Notas de autora:

Este capitulo lo llevo haciendo toda la semana, avanzando poco a poco. Las interacciones entre estos dos si que son difíciles. Cada vez los capítulos se van haciendo mas largos, mejor(?)

Adveretencias: AU, OOC (lo mas probable), palomas muy molestas y desnudos innecesarios, ah, lenguaje soez también.

Diclaimer: D. Gray-man pertenece a Hoshino Katsura.

Disfruten


Manos Unidas por un beso

4. Un peculiar encuentro.

Había subido las gradas de cemento lo más rápido y cuidadoso posible, la oscuridad del lugar no le permitía ver bien y cualquier paso en falso jugaría en su contra. Cuando empujó una de las puertas de la sala donde antes estuvo con el conejo idiota, vio al dueño de la voz que entonaba la delicada melodía para dormir, de cabello blanco, parado frente al ventanal vacío, mirando la lluvia caer mientras la luz de la luna iluminaba un poco de la oscura habitación. Parecía que seguiría con su cantar, pero un fuerte gorjeo lo hizo detenerse, prestando atención a su presencia.

Los grises iris se encontraron con las oscuras obsidianas. En ellos se podía ver una notable sorpresa y... miedo. Por su parte, él se encontraba sorprendido de ver a un chico tan extraño como el que estaba ahí. Y más por el hecho de que en algún momento pensó que la persona que interpretaba la canción era una chica por la delicadeza de la voz. No creyó que se tratase de un hombre. Vaya sorpresa.

De nuevo, el fuerte gorjeo rompió la tensión del ambiente. Lo que producía ese molesto sonido era una paloma con una extraña marca con forma de cruz en la cabeza, la cual voló hasta donde él, comenzó a dar vueltas a su alrededor, inspeccionándolo detalladamente, finalmente detuvo su vuelo y se posó en su brazo derecho. Estuvo a punto de mandar a volar al pajarraco ese cuando sintió algo caliente caer en su brazo, para después irse a posar en el hombro del otro muchacho.

Giró su rostro a la derecha para ver qué era ese algo caliente. Su enfado que había casi desaparecido se estaba manifestando nuevamente, repasando su límite. Estaba muy molesto, aunque esa descripción fue poca para definirlo actualmente. La maldita paloma había dejado su excremento en su camisa.

El de blancos cabellos lo miraba asombrado, no obstante, más que mirarlo a él, era su extremidad superior derecha el objeto de su interés, Contemplaba lo que esa cosa emplumada del demonio había hecho, comprobando que era real. Dejó de observarlo para mirar severamente al ave asentada en su hombro.

-¡Timcanpy, eso no se hace!

El albino regañaba al pájaro, parecía una madre cuando regañaba a su pequeño hijo por realizar una pequeña travesura. Terminó con su sermón, Timcanpy se alejó del hombro del canoso chiquillo, en este instante, se dirigía en dirección a Kanda.

Llevaba el mismo uniforme que el suyo, a excepción de la corbata, en tanto, la que él usaba era una corbata larga tradicional, la del oro chico era solo un listón rojo. Mirándolo mejor, era de una estatura inferior a la suya y junto a ese extraño cabello blanquecino... parecía un...

-¿Qué mierda crees que haces, estúpido brote de habas?

Su enojo aún estaba presente y no hizo nada para disimularlo cuando habló. Y más al ver que el estúpido brote de habas -como ahora lo llamaba- acercarse lo suficiente, sacando un pañuelo de su abrigo y posteriormente acercarlo a su brazo, donde estaba la mancha.

El ofendido muchacho detuvo su acto y lo vio, su mirada reflejaba disgusto, un tic nervioso se manifestó en su rostro.

-¿Brote de habas?

Fue más una pregunta para sí mismo que para el chico de larga cabellera. Su mirada bajó hasta toparse con el suelo, la mano que sostenía el pañuelo se hallaba cerrada fuertemente en un puño. De pronto, alzó el semblante, observándolo fijamente, encarándolo.

-¡Es Allen! ¡Allen Walker! Y por si no te das cuenta, retardado, estoy tratando de quitarte esa mancha.

Hizo el ademán de querer acercarse y lograr su cometido, sin embargo, Kanda lo alejó golpeándolo en la mano.

-No te atrevas a tocarme, estúpido -su voz sonó mordazmente.

-¡Estoy tratando de limpiarte! ¡¿No lo puedes entender?!

Era increíble, luego de tanto tiempo, Allen estaba perdiendo los estribos.

