Capitulo 15
Bella Pov
Porque si existe algo en este mundo que es capaz de corroer tus entrañas es la culpa. Y en ese momento, yo me sentía asquerosamente culpable. Jane lo noto (siempre lo nota) y negó con la cabeza, para quitarle importancia. Eran las 10 de la noche, estábamos en la carretera montados en mi Ferrari. Como era lo usual cuando venía con Jane y Reneesme, Jane se sentaba el asiento del copiloto y Reneesme se sentaba detrás de mí, bien sujeta al asiento con el cinturón. Sin embargo esto no era una salida normal, no era una ida a compras o una ida al cine. Era una ida al aeropuerto. Como era de esperarse, Reneesme acepto ir con su tía a Venecia, no puso más peros que Jane y yo aun así me sentía culpable. Culpable por pedirle a Jane que haga de niñera. Culpable por mandar a mi hija a una ciudad sin mí. Culpable por que todo esto lo causo mi lujuria. Y como era de esperarse, Edward no se quedó atrás. Aunque en primer lugar se opuso a la salida de Reneesme, termino aceptándolo de mala gana por lo que en ese momento, estaba sentado en el Ferrari a un lado de ella, acariciando su cabello y diciéndole lo mucho que la va a extrañar.
La verdad, su comportamiento era algo extraño desde que le dije que quería hablar con el cuándo Reneesme se fuera. Años atrás, la sola idea de "hablar a solas" implicaba besos apasionados y un poco más… así que me sorprendí cunado rehuyó mi mirada y asintió.
Y mientras la lujuria y la culpa peleaban dentro de mí, llegamos al aeropuerto de San Gimignano. Si bien Toscana estaba a solo 2 hr 36 minutos de Verona, por la necesidad de pasar inadvertidos, las hice tomar un avión, con el cual llegarían en una hora. Mientras Jane iba a registrar el equipaje, me despedí de mi pequeña, abrazándola con fuerza. Todavía no se iba y yo ya sentía un vacío. Ella me abrazo y beso mi mejilla.
- Mami, arregla las cosas con papa por favor- susurro bajito. Sonreí tontamente y bese su frente
- ¿Eso es lo que quieres?- pregunte. Me devolvió la sonrisa y toco mi mejilla, mostrándome varias escenas de Edward y mías sonriéndonos o solo mirándonos
- Eso es lo que tú quieres- contesto la picarona. Volví a abrazarla y la solté.
Edward, que se había mantenido a una distancia prudente, se acercó cargo a Reneesme, apretándola con dulzura contra su pecho.
- ¿Tienes idea de lo mucho que te voy a extrañar?- susurro Edward en su oído. Desde mi lugar pude ver la bella sonrisa que mi hija le dio
- No tanto como yo te extrañare a ti papa. Cuida a Mama, se desespera cuando no estoy- le confió, antes de besar su mejilla y correr al lado de su tía, que la esperaba a una distancia prudente, con las maletas.
Abrace y despedí a mi hermana, calmando mi preocupación y culpa. Las miramos partir en silencio.
Después de lo que me pareció una eternidad, Edward se giró hacia mí. Sin motivo aparente, su bello rostro estaba lleno de angustia y dolor. Al conocer el sentimiento (lo había sentido las primeras veces que Reneesme viajo sin mi) le sonreí y tome su mano
- ¿Por qué no vamos a un lugar más privado?- sugerí, jalándolo hacia mi coche que ya empezaba a llamar la atención
Él se dejó llevar sin poner resistencia. Una vez tras el volante, tome la carretera de regreso a Volterra, mientras maquinaba en mi cabeza como abordar a Edward. La inspiración me vino segundos antes de tomar la decisión. Gire el volante en la curva correcta y de la nada, estaba rumbo a mi prado.
Una de las cosas que amaba de Italia eran sus paisajes y cuando salí de cacería la primera vez, me enamore de un hermoso prado que era muy similar al que Edward y yo compartíamos en Forks.
Me gire hacia Edward, que me miraba confundido
- ¿A dónde vamos?- pregunto. Sonreí
- A terminar de una vez con esto.
