Antes que nada, quisiera disculparme por no haber puesto todos los reviews el capítulo pasado, se me fue el avión y Hiccup lo chocó.

Este fic está inspirado en el anime "Giban Kaleidoscope" y "Kaleido Star". Recomendadas. Así como en varias películas de patinaje sobre de hielo, además de otra que espero que ustedes adivinen con el paso del fic.

Disclaimer: Cómo entrenar a tu dragón no me pertenece, pertenece a Cressida Cowell y Dreamworks, esto es por mero fines de diversión mía y de ustedes.

Nota: los diálogos de Hiccup estarán entre comillas ("")

Que lo disfruten

Capítulo 2: Incomoda situación.

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"No lo sé…"

— ¿Cómo que no lo sabes? —Preguntó Astrid irritada.

"¿Qué quieres que te diga?"

— ¿Recuerdas tu apellido?

"No".

— ¿Qué fue lo último que hiciste, lo recuerdas?

Esa pregunta puso a pensar al fantasma, Hiccup se tocó la barbilla analizando la pregunta tratando de recordar algo. Astrid sólo veía como hacía muecas extrañas con la boca, era un fantasma raro. Hiccup seguía pensante, se rascó el cabello, después la barbilla, después se rascó la pierna y gruñía por sus adentros.

— ¡¿Qué tienes garrapatas fantasmas o qué?! —Preguntó Astrid frustrada.

"¡Ah, no! Supongo que es un tic nervioso o algo así". Respondió nervioso, volviendo su mano a su cabello para rascarlo con insistencia.

Astrid se cruzó de brazos, no se quería ni mover de donde estaba pues el fantasma se movería junto con ella. —Y bien… ¿recordaste algo?

"Mmmm…" gruñó Hiccup pensante con los brazos cruzados, mientras que Astrid lo miraba con insistencia. "No hay nada, nada de nada".

El grito de frustración de Astrid se escuchó por toda la habitación, el chico fantasma se puso nervioso de nuevo y se rascó tanto el cabello, como la barbilla y la pierna. Tal parece que ocasionaría muchos problemas estando cerca de aquella chica.

Astrid… ¿estás bien? —Preguntó Stormfly del otro lado de la puerta.

—Ahm… sí. —Respondió nerviosa. —Sólo que… me encontré con una horrible cucaracha, ¡ya la maté!

Está bien, Luggy dice que el desayuno ya está listo… acompáñanos.

—Sí… dame unos minutos. —Suspiró en cuanto Stormfly se despidió. — ¿Ellos te podrán ver?

"No lo sé… hasta que no salgas no lo sabré".

—Espero que no, esto es bastante vergonzoso.

Astrid caminó hacia donde estaba su ropero, en cuento se alejó más de 50 cm de Hiccup, este se arrastró junto con ella en contra de su voluntad. Astrid empezó a tomar unas prendas para ponerse, sin embargo, se detuvo en su labor al recordar algo. Con la ropa entre sus manos se giró para ver al chico que tenía una inocencia reflejada por todo el rostro.

Hiccup observó su cara, esta lucía muy molesta, al juzgar el marcado ceño fruncido. No sabía ni lo que había hecho ahora, se puso aún más nervioso al ver que la chica tenía un tic en el ojo y apretaba las prendas contra su pecho.

— ¡Voltéate, pervertido! —Gritó sonrojada.

En ese momento el fantasma comprendió todo y obedeció, le dio la espalda, y al igual que ella estaba completamente sonrojado, sólo se limitó a escuchar como Astrid se deshacía de las prendas del día anterior para ponerse limpias.

"No te enojes, como dije, he estado contigo desde hace cuatro días y pues prácticamente vi todo lo que hacías e incluso lo que sentías…"

Con la confesión del chico, Astrid se paralizó justo al momento en que se ponía el pantalón, de la impresión se enredó en la prenda y cayó torpemente al suelo.

— ¡Tú!...eres un…—Gruñó, quería gritar pero llamaría la atención de su familia.

Se terminó de poner el pantalón de color negro y después se puso una chaqueta deportiva color celeste. Enojada, fue al baño que tenía anexo a la habitación, al entrar y ver el cuarto, reflexionó de nuevo las palabras del fantasma. Enfureció a un más, estaba segura que le daría diabetes de tantos corajes, pues el fantasma probablemente ya la había visto desnuda mientras se bañaba y no sólo eso, cuando hacía sus necesidades.

Y hablando de esas necesidades, sintió una presión en el vientre así como unos ligeros gruñidos, necesitaba usar el sanitario, pero el cuarto era tan amplio que no abarcaría para dejar al fantasma afuera, se las tendría que ingeniar para poder hacer "eso" sin él.

"No te aguantes… has lo que tengas que hacer". Ofreció Hiccup dándole la espalda. "Te prometo que no veré… y gracias a los dioses tampoco sentiré".

— ¡Maldito hijo de troll! —Gritó. — ¿Cómo te atreves a insinuarlo? ¡Yo soy una dama!, ¡Jamás haré eso frente a ti!