-No quiero la ayuda de un idiota con voz y cara de mocosa.

Dicho esto, Kanda dio media vuelta, dispuesto a irse de ese condenado lugar, no pensaba seguir un minuto más ahí. Le valía un bledo que la lluvia siguiera, después de todo, nadie había muerto por mojarse un poco. No obstante, la molesta voz de ese chiquillo lo detuvo.

-¡¿Así?! Pues, mira quién lo dice, Sr. Cabello Liso Extremo, ¡Tú tienes complejo de niña!

Bien, era oficial. Su poca paciencia se acababa de irse a la mierda.

Se acercó con paso apresurado y lo agarró bruscamente del abrigo, sus rostros estaban muy cerca.

-Repite eso, idiota.

El tono que Kanda empleó era el mismo que usaba cuando Lavi sobrepasaba su límite de paciencia. El estúpido brote de habas ya había superado más que eso.

Aun estando en la posición que se encontraba, Allen no retrocedió en nada, su mirada retaba a la de Kanda, no pensaba perder ante un tipo tan insoportable como ese y menos con alguien que lo había insultado sin reparo alguno cuando solo trataba de ofrecer su ayuda desinteresadamente para solucionar un problema del cuál no era culpable. Era culpa de Timcanpy, pero aún así, él era su dueño y debía tomar su responsabilidad.

Su pálida piel sintió la respiración de Kanda.

-¿Estuviste bajo la lluvia? -preguntó.

-No es de tu incumbencia -contestó secamente, manteniendo firmemente el agarre en Allen.

-Te resfriarás.

-No te importa, imbécil.

Vaya, sí que era alguien muy terco.

-Deberías cambiarte de ropa.

Trató de acercar su mano al rostro de él, quería ver cuán frío estaba, aunque no pudiera sentirlo. Como la vez anterior, Kanda lo alejó, esta vez, simplemente lo soltó de manera brusca, haciendo que Allen cayera al suelo.

-Te dije que no me tocaras.

Lo siguiente que pasó fue extraño, muy extraño.

El enano se levantó torpemente del suelo y sin mirarlo para nada, salió del cuarto, no sin antes decir:

-¡Timcanpy, vigila!

Kanda miró a la paloma y la paloma lo miró a él. Sinceramente, no entendía nada. Estaba perdiendo su tiempo y al parecer, la lluvia casi terminaba. Debía reconocer que sería molesto volver con eso en su camisa. Y pensándolo mejor, ya que el estúpido mocoso no estaba, podría hacer guiso de paloma sin impedimento alguno. Esa cosa emplumada pagaría los platos rotos de su ira.

Dispuesto a cumplir con su reciente deseo de venganza, quiso atrapar a la miserable paloma pero esta era más ágil y siempre lograba escapar.

Allen estaba observándolo en su vano intento de caza, el rostro de Allen no mostraba expresión, no sabía cómo reaccionar ante tan peculiar escena.

-No digas nada, brote de habas.

Él no estaba en derecho de reclamar nada por la ridícula situación en la que estaba.

-¡Mi nombre es Allen, idi-!

Rápidamente supo que si seguía así, solo terminarían en una tonta pelea sin sentido y no podría entregarle lo que quería.

-Toma.

Extendió el paquete que llevaba consigo enfrente de él. Kanda estaba extrañado, una mirada de no comprender nada se posó en Allen. Él respondió a su muda pregunta.

-Es una camisa.

Pero Kanda seguía en su misma posición, sin moverse.

-Cámbiate, te hará mal.

El chico dueño de las obsidianas chasqueó la lengua en señal de fastidio.

-Che. Si no lo hago, no dejarás de joderme, ¿verdad?

-Solo quiero reponer lo que Timcanpy hizo, soy su dueño y soy responsable de lo que haga.

De mala gana tomó el paquete extendido. En el rostro de Allen se dibujó una pequeña sonrisa al lograr su objetivo. Kanda caminó hasta una de las mesas hechas de blanca cerámica y lo puso en ella. Vio por la única ventana que la lluvia no había cesado, por el contrario, su intensidad iba en aumento. Soltó un suspiro cansado. El jodido brote de habas tenía razón. Él mismo admitió que enfermarse sería realmente problemático.

Colocó sus manos en el borde inferior de su chaleco y lo fue levantando de a poco, no era la humedad la que predominaba en la prenda, tal vez, debido a la gruesa tela que lo conformaba. Situó la prenda en la mesa, cuidando de que no se ensuciara con el polvo de esta. No esperó que se encontrara libre de algún rastro de suciedad en esta. Pensándolo bien, notó ese detalle cuando estuvo con Lavi hace un mes, produciendo en él que comenzara a sospechar de lo abandonado del lugar. Todas las mesas restantes estaban en la misma situación. Su mirar se detuvo en el otro individuo.

