Algo tardecito, pero aquí está la actualización.

Que lo disfruten.

Capítulo 8

Guerra con los medios de comunicación

Parte 2

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— ¿Conferencia de prensa de disculpa? Creo que están muy equivocados. —disintió Astrid con el ceño fruncido.

— ¿No ha sido tu comportamiento el que ha ocasionado molestias en el comité y a todos en general? —Preguntó con maldad Kayla.

—Sí se refieren al público que me apoya y al comité entonces me disculpo, si se trata de ustedes, no lo haré. —Respondió con firmeza. —Tampoco les debo explicaciones de ningún tipo, en especial a ustedes. —Señaló con la mirada a los cuatro reporteros que ocupaban el centro de la primera fila.

"Bien dicho Astrid". Aplaudió Hiccup aun lado de ella.

—Que muchacha tan arrogante. —Bramó Hendrick. —Se supone que eres una representante… ¿Qué cosa piensas que son las olimpiadas?

"Traducción de lo que dijo ese tipo: Fuiste elegida, ¿no deberías comportarte mejor?". Resopló con cansancio.

—Lo sé. —Balbuceó Astrid, tratando de contenerse. Trató de concentrarse para pensar con inteligencia y no dejarse llevar por sus juegos.

"Sólo diles que harás tu mejor esfuerzo y se acabó… allá ellos si no lo entienden".

La chica asintió en total acuerdo, agradeciendo mentalmente que la apoyara en ese momento.

—Como he dicho, no les debo ninguna explicación. Sólo puedo decirles que iré a las olimpiadas a hacer mi mejor esfuerzo.

— ¿Y crees que con eso puedes arreglar tu historial de comportamiento? —Preguntó Kayla saboreando sus palabras.

—Bueno… eso sólo puede decidirlo las personas que me apoyan. —Respondió con titubeó.

Hiccup observó cómo Astrid apretaba sus puños por debajo de la mesa, reconocía que lo estaba haciendo muy bien, pero que también le era muy difícil contenerse, sin embargo, ¿qué podían hacer? Estaban amenazados y todo el mundo parecía estar en su contra, sí, en su contra; porque cualquier problema que tuviera su amiga era como si fuera el suyo al igual que sus sueños y metas.

"Calma Astrid, vas muy bien". Esta sólo asintió ante las palabras de ánimo de su amigo fantasma.

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Sin importarle estacionarse en un lugar prohibido, casi encima de la acera del lugar de discapacitados, Stormfly bajó del auto presurosa y corrió hacia la entrada del edificio del comité.

— ¡Mira! es Stormfly. —Reconoció Tannlos quien estaba escondido con Eret en uno de los callejones.

—Parece que hay una reunión o algo así, hay muchos autos afuera.

Ambos hombres vieron como la entrenadora de Astrid fue retenida en la entrada por el guardia, aparentemente le prohibió el paso y esta le empezó a gritar despectivamente.

—Eso no es normal. —Dijo Eret saliendo del escondite.

Tannlos no dudó en seguirlo, también le causó intriga aquel suceso, además que quería ayudar a la desesperada Stormfly.

— ¡¿Quién se cree que es?! Soy la entrenadora de Astrid. —Stormfly se lanzó contra el robusto hombre que la sostuvo de los brazos impidiéndole el paso.

—Lo siento, señorita… pero me dijeron que no dejara entrar a nadie.

— ¿Quién?, ¿Por qué? —Llegó Eret apartando a la rubia del guardia.

— ¿Quién? No les puedo decir… ni tampoco el porqué.

—Srta. Stormfly ¿Qué pasa? —Preguntó Tannlos al ver que la chica lanzaba berridos contra el guardia.

— ¡La conferencia de prensa! —Gritó. —Astrid está adentro, y le dijeron que Fishlegs estaba ahí y no era cierto. ¡Maldito cretino! —Bramó contra el guardia tratando de esquivarlo.

— ¿Conferencia de prensa? —Susurró Eret. —Entonces… déjenos entrar… nosotros somos reporteros freelance.

—Lo siento, los freelance no pueden entrar, sólo los que están en la lista. —Indicó el guardia sacando de sus bolsillos una hoja con una lista de nombres.

—Escúchame hijo de troll, Astrid es menor de edad y si la perjudican en algo, usted y a quién se le haya ocurrido esto serán los principales culpables. —Amenazó furiosa la entrenadora.

El guardia se intimidó ante la mirada feroz de la mujer, tragó saliva y explicó que él sólo hacia su trabajo. Tannlos miró en Stormfly toda su preocupación, al igual que presentía que había algo turbio en todo aquello. Pensó en una forma de ayudarla a entrar al edificio.

Con una idea en su mente, se acercó lentamente hacia la disputa que estaban sosteniendo la chica y el guardia; apartó sutilmente a Stormfly, quien se silenció por su inesperada intervención; y con una sonrisa se dirigió al guardia. Tomó un respiro mientras el guardia lo observaba confundido y…

— ¡Miré, una mujer desnuda! —apuntó hacia la izquierda emocionado.

El guardia sonrojado, volteó hacia donde apuntaba el chico, deseoso de ver aquello, pero con lo único que se topó fue con el otro extremo del muro del edificio, cuando volvió su mirada al chico este lo recibió con un puñetazo directo en la cara.

