Hola, lamento la demora, la excusa: muchos problemas, pero nada que ver con FF.
Que lo disfruten
Capítulo 5: Malos entendidos.
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El escuchar aquella melodía era como una especie de florecimiento o renacimiento; una melodía llena de armonía al inicio, para después pasar a ser deslumbrante y tranquila dando una oportunidad de reflexionar, para al final llenarse con una sensación de libertad.
Con cada segundo que se reproducía de aquella melodía que Hiccup le había sugerido, Astrid se dejaba llevar por su imaginación. Llevando su mente a un paisaje hermoso donde ella volaba en lo alto para después interpretarlo con los saltos sobre el hielo.
—Es… increíble. —Sonrió levemente.
Hiccup sonrió también, no era muy común ver a Astrid así por lo que no pudo dejar de ver su perfil conforme avanzaba la música. Viendo como esta cerraba los ojos, probablemente imaginándose patinando o volando como un dragón en libertad.
La música terminó sacando a Astrid de su nube imaginaria, Hiccup desvió su mirada pues no quería que pensara que la veía demasiado aunque esa fuera la verdad.
— ¿Cómo es que recuerdas estás cosas?
Se sobresaltó con la pregunta, miró la laptop con la página de videos donde acaban de reproducir la música.
"No lo sé, sólo siento que he escuchado esta canción antes… por eso me pareció perfecta para ti".
—Oh… ya veo. Me gustó. Se la sugeriré a Stormfly ya que ella también debe dar su opinión, aunque creo que aceptará incluso tiene un buen periodo de tiempo para un programa corto.
"¿Cuánto debe durar el programa corto?"
—Alrededor de 2 minutos con 40 segundos y requiere de ocho elementos técnicos.
"¿Y el programa largo?"
—4 minutos, ahí se evalúa la técnica, originalidad y armonía con los saltos.
"Entonces creo que con unas modificaciones quedará perfecta esa otra canción para el programa largo".
— ¿Cuál? —Preguntó animada. Los consejos que le estaba dando el fantasma le estaban ayudando de mucho.
"Busca "Los 5 secretos de Beethoven"".
— ¡Me fascina esa!
Astrid conocía perfectamente cuál era esa melodía, aun así la buscó para escucharla. Llevaba años escuchándola, pero nunca se le pasó por la mente que pudiera utilizarla para su rutina.
"Me alegra haberte ayudado, mi lady" Comentó Hiccup con una gran sonrisa.
La chica pronto se ruborizó y empezó a gruñir entre dientes. Tenía que controlarse y no dejarse llevar tanto por la emoción, aún faltaba la aprobación de Stormfly.
—Bien…—Cerró la laptop de golpe y caminó hacia la puerta. —Le diré a Stormfly sobre estas melodías.
Bajó las escaleras con el aparato entre las manos y Hiccup siguiéndola. Estaba tan animosa que iba tarareando la primera melodía recomendada por el fantasma "Coming back around", le rogaría a Stormfly para que la pudiera interpretar en caso de que a esta no le gustara.
Llegó a la sala con la misma energía y entusiasmo, sin embargo; su felicidad se acabó al ver que en la sala de su casa estaba Gobber Belch, sentando relajadamente sobre el sofá.
—Dragona… creí que no vendrías.
—Desv… es decir seleccionador Gobber. —gruñó Astrid entre dientes. — ¡¿Qué hace aquí?!
—Apenas iba a llamarte. —informó Stormfly con fastidio.
—Aquí está su café. —Llegó Luggy irrumpiendo en la tensa habitación con una charola que tenía un platito con una taza de café.
— ¡Gracias, niña! Ojalá alguien aquí además de ti, Fishlegs y Stormfly fuera más amble.
Con las venas resaltadas en su frente, Astrid se contuvo las ganas de gritarle al hombre ante la indirecta casi directa.
— ¿A qué debemos su agradable presencia? —Preguntó con un tic en el entrecejo.
—Sólo vine a decirte que sentía el infortunio de que Camicazi se haya adelantado con la música que pensabas usar, eso para que aprendan todos... —Vio a los integrantes de la familia. — A que las cosas se deben de hacer bien si quieren sobresalir en este mundo.
