Dentro de la torre estaba oscuro como la boca de un lobo. Si Carmín estaba allí, encontrarla sería bastante difícil. Por suerte, Blue utilizó la particular habilidad que tienen los Umbreon de emitir luz a través de los anillos que decoran su piel, con esto la habitación se llenó de una pálida luminosidad celeste que permitió distinguir los alrededores. La construcción era en verdad sumamente simple, había una enorme habitación vacía salvo por algunos objetos de dudosa identidad y una enorme escalera de caracol que conducía hacia el último piso, aparte de eso no había nada más.

En el ambiente flotaba tétricamente la espantosa canción de pikachu, su sonido era tenue pero claro, como un arrullo de muerte y desesperación. Gray comenzó a sentirse mareado y con el corazón oprimido, los típicos síntomas de la melodía maldita, si el pokémon estaba en la parte de arriba de la torre ¿Cómo era posible que se escuchara su canto hasta abajo con tanta claridad? Al parecer la forma de la construcción de alguna forma amplificaba el sonido de forma peligrosa.

El malestar del muchacho era más fuerte que la última vez que había sido expuesto a la canción, comprendió que sería peligroso permanecer demasiado tiempo en ese lugar, ya empezaban a cruzar por su mente algunos pensamientos bastante siniestros.

De pronto vio a Carmín, de pie temblorosa, con su coleta desecha, su rostro reflejaba horror y en sus manos había un cuchillo, frente a ella se encontraba su gardevoir en la misma actitud temblorosa y desesperada de su entrenadora.

-Aléjate Sam. -Gritó Carmín- ya no te interpongas, yo... Debo morir... yo... ya no puedo más... no merezco vivir.

-¡Por favor no! -Dijo Sam telepáticamente, pues los gardevoir pueden hablar el idioma humano a través de sus poderes psíquicos. La onda de pensamiento que emitió fue tan fuerte, que hasta Gray la percibió- Si usted muere, entonces yo también moriré.

-¿Um umbreon umbreon um?...(¿Por qué Sam no pone a dormir a Carmín?).

-No creo que esté en condiciones de hacerlo -dijo Gray en voz baja- lamentablemente los gardevoir son pokémon muy unidos a sus entrenadores, tanto así, que lo que este sienta, el pokémon también lo siente. Sam debe estar en el mismo estado emocional de Carmín, seguramente esto le impide usar sus poderes.

De pronto Carmín comenzó a acercar peligrosamente el cuchillo hacia su cuello, Gray percibió el movimiento y olvidando toda cautela corrió desesperadamente hacia la muchacha, abalanzándose sobre ella, la tiró al piso y agarró con fuerza sus muñecas inmovilizándola bajo él.

-¡Blue usa gruñido!

El umbreon comenzó a emitir una gran cantidad de gruñidos que hicieron eco en las paredes de la torre y se entremezclaron con la canción de pikachu anulándola. Al parecer el pikachu escuchó esto pues súbitamente detuvo su canto. Pero aunque la melodía maldita había cesado, Carmín aún se encontraba en un estado de casi locura, la muchacha forcejeaba debajo de Gray por liberarse mientras le gritaba que la dejara morir.

Gray por su parte, estaba cada vez más nervioso, no sabía qué hacer, estaba aterrado de tener a esta chica tan cerca de él, agobiado por el estado en el que se encontraba y emocionalmente débil pues aún no se recuperaba del malestar provocado por pikachu.

Todas estas presiones le impedían pensar con claridad, los forcejeos de Carmín le obligaron a aplicar más fuerza con la preocupación de lastimarla. Bajo estas circunstancias comenzaron a pasar un montón de ideas estúpidas por su cabeza, debía despertar a Carmín del shock en el que estaba ¿Pero cómo? Tal vez debería esperar a que se le pasara solo, o quizás darle unas cachetadas, o susurrar palabras suaves para calmarla. Finalmente terminó por escoger la idea más estúpida que se le pasó por la cabeza y decidió hacerla enojar, pues estar enojado es mejor que estar depresivo, y no encontró mejor forma de hacer esto, que besarla en la boca.

El beso pilló desprevenidos a los pokémon que miraban la escena, la blanca piel de Sam pasó a un rojo tomate, y Blue quedó tan sorprendido que se le apagó la luz.