— ¡Genial! —Dijo asombrada Stormfly.

—Lo noqueaste. —Aplaudió Eret al ver al hombre inconsciente.

—Muchas gracias, gracias… pero busquemos a la Srta. Hofferson.

Retomando el motivo de estar ahí, Stormfly y los reporteros se adentraron al enorme edificio, tomaron el ascensor sin saber realmente a que piso ir, Stormfly les dijo que por lo menos en cada piso había un salón para conferencias. Se dividieron los pisos para poder ir más rápido, yendo Stormfly al primer piso, Tannlos al segundo y Eret al tercero, tendría que moverse rápido pues era un edificio de 10 pisos.

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La conferencia en lugar de calmarse empeoró, los reporteros se hicieron cargo de recordarle a la patinadora sus fallas en las antiguas competencias, retomando con aquello el tema de Camicazi, a quien adulaban y expresaban con hipocresía que ella debía ser la genuina ganadora y seleccionada para las olimpiadas.

—Mejor dinos Astrid… ya que es una conferencia de prensa de disculpa… ¿No deberías de considerar más a Camicazi después de haberle robado el puesto a las olimpiadas? —Preguntó con malicia Alvin.

—"¿Robado?" —Expresaron tanto Astrid como Hiccup indignados.

—Más de uno en Berk, considera que Camicazi es la más adecuada para las olimpiadas, hasta tú lo dijiste. —Comentó Kayla con su cínica sonrisa.

"Creo que ya no deberías contestar preguntas, esto se está saliendo de control".

Sin embargo, Astrid no reaccionó estaba demasiado perpleja ante aquella vil acusación. Lo que más quería era lanzarse contra aquella tipa que no hacía sonreírle con cinismo.

—Los rumores dicen que has sobornado al comité de patinaje, elegida tres veces consecutivas, ya lo creo que sí. —Opinó Mildew abiertamente.

"¡Maldito viejo!"

— ¡¿Sobornado?! —Replicó Astrid golpeando la mesa, tumbando de paso el micrófono, empezó a resoplar tratando de no hacer una tontería, pero quien la viera diría que era una dragona a punto de escupir fuego. — ¡¿Qué tontería dice?!, ¡¿De dónde sacaría dinero para un soborno?!

—Pues claro que de tu representante. —Declaró el viejo sonriente. —Fishlegs Ingerman, tengo entendido que viene de una familia adinerada.

—Y según ustedes son hermanos ¿no? —Preguntó Kayla con cizaña. —No será que en realidad hay favores de otro tipo por ahí escondidos.

"¡Maldita perra! ¿Qué insinúa?" Hiccup apretó sus puños, ni él mismo se estaba controlando, en aquella situación nadie podía actuar de una manera respetable, más por como difamaban a una chica que sólo quería triunfar en su deporte favorito.

— ¡Con mi hermano no se metan! —amenazó Astrid levantándose de su asiento, golpearía a uno de ellos, definitivamente lo haría.

"¡No lo hagas Astrid!, sé que es difícil pero no lo hagas".

De muy mala gana volvió a tomar asiento, cerró los ojos tratando de controlarse y olvidar todo aquello que habían insinuado, más fue difícil ya que el reportero Hendrick empezó a opinar también de su familia.

— ¿Vives con tu "hermano" porque le dejaron a cargo de ser tu representarte? ¿o porque tu verdadero padre fue un incompetente? —Preguntó Hendrick con desdén, dando justo en el blanco, pues la patinadora se quedó en silencio bajando a su vez la guardia.

Esa pregunta había calado en el interior de Astrid, le había dolido que le recordaran a su padre. Entonces recordó cómo empezó todo para ella. Bajó la cabeza con sentimientos encontrados. Dejándose ver vulnerable.

—No. —Contestó con un tono de voz más apagado. —Mi padre no tiene nada que ver.

"Astrid, ¿Qué haces?" Preguntó Hiccup confundido, su amiga había caído a merced de ellos. "No les des explicaciones".

—¡Ah! Ya veo…, si tus padres no se hubieran separado y no hubieran declarado de incompetente a tu padre, no tendrías que estar al cuidado de tu representante ni de tus tutores legales. —Comentó Hendrick con descaro, notó que en la rubia había cierta fragilidad que pensaba aprovechar para lograr los cometidos de quién lo había contratado.

Hofferson no supo cómo contradecirlo, todo aquello que le decía era verdad, recordó que sin los Ingerman ni siquiera estaría donde estaba ahora, ellos le habían ayudado con su carrera y ese había sido uno de los motivos por los cuales decidió quedarse con ellos.

— ¿Has hablado con tu padre? —Siguió con el interrogatorio Hendrick, pronto los demás cómplices se dieron cuenta de la debilidad de la chica, se sonrieron entre ellos, queriendo esparcir más su veneno.

— ¿Qué crees que él o tu madre te dirían? —Preguntó Kayla siguiendo el malvado juego. —Creo que te dirían que ya deberías madurar.

—No he hablado con mi padre, y no sé dónde está mi madre. —Respondió cabizbaja Astrid, sintiendo cada vez más una tristeza que hace mucho tiempo no sentía.

"No sigas, esas preguntas no vienen al caso".

