La región zero, es una zona poco conocida y aislada de las otras regiones por sus barreras naturales. Por el norte, hay una zona de hielos eternos, un glaciar natural muy apropiado para pokémon tipo hielo pero de difícil acceso a los humanos. Hacia el este y el sur lo bordea una cadena montañosa, que sólo los alpinistas más avezados pueden atravesar. El único punto por el que se puede llegar a esta región es atravesando el ancho rió del atardecer que limita por el oeste.

Este territorio es más pequeño que otras regiones y está cubierto en su totalidad por bosques, pero dependiendo del lugar donde estés el tipo de árboles que encuentres pueden variar. En algunos lugares abundan los árboles frutales, en otros los pinos, y en algunos sectores hay árboles de ramaje tan denso que apenas dejan pasar la luz del sol, creando ambientes oscuros y tétricos.

Las ciudades están en medio de los bosques y no son demasiado grandes, de hecho tienden a ser algo así como pueblos en verz de ciudades, salvo por ciudad lunar, que es la capital y ciudad más grande de toda la región zero. Debido al ambiente, los pokémon más fáciles de encontrar son los pokémon propios de los bosques, como sroomish, seedot, caterpies etc, pero por razones que nadie se explica los pokémon fantasmas son especialmente abundantes en esta región, cosa que los investigadores aún estudian.

Entre los muchos pokémon que suelen habitar los bosques están los pikachu. En la ruta 22 por ejemplo, donde abundan los árboles frutales y crecen muchas bayas no es raro encontrarse con estos roedores, aunque en pueblo crepúsculo y sus alrededores no eran muy comunes. Fue por esta razón que algunas personas que solían pasear por los bosques que bordeaban el pueblo se extrañaron cuando vieron a este pikachu paseando por el lugar, pero lo que más llamó la atención de las personas fue el color de este pikachu, era completamente negro y tenía los ojos rojo sangre. muchos se sintieron mal al día siguiente de encontrarse con él, pero se recuperaron tras un día de descanso, aunque de lo que no se recuperaron fue de la preocupación que le produjo este encuentro, no dejaban de sentir que algo estaba mal. Pero sin importar lo que pensaran, nada podía prepararlos para lo que venía.

Últimamente los pokémon fantasmas habían estado muy inquietos y se habían vuelto muy agresivos, la gente estaba acostumbrada a tratar con las bromas de estas criaturas, pero estas habían aumentado de nivel hasta volverse peligrosas, hasta el punto de que la gente temiera salir de sus casas. Además algo raro les pasaba a los niños. Ya no jugaban, y a menudo se les encontraba taciturnos y pensativos, algunos se echaban a llorar por cualquier cosa, y lo más grave eran sus conductas auto destructivas que tenían. Se dañaban ellos mismos a propósito, no se les podía quitar los ojos de encima sin que aparecieran heridas auto infringidas en sus cuerpos. Las madres estaban desesperadas sin saber qué hacer con sus pequeños.

Esa noche Gray se revolvía en su cama inquieto, otra vez tenía el mismo sueño de aquel hombre y su flareon corriendo en las tinieblas, pero algo era diferente, todo era más siniestro, y se percibía el peligro en los alrededores. De pronto era él mismo quien corría junto a un flareon, pero este comenzaba a desvanecerse poco a poco, sintió terror, no quería quedarse sólo, entonces miró al frente y vio una sombra. Estaba persiguiendo algo, la sombra de pronto se hizo más grande y se convirtió en una monstruosa boca llena de colmillos, que iba a devorarlo y entonces despertó.

Lo primero que vio al abrir los ojos no era nada agradable, frente a él había un gastly de un aspecto amenazante y aterrador, al parecer este había estado usando el movimiento pesadilla con él para debilitarlo. El peligris ahora se sentía pésimo, tembloroso y sudoroso apenas podía moverse, y cuál no fue su terror cuando comenzó a ver que una bola de oscuridad comenzaba a gestarse en la boca del gastly. Se veíaa todas luces que el pokemon planeaba usar bola sombra con él.

