Capitulo 2.

Momentos antes.

Después de la pequeña bienvenida que hubo en el departamento de investigacion, tuve que ir a la sala de reuniones; el jefe de la comisaria nos explicaria como estaba el asunto en la estacion. Tras llegar, se encontraban al menos unas seis personas mas.

—Bien chicos, ya pueden tomar asiento —demanda Irons —. Cómo saben, algunos de ustedes fueron solicitados para unirse a la nueva unidad y otros tan solo fueron transferidos.

—¡Yo! —interrumpió Kevin.

Algunos compañeros comenzaron a reir, pero una chica que se encontraba a lado de Rayman, tenia un rostro de decepcion; no habia tenido el placer de verla antes, la joven era sin duda hermosa, de tez acanelado ligero, cabello largo y castaño, podria decir esbelta, con un traje ajustado, que hacia resaltar su acentuada figura. La chica pudo notar que la estaba obserbando, 《como no lo haria, si no disimulo ni un poco》.

—Si Rayman, tu fuiste trasladado por ser uno de los mejores Policias, por ahora —refiere el jefe—. A lo que voy, espero que ustedes puedan ser tan bueno, o mejores que este entrometido —Señala a Kevin—. Recuerden, ahora son como los nuevos S.T.A.R.S; la ciudad depende de esta ustedes —Brian camino hacia una mesa que se encontraba a la derecha y de ahi tomo una caja—. Hoy les hago entrega de su primera unidad movil. Solo recuerden, hagan algo mal y terminaran como los especiales en rescate. —menciono al tiempo que iba tomando camino hacia fuera del aula, con una mirada atemorizante.

—Ese hombre si que da miedo. —hablo la bella joven de cabello castaño.

—No se porque, pero siempre eh tenido un mal presentimiento sobre el, vayanse con cuidado. —señalo Kevin mientras tomaba algo de agua.

—¿Y, por que tienes ese presentimiento? —consulto la chica.

—Han... estado circulando unos rumores, despues de que Irons se postulara para Alcalde; el diario local a estado sacando a la luz ciertos fraudes de el, aun que claro, el los acusa por difamacion. —explica Rayman.

—Entonces eso son, nada mas que calumnias, ¿no?

—No lo se Jessica, cada quien piensa en lo que cree es mejor. —responde Kevin.

Tras terminar el pequeño debate entre Jessica y Kevin, me dispuse a buscar a mi compañero. Para cortar camino, tomé el pasillo que pasaba por el cuarto de evidencias, hasta la sala de espera.

—¿Puedes hacer eso por mi? —escuche unos murmullos que provenian del otro lado de la puerta; al querer ingresar esta comenzo a rechinar, delatando mi entrada—. ¡Bien Roy! como tu eres el que ya esta familiarizado con la ciudad, dale el recorrido a Kennedy —Al avanzar, observe que la voz provenia del jefe Irons, quien conversaba con mi compañero—. Y bienvenido a ambos, suerte. —dice para finalmente marcharse.

—¿Todo en orden? —pregunte.

—S-si, andando. —balbucea Roy, al tiempo que acomodaba sus gafas.

Cruzamos la puerta de la sala de espera, rumbo a recepción para ir hacia la salida.

—¡Lo siento¡ —Se disculpo una joven, quien me había golpeado momentos antes el hombro.

—Descuida —aclare. La joven no portaba uniforme de oficial, llevaba consigo una chaqueta corta roja y unos pantalones cortos de color azul con negro; era pelirroja, de aspecto joven no mas de diecinueve o veinte años, de gran belleza y unos ojos grisáceos— ¿buscabas algo? es muy noche para estar aquí.

Demande.

—Estas en lo cierto —responde — estoy buscando a mi hermano, Chris Redfield, ¿lo conoces?

—No, lo siento.

Aun que no le conociera, el nombre de esta persona me resultaba familiar.

—Yo si —interfiere Roy—. Es un antiguo miembro de los S.T.A.R.S.

Cierto, ahora recuerdo; nos lo había explicado el jefe Irons hace un momento en la reunión.

—Has dicho ¿antiguo? —cuestiona Claire— ¿por qué? ¿qué sucedió?.

—Fueron suspendidos —declare—. Tengo entendido que fallaron en una misión.

—Estas en lo cierto. —afirma Mcfly.

—Vaya, muchas gracias —menciona Redfield sorprendida —. Supongo iré a buscarlo a su departamento. Adiós chicos.

Tras despedirnos de Claire, Roy y yo continuamos con el recorrido por Raccoon City.

Actualidad.

Calles de Raccoon.

—¿Has venido a alguno de estos clubes? —consulte.

—No, la verdad es que no creo sean mi tipo. —aclara Roy.

—Jajaja un día iremos, compañero.

Aun seguíamos con el recorrido, a penas pasaban de las once de la noche, esto de patrullar se estaba haciendo algo muy aburrido.

En instantes, cercas de nosotros logramos escuchar lo que seria una alarma.

—Tenemos informes de robo en el edificio de la compañía Umbralla, ¿alguna unidad cercas de Mision y Raccoon?. —informan desde central.

Roy y yo nos encontrábamos a unas calles del edificio mencionado.

—Aquí unidad 7,nos encontramos cercas de la posición, ya estamos en camino. —respondi.

Encendidos las sirenas y en segundos llegamos frente al edificio. Mcfly y yo decendimos del vehículo, cada uno llevaba consigo un arma y con precaución entramos a dicho lugar.

—¡¿Hola?! ¡¿Hay alguien?! —pregunte.

Nadie respondió. El lugar a penas era visible, las pequeñas luces activadas por el robo iluminaban el lugar y cesante ruido de la alarma comenzaba a ser algo molesto. Mi compañero y yo seguimos avanzando, pero aun seguíamos sin encontrar alguna persona. El edificio constaba de 6 niveles, ya estábamos en el segundo, pero era mas un pueblo fantasma.

—Roy, no creo que haya nadie, mejor ve al auto y avisa a central que fue falsa alarma — demande—. Yo continuaré revisando.

Mcfly asintió y dio media vuelta para marcharse.

Continúe con el recorrido hasta el 6to piso; ya en el nivel, un ruido captó mi atención, pareció ser algún metal golpeado. Seguí aquel sonido hasta que me guió a una gran puerta; procedí a abrirla lentamente, mientras estaba apuntando con el arma.

—¿Hay alguien? soy del departamento de policía. —hable.

La escasa luz de la linterna que portaba me dejo observar que me encontraba en una gran oficina, quizá del dueño de la compañia; pero esta estaba hecha un desastre, habían papeles y libros por doquier, algunos muebles fuera de lugar y... lo que parecía ser, pequeñas marcas de sangre.

Avance un poco mas, hasta que escuche unas pisadas detrás del escritorio.

—¡Salga de inmediato! ¡con las manos en alto! —exigi.

—¡Corre! —grito una joven que salio del escritorio.

Esta tenía el cabello corto y oscuro, algo desaliñado; pude notar pequeñas marcas de sangre en sus labios y llevaba sus brazos detrás de ella, como si los tuviera sujetados.

Detrás de la mujer salió una silueta oscura, quien la sujetó con fuerza de los brazos y le apuntaba con un arma.

—Suelta el arma, niño bonito. —hablo una persona detrás mío.