—Que hija tan mala tiene… alguien que ni siquiera procura ver por su padre se le puede decir que es una hija muy fría. —Despotricó Hendrick.

Las lágrimas se empezaron a acumular en los ojos de Astrid, sintió realmente ciertas las palabras de Hendrick, realmente era una mala hija, de las más egoístas que había.

"¡No, Astrid! No les des a estos malditos lo que quieren…"

Pero no lo escuchó. Hiccup se llenó de furia al ver cómo aquellos déspotas reporteros acababan con tan orgullosa dragona, sin pensarlo, se lanzó contra Hendrick queriéndolo moler a golpes, no había mucha distancia entre ellos, pero tampoco le causó daño, sólo lo atravesó, el hombre ni siquiera lo había sentido como una brisa. Entonces cayó en la realidad, era totalmente inútil para su frágil amiga, estaba muerto y no podía ayudarla de otra forma.

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Eret irrumpió en las oficinas del tercer piso, parecía un edificio abandonado pues no había ni una sola persona que estuviera laborando; corrió a la última puerta que estaba al fondo del pasillo y la abrió de golpe.

— ¡Ahhhh!

El conserje del lugar, que estaba limpiando los pisos, se asustó ante la entrada de Eret.

— ¡¿La conferencia de prensa?! —Gritó Eret, esperando una respuesta del asustado hombre.

El inocente conserje con miedo señaló con su dedo hacia arriba, mientras que con la otra mano se aferraba al trapeador, la apariencia tosca de Eret lo asustó y se sintió como un criminal sin saber cuál era su crimen.

—Séptimo piso, señor.

Eret sonrió y agradeció amablemente las atenciones del hombre, se retiró corriendo, dejando anonado al hombre quien después de darse un respiro siguió trabajando.

El freelance corrió de inmediato al ascensor, lo llamó y tardó unos segundos en llegar a su piso, cuando las puertas se abrieron estaba vacío; no sabía si Stormfly o Tannlos se habían adelantado, pero de esos se daría cuenta cuando llegara al piso indicado.

Del tercer piso al séptimo sólo bastó unos segundos para que llegara, durante su pequeño viaje avisó por mensaje a Tannlos para que buscara a Stormfly, una vez que las puertas se abrieron en el piso indicado, escuchó los murmullos de varias personas en el extremo derecho por lo que no dudo en ir hacia allá.

La puerta del salón de conferencia estaba abierta, Eret se asomó precavidamente y observó cómo sus colegas hipócritas atacaban a Hofferson con sus preguntas. Así como también notó la presencia de Drago Bludvist, quien parecía estar disfrutando el espectáculo.

"Que hija tan mala tiene… alguien que ni siquiera procura ver por su padre se le puede decir que es una hija muy fría."

El comentario de Hendrick se le hizo de lo más vil, y por primera vez en lo que llevaba observando a su patinadora predilecta, observó que ella estaba mostrando su debilidad ante aquellos reporteros. Necesitaba ayudarla de una forma u otra, no podía permitir que aquella talentosa chica derramara una lágrima.

— ¡Srta. Hofferson!

Llamó la atención de todos cuando hizo acto de presencia, sacó rápidamente una libretita de apuntes y pretendió entrevistarla, pensó lo más rápido que pudo en una pregunta que no fuera estúpida como la de los demás reporteros, entonces recordó una observación que le había hecho Tannlos acerca de su comportamiento, algo que pudo notar cuando ejecutó sus rutinas en las nacionales, algo que le causaba mucha curiosidad.

—Me he dado cuenta que durante la ejecución de tus rutinas ibas diciendo algo. ¿Puedes decirme que es lo que estabas diciendo?

"Ese Eret, notó nuestra conversación durante los programas". Hiccup de inmediato regresó a lado de Astrid después de su intento fallido por protegerla.

Astrid permitió darse un respiro después de la oportuna llegada de Eret, ese reportero que parecía ser el único que podía apreciar su trabajo a diferencia de los demás.

—Sí. —respondió con más tranquilidad. —Digamos que…

Por un momento Hiccup pensó que diría la verdad, aunque no era conveniente debido a la situación y ahora sí podrían tacharla de loca.

— ¿Qué? —Incitó Eret a que continuara.

—Es un secreto, un secreto que debo cuidar pues no puede llegar a los oídos de los idiotas.

—Excelente como siempre, Astrid. —Premió Eret, satisfecho con haberla ayudado.

La patinadora meditó todo lo sucedido, Hiccup había tenido razón, no debió haberse dejado llevar por los reporteros, ahora les daría una lección que no olvidarían. En ese momento no le importó nada más que defenderse de sus atacantes.

"¿Estás bien Astrid?" Preguntó al verla ensimismada. La rubia sólo asintió y esbozó una sonrisa orgullosa, algo se le había ocurrido de esos no había duda para Hiccup. No le importó lo que hiciera, él la apoyaría.

Con brusquedad, Astrid tomó el micrófono y desafió con su mirada a la bola de ineptos reporteros que tragaron saliva al verla de nuevo a la defensiva.

