Bosque

"Supongo que es bueno saber que hay unas entidades que trazan el destino de las personas, porque así, si te ocurre algo malo, tienes a alguien a quien echarle la culpa. Quiero decir, hemos luchado con los supuestos peores monstruos del inframundo y ha estallado un autobús a mi espalda. No hemos salido heridos, pero tampoco calificaría este día como el mejor de mi vida" esto es lo que estaba pasando por la mente del saiyan mientras viajaba por el bosque con sus compañeros.

"Las tres benévolas. Y las tres de golpe" murmuraba Grover nervioso.

"Esa explosión todavía resuena en mis oídos" se quejó en voz baja el saiyan.

"Vamos, cuando más nos alejemos mejor. Y si hubieras bajado cuando te lo dije no tendrías de que quejarte" le dijo Annabeth al guerrero.

"Primero, sabes perfectamente que la explosión seguiría resonando en mis oídos aunque hubiera estado unos metros más lejos. Y segundo, perdona, en serio, no debería haber gastado un valioso tiempo en coger nuestro dinero, nuestra ropa y demás objetos de equipaje" dijo el saiyan en un tono tan sarcástico que incluso Sheldon Cooper lo hubiera notado. "Hey, se que puede haber sido una estupidez, pero, ¿no puedes olvidarlo?"

"Mira, yo… te agradezco que lo hicieras, fue algo tan estúpido como valiente" le dijo Annabeth tras un rato de silencio.

"Me tomare eso como un cumplido. Es lo más similar que me has dado a uno desde que te conozco" la última parte la dijo más para sí mismo.

"Es solo que, eres una parte importante de la misión y si tu o Percy morís, aparte de que no os gustaría nada, la misión acabaría. Y puede que sea mi única oportunidad de ver el mundo real. ¿Me entiendes?"

"Supongo que entonces no querrás que haga cosas que pongan mi culo en peligro aunque salve el vuestro, ¿no?" Dijo intentando ver su enfoque, estúpido al parecer del saiyan.

"¡Hey! ¡Parad ya! Somos un equipo y para pasar por esto tendremos que trabajar juntos. Ya después de la misión podéis mataros, pero por ahora dejad vuestras diferencias a un lado" dijo una Clarisse harta de cómo se llevaban esos dos.

"Tienes razón" dijo él. "Entonces… ¿no has salido del campamento desde que llegaste?" Le preguntó a la hija de Atenea, intentando llevarse bien con ella.

"No. Solo algunas excursiones cortas. Mi padre…"

"¿El profesor de historia?" Pregunto el semidiós hijo de Poseidón

"Sí. Digamos que vivir con él no salió bien. Me refiero a que mi casa es el campamento. En el campamento entrenas y entrenas, y eso está bien, pero los monstruos están en el mundo real. Ahí ves si sirves de algo"

"Bueno, entiendo lo que dices y, si te sirve de consuelo, yo creo que eres valiente" le dijo el saiyan.

"¿Eso crees?"

"Claro" dijo el saiyan.

"Cualquier persona que pueda hacerle frente a una Furia tiene que ser muy valiente" se apresuró a añadir Percy.

"Gracias… Mirad hay algo que tengo que deciros. Antes, en el autobús, ocurrió algo curioso…"

Fuera lo que fuese lo que fue a decir, se vio interrumpido por un sonido agudo, como de una lechuza siendo torturada.

"Hey mi flauta funcio… ¡Ay!" Gritó Grover.

"¡No toques tan cerca mía! Casi me estallas los timpanos" Se quejó Clarisse.

Durante el siguiente kilometro que caminaron Percy estuvo tropezando, maldiciendo y quejándose por todos. Entonces pararon cuando vieron la luz de un cartel de neón. Goku olió comida, comida frita, grasienta y poco sana, algo que añoraba desde que se despertó en el campamento. Siguieron caminando, Goku guiándose por el olor a comida, hasta que se detuvieron/Clarisse detuvo al saiyan, al ver una carretera de dos carriles con una gasolinera cerrada, una vieja valla publicitaria que anunciaba una película de los noventa, y un local abierto, que era la fuente de luz y del buen aroma.

Era una tienda de carretera con indios de madera, ositos de cemento y cosas así. El edificio principal, largo y bajo, estaba rodeado de hileras de estatuas.