—Fue un descuido mío. —Se culpó Fishlegs, algo que molestó a Astrid pues su hermano no tenía por qué rendirle cuentas a alguien diferente de su familia.
A Gobber poco le importó las excusas del representante, tenía algo más importante que decir.
—Si en realidad quieres triunfar e ir como representante a las olimpiadas más vale que te pongas a trabajar más duro, te he estado vigilando desde tu regreso de Luk Tuk y debo decir que tu rendimiento está bajando mucho.
—Astrid. —Llamó seriamente Stormfly. —Siento decirte eso… pero estoy de acuerdo con él.
Hofferson y los Ingerman se quedaron boquiabiertos por la revelación de su entrenadora, se supone que eran una especie de familia y debían apoyarse. Stormfly, por su parte lo tomó a forma de amonestación para su alumna, realmente pensaba lo mismo que el seleccionador.
—He visto cómo te has caído con unos simples saltos, y ahora que te ha dado por hablar sola o por el teléfono… me da a pensar que no estás realmente concentrada. — Explicó Gobber con su característico sarcasmo. —En cambio, Camicazi… ella está deslumbrando en sus entrenamientos.
— ¡A esa no me la mencione! —Vociferó Astrid, queriéndole lanzar la laptop a su superior.
"Astrid, tranquila". Intervino Hiccup preocupado, hasta ese momento no se dio cuenta de los problemas que le estaba ocasionando a su amiga.
— ¡No!, no me voy a tranquilizar. —Gritó sorprendiendo a todos, quienes se le quedaron viendo como siempre lo hacían cada vez que se comunicaba con el fantasma. — ¡Usted no va a venir a decirme cómo debo hacer mi trabajo!
—Era una simple recomendación, chiquilla insolente. —Regañó Gobber riéndose de ella para hacerla rabiar.
Eso sólo hizo enfurecer más a Astrid, sabía que la estaba provocando.
—Yo le demostraré que seré la mejor y se tragará sus palabras cuando me seleccione como la representante.
— ¿Es un desafío, niña? —Cuestionó con burla.
—Tómelo como quiera desviado… yo le ensañaré.
Los demás integrantes de la familia incluyendo a Hiccup estaban que se daban de topes contra la pared, la actitud de Astrid no ayudaba de mucho.
—Me muero de ganas de verlo. —Gobber terminó el café, agradeció el detalle a Luggy y se levantó del sofá para irse.
—Pues más vale que cuide de su salud, no vaya a ser que le cause un paro cardiaco cuando me vea en mi presentación.
—Ya quisieras niña. —Sentenció dando una risita sarcástica.
El seleccionador satisfecho con haberla hecho rabias de nueva cuenta, se fue ignorando los berrinches de la rubia, caminó hacia a la puerta para marcharse, subió a su auto y se fue no sin antes darle otra mirada burlona y sarcástica a la patinadora.
— ¡Luggy! —Gritó con fuerza Astrid. — ¡Trame la sal!
La joven obedientemente fue por el recipiente, mientras Fishlegs y Stormfly veían cansados la escena que Astrid siempre dramatizaba y que Luggy le aplaudía, cada vez que Gobber se iba. La chica llegó con el recipiente de sal y Astrid tomó con brusquedad en su puño toda la sal que pudo.
— ¡Para purificar este lugar de sus malas vibras!
"Que loca estás". Rio Hiccup al ver las ocurrencias.
—No estoy de humor. —Gruñó entre dientes.
—Astrid… ¿Ya terminaste? —Preguntó Stormfly con fastidio. —Tú y yo debemos hablar seriamente.
La patinadora se silenció al escuchar la voz de su entrenadora; la respetaba mucho pero eso no quitaba el hecho de que se sintió traicionada cuando mencionó su incompetencia frente a Gobber. Ambos hermanos Ingerman tragaron saliva y se retiraron para dejarlas a solas, siempre se ponía tenso el ambiente cuando ellas se enojaban entre sí.
—Hablemos en la cocina. —Pidió Stormfly.
Como niña regañada, Astrid obedeció y pasó de lado de su entrenadora con su cara oculta detrás de su flequillo, hasta Hiccup se sintió nervioso, de lo que llevaba viviendo con ella jamás había visto a esas dos tan serias.