—Qué bueno que estamos todos aquí para aclarar este problema. —Dijo la chica con hipocresía. —Es cierto que puedo ser muy desagradable, que me odian tanto como yo a ustedes. —De inmediato los reporteros fruncieron el ceño ante las confesiones de la chica. —Pero… ¿saben qué? No me importa en lo más mínimo, no soy su muñequita de trapo que puedan manipular a su antojo, ¡ustedes! malditos reporteros sin escrúpulos no cambiarán mi forma de ser.

"¡Bravo, Astrid!"

Con más motivación por las porras de Hiccup, Astrid continuó encendiendo su propio fuego que apenas estaba por disparar contras los desagradables reporteros.

— ¡Con esa actitud no llegarás lejos! —Bramó Alvin. — ¿Qué eres, alguna clase de diva? Tus comentarios, al igual que tu actitud no son válidos hasta que obtengas una medalla.

— ¡Oh! ¿Quieres decir que si consigo la medalla tendré la libertad de decirles sus verdades? Con más razón me esforzaré. —Respondió con fingida inocencia.

—Pues si quieres verlo así… entonces…

—Sí, está bien. ¿Qué otra pregunta? —Interrumpió con desdén Astrid para hacer rabiar al reportero.

—Si desplazaste a Camicazi de su puesto como representante, es tu obligación traer la medalla. ¿No fue por eso que te seleccionó Gobber Belch?

— ¿Podrían hacer preguntas más inteligentes? Creo que ya fue suficiente de robos, sobornos, y mi familia… ¿acaso no fueron a la escuela de periodismo o donde sean que hayan salido?

Más se ofendieron los presentes pues Astrid Hofferson se atrevió a cuestionar y pisotear su profesión como si no valiera nada.

— ¡Ay perdón, los ofendí! —Dijo con burla mientras Hiccup se contenía las ganas de carcajearse de los reporteros. —Pero hay periodistas rescatables, cuyos nombres no diré pero ellos saben quiénes son. —Insinuó mirando disimuladamente a Eret y pensando al mismo tiempo en Tannlos. — ¿Y de qué hablábamos? ¡Ah, sí! De las medallas y el motivo de Gobber Belch para seleccionarme… ¿saben qué? Si quieren saberlo pregúntenselo a él. Ni yo sé porque me seleccionó otra vez.

— ¿Acaso estás anunciando una derrota? —Intervino Kayla tratando de regresar las cartas a su favor. — ¿Quieres decir que es algo imposible para ti, ni siquiera sabes porque te seleccionaron?, ¿acaso sólo fue algo al azar?

—Ay, la teñida reportera de cuarta hablando otra vez. —Resopló Astrid con fastidio. —Sé que tu cerebro ha de ser muy pequeño para que comprendas todo lo que se ha dicho desde el inicio.

— ¡¿Cómo te atreves? —Vocifero Kayla levantándose de su asiento. — ¿Si no vas a conseguir una medalla de qué sirve que vayas?

— Sigues sin razonar… ¡Lo hago por mi carrera! ¿Por qué no vas y les haces más preguntas estúpidas a otros deportistas en Berk, o a cualquiera en el mundo? ¡Teñida!

— ¡Qué egoísta! —Saltó Mildew a la defensa de Kayla. — ¿No piensas en el beneficio que podrías traer a los demás deportistas en Berk, incluyendo a tus rivales?

— ¡Por supuesto que sí! Pero si no puedes comprenderme ¿para qué explicar?, todos son unos ineptos, no deberían ser periodistas.

Los reporteros empezaron a perder los estribos ante la arrogancia de la chica que en todos los sentidos ahora los había superado y ofendido en gran escala.

Eret no hacía más que aplaudir mentalmente la hazaña de Hofferson. El vicepresidente había huido en cuanto Astrid volvió a ponerse a la defensiva, además de que la intromisión del freelance no era buena para su imagen. Mientras que Tannlos y Stormfly llegaron agotados, después de haber estado jugando indirectamente a las escondidas, pues el chico no lograba dar con la entrenadora, que se había ido a buscar a su alumna al cuarto piso.

Stormfly vio como Astrid despotricaba contra los reporteros, quiso intervenir y acabar con todo eso, pero Eret le negó el paso, diciéndole con la mirada que era mejor dejarla actuar por su propia cuenta.

— ¡Escuchen todos! Y más vale que escuchen bien, yo me gané el puesto por mis propios méritos; el que digan que me lo he robado, comprado y no sé cuántas cosas más, me deja en claro que ustedes son personas sin escrúpulos, cuyas preguntas estúpidas y despreciables no hacen más que convencerme de que los medios de comunicación son una vil institución a la que le debo nada de respeto, ¿No les enseñaron que también deben comportarse correctamente?

Con aquella última ofensa, los reporteros se levantaron para arremeter contra Astrid, en especial Kayla, que no le importaba darle una bofetada, sólo quería callarla. Hasta ese momento Eret y Stormfly vieron que ya era momento de intervenir o podría acabar todo con golpes.

— ¡DETENGAN TODO ESTO!

El horrible grito de Gobber hizo eco en todo el salón, los reporteros se detuvieron de sus intenciones y Astrid volvió a la realidad, pues se había metido en una burbuja donde ella estaba sola con todos los reporteros, incluso había dejado de escuchar las porras de Hiccup. Ya estando consiente de lo del alrededor, notó que Hiccup estaba a su lado dando un suspiro largo, parecía preocupado y también que estaban Stormfly y Tannlos junto con Eret, así como Gobber en la entrada el cual iba acompañado de Fishlegs.