-¿Pasa algo?

-Che.

Desvió la dirección de su vista. Era estúpido pensar en eso y no valía la pena poner atención a ese insignificante detalle. Siguió con lo que hacía, quitándose la larga corbata azul marino, para después, comenzar a desabrochar los botones de su camisa.

Allen subió a una de las mesas, quedando sus pies en el aire, los balanceo lentamente. El chico de insoportable carácter se estaba cambiando prácticamente frente a él, era ridículo sentir vergüenza por eso. Giró su rostro con destino a la gran y única ventana. Lo sabía, era completamente ridículo pero no podía evitarlo.

-¿Cuál es tu nombre?

Con su pregunta quiso distraer su reciente sentimiento de bochorno.

Kanda había culminado de sacarse la camisa sucia y mojada, agarró la prenda de ropa limpia y empezó a colocársela. Escuchó la interrogante y procedió a responderla simplemente.

-Kanda.

-Un gusto, Kanda. Yo so-

-Ya corta el rollo, has repetido tu nombre varias veces. Estoy harto de escucharlo, estúpido brote de habas.

-¡Mi nombre es ALLEN, Kanda idiota!

-¿Quieres pelea, enano?

Y ahí iban de nuevo.

Allen soltó una diminuta risa. Sí que era molesto ese chiquillo.

Terminó de vestirse completamente, la camisa si era de su talla. Guardó la suya en la bolsa.

El sonido de la lluvia era casi inexistente.

-¿Qué hace por aquí un enano como tú? -interrogó. Recordando algo que el estúpido conejo la vez pasada que estuvieron ahí. -Esto no es un lugar para estudiantes.

Allen su atención centrada en Kanda, parecía sorprendido de la repentina pregunta.

-Lo mismo diría de ti.

-Solo vine para refugiarme de la lluvia.

-Ah... eso.

Rodó los ojos a un lado y uno de sus dedos rascaba suavemente una de sus blancas mejillas. Restando importancia al asunto.

-Estoy exonerado de un curso, para no aburrirme en esas horas libres, vengo aquí. No hay nadie, es cómodo.

Oh, era eso. Entonces podría...

-Enano.

-¡Es Allen! -reclamó. -¿Qué quieres?

-La camisa.

-No es necesario que me la devuelvas. Te dije que era algo que te debía. Además, no es mía. Te sorprenderías de las cosas que puedes encontrar en este lugar.

Terminó de hablar y bajó de la mesa en un salto. Caminó hasta estar frente al ventanal vacío, poniendo sus manos en el frío concreto del borde.

-Deberías irte. La lluvia ya cesó.

Kanda Yuu es del tipo de personas que no hacia caso a cualquiera, si él hacía algo era porque así lo quería.

Y cuando se retiró de la habitación, fue por su propia decisión.


N/A:

Bien, si alguna cosita que no tenga sentido por ahì, culpen a mi fiebre :v okno. Esta vez la querida Misaki me ha ayudado con eso :3

Agradezco a las personas que dejaron reviews, no soy una persona exigente con ellos, pero al leerlos (luego de sufrir tres días en agonía por no poder verlos ;-;) fue algo muy hermoso *-*

Y con respecto a Timcanpy, yo siempre leí que en algunos fic era un perro o un gato, acá es una paloma porque YOLO(?)

Les dejo este capitulo, en el siguiente se viene màs cosas, algunas que poco a poco irán descubriendo la trama real del fic.

Y contestando a los reviews:

M-MG25: Es un placer que te esté gustando el fic *-*
Me esforzaré para mejorarla más y aquí te dejo el capitulo :)

Annima: Hola *-*)/ A mi también me sorprende que no los haya(?) okno xD
Gracias por ser mi primer seguidor, aunque creo que te ganaron(?)
Lo haría más detallado si pudiera, pero yo misma me termino mareando :'v
Lenalee va a aprecer más adelante, es una pieza clave de este fic. A mi también me gustaría imaginarmela.
Los insultos y maldiciones están en este capitulo, sentí que cometía un delito por tanta palabrota junta Q-Q
Y no será la única vez que se mencione la canción, me alegra que te haya gustado ese detalle *-*
Y claro, el salseo no puede faltar 7u7

Saludos! :)

Hasta el próximo sábado!