Finalmente llegamos. Lo tome de la mano y lo obligue a correr a mi altura hasta el hermoso prado lleno de flores silvestres. Al ser de noche, no se podía apreciar toda su belleza, pero nuestros sentidos vampíricos ayudaban
Edward miro nostálgico el prado y por fin, me miro a los ojos.
- Bueno, si vas a hacerlo, hazlo- dijo resignado
Lo mire extrañada pero sonreí
- ¿Qué? ¿sin juegos previos?- pregunte risueña, al borde de la excitación.
Edward frunció el ceño y negó con la cabeza.
- No alargues más esto Isabella, solo hazlo- el tono golpeado y molesto de su voz me hizo darme cuenta que no estábamos en la misma sintonía
- ¿De qué hablas?- pregunte, confundida hasta lo imposible
- ¿Cómo que de que hablo? ¿Ahora vas a decirme que mandaste a Reneesme a Venecia con Jane solo para pasar el rato? Sé que vas a dejarme Bella, sé que mandaste a la niña lejos para evitarle el dolor de verme partir. Sé que te decepcione y que no tengo perdón, pero te suplico, te imploro, no me prohíbas ver a mi hija- se dejó caer sobre sus rodillas frente a mí- te lo pido de rodillas, no me la quites de nuevo
Mi rostro era una piedra. No podía mover ningún musculo mientras que el hombre que amaba se deshacía en sollozos frente a mí porque pensaba que le iba a quitar a su hija. Sin poder aguantarlo más, me arrodille frente a él. Tome su cara entre mis manos y lo obligue a mirarme
- No Edward, lo has entendido todo mal. Si mande Reneesme lejos no es para que te separes de ella, lo hice porque planeaba reconciliarme contigo hoy, mi plan era encerrarte en una habitación y demostrarte lo mucho que te amo- mi vez se cortó en un sollozo similar al de el- quería besarte y abrazarte, hacerte entender con mis caricias que ya te he perdonado, que no hay nada que desee más que pasar mi eternidad junt junto a mi hija. Quería ser tuya de nuevo, sentir tus manos sobre mi piel como aquella noche, aquel bendito día en el que creamos a nuestra hija. Quería sentirte mío de nuevo, sentir que éramos solo Edward y Bella, nadie más que nosotros y nuestro amor…
Mis palabras fueron silenciadas por sus cálidos labios, que se amoldaron a los míos de inmediato. Pude sentir los temblores de su cuerpo mientras me besaba con ternura y delicadeza, como si fuese una frágil humana que se rompería. Rompió el beso en medio de un innecesario jadeo, mirándome a los ojos
- Por un horrible momento, pensé que querías alejarte de mí, que querías llevarte a Reneesme y prohibirme verla. Jesús, el miedo que sentí era terrible. Yo te amo Isabella Swan. Te amo y te he amado desde que tus ojos cafés se cruzaron con los míos en aquella cafetería. Te he amado desde que supe quien eras, tus secretos y alegrías. Te he amado y si es posible, te amé más cuando supe que me diste una hija, un pequeño fruto de nuestro amor, una parte tuya y mía…
Lo interrumpí con un beso. Acaricie su sedoso cabello y lo bese con el alma en cada roce. Tal vez esa noche no termino como esperábamos, mojados por el roció y acostados uno junto al otro completamente vestidos, pero en definitiva fue un mejor final. La lujuria podía esperar para mañana, en ese momento, éramos nosotros dos demostrándonos nuestro amor con la luna y las estrellas como silenciosos testigos
holaaaaaa! me disculpo por la tardanza, pero los exámenes están tremendos y no he tenido mucho tiempo libre. Espero que les haya gustado el capitulo, me esforzare (aunque tenga que reprobar) en actualizar seguido. para los que siguen mi historia "Ese mayordomo, Celoso" mañana subo el capitulo nuevo... Yupi (?
una ultima cosa, me considero una buena fuente de información sobre crepúsculo, así que si tiene alguna duda, algo que no les haya dejado dormir o simplemente quieren saber mas de un personaje, pueden preguntarme por Review o por PM, yo les contestare de inmediato. Un beso lleno de amorsh a todas las personitas que siguen mi historia, no se imaginan como me pongo cuando me llega un Review o una notificación de mis historia. Los quiero
EscritoraSolitaria