"En teoría ya hiciste eso… no te avergüences con lo que es natural, si no lo haces te podrías poner enfermita". Bromeó el fantasma llevándose las manos al estómago, burlándose de la patinadora.

—Eres un sucio pervertido… ¡no lo haré! —Fue la última palabra de Astrid y salió de la habitación.

"Eres una chica muy ruda, aunque una muy bonita".

— ¡Cállate! —Con aquel pequeño halago Astrid se sonrojó de sobremanera, decidió ignorarlo pues con la vergüenza y el enojo provocaba que le doliera más el estómago.

Una vez en el comedor con su familia, se dio cuenta que sólo ella podía ver a Hiccup. Los tres presentes en el comedor ignorando la existencia de aquel fantasma empezaron a degustar sus alimentos. Astrid aunque quisiera no podía pues tenía el estómago demasiado inflamado como para sentir apetito.

— ¿No te gusta lo que te preparé, hermanita? —Preguntó Luggy, al ver que Astrid no había tocado su nutritiva ensalada.

— ¡No, no es eso! —Contestó estresada. —Sólo es… que no tengo mucha hambre.

Se levantó de la mesa dándole sólo un sorbo al jugo de naranja, fue a la cocina y buscó un des inflamatorio, algo que por lo menos le curara los dolores.

— ¡¿Irás a entrenar Astrid?! —Gritó Stormfly desde el comedor

—Sí. —Contestó la chica, sacando sus auriculares y reproductor de música de su bolsillo.

— ¡Muy bien, recuerda calentar bien… allá nos vemos!

—Sí, sí… lo sé. —Contestó rodando los ojos.

—Y no olvides que hay conferencia de prensa por la tarde…—Recordó Fishlegs.

Astrid dio un pequeño respingo, con el fantasma lo había olvidado y ahora tendría que prepararse para enfrentar a la bola de odiosos reporteros acosadores. Salió de casa, trotaría hasta la pista de hielo que reservaban para entrenar. Se puso los auriculares reproduciendo la música a todo volumen para pensar con claridad qué hacer con el fantasma y los reporteros.

"Astrid…". Murmuró Hiccup a la par de ella, al ver que no le ponía atención le gritó en repetidas ocasiones hasta que la chica le prestó atención.

— ¡¿Qué quieres?!

"Que carácter… sólo quería preguntarte ¿qué es eso de la conferencia de prensa que tendrás?"

—No sabes nada de nada. —Bufó Astrid sin detener el trote. —Te lo explicaré para que lo entiendas mejor. Habrá una conferencia de prensa para hablar sobre mi desempeño en los juegos de Luk Tuk.

"Por lo visto y por tu cara se ve que no te agrada la idea".

—Odio a esos malditos. —Gruñó Astrid. —Se la pasan diciéndome que no tengo el talento necesario para representarlos, que prefieren a alguien como Camicazi Burglar.

"¿Quién es esa Camicazi?"

—Es una patinadora un año menor que yo, como te digo, la favorita de los medios disque por su amable carácter, aunque es un demonio vestido de ángel, sin embargo, esa es la imagen que los mismos reporteros le hicieron.

"¿Por qué lo dices?"

—Haces muchas preguntas. —Se quejó Astrid, dándose cuenta que hablaba con mucha naturalidad con él. —En Marzo se llevaron a cabo unos juegos adicionales, para ganar puntos a favor para ir a los juegos olímpicos, se supone que Camicazi y yo iríamos, pero ella se lesionó y no pudo…

"¿Y te dejaron todo el trabajo a ti?" Dedujo Hiccup, empezando a comprender como funcionaba lo del patinaje.

—Así fue, se supone que debía quedar por lo menos entre los 10 primeros lugares para tener nuestras plazas aseguradas, sin embargo…

"Fallaste". Completó el fantasma, y con sólo ver el ceño fruncido de Astrid supo que había acertado.

—Quedé en el 17° lugar, sólo nos otorgaron una plaza y de ahí la prensa se agarró para atacarme, haciendo ver a Camicazi como la patinadora inocente con el sueño frustrado de ir a las olimpiadas y a mí como la dragona nadder mortífera que arruinó su sueño y el de todo Berk de ganar una medalla. Luego las expectativas estuvieron de nuevo sobre mí en Luk Tuk, pensé que lo solucionaría pero…

"Te desmayaste". Recordó Hiccup. "Lo siento, creo que fue por mi culpa, caí sobre ti cuando hiciste ese salto".

— ¡¿Qué?! —Astrid detuvo el pasó gritando en medio de la calle, sin embargo se contuvo de gritar más pues las persona que transitaba por ahí la vieron como si fuera una loca. — ¡Hijo de troll, fue tu culpa! —Maldijo renovando el trote.

"No puedo estar seguro al 100%, capaz y como quiera terminabas cayendo". Se defendió el castaño.

Astrid resopló cansada, no valía la pena, ni siquiera podía golpearlo, así que trató mejor de ignorarlo, supuso que sería un castigo para él, pero el insistente fantasma la llamó varias veces pidiendo a gritos de su atención.