En la cocina Astrid dejó la laptop sobre la mesa de piedra y se sentó sobre uno de los altos bancos que adornaban el mueble, Stormfly llegó y se sentó de igual forma en el banco de aun lado.
—Sé que debes pensar que te traicioné. —Resopló la entrenadora apoyando su cabeza entre sus brazos, sin darle mucha importancia a su propio comentario.
—Traicionar es poco, me pudiste haber dicho eso sin que Gobber estuviera presente.
—Supuse que así te lo tomarías más en serio. —Explicó Stormfly con tranquilidad. Astrid se ocultó más entre su flequillo y evitó mirarla. —Sólo quiero que me digas ¿qué te pasa? Has estado muy extraña… no creas que no lo he notado.
—No sé a qué te refieres. —Evadió.
—De repente andas hablando sola, de mal humor a veces o lo contrario, llegas tarde después de los entrenamientos con la excusa de que siempre te vas de compras y siempre estás hablando por teléfono.
Astrid se mordió el labio, su entrenadora era una persona muy perspicaz.
— ¿Tienes un novio por ahí? —Preguntó yendo directo al punto.
— ¡¿Qué?! —Las mejillas de Astrid se enrojecieron, pensaba que su entrenadora la tacharía de loca pero al parecer estaba pensado otras cosas. — ¡No!... ¿Cómo crees?
"¡Está mal interpretando todo!" Exclamó Hiccup también sonrojado.
—No te apenes, somos amigas… puedes decírmelo. No soy nadie para impedirte nada, pero al menos me gustaría aconsejarte… ya sabes lo que pienso de eso.
— ¡No, no, no, no, estás confundiendo todo!
— ¿Ah, sí?...entonces… ¿Con quién hablas tanto por teléfono?
—Storm. —Astrid se sintió intimidada con la seriedad de aquella pregunta. —Sólo… sólo te puedo decir que no es nada de eso.
— ¿Te trata bien? ¿Pelean? —Insistió la entrenadora. —¿Te pide hacer cosas que no quieres?
"No, nada de eso, ¿qué piensa que soy?". Respondió Hiccup como si lo estuvieran acusando a él.
Astrid hacía caso omiso a las respuestas de Hiccup, mientras que la mirada penetrante de Stormfly sobre ella era muy difícil de evadir, no sabía que responderle, no sabía si decir la verdad.
—Sólo quiero ayudar… no quiero que te lastimen como a mí.
Esas palabras hicieron tic en el fantasma, pronto notó el cambió de actitud de Stormfly a una más nostálgica.
—No Stormfly, es en serio... —Respondió Astrid tranquilizándose, sabía perfectamente el pasado de su amiga. —No pasará nada de eso, confía en mí.
— ¿Confiar en ti? —Repitió su amiga.
—Te… te diré la verdad.
Astrid tragó saliva, no podía seguir con el secreto de Hiccup cuando era tan obvia, tampoco quería preocupar demasiado a su entrenadora.
—Te escucho. —Incitó Stormfly a que continuara.
—Sonará loco pero… desde Luk Tuk un fantasma me ha estado acechando.
"¡Hey!" Rezongó el mencionado, siendo ignorado por Astrid.
— ¿Un… un fantasma?
Astrid asintió a la interrogante con extrema inocencia mientras que la expresión de Stormfly cambió de nostálgica a una de incredulidad.
—Te dije que era algo loco. —Astrid se sobó las sienes. —Pero en realidad está aquí…—Señaló a donde estaba el fantasma.
Hiccup saludó con la mano aun sabiendo que la chica no lo vería. Stormfly endureció la mirada y fijó con curiosidad su vista al espacio vacío que Astrid señalaba.
—Es algo molesto e irritante, pero…—De inmediato tomó la laptop y la reinició para mostrarle o más bien escuchara las melodías que el fantasma le había recomendado. —Me ayudó a elegir estas canciones para el programa corto y largo.
Olvidándose por un momento del detalle del ente, Stormfly escuchó "Coming back around" y después los "5 secretos de Beethoven"; le parecieron increíbles melodías para interpretarlas sobre el hielo, se sorprendió de que a Astrid se le hubiera ocurrido por sí sola ; o más bien al "fantasma".