La bola ya estaba casi formada cuando se escuchó un fuerte gruñido que le quitó la concentración al gastly haciendo que la bola sombra le estallara a él mismo. El gruñido provenía del eevee plateado que había aparecido para ayudarlo. Gray aún seguía paralizado sin poder moverse, entonces eevee se arrojó encima de él y le mordió la mano para que reaccionara al dolor. El plan resultó y Gray pudo moverse de nuevo, se levantó algo tambaleante y aún en pijama bajó las escaleras lo más rápido que pudo, para encontrar que los pokémon fantasmas se habían vuelto locos y tenían a las cuidadoras del orfanato acorraladas en una esquina en la cocina.

-¡Oigan que les pasa! -Les gritó Gray a los pokemon. -¡Deténganse!

De pronto se fijó que el grupo era liderado por su shuppet.

-¡Shuppet basta! ¿Por qué haces esto?

Shuppet se dio la vuelta y cuando el muchacho observó su rostro se percató que ya no era la misma shuppet amable que él conocía, la espantosa expresión de su rostro comunicaba sólo maldad y furia.

-¡Gray! -Gritó una de las mujeres acorraladas- ¡Los niños! ¡Los niños se han ido! Se levantaron de sus camas en medio de la noche y salieron al bosque, cuando quisimos detenerlos todos los pokemon fantasma nos atacaron ¡Por favor Gray debes salvar a los niños!

-Eve eve Ev eve (yo puedo rastrearlos)

-¿De verdad puedes hacer eso? –Exclamó Gray.- ¡Vamos a buscar a los niños!

Pero apenas hubo pronunciado estas palabras, todos los fantasmas dirigieron sus ojos hacia él. Gray jamás en su vida había sentido tanto miedo, donde quiera que mirara habían ojos amenazantes y un aura oscura manaba de todos lados. Pero lo que más lo aterraba era ver a su amiga shuppet en ese estado, mirándolo con odio y deseos de matar.

En ese momento eevee lanzó el gruñido más fuerte que fue capaz de realizar. El piso y las paredes retumbaron, hasta una ventana se quebró, los fantasmas se tambalearon un poco y shuppet pareció recobrar el juicio por un momento. La fantasma vio a Gray mirándola con terror al eevee junto a él, y a los demás pokémon en con serias intenciones de atacarlo. Entonces comenzó a sentir dolor, algo trataba de tomar el control de su mente de nuevo, pero ella no quería dañar a su amigo. Comenzó a gritar y a retorcerse, no podía mantener el control y mientras luchaba contra esta fuerza extraña que la atormentaba los demás pokemon se dispusieron a atacar a Gray. Entonces en un acto desesperado por protegerlo, sacó fuerza de donde no tenía y habilidad de donde no había y alejó a todos los fantasmas con el ataque psíquico, una vez hecho esto se desplomó en el piso.

-¡Shuppet!- Gritó gray mientras corría a ver a su pokemon- ¿Estás bien? Responde.

-Eve ev eve eve eve

-¿Cómo que algo está controlando a shuppet?

-Eve eve eveve eeeev eveeeeee

-¿Esto también controla a los niños?

-Eve

-Ya veo entonces para salvar a shuppet y a los niños debemos detener a esta cosa.

-Eve

-Está bien, vamos eevee, shuppet volveré por ti espérame por favor.

Salió corriendo a toda velocidad de la casona seguido de cerca por su eevee y se internaron en el bosque. Gray a menudo iba a pasear por el bosque pero nunca había estado ahí de noche, todo era distinto, los sonidos, los colores, las sensaciones, escuchó los chillidos de unos zubat en las lejanías, y vio los rojos ojos de un hoothoot que escapó despavorido. Por lo menos no tendrían que preocuparse de que los pokémon les obstruyeran el paso, excepto por los fantasmas.

Eevee iba guiando el camino pero se detuvo en seco cuando comenzaron a escuchar una extraña canción.