—A esto no se le puede llamar una conferencia de prensa, ¡así que se acabó! Abandonen la sala. —Exigió Gobber.

De mala gana todos los reporteros fueron abandonando el salón, en especial los cuatros principales causantes de los disturbios, pues pondrían su plan en peligro si los descubrían.

Tannlos y Eret también tuvieron que irse, las instrucciones habían sido claras y todos los reporteros debían irse.

— ¡Gracias! —agradeció humildemente Stormfly. —No hubiera podido encontrar a Astrid sin su ayuda.

—Fue un placer… aunque Tannlos creo que merece el mayor crédito, en especial por andar de boxeador.

El chico apenado con la insinuación de su jefe, se rascó el cabello con insistencia sonriendo ampliamente. —No fue nada, espero no ir a la cárcel. —Bromeó.

Eret se rio, pero a Stormfly no se le hizo gracioso, realmente le debía mucho al muchacho.

—Préstame tu libreta y tu pluma. —Pidió a Eret, este receloso le pasó los objetos.

Ambos reporteros vieron como la chica se sonrojaba y hacía expresiones refunfuñonas muy graciosas a su parecer mientras escribía rápidamente en la libretita, arrancó la hoja, devolvió lo prestado a Eret y abochornada le pasó el pedazo de papel al anonado Tannlos.

—Mi teléfono… me lo pediste ¿no?

El chico dejó caer su mandíbula, no creía aquello real, mientras que Eret trataba de contenerse la risa ya que su ayudante se quedó estático; Stormfly al ver que no reaccionaba tomó su mano y le entregó el papel, se despidió sin siquiera atreverse a verlo y corrió hacia donde Astrid estaba siendo de seguro sermoneada por Gobber.

—Vamos casanova, lo lograste. —Felicitó el burlón Eret mientras arrastraba al chico que después de unos segundos fue capaz de reaccionar, este sonrió ampliamente y guardó el papel como si de un tesoro se tratara. — ¡Vamos niño! Es hora de concentrarnos, esto todavía no acaba.

— ¿A qué te refieres?

Eret había captado la total atención de Tannlos.

—Debemos hacer unas averiguaciones y también debo hacer una llamada importante.

El menor sólo vio la expresión desafiante de Eret, una mueca que reconocía cuando algo se traía entre manos.

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—Veo que te gusta meterte en muchos problemas Astrid. —Aseguró Gobber una vez que los reporteros abandonaron la sala.

—Yo no quise nada de esto. —Se defendió.

—Lo sé, sin embargo, ahora que pasó no sabemos que pueda decidir el comité entero… no les gustan los escándalos, además de que te presentaste sola sin tu representante y eres menor de edad.

— ¿Eso que tiene que ver?

—Astrid, soy tu hermano y representante, mientras seas menor de edad no puedo dejarte sola, esto va más allá del comité; papá y mamá pueden tomar represalias contra el comité y eso haría un problema más grande, recuerda que ellos son aun tus tutores legales. —Explicó Fishlegs asustado.

—No creo que lleguemos a extremos. —Opinó Stormfly llegando con ellos. —O eso quiero creer, no sé porque siento que hay algo turbio en todo esto.

—Estoy de acuerdo con Stormfly. —Dijo Gobber seriamente. —Por lo que la recomendación para ti, dragona, es que no salgas de tu casa hasta que el asunto se haya arreglado y el comité haya decidido algo.

—También debo contarles todo a nuestros padres, recuerda que ese fue el trato; sólo espero que no se lo tomen tan apecho. —Comentó Fishlegs para enterar a los presentes.

Hasta ese momento Hiccup sólo había sido un observador, a pesar de la gran recuperación que había tenido Astrid nada estaba arreglado, parecía haber empeorado; vio que Astrid sólo asintió a todo lo que Fishlegs le decía, tal parecía que hablar de su familia verdadera así como de sus padres adoptivos le causaba cierta preocupación.

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El trayecto a la casa había sido silencioso, Astrid se fue con Fishlegs en su auto, mientras que Stormfly en el otro que había tomado y los fue siguiendo. Su hermano se la había pasado pidiendo disculpas, echándose la culpa y diciendo que era un mal representante, Astrid tuvo que consolarlo negando todo aquello, sin embargo, no pudo evitar recordar cuando flaqueó contra los reporteros, ahora sí la habían herido, dándole donde más le dolía, su familia.

Llegando a la casa Ingerman, Stormfly quiso interrogarla, pues la notaba extraña, pero Astrid se disculpó y corrió para encerrarse en la habitación, no quería que nadie la viera vulnerable.

Pasaron las horas y no salió, Luggy intento entrar con la excusa de que traía la cena para ella, pero no le respondió, la adolescente pese a sus buenas intenciones por animarla no la presionó y dejó la bandeja de comida frente a la puerta, por si a su hermanita le daba hambre.

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Adentro, la habitación sólo era iluminada por la luz de la luna, lo demás estaba en la penumbra. Sentada en medio de la cama, abrazando sus rodillas estaba la pensante patinadora, que desde la conferencia tenía los sentimientos revueltos y un nudo en la garganta que no la dejaba en paz. Mientras que el fantasma le hacía compañía en silencio.