— ¿Qué opinas? —Preguntó Astrid olvidándose del tema del fantasma.
— ¡Me encantan! Son fascinantes, pero… —La miró picaronamente. — ¿Al señor fantasma se le ocurrió eso?
Astrid asintió inocentemente. La expresión de Stormfly aun mostraba incredulidad, pensó que tal vez su alumna estaba pasando por una faceta extraña que la hacía comportarse así.
—Muy bien… empezaremos desde mañana. —Avisó sin más levantándose de su asiento. —Agradécele al señor fantasma. —Comentó sarcásticamente.
— ¡¿No me creíste?! —Bufó Astrid. — ¡Es la verdad!
—Comprendo que tienes muchas presiones y probablemente estés aprendiendo a expresarte de diferente forma, no te juzgaré, me alegro que sea eso y no un novio molesto que te vaya a hacer daño, aunque los fantasmas me asustan. —Confesó tranquila la entrenadora y se retiró dejando a Astrid sola con el fantasma en la cocina.
"No te creyó".
—Como si no me hubiera dado cuenta. —Suspiró Astrid cansada. —Mejor así…
"Al menos ya te dio la aprobación para las melodías".
—Sí.
"Astrid lo siento".
La rubia miró con cansancio al fantasma que de repente tomó una actitud seria.
"Te he estado causando muchos problemas por no callarme, lo siento. Además que buscar hacer buenas acciones te atrasa supongo que en el entrenamiento".
—Descuida. —Suspiró Astrid, en el fondo no deseaba decirle que era verdad lo que decía.
"Estás fingiendo, sabes que lo que digo es cierto". Se quejó haciendo un puchero.
Enseguida ambos empezaron a discutir amablemente como usualmente lo hacían; se fueron a la habitación siguiendo con su dialogo, mientras los Ingerman la veían con una gran incógnita sobre sus cabezas y Stormfly estaba más tranquila diciéndoles que estaba hablando con su fantasma "amigo imaginario".
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Ya en la habitación Astrid se echó sobre la cama, se sintió menos presionada con las melodías ya escogidas y con haberle dicho la verdad a Stormfly aunque esta no le hubiera creído.
"Astrid… ¿A tu familia le molestaría que tuvieras novio?"
Se levantó con prisa de la cama al escuchar la atrevida pregunta de Hiccup, este sólo se sonrojó y trató de no verla como usualmente lo hacía cada vez que la veía acostada en la cama con ese pequeño short y blusa holgada.
— ¿Por… por qué preguntas? —Preguntó irritada y sonrojada.
"Sólo… yo sólo… lo pensé… es decir, me sorprendió que Stormfly te dijera que prefería verte con el "Sr. fantasma" a que con un novio". Se rascó el cabello, la barbilla y el pie con nervios.
Astrid de nuevo se tiró sobre la cama estirando brazos y piernas, haciendo con esto que el fantasma desviara su mirada.
—Ah… es por eso. Es que no quiere que me hagan daño… no quiere que me pase lo mismo que a ella.
"¿Qué le pasó?" Preguntó con notoria curiosidad, más al ver que Astrid tomó una actitud más seria.
—No te lo diré… son cosas personales de ella.
"Comprendo, perdón fue muy imprudente de mi parte".
—Aunque me gustaría que ella también fuera feliz. —Susurró llamando de nuevo la atención de Hiccup.
Este flotó para quedar recostado a su par, como usualmente solía hacerlo, eso le ayudaba a no verla tanto.
"Es una chica muy bonita, de seguro hay alguien allá afuera que la espera".
— ¿Crees? Se me hace demasiado increíble y cursi esas cosas, no creo realmente en eso.
"Sí, al igual que a ti… de seguro hay alguien afuera que te espera y que te dará su corazón". Comentó con pesar en sus palabras.
— ¿Qué cosas dices? —Astrid apenada se giró en la cama para darle la espalda, tomó una de las almohadas para abrazarla, de repente el ambiente se empezó a abochornar a su alrededor.
"Deberías hacerlo… tú que tienes oportunidad todavía". Aconsejó con nostalgia en su voz.
