Hola, terminé el capítulo a tiempo, me quedó algo larguito. Gracias a Emicastillo92 por la información de cuestiones médicas :D me sirvieron de mucho.
Que lo disfruten.
Capítulo 14
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Hosten
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A las afueras del consultorio médico del Circus Stellarum, esperaban un grupo de impacientes personas. Nero, Snotlout, Camicazi, Tannlos, Eret, Lya, Fishlegs, Luggy; todos de pie frente a la puerta de madera que tenía el letrero de "Consultorio" escrito en ella.
—Esto ha sido mi culpa. —Dijo Nero con lamentación. —No debí presionarla para hacer la obra.
—No es culpa de nadie. —Opinó Lya no muy convencida con su comentario, muy dