Algo tarde lo sé, pero aquí está.

Que lo disfruten.

Capítulo 12: Guerra de entrenadoras.

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El ruido escandaloso de los trenes que habían arribado se escuchaba por toda la pequeña estación.

Todos los deportistas con sus acompañantes observaron la pequeña pero bien mantenida y tradicional estación la cual era tenía la estructura de una cabaña de madera de un color amarillento que parecía ser sacada de un cuento para niños, alrededor de esta, un prado con hierbas altas y amarillosas, símbolo del otoño.

—Bienvenidos a Stavanger. —señaló Nero con los brazos abiertos, él sería su guía al trayecto al escenario donde se haría el evento.

—Que porquería de lugar. — se quejó Snotlout, al verse fuera de los grandes edificios de la capital a los que estaba acostumbrado.

—A mi parece un bonito lugar. —Comentó Camicazi mirando por los alrededores.

—Sí, es bonito. —Concordó Astrid.

—Entonces, si a ambas les gusta. —Snotlout cambió de opinión y les lanzó una mirada "coqueta" a ambas chicas. Ambas se asquearon por tal gesto que no hizo más que subir el ego del jugador de hockey. —Preciosas, no se peleen por mí. –dijo insinuante viendo especialmente a Camicazi, tomándose su papel de príncipe muy enserio.

—Dioses, que asco.—Burglar se golpeó la frente tratando de asimilar la idea de pretender amarlo en la actuación, algo que le costaría mucho de interpretar, más era un actriz experta , o al menos con los medios, y esperaba que todo eso le ayudara en su interpretación.

Un transporte del escenario los llevaría al lugar; sin embargo, aún no llegaba, por lo que decidieron esperar dentro de la estación, donde había varias bancas de madera y una pequeña cafetería. El interior del lugar era muy rustico y se entretuvieron por unos momentos con las viejas fotos de ferrocarriles, en especial Hiccup, que también vio unas fotografías de viejas avionetas, así como fotografías de pilotos de leyenda.

— ¿Te gusta?—preguntó Astrid poniéndose a su lado.

"Sí, es una avioneta fascinante". A Hiccup le brillaban los ojos con sólo ver la máquina.

—Cuando estabas con vida…

Astrid se silenció no encontrando las palabras correctas para tratar de hablar del pasado de Hiccup, así como de una idea que se le ocurrió de un segundo a otro al verlo tan animado.

"¿Sí?" La incitó a continuar al ver lo indecisa que estaba.

La rubia tomó un respiro antes de hablar, preparándose para cualquier tipo de reacción por parte del fantasma, la cual se prometió a comprender en caso de decir alguna imprudencia.

—Cuando estabas vivo…—suspiró— Eras algo así como un piloto. ¿No es así?

"Sí, eso creo". Contestó dudoso. "Yo iba piloteando el avión en el que me accidenté y morí".

— ¡Ah!… entonces, si me llegara a subir en uno de esos aviones. —señaló una fotografía donde había un avioneta para fumigar los campos. — ¿me podrías decir cómo volar?

"¿Qué pretendes?" preguntó cruzándose de brazos, frunciendo el ceño.

— ¡Ay! Está bien, quiero hacerlo por ti. —gruñó sonrojada, mientras que Hiccup dejó caer su mandíbula sutilmente, Astrid lo miró de reojo gruñendo aún más pues las palabras no salían de su boca. –Es decir, si quieres… ¡yo puedo subirme a uno de esos y VOLAR!

Gritó tan fuerte que todos los presentes en la estación se le quedaron viendo como si de una loca se tratara, por suerte se había colocado el auricular con el que fingía hablar por teléfono.

— ¡¿Qué?!—regañó a los curiosos que la veían. — ¿Nunca han hablado por teléfono?

Pronto las miradas curiosas se desviaron a otra parte, unos para seguir conversando con sus compañeros, otros para leer el periódico, y otros viendo el viejo televisor de la estación.

—Astrid… ¿qué es ese escándalo? ¿Con quién hablas?— preguntó Stormfly.

—Hablaba. –Fingió colgar el teléfono. —Un amigo.

— ¿Un amigo?— Repitió la entrenadora desconcertada, y al mirar el nerviosismo de su amiga lo supuso, sonrió pícaramente y le picó las costillas con fuerza. — El sr. Fantasma.

—Storm, no empieces. —Se quejó, tratando de evitar ser picoteada por su entrenadora.

—Sólo trata de no llamar mucho la atención. —Aconsejó Stormfly tratando de contenerse la risa. –Me saludas al Sr. fantasma. — y la dejó para irse a sentar a una banca.

"Esa Stormfly, puede llegar a ser muy graciosa si se lo propone"

—Sí, ahora la noto más feliz… por cierto. — Enfocó de nuevo su mirada en el fantasma quien la miró de reojo. — Lo que te dije del avión es real. ¿Quisieras subir a uno?

"No, lo siento." Contestó Hiccup negando con la cabeza. "Yo morí en uno de esos aviones, no quiero que te pase lo mismo que a mí".

—No creo que…

"Supongo que yo también pensaba así, y ahora mírame." Se señaló por completo, Astrid notó como este flotaba unos centímetros del suelo, una característica que lo hacía ver fantasmagórico. "Te agradezco el detalle, pero no quisiera exponerte".

—Está bien. —gruñó inflando los cachetes. —Sólo era una sugerencia, aunque no es que nunca me vaya a subir a un avión, es decir, tenemos que ir a Berserk usando ese medio de transporte.