— ¡¿Ahora qué quieres?!

"Sólo quería preguntarte… ¿Por qué nadder mortífera?"

Eso es…—Bufó enojándose. —Al seleccionador Gobber se le ocurrió apodarme dragona y de inmediato los medios se lo agarraron para referirse a mi persona, pero… yo fui más lista. —Dio una sonrisa malvada. —No negué que fuera una dragona, e inclusive les di la especie… nadder mortífera, es proveniente de un famoso cuento infantil llamado "El manual de dragones", no puedes ser de Berk si no lo has leído. El nadder mortífero, es letal, es poderoso y muy hermoso… por eso creo que me queda.

"¡Ah…dragones!" Susurró Hiccup, a pesar de ser un fantasma muy dentro de su ser sentía emoción con ese tema. Y el flashback de un dragón enroscado sobre un pedazo de metal llegó a su mente, parpadeó un par de veces, no comprendió que había sido aquello.

—Y es por eso que me importa poco si me dicen dragona…—Terminó de explicar Astrid, sin haberse dado cuenta que su compañero fantasma ya no le había puesto atención.

Después de unos minutos más de trote llegaron a la pista de patinaje, Astrid recogió sus patines en los vestidores y se adentró al área de la pista, era privada para entrenamientos a ciertas horas y días, y se rentaban de acuerdo a previos contratos. En esa pista únicamente practicaba ella y alguien más.

— ¡Buen día, Astrid!... Te viste tan hermosa cuando caíste en Luk Tuk, aun desmayada tienes mucho estilo.

La patinadora observó con repulsión a la otra persona con la que compartía pista, Snotlout Jorgenson, jugador estrella de hockey del equipo "Defensores de Berk".

—Claro, aunque fue mejor cuando te derribé en televisión nacional… ¿Lo recuerdas? —Sonrió con malicia la chica, mientras Hiccup miraba su pequeña discusión sin entender nada.

—Ah… ese día, tenía un esguince, por eso ganaste. —Se excusó el chico y salió de la pista con la cabeza en alto. — ¡Suerte con la rueda de prensa, preciosa! Lo necesitarás. —Se burló antes de salir por completo de la pista.

Ganas no le faltaba a la rubia de encajarle uno de los patines en la cabeza al jugador, pero ya se había metido en muchos problemas como para agregarle otro más.

— ¡Maldito, bufón! —Se quejó Astrid entrenando a la pista de patinaje.

"Y por lo que se ve también lo odias a él".

—No lo odio, sólo que no lo soporto. —Se empezó a deslizar en la pista, para iniciar otro calentamiento. —Una vez pretendió salir conmigo y me retó a un juego de hockey, sólo él y yo.

"¿Aceptaste?"

—Sí, no porque quisiera salir con él, sino porque ofendió al patinaje artístico diciendo que era sólo tonterías de niñas, que era un deporte que no requería el más mínimo esfuerzo; quise enseñarle quién era mejor. —Se burló Astrid, mientras hacía un loop sin dificultad.

"¿Cómo terminó?"

—El muy tonto, mandó a llamar a la prensa; eso me disgustó, aun así le gané, pero sin previo aviso intentó besarme a la fuerza y…

"Le diste una paliza". Dedujo Hiccup, otra respuesta acertada y reafirmada por Astrid.

—Eso sólo manchó más mi imagen, y empezaron a opinar de mi profesión, que debería unirme al hockey en el equipo de hombres y abandonar el patinaje artístico.

Seguía deslizándose sobre el hielo, recordando aquellos incidentes, intentó a hacer un doble lutz, pero estaba tan distraída que no aterrizó correctamente cayendo de sentón sobre el hielo.

"Supongo que te molestó, a nadie le gusta que le digan qué hacer con las cosas que le gusta hacer".

— ¡Exacto! —Exclamó Astrid, sintiendo la comprensión del fantasma, aunque pronto el enojo de lo que pasaba con él la hizo enfurecer de nuevo. Le tenía muy poca paciencia.

— ¡Astrid, levántate!

Hiccup y Astrid voltearon a ver a quien había hablado, Stormfly junto con Fishlegs y Gobber la estaban observando desde minutos atrás.

— ¡Demonios! —Gruñó Astrid. —Han de pensar que estoy loca por estar hablando sola.

"En teoría no estás sola." Animó Hiccup sonriente.

— ¡Cállate, es tu culpa! —Gritó en medio de la pista.

La patinadora empezó a refunfuñar y gritar al fantasma, aunque antes sus espectadores, ella hablaba sola.

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—Está muy rara desde Luk Tuk… no sé qué le pasa. —Dijo Stormfly preocupada.

—Fishlegs, ¿crees que así pueda con la conferencia de esta tarde? —Preguntó Gobber viendo anormal que Astrid refunfuñara y gritara al aire.

—Eh… sí. —Tembló el representante. —Hablaré con ella, no se preocupe.