"pika pika pikachu pi ka ka pika pika pikachu pikaaaaa"

Esta extraña canción hacía que Gray se sintiera triste, pero no era una tristeza común, era como si toda la esperanza del mundo se desvaneciera dejando nada más que una agujero oscuro en su corazón. Sintió deseos de llorar pero sacudió su cabeza tratando de despejar su mente, había un dolor agudo en su pecho y un nudo en su garganta, lo único que quería era morir para deshacerse de esa tristeza que le carcomía el alma. De pronto su respiración se detuvo impactado por lo que acababa de descubrir, esta extraña canción provocaba una profunda tristeza en quien la escuchaba. Un adulto podía sobreponerse a esta sensación, pero estos sentimientos podían ser demasiado fuertes para el frágil corazón de un niño y al no poder eliminar el malestar buscarían la única solución posible: La muerte.

-¡EEVEE! ¡RAPIDO LOS NIÑOS ESTÁN EN GRAVE PELIGRO!

Gray junto a eevee corrían lo más rápido que podían en medio de la espesura del bosque, esquivando árboles y ocultándose de los pokémon fantasmas que acechaban en los alrededores. El camino comenzó a volverse empinado y los árboles un poco más distanciados unos de otros. Gray reconoció el camino por el que eevee lo estaba guiando, se dirigían hacia un acantilado bastante famoso llamado la cima del destino. El lugar era conocido por la hermosa vista del pueblo que ofrecía, Gray siempre decía que cuando tuviera una novia la llevaría allí a mirar las estrellas, pero ahora ese hermoso lugar le parecía el sitio más terrible del mundo.

Ya casi habían llegado a la cima y la misteriosa canción se escuchaba fuerte y clara. A pesar de lo apremiante de la situación decidieron acercarse con cautela y se ocultaron detrás de un árbol a observar. Desde allí vieron a un enorme grupo de niños, no sólo los que vivían en el orfanato, sino que también los demás niños del pueblo. Gray se estaba preguntando si acaso todos los niños del pueblo estarían reunidos ahí. Mirando con más detalle se fijó en que todos tenían expresiones de dolor, la vista perdida y lloraban con desconsuelo. Cerca de ellos cantando su diabólica canción había un pikachu negro, con unos ojos destellantes, rojos como la sangre. El pikachu cesó su horrible cántico y se dirigió hacia una niña pequeña.

-Ema -susurró Gray.

-Pika pika pikachu (Sientes dolor y pena) pikachu piiiiii (porque eres horrible y cruel) pika piiii pika pikachu (eres maldad pura, no deberías existir) pika pika chuuuu (acaba con tu dolor ahora).

Ema comenzó a caminar lentamente hacia el acantilado y se detuvo en el borde mirando hacia el fondo con los ojos llorosos, Gray ya no esperó más y salió de su escondite corriendo desesperadamente para salvar a Ema, pero ya era demasiado tarde. La niña dio el último paso y cayó al vacío desvaneciéndose en la oscuridad.

-NOOOO EMAA ¡PORQUÉ!... -Las lágrimas comenzaron brotar de sus ojos por la impotencia que sentía.- Eran tan pequeña, no merecía esto.

Gray lloraba golpeando el piso frustrado mientras el pikachu reía maliciosamente. El muchacho dirigió sus ojos al pokémon, sus orbes negras enfrentaron los rojos ojos del pokemon y una palabra se infiltró en su mente... "venganza". Se puso de pie lentamente, su rostro ya no había expresión, su corazón se había vaciado de cualquier sentimiento, no le importaba nada, solo quería acabar con esa diabólica criatura. Entonces sintió un dolor en su mano, eevee lo había mordido de nuevo y lo miraba con reproche.

-Ev, eve eve eve eeeeveeeee eveee ev eveee (¿La venganza es tuya o del pikachu? ¡No te confundas Gray!).

Gray no entendía que quería decir eevee con esto, pero no tuvo tiempo de pensar en ello, porque repentinamente escucharon un grito que venía del acantilado. Ante la sorpresa de todos Ema se elevó flotando, una extraña aura calipso rodeaba su cuerpo. No tardaron mucho en reconocer que eso debía ser el efecto del movimiento psíquico, pero para disipar sus dudas apareció junto a ella la Shuppet de Gray ¡Ella había salvado a la niña de morir! La fantasma depositó a la pequeña con cuidado en el suelo y cayó al piso.