"Eso será otra cosa".

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Un autobús llegó por ellos casi al medio día, después de que Nero quisiera enterarse primeramente de los pormenores del atraso y escuchar las excusas del conductor que había olvidado ir por ellos; todos los deportistas subieron al autobús. Hicieron un recorrido por una carretera libre por casi dos horas, unos aprovecharon el trayecto para dormir, otros para jugar y uno que otro para ver la película que les pusieron para su entretenimiento.

Después de unos kilómetros empezaron a ver la costa, el prado había terminado para pasar a una carretera a un costado de una enorme playa.

— ¡Por fin llegamos! —Anunció Nero entusiasmado a todos los agotados deportistas.

Estos sólo se levantaron un poco de su asiento para ver lo que se veía enfrente de ellos, la carretera terminaba para darle entrada aun colorido pueblo, recorrieron algunas avenidas, y después de unos minutos llegaron a su destino. Todos miraron con asombro la gran estructura, un edificio de dos pisos de gran anchura, con un área muy extensa. Sin embargo lo más llamativo: la cubierta superior, pues era una gran carpa en pirámide que lo hacía ver como todo un circo; rodeado de pequeñas luces que de ser de noche lo iluminarían haciéndolo parecer un lugar de fantasía.

—Circus Stellarum, amigos. —Señaló Nero.

El autobús detuvo su marcha frente a su lugar de estacionamiento, los pasajeros bajaron uno a uno, todos maravillándose por el enorme lugar.

— ¡Bienvenidos a nuestro escenario!

Todos prestaron atención a un hombre que salió de la entrada principal, era una persona delgada, algo bajita, con cabello ybarba castaña, y un sombrero extraño. Se frotaba las manos con insistencia, un tic nervioso al ver a sus recién llegados invitados.

—Soy Johann Merca, pueden decirme Johann, soy el dueño de este escenario. ¡Es un gran honor tenerlos aquí! —se presentó con timidez. — ¡Vamos! Les mostraré el lugar.

Nero acudió a lado de este para hacerla de segundo guía, mientras que los deportistas y acompañantes tomaron sus maletas siguiendo a ambos hombres. En la entrada Johann les pidió a todos dejar sus maletas en la estancia principal, al final los llevaría a sus respectivas habitaciones; dormitorios que destinaban a los artistas que acudieran a trabajar en aquel lugar.

Después los encaminó hacia un pasillo, donde explicó que eran las entradas y salidas del público al área del escenario, el lugar donde se haría la presentación.

—Ahí es donde harán su presentación. —Comentó Johann.

Todos quedaron boquiabiertos al ver el enorme espacio que estaba cubierto al menos de dos tercios de espacios por asientos para los espectadores, ordenados como si fuera cine circular. Al fondo se encontraba el escenario, formado en sí por otro círculo enorme del cual una pequeña parte era para bambalinas y su interior. Había varias personas trabajando arduamente en la preparación del escenario, técnicos encargados de hacer la pista de hielo que claramente aún no estaba lista.

— ¿Dónde está el hielo? —preguntó de inmediato Snotlout.

—Buena pregunta joven Jorgenson. —Dijo Johann con una risita. —Se estima que en dos días ya esté lista. Verán, al enterarnos que nos ayudarían con nuestra pequeña causa no escatimamos en gastos y quisimos mejorar el escenario.

—Entonces… ¿dónde practicaremos? —Preguntó Camicazi confundida.

—No se preocupe señorita Burglar, estamos a tiempo, por el momento serán instruidos por nuestra directora y entrenadora Lya Garden, en especial usted señorita Hofferson. —señaló.

Astrid se tensó al sentir la mirada de todos sobre ella; de repente un mal presentimiento llegó de inmediato a ella.

"Tranquila, ¿qué puede pasar?" trató de animarla Hiccup.

Esta sólo suspiró para tranquilizarse, tratando de hacer caso a las palabras de Hiccup, pero no era la única inquieta, Stormfly también mostró cierto recelo ante aquel supuesto entrenamiento al que sería sometida su amiga.

Johann los condujo por otro pasillo que los sacó del área del público para llevarlos a la zona del personal, se detuvo frente a una gran puerta corrediza, e indicó al grupo que habían arribado al lugar de entrenamiento y ejercicio de todos los artistas del escenario. Cuando Johann abrió la puerta de manera ruidosa, captó de inmediato la atención de todas aquellas personas que se encontraban practicando. Unos se encontraban en barras de ballet o barras asimétricas, otros practicando en trapecios volantes, y otras que se encontraban haciendo un baile sincronizado.

No pasó desapercibido por los deportistas la mirada despectiva que les lanzó todo el personal, en especial la de la chica que entrenaba al grupo de bailarinas, una mujer de la edad de Stormfly, de largo cabello lacio y negro que tenía suelto y un flequillo a la altura de su frente, de ojos grisáceos y despectivos; con porte elegante a pesar de la ropa deportiva que usaba: unos leggins con una blusa de tirantes de color negro. Frunció de inmediato el ceño al notar a Camicazi y Astrid, en especial a esta, una acción que no pasó desapercibido por Nero.

—Con ella es con quien entrenarán… ¡Ven Lya! —Gritó ruidosamente Johann.

La chica sin cambiar su apático semblante se acercó de mala gana hacia donde estaba su jefe, mientras que las bailarinas y demás acróbatas veían con brazos cruzados aquel primer encuentro.