—Tiene que comportarse, será un nido de víboras esa conferencia.

Mientras tanto Stormfly observaba con preocupación a su alumna y decidió cesar por el día el entrenamiento, ahora tendría que concentrarse en la conferencia. Astrid obedeció las órdenes y salió tratando de terminar la discusión con Hiccup, aunque este parecía regocijarse con hacerla enojar.

—Se te zafaron los tornillos por lo que veo, dragona. —Bromeó Gobber con ella.

—Desvia… digo, ¿Qué lo trae por aquí seleccionador Gobber? —Preguntó la rubia con falsa amabilidad.

—Nada, sólo quería ver si la cara de dragona ya se te había quitado… pero no, hasta las arrugas se te ven más marcadas, en vez de dragona parecerás uno de esos perros arrugados.

— ¿Un perro? —Refunfuñó Astrid, aguantándose las ganas de golpear al seleccionador, el cual se retiraba dando pequeñas risitas de satisfacción.

— ¡Estamos preocupados! —Comentó Stormfly aplacando a Astrid.

—Sí, ¿Qué es lo que te pasa? —Preguntó Fishlegs.

"Jaja… a la dragona se le marcaran más las arrugas, en lugar de un dragón serás un perro shar pei". Se burló Hiccup, el comentario de Gobber lo había hecho reír demasiado.

— ¡Cállate! —Rabió Astrid.

Fishlegs se encogió y los ojos se le pusieron brillosos, Astrid jamás le había respondido de esa manera tan irrespetuosa. Se entristeció.

—No tienes que contestar así. —Regañó la entrenadora.

— ¡No, no era a Fishlegs!…

"Dile que era a ella, a ver qué hace". Bromeó Hiccup.

— ¡Cállate! —Gritó de nuevo, ahora ganándose la desaprobatoria y desconcertada de Stormfly.

—Perdón, no era mi intención… les juro que… ¡ahhh! ¿Por qué me pasa esto a mí?

—Creo que estás muy estresada con esto de la conferencia… será mejor que regreses, a ver si un baño te quita todo esa malhumor. —Aconsejó Stormfly también con el ceño fruncido. — ¡Vámonos! Te tienes que preparar para la conferencia.

Astrid resopló con fastidio, mientras a un lado de él estaba Hiccup sonriente.

—Eres como un horrendo y doloroso desgarre muscular. —Insultó Astrid entre dientes.

"Me disculpo Mi Lady, no pude evitarlo…aunque también deberías ser más reservada".

—Pues si te callaras. —Opinó Astrid con el ceño fruncido.

Y sin darse cuenta, de nuevo Stormfly y Fishlegs la veían como si de una loca se tratara; tuvo que correr y adelantarse al auto para evitar que le vieran hablando sola, o más bien con el fantasma.

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En uno de los tantos departamentos de la ciudad, había un reportero escribiendo en su computadora una nota en la que llevaba trabajando desde temprano. Como a todo ciudadano de Berk, le apasionaba los deportes sobre hielo tales como el hockey y patinaje artístico por igual, pero lo que más le apasionaba eran las competidoras fuertes, en especial dos, cuyas fotos tenía sobre el escritorio.

Astrid Hofferson y Camicazi Burglar.

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No le había quedado remedio, había entrenado y olía a sudor, se tuvo que bañar. Se había metido en la dicha lo más pegado a la tina que podía, lo suficiente para cerrar la cortina y dejar al fantasma afuera. Por un momento sintió paz, Hiccup se había silenciado por primera vez en todo el día, eso le permitió concentrarse mejor en lo que estaba haciendo, aunque el único problema que persistía era el dolor en el vientre, su cuerpo le exigía hacer ciertas necesidades.

Al salir de la ducha y arreglarse, tomó otra pastilla a pesar de la molestas advertencia de Hiccup. Astrid seguía sin escucharlo, renuente a hacer eso, aunque no sabía por cuánto tiempo aguantaría.

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La conferencia se realizaría en uno de los salones de la Comisión de patinaje de Berk. Stormfly como su entrenadora la acompañaría, al igual que Fishlegs como representante y Gobber, para dar explicaciones, pues él en un inicio había seleccionado a Astrid para que participara en Luk Tuk; y no podía faltar Astrid, la más importante de aquella conferencia, cuyos fotógrafos en cuanto llegó comenzaron con la lluvia de flashes sobre ella.

— ¿Cómo calificaría su desempeño en Luk Tuk? —Habló uno de los reporteros, un viejo cizañero llamado Mildew.

—Creo que la respuesta la tienen ustedes; todos vieron cual fue el resultado de la competencia. —Respondió Astrid tranquila, hasta ese momento Hiccup aun lado de ella entendió porque la rubia odiaba aquellos reporteros. Con sólo verles las caras a aquellos tipos supo que no tenían buenas intenciones para con su nueva amiga.

—Su caída y posterior desmayo fueron una vergüenza para Berk, ¿aun aspira a que la seleccionen para los juegos olímpicos? —Preguntó otro reportero de aspecto enorme llamado "Alvin".

