Un poquitín tarde, pero aquí está.
AVISO: La actualización de este fic será inconstante ya que ando investigando a la marcha sobre el tema del patinaje, entre otras cosillas por ahí. Trataré de por lo menos actualizar dos días a la semana:
Que lo disfruten.
Capítulo 4. Objetivos.
En los complejos de la ciudad de Berk, un chico de cabello negro salía presuroso de uno de los edificios. Se había quedado dormido y ahora corría a toda prisa con un pedazo de pan en la boca mientras se ajustaba tanto la camisa como la chaqueta. Tenía una entrevista de trabajo que para él era importante y quería causar una buena impresión a aquel sujeto.
Se habían citado en el hotel Milton, donde el hombre le aseguró que servían un café exquisito. Ese hotel quedaba a unas cuadras del complejo de apartamentos, podría llegar en 10 minutos si corría con toda la fuerza que sus piernas le diera.
Con la bendición de los dioses y empujando a varias personas logró llegar un minuto antes de la hora acordada; se detuvo en la entrada del hotel, respirando agitadamente casi sofocándose después de haber corridos diez cuadras muy largas, se miró en las puertas del cristal dándose cuenta que su apariencia era un total desastre; diría que su estilo formaba parte del potencial que sabía que tenía para el puesto que estaba solicitando. Acomodándose un poco el cabello, entró al edificio respirando con tranquilidad, aunque por dentro el corazón le latiera a gran velocidad.
Buscó al hombre en el vestíbulo como lo habían acordado, encontrándolo en uno de los sofás. Estaba siendo atendido por una mesera, tal parece que no lo había esperado, eso le hizo pensar que tenía puntos en su contra.
— ¿Eret Eretson? —Nombró nerviosamente.
El hombre le puso atención, terminó de pedir su desayuno a la camarera y una vez que esta se fue se levantó para recibir al recién llegado.
— ¿Tú debes ser Tannlos Haddock? —Extendió su mano para estrecharla. —Siento no haberte esperado, pero salí sin desayunar y ya tenía hambre.
— ¡Ah! —Suspiró internamente, todavía tenía oportunidad de conseguir ese trabajo.
Eret esperó a que le trajeran su desayuno, en lo que esperaba observó detenidamente al chico. Era un poco más bajo que él, tenía una mirada verde muy seria pero que denotaba nerviosismo, a su parecer había ido muy formal cuando él prácticamente andaba en fachas, esperaba que fuera porque que lo quería impresionar o en el peor de los casos que fuera un vanidoso como otros reporteros que conocía.
La mesera llegó con el desayuno, dejando un plato con huevos estrellados, verduras y pan acompañado de una taza de café.
—Muy bien… Tannlos. —Se tomó la atribución de llamarlo por su nombre. —Cuéntame algo de ti, soy todo oídos. —Eret se dispuso a tomar su desayuno dándole la oportunidad al chico para que lo impresionara.
—Bien. —Tannlos tragó saliva. —Tengo 24 años, me gradué de la carrera de periodismo y me especialicé en fotoperiodismo…
—Aja. —Eret no pareció impresionarse y siguió comiendo, no le estaba prestando mucha atención, pero era una de sus intenciones.
Tannlos no supo que más decir, empezó a tamborear los dedos contra su pantalón con nerviosismo.
— ¿Por qué quieres trabajar conmigo? —Preguntó Eret para ayudarlo un poco.
—Con sinceridad debo decir que me agrada su trabajo. —Trató de no sonar muy halagador. —Ya que siempre se enfoca en lo que en realidad importa y no sólo hacer reportajes amarillistas como otros reporteros.
—Muchas gracias. —El reportero mayor sonrió por sus adentros pues compartían la misma filosofía. — ¿Entonces, quieres ser un freelance?
—Exacto.
—Pero eso puedes hacerlo por tu propia cuenta, ¿para qué me necesitas a mí?
—No tengo la experiencia suficiente para hacer reportajes como los tuyos. —Confesó apenado el menor. —Me gustaría poder ayudarte, conocer cómo y qué haces para hacer tus reportajes, de dónde sacas la inspiración para escribir lo que escribes.
—Debo decir que se requiere mucha pasión. —Advirtió Eret. —Atreverte a indagar donde los reporteros comunes no lo hacen, ver más allá de la historia que quieras escribir, en tú caso supongo que tomar las más bellas imágenes que expresen por sí solas lo que pretendes decir.
—Así es. —Respondió Tannlos apenado.