—Mi nombre es Lya Garden, a partir de ahora y durante las tres semanas siguientes harán lo que yo les diga.

La actitud prepotente de la entrenadora así como su presentación no causó buena impresión a los deportistas invitados.

— ¡En especial tú! Serás el centro de atención. —Señaló despectivamente a Astrid. Luego se enfocó en Camicazi que no se salvó de una de sus miradas. — ¡Tú también! Ya que tu trabajo en la obra será opacarla.

— ¡Oye no tienes que…—Camicazi replicaría pero fue silenciada rápidamente por la mujer.

— ¡Aquí sólo hablaré yo! —Ordenó con un tono áspero en su voz. — ¡Yo daré las ordenes y ustedes las acatarán, harán lo que yo les diga!

Dicho esto, se dio media vuelta y regresó con sus bailarinas que por las risitas nada discretas que daban se veía a quien apoyaban. Mientras Nero, a pesar de haber permanecido como espectador puso una mueca de molestia, ya se esperaba eso de su compañera y buscaría una manera de cambiar sus aires de superioridad, así como Stormfly que no permitiría que nadie lastimara ni emocional ni físicamente amiga.

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—Bruja. —Murmuró Camicazi entre dientes.

"Tan bonita y con ese carácter, se nota que no le caes bien".

— ¿Bonita? —Bufó Astrid en total desacuerdo con el comentario inicial del fantasma.

—Dije Bruja. —Replicó Camicazi, pensando que estaba hablando con ella. —No es tan bonita. ¿Qué se cree?

Astrid sólo resopló con fastidio. —"No hablaba contigo". —Pensó, aunque estaba en total acuerdo con su rival, aquella tipa era una bruja que traía algo contra ellas.

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Después de no tan grata bienvenida, Nero y Johann siguieron mostrándoles los alrededores del lugar, finalizando el recorrido en donde se encontraban los dormitorios en donde les permitieron alojarse. A Astrid le tocó compartir habitación con Stormfly, por lo que hablar con Hiccup se le estaba haciendo más difícil.

El día se había ido con el recorrido, el alojamiento, la cena y las presentaciones posteriores. Sólo el personal tras bambalinas, técnicos y tramoyistas se entusiasmaron con su visita, pero los artistas sólo tenían mala cara para Astrid y el resto de los deportistas.

Sólo se sintió tranquila hasta que llegó la hora de dormir, sin embargo, estar en un nuevo lugar en una cama diferente, le hacía imposible conciliar el sueño. A diferencia de Stormfly que había caído como una roca en la cama.

"¿No puedes dormir?"

—No, no me siento tan cómoda. —Astrid se reincorporó en la cama para darle unos golpes a la almohada para luego echarse bruscamente sobre estas, cerró los ojos con fuerza para tratar de dormir.

"¿Quieres salir a tomar algo de aire?"

—Sí, esperaba que lo dijeras.

Sin hacer mucho ruido se levantó, se puso los tenis así como un suéter ligero. Lentamente abrió la puerta y salió con Hiccup.

Titiritó al sentir la brisa fresca y se abrazó a sí misma; miró al horizonte viendo tenuemente la silueta del mar a lo lejos, percibiendo el resonar de las olas de la marea alta. Escuchar el mar, sentir el viento la tranquilizó.

"¿Mucho mejor?"

—Sí. —Sonrió con los ojos cerrados. —No sé qué haría sin ti. —Abrió los ojos presurosa al darse cuenta de lo que había dicho.

Miró de reojo a Hiccup y este también parecía apenado, ambos desviaron su mirada sin saber que decir.

"No hay de que, mi lady". Agradeció apenado el fantasma.

Astrid sonrió por sus adentros, en las buenas y en las malas aquel chico fantasma lograba sacarle una sonrisa sincera.

— ¡Ahhh! Que frio hace. —Cambió de tema.

Flexionó sus brazos en un intento de eliminar el rubor de sus mejillas.

"Si quieres entrar". Ofreció Hiccup. "Yo creo que me quedaré un momento más aquí afuera".

—Ya es mucha distancia. ¿No? —Preguntó de la nada, haciendo que Hiccup enfocara sus ojos en ella. —Es decir…—Titubeó. —Supongo que hemos hecho cosas buenas.

"Sí, gracias a que eres una persona muy buena. Si seguimos así más nos separaremos".

Al escucharlo decir aquello hizo que Astrid se angustiara y se ajustara el suéter contra su pecho. Empezó a reflexionar el momento en que pensó que Hiccup se había ido de su lado; no entendía qué le pasaba, pero una cosa sí sabía: No quería que el fantasma se fuera de su lado, ya era parte de su vida.

Sacudió su cabeza tratando de quitar aquella idea de perderlo, de repente el ambiente se le empezó a hacer muy bochornoso, no quería que Hiccup la viera así por lo que decidió volver a la habitación y tratar de dormir, pues al día siguiente sería su entrenamiento.

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El tren había arribado con ambos reporteros, su tren se había atrasado un poco por lo que no alcanzaron a ver a Astrid y compañía, quienes el vigilante les había indicado que llevaba poco de que se habían marchado de la estación. Tannlos había investigado la manera de llegar al Circus Stellarum, pero debido a que no contaban con un auto, tuvieron que reservar boletos para un autobús que no saldría hasta el día siguiente, no les quedó de otra que esperar pacientemente en la estación donde tuvieron que comer y dormir.