-¡Blue enciende la luz antes de que este depravado me haga algo! –Gritó Carmín.

-¡Yo no te voy a hacer nada! -Respondió Gray tratando de ocultar su cara roja mientras Blue reponía su luz.

-¡Me robaste mi primer beso!

-¡Me hiciste sacrificar mi primer beso!

-¡Eres un aprovechado!

-¡No es verdad! ¡Hubieras visto el estado en el que te encontrabas! ¡Debía hacer algo!

-Claro, y la única opción era hacerme esto ¿No? Ahora ¿Podrías salir de encima mío por favor? Mira que la posición en la que estamos es bastante comprometedora.

Hasta ese momento Gray no se había fijado pero estaba acostado encima de Carmín. Espantado se apartó de ella como quien se aleja de una cosa sucia gritando mil "lo siento". El pobre chico no hallaba donde meterse de la vergüenza que tenía y se cubría la cara con las manos sin saber qué hacer. Esta reacción pareció animar algo a la muchacha, quien mágicamente recuperó su actitud optimista y algo arrogante de siempre.

-Bueno, creo que para un hombre débil como tú debe ser difícil resistir semejante belleza -dijo dándose aires de importancia-. Después de todo, las exorcistas pokémon no son sólo famosas por su fuerza y habilidad, sino que también por su belleza.

-Sí, lo que tú digas -respondió Gray sin ánimos.

-Supongo que deberé agradecer lo que hiciste, admito que la situación era algo complicada, pero afortunadamente ya está dominada, así que sería bueno que te retiraras y me dejaras a mí manejar el resto.

-No.

-¿Qué? Ah claro, te preocupa mi bienestar pero tranquilo, todo estará bien.

-Eres demasiado joven, la voz de ese pokémon afecta a todos los niños menores de 15 años, tú tienes 14. Yo mismo estoy en el límite y se me hace difícil aguantar esto, no debes ir.

-Disculpa pero si me enviaron a esta misión es porque confiaban en que sería capaz de llevarla a cabo, así que no te interpongas, no puedo defraudar a mi abuelo, muévete.

-Lo siento Carmín -dijo Gray sombrío- No puedo dejarte pasar, Sam ponla a dormir.

-¿Qué? ¿Qué crees que haces? Sam es mi pokémon, no te obedecerá.

Pero una vez dicho esto, la peli castaña comenzó a sentir sueño y no tardó en quedar dormida bajo el efecto del movimiento hipnosis de Sam. Aunque los Gardevoir son los pokémon más fieles que hay, también son de los más inteligentes, y su prioridad principal siempre es proteger a su entrenador a cualquier costo, por eso Sam prefirió desobedecer a su entrenadora y ponerla a dormir, antes que hacer que su vida peligrara.

-Sam cuento con que la protegerás ¿Verdad?

-Con mi vida -respondió el pokémon

-Bien ¡Vamos Blue!

La torre abandonada no era demasiado alta, pero aún así subir hasta arriba por las escaleras corriendo dejó a Gray sin aliento. Una vez llegó arriba, se detuvo un momento para recuperar el aire, pero no se fijó que el pikachu negro lo esperaba. La rata eléctrica lanzó un impactrueno contra él, pero afortunadamente Blue hizo a un lado a Gray salvándolo del ataque.

El umbreon estaba furioso, no iba a aguantar que nadie le pusiera un dedo encima a su entrenador, así que arremetió contra el pikachu negro dispuesto a embestirlo, pero este lo esquivó ágilmente. Blue se giró para preparar un nuevo ataque pero algo lo hizo dudar, la expresión del pikachu era muy segura, casi sonreía, al parecer tenía un plan preparado.

El pokémon eléctrico comenzó a correr en círculos alrededor de Blue, lentamente al principio pero acelerando cada vez más, hasta que su velocidad era tal, que seguirlo con la vista se volvió muy difícil. El pokémon de Gray miraba a su alrededor sin saber qué hacer, no podía fijar a su objetivo para atacar, entonces, fue embestido por la espalda con un ataque rápido. Soportó bastante bien el ataque, pero no pudo responder pues antes de que pudiera hacer cualquier cosa el pikachu ya había regresado a su vertiginosa carrera alrededor de Blue. Así fue como luego recibió otro ataque, esta vez por un costado, y luego por el otro, los ataques no hacían mucho daño pero no podía responderlos, y el daño era acumulativo, si esto seguía así, Blue no tardaría en quedar debilitado. Ahora los ataques rápidos venían uno tras otro sin dar tregua al pobre pokémon siniestro quien resistía como podía.