—Hiccup… me quitarán el puesto… ¿no es así?

"Serían unos tontos si lo hicieran, tú eres la mejor y lo sabes. Mala o buena, eres la mejor."

—Yo… yo siempre he sido así, nunca he podido hacer las cosas bien.

"¿A qué te refieres?"

El nudo en la garganta incrementó, Astrid se echó en la cama poniendo su cara contra la almohada mientras su cuerpo temblaba debido a todo lo que trataba de contener. Soltó gemido de dolor que no pudo retener.

"Astrid… ¿qué te pasa?, ¿es por lo que dijo ese idiota?"

Se posicionó en la cama como si realmente pudiera estar acostado a un lado de ella, las ganas de tocarla llegaron a él, pero no podía hacer nada, se sentía tan inútil como cuando había intentado golpear al reportero.

Astrid se giró para verlo, su cercanía no le molesto en absoluto, más bien deseaba apegarse a él aunque sabía que era imposible.

—Sí,… fue por lo que dijo. —Confesó soltando una lagrimitas. —Me hizo recordar…

"¿Qué?"

—Recordé, cuando mamá me llevó a una de mis prácticas de patinaje, tenía cinco años y recién empezaba, no era muy buena y…—Tomó un respiro. —Ella me dejó ahí.

"¿Te abandonó?"

Astrid asintió recordando aquel momento.

—Recuerdo que le pregunté si me vería en la práctica. Y ella sólo contestó: Lo siento, Astrid. Como sabes mamá y papá están separados y a partir de ahora vivirás con tu papá.

"Entonces… ¿ya estaban separados?". Hiccup no acababa de entender la historia.

—Mi madre, era muy joven, ella ya tenía su pareja antes del divorcio y prefirió irse con él que quedarse conmigo. Yo en aquel entonces sólo quería que las cosas volvieran a ser como siempre, así que me reté a mí misma…

"¿Retar? ¿Qué hiciste?"

—Pensé infantilmente que si podía hacer un lutz perfecto mi madre volvería por mí y regresaría con mi padre… pero.

"¿Pudiste hacerlo?"

La rubia negó con la cabeza. —No pude. —Lloró y su voz se quebró. —Fallé… como siempre; por eso ni mi papá volvió por mi… después de eso todo se volvió un infierno hasta que los Ingerman me adoptaron.

Debido al dolor que le causaba todos aquellos recuerdos, Astrid devolvió su rostro contra la almohada para ahogar sus llantos.

"Como me gustaría poder abrazarte en este momento".

El comentario de Hiccup la sobresaltó, aun llorosa regresó su mirada a él, lo observó, parecía estar en paz y le sonreía con calidez.

"Claro que me gustaría abrazarte" Continuó el fantasma. "Pero no a esta Astrid triste, sino a la orgullosa Astrid Hofferson".

La patinadora logró esbozar una sonrisa, pronto los malos recuerdos se esfumaron, bastó con sólo ver los ojos verdes de su fantasma acompañante.

"Eres la chica más talentosa que recuerdo haber conocido".

— No recuerdas nada —Se burló.

"Cierto, pero aunque lo recordara lo seguiría diciendo… lo que te pasó no tiene que ver con tus errores de los cuales has aprendido, tampoco te hace mala hija…".

— ¿aunque casi no le hable a mi padre? —Interrumpió. —Él… él quiso que volviera a casa cuando tenía 13, pero no quise, lo dejé solo… aun así me envía cartas, felicitándome… de corazón, deseándome suerte y cosas así, pero… no soy capaz de responderle de la misma forma y sólo le envío algo de dinero…

"No estoy seguro de cual sea tu pasado y no sé qué problemas tengas con tu padre, pero estoy seguro que él sabe que lo quieres a pesar de todo, si dices que te envía cartas es porque tiene esa seguridad, nunca lo dudes".

—No, no lo haré…gracias. —Expresó Astrid con una sonrisa. —Quisiera...poder tomar tu mano para agradecerte… por todo… lo que has hecho… es decir…me ayudas, te lanzaste sobre ese reportero, me consuelas… yo…

Hiccup reprimió su emoción al sentirse útil para ella. Sonrió. Extendió su mano a la altura de su pecho, invitando con la mirada a Astrid a hacerlo también, sin cuestionarlo, esta lo imitó y juntaron sus manos, deteniéndose en el punto exacto donde lo físico atravesaba lo espiritual. Ese contacto hizo que el fantasma sintiera aquel cosquilleo en su pecho, aún más fuerte que aquella vez en la pista. Su ser ya no podía negarlo, estaba empezando a tener sentimientos por su amiga, compañera de espacio, y el sentirlo y saberlo lo ponía nostálgico, pues sabía que nunca podría ser correspondido.

"Y… ¿me quieres contar?… más de tu pasado". Preguntó separando su mano de la de ella para rascarse el cabello, la barbilla y la pierna.

—Tal vez después. —Suspiró Astrid volviendo su mirada hacia el techo.

Hiccup puso una mueca de reproche, parecía que Astrid había vuelto a ser la de siempre.

—Está bien, lo haré. —Se burló la patinadora, pues el fantasma había caído en su juego, sin embargo su teléfono empezó a sonar ruidosamente en la habitación.