—Eso le corresponde decidir a la Comisión de patinaje de Berk. —Respondió Astrid. —Pero si la pregunta se refiere a que si aún aspiro a ir a los juegos olímpicos a pesar de lo de Luk Tuk la respuesta es: sí.

"Esos reporteros sí que no tienen pelos en la lengua". Observó Hiccup impresionado.

—Quieren que pierda los estribos. —Comentó Astrid entre dientes.

— ¿Cree que con esa actitud tan arrogante y después de dos fracasos consecutivos eso pase? —Preguntó un reportero joven llamado Hendrick. —Creo que será mejor que Camicazi Burglar la reemplace, la comisión de patinaje debería pensar más en ella.

—La Comisión de patinaje es una institución aparte y sólo a nosotros nos corresponde decidir quien deberá ir a las olimpiadas, juzgando en base a su desempeño. Su pregunta esta fuera del lugar. —Intervino Gobber molesto.

—Retiro mi pregunta. —Se disculpó forzadamente el hombre, aun así miró a Astrid quien se empezó a poner tensa. —Una nueva pregunta… ¿cree que cuenta con el suficiente talento para lograrlo?

"¡Uy! ¿Qué le pasa a ese tipo?" Gruñó ahora Hiccup molesto. "Se ve que se empeña para hacerte enojar".

—Eso es lo que quiere…—Gruñó también Astrid sintiendo la necesidad de despotricar veneno contra aquel hombre.

— ¡Perdonen la interrupción!

Astrid se calmó al escuchar la voz de otro hombre, un reportero joven y fornido que se encontraba sentado en la esquina izquierda de la primera fila. Se puso de pie y saludó respetuosamente a todo el panel de entrevistados.

—Eret Eretson, soy un reportero freelance, dedicado a la notas de deportes sobre hielo. —Se presentó formalmente. —Primero debo decirle que durante la competencia en Luk Tuk a pesar de su caída, el triple lutz que hizo fue impresionante.

"¡Ay, este es diferente!"

—Esos parece…—Murmuró Astrid viendo aquel sonriente hombre. —Mhm… Gracias.

—No hay de qué. Creo que usted Srta. Hofferson tiene lo suficiente para ser una buena patinadora, aunque debo decirle que pude observar que cuando hizo ese tripe lutz de repente perdió velocidad y eso le afectó.

—Si supiera. —Gruñó Astrid, después de todo Hiccup había sido el culpable. —Así es, perdí velocidad y al tratar de recuperarla entorpecí todo.

"Es muy perspicaz ese sujeto". Opinó Hiccup impresionado.

—Eso creí. —Comentó Eret. — Yo soy de los que pienso que usted podría lograrlo, sin embargo, no descarto que también Camicazi Burglar, ella también es muy talentosa. ¿Está de acuerdo con eso?

—Camicazi es una persona y yo otra, sólo ella conoce sus capacidades al igual que yo las mías y al final será la comisión quien decida. —Se excusó Astrid, sintiendo cierto recelo con aquel hombre.

—Pero… ¿no me va a negar que ella es un motivo de inspiración para usted?, es decir está motivada en patinar mejor gracias a ella, ¿no es así?

"¿A dónde quiere llegar ese hombre?"

Astrid ignoró Hiccup, y reflexionó lo que ese hombre comentó, de cierto modo tenía razón en lo que había dicho; se esforzaba más para sobresalir y superar a Camicazi en todo.

—Así es. —Respondió avergonzada. Pronto más flashes y preguntas de los otros reporteros se empezaron a escuchar.

—Entonces esperaré ansioso a ver como las dos mejores patinadoras se enfrentan, dando lo mejor en este hermoso deporte que tanto nos gusta a los ciudadanos de Berk, y claro a ustedes también. —Comentó Eret en voz alta y tomó asiento, dando por terminada sus preguntas.

"No entiendo, ¿que ganó él con todo esto?"

—No lo sé. —Respondió Astrid desconcertada, viendo fijamente aquel reportero.

—Entonces…—Gritó otro reportero llamando su atención. — ¿Le declara la guerra a Camicazi Burglar?

Astrid molesta con aquellos molestos reporteros se puso de pie y tomó el micrófono con fiereza.

— ¡Yo les demostraré que soy la mejor!, ¡Mejor que Camicazi Burglar! —Con esa declaración dejó callados a todos los reporteros, quienes de nuevo la calificaron de presuntuosa y arrogante.

Gobber se golpeó la frente. —Iban tan bien y luego su hocico de dragona.

Stormfly y Fishlegs tuvieron que dar por terminada la conferencia antes de que Astrid siguiera hablando más barbaridades de las que podría arrepentirse en un futuro.

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De camino a casa, Astrid se encontraba pensante. Aunque se sintiera llena de orgullo por como los había enfrentado, sabía que había hecho mal al decir aquello, y lo que le había dicho ese hombre Eret la había puesto a pensar demasiado. Se tendría que enfrentar forzadamente contra Camicazi para demostrarles a los demás su valía, pero sobre todo a ella misma.