-¡Blue! -Gritó Gray- Usa gruñido, y trata de atrapar a pikachu cuando venga hacia ti.

Blue obedeció lanzando un sonoro gruñido, este desconcentró un momento al pikachu haciendo que perdiera un poco de velocidad, entonces mientras se acercaba a su oponente y antes de que se diera cuenta, estaba atrapado entre las fauces del umbreon, quien lo mantenía firme con su ataque mordisco. Pero pikachu no se iba a dejar derrotar tan fácilmente, lanzó un fuerte ataque eléctrico que obligó a Blue a soltarlo.

Ambos pokémon se miraban con furia, cada quien pensaba en su próximo ataque, y al final fue Blue quien atacó primero. El umbreon comenzó a correr hacia pikachu en lo que parecía ser un ataque directo, pero pikachu ya había luchado contra este pokémon antes y sabía que lo que venía no era una embestida, si no un ataque finta, por eso había preparado un plan para estos casos. Mientras umbreon se aproximaba, la cola de pikachu comenzó a brillar, como se esperaba el pokémon siniestro desapareció de la vista para reaparecer por detrás de su oponente, entonces antes de que pudiera atacar, recibió el impacto de cola de hierro.

El pikachu negro pensó que este ataque que había estado entrenando dejaría al umbreon fuera de combate, y cual no fue su sorpresa al ver que casi ni había dañado a su adversario. Lo que no sabía es que Blue en sus intentos por acercarse románticamente a Adelle había recibido tantos ataques cola de hierro que este ataque ya casi ni le afectaba, incluso la cola de Adelle era mucho más poderosa que la de pikachu.

-¡Blue! Ataca -gritó Gray.

El pokémon comenzó a correr a toda velocidad hacia pikachu, este empezó a hacer brillar su cola de nuevo esperando un ataque por la espalda, pero esta vez el ataque fue por el frente, el pokémon recibió todo el impacto de la embestida y salió disparado contra una pared. Gray vió a la criatura acorralada y decidió arriesgarse a realizar un ataque final.

-¡Blue! Usa bola sombra.

Una esfera negra como la noche comenzó a formarse en la boca de Blue, el aire a su alrededor se arremolinaba por el poder que contenía, entonces el pokémon liberó el mortífero proyectil, el cual impactó directamente contra pikachu, pero su fuerza fue tal que rompió la pared de la construcción.

Se escuchó una gran explosión, se levantó una nube de polvo y una gran cantidad de madera se rompió y salió volando. Uno de los maderos que antes formaba la pared quedó medio roto y colgando hacia fuera desde la torre. Agarrado a este palo estaba pikachu, luchando con todas sus fuerzas por mantenerse firme y no caer al vacío donde le esperaba una muerte segura.

Gray se acercó hacia el agujero que quedó en la pared y miró hacia fuera donde estaba el pikachu colgando, este en cuanto lo vio a pesar de su situación lanzó un atactrueno contra Gray quien por suerte pudo evitarlo, pero esta acción hizo que la madera de la que pendía el pokémon crujiera y se soltara más. Pikachu se dio cuenta de que ya no tenía salvación y comenzó a maldecir a Gray.

-Pika pika (maldito niño) pikachu pika pi pikachu pika (malditos todos, una vez más moriré por su culpa).

-¿Moriste por culpa de los niños? ¿Qué pasó? ¿Cómo fue? ¿Qué podría haberte hecho un inofensivo niño? -Preguntó Gray.

-Pika pi... (Cállate monstruo, tú eres como ellos, aparentas ser tan bueno cuando en realidad eres un pozo de maldad. Seguro que eres igual que Alicia, ella parecía quererme mucho, siempre estaba conmigo, parecía tan buena, pero ella me abandonó y ni siquiera me abandonó en un bosque donde pudiera sobrevivir, me dejó en mi pokebola y me dijo que la esperara, que no importa lo que pasara, no debía salir de allí. Yo fui fiel y la esperé, la esperé sin importar el hambre que tuviera, la esperé aunque quería salir, la esperé hasta mi muerte... ¡Ella me abandonó! ).