"¿Quién será a esta hora?"

En el teléfono, el número no estaba registrado, aun así Astrid lo contestó, si era un reportero sólo colgaría, grande fue su sorpresa pues no se trataba de ningún reportero sino de…

— ¡Camicazi! ¿Cómo conseguiste mi número?

—¡Ay, por favor!… Gobber me lo pasó… olvídate de eso, quiero decirte algo importante.

Fantasma y patinadora prestaron atención a lo que la favorita de Berk tuviera que decirle.

—Me enteré gracias a Eret de lo que te hicieron esos reporteros, quiero decirte que yo no tuve nada que ver.

—Nunca pensé eso. —Dijo de inmediato Astrid.

— ¡Uy! Pues gracias, cuando me enteré me molesté mucho, esos desgraciados ya me tienen harta y más si hablan de mi sin que yo me entere, mamá dice que hay gato encerrado y sé que a causa de eso tienes problemas con el comité…

—Así es. ¿A dónde quieres llegar?

—En vista de que yo soy tu suplente, si el comité decide quitarte el puesto… quiero decirte que pienso rechazarlo si se llega a dar el caso.

— ¡¿QUÉ?! ¡¿Por qué?! —Astrid gritó por la sorpresa, incluyendo Hiccup.

— ¡Casi me dejas sorda! —Gritó de la misma forma. —A lo que voy es… no pienso aceptar ningún puesto si no me sido otorgado honestamente, es decir, si en verdad hay gato encerrado no quiero involucrarme y de ser necesario convocaré a una conferencia de prensa para decirles a esos cretinos lo que se merecen.

— ¿En serio harías eso? —Preguntó con fascinación, Camicazi no respondió la pregunta, así que lo tomó como un sí. — mmmm… no sé qué decir.

—No es necesario que digas nada, es por mi honor,… mmm… y más vale que ganes una medalla. —Dicho eso Camicazi colgó sin despedirse.

"Esa Camicazi, creo que en el fondo te admira tanto como tú a ella".

—Hiccup, cállate.

"¡Qué bien, volviste!"

Astrid gruñó y se sonrojó al mismo tiempo, ya era muy tarde para hacer berrinches por lo que se cambió de ropa en el baño y después se metió a la cama, no le fue difícil dormir, estaba muy agotada. Mientras tanto Hiccup se encargaba de vigilar su sueño, estaba feliz por verla como realmente era.

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Los días pasaron, durante estos Eret se encargó de vigilar los pasos de Drago, a quien encontró que era un activo miembro de casas de apuestas deportivas, tomó cuanta información pudo y después procedió a espiar a Mildew y Alvin, quienes parecía que de la noche a la mañana se habían enriquecido, pues los encontró comiendo en restaurantes exclusivos y muy costosos. Demasiados para dos simplones reporteros.

Mientras tanto Tannlos se encargó de vigilar de cerca Kayla, la encontró comprando ropa costosa de marca, algo demasiado irreal para una reportera de cuarta. Mientras que a Hendrick, el que era más discreto, logró tomar evidencia de cuando se comunicaba constantemente con el vicepresidente así como con las otras lacras de reporteros. Había interferido su teléfono, logrando escuchar como los cuatros se reuniría en un lugar muy costoso, después de haber recibido un "bono" de su benefactor.

Junto con Eret, fueron a aquel lugar donde sus sospechas fueron confirmadas, al grupo de reporteros les habían pagado para ensuciar la imagen de la patinadora.

Con esa nueva información ahora seguiría algo que realmente les divertiría.

Era el momento de exponerlos.

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Habían pasado más días desde el incidente, evitaban mirar las noticias porque aún seguían divulgando información errónea, mientras que en lo familiar, Fishlegs había logrado calmar a los tutores, asegurando que se estaba trabajando en el asunto.

Astrid se preparaba para otro aburrido día de encierro, no podía ni ejercitarse adecuadamente por no poder ni salir a su jardín, por lo que sólo le quedaba por estudiar lo que Fishlegs le pusiera.

"Que aburrido, hace mucho que no salimos a la calle". Se quejó Hiccup como un niño pequeño.

—Lo sé, pero ya sabes… Gobber dijo que…

— ¡Astrid, Astrid!

Ambos escucharon como Luggy gritaba con desesperación, pensando que estaba en problemas fue en su ayuda, encontrándola en la sala viendo el gran televisor. Fishlegs y Stormfly también estaban ahí y ambos parecían desconcertados con el reportaje en vivo.

La chica prestó atención a la pantalla, en esta aparecía el vicepresidente Drago siendo interrogado por una multitud, todos preguntando lo mismo.

¿Por qué había pagado a los periódicos para ensuciar la imagen de Astrid Hofferson?

—Ese desgraciado…—Acusó Stormfly. —Fue él que inicio todo…

Astrid aún estaba incrédula, los malos momentos que le hicieron pasar había sido por causa de ese hombre, se alegró de verlo ahora rodeado de los medios, esperaba que le quitaran su cargo y un peor castigo si era posible.

"Qué bueno, ese viejo se merece un buen castigo".

Astrid concordó completamente con Hiccup.