Tenía demasiadas cosas en la mente: la competencia, rivales, olimpiadas, reporteros, un fantasma y sin olvidar el dolor en el vientre, esperaba sobrevivir a todas aquellas cosas. Llegando a su casa se encerró en su habitación, para ignorar al fantasma se puso los auriculares a todo volumen y aunque Hiccup pidiera atención lo ignoró fingiendo que estaba estudiando.

Su inestable tranquilidad se vio perturbada cuando escuchó que su hermana tocó la puerta pidiendo permiso para entrar.

—Adelante. —Gritó sin siquiera levantarse de la cama.

"A ella si le haces caso". Se quejó Hiccup haciendo un puchero.

— ¡Cállate! —Gritó molesta, girándose hacia el fantasma. Aunque delante de ella no sólo estaba él, sino Luggy con los ojos brillosos.

—Pero si no he dicho nada. —Se sorbió los mocos la chica, empezando un drama.

—No era a ti. —Sonrió nerviosa, tratando de consolarla. — ¿Qué pasa?

Luggy se olvidó de las lágrimas y recordó a lo que iba. —Tienes una llamada telefónica… un reportero.

— ¡Luggy! Te he dicho que no le contestes a esos tarados.

—Lo sé, pero me dijo que te dijera su nombre y que lo atenderías.

"¿Se tratará de?"

—Puede ser. —Dijo Astrid.

Tomó la llamada en su habitación y una vez que se retiró su hermana, habló con aquel misterioso reportero. Hiccup también tenía curiosidad de saber si se trataba de aquel hombre, que se pegó más a ella queriendo escuchar. Mientras que Astrid sentía que invadía su privacidad e inútilmente trataba de alejarse más de él.

Muchas gracias por atender mi llamada a estas horas, Srta. Hofferson.

—Era lo menos que podía hacer, habló muy bien de mí en la conferencia.

No hay de qué. Dije la verdad. Pero ahora quisiera cobrarme ese favor.

—Lo suponía. —Sonrió Astrid notando las intenciones del hombre.

Podríamos reunirnos, mañana temprano a medio día en el hotel Milton. Le aseguro que será interesante.

Astrid pensó en la propuesta del hombre, desconocía cuales eran sus verdaderas intenciones y no se quería quedar con la duda, después de pensarlo por breves segundos aceptó el ofrecimiento del hombre, quedándose de ver en la hora y lugar indicado.

"¿No se tratara de una trampa?". Opinó Hiccup preocupado.

—Ya lo averiguaré mañana. —Dijo Astrid. Le ordenó que se volteara para que pudiera ponerse la pijama. —Tengo curiosidad por lo que tiene que decir.

"¡Oh, eres una chica extraña!"

—No más que tú. —Gruñó Astrid metiéndose en la cama. —Y cállate, quiero dormir.

Se cubrió con la colcha hasta la cara, mientras Hiccup a su lado, no podía hacer más que estar a un lado de ella. Eso de no poder moverse a sus anchas le incomodaba también como a su compañera. Deseaba saber de dónde venía y porque estaba así, pero con la persona con la que le tocó estar parecía no importarle en absoluto, hasta lo trataba como si fuera algo normal. Suspiró, no podía exigir nada, él era el que la estaba invadiendo su vida.

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Al día siguiente, después del susto de haberse encontrado dormida a un lado del fantasma; quejarse, hacer berrinches; hacer sentir mal a Fishlegs, ser regañada por Stormfly. No poder ir al baño. Se dirigió, sin decirle a nadie, al hotel Milton. Sola en compañía de Hiccup.

Al entrar al vestíbulo del hotel, no encontró a Eret. Se adentró más al lugar para buscarlo, topándose con una persona muy desagradable para ella.

— ¡Tú! —Gritó apuntándola.

— ¡Tú! —Apuntó la otra chica rubia.

Frente a Astrid estaba Camicazi Burglar apuntándola de manera despectiva, como ella era más alta casi por una cabeza, le hizo gracia ver como Camicazi tenía que apuntar hacia arriba.

— ¿Qué haces aquí enana?

—Me citaron, anciana. —Ofendió la rubia devuelta.

— ¡Nos llevamos por un año, Camicazi! —Aclaró Astrid molesta. —El que seas una enana y todos te confundan con un infante no es mi problema, pero ahora que lo dices, ¿porque no te vas a buscar a tu mamá para que te lleve al jardín de niños?

— ¿Y tú por qué no te buscas un asilo? —Insultó Camicazi molesta, sin dejar de apuntarla.

"¿Ella es Camicazi?" Rio Hiccup. "Es muy linda también, y se ve muy joven a pesar de su edad".

— ¡Cállate! —Bufó Astrid molesta.

— ¡No aguantas nada! —Rio su rival al pensar que la había hecho enojar.

—No era a ti. —Astrid se golpeó la frente, no podía con su rival y con el fantasma al mismo tiempo.