Ahora Gray conocía el motivo por el cual esa alma de pikachu estaba atormentada, pero debía salvarla, si moría de nuevo, regresaría otra vez y quizás con más odio y resentimiento y quizás cuando eso ocurriera, él ya no estaría ahí para detenerla. Trató de pensar en algo rápido para calmar al pokémon negro.

-Ella no te abandonó -dijo sin estar muy convencido.

-pikachu (¡Cállate!).

-Es verdad, ella sufrió un accidente y no pudo regresar por ti. -Trató de hacerlo sonar más convincente- Si ella era tan buena ¿Qué la haría cambiar tan de repente? Ella nunca te abandonaría de una forma tan cruel.

-¡PIKACHU PIKA! (¡COMO LO SABES!).

Blue de pronto asomó la cabeza por el hueco de la pared y dijo:

-Umbreon um umbreon (Es verdad, ella no pudo recogerte, le pasó algo malo y no pudo ir por ti, Créeme).

El pikachu negro miró a Blue con sorpresa, comenzó a observarlo como si nunca lo hubiera visto antes, entonces dijo:

-Pika pika pikachu pi pika chuuuu (Vaya, eras tú, me acuerdo de ti, tú nunca mentías, así que si tú lo dices, entonces debe ser verdad).

Gray miró la escena confundido ¿Pikachu y Blue se conocían? ¿Cómo? ¿Acaso Blue estuvo tratando de detener al pikachu negro desde antes de conocer a Gray? ¿O conocía al pikachu antes de ser poseído por el espíritu maligno? ¿O Blue y el pikachu se conocían de otra vida? Ya no sabía que pensar, de por si su pokémon siempre fue bastante misterioso.

De pronto el madero del que estaba sujeto pikachu crujió otra vez y se soltó aún más, ya estaba a punto de caer.

-Pika pikachu (No me dejen morir otra vez) -dijo pikachu con lágrimas en los ojos.

Entonces Gray sacó una de sus pokebolas y la arrojó contra pikachu capturándolo justo a tiempo, pues el madero terminó de soltarse y cayó al suelo donde se hizo añicos. Gray miró la pokebola sin creerlo, había capturado al pikachu maldito, entonces lo liberó de su pokebola. El pikachu salió tembloroso y molesto, al parecer no le gustaba nada estar dentro de una pokebola.

-pika pikachu pika chuuuu pi pika pikachu (Por favor no me pongas ahí adentro otra vez, me trae malos recuerdos).

-De acuerdo -contestó Gray- y tú no vuelvas a cantar tu canción maldita.

-Pi (Bien) pika pikachu pikachu pika pika chuu pikachu (Tú... ¿Me ayudarás a encontrar a Alicia? Si ella no vino a buscarme porque le pasó algo... Tal vez necesita ayuda).

Gray miró al pokémon con simpatía, al parecer nunca llegó a odiar a su antigua entrenadora, se sintió muy dolido por el abandono pero seguía queriéndola e incluso deseaba ayudarla.

-De acuerdo, buscaremos a Alicia -dijo Gray, quien la verdad no estaba muy convencido sobre como cumplir esa promesa ¿Cómo iba a encontrar a una niña que quizás hacía cuanto que había muerto?- Ahora bajemos, hay que ver cómo está Carmín.

Carmín aún dormía bajo la hipnosis de Sam, pero parecía estar soñando algo bueno porque no quería despertar. Gray y gardevoir la remecieron un poco para despertarla pero no resultó.

-Tiene el sueño algo pesado -dijo Sam con pesadumbre.

Siguieron tratando de despertarla hasta que la paciencia del pikachu quedó colmada y lanzó un trueno a todos los que estaban ahí, esto sí que despertó a la muchacha que se levantó asustada.

-¡Pikachu podías haber sido un poco más delicado! -Gritó Gray molesto.

El pokémon miró hacia otro lado con desprecio, al parecer no sentía mucha simpatía por Carmín, ella miró perpleja a todos y luego al pokémon eléctrico.

