Capitulo uno

-Mama, mama ¡mira ese vestido!- me gire para ver hacia donde apuntaba Nessie y sonreí.

-¿Piensas a tu tía le gustara?- pregunte, mirándola con una ceja arqueada

Frunció el ceño un momento y negó con la cabeza

-En realidad mama, me gusto a mí- dijo haciendo un puchero. Solté una carcajada y le tome de la mano.

-Pues, ojala haya de tu talla- dije caminando en dirección a la tienda.

El vestido en si era bastante bonito, haciendo que con ese color azul la piel de Nessie se viera de un lindo color crema. En lo que la dependienta se dedicaba a mostrar más cosas a mi niña, me recargue en la pared y pensé lo afortunada que era. Después de la terrible desilusión que me lleve cuando Edward (todavía me dolía pensar siquiera su nombre) me dejo, jamás pensé que mi vida tendría sentido de nuevo. Claro que no contaba con que las cositas que hicimos Edward y yo en la noche de mi cumpleaños tuvieran consecuencias. Al enterarme que estaba embarazada mi mundo volvió a brillar, a tener sentido. Charlie por supuesto se enfadó al punto de echarme de la casa, aunque ahora tengamos una buena relación. Vague sola y deprimida por los bosques de Forks hasta que Alec y Jane me encontraron

Flashback

Seguí caminando por el bosque, pensando en cómo sería mi vida de ahora en adelante, ser madre soltera no es fácil y si el papa es un vampiro no creo que sea más sencillo. De repente, un fuerte olor a oxido invadió mis fosas nasales. Sangre. Gire la cabeza para ver a una mujer rubia tirada en el piso retorciéndose mientras un chico igual rubio se afianzaba a su garganta. Era un vampiro. Me di la vuelta y trate de correr, de alejarme del cuándo una chica menuda se puso en mi camino. Sus ojos rojos me dijeron que no era humana.

-Por favor, no me mates- suplique, cayendo de rodillas. La chica tenía una mirada divertida, que paso a ser de consternación de un segundo a otro.

-¿no sientes un enorme dolor?- pregunto con una voz aguda

Negué con la cabeza y ella sonrió

-Alec, hemos encontrado algo interesante- dijo en voz más alta, llamando la atención del otro vampiro.

Alec se acercó, dejando el cadáver de la mujer tirado y se puso frente a mí. Me miro intensamente por unos segundos hasta que sonrió

-Sí, parece que si Jane- dijo, mirando a la vampira con diversión

-Por favor, no me maten- repetí

-No vamos a matarte pequeña, vendrás con nosotros a ver a nuestro señor- dijo Jane

-¿Quién es tu señor?- pregunte asustada

- No creo que lo conozcas, humana, se llama Aro- contesto Alec, tomándome por un brazo y jalándome con ellos

-¿Aro? ¿Aro Vulturi?- dije, queriendo ganar tiempo. Ellos me miraron extrañados

-¿Conoces vampiros?- preguntaron al unísono

Esboce una sonrisa divertida y asentí

-De hecho, estoy embarazada de uno-

Fin del Flashback

Llegar a Italia fue alucinante. Aro se mostró muy interesado en mí y mi pequeña, así que propuso mi estadía ahí hasta el momento del parto que sería cuando me transformarían y pertenecería a su guardia.

La vida siguió e hice buenas amistades y ahora, 3 años después del nacimiento de Reneesme, soy probablemente la vampira más feliz del mundo

-Mama, ven a pagar- me llamo Reneesme, señalando una enorme pila de ropa. Enarque una ceja

-¿Todo eso Reneesme?- pregunte. Ella asintió con una sonrisa. Suspire y le di mi tarjeta a la dependienta.

Pasados unos minutos, ya estábamos en la puerta cargando las bolsas.

-hemos perdido tiempo, hay que apresurarnos y buscar el vestido de tu tía- dije

Ella asintió

-Tía Jane es pequeña, así que un vestido corto sería lo ideal para que luzca sus piernas. Además, unos tacones altos la harían ver más alta y sus piernas estarían más estilizadas- dijo mi pequeña, mirando un escaparate.

-¿Cómo sabes todo eso?- pregunte

-Tía Heidi-contesto. Claro

- ¿Qué te parece ese vestido? Es bonito ¿verdad?- pregunte señalando un vestido morado. Frunció el ceño, evaluándolo

-sí, es perfecto- dijo, sonriendo y mostrando sus hoyuelos

- entonces vamos por el antes de que nos lo ganen- dije sonriendo.

Entramos a la tienda y nos aproximamos por el vestido, pero una chica ya lo tenía en las manos. Reneesme se acercó a ella y le sonrió

-Disculpe señorita ¿va a llevar ese vestido?- pregunto con voz dulce, la voz que usa cuando quiere algo. La chica sonrió

-Estoy pensando hacerlo ¿porque? ¿Lo quieres tú? Estoy segura que habrá más tipos de ropa en la sección de niñas- dijo, mirando de pies a cabeza a mi niña. Si bien tiene 3 años, desde su nacimiento fui obvio que ella no se iba a desarrollar al mismo tiempo que otros niños, por lo que ahora aparentaba unos 8 años

-no es para mí, es para mí tía- contesto Reneesme

-Curiosamente, estoy pensando llevarlo para mí cuñada- contesto en un tono más grosero. Okey, ya había estado muy pasiva. Me acerque y tome a Reneesme por los hombros

-¿Hay algún problema Nessie?- pregunte en tono acaramelado, mirando a la humana con desdén. Fue ahí donde note que no era humana. Era una vampira. Y de ojos dorados

-ninguno Mama. Solo platicaba con la señorita- dijo mi niña

-Señora- corrigió la vampira, mirándome con recelo

-Lo sentimos, ya no te molestaremos- dije esbozando una sonrisa

- no es molestia, disculpe ¿puedo saber su nombre?- me pregunto. Sonreí

-Isabella, Isabella Vulturi- dije, disfrutando su cara de terror al escuchar mí apellido

-es…un gusto, mi nombre es Joanne, Joanne Cullen- dijo, inclinando la cabeza.

Si alguien me veía yo estaba calmada. Mi rostro estaba sereno y sonriente, mi postura era perfecta y no irradiaba más que amor y pureza. Pero por dentro, estaba rota. Cullen es lo que ella había dicho, tenía los ojos dorados y Edward era el único soltero en la familia, entonces ¿me dejo por esta tipa? Sentí mis ojos picar aunque ya no podía llorar

-Es un gusto, señora Cullen- dije, saliendo de mi aturdimiento- si nos disculpa, debemos seguir nuestro camino- tome a Reneesme y me di la vuelta

-Mmm ¿señora Vulturi? Si quiere puede llevarse el vestido, no creo que a Alice, mi cuñada, le guste tanto- dijo, extendiendo la mano hacia mi pequeña. Reneesme tomo el vestido y corrió a la caja.

-Agradezco su amabilidad, señora Cullen, a propósito ¿ve ese vestido verde claro? Estoy segura que a la señora Hale le encantara- dije. Me di la vuelta y seguí a Reneesme. Pagamos y prácticamente corrimos al auto

- que amable la señora Cullen al dejarnos el vestido- dijo Reneesme, ya instalada en el asiento del copiloto del Audi.

-es verdad, pero apreciaría que no repitamos ese apellido nunca más mi amor- dije, poniendo reversa y saliendo del estacionamiento.

-¿Porque mama?

-No es un apellido muy querido para mi amor- dije.

Tome la segunda salida y maneje hacia Volterra