"¿Qué demonios pone ahí?" Dijo Percy señalando al cartel de neón.

"Emporio de gnomos de jardín de la tía Eme" respondió Goku dejando sorprendidos a los semidioses.

"¿Puedes leerlo?" Se sorprendió la hija de Ares.

"¿No tienes dislexia?" Le pregunto Annabeth.

"Sí, puedo leerlo y mmm, no sé que es la dislexia" respondió a las preguntas una a una (No creo que alguien le haya contado en Dragon Ball que es la dislexia).

"Extraño" dijo la hija de Atenea sumida en sus pensamientos.

Goku lo ignoró y siguió observando el Emporio, que tenía dos gnomos de jardín feos, pequeños y barbudos, que saludaban como si estuvieran posando para una foto. Cruzaron la carretera siguiendo el olor a hamburguesas.

"Id con cuidado" advirtió Grover.

"Dentro las luces están encendidas" notó Annabeth.

"A lo mejor está abierto" dijo Goku esperanzado

"Un bar" suspiro Percy con nostalgia

"Sí, un bar" concordó Clarisse.

"¿Estáis locos? Este sitio es rarísimo" se quejo Grover. "¡Beee-eee!" Baló cuando se encontró con una estatua de un sátiro. "¡Se parece a mi tío Ferdinand!" Dijo muy sorprendido.

Se acercaron a la puerta.

"No llaméis. Huelo monstruos"

"Y yo huelo hamburguesas. Venga, que no va a pasar nada" dijo Goku con su juicio completamente nublado por su apetito.

"¡Carne! ¡Yo soy vegetariano!" Respondió Grover muy indignado.

"Comes enchiladas de queso y latas" le recordaron Percy y Annabeth

"¡Eso son verduras!" Se defendió Grover

"¿Desde cuándo las latas son verduras?"Le recordaron Clarisse y Goku.

Al sátiro no le dio tiempo a responder porque entonces abrió la puerta una mujer que llevaba una larga túnica negra que le tapaba todo menos las manos. Los ojos le brillaban tras el velo de gasa negra, pero eso era cuanto podían notar. Sus manos de color café parecían ancianas, pero eran elegantes y estaban cuidadas, lo cual daba a entender que en el pasado fue una bella dama.

"Niños, es muy tarde para estar fuera. ¿Dónde están vuestros padres?" Pregunto la mujer.

"Están… esto…" Empezó Annabeth intentando buscar una respuesta creíble.

"Nos escapamos de casa hace unos años" dijo el saiyan "Técnicamente es una verdad, a medias" Pensó él.

"¿Os escapasteis? ¿Y eso por qué?" Preguntó la anciana.

"Nuestros respectivos padres nos maltrataban. No podíamos aguantar seguir viviendo con ellos" dijo la hija de Ares.

"Sí. Poco después nos conocimos todos y nos unimos a un circo, pero ahora nos hemos separado de la caravana" se unió Percy a la mentira. "El director de pista dijo que nos encontraríamos en la gasolinera si nos perdíamos, pero puede que se haya olvidado o se refiera a otra gasolinera"

"ES cierto. En cualquier caso estamos perdidos. ¿Lo que huelo es comida?" Preguntó el hambriento guerrero.

"Oh, queridos niños. Tenéis que entrar, pobrecillos. Soy la tía Eme. Pasad directamente al fondo del almacén, por favor. Hay una zona de comida" dijo la 'tía Eme'.

Le dieron las gracias y entraron.

"¿La caravana de circo?" Le pregunto la hija de Atenea al hijo de Poseidón en un susurro, incrédula

"¿No hay que tener siempre una estrategia pensada?"

"En tu cerebro solo hay algas"

Ante esa respuesta Goku y Clarisse se rieron entre dientes.

El almacén estaba lleno de más estatuas: personas en todas las posturas posibles, luciendo todo tipo de indumentaria y distintas expresiones. Habría hecho falta un gran jardín para poner todas las estatuas, pero Goku no pensaba en eso, sino en su objetivo, no recuperar el rayo, tampoco ayudar a Percy a salvar a su madre, no, él pensaba en hartarse a comer (una persona con sus prioridades bien claras. Di tú que sí). Goku, embelesado por el olor de las hamburguesas, casi no noto los sollozos de Grover, o como las estatuas parecían seguirle con la mirada o el hecho de que la tía Eme había cerrado la puerta con llave. Casi.

