Disclaimer:El universo de Hellsing, así como sus respectivos personajes son propiedad intelectual del gran mangaka Kōta Hirano y son empleados sin fines de lucro.
Nota del autor: el titulo hace referencia a la canción del grupo Sonata Arctica, no a la marca de ropa intima del mismo nombre :P
Victoria's Secret
Seras miró incrédula como ese hombre cerraba la puerta tras de sí sin siquiera mirarla. La había salvado, pero esa actitud era muy grosera, en ningún momento le dirigió la palabra… ¿y si no podía hablar? Ella sería la grosera por exigir una respuesta. Era costumbre esperar lo peor de la gente, no muchas personas se habían mostrado gentiles con ella en sus 19 años de vida y no recordaba la última vez que alguien tuvo un detalle desinteresado. El hielo comenzaba a derretirse por el calor de la habitación, deslizando pequeñas gotas de agua fría por su amoratada piel; quien sabe que pasaría si él no aparecía, era un héroe en todos los sentidos… era su héroe.
— Me hubiera gustado saber tu nombre…
Así tendría una forma de recordarlo, un nombre al cual aferrarse y rememorar una y otra vez como llegó a su encuentro, evitando que fuese devorada por una jauría de lobos salvajes… atesoraría esa camiseta. Se levantó y cojeando fue a la cocina para tirar los pequeños trozos de hielo, buscó en la vacía alacena la caja de analgésicos que compró esa misma mañana (escuchó rumores sobre lo pesado que era el entrenamiento para los aspirantes a policía y quiso estar preparada) y tomó dos píldoras, solo esperaba que actuaran rápidamente. Le dolía el cuerpo por la pesada jornada laboral, las horas de entrenamiento y además esos hombres la lastimaron cuando forcejeó, esperaba que el agua caliente la ayudara a olvidar ese mal trago.
Se metió a la ducha y dejó que el agua cayera libremente, masajeando sus doloridos músculos. Al frotar el jabón en su pecho notó las marcas de dedos que tenía, prestó atención a los rasguños en sus brazos y el cuello comenzó a pulsar donde se había clavado la filosa hoja de metal… no pudo evitarlo, se hizo un ovillo en el piso y comenzó a llorar. Empezó a ser más consciente de lo que acababa de ocurrir: dos hombres trataron de violarla, ella no los vio en ese callejón y por su desidia de cruzar la calle y caminar bajo el alumbrado pudo tener un final horrible, en ese momento podría estar muerta, o peor aún, ultrajada, golpeada, y viva… no creía ser capaz de vivir después de algo así, el pavor que le tenía a esa clase de hombres solo era superado por su necesidad de evitar que siguieran haciendo daño…comenzó a hiperventilar.
— ¡No! Seras, piensa algo distinto, piensa en algo agradable…
Y pensó en él, en sus atractivas facciones, el curioso color de su cabello y el hermoso azul de sus ojos. La intensidad de su mirada la había cautivado y se preguntó que secretos guardaría tras ella. Tanto que quisiera saber de él; pensó en sus fuertes brazos y como olvidó el miedo cuando la cargó, era obvio que tenía una fuerza increíble y aun así su toque se sintió tan gentil, delicado. Recordó la masculina fragancia que se impregnó en su abrigo y ella aspiró cuando la cubrió con el, como todo un caballero de cuento de hadas. La vista de su amplio y musculoso tórax con toda la perfección de un adonis y el ajustado pantalón de tipo militar, que delineaba unas fuertes y grandes piernas… la hiperventilación cedió ante la excitación, su rostro comenzó a sonrojarse y no era por el vapor de la ducha. Se levantó y cerró las llaves de agua, debía salir de ahí o tendría una hemorragia nasal.
Envolvió su cuerpo con una bata de baño y cojeando regresó a la cocina, los analgésicos y el baño lograron maravillas con su tobillo, pero aún le dolía al apoyar. Calentó agua en una vieja tetera y preparó un poco de té Early Grey, ese cítrico sabor siempre lograba calmar sus nervios. Iba a regresar a su habitación cuando notó un destello debajo del fregadero, dejó la humeante taza sobre la mesa y tomó el pequeño objeto metálico que pendía de una rota cadena de acero.