En ese momento el teléfono de Fishlegs sonó interrumpiendo el entretenimiento en vivo, le bajó al volumen pues se trababa de Gobber Belch el cual deseaba hablar con Astrid, y a quien puso en altavoz.

—Parece que siempre encuentras quién te salve dragona. —Se rio el hombre.

— ¿Qué quiere decir?

—A que tienes que darle las gracias a esos dos freelance… eh… Eret el hijo de no sé quién y el chico chimuelo.

— ¡Tannlos! —Reconoció sonrojada Stormfly. — ¿Qué hicieron?

—Ellos fueron los que descubrieron los tratados de Drago con los reporteros que te molestaban, así que todo quedó aclarado, felicidades nadder, sigues con tu puesto. Es todo lo que tenía que decir. Adiós.

— ¡Espera! —Detuvo Astrid, Gobber alcanzó a escucharla y no colgó. — ¿Por qué me escogió a mí?

¡¿Eres tonta o qué?! —Preguntó confundiendo a todos, como no recibió respuesta alguna prosiguió. —Es por algo que se dice ¡TALENTO!

"¡Oh! Esto es increíble, un verdadero halago". Expresó Hiccup sorprendido, pues Astrid aún estaba perpleja.

—Si quisiera quedar entre los 10 primeros lugares de las olimpiadas hubiera escogido a Camicazi, pero si quiero la medalla, tú eres la indicada.

—¡¿"MEDALLA?"! —gritaron ahora todos.

Gobber sólo se rio al escuchar las reacciones, despidiéndose rápidamente colgó el teléfono mientras que la familia aún no se creía que todo eso estuviera pasando.

—Ni hablar, ya lo escuchaste. —Habló Stormfly. — ¡Vamos a entrenar!

Astrid, Hiccup, Fishlegs y Luggy gritaron un gran y animado "sí".

Habían superado un obstáculo, ahora seguían otros diferentes, las olimpiadas serían en tres meses y muchas cosas podían pasar durante aquel tiempo.

Continuará.

Tomé como mayoría de edad la de los Estados Unidos que viene siendo la de 21 años, y pues en ese caso Astrid sigue siendo menor de edad, por si es diferente en otros países.

La historia completa de Astrid quedará pendiente y un personaje OC de un fic anterior cofcofguerradeloselementoscofcof probablemente haga acto de presencia en el próximo capítulo. Así que atentos.

Sección de comentarios y dudas.

Flopi216: Pues la hirieron psicológicamente si se puede decir así, pero logró superarlos. Y sí ese Drago tiene apariencia de asesino XD. Saludos.

Jessy Brown: Sí, pobre Hiccup creo que ahora si se sintió inútil al no poder golpear a Hendrick. Saludos.

Ana Gami: Jaja sí, este y el otro serán en bases al capítulos 8 y 9, después tomará otro giro. Saludos.

Vivi: cualquiera pensaría eso, pero también le hicieron daño psicológico, aunque no se dejó del todo. Saludos.

Steffani: A drago le salió el tiro por la culata, ese problema se arregló pero otros vendrán ya lo verás XD. Heather y los gemelos estoy viendo como acomodar una escena en donde se muestre sus entrenamientos, pero no creo centrarme mucho en sus historias. Saludos.

Vanesa: Uy, creo que olvidé ponerte en el anterior sorry, pero contestando lo anterior pues sí de repente Luggy y Luigi se puede confundir. Saludos.

Navid: La masacre terminó, casi ganan los reporteros pero llegó Eret al rescate, hay que darle crédito. XD. Saludos.

Alexa: Sí, con ganas de hacerlos pedazos, pero obtuvieron lo que merecían y aunque no explique, el que hayan atrapado a Drago, también significa que a ellos también. Saludos.

Mad fine: XD, así es, Kayla era una de las OC invitadas, porque ahora si la mandaron a volar junto con los otros buscones, pero ahora vendrá otro OC, el hiccstrid se empezará a notar aún más. Ya uno ya cayó. No le encuentro parecido a Casper, casper es medio gay XD. Saludos.

HeiMao3: Y así es, no todo será de color de rosas y más lo que se viene, ya se vio la parte vulnerable de Astrid y una parte de su historia que aún no está completa, pero se sabrá todo en un capítulo que pienso hacerlo exclusivo para eso. Eso espero. Saludos.

Maylu liya: sí, sé que el inicio no fue bueno, pero como me estpy basando en la serie por eso, pero ve lo capítulo que te dije a mi parecer son los mejores de la serie. XD.

Tris: Sigo sin entender, pero nos seguimos leyendo. Saludos.

Unbreakablewarrior: Hiccup aun seguirá reacio en conocer sus orígenes, pero habrá una detonante que lo hará cambiar de opinión. Saludos.

Caroline93945460:XD, sí todo el mundo la odia, pero pues creo que hasta aquí se acaba ella pues fallaron el plan macabro, espero te haya gustado. Saludos.

Dragon Viking: Supongo que ganas de matar a todos los reporteros, pero la verdad salió a la luz y terminó ese problema. Aunque siguen más, ya lo verás. Saludos.

The ridel sel: Jajaja y así como la metí ya la deseché XD, la arpía falló en su cometido junto con los demás, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

A los favoritos seguidores y lectores anónimos. Hasta la próxima. Saludos.

11 de noviembre 2015