—Y si quieres ayudarme, no tengo objeción; te aceptaré como mi asistente.
— ¿En serio? —A Tannlos le brillaron los ojos, pensó que sería difícil pero había sido todo lo contrario.
—Veré como te desempeñas como freelance, supongo que si acudiste conmigo es porque te interesa los deportes. —Aseguró Eret.
—Es correcto, señor. Es un campo no explorado para mí, pero que me gusta de igual manera.
—Me alegro escuchar eso. —Eret sonrió. —Y creo que necesitaré ayuda ya que tengo dos objetivos en la mira y si tienes buen criterio, te dejaré que me ayudes con uno de esos objetivos.
— ¡Claro! —Tannlos se levantó entusiasmado. — ¿Cuándo podemos empezar?
—Calma novato. —Tranquilizó Eret, quien seguía comiendo. —Déjame primero terminar de desayunar, me gustaría conocer más de ti. ¿Vives cerca de aquí?, ¿Sólo?, ¿Casado?, ¿Hijos?, ¿Familia? Yo que sé… habla de algo.
Tannlos se sentó de nuevo apagando un poco su entusiasmo.
—Sí, vivo cerca de aquí, solo, soy soltero, sin hijos, mis padres viven más lejos de la ciudad, mi padre dirige un negocio ganadero y mi madre es veterinaria.
—Que interesante… ¿eres hijo único?
En ese momento Tannlos bajó la cabeza, su entusiasmo terminó apagándose por completo, algo que fue notado por Eret.
—No,… no soy hijo único. —Respondió con seriedad. — Pero… pasó hace poco una tragedia y… mi hermano mayor…—Respiró tratando de retener lo que sentía por dentro. —Lo siento, ha sido difícil, sin embargo…
—No te preocupes. — Eret se disculpó. Por el cambio de ánimo del chico supuso que aún no se recuperaba de aquella tragedia cualquiera que haya sido.
Cambió de tema para no agobiarlo más, después de desayunar le pidió que le mostrara algo de su trabajo, Tannlos le enseñó las fotografías de su portafolio dejando a Eret impresionado, pues la tomas eran magnificas, esas fotografías más allá de una imagen contaba una historia.
—Creo que tú y yo nos vamos a llevar muy bien. —Aseguró Eret. — ¿Estás listo para conocer al primer objetivo?
—Sí, señor. —Afirmó Tannlos como soldado.
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Después de haberse enterado del fatal accidente que había sufrido Hiccup, cuyo apellido era Haddock y su edad era de 26 años; Astrid siguió con incertidumbre. Quería ayudarlo de alguna forma, pero este se negaba repitiéndole que no le interesaba conocer su pasado, al igual que ya no lo interesó encontrar a la vieja Gothi quien pareció desaparecer del planeta.
Así había pasado una semana. Después de aquella noticia no habían logrado separarse más que otros 10 cm. Durante aquel tiempo Astrid trataba de averiguar sobre su pasado o familia; su única fuente de información era el Internet, sin embargo, sentía que lo tenía clausurado pues Hiccup siempre se concentraba en que no buscara información que se relacionara con él, exigiéndole que mejor hiciera sus tareas y se pusiera a entrenar. Ni al baño la dejaba entrar con el celular, pues era tener el aparato con ella o tenerlo a él cerca.
Se preparaba para salir a su rutina de entrenamiento, se cambiaba mientras el fantasma vigilaba de cerca su celular el cual siempre debía colocar sobre la cama por mera precaución.
—Sabes que no puedes esconderte de la verdad. —Regañó Astrid seriamente.
"Lo sé. Tal vez tú puedas saber la verdad, pero espero estar lo suficientemente lejos de ti para ese entonces".
Astrid gruñó sintiéndose ofendida, no era la primera vez que se decían eso entre ellos, probablemente por eso no habían logrado separarse más. La única buena acción que habían hecho durante la semana fue haber ayudado en las clases de inglés a Luggy, quien realmente fue Hiccup quien explicó y Astrid lo transmitió.
Se terminó de cambiar y se puso el auricular para tratar de conversar en el camino a la pista.
— ¡Astrid!, ¡¿estás lista?! —Gritó Stormfly desde la planta baja.
— ¡Sí! —Respondió sin poder dejar de ver seriamente al fantasma.
— ¡Muy bien!... Ahora yo iré contigo… también quiero correr.
