Cap. ¿?
Bella POV
Me quede helada ante la confesión que acababa de escuchar. Mire a Edward interrogante. Dio un paso hacia Joanne
-Joanne por favor, no sigas- susurro. Extendió una mano lentamente hacia ella, como si temiese que se la arrebatara de un mordisco.
Ella le miro enojada y se alejó de él. Se giró hacia mí y me sonrió
-Esa noche Isabella, mientras tú te revolcabas amorosamente con este idiota, yo hacía lo mismo con mi marido Dominik solo que en el bosque, de manera salvaje y nada piadosa. Por fin, después de mucho suplicarle, había accedido a transformarme en vampiro, ya que después de 5 años de matrimonio se había dado cuenta lo propensa que soy a las enfermedades, por lo que lo celebramos con una última noche de pasión en el bosque. Terminado el acto, por ahí de las 4:35 am, cometí el error de sacar mi lado artístico. Estudie teatro 3 años en New York querida, y en una muy buena representación de Drácula fue como conocí a Dominik. Bromeamos un rato diciendo los diálogos y justo antes de morderme grite "¡no clavéis vuestros colmillos en mi garganta vampiro!"- Joanne se echó a reír mientras que sus ojos enrojecían por las lágrimas que no podía sacar - y ahí acabo todo. Me mordió y caí al piso, retorciéndome de dolor. Grite muy poco, porque no quería espantarlo pero el ya no estaba. Solo había una hoguera morada que emanaba un dulzón olor y un vampiro de ojos dorados que me decía que todo iba a estar bien.- su voz fallo a la par de sus rodillas. Al estar más cerca, extendí mis brazos para que no se azotara en el piso, pero era tarde. Estaba echa un ovillo en el suelo, abrazando sus rodillas y gimiendo desesperadamente.
Mis instintos maternos emergieron al ver su dolor, por lo que me arrodille su lado y la abrace con dulzura
-¡Yo solo quería…pasar mi vida con el! ¡Hacernos antiguos juntos como la pareja que éramos! ¿Por qué me lo tuvo que quitar? ¿Por qué no me mato a mi después?- sus gritos eran desesperados y sus movimientos frenéticos. Se soltó de mi abrazo y se levantó rápidamente, señalando acusadoramente a Edward
-Tú me quitaste lo que más amo ¿Por qué no hago yo lo mismo? "Bella, mi Bella" todos los malditos días pronuncias su nombre, extrañándola con locura como yo a Dominik. Viviendo una farsa solo para encubrir tu mala cara, dime ¿Qué me impide matar a la vampira y a la mocosita? Así estaríamos a mano "amor mío"- el veneno de su voz era tal que incluso Edward retrocedió. Ya era mi hora de intervenir
-Por que nosotras no hemos hecho nada malo Joanne. Mi pequeña y yo hemos vivido en la completa ignorancia, ella ni siquiera sabía quién es su padre. Comprendo tu dolor, yo también he sufrido. Cuando él me dejo, mi mundo se fue con él. Siempre con baja autoestima, me preguntaba que había hecho mal, que era tan terrible en mi para que me repudiara, más nunca encontré respuesta. Al menos, al morir Dominik, tu sabias que te amaba con locura. Nunca pensaste en suicidarte por que tu vida no tenía sentido si él no te amaba. Nunca acariciaste tu vientre de embarazada preguntándote como una criaturita tan amada podía venir de un padre sin corazón. Jamás ignoraste a tu hija cuando te preguntaba por su padre, solo para no decirle lo que sientes, porque si, duele más saber que no te ama y está vivo, a saber que te amo hasta el último aliento de su vida- mi voz se rompió en la última palabra.
Joanne bajo la vista.
-Quiero terminar con esto Bella, quiero poder ser libre de este dolor pero no puedo. Ni siquiera tengo un lugar para llorarlo- gimoteo.
Acercándome de nuevo, logre posar mis brazos sobre sus hombros.
-Cualquier lugar sirve para eso querida, porque él te acompaña a donde quiera que estés- susurre, sintiendo como sus temblores disminuían
Joanne asintió y después de lo que pareció un largo rato, hablo
-Quiero irme por mi lado. Quiero dejar de fingir y empezar a ser feliz- susurro. Sonreí, emocionada.
-Es lo mejor que puedes hacer dulzura, venga que hay que hacer las maletas- dije, jalándola al interior del castillo
-Pero Edward esta…- replico
-Edward está esperando aquí, como niño bueno. Ahora andando- insistí. Por egoísta que suene, deseaba que Joanne se marchara lo antes posible. No por celos o por tonterías como esa, pero la manera en que vio a mi niña me asusto por un instante.
Gire la cabeza unos segundos para ver a Nessie y lo que vi me dejo impactada: Edward cargando a la niña, ambos abrazados y entre risas. Por más que quise evitarlo, una pequeña sonrisa se dibujó en mi rostro, un tipo de sonrisa que hace mucho no me salía: Una llena de esperanza
Chicas! Realmente lo lamento, he andado super liada con todo lo existente en mi vida asi que ni tiempo de escribir tuve. Espero que le haya gustado y si lo hizo (que eso espero UuUr) dejenme un Review con sus opiniones, realmente las leo y las aprecio muchisimo
Un abrazo enorme
Escritora Solitaria