Se apretó más contra la almohada al escucharlo, nunca había considerado nada de eso. Su vida era el patinaje, prácticamente lo más cerca que había estado en una relación era la que llevaba él y apenas se estaba dando cuenta de eso.
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Los días pasaron rápidamente en Berk y un aprendiz de reportero andaba de un lado a otro ganando cada vez más experiencia.
Tannlos había seguido minuciosamente el entrenamiento de Astrid, con quien finalmente se quedó como selección de objetivo mientras que Eret se quedó con Camicazi. Tomaba las fotografías que podía y apuntes de todo. Notó en ella mucho más determinación, al parecer estaba mucho más seria después de la última vez que había intervenido para ayudarla.
Durante aquellas dos semanas y media había logrado escabullirse en los entrenamientos de esta, aprendiendo cada vez más el arte del espionaje periodístico, y aprendiendo más de la entrenadora de Hofferson, quien cada vez le llamaba más la atención y cuya bravura y elegancia le ayudaba a olvidarse de sus otras dificultades.
Pronto tendría que acudir a una gira de prensa pues se darían a conocer la organización de presentación de cada patinadora, eso de seguro sería una gran noticia para los reporteros amarillistas.
Vio a las chicas salir después de un día de entrenamiento en la pista, decidió salir de su escondrijo no tanto porque quisiera hablar con Astrid sino hablar con su entrenadora; de acuerdo a un plan que llevaba maquilando desde días atrás.
"¡Ah!, ese chico"
Alertada por la voz de Hiccup, Astrid miró al chico de cabello negro que se puso frente a su camino.
— ¡Ah, Tannlos! —Reconoció Astrid y corrió hacia él, no había tenido tiempo de agradecerle su intervención en aquella ocasión. —Sólo te quería dar las gracias por lo de la otra vez. —Agradeció agachando la cabeza con respeto.
— ¿Qué otra vez? —Preguntó Stormfly, quien inicialmente regañaría a aquel muchacho por estar cerca de la pista, desistiendo de inmediato al ver la amabilidad de su alumna con él.
—Es que los reporteros molestos me estaban provocando aquella vez que se enteraron de la melodía, pero este joven me ayudó haciendo preguntas más astutas e inteligentes que ellos.
Tannlos apenado se rascó el cabello, sentía que una celebridad le estaba haciendo demasiadas caravanas por nada.
—Fue un placer, sólo quería decirle que estoy ansioso por ver su presentación.
— ¿Eres un fan de Astrid o algo así? —Preguntó Stormfly recelosa.
—Algo así. —Sonrió el chico ampliamente donde lo más llamativo era aquel hueco por falta de un diente.
La entrenadora empezó a sentir incomodo el ambiente, como si ella sobrara en la escena y la loca idea de que Astrid haría bonita pareja con alguien como él cruzaron por su mente.
Por el lado de Hiccup se rio de que le faltara un diente al muchacho. "Es chimuelo". Sin embargo esas palabras resonaron en su cabeza, tuvo que agitar su cabeza para quitar el eco de esas palabras en su mente.
— ¿Estás bien? —Preguntó Astrid al notar aquella reacción de Hiccup.
—Sí, gracias por preguntar. —Respondió nervioso Tannlos en su lugar. —Yo sólo… yo sólo…—Se empezó a enrojecer.
A Stormfly se le puso la piel chinita al verlo así, ese chico estaba realmente avergonzado. ¿Sería por estar frente a Astrid? Observó que llevó sus manos a su maletín fotográfico y esculcó algo entre sus bolsillos, sacando una barra de chocolate grande. ¿Acaso un regalo para su alumna?
Se había equivocado.
—Para ti. —Tannlos con las mejillas coloradas le extendió el chocolate a Stormfly. —Tú también has hecho un buen trabajo.
La entrenadora se quedó con la boca abierta, la única reacción de ella fue que las mejillas se tornaron color rojo, mientras que Astrid y Hiccup trataban de contener la risa al ver tan graciosa escena.
Tannlos movió la barra de chocolate para tratar de despertarla, logrando el efecto deseado Stormfly lo recibió con pena y lo tomó entre sus manos.
—Eh… ¿gracias?