Fantasma y patinadora se sobresaltaron, por primera vez en la semana Stormfly los acompañaría; Astrid ya se había dado sus escapadas sin ella para poder conversar con tranquilidad con el fantasma, pero ese día sería una excepción.
Bajaron las escaleras, encontrándose con la familia en la sala de la casa; todos luciendo muy extraños ante el reportaje que miraban por TV. Miró el televisor para ver qué era lo que ocurría, encontrándose con la enorme cara de Camicazi en pantalla.
—Estamos en problemas. —Expresó Stormfly aturdida.
— ¿Qué pasó? —Preguntó Astrid sin comprender.
—Mira y escucha Astrid. —Fishlegs había grabado parte de la entrevista y regresó al momento que quería que viera Astrid.
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"La favorita para ir en representación de Berk en las próximas Olimpiadas que serán en Berserker, Camicazi Burglar, ha dado a conocer las melodías que interpretará tanto en el programa corto como en el largo".
—Me es un placer informarles que para el programa corto que interpretará Camicazi será: "This is Berk" —Comentó Berta, madre y representante de la patinadora Burglar.
— ¡¿Qué dijo?! —Gritó Astrid consternada.
"Es la melodía que has estado ensayado para el mismo programa". Comentó Hiccup entendiendo la gravedad del problema.
Fishlegs pausó el video, dejando congelada la imagen de la gran señora.
—Así como lo escuchas. —Resopló furiosa Stormfly. —Esas dos ya registraron las melodías para la competencia.
— ¡Esa… enana de Camicazi! —Gruñó Astrid apretando los puños de tal manera de dejarse encajarse las unas contra la palma.
—Lo siento, Astrid. Debí registrarlas antes que ella. —Se disculpó Fishlegs apenado, pues era su trabajo como representante.
La patinadora no respondió estaba demasiado furiosa. El escoger una melodía que se adaptara a la rutina de su entrenadora era bastante laborioso, y de buenas a primeras su contrincante se la había arrebatado o en pocas palabras había sido más rápida.
—Fishlegs, muéstrale el resto del video. —Pidió Stormfly, pues ahí no se acababa el reportaje.
Temeroso el representante puso en reproducir en el control remoto y la imagen de Berta se descongeló.
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"¡Oh!, Una melodía muy representativa de nuestro país, no cabe duda que Camicazi es una verdadera berkiana que piensa en sus paisanos".
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—Malditos reporteros. —Masculló Astrid al ver los halagos que recibía su rival.
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—Así es, estás en lo correcto mi estimado amigo. Yo llevo a Berk en la sangre y nada me gustaría más que me seleccionaran para ser su representante en las próximas olimpiadas, sé que no será fácil teniendo a Astrid Hofferson como rival, pero daré todo de mí para alcanzar ese sueño.
— ¡HIPOCRITA! —Exclamó Astrid con las venas a punto de estallarle.
"¿Por qué lo dices?" Preguntó Hiccup, para él la chica en la televisión se veía muy inocente y tierna.
— ¿Qué no ves? —Gritó asustando a los presentes. — Se le nota todo en la cara.
Stormfly, Fishlegs y Luggy pensando que hablaba con ellos siguieron mirando la entrevista donde salía la sonriente y falsa Camicazi.
—La falsa sonrisa, mira el tic que tiene tanto en el labio como en la ceja. Odia a esos reporteros tanto como yo la diferencia es que…
"Sabe utilizarlos a su favor". Rio Hiccup al ver a Astrid muy estresada.
La entrevista terminó cuando Camicazi dio a conocer la canción para el programa largo que sería "El lago de los cisnes" con el cual aseguró que se convertiría en un hermoso cisne en ascenso.
—La reduciré a un patito feo.
"Calma, calma".
— ¡Cállate! —Regañó Astrid, no estaba de humor así como él no lo había estado en día pasados.
Sin importarle que su familia pensara que estaba loca, tomó su reproductor de música y salió echando humo imaginario por la nariz y oídos. Stormfly salió presurosa detrás de ella, tal parece que a su alumna se le había olvidado que irían juntas a correr.
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Había sido una semana larga después de que consiguió el trabajo, Eret lo había llevado a conocer el primer objetivo el cual había sido Camicazi Burglar; en ese tiempo conoció a distancia a la prospecto de representante, notando gracias a Eret que esa chica no se abría a cualquier persona, hipócrita y malvada en algunos sentidos; e inocente y gentil en otros. Conoció que cuidaba mucho del "¿qué dirán?" con la prensa; a pesar de ser una dedicada y excelente patinadora tal parece que no estaba preparada para enfrentarse a la prensa a una magnitud tan grande como otros deportistas lo hacían, era muy joven después de todo y tenía una carrera en ascenso y siendo el patinaje artístico una disciplina muy estricta tenía que comportarse de acuerdo a ciertos estándares.