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Sólo le faltaba un látigo para hacerla parecer una fiera domadora de leones.

Desde que los deportistas se presentaron en el área de entrenamiento, Lya les había ordenado formarse en línea recta, recordándoles que no debían hablar ni preguntar hasta que ella terminara de indicarles todo. A un extremo del salón se encontraba Stormfly molesta con los brazos cruzados, Berta que estaba preocupada por su hija y Nero que tendría que interactuar pronto con la entrenadora.

— ¡¿Les quedó claro?! Ninguna tontería, mi obra debe ser perfecta, ¡No la arruinarán!

—Nos quedó claro. —Rezongó Astrid de inmediato.

—La elegida para las olimpiadas, la pequeña diva de los medios. —Se burló la chica. —Aquí no eres nada, no creas que por que puedes dar uno que otro salto en el hielo eres la mejor.

Hasta el comentario ofendió a Camicazi y Snotlout, pues era como si también los estuviera desprestigiando al igual que sus profesiones.

— ¡Lya, basta! —intervino Nero de inmediato.

— ¡No te metas Nero!

—Sí me meto… ¡¿no te convenía todo esto?! ¡¿No querías que tu obra fuera un éxito?!

"Uy, esto se pondrá bueno".

—Hiccup… cállate. —Pidió Astrid impresionada al ver a esos dos discutir.

—No sé qué pensé en aquel momento. —Susurró Lya bajando la cabeza. —Pero luego…—apretó sus puños resistiendo la tentación de ofender a su compañero de trabajo. — ¡Dije que no te metas! —Cambió de tema e ignoró por completo a Nero. —Empecemos el entrenamiento. —Miró a Astrid despectivamente. —Aquí no sólo patinamos, también somos gimnastas, bailarines, acróbatas, actores…

—Los patinadores también somos bailarines, gimnastas, no porque no nos trepemos en barras o trapecios no significa que no seamos buenos. —Intervino Stormfly en la defensa de su alumna.

—Storm Mcfly. —Se burló la entrenadora del circo. —Dije que nadie se meta, es mi obra, mi entrenamiento.

—Y más vale que Astrid salga ilesa de este "entrenamiento", aún tenemos otro pendiente que atender. —Amenazó Stormfly, indicándole indirectamente la participación de la rubia en las olimpiadas.

— ¡Basta! —Gritó Astrid al notar el tenso ambiente que se generó entre Stormfly y Lya. —Empecemos.

Ambas chicas resoplaron, Stormfly volvió a su lugar para ser espectadora del entrenamiento, pero no se quedaría de brazos cruzados si a esa chica se le salía otro comentario fuera del lugar.

—Pues veamos qué tan buena eres…—Lya se siguió burlando del comentario que le había hecho Stormfly sobre las habilidades de los deportistas. — ¡A la barras asimétricas! Durante el acto Nero te arrojará hacia un trapecio fijo en el que te tendrás que sostener, quiero ver si puedes sostenerte con tus débiles brazos, pues tendrás que girar en la barra del trapecio 270 grados para impulsarte y quedar sentada sobre este. Nada difícil… ¿verdad?

Lya no cesó las humillaciones e indicó a Astrid la barra donde se debía sostener.

—Yo le enseñaré. —Susurró despectivamente Astrid.

"¿Has entrenado en algo como eso?" Preguntó Hiccup, en todo lo que llevaba conociendo a Astrid la había visto en entrenamiento de pesas, ballet, algo de gimnasia y lo más cerca de las barras cuando hacía algunas flexiones en el gimnasio. La patinadora sólo le brindó una sonrisa despreocupada al fantasma, miró de reojo a Stormfly quien asintió con una sonrisa altanera.

Astrid corrió hacia la barra, frente a esta había un colchón azulado que utilizó para impulsarse y alcanzarlo, se sostuvo fácilmente de la barra y sin presión alguna, como toda una deportista olímpica, un acto que dejó con la boca abierta a Lya y demás artistas del escenario. Camicazi se burlaba a espaldas de la de la entrenadora del circo y Snotlout vitoreó a la rubia ruidosamente. No estando conforme con aquella demostración, Astrid se impulsó sobre la barra haciendo una vuelta completa para luego caer en maroma al otro extremo del colchón.

—"¡Eso Astrid!" —Aplaudieron Hiccup y Nero al mismo tiempo, el castaño gruñó ligeramente por el mismo pensamiento que compartió con el compañero de obra de su amiga.

Los vitoreos y alabanzas a la patinadora empezaron a aturdir a Lya. —¡Callados todos! —Gritó con todas sus fuerzas. —Supongo que me equivoqué, al menos no tendré que entrenarte desde cero, pero ubícate, cuando estés en la obra estarás danzando con Nero y dependerá de él que alcances el trapecio que está a dos metros y medios de altura, desde una distancia de al menos dos metros, y sin colchón que te atrape, ¿lo podrás hacer?

—Lo haré.

Astrid aceptó el desafío, pese a la preocupación de Stormfly, aún no se sentía conforme, sólo le quedaba confiar en las habilidades de su alumna. Durante el día, estuvieron ensayando el proceso de baile planeado por Lya durante el espectáculo, así como conocer la pieza musical que acompañaría todo el acto. La entrenadora no dejó su actitud arrogante y cada vez que podía regañar a Hofferson, Burglar o cualquier jugador de hockey aprovechaba para insultarlos pese a que Nero le pedía con la poca paciencia que le quedaba que fuera amable con ellos.