-¡EL PIKACHU NEGRO! -Gritó Carmín- ¡Sam vamos! ¡Es hora de cumplir con nuestro deber! ¡Derrotemos al mal!

-¡Detente un momento! -Dijo el peligris interponiéndose entre ella y el pokemon-. Ya no hace falta luchar contra esta criatura, ya me encargué de ella y la capturé, ahora me pertenece así que no necesitas preocuparte más.

-¿Qué? -Dijo Carmín perpleja- ¿Cuándo pasó? ¿Me vas a decir que estuviste luchando contra ella mientras yo dormía? ¡AAAAHHH! ¡Te odio! -

La muchacha se cruzó de brazos y le dio la espalda, se había enfadado mucho. De pronto una idea pasó por su mente.

- Oye ¿Y qué vas a hacer con ese pokémon?

-La verdad no sé, tengo que encontrar la forma de que el espíritu maligno que lo posee se vaya, de momento debo buscar pistas sobre su pasado...

-Ya veo -Dijo Carmín aliviada, la verdad le había preocupado la idea de que Gray utilizara ese pokémon para algún plan malvado, pero luego se tranquilizó y se sintió mal por dudar de él-Bueno, si se trata de espantar espíritus malignos, una exorcista pokémon es la indicada, Sam trae mi equipo por favor.

El pokémon asintió y luego desapareció con el movimiento tele transportación, unos momentos después reapareció llevando algo entre sus brazos.

-Este es mi equipo de exorcismo.

El famoso equipo constaba de tres objetos, un anillo de plata muy pulido con un rubí incrustado en él (al verlo tan brillante Gray comprendió por qué los murkrow quisieron robarlo), una diadema con un zafiro y un pequeño bastón con una esmeralda en la punta, ese era el equipo completo.

-Carmín -dijo Gray algo preocupado porque tenía un mal presentimiento-, no creo que esta sea la forma de ayudar al espíritu, debemos buscar que fue de la antigua entrenadora de pikachu, era una niña que se llamaba Alicia y...

-Silencio, deja a los profesionales trabajar.

La muchacha se colocó la diadema y el anillo, sujetó el bastón con fuerza y se colocó frente al pokémon poseído. Luego comenzó a recitar unos extraños versos en un idioma desconocido, entonces el rubí, el zafiro y la esmeralda comenzaron a brillar, su luz se propagó envolviendo al pikachu, la oscura piel del pokémon comenzó a aclararse y a adquirir el tono amarillento propio de la especie.

Gray miraba la escena perplejo, la luz envolvía cada parte del pokémon purificándolo. Entonces, cuando ya sólo quedaban los rojos ojos del pokémon, este lanzó un grito y una fuerte energía emanó de él arrojando a Carmín hacia atrás, la luz que lo cubría se desvaneció y su piel regresó a su habitual color negr. El pikachu la miró con desprecio y le dio la espalda.

-¿Estás bien? -Preguntó Gray preocupado.

-Mi cuerpo está bien, pero mi orgullo está hecho añicos. Parece que este espíritu era demasiado poderoso para mí, aún me falta mucho para ser una buena exorcista.

-Bueno, ahora podemos probar mi idea de ir a buscar a la antigua entrenadora de pikachu, que como te dije se llamaba...

-¡Mi abuelo sabrá que hacer!

-¿Qué? Espera...

-¡Iremos a mi aldea! Ahí hay exorcistas mucho más poderosos que yo, ahí purificaremos a pikachu y misión cumplida. Bien Gray, vámonos, nos espera un buen trecho antes de llegar.

Gray sabía que era inútil tratar de razonar con ella, Carmín era una chica demasiado testaruda, pero de todos modos ahora podría ir a la aldea de los exorcistas pokémon y satisfacer su curiosidad de saber un poco más acerca de esta organización.


Hasta antes de llegar a este capítulo en ningún momento me plantié meter romance en la historia, pero hay cosas que simplemente se dan de forma espontánea, así soy para crear historias, me hago una plantilla general pero por el camino surgen muchos detalles interesantes, o cosas que cambian drásticamente. En fin, hasta aquí quedamos por hoy, de momento voy bien con eso de publicar los jueves o días cercanos al jueves, hasta la otra semana, nos leemos, bye