— ¡Calma señoritas! —Eret llegó justo a tiempo para separarlas. —Yo fui quién las citó a ambas aquí.

— ¡¿Qué?! —Exclamaron las patinadoras al unísono.

En un abrir y cerrar de ojos, las dos patinadoras, el reportero y el ignorado Hiccup, se encontraron en una pequeña sala del vestíbulo; ordenando desde tazas de café, tés y jugo.

—Perdonen, por haberlas reunido de esta manera. —Se disculpó Eret avergonzado.

—Deja el parloteó a un lado y mejor dinos ¿Cuál son tu verdaderas intenciones? —Preguntó Hofferson con rudeza.

—Aunque no me lleve con Astrid, concuerdo con ella. —Dijo Camicazi. —Apreció su trabajo, Sr. Eret, pero esto no se me hace correcto.

—Lo sé, lo sé. —Dijo Eret tratando de sobrellevar a tan rudas mujeres. —En realidad el motivo de que las haya reunido es para que hablen como se debe. Ustedes saben que los medios han interferido mucho en la carrera de ambas y lo que menos quiero es que una de ustedes se vea perjudicada por estos.

—Si eso quiere…—Dijo Astrid viéndolo con fiereza. — ¿Entonces qué haces aquí?

—Lo sé, soy un reportero. Y de hecho pienso dejarlas a solas para que hablen. —Informó sorprendiendo a ambas chicas y al fantasma. — De seguro se preguntaran ¿cuáles son mis intenciones? Mis intenciones no son más que escribir un buen reportaje acerca de las mejores patinadoras de Berk, esas chicas que dan de todo en la pista, sin la interferencia de los medios, como las buenas rivales y competidoras que yo sé que son.

Astrid, Hiccup y Camicazi vieron la emoción en los ojos de Eret al explicarle sus intenciones, el mundo del deporte a veces se veía oscurecido gracias a los medios que insistían a hacer guerra entre sus competidores, llegando a hacerlos tan fieros que afectaba la carrera de los deportistas. Sin embargo, se podría decir, que Eret eran de los pocos reporteros que apreciaba de verdad el espíritu de los deportes y se apasionaba en escribir sobre estos y no sólo artículos amarillistas como los demás.

Dejando sus intenciones claras, Eret se retiró de la sala ofreciéndose a pagar la cuenta, dándoles la oportunidad a Camicazi y Astrid de que limaran asperezas, pero ninguna de las dos mencionó palabra alguna una vez que Eret se fue. Orgullosas ambas, no querían dar su brazo a torcer, incluso a Hiccup se le estaba siendo aburrido ver a Astrid solamente sentada en aquel sillón y a Camicazi queriéndole sacar más jugo al tercer vaso que pedía.

Después de una hora en silencio, Camicazi se puso de pie. Estaba aburrida y se quería ir a casa.

— ¡Un momento! ¿A dónde vas? —Preguntó Astrid poniéndose de pie.

—Aunque comprendo las intenciones del Sr. Eret, no creo que tenga nada que decir. No me importa tu opinión en absoluto ni la de los medios, yo sólo quiero patinar. Quiero demostrarme a mí misma que soy buena en esto.

— ¿Y crees que yo no? —Reprochó Astrid. —Estoy tan cansada de esos idiotas, sólo quisiera concentrarme en patinar y en ganarte.

Camicazi curvó su boca con desafío, la batalla que tenía con Astrid Hofferson era personal. Era así como debía ser y no una guerra de medios en la que nunca quiso estar, pues estos le dieron una imagen pacifista y débil a comparación de su rival.

—Entonces ignorémoslos. —Ofreció Camicazi tendiéndole la mano. —Seamos buenas deportistas.

"Ay, no es tan mala después de todo". Opinó Hiccup impresionado.

Astrid vio con recelo la blanca y pequeña mano de su rival extendida hacia ella. Ella deseaba lo mismo; ya no quería ser atacada por todos los medios. Extendió su mano para tomar la de ella, preparándose mentalmente para darle un discurso sobre las buenas prácticas deportivas, pero de repente… un doloroso calambre en el vientre.

Retiró su mano para llevarla a su vientre el cual se retorcía por dentro causándole un gran dolor.

— ¿Estás bien? —Preguntó Camicazi levantando una ceja confundida, su rival había cambiado por completo su expresión.

—Me duele…—Susurró quedito Astrid, cabizbaja, tapando su rostro con el flequillo.

— ¿Te duele? —Camicazi se le acercó con curiosidad para alcanzar ver su rostro sombrío. —Estás muy pálida.

"Sí, estás muy pálida". Observó también Hiccup, agachándose a la par de Camicazi para observar a Astrid.

— ¡No he ido al baño en 3 días! —Gritó Astrid enloquecida. Asustando tanto al fantasma como a la otra patinadora.

Y como si fuera una dragona que escupía fuego por la boca, salió corriendo del vestíbulo en dirección al baño del hotel, arrastrando a Hiccup con ella y dejando totalmente desconcertada a su rival.