Era su segunda semana de trabajo y al parecer Eret le presentaría el segundo objetivo al que le importaba un comino todo eso, alguien a quien describió de "osada", "ruda" y con "talento". Le pareció que podría ser una persona más difícil a la anterior chica, pero eso no lo asustaba, al contrario le gustaba los retos.
— ¡Listo, aquí viene!
Eret y Tannlos estaban escondidos entre los arbustos de la jardinera que quedaba enfrente de la casona Ingerman. Tannlos se preparó para conocer a su siguiente objetivo; y apuntó con su cámara hacia la entrada, viendo salir de esta a una chica de cabello rubio, ojos azules y una expresión muy molesta. Detrás de ella otra chica un poco más alta que ella, cabello y ojos del mismo color que la patinadora, vio que le gritaba con insistencia a la que se había adelantado, pero esta no la escuchaba debido a los auriculares.
Se tomó la atribución de tomarle una foto, se le hizo muy bonita y muy madura, tal como le gustaban.
— ¿Quién es ella? —Preguntó con interés señalando a Stormfly discretamente con la mirada, aún seguían escondidos en los arbustos esperando que ambas chicas se alejaran más para poder seguirlas.
—Astrid Hofferson, 19 años de edad… ya deberías saberlo. —Dijo Eret de manera picarona.
—No a la patinadora. La otra chica… la que salió después de ella.
— ¡Ahhh! —Suspiró Eret haciéndose el desentendido. —Storm McFly o "Stormfly" como la conocen los medios, creo que está muy fuera de tu línea.
—No te pregunté eso. ¿Qué debo saber de ella? —Preguntó Tannlos como todo un reportero.
—Entrenadora de Hofferson, 29 años de edad, ganó las nacionales de Berk en el 2005, a sus 24 años se retiró para poder ayudar a Hofferson, quien a sus 14 años de edad empezó a ganar fama como patinadora ya que no contaba con entrenador. Entre otras cosas que ocurrieron por ahí.
Tannlos se puso pensante, lejos de interesarse por el objetivo número dos se había interesado por la entrenadora de esta.
—No pierdas tu tiempo, enfócate en Hofferson. —Regañó burlonamente Eret.
—Sí, jefe. —Respondió con sarcasmo. —Creo que ya sé con cuál objetivo me gustaría trabajar.
—No te hagas ilusiones niño, esas chicas a pesar de que parecen ángeles en realidad son fieras dragonas.
—Puedo con ellas. —Aseguró Tannlos vanidosamente. — ¿Qué no las vamos a seguir?
Siguieron a hurtadillas a las dos chicas, las cuales durante todo el camino iban discutiendo sobre el infortunio de tener que cambiar toda la rutina en la cual llevaban trabajando desde semanas antes del incidente de Luk Tuk. En todo momento, Tannlos las estuvo fotografiando discretamente, dándose cuenta que Stormfly si parecía ser una persona muy exigente y que Hofferson estaba algo loca, pues parecía de repente hablar sola, queriendo desviar ese insignificante detalle colocándose el auricular telefónico en la oreja. Se le hizo muy extraña.
Las chicas llegaron a la pista de hielo y ahí los hombres cesaron de seguirlas.
—Muy bien casanova, es tu turno.
— ¡¿Qué?! —Tannlos se sobresaltó.
—Dijiste que podías con esas chicas, te reto a que entres ahí y tomes una magnifica foto de Hofferson entrenando, si se puede cuando haga uno de los saltos.
Tannlos miró con sorpresa a su burlón jefe, eso le pasaba por tener la boca tan suelta y dárselas de galán, pero un reto era un reto, le enseñaría a Eret que era capaz de moverse entre las sombras como le enseñó cuando espiaban a Camicazi en los entrenamientos.
Se ajustó su cámara profesional al brazo y discretamente se internó a la pista de patinaje, mientras Eret a sus espaldas se burlaba de él. Dentro del edificio, Tannlos se encontró con el área de boletaje, donde vendían las entradas a la pista; esta se encontraba vacía por el momento así que sin más se escabulló saltándose las barras de la entrada al pasillo que conducía a la pista.
