Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mía.

Advierto que los personajes van a ser un poco diferentes que los que aparecen en el libro.


missju: ¡Gracias!

TheYos16: Ya verás la reacción de Bella cuando se entere y creeme que Edward sufrió mucho con la muerte de uno de ellos. Gracias y tuve un buen cumpleaños a pesar de todo *sonríe*


Capítulo 39: Despertar de una Venganza

Me sentía débil y con mucha sed… mi ultimo recuerdo fue ser quemada viva y mis últimos pensamientos era sobre Edward intentando llamarlo. Pensaba que iba a morir… ¿o estoy muerta?

Me concentré para enfocarme en tiempo y espacio… eran las 6:18 de la noche, 28 de Diciembre del 2013… había pasado un mes, una semana y 13 días…

Todo estaba oscuro y me encontraba en el mismo ataúd donde me desperté hace meses. Intenté moverme pero había algo que me impedía mis movimientos; en mis brazos tenía mangueras llenas de sangre conectadas al interior de mis codos y lo mismo que mis piernas, solo que estas eran de una manguera más grande y estaban en la cara interior de mis muslos.

Pude escuchar los mismos mecanismos para sacarme del ataúd, esperé a que terminara el proceso y ver quien me recibía. Una vez que todo paró, abrieron mi ataúd y conseguí a Stefan observándose aliviado, a su lado estaba otro vampiro que no reconocí con unos lentes de sol y junto con él una extraña figura negra hecha de sombras o niebla. Stefan miró molesto al vampiro que tenía a su lado.

—¿Puedes guardar esa sombra que tienes? La vas alterar. —le ordenó.

Detallé al vampiro que estaba junto con Stefan y su aspecto era demasiado extraño. El vampiro era más alto que Stefan, de piel color marfil, su cabello corto era castaño, a través de sus lentes noté que el globo ocular de sus ojos era negro y el iris era de color rojo sangre, sus parpados estaban algo oscurecidos y sus uñas extrañamente eran de color negro. Su rostro se me hacía familiar, se parecía a Edward…

—Disculpa. —habló avergonzado.

Vi como lentamente desaparecía aquella sombra a su lado y su aspecto cambiaba lentamente. Sus parpados dejaban de estar oscurecidos y el color de sus uñas lentamente cambiaban de color negro a su tono de piel.

Una vez que aquella sombra desapareció, el vampiro se quitó los lentes de sol y esta vez pude detallarlo mejor. Durante unos segundos no lo reconocí, noté quien era al ver al verlo a los ojos.

—¿Edward? —pregunté curiosa.

—Si, soy yo. —respondió con una sonrisa.

—¿Qué pasó? ¿Qué está pasando? —empecé a preguntar alterada. —¿Por qué Edward es vampiro?

—Fuiste quemada viva por los cazadores y Edward te consiguió a tiempo, el fuego había quemado gran parte de tu cuerpo. Diría que un 75 por ciento. —explicó Stefan. —Pero Edward al conseguirte, fue herido de muerte y transformado por Alice. —miré a Edward, la transformación le había hecho… ¿bien?, pero notaba cierto miedo por parte de mi creador hacia mi pareja. Ya me enteraré porqué esta reacción.

—Vamos a quitarte esas mangueras. —dijo Edward mientras acercaba sus manos hacia mí, pero Stefan lo detuvo, mi pareja se giró hacia él. —Estoy bien Stefan, no le haré daño.

—¿Qué pasa? ¿Por qué Stefan te tiene miedo? —le pregunté a Edward. Lo veo ilógico. Edward era un neófito y Stefan era un vampiro muy antiguo, agregando que él era primogénito del creador mi raza, nuestra raza.

Stefan se mostraba reticente a que mi pareja me tocara y en los ojos de Edward se mostraba ansioso. Yo sabía que mi compañero no me haría nada, pero sentía que él tenía miedo por hacerme daño.

—Mejor te quito yo las mangueras. —Stefan apartó a Edward y se acercó a mí, pero antes de que me tocara…

—Quiero que lo haga Edward. —ordené.

—Él no puede Isabella. —respondió mi creador.

—Edward sabe como son estas cosas mejor que tú Stefan.

—Pero en estos momentos es preferible que no lo haga Isabella. —se mostraba irritado.

—Quiero que las quite Edward. —volví a ordenar. —Si no vas a dejar que me las quite él, me las quito yo.

—Pero si tú no sabes como…

—Así como tú tampoco, Edward es doctor, él ha manejado cosas como estas, así que confío en él. —respondí irritada.

Mi creador nos miró molesto a ambos y se alejó de mí para darle paso a mi pareja.