"De acuerdo. Estamos o con un monstruo o con una mujer loca que nos va a retener aquí. En cualquier caso lo mejor será mantenerse alerta mientras como" pensó el saiyan más concentrado en su entorno que antes.

Efectivamente al final del almacén había un mostrador de comida rápida con un grill, una máquina de bebidas, un horno para bollos y un dispensador de nachos con queso y unas cuantas mesas de picnic.

"Por favor, sentaos" pidió la anciana.

"Alucinante" comentó Percy.

"Hum… No tenemos dinero, señora" Musitó el sátiro.

"No, niños. No hace falta dinero. Es un caso especial, ¿verdad? Es mi regalo para unos chicos que son tan agradables aun con la mala vida que han tenido" respondió ella antes de que Grover recibiera un golpe de parte de Percy.

"Gracias, señora" contestó Annabeth, recibiendo una mueca de desagrado que extraño al saiyan.

"De nada, Annabeth. Tienes unos preciosos ojos grises, ¿lo sabías?" Respondió Eme.

"De acuerdo, un mortal es imposible que sepa nuestros nombres sin que antes los digamos, así que tiene que ser un monstruo, ¿pero cuál?" Se pregunto el saiyan, estando cada vez más alerta y menos embobado.

La anciana se puso a cocinar en la parte de atrás del mostrador y, antes de que se dieran cuenta, ya había traído las hamburguesas, poniéndole por algún motivo más al saiyan (¿Quizás quiera saciarlo en su última cena?). Goku ya se había comido casi todo cuando se acordó de que tenía que respirar y entonces notó algo…

"¿Soy el único que oye un ruido silbante? ¿Cómo el de una serpiente quizás?" Dijo él intentando recordar todos los mitos relacionados con serpientes y mujeres con estatuas que le contó Annabeth.

"¿Un ruido silbante? Debe de ser el aceite de la freidora. Tienes muy buen oído, Son Goku" le contestó ella

"Vale, aunque ha sido maleducado, yo no le he dicho mi nombre. Definitivamente es un monstruo" Pensó él "Sí, siempre me han dicho que tengo unos sentidos más desarrollados de lo normal" lo cual sí que se lo dijeron en el campamento.

"Eso es genial, pero por favor relajaos. Tu y Grover parecéis tensos"

"Así que vende gnomos" dijo Percy tras un rato tratando de sonar interesado.

"Pues sí. Y personas. Y animales. Cualquier cosa para el jardín. Los hago por encargo. Las estatuas son muy populares"

"¿Tiene mucho trabajo?" Pregunto el saiyan intentando que diera un paso en falso para saber quién era.

"No mucho, no. Desde que construyeron la autopista ya casi no pasa ningún coche por aquí. Valoro cada cliente que consigo" respondió ella. "Ya. Como podréis ver algunas estatuas no salen bien. Están dañadas y no las puedo vender. La cara es lo más difícil de lograr. Siempre la cara"

"¿Hace usted las estatuas?" Pregunto Clarisse que había acabado de comer.

"Oh, desde luego. Antes tenía dos hermanas que me ayudaban en mi negocio, pero me abandonaron, y ahora la tía Eme esta sola. Solo tengo a mis estatuas. Por eso las hago. Me hacen compañía"

"¡Joder! Ahora todo cuadra tía M, dos hermanas, ruido silbante y estatuas que hace ella misma. ¡ES MEDUSA!" Pensó el saiyan recordando el mito del Perseo original.

"¿Dos hermanas?" Pregunto Annabeth, haciéndole creer que ella también sabía a qué se enfrentaban.

"Es una historia terrible. Desde luego, no es para niños" (¡Y por eso mismo se lo dice a quienes llamaba hace 5 minutos niños! Claro que sí) "Verás, Annabeth, hace mucho tiempo, cuando yo era joven, una mala mujer tuvo celos de mí. Yo tenía un novio y esa mala mujer estaba decidida a separarnos. Provocó un terrible accidente. Mis hermanas se quedaron conmigo. Compartieron mi mala suerte tanto tiempo como pudieron, pero al final nos dejaron. Sólo yo he sobrevivido, pero a qué precio, niños. A qué precio" dijo completamente desdichada.