Llegando al final del pasillo y sintiendo el frio más intenso, observó frente a él la pista de hielo, en esta Astrid patinaba por el extremo izquierdo y del lado contrario la estrella de hockey Snotlout.
Aprovecharía ese momento para tomar la fotografía, tenía un buen lente de largo alcance y no iba a ser necesario acercarse tanto, modificó la apertura de tal manera de enfocar a la patinadora que ignoraba sus movimientos y la cual seguía hablando aparentemente por el teléfono a pesar de estar entrenando. Entonces, llegó el momento; la chica se preparaba para dar un salto al juzgar el deslizamiento hacia atrás, puso su dedo en el disparado conteniendo la respiración para tomar el momento exacto, la patinadora saltó y él tomó la fotografía, pero todo se vio opacado.
— ¡¿Qué crees que estás haciendo?!
Retiró rápidamente el ojo del visor de la cámara al espantarse con aquella voz.
—Yo… yo…—Tartamudeó viendo que aquella que le había atrapado de infraganti era nada más ni nada menos que Stormfly.
— ¡Alto! Detengan todo. —Gritó la chica dirigiéndose a los ocupantes de la pista.
—Esta pista es privada, ¿quién te envió a espiar?, ¿intentabas tomar el lutz de Astrid o quieres espiar a Jorgenson?
—No,…no, nada de eso… no soy un espía.
— ¿Qué pasa Storm? —Llegó Astrid a su lado al igual que Snotlout.
Stormfly no le respondió y le quitó la cámara al asustado muchacho. — ¿Quién te envío a espiar?, ¿Camicazi o algunos de los enemigos de Snotlout?
— ¡Habla pequeña basura! —Exigió Snotlout entendiendo la situación.
"No parece ser un espía". Juzgó Hiccup al ver al pobre chico tan asustado.
—Con ellos nunca se sabe. —Susurró Astrid, esperando la respuesta del chico.
— ¡Habla! —Snotlout se apresuró y lo tomó del cuello de la camisa para estrujarlo.
"Lo puede lastimar".
— ¡Alto! —Intervino Astrid quitándoselo de encima.
Tannlos cayó al suelo, empezó a respirar agitadamente, se había metido en un problema muy grande y sólo por no seguir los consejos de Eret.
—Dinos chico, ¿quién te envió? —Preguntó Astrid con tranquilidad a petición de Hiccup.
Tannlos se levantó del suelo, sobándose el trasero. —No soy un espía señorita y nadie me envió. Mi nombre es… Tannlos H. —Se presentó como firmaba en sus reportajes. —Soy un aprendiz de reportero freelance, fotoperiodista para ser exacto.
Aunque su presentación había sido sincera no terminó de convencer a las dos chicas y al jugador de hockey, sólo a Hiccup le siguió pareciendo que era una buena persona.
—Como dije hace unos momentos, esta pista es privada al igual que los entrenamientos, por lo que me veo obligada a hablar a las autoridades. —Determinó Stormfly con seriedad.
—No, por favor. —Rogó Tannlos sintiéndose inferior a aquella fiera pero hermosa mujer. —No lo sabía, no lo volveré a hacer, lo prometo.
"Creo que deberían dejarlo libre". Sugirió Hiccup. Tanta fue su insistencia con la inocencia de ese chico que terminó por convencer a Astrid.
—No creo que haya que llegar a extremos. —Dijo Astrid sorprendiendo tanto a la entrenadora como a su compañero de pista. —Tú tampoco tienes problemas ¿Verdad, Snotlout?
Este sólo resopló molesto cruzándose de brazos. — ¡Más vale que no lo vuelva a ver aquí o le daré una paliza! —Amenazando de esa manera al reportero, se alejó y dejó a las chicas decidir.
— ¿Storm?
La entrenadora también exhaló cansada, a veces Astrid se podía pasar de ingenua con ciertas personas y tal parece que ese Tannlos era uno de ellos.
—Está bien, pero no lo vuelvas a hacer. —Advirtió.
—Se lo prometo, señorita.
—Astrid, vuelve a la pista. —Ordenó. —Yo acompañaré al joven a la salida.
La patinadora obedeció órdenes y regresó a su entrenamiento, aliviada de que ese asunto terminara y Hiccup agradeciéndole por haber intervenido por el chico. Un acto que a ambos les ganó 10 cm más de separación sin que se dieran cuenta.
Stormfly guio al reportero hasta la salida, una vez fuera del lugar le entregó la cámara la cual le había confiscado desde que se la quitó.