Sin embargo hubo acto que no pasó desapercibo por la chica casi al finalizar el entrenamiento del día, notó algo en lo que Astrid no era buena y se lo haría saber en cuanto la pista de hielo estuviera lista.

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El autobús los había dejado en Stavanger al atardecer del siguiente día, después de eso tuvieron que ubicar el Circus Stellarum con el cual dieron casi al anochecer.

— ¿Crees que deba hablarle a Stormfly? —Preguntó Tannlos viendo el impresionante edificio iluminado por los foquitos de la carpa.

— ¿Qué le dirás? Estoy aquí, hazme un espacio en tu habitación. —Se burló Eret. Tannlos hizo un puchero avergonzado por el comentario de su jefe. —Creo que debemos ver una manera de entrar e inmiscuirnos al entrenamiento de Hofferson.

—Olvidé que es lo único que te importa. —Resopló el menor. —Y de seguro para espiar a tu bombón ¿no?

Eret enrojeció por la indirecta de su aprendiz, lo reprendió ruidosamente y después de que ambos se calmaran idearon un plan para meterse al escenario sin que nadie se diera cuenta.

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—Esa chica es realmente molesta. —Se quejó Stormfly echándose en la cama.

Recién había terminado la cena colectiva y ambas habían regresado a la habitación, incluido Hiccup.

—Lo sé, pero no dejaré que me provoque.

—Estuviste muy bien Astrid, me sorprende lo mucho que has mejorado… pero no bajes la guardia, como quiera es muy peligroso lo que tienes que hacer.

"Stormfly tiene razón, se cuidadosa"

—Lo sé. —Astrid se acostó en la cama y flexionó sus piernas como usualmente lo hacía después de un duro día.

— ¿Y ya está lista para patinar con Nero? —Preguntó picaronamente.

— ¡Storm!

Era un tema que prefería ignorar aunque fuera por unas horas, al igual que Hiccup que replicó al mismo tiempo que Astrid por la pregunta.

—Es buen chico, me agrada. —Comentó burlona. —Creo que harías bonita pareja con él, aunque es algo mayor.

Astrid se ruborizó, y Stormfly sonrío con satisfacción al lograr apenarla. Mientras que Hiccup, que estaba detrás de Astrid, negaba con su cabeza que esos fuera a pasar.

— ¡Estás loca!

—Yo sólo lo decía… ¿o sigues esperando a tu amor platónico? —se burló.

El comentario de Stormfly descolocó un poco a Hiccup. ¿No se supone que Nero era el amor platónico de Astrid? Mientras que Astrid prefirió ignorar los comentarios de Stormfly y enredarse en las sabanas de la cama, fingiendo dormir; aunque su actuación no duró mucho pues alguien tocó la puerta de su habitación.

Stormfly abrió la puerta encontrándose con su tema de conversación frente a ella.

— ¡Nero!, pasa… estábamos hablando de ti. —Comentó sarcásticamente haciendo enrojecer a Astrid que se levantó rápidamente de la cama.

— ¿En serio? Espero que cosas buenas. —Sonrió.

—Muchas cosas buenas, ¿pero qué te trae por aquí? —Siguió bromeando Stormfly.

—Vine a decirle a Astrid. —Esta se puso de pie para escuchar el mensaje de su amigo. —La pista de hielo está lista, Lya nos quiere ahí temprano.

—Me alegro que ya esté lista. —Suspiró Astrid. —Y está bien, nos vemos allá.

—Ya quiero patinar contigo otra vez. —Comentó Nero, después se despidió de ambas chicas y salió de la habitación.

—¿Patinar otra vez? ¿eh?

Las insinuaciones de Stormfly la avergonzaban demasiado, le tuvo que contar a regañadientes que patinó con Nero días atrás, diciéndole que este deseaba ayudarle. Stormfly daba unas risitas sarcásticas más al ver a su amiga toda roja.

— ¡Uy! ¿Cuándo es la boda?

"No, no, no, no" Hiccup empezó a negar para sí mismo aquellos comentarios vergonzoso.

—No lo sé, ¿Cuándo es la tuya con Tannlos? —se la devolvió Astrid logrando el efecto deseado pues Stormfly enrojeció y dio por terminaba la conversación de chicos.

Para Astrid no pasó desapercibido que Stormfly estaba más abierta a los temas vergonzosos del amor, supuso que era por causa del reportero, se alegró por ella pues parece que por fin se daría la oportunidad de ser feliz con alguien.

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Al día siguiente, acróbatas patinadores y patinadores deportistas se metieron en la pista, los que pertenecía al grupo de artistas empezaron por hacer piruetas sobre el hielo muy diferentes a los típicos saltos que requerían en una competencia, "saltos extremos" como les llamaban, eran buenos no había duda de eso, y Lya se jactaba al ver la cara de sorpresa de los invitados.

—Y como la diva, por petición de su representante, no puede hacer más que unos cuantos saltos incluyendo el del trapecio los demás se encargarán de hacerlo, por lo que a ti te queda tratar de opacarlos con tu actuación, algo en lo que eres realmente mala.

Astrid bufó ante su comentario. — ¿A qué te refieres?

Lya sólo sonrió de lado. —Nero, tómala de la cintura y álzala.

Nero, sin entender lo que pretendía la entrenadora, se acercó a Astrid para tomarla pero esta al notar su cercanía se alejó apenada de él. Hasta ella se dio cuenta de la falla.