"¿Percy? Tal vez deberíamos marcharnos. Ya sabes… el jefe de pista estará esperándonos" dijo Annabeth tensa, haciendo que Goku se planteara dejar de actuar y empezar a pelear, pero decidió aplazarlo un poco.

"Que ojos grises tan bonitos. Vaya que sí, hace mucho tiempo que no veo unos ojos como los tuyos"

"Le agradecemos mucho la comida, de verdad. Pero en serio, deberíamos ir marchándonos" dijo Goku intentando ayudar a conseguir una salida pacífica.

"¡Sí! ¡El jefe de pista nos espera! ¡Vamos!" Dijo Grover.

"Por favor, queridos niños. Tengo muy pocas ocasiones de estar en tan buena compañía. Antes de marcharos, ¿podríais posar para mí?" Pregunto Medusa en un tono suplicante.

"¿Posar?" Pregunto la hija de Ares cautelosa mientras toqueteaba un anillo con una lanza en él (poco sutil, ¿no?).

"Para una fotografía. Después la utilizaré para un grupo escultórico. Los niños son muy populares. A todo el mundo le gustan los niños"

"Mire señora… no creo que podamos. Vamos chicos"

"¡Claro que podemos!" Saltó Percy completamente inconsciente de la situación en la que se encontraban. "Es solo una foto Annabeth, ¿qué daño va a hacernos? ¿Verdad, Goku?"

"Daño propiamente dicho no creo que nos haga" respondió el aludido (se suele mostrar como algo rápido la mirada petrificante de Medusa así que no creo que haga daño).

"Claro, Annabeth, ningún daño" ronroneo el monstruo.

Al final Annabeth accedió y salieron al patio. Una vez allí los llevó a un banco con la estatua de Ferdinand al lado.

Medusa los coloco de manera que Percy estaba en el centro Grover a la izquierda, Goku a la derecha y Annabeth entre Percy y Grover, y Clarisse entre Percy y Goku.

"No hay mucha luz para una foto" Comento el semidiós.

"Tranquilo, querido, hay luz de sobra. De sobra para que nos veamos los unos a los otros, ¿o no?" Dijo la primera gorgona.

"¿Dónde tiene la cámara?" Preguntó Clarisse.

"La cara es lo más difícil. ¿Podéis sonreír todos? ¿Una ancha sonrisa?"

"Se parece mucho al tío Ferdinand" dijo Grover admirando al sátiro de piedra.

"Siento decirlo Grover, pero es tu tío Ferdinand. ¡No la miréis!" dijo Goku mientras se lanzó a por ella con los ojos cerrados, dándole un golpe que la hizo retroceder un par de metros.

Clarisse también se preparó para la batalla arrancando un trozo de tela para usarla a modo de venda (sed imaginativos con de dónde sacó la tela) y poder ver al monstruo sin que la convierta en piedra.

Goku supuso que para entonces ya se habría transformado y se aseguro de afinar el oído para evitar que lo matara en un despiste.

El saiyan y la hija de Ares se lanzaron a por la Gorgona en un excelente trabajo en equipo en el que Goku evitaba la mayoría de los golpes y cortes y atinaba algunos de los suyos, mientras Clarisse tenía problemas cuando el monstruo se enfrentaba a ella al no poder verla bien. Pronto se unió a la batalla la primera cabra voladora de la historia (que yo sepa) agitando una rama para golpear a Medusa mientras gritaba "Cuidado" "Agachaos" y cosas por el estilo para evitar dar a sus amigos. Por desgracia en un momento voló demasiado bajo y la Gorgona lo lanzó contra un oso de cemento. Sin embargo poco después acabo la batalla cuando Percy decapitó a Medusa dejando que su última expresión facial sea del estilo 'What the fuck!'

"¿Ya puedo abrir los ojos?" Pregunto Goku como si fuera un niño esperando una sorpresa.

"Un segundo que envuelva la cabeza" dijo Annabeth

"¿Trofeo de guerra?" Quiso saber el saiyan.