—Tú cámara niño, y ya sabes.
—Sí, no volveré. —Respondió como niño regañado. —Fue un placer conocerla, señorita. —Dijo con galantería, un acto que no pasó desapercibida por la entrenadora. —Espero que en un futuro nos veamos otra vez.
Le extendió su mano para estrecharla, Stormfly con el ceño fruncido la tomó por mera cortesía. Al separarse la chica notó cierta satisfacción por parte del muchacho, quien sólo dio media vuelta y se retiró. Ya no le dio importancia y regresó a la pista, sintiendo cierto cosquilleó en la mano.
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A lo lejos Eret había visto todo, le bastó con ver que Stormfly había echado a Tannlos para saber que había fallado, el chico rendido acudió a donde se escondía con una leve expresión de derrota.
—Fallaste. — Mencionó burlonamente Eret.
—Fui descuidado, lo admito. Pero al menos logré hablar con esa chica. —Respondió victorioso.
— ¿Te gustan difíciles, eh?
—Entre más difíciles mejor.
—Bueno niño, que bueno que te hayas salido en parte con la tuya, pero no te desvíes, te pondré a prueba una vez más, seguirás a Hofferson a su entrenamiento posterior, obsérvala, conócela, ve como se desenvuelve, eso te ayudará a tener un mejor criterio a la hora que escribas un reportaje.
Tannlos asintió acatando las órdenes de su jefe, dejaría por el momento lo personal para involucrarse en el trabajo.
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Astrid salió de la pista de patinaje, a pesar de haber patinado por horas de nada había servido si ya no estaba ensayando la rutina para el programa corto o el largo. Debido a los acontecimientos con Camicazi, decidieron cambiar ambas melodías, pues tenían que demostrar algo mejor a lo que presentaría Camicazi.
"Te ves desanimada".
La patinadora dio un agotador suspiro mientras se dirigía a sus clases de ballet. Ya había tenido su receso y comida; pero en todo momento no pudo dejar de pensar en el detalle de que tendría que empezar de nuevo con las rutinas y sólo quedaban tres semanas para las nacionales.
—Trabajé tanto en esas rutinas, y ahora ni siquiera tengo nada.
A Hiccup le desanimó verla así, quería ayudarla de alguna forma pero no podía ni separarse más que aquella distancia, sin olvidar el detalle que estaba muerto. Dejó a Astrid sola con sus pensamientos en lo que terminaba sus clases de ballet, verla haciendo esa clase de danza le recordó lo que Camicazi había dicho, esa patinadora interpretaría una melodía famosa y tan icónica en el mundo del ballet, sería difícil para Astrid.
Pensó y pensó en la palabras de Camicazi, si ella se convertía en cisne estaban perdidos, ¿qué hacer con su amiga? Sí ella misma se catalogaba como una dragona, eso no lucía nada bien ante un hermoso y delicado cisne o… ¿tal vez sí?
Una idea incompleta llegó a su cabeza, tendría que esperar a que terminara con el entrenamiento. Después de una intensa y agotadora hora, Astrid terminó y se dispuso a regresar a casa.
"Astrid". Llamó Hiccup con precaución al ver que el semblante de su amiga no había cambiado. "Astrid, puedo pedirte un favor".
La chica se colocó el auricular para fingir hablar por teléfono.
— ¿Qué quieres? —Preguntó con amargura. — ¿Quieres que siga investigando sobre ti?
"No, no es eso. Lo que quería pedirte es…"
Dejó de hablar ya un destellante flash opacó la visión de su compañera y en menos de un segundo se vieron rodeados por varios reporteros.
—Astrid, ¿qué piensas de las melodías que escogió Camicazi? Se dice que tú también había escogido una de esas. —Preguntó el malicioso reportero Hendrick.
— Y se puede saber ¿cómo saben eso? —Acusó Astrid.
—Es nuestro trabajo, señorita. Debemos mantenernos informados de todo lo que pase. —Informó otro molesto reportero.
—No son más que unos metiches. —Astrid siguió su camino tratando de evadir las preguntas de los reporteros.
—La selección de Camicazi fue espectacular y bien pensada, ¿aun así cree que pueda ganar contra ella? —Preguntó Alvin.
"No contestaré preguntas". Aconsejó Hiccup, Astrid lo siguió y respondió tal cual le dijo el fantasma.
—No, no sabe qué decir. —Se burló Hendrick para provocarla. —Ya está viendo que no podrá contra ella.