—Me voy a quedar aquí. Si sucede algo, voy a intervenir. —fue lo único que dijo antes de dejar que Edward procediera a quitarme las mangueras.

¿Por qué Stefan desconfiaba de Edward?

Miré como Edward cogía, en cuestión de segundos, una bandeja llena de instrumentos médicos de una mesa alejada de nosotros y la colocaba a su lado. Me iba a costar un poco ver a este nuevo Edward.

—Trata de relajarte, si es posible habla de lo que sea y trata de no mirar. —me aconsejó en tono de doctor, lo que hice yo fue asentir.

—¿Por qué Stefan te tiene miedo? —pregunté mientras sentía como sacaba la manguera dentro de uno mis muslos. Tenía razón Edward, dolía mucho, como si me estuvieran quemando otra vez.

Por unos momentos Edward tardó en responder, en sus ojos veía que estaba debatiéndose en como decir sus palabras.

—Mi transformación fue algo extraña en cierta manera, normal pero extraña. —explicó.

—¿A que te refieres? —pregunté curiosa, mientras me extraía otra manguera.

Me explicó quién lo había transformado y como fue, también me contó lo que había sucedido durante aquel doloroso proceso. Él con mucha paciencia me quitaba las mangueras y Stefan no dejaba de mirarlo, todavía no entendía porque le tenía tanto miedo.

—…finalmente, descubrimos que soy capaz de controlar las sombras y controlar a los muertos. —finalizó Edward. Su relato me confundió y a la vez estaba sorprendida.

—Me puedes explicar bien. —pedí. Edward empezó a quitarme las mangueras de mis brazos.

—Puedo controlar las sombras a mi antojo, sean sacadas a contraluz o algún lugar oscuro, puedo oscurecer el lugar y quitar los sentidos de la vista, olfato y oído a mis victimas. La figura hecha de sombra que viste hace unos momentos es mi sombra y esta me protege cuando estoy ansioso o asustado. —explicó mientras empezaba a sacarme las mangueras que tenía en los brazos.

—Y cuando te refieres a controlar a los muertos…

—Que en soy una especie de Nigromante. —completó de formular mi idea. —Puedo saber como murieron los fantasmas con solo verlos a los ojos y también puedo controlarlos, con solo tocar a los muertos puedo saber como murieron, puedo convocar a los fantasmas desde "el más allá" —remarcándolo con sus dedos. — y comunicarme con ellos, puedo poseer un cuerpo recién fallecido…

—¡¿Qué?! —pregunté sorprendida.

—Si, puedo hacer eso —afirmándome mientras sonreía y asentía con la cabeza. — y también escucho voces de espíritus en mi cabeza y puedo comunicarme con ellos, la gran mayoría de estos espíritus me pide que me comunique con sus familiares. Gracias a Alice puedo controlar y callar aquellas voces. —dijo aliviado.

—Así que te molestan mucho ¿no?

—Como tú no tienes una idea. —respondió de manera amarga.

—¿Te tienen miedo por tus poderes?

—Si —respondió en tono triste. —, aparte de tener los poderes de un Mágoi, nadie ha visto un poder como el mío y que al ser un recién nacido… me es difícil controlarlo un poco. —confesó avergonzado. —Me dicen "Ángel de la Muerte", Tánatos, Érebo e inclusive Hijo de Hécate.

—Pronto lo controlaras. —lo animé con la mirada. —Espero que el aquelarre te haya apoyado mientras estaba recuperándome.

—Y lo han hecho, pero de todas maneras les resulta difícil. —y con esto me quitó la ultima manguera que tenía en mi cuerpo. Edward me cargó estilo novia y me llevó a una habitación dejándome en la cama, segundos después me trajo una bolsa de sangre.

Luego de tres bolsas de sangre y dos vampiros mirándome comer, decidí hablar.

—¿Qué ha sucedido mientras estaba dormida? —pregunté de manera casual. Ya me estaba acostumbrando a que cada cierta temporada entrara en Letargo. —Supongo que se pudo destruir aquella base rusa ¿no?

—Si, aunque nos ganamos mucha atención por parte de la Iglesia. —respondió Stefan.

—Como siem…—iba hacer un comentario sarcástico hasta que justo en ese momento, mis aletargadas habilidades de precognición se activaron y me decían que algo malo había pasado. —¿Sucedió algo malo mientras estaba dormida? —al hacerles esta pregunta, ambos se tensaron y se miraron, sus rostros mostraban tristeza y preocupación. —¿Qué pasó? —pregunté nerviosa.

—Cariño…—empezó hablar Edward igual de nervioso que yo, solo que en su mirada mostraba tristeza. —si sucedió algo malo.