—Ah… no me mal interpretes… es sólo que me gusta también tu trayectoria como patinadora. —Se excusó de inmediato.
—No lo malinterpreto. —Contestó Stormfly volviendo a su porte de siempre.
—También tengo para la señorita Hofferson. —Para hacer la mentira más grande, sacó otro chocolate pero más pequeño el cual entregó a la patinadora.
— ¿Es todo? —Preguntó Stormfly abrumada.
— ¡Ya córreme! —Respondió Tannlos con confianza, sin embargo al ver que Stormfly resopló decidió dejarlo así, al menos había entregado su regalo aunque su bocota arruinó el momento pues se suponía que se atrevería a invitarla a salir. — ¡Me voy!
El chico se fue corriendo a toda velocidad sin darle tiempo a Astrid de despedirse, esta miró el pequeño chocolate que no era nada a comparación al que le había dado a Stormfly.
— ¡Ay, a ti te dio el más grande! —Se burló, era su momento para hacerla rabiar.
— ¡Astrid Hofferson, cállate! —Gritó avergonzada y adelantó el paso para volver a casa.
"Mmmm… ya veo de donde lo aprendiste".
—Hiccup, cállate. —Rezongó Astrid, abriendo el chocolate y comiéndolo de una sola mordida.
"Qué rico… esos chocolates me encantaban".
— ¿Cómo lo sabes? —Preguntó con interés. — ¿Ya estás recordando más cosas?
"No, aunque yo también me pregunto eso… supongo que sólo me acuerdo de cosas sin importancia como esas".
— ¿No crees que ya es tiempo?
El fantasma miró a Astrid, esta se había cruzado de brazos con los ojos cerrados.
"No".
— ¿Hasta cuándo? Hemos hecho buenas acciones y lo máximo que nos hemos separado son 3 metros, no crees que si te ayudo a saber quién eres tal vez…
"No" Interrumpió Hiccup negando con la cabeza. "Ya te lo dije, no deseo saberlo, además que no quiero intervenir… tu presentación es el sábado, faltan sólo tres días, deberías concentrarte".
—Ya hombre, está bien.
La patinadora reanudó su camino a casa.
"Gracias, Astrid… por cierto ¿cómo van con el traje de patinaje?"
—Me lo entregaran a más tardar el viernes, con todas la indicaciones que usted, señor, señaló.
"Muero por verlo".
—Hiccup, estás muerto. —Recordó con sarcasmo.
"Cierto".
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En las oficinas de la comisión de patinaje el seleccionador Gobber esperaba la lista de patinadoras, en total eran 16 jovencitas, pero en realidad para él esa lista se reducía a dos personas. Las favoritas de Berk. A las demás les faltaba mucho por aprender.
En punto de medio día, el correo que esperaba llegó a su bandeja de entrada, con emoción y su característica risita burlona abrió el correo, esperaba leer el nombre de ella primero.
En la pantalla se mostró el listado de chicas a participar, primeramente en el programa corto y después la lista en el programa largo. Su vista viajó del primero en adelante; su competidora no tan predilecta estaba en el puesto No. 8. Rio. No por ver su nombre y recordar aquel infantil desafío si no por ver quien estaba encima de ella.
No. 7 Camicazi Burglar.
No. 8 Astrid Hofferson.
Y en el programa largo.
No. 5 Astrid Hofferson.
No. 7 Camicazi Burglar.
Sería la competencia más excitante a la que acudiría y que calificaría para la próxima representación de los juegos olímpicos.
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Era jueves por la tarde, habían dado por terminado el entrenamiento temprano; ahora era importante que Astrid descansara y se concentrara para el sábado, además que debían atender los últimos detalles como el traje, patines y demás accesorios.
Al llegar a casa, Astrid y Stormfly fueron interceptadas por la alegre Luggy que traía un paquete para la patinadora.
—¡Astrid, hermanita llegó tu traje! —Saltó emocionada, dándole el paquete incitándola a abrirlo.
"Ah… que bien, quiero ver cómo se te ve". Se contagió el fantasma con la alegría de la adolescente.
—¡Sí! —Aplaudió la entrenadora. —Que se lo pruebe, que se lo pruebe…
Pronto Luggy le hizo segundas, seguidas de Fishlegs y de Hiccup que a pesar que no lo veían se unió en el canturreo de la familia.
