Capitulo 2

Llegamos rápidamente al castillo y entramos por la puerta principal, donde una desesperada Jane nos esperaba

-Pensé que tendría que ir a buscarlas personalmente ¿Acaso vieron la hora?- pregunto, tomando la bolsa que Reneesme le tendía

-¿Querías estar bella hoy no? Tardamos escogiendo el vestido tonta- me queje, haciendo una mueca

-La tía Jane esta bella todos los días mama, solo que con este vestido se verá ligeramente más linda- dijo Reneesme, sonriendo de esa manera tan bella que solo ella tiene

Jane sonrió y supe que estábamos perdonadas.

-En fin, Papa quiere verte Isa- dijo, tomando de la mano a mi pequeña y llevándosela a las habitaciones. Asentí y comencé a caminar hacia la "sala de estar" donde usualmente estaban los 3 líderes Vulturi

-¡Hey Isa! ¿Ya enteraste?- me dijo Félix al pasar junto a el

-Ahora voy a ver a papa, supongo que él me pondrá al corriente- dije con una sonrisa. El asintió

-¿Dónde está Ness?- pregunto, mirando a los lados para ver si la encontraba

-se quedó con Jane probándose ropa- conteste, siguiendo mi camino.

Por fin llegue y toque la gran puerta de madera

-Pasa Isabella- escuche de Marco

Entre y sonreí a los presentes

-Isabella, cariño, me alegro de verte ¿Cómo estuvo la tarde de compras?- pregunto Aro, sentándose en el trono de madera. Sonreí y me aproxime a una silla

-Como se podía esperar, Reneesme se volvió loca en las tiendas- conteste

-Ve al grano Aro- dijo Cayo, que miraba a lo lejos con aburrimiento

Mire extrañada a Aro, que se aclaró la garganta

-Veras, Isa, recientemente me llego una carta de Carlisle Cullen, a quien supongo tu recuerdas- comenzó

Asentí con el rostro frio e inexpresivo

-En esta carta, me comunica que le gustaría pasar una temporada en el castillo con su familia, ya que aparentemente uno de sus hijos esta de luna de miel y les pareció que este sería el lugar adecuado. Ella fue transformada por el Joven Edward si tengo bien entendido, así que es joven y quiere aprender las reglas.

Durante toda esta platica, Aro estaba pendiente de mi reacción

-continua- lo anime

-No le he contestado porque me gustaría consultarlo contigo, sé que ellos no están al tanto de la niña ni de tu estadía aquí, pero yo considero que lo mejor sería darles carta blanca, que vengan y nosotros podamos sacar provecho de ello- lo último lo dijo esbozando una sonrisa maléfica, tan típica en el que perdía todo sentido

-¿Provecho en el sentido de que…?

-De que tomes sus dones- dijo Cayo

Algo nuevo que descubrí al despertar como vampira es que yo tenía un don. Y por lo visto, uno muy especial. Al entrar en contacto físico con otro vampiro que tenga un don, yo soy capaz de tomar ese don y añadirlo a los míos, o sea, yo soy una copia-dones. Hasta ahora tenía al menos 45 dones y seguían acumulándose

-Lo que quiero decir, pequeña Isabella, es que si tu solamente estrechas la mano de Alice, Edward y Jaspers eras capaz de añadir esos dones a tu colección, haciéndonos más poderos de lo que ya somos- Dijo Aro

Me quede sentada unos segundos, asimilando la información

-De acuerdo- dije lentamente- pero tengo una petición

Aro arqueo las cejas, expectante

-¿tu petición seria…?- me animo

-Que en ningún momento se encuentren con Reneesme- dije, firme

Aro asintió y sonrió

-Entonces Reneesme se tomara unas vacaciones, por lo que veo- dijo Marco

Cayo asintió

-Lo mejor para la niña es que se vaya unos días con el clan Francés, además que es la semana de la moda ahí si no estoy equivocado- dijo, mirando a sus hermanos

-¿y cómo sabes tú eso Cayo?- pregunte, sonriendo

-Cierta niña hibrida se tomó la molestia de repetírmelo hasta el cansancio ayer- contesto, volviendo a su posee indiferente

Solté una carcajada corta y me puse de pie

-Le diré a mi hija que prepare sus cosas, con permiso- dije, haciendo una reverencia antes de salir de la habitación. Atravesé el palacio en completo silencio hasta llegar a la habitación de Reneesme

Toque la puerta y entre

-Cariño, te tengo una buena noticia- dije al entrar, sin quitar la sonrisa de mi rostro

Ella se giró y me miro

-¿Qué pasa?- pregunto mientras se acercaba a mí

-Iras a pasar unos días con el Clan Francés- dije

Ella me miro, emocionada

-¿De verdad mama? ¿Veré a Annabelle?

Annabelle era una niña de 15 años que adoraba jugar con Reneesme

-si amor, jugaras con ella, así que haz tu maleta que sales hoy mismo para allá- dije

Ella asintió y comenzó a acomodar su ropa. Se detuvo un momento y me miro

-Espera ¿tú no vas?- pregunto

Negué con la cabeza

-Papa me necesita aquí cariño, pero te alcanzare en unos días- mentí

Sonrió y siguió haciendo la maleta

Cuando por fin termino teníamos un total de 7 maletas. Mi exasperación debió ser evidente por que se sacrificó y dejo una. Dios

La lleve al aeropuerto donde tomaría su vuelo, sin escalas, directo a Paris, Francia. El vuelo salía a las 7:00pm de manera que cuando llegaran todavía fuera de noche y puedan caminar con libertad por la calle. Por supuesto, ella no iba a viajar sola, así que Alec se ofreció para acompañarla y dejarla sana y salva en manos de los fran ceses.

Nuestra despedida no fue tan emotiva ya que la vería en unos días, pero aun así podía sentir un peso en el corazón al ver su avión despegar

-Entonces, Isa ¿Vamos por una copa? – pregunto Jane, mirándome divertida

-No es gracioso enana, sabes que no bebemos- respondí, caminando rumbo al coche. Jane suspiro y me siguió

Una vez en el auto, Jane me pregunto

-dejando las bromas fuera ¿Estas bien?- la preocupación era más que evidente en su voz

-estoy triste. Me duele que me haya dejado para casarse unos años después. Me duele que haya jugado conmigo y abusado de mi amor. Me duele tener una hermosa niña que nunca conocerá a su padre por culpa de su egoísmo. Y me duele también descubrir que espero con ansias el volverlo a ver- lo último lo dije cerrando los ojos. El dolor, lacerante, se instaló en mi pecho, cortándome la innecesaria respiración

Jane me abrazo unos momentos

-Me tienes a mí y a toda la guardia. Tienes a papa y a los tíos. Tienes una hija maravillosa que NO necesita un padre y tienes la eternidad para disfrutar todo lo que acabo de nombrar. Así que sonríe Isabella, porque tal vez llegando ya estén ellos ahí- suspire, agradecida y sonreí.

-también llamamos la atención- comente, mirando disimuladamente a las personas que se detenían a contemplar el auto.

Puse la radio y comencé mi camino de vuelta a casa

Si les gusta como va la historia, díganmelo con un Review porfavor . quejas, sugerencias etc también. gracias 3