A la patinadora se le resaltaron las venas al escuchar las conclusiones de ese odioso reportero, apretó sus puños para despilfarrar su fuego al mero estilo Hofferson, a pesar de que Hiccup a su lado le rogaba por qué no lo hiciera.
— ¡¿Cómo usted como reportero puede juzgar algo que no ha visto?! —Preguntó otra voz detrás de la muchedumbre.
Todo el mundo incluyendo a Astrid se silenciaron al escuchar aquella voz, la gente se abrió paso para dejar ver al joven reportero que había acusado Stormfly de espía. Tannlos había estado siguiendo a Astrid desde que salió de la pista de patinaje tal y como se lo había pedido Eret.
—Nuestro deber es informar con la verdad y no andar haciendo juicios de ningún tipo, no puedo creer que ustedes sean reporteros. —Acusó Tannlos.
— ¡Mocoso, largo de aquí! —Escupió uno de los reporteros.
—Una pregunta, señorita Hofferson. —Ignoró Tannlos al hombre. —He seguido su arduo entrenamiento, por lo que creo que usted nos ofrecerá una rutina del mismo nivel que Camicazi Burglar ¿No es así?
—Eso es correcto. —Respondió Astrid con altanería. —No me importa que melodía haya escogido, eso no me afecta en nada. Así que dejen de andar hablando de más y déjenme concentrarme. —Regañó a los demás quienes gruñeron al notar la prepotencia de la patinadora.
Siendo ese su comentario final, Astrid le dio una última mirada al joven que le había ayudado, este le sonrió abiertamente, notó que le faltaba el colmillo inferior izquierdo. Le sonrió levemente de vuelta y salió huyendo, ya que los reporteros no se detendrían hasta hacerla rabiar.
"Ese chico…". Hiccup se puso pensante, recordando la acción de ese chico.
— ¡¿Qué?! ¿Lo conoces? —Astrid se escondió entre calles para desviarse del camino de los reporteros que siguieron persiguiéndola.
"No,… sólo iba a decir que fue muy amable"
— ¡Ay! Pensé que dirías algo interesante…—Se lamentó Astrid.
"No, lo siento". Se rascó el cabello, la barbilla y el pierna. "Por cierto no te terminé de decir… ¿Podemos ir a una biblioteca?"
— ¿A qué?
Esa petición le pareció extraña a la patinadora. Sin embargo Hiccup sólo le sonrió abiertamente, por un momento le recordó la sonrisa de aquel reportero, el fantasma no le dijo sus intenciones y sólo rogó que lo llevara. No tenía nada que perder y le concedió aquella petición.
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"Pide el libro "El manual de dragones"".
— ¿El manual de dragones?
Astrid no entendió la intenciones del fantasma, aun así, hizo caso y solicitó aquel libro que no leía desde hace mucho y que le traía gratos recuerdos.
"Busca el furia nocturna".
— ¿Has leído este libro? —Astrid se sorprendió al ver que Hiccup recordaba levemente otras cosas. —Entonces… ¿eres de aquí de Berk?
"No creo que lo sea, más bien no lo recuerdo. Sin embargo cuando me mencionaste aquella vez ese libro se me hizo conocido, luego… ese… avión". Suspiró sintiendo de recelo al hablar del avión de su accidente. "Recuerdo que tenía un dragón grabado en la cola: El furia nocturna".
La rubia siguió hojeando las hojas hasta dar con la página de aquel dragón, descrito como "La cría maligna del rayo y la muerte misma".
—Recuerdo ese dragón, es uno de mis favoritos, aunque el color como que…
"A mi fascina". Expresó Hiccup leyendo los datos del libro. "Creo que por eso lo grabé en aquel avión, y al verlo ahora en el libro puedo decir fácilmente que me identifico con ese dragón, es: misterioso, poderoso, veloz, hasta dócil y amable si lo sabes tratar".
—Creo que te describiría bien. —Concordó Astrid leyendo aun los datos de ese dragón. — ¿Querías mostrarme a este dragón?
"No, más bien… cambia al nadder mortífero". Recordó Hiccup sus intenciones.
Astrid hojeó el libro hasta llegar al dragón con el que se identificaba, encontrándolo perfectamente dibujado en las hojas de papel, en un escenario donde era un paisaje verde y el nadder volaba con libertad.
"Quería que vieras este libro para que recordaras que tú eres ese dragón".
La patinadora siguió sin entender las intenciones del fantasma.