—Está bien. —accedió Astrid sonrojada. Siempre era la misma historia cuando recibía sus trajes de patinaje.
Con vergüenza subió a su habitación, el único que la seguía era Hiccup a pesar de que se podían separar 3 metros aun no era suficiente como para dejarlo fuera de la enorme habitación que tenía, pero siempre había otras alternativas y Astrid optaba por cambiarse en el baño, dejando al fantasma afuera.
De la emoción Hiccup casi olvida que se tenía que quedar afuera y la dejó para que se cambiara en el baño.
Dentro del cuarto de baño, Astrid abrió el paquete, quedó impresionada de ver tan lindo traje de patinaje, era de color celeste con un ligero deslavado color blanco, la tela translucida en la mangas habían sido adornadas con cristalería color dorada, además de un tiara en forma de picos, tal como lo era la cabeza de una nadder. A Hiccup sí que se le había ocurrido una locura cuando le pidió que le diera esas referencias a su diseñador Yuyan, este supo interpretarlas al pie de la letra.
Empezó por sacarse la chaqueta, primero cerciorándose de no tirar nada de los bolsillos, fue entonces cuando lo sintió. Su celular estaba ahí, a Hiccup se le había olvidado confiscarlo como siempre. De repente se sintió como si estuviera por cometer un delito, miró su celular y luego la puerta, Hiccup estaba del otro lado y la estaba esperando.
Le había prometido que ya no investigaría nada de él, pero también sentía que era necesario hacerlo, se lo debía. Él le estaba ayudando incluso en tareas que ni al caso y ella sólo tomaba sin dar nada a cambio.
—Sólo será una pequeña búsqueda. —Pensó.
Con cuidado puso el celular en silencio a manera de evitar que se escuchara cada vez que presionaba la pantalla, entró en el google y puso el nombre de "Hiccup Haddock", esperando ver algún resultado. El tiempo se le hizo eterno y parecía que el mundo estaba en su contra cuando al bendito internet se le ocurrió cargar la página a la velocidad de una tortuga.
Los resultados iniciales eran cuentas de diversas redes sociales, se sorprendió de la cantidad de personas llamadas Hiccup Haddock cuando ella pensaba que era un nombre de los más raros que había escuchado.
"Astrid… ¿todo bien? Ya tardaste".
Del susto casi se le cae el celular pero después de hacer malabares lo pudo salvar de una ruidosa caída.
—S-sí. —Titubeó. —Estoy cortando, unas… unas… etiquetas.
"Pues hazlo rápido, ya quiero ver cómo se te ve".
—Sí, sí… ya voy.
Decidió dejar su investigación para otro momento, se terminó de desvestir para después ponerse el traje.
Una cosa había sido verlo en la caja y otro puesto, realmente se sorprendió con el resultado, pues a pesar que le faltaba el peinado y maquillaje tenía que admitir que se veía bien.
"¡Ya tardaste mucho!"
El quejido de Hiccup la volvió a la realidad, de repente empezó a sentir una vergüenza que jamás había experimentado, extrañamente le daba pena mostrarse vestida así frente al fantasma. No entendía por qué, sí generalmente casi todo el mundo ya la había visto con uno de esos trajes en el pasado.
Abrió la puerta con la cabeza gacha, con una expresión gruñona en la cara y las mejillas sonrosadas.
"Fiu fiu". Chifló el fantasma. "Te ves hermosa, Astrid". Halagó sin darse cuenta en realidad del peso de sus palabras, sólo podía deleitarse con la hermosa vista que su compañera de espacio le brindaba.
—Cállate.
Caminó hacia el gran espejo que tenía para poder observarse en cuerpo completo.
"Vas a deslumbrar a todos, créeme. El cisne de Camicazi se quemará con el fuego de tu nadder… aunque…".
— ¿Aunque? —Repitió Astrid, tal parece que Hiccup le había encontrado alguna clase de defecto.
"Sonríe". Pidió. "Una sonrisita te ayudaría".