Shuppet estaba muy débil, y aún trataba de resistirse al control mental que ejercía el malvado pikachu, jadeando y retorciéndose ya no podía hacer nada más. Entonces eevee una vez más, lanzó un potente gruñido, este de alguna forma pareció des concentrar a pikachu haciendo que perdiera el control que tenía sobre los niños y shuppet. Los pequeños que habían estado en una especie de estado de inconsciencia se recuperaron y miraron a su alrededor asustados.

-¿Qué pasa? ¿Qué hacemos aquí?

-¡Tomen a shuppet y huyan! - Gritó Gray.- Rápido no hay tiempo.

Los niños obedecieron al instante, pikachu se disponía a seguirlos pero eevee le obstruyó el paso.

-Si quieres hacerles daño primero tienes que pasar sobre nosotros -dijo Gray firmemente.- ¡Eevee usa embestida!

Eevee obedeció y se lanzó contra pikachu haciéndolo retroceder pero sin causar daños excesivos. A decir verdad eevee no era muy fuerte, en lo que llevaba de vida nunca había tenido un entrenamiento serio, cosa que lo ponía en desventaja, lo único que sabía hacer era embestir y gruñir.

El pikachu contra atacó rápidamente con un trueno negro extremadamente poderoso que causó severos daños. Sin dejar tiempo para reaccionar el roedor continuó lanzando truenos que eevee a duras penas podía esquivar. Siguió atacando sin piedad y cada vez más rápido hasta que su oponente ya no pudo esquivar más a taques y quedó tan lastimado que apenas si podía mantenerse en pie. Entonces pikachu comenzó a almacenar energía y se preparó para lanzar un último ataque terrible y peligroso, gritó al firmamento lanzando un aura oscura, el cielo nocturno se nubló y un trueno gigante cayó encima de pikachu llenándolo de poder y sin dudar lanzó este ataque contra el pobre eevee que ya no se podía mover del miedo. Gray cogió a eevee y lo salvó del mortal ataque por apenas unos segundos, de hecho el trueno logró chamuscar un poco su pijama.

Aunque lograron esquivar el ataque más mortal de pikachu aún no estaban a salvo. El pokemon comenzó a acumular energía en su cola, la energía acumulada rodeó la extremidad haciendo que se viera más grande e imponente. Las chispas caían lanzando destellos azules y dejando marcas negras en el suelo mientras la extremidad seguía creciendo hasta alcanzar un tamaño impresionante. Entonces pikachu comenzó a compactar la electricidad de su cola y darle forma, hasta que adquirió el aspecto de una fantasmagórica hacha negra.

Con esta hacha de electricidad negra se dispuso a golpear a Gray y al pequeño eevee que llevaba en los brazos. El muchacho logró esquivarlo por poco y comprobó con horror el poder destructivo de esta cola al ver que el árbol que se encontraba detrás de él ahora estaba partido a la mitad. Pikachu siguió atacando con su cola hacha y Gray esquivando como podía. En su frenética carrera por salvar su vida tropezó y cayó torciéndose el tobillo, ya podría huir más.

El pikachu se acercaba ahora lentamente sabiendo que su presa no tenía escapatoria. Gray miró con pena al eevee que llevaba en los brazos, y comenzó a hablarle.

-Lo siento eevee, por favor perdóname por lo que te hice. Lamento haberte pateado el otro día, no tengo excusa, yo te rechacé siendo que lo único que tú querías era ser mi amigo. Un buen amigo nunca debería ser rechazado y sé que no podría encontrar a nadie mejor que tú, ojalá pudiéramos comenzar de nuevo pero parece que es mi fin, lo lamento tanto, pero tú aún puedes salvarte, por favor huye...

-Eve eveeee (Eso nunca) -Eevee lo miró con una amplia sonrisa, de sus ojos cayeron dos lágrimas y comenzó a evolucionar.


Cuando solía publicar esta historia tenía la costumbre de subirla los jueves, veamos si consigo retomar esa costumbre, ahora mi horario es algo más complicado que en eso viejos tiempos.

Gracias por leer!