. —esto hizo que el vampiro detuviera sus pasos y nos confundiera. Ella aprovecho nuestro silencio y habló nuevamente. —Díganme — ¿Cómo está Anastasiya? ¿Murió finalmente? Supongo que la está cuidando el anciano de Julius. —su comentario nos confundió aún más.

Era bastante notable que ella nos conocía desde hace mucho tiempo y la mujer lucía mucho menor que yo. No pude aguantar más sobre sus extraños comentarios y decidí preguntarle.

—¿Quién eres y como sabes de Julius? —exigí.

—No puede ser que no me reconozcan por la mirada señores. —comentó ofendida. —Iba a ser tu futura madre vampírica Edward…—luego chasqueó la lengua como si se hubiera olvidado algo. —Es verdad tu nunca supiste de ese detalle, pero si todo tu aquelarre el anciano griego, Izabela, el Dhampyr, la bailarina, la sirena y este renacuajo. —luego de que ella dijo esto, se alejó de nosotros y se fue hacia una mesa, dándonos la espalda. Vi como el rostro de Jasper se desencajaba con una mezcla de sorpresa y miedo.

—Es imposible…—musitó el vampiro. La humana dio la vuelta hacia nosotros, mientras sostenía una carpeta en sus manos.

—Todo es posible cariño. —respondió con una sonrisa maliciosa.

Ya me estaba cansando de esta confusión…

—¡¿Quién coño eres?! —le ordené molesto mientras le enseñaba mis colmillos y dejaba salir la niebla negra de mi cuerpo.

—Dile quien soy renacuajo. —le ordenó a Jasper. Miré al Vampiro sin dejar de mirar a la humana.

—Es Zafrina, la asesina de tus padres biológicos. —respondió con su rostro contraído.


¡Cha cha cha chan...!

¡Hola chicas!

Si... así como leyeron señoritas, volvió la desgraciada de Zafrina.

Este capítulo era mucho más corto y con menos acción, pero gracias a sus reviews como me estaban casi que pidiendo que mostrara los poderes de Edward, lo hice mucho más largo y lo dividí en dos. Esta vez, hasta los momentos, el capítulo que viene será el penúltimo.

En blog (el link está en mi perfil de FanFiction) dejaré una canción que para mí, es algo así como la "Canción de Edward Vampiro", puede que para algunas... se sorprendan en que está basada la composición (es de un compositor de música de YouTube que me encanta), pero esa música me inspiró para hacer en parte a Edward Vampiro y su transformación (aunque gran parte de la creación fue de parte de mi novio). Además de esto, aumenté la música (o el soundtrack) de la historia en la pestaña de Crimson Deep, si lo desean pueden escucharlo.

También les informo que empecé con el borrador de la tercera parte de esta historia, solo depende de ustedes si quieren o no una continuación.

Y vuelvo a repetir, en Facebook tengo un grupo llamado BellaFantasia World, lo hice con el fin de mantenerme comunicada con ustedes y para publicar ciertas cosas que no puedo hacerlo en el blog. Aquí les dejo el link (unan los espacios): www . facebook groups / 1516438578430064 /

Dejen sus comentarios chicas ¡Hasta la próxima!