La patinadora se agachó de hombros, ya parecía Gobber quien se lo decía, aunque Hiccup era más amable, trató de sonreír al espejo sin conseguirlo, sólo obteniendo sonrisas falsas y macabras que de ser posible romperían su espejo. Tendría que ingeniárselas, pues sólo era el ingrediente faltante.
Se acomodó mejor el cabello y después fue al encuentro con su familia para mostrarles el traje. De nuevo los halagos no se hicieron esperar; ya todo estaba listo sólo faltaba dos días más y la presión inicial terminaría.
El teléfono empezó a sonar, quien acudió a atenderlo fue Fishlegs pues las chicas seguían entretenidas con el tema del traje, además que empezaron a conversar sobre el maquillaje y peinado y demás cosas de chicas.
— ¡Astrid! —Entró Fishlegs agitado a la sala. —Ya salió la lista de organización de las participantes.
Le extendió su teléfono móvil, segundos antes Gobber le había hecho llegar la lista al igual que a los demás competidores.
Tanto Luggy y Stormfly se juntaron a ella para leer la lista, dando las tres un grito ahogado por el orden de las participantes, en el programa corto iría después que Camicazi y después sería al revés por la diferencia una participante intermedio.
"Creo que los dioses te odian". Hiccup también vio la lista viendo tan incómoda posición.
—Creo que tienes razón. —Respondió Astrid confundiendo a su familia. —Los dioses me odian.
Continuará.
Nadie acertó a la canción que es Coming back around de John Powell, la que ponen cuando Hiccup ve que ya hay vikingos conviviendo con dragones en Berk al final de la película. La otra canción "Beethoven's 5 secrets" de "The piano guys con One republic".
Sección de comentarios y dudas:
Ana Gami: fallaste en el OST, XD creo que debí poner que era de la primera película pero intuí que sólo tomarían en base esa. Saludos.
Maylu liya: la diferencia aquí es de 5 años en volver a empezar eran 3 y en guerra de elementos 7 años, Jajaja a mi me encanta esa del lago de los cisnes por el anime de princess tutu, me gustó la que dijiste de fantasma de la ópera, pero quería algo que se escuchara más fresco y liberador. Saludos.
Aileen: Muchas gracias, espero te haya gustado este capítulo. Saludos.
Flopi216: Espero te haya gustado las melodías que "escogieron" los personajes para la interpretación, son mis favoritas XD. Saludos.
Tris: si Tannlos es chimuelo, se escucha bonito. Saludos.
Vivi: ninguna de las que mencionaste, estuve tentada en test drive pero como que la que escogí tiene un poquito de esa junto con romantic flight, según yo, el misterio de los hermanos ya verás cómo se va conociendo, aunque este fic no durará mucho. Saludos.
Alexa: Jajaja sí, chimuelo es aventurado quiero pensar que así es xD. Saludos.
Dragon viking: Pues sí, es malo para los hermanos pero ya verás como se va desarrollando todo esto, cada quien contara con su respectivo apoyo. Saludos.
Mad fine: Fallaste con las melodías XD, con respecto a tu pregunta, muy buena por cierto, la diferencia de edad es porque me da la impresión que Chimuelo dragon es más joven que Stormfly dragona, además que Stormfly es mamá, eso le da un toque de madurez. Saludos.
Steffani: Puede ser que descubran algo o al final no, pero ya verás cómo se va desarrollando, ya verás en el próximo capítulo como le irá a Astrid en la competencia. Saludos.
Jessy Brown: Jajaja que bueno que te hayan gustado esos detalles, así como las semejanzas que comparten las patinadoras, ya pronto será la competencia. Saludos.
Navid: Sí, de hecho siempre trató de al menos poner un complemento de fics anteriores incluso para parodiarlos, además que como spoilers puedo decir que personajes de guerra de elementos aparezcan en este fic. Saludos.
Vanesa Veltran: no es una broma, si le ayudó con las canciones XD. Saludos.
HeiMao3: espero te haya gustado las melodías que interpretará en realidad sólo una de HTTYD, pero mi favorita. Saludos.
Unbreakablewarrior: Ntp por la tardanza, yo también me atrasé, que bueno que te haya gustado el capítulo. Saludos.
A los seguidores, favoritos y lectores anónimos. Hasta la próxima. Saludos.
28 de octubre 2015