"¿Qué pretende esta tipa?" A Hiccup ya no se le hizo tan bonita, mucho más al ver que estaba dispuesta a incomodar a Astrid de todas las formas posibles.

— ¿Lo ves? ¡No te va violar! ¿Puedes pretender amarlo?

—Tranquila, Astrid…—Les susurró Nero al oído, causando el efecto contrario, aun así se dejó sostener por él pero tenía una postura muy rígida que le dio más motivos a Lya para reprochar.

—Eres caso perdido, puedes ser una excelente patinadora, gimnasta y demás cosas, pero ni siquiera puedes fingir una simple actuación, que perdedora.

— ¡Basta! —Stormfly intervino de nuevo, internándose en la pista. — ¿Cómo quieres que se sienta cómoda? Si todo lo que haces y dices es para hacerla sentir así.

—Storm Mcfly, otra vez interrumpes mi entrenamiento. Ayer lo pasé, pero no permitiré que una patinadora fracasada como tú me diga qué debo de hacer.

Todos los espectadores dieron un grito ahogado al escuchar la ofensa, Astrid enfureció y quiso golpear a la chica pero Nero la detuvo, e hizo que prestara atención a la mirada desafiante de Stormfly.

—Sí, eres una fracasada que por una tonta lesión dejó el patinaje y ahora guardas de seguro tus tontas esperanzas en este intento de patinadora. —Dijo señalando despectivamente a Astrid.

Astrid enfureció más, nadie tenía derecho a juzgar el pasado de su amiga, no sólo ella Hiccup también, incluso Camicazi quien respetaba y admiraba a Stormfly desde pequeña.

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Tannlos y Eret se habían escondido entre las bambalinas desde la noche anterior donde durmieron, nadie había notado su presencia y hasta habían tomado algunos muebles para tomar sus alimentos enlatados.

Habían estado al pendiente de todo el entrenamiento, viendo también el inicio de la discusión, Tannlos enfureció por los comentarios absurdos de la otra chica que tachó de inmediato como una loca.

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—Tú no sabes nada. —Respondió tranquila Stormfly sin dejarse afectar por las palabras. —No eres más que una frustrada, pues tu tonta obra no será interpretada por ti. Por eso estás molesta. ¿No es así?

Lya gruñó, la entrenadora había dado en uno de sus puntos débiles.

—Es cierto. —confesó para no dejarse derrotar. —Pero alguien tiene que dirigir esta obra, y tu tonta alumna no es capaz siquiera de interpretar un papel, observé sus anteriores desempeños en las competencias, en serio… ¡apesta! Pero supongo que la culpa es debido a ti, no le has enseñado bien a tener la pasión que yo tengo cuando interpreto papeles en los escenarios, las competencias son más que absurdas, sólo tratan de impresionar a un jurado que no hace más que evaluarlas con números. No sé cómo pueden encontrar satisfacción en eso.

—Tenemos tanta pasión y la convicción para hacer cualquier cosa, no sabes realmente nada si crees que un patinador sólo lo hace para sorprender a un jurado. —replicó Stormfly. —Mi alumna, Camicazi, todos los que están aquí tiene la pasión suficiente para motivar, ¿no es por eso que les hablaron para juntar los fondos? ¿Tus artistas y tú no tuvieron el suficiente talento como para llamar la atención de los medios que tuvieron que llamarlos a ellos?

El comentario hizo enfurecer a Lya, sin embargo los demás artistas reflexionaron las palabras de McFly, realmente les había faltado mucho para llamar más la atención de los medios.

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—Muy bien dicho Storm. —Aplaudió Tannlos desde el escondite.

—Esto se puso interesante. —Eret no dejaba de tomar nota de todo lo que veía y escuchaba.

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— ¡Te reto! —gritó Lya. —Te reto a que hagas tu mejor interpretación, veremos quién es capaz de motivar más a todos los presentes.

—Y pensé que no te gustaban las competencias. —Resopló Stormfly. —Pero acepto. ¿Cuáles son los términos?

—Patinaremos, "A thounsand years", si logras motivar a mis artistas trabajaré con tu estilo, si no, te marcharás y me dejarás trabajar a mi estilo con tu preciada Astrid.

—Como quieras.

Ambas chicas cerraron el reto con una mirada desafiante, pronto las admiradoras de Lya acudieron a ella para ayudarla a prepararse, y Astrid y Camicazi para ayudar a Stormfly.

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—Increíble, será la primera vez que veré a Stormfly patinar. —Comentó Tannlos emocionado.

—Sólo que no hagas mucho ruido, nos puede descubrir. —Aplacó Eret con voz bajita.

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Para la interpretación le prestaron un vestido corto color amarillo, Astrid y Camicazi, dejaron su cabello en una coleta alta y le habían puesto un ligero maquillaje, en la contraparte Lya había salido con un vestido color rojo, los ojos se los habían delineado en color negro que la hacían ver un poco maniática para la canción que interpretaría. Ella fue la primera en pasar.

Se deslizó en el hielo y se detuvo por breves instantes antes que la canción comenzara, cuando inició se movió dramáticamente, claramente con su lenguaje corporal indicaba el amor que le profesaba a aquella persona, dando saltos dramáticos, para hacer énfasis de que amaría por miles de años a una persona imaginaria.

La canción terminó y todos la ovacionaron, había sido una presentación espectacular y sin errores.