—¿Qué pasó Edward?¿Alguien murió? —este asintió con dificultad. —¿Quién? —sentía como me picaban los ojos.

—…hace poco estábamos en la República de Irlanda. —empezó hablar Stefan. —Alec y Jane no se reportaban o aparecían, así que decidimos ir a rescatarlos… pero…—noté como se le dificultaba explicar.

—Charlotte murió Bella, —dijo Edward de un tirón. —y Alec se encuentra en coma por falta de sangre, como puedo lo estoy tratando. —esto hizo que todo el aire de mis pulmones salieran, al igual que mis lagrimas.

Habían asesinado a un miembro de mi familia y el otro luchaba entre la vida y la muerte…

—No solo eso hija mía. —escuché a Stefan. —Quién hizo esto es alguien que no imaginábamos. —lo miré con atención.

—¿Quién fue?

—Zafrina. —miré a mi creador confundida.

Ella fue asesinada hace trece años…

—Zafrina está muerta.

—También pensábamos lo mismo, pero… su alma divagó luego de que la matamos y poseyó un cuerpo. —explicó mi creador. Yo todavía sin creerle.

—Es imposible…

—Ana, yo fui quién hizo el intento de rescatarlos y la vi, mejor dicho, la olí. —giré mi mirada con atención a Edward. —Fui capaz de oler y saborear su alma, supe que el cuerpo estaba poseído. —insistió. —Ella y Elene los trataron como animales, la cabeza de Charlotte fue despedazada y Alec tenía su garganta cortada, desangrándose por la herida. —explicó de forma amarga. —Pude sentir a Charlotte llorando por su muerte… y por poco Alec también… gracias a Dios lo pude salvar. —finalizó con dificultad. La explicación de ambos terminó por quebrarme en llanto. Tanto Stefan como Edward se colocaron a mi lado para confortarme.

Mi familia… mis amigos… no debieron ir allá…

No pensaba… tenía la mente en blanco por el dolor… esto que sentía era mucho peor que una simple tristeza y dolor…

¿Cómo Zafrina pudo sobrevivir? Stefan arrancó su cabeza y la quemó ¿no?

No entiendo nada…

Si su cuerpo es capaz de hacer eso, entonces de nada sirve asesinándola de la manera que hicimos…

Esa habilidad que tiene es de ahora… es nueva… eso quiere decir…

Mi sufrimiento por la muerte de Charlotte y el grave estado de Alec fue cambiando a una de sed de venganza.

—Ya estoy cansada de ella. —dije con rabia. —Voy a destruir de una vez por todas a esa psicópata. —empezaba a sentir la mirada de ambos vampiros. —Que no sea capaz de alojarse jamás en un cuerpo.

—Sabes que te costará que hagas eso ¿no? —escuché la advertencia de mi creador. Me giré a mi creador y este me miraba con atención.

—No veo otra forma Stefan, si no me quieres ayudar está bien.

—No debería hacerlo, eso puede traer problemas si aparezco allí…

—¿Qué harás Bella? —me giré a mi pareja y este me miraba confundido.

—Tengo que regresar al pasado, si es posible a la fecha en que yo fui creada. —le respondí.

—Si lo haces cambiaras completamente tu historia, tu vida. Inclusive, no podrás conocer nunca a Edward. —respondió Stefan. Miré con furia

—¿Dime que otra solución hay? —pregunté irritada. — Ella es capaz de alojarse en otros cuerpos con solo dominar a sus victimas. Tú lo viste, Edward lo vio.

—No creo que ella pueda ser capaz de hacer eso ahora…

—¡Eso tú no lo sabes Stefan! —interrumpiéndolo. —Y no digas que Edward es la solución porque si él extrae el alma de Zafrina posiblemente le pueda ir mucho peor. —acoté molesta. —Así que me ayudas o no te atravieses en mi camino. Ya estoy cansada de que ella siempre esté arruinando mi vida. ¡Ella tiene que morir de una vez por todas!

Ya estoy cansada de su presencia, de sus juegos sádicos y macabros… ella arruinándome la vida.

Zafrina tenía que desaparecer, cueste lo que cueste.


¡Hola chicas!

Este es el último capítulo. Y si, maté a la pobre Jane y Alec no se sabe si sobrevivirá *rostro tragico*

Ahora les dejo en manos de ustedes si quieren una tercera parte, les dejaré tanto en mi grupo de Facebook como en mi perfil de FanFiction una encuesta para saber si desean una tercera parte. Depende de como vaya viendo las puntuaciones, publico la tercera y última parte, mientras tanto, voy a ir actualizando mi otro fic "Light in the Darkness" que ahora pasará a actualizarse los fines de semana.

Espero que les haya gustado esta saga.

¡Adiós chicas!