No quedaba de otra, moriría si no lo hacía, tendría que hacerlo, aunque perdiera su pureza y dignidad en el proceso. Tomando sus auriculares y poniendo a todo volumen la música de la manera más dramática, Astrid entró al baño con fiereza deshaciéndose de la dignidad que tenía y de algo más.

— ¡¿POR QUÉ A MI?!

Continuará.

XD, Ok. Astrid se desahogó al final. Pobrecita. Pero necesidades son necesidades. Espero que les haya gustado la introducción de Snotlout, Eret y Camicazi, con la cual quise hacer más divertida, ya que según leí es la actitud que tiene ella en los libros, o algo así. Eret ahora es un apasionado reportero, pero trataré que no sea tan OoC. (sólo que él se parece mucho al personaje de Ginban Kaleidoscope, según yo)

Sección de comentarios y dudas.

Angela Magic: De hecho está basado en un anime llamado Ginban Kaleidoscope, de ahí que sean medio exagerados los personajes. Saludos.

Steffani: que bueno que te haya gustado el capítulo, a esperar si tus teorías sobre él son las correctas XD. Espero te haya gustado la introducción de la otra rival. Saludos.

Nina Chilena: Gracias por tu comentario, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

Ana Gami: Ahora no me olvidé, Jajaja los 50 cm ya te dije que hasta puse una regla, pero ya verás cómo eso va cambiando, no se quedará así permanentemente. Saludos.

Tris: Lo siento, andaba dormida. Pero ya no me olvidé a cualquiera le pasar. La película que dices, digamos que también tendrá algo de eso. Saludos.

Mad fine: No será del todo igual al anime, pero admito que el tema del patinaje no lo entiendo mucho y es de donde me agarraré para explicarlo. No me acordaba de Casper ahora que lo dices, XD, pero hay otra película por ahí que unos ya adivinaron. Saludos.

Flopi 216: Así es, Hiccup era el piloto que tuvo el accidente, de ahí que sea un fantasma. Saludos.

Vivi: Si estamos en el mismo canal, supongo que ya sabes a que película me estoy refiriendo también, aunque también el anime se parece de cierto modo a esa película. Saludos.

Guest: Muchas gracias, espero que este capítulo te haya gustado. Saludos.

Maylu liya: Perdón por olvidarlo, pero lo puse después. Jajaa. Con respecto a tu pregunta sobre la distancia de Astrid y Hiccup si hay algo ahí de por medio, en el próximo capítulo digamos que sabrán que es lo que deben de hacer. Saludos.

Jessy Brown: Ya vivió Astrid su primera experiencia incomoda en el baño con Hiccup, y si, digamos que todos son fieros rivales, pero eso irá cambiando poco a poco con algunos personajes. Saludos.

EmiCastillo92: Si es la misma película que estoy pensando, entonces acertaste XD, tendrá de todo un poco. No creo que Ruffnut sea brillante, pero hablar en ingles probablemente la hacer ver así XD. Saludos.

Aileen: Sí, me gusta el anime. Me gusta en su mayoría el shojo y magic shojo pero de los antiguos, ahora los hacen muy brillosos y hasta me duelen los ojos. Los últimos que vi fueron Swor Art Online y Anohana. Recomendadas.

Alexa: Jajaja salió de su cuerpo pero no puede separarse de ella, más Hiccstrid no puede haber XD. Saludos.

Nube: Jajaja Así es, Hiccup fue el piloto del avión, gracias por tu comentario. Saludos.

HeiMao3: El personaje de Astrid será en mi opinión el que más cambie, ya se verá con el pasar de los capítulos. Saludos.

Astrid: Bienvenida a este fic, y a todo el equipo también. Aunque no estoy segura de haber entendido todo lo que pusieron XD. Pero que chido lo del digivice, yo también lo quiero XD. Saludos.

Navid: Jajaja pues para que Hiccup vea la luz tendrá que hacer algunas cuantas cosillas, Astrid digamos que llegará a tenerle compasión y algo más, de la vida de Hiccup sabremos más con la introducción de un personaje especial. ¿Sabes de quién se trata?

Unbreablewarrior: ya sé que tal vez Astrid pasó muy rápido lo del fantasma, pero creo que no es del personaje que enfoca demasiado en eso, digo, tiene más problemas y como dice Hiccup tal vez ni le importe ayudarle XD. Pero era eso o como en la vida real que se vuelva loca de verdad. Saludos.

Vanesa Veltran: Digamos que el accidente de Hiccup fue al mismo tiempo que Astrid hizo el salto y por eso se conectaron, algo loco, pero ya se sabrá después que hay algo más por ahí. Saludos.

SEBAS: XD, el colllar de ajos no podía faltar, espero que te haya gustado el capítulo nuevo. Saludos.

Shazam: XD, que bueno que te hizo reír, esa era la intención, espero ye haya gustado también este capítulo. Saludos.

Favoritos, seguidores y lectores anónimos. Gracias por leer. Hasta la próxima.

16 de Octubre 2015