Después llegó el turno de Stormfly, con la misma canción, se dejó envolver inicialmente, sonrió desde el inició pues recordó a cierto chico que la hacía sonreír, se deslizó elegantemente en el hielo, serena y tranquila, rememorando el sufrimiento pasado, aquel hombre que la engañó, su hijo no nato, haber conocido a Astrid, y también a Tannlos.

Sus saltos eran sutiles a comparación de la anterior y lo hacía con el mínimo esfuerzo; los espectadores quedaron asombrados a verla, incluso Astrid no creyó ver de nuevo a su amiga patinando con tanta pasión, Hiccup también estaba asombrado, reflexionó cuanta pasión podía a haber en una persona si tenían bien enfocados sus pensamientos.

La canción terminó y las ovaciones por parte de todos, deportistas y artistas por igual resonó con fuerza en el escenario, Lya había quedado estupefacta con la presentación que incluso le sacó una lagrimita. Se dejó caer derrotada, con la cabeza gacha.

—No te desanimes.

Levantó la cara al escuchar la voz de su rival.

— ¿Cómo es posible? Mostraste mucho más pasión que yo…

—Eso es por….

Stormfly fue interrumpida pues unos gritos se empezaron a escuchar tras bambalinas, de estás salieron dos enormes acróbatas con Tannlos y Eret confinados entre sus brazos.

—Encontramos a estos espías haciendo escándalo. —Informó el que sostenía a Tannlos. —Este es muy ruidoso.

— ¡Tannlos! —reconoció Stormfly de inmediato, los colores rojos se pasearon por su cara al ver al chico sometido como niño chiquito por el enorme acróbata.

Lya notó los cambios de colores en Stormfly, observó a los supuestos intrusos y dio una risita leve para luego dar unas carcajadas sin ningún toque de burla. Dedujo cuál era la fuente de inspiración de su rival.

— ¿Los conoces? —preguntó con picardía.

—Sí, Tannlos es el novio de Stormfly. —Mintió Astrid para su propia venganza.

Stormfly miró con reproche a su alumna, pero esta le susurró en secreto que era mejor así para no meter a los dos metiches en problemas, la entrenadora no le quedó de otra que mentir, no quería ver a su amigo tras las rejas, aunque se lo mereciera. Mientras tanto, Tannlos estaba que lloraba de la felicidad al escuchar aquello que la misma Stormfly confirmó, aunque Eret no le dio muchas esperanzas, pues había notado la mentira de Hofferson.

Lograron acordar que los chicos se quedaran como sus acompañantes, pues nuno de ellos, el "novio" de Stormfly, no sólo era eso sino que también era el encargado de grabar los entrenamientos y a Eret lo descendieron de puesto a ayudante del camarógrafo.

— ¿Así que él es tu inspiración? —preguntó Lya con un tono más amable, dispuesta a respetar el tratado.

—Algo así. —confesó apenada Storm.

— ¿Cuál es la tuya Hofferson? —preguntó con seriedad a su alumna temporal.

—Quiero ayudar a la recolección de fondos, es lo que me inspira a seguir. Y sé que no estoy en disposición para pedir, pero… ¿cuento contigo para eso y no sólo para hacer famosa tu obra?

— Lo haré, también quiero ayudar, sin embargo, ¿Puedo confiar en que lo harás bien? Comprende que esa obra también es parte de un sueño personal, y creo que has de saber muy bien que a veces llegamos a extremos para que todo salga bien.

— ¡Lo haré! —Dijo Astrid con firmeza. —No decepcionaré a nadie.

Lya sonrió con satisfacción, sólo había sido cuestión de comunicarse, prometió no ser tan ruda con ellos y trabajar arduamente tanto en la motivación de Hofferson así como en su propio sueño, ahora más que nada deseaba ver su obra interpretada por ella.

—Muy bien, pues a trabajar, por cierto… ¿sabes a quienes invitó Johann a la presentación?

"¿A quién?"

— ¿A quién? —preguntó lo mismo Astrid.

Lya dio una risita. —Heather Deranged y Ruffnut Thorston… así que puedes adelantarte y mostrarles de lo que estás hecha en la obra, ya sabes… para intimidarlas antes de las olimpiadas.

Tanto Astrid como Hiccup dieron un grito ahogado, la primera quedó estática.

Sus rivales en las olimpiadas la verían actuando.

.

.

Dos semanas después.

Mema.

Ruffnut se encontraba dando unas piruetas altas en el centro de la pista de hielo con la música a todo volumen, sólo se encontraba ella, su entrenador y representante los gemelos, Barf y Belch; de repente la música se detuvo haciendo que ella se detuviera abruptamente casi cayendo torpemente, maldijo a quién había apagado la música al igual que los gemelos. Luego escucharon el eco de los pasos de un pasillo oscuro, de este salió Tuffnut con la mano en alto, sosteniendo una carta de color blanco con letras doradas.

La gemela interesada en saber el contenido, patinó hacia su hermano, cuando este se la mostró leyó que era una invitación, para un evento en Berk, donde todos los patinadores profesionales de ese país participarían.

Su hermano preguntó si podían ir, esta sonrió interesada, quería ver con sus ojos aquel evento del cual hasta en Mema hablaban.

Berserk.

Era de madrugada y una chica de cabello de negro se encontraba entrenando en la pista de hielo, se deslizaba con tranquilidad sobre el hielo, su hermano se había retirado minutos atrás dándole la libertad de patinar y de estar con su entrenador.