"Sí. Yyyy ya puedes mirar" dijo ella.

"Pelear con los ojos cerrados a sido interesante" dijo él.

"Hablando de eso. ¿Cómo demonios has podido pelear con los ojos cerrados y apenas conseguir una herida?" Preguntó Clarisse impresionada.

"Sí, casi parecía que pudieras saber donde iba a atacar" dijo Percy.

"Yo solo me he guiado por su olor y por el sonido. Ya lo he dicho, tengo unos sentidos bastante desarrollados" respondió él, como si no fuera la gran cosa.

"Ninguna persona puede hacer eso. Sea normal o no" le dijo Annabeth.

"A mí no me mires. Me siento natural en un combate. Sigo mis instintos y punto" dijo él. "Por cierto lo de 'Chico cabra terror de los monstruos mitológicos' se va cumpliendo, ¿no creéis?" Pregunto intentando cambiar de tema y animar a Grover.

"No ha molado. La parte de atizarle con una rama sí, pero la de estrellarme con un oso de cemento no"

Cuando Grover cogió las zapatillas voladoras y Percy tapó su espada todos volvieron al almacén.

"¿Así que tenemos que darle las gracias a Atenea por ese monstruo no?" Pregunto el hijo del dios del mar a la hija de la diosa de la sabiduría.

"En realidad" Empezó Goku. "La culpa es de tu padre. Él estuvo con Medusa en el templo de Atenea y, cuando los pillo, se cabreo muchísimo, como es normal, y maldijo a la Gorgona y sus dos hermanas, Esteno y Euríale" Explico Goku ganándose una mirada sorprendida de Annabeth. "Recuerdo que me lo contaste en una de las clases que me diste" dijo encogiéndose de hombros

"Así que ha sido culpa mía que nos encontráramos con Medusa" dijo Percy

"'Sólo es una foto, Annabeth. ¿Qué daño puede hacernos?'" Dijo ella imitándolo.

"Vale, vale. Eres imposible"

"Y tú insufrible"

"Y tú…"

"Agg ¿queréis callaros? Me estáis dando migraña" dijo Clarisse.

"Y a mí, y eso que los sátiros no tenemos migraña" se quejo Grover.

"¿Qué hacemos con la cabeza?" Dijo Goku señalando al bulto envuelto en varias bolsas de plástico que había en el centro de la mesa.

"O bien podríamos quedárnosla o dársela como ofrenda a un dios. Preferiblemente Atenea" dijo la hija de Ares.

"Ahora vuelvo" dijo Percy.

"Percy ¿Qué estas…?" Dijo Annabeth

Goku lo siguió y al ver lo que planeaba le ayudo a conseguir todo lo necesario para enviar un paquete especial a los dioses.

En el formulario ponía:

Los Dioses Monte Olimpo Planta 600 Edificio Empire State Nueva York, NY

Con nuestros mejores deseos, SON GOKU Y PERCY JACKSON

"Eso no va a gustarles. Os consideraran unos impertinentes" Dijo Grover

"Es que somos unos impertinentes" Dijeron Goku y Percy al unísono mientras enviaban la cabeza de Medusa a través de Hermes Nocturno Express.

"Vamos. Necesitamos un nuevo plan" murmuro Annabeth

Nota de autor:

Ok séptimo capítulo terminado.

Yo no poseo derechos de autor sobre Dragon ball ni Z ni Super ni Gt ni sobre la serie de Percy Jackson y los dioses del Olimpo, y menos mal porque si sí fuera el autor nadie las conocería, así que demos gracias a que los autores sean el troll de Akira Toriyama y Rick Riordan, respectivamente.

Dejadme en las revisiones los comentarios, críticas y amenazas de muerte desde vuestras cuentas, si es que tenéis una.

Os preguntaréis '¿Por qué amenazas de muerte? Eso es nuevo' Eso, mis inteligentes lectores (los tontos no), es porque me voy a pasar las votaciones por el forro y voy a poner de pareja de Goku a quien me de la real gana. Sé que mucho de vosotros me querréis matar ahora mismo, y con motivos de sobra, pero es que estos últimos días me he montado una película sobre este fanfic y sé que no lo voy a poder evitar.

Matrona de Goku: Hestia