Hans
Günsche
SS-Hauptsturmführer
Werwolf
— Hans…
Una placa de identificación militar. Debió caerse cuando se quitó la camiseta… ¿la habría dejado deliberadamente para que la encontrara? ¿o solo era una coincidencia? Al menos ahora podía fantasear con un nombre. La olfateó con la esperanza de percibir su aroma, pero solo olía a metal; suspiró resignada. Le apeteció más tomar su té en la cocina presurosamente e ir a su cuarto, la camiseta de Hans estaba extendida sobre el lavabo del baño, mañana a primera hora la lavaría para guardarla junto a sus objetos más preciados y esa placa la llevaría consigo como un amuleto de buena suerte, solo tenía que sustituir la cadena por una de plata que antes era de su madre.
— ¡Ah! Mucho que hacer mañana… al menos todo esto coincidió con mi día de descanso.
Miró su calendario y notó que hoy había luna llena, con toda la agitación de la noche no se percató de ello y era una lástima, siempre le había gustado admirar la luna y recordar la historia del conejo que vivía ahí, escondiéndose del lobo que quería cazarlo.
— Bueno, si él fuera el lobo y yo el conejo, no opondría mucha resistencia.
Imaginó a Hans con orejas de lobo y una peluda cola asomando por debajo de su abrigo, mirándola fijamente, sintiendo como sus largas orejas de conejo caían por el deseo de que la atrapara y su pequeña cola de algodón se movía excitada. Sonrió con picardía, esperaba soñar con esa escena; cepilló su corto cabello y se vistió con un sencillo camisón de algodón.
— Buenas noches, joven Hans… gracias por salvarme.
Besó la placa, la puso debajo de su almohada y no demoró en quedarse dormida. Esa noche no soñó con el conejo y el lobo; se vio al borde de un acantilado, frente a ella había un enorme lobo de pelaje plateado que la miraba fijamente. Alzó la vista, había luna llena, pero estaba teñida de un color que le hizo pensar en sangre… mordió su labio inferior y probó su propia sangre, eso la llenó de un ímpetu salvaje, quería matar a ese lobo, pero algo no la dejaba moverse. El enorme animal le mostró los colmillos y avanzó lentamente hacia ella, tenía que atacarlo primero o perdería toda posibilidad de ganar… pero no pudo, sintió las lágrimas brotar de sus ojos, esas rojas lagrimas que mancharon el suelo… se tiró al vació y el lobo se arrojó tras ella.
Despertó sobresaltada por la pesadilla, debió sugestionarse por pensar en conejos y lobos antes de dormir. No le prestó atención hasta que volvió a repetirse esa noche, y la siguiente y la siguiente… no era supersticiosa, pero comenzaba a asustarse, ¿y si era un mal presagio? Durante 28 días tuvo ese sueño; siempre llevaba consigo la placa de Hans en la delgada cadena de plata, oculta bajo su ropa de ojos indiscretos, pero ese día se le hizo tarde y olvidó colocarse la cadena, por fin había entrado al departamento de policía y ese día tendría una misión de campo. No estaba muy informada, pero recordaba algo sobre un sacerdote sospechoso de asesinato. Esa noche hubo luna llena y el destino quiso que olvidara su amuleto de la suerte para que nada colgara de su níveo cuello.
La cadena permaneció bajo su almohada hasta que alguien llegó y guardó todas las pertenencias de Seras en maletas y bolsas. Cuando llegaron a la mansión Hellsing lo primero que buscó fue la placa, que encontró envuelta con una pañoleta morada, quiso tomarla pero la plata le quemó los dedos… ahora tendría que buscar una cadena de acero. Volvió a usarla como su amuleto y esta vez no se desprendió de ella ni una sola vez, aun permanecía oculta de ojos curiosos bajo el cuello de su camisa, ese era el secreto de Victoria.
Notas del autor:
Este y el primer capitulo son algo cortos porque estaban planeados para ser uno solo, pero no pude decidirme por el nombre (Full Moon y Victoria´s secret son canciones geniales que en parte van acorde a la trama, en verdad se las recomiendo), así que decidí dividirlos.
A partir de aquí todo se complica... Seras ya es un vampiro (de la clase más baja según palabras de Alucard, pero vampiro a fin de cuentas) y Hans los odia porque cree que persiguieron a su especie para exterminarlos... veamos que trae el siguiente capitulo.
Pido disculpas si va algo lento el asunto entre ellos o si no logro plasmar bien a Hans, pero es la primera vez que los shippeo :c
¡Mil gracias por los review, tomo muy en cuenta todas sus sugerencias!