Se detuvo un momento para contemplar aquel hombre de cabello castaño claro y ojos azules que la veía con adoración, ambos se sonrieron, como solían hacerlo cuando estaban solos pues si el hermano mayor de esta se enteraba que tenía algo con su entrenador corría el riesgo que los separara. Se acercó a él para darle un rápido beso, sin embargo, el ruido de la puerta de los vestidores los sorprendió; se separó rápidamente de él y ambos pretendieron seguir entrenado, ella patinando y él dando instrucciones, y cerca de la puerta de vestidores, el hermano y representante de ella: Dagur, quien vio algo receloso aquella escena, sin embargo no le dio importancia y caminó hacia donde estaba Spinel, el entrenador de Heather, mostrándole la invitación que encontró en su correo.

Dagur sin esperar su opinión les indicó que iban a ir para estudiar a su enemigo, Heather y Spinel se vieron entre sí, la chica aceptó el ofrecimiento, al menos así podría descansar aunque fuera unos días del entrenamiento; así como esperar ver a alguien a quien no sabía si considerar una rival.

En unos cuantos días lo sabría.

Continuará.

Algunas aclaraciones, las barras asimétricas es como las que se usan en las olimpiadas donde los deportistas saltan de una barra a otro impulsándose con su brazos, el trapecio fijo no oscila por eso el nombre. El volante es el que oscila.

Ahora pues bien, la parte del entrenamiento estará algo rápida, supongo que el próximo capítulo será la interpretación no se la pierdan, pasará algo que… XD

La intriga con Hiccup aún sigue, sólo pocos ya se dieron cuenta de cuál es.

Sección de comentarios y dudas:

Alexa: XD, que cosas con el Nero XDD, que bueno que te gustaron los momentos Hiccstrid, espero que los nuevos también.

Jessy Brown: XD, la otra intriga es realmente un cuestionamiento, ¿sabes dónde está hiccup? XD, espero que el capítulo te haya gustado.

Shazam: sabe, a veces fanfic anda en sus días, ya varios dicen que comenta y no aparecen. Pero se agradece, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

Maylu Liya: Jajaja está en coma, pero sabes dónde está, esa es la otra intriga XDD; y Nero no creo que nada de eso pasé XDD, ya son muchos clichés con él. Saludos.

Emicastillo: Nop, no es parte del circo, y de hecho casi adivinas con tu comentario la intriga, la cuál es, ¿dónde está el cuerpo de hiccup? Saludos.

Mad fine: la otra intriga es, ¿sabes dónde está el cuerpo de Hiccup? XD, y perdón por la tardanza, pero me la pasé arreglando una lavadora que sólo funcionó por un rato para luego morir dejando la ropa sin exprimir TT-TT triste historia. Saludos.

The ridel sel: Pues Nero realmente no había planeado nada y como se puede ver quedó en segundo plan en este capítulo, la otra intriga es ¿sabes dónde está el cuerpo de hiccup?

Tris: no pusiste nada en el anterior, así que no es valido el reclamo, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

Flopi216: Si, pobre Hiccup y lo que les espera todavía. Saludos.

Ana Gami: Eret y Tannlos más arrastrados no pueden ser XDD, ahora Tannlos será de mentiras el jefe de Eret, lo que hay que hacer para una nota XD. Saludos.

Heimao3: Uy, no sé que habrás descartado, pero igual los personajes no se salvarán de una que otra de mis maldades, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

Diane: las garrapatas fanastamas, no sé, y como te dije si tiene un significado que el se rasque tanto en aquellas zonas, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

Dragonaj: XD, espero te haya gustado el capítulo, ahora hay de todo. Saludos.

Barby: Así es, Hiccup está en coma, ahora la pregunta es ¿en dónde?. Saludos.

Vanesa Veltran: Puede ser, sólo puedo decir eso, con respecto a tu pregunta de la guerra, pues que puedo decir, sólo creo que la humanidad debería dejar vivir y que vivan, si tanto se quieren matar deberían ir los mismos gobernantes. Saludos.

Unbreakablewarrior: Así es, Hiccup ya admite sus sentimientos, falta Astrid aunque ya se está notando también un poco de su parte, aun sucederán algunas cosas, espero te haya gustado. Saludos.

Vivi: La otra intriga es, ¿Dónde está el cuerpo de Hiccup XD? Por que se han paseado por varios lugares y no dan, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

Steffani: espero qye tu hipótesis de cómo despertará sea la acertada, aun queda para eso jijiji, y Tannlos y Stormfly bueno al menos ya son novios de mentiras XD. Saludos.

Dragon viking: Jajaja si está vivo yeiii pero en dónde esa es la intriga, que bueno que te haya gustado el capítulo. Saludos.

IceLightPhoenix: Jajaja si está vivo, pero ahora falta saber en dónde, espero el capítulo te haya gustado. Saludos.

Navid: que bueno que te haya gustado y si quedan aun por ahí preguntas sin responder, pero pronto se aclararán bueno en realidad no. XD. Saludos.

Alejg: la otra intriga es más bien un cuestionamiento, ¿dónde está el cuerpo de hiccup? y si me encanta la bella y la bestia, ahora tocó una canción un poco más moderna. Saludos.

Spell: Muchas gracias por tu comentario, en especial porque te diste cuenta de que Astrid sólo se abre a Hiccup para mostrar un carácter diferente al conocen los demás, para tu pregunta quedán algunos capítulos más, pero ya lo leerás. Saludos.

A todos los seguidores, favoritos y lectores anónimos hasta la próxima.

6 de diciembre 2015