"Camicazi dijo que se convertiría en un cisne, por lo que creo que tú te debes convertir en este hermoso dragón que vuela con libertad y sin presiones".
Aquellas palabras hicieron que Astrid volviera la vista a la imagen, cerró los ojos para imaginarse un escenario como el que describía Hiccup, viéndose a ella misma como dragona volando sobre aquel paisaje para interpretarlo después con una rutina de patinaje.
"¿Confías en mí?"
Salió de sus pensamientos cuando escuchó la pregunta del fantasma, lo miró con cierto recelo, sin embargo asintió. Confiaría en cualquier idea que se le hubiera ocurrido. Hiccup sonrió complacido, por fin se sintió útil para ella.
"Tengo las melodías perfectas para ti".
Continuará.
En el siguiente capítulo se sabrá que melodía escogieron, sólo puedo decir que pertenecen al OST de HTTYD.
¿Qué les pareció la entrada de Tannlos?
Para los que no saben o lo olvidaron Tannlos significa Chimuelo en Noruego.
Sección de comentarios y dudas:
Alexa: Todos en este fic están algo loquillos XD, espero te haya gustado la introducción de Tannlos. Saludos.
Vivi: Sí, Google sabe todo, y sí Hiccup es un loquillo que observa disimuladamente a Astrid en ciertas partes, pero así son XD. Saludos.
Mad fine: Hey yo uso los lápices también en defensa personal XD, veremos si tus suposiciones son ciertas al final, aun le queda al fic, aunque no será tan largo. No me guiaré al 100% en el anime, ya que algunas cosas no vienen al caso además por la introducción de otros personajes. Saludos.
Guest1: Acertaste con que sería Toothles, Tannlos en esta historia. Saludos.
Flopi216: Ya sé, y uno renuente y Astrid con problemas personales se olvidará un poco de su objetivo para ayudarlo. Saludos.
Guest 2: Me encanta la sombra del amor, puedo ponerle algo de eso también XD. Saludos.
Mayu: Si está muerto o no, ya se verá en los siguientes capítulos, no puedo asegurar nada. Saludos.
Dragonaj: Sí es Toothles, Tannlos en esta historia XD, espero te haya gustado la actualización. Saludos.
HeiMao3: Hay tregua con Astrid, pero como ya se vio se le adelantó con la melodía y además con su pretencioso reto maquilla en dulzura XD, la única que se da cuenta es Astrid. Lo de Hiccup y Astrid al menos creo que es lo mejor, está bien que esté amargada Astrid pero como para hacerla más no se podría. Saludos.
Steffani: Acertaste con Toothless reportero, la entrevista era para el trabajo, pero como vemos habrá equipo y uno investigara a Camicazi y el otro a Astrid, aunque Tannlos ya se apuntó con Astrid. Saludos.
Aileen: Ok, trataré de verlo, acertaste con Toothless, ya salió espero te haya gustado la introducción. Saludos.
Ana Gami: Se tendrán que esperar más para saber si Hiccup está muerto o no, todo puede pasar XD.
Jessy Brown: Pues Hiccup no lo reconoció y Toothless no se presentó del todo así que por ahí habrá todavía intriga. Saludos.
Maylu liya:Jajaja creo que si me afectó ver Glee y las batallas de divas xD, el Toothfly ya se notó un poco, aquí Tannlos será más atrevido pues reportero, o esa es mi intención. Saludos.
Astrid: Sí, acertaste, era Chimuelo, por fin salió y ahora anda de reportero, espero te haya gustado, saludos a la enorme familia que tienes ahora XD, todo peleándose, que bien se llevan, nótese el sarcasmo XD. Saludos.
Noatak: Muchas gracias por tus palabras, con respecto a tu pregunta no es necesario que las veas, ya que no son 100% los animes, las partes con las que me estoy ayudando más que nada es como se lleva todo el rollo del patinaje, y la idea inicial del fantasma. Pero en sí nada que ver con el anime.
Unbreakablewarrior: Muchas gracias, y Hiccup pues seguirá renuente en saber quién es. Saludos.
Vanesa Veltran: Para contestar tu pregunta se verá casi al final del fic XD, por lo que me tengo que censurar. Saludos.
Shazam: no te preocupes, gracias por leer y el comentario, espero que este capítulo te haya gustado también. Saludos.
Dragon viking: Jajaja ya sé, pobre Hiccup aunque no se la está pasando muy mal del todo XD, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.
Seguidores, Favoritos y lectores anónimos hasta la próxima semana. Saludos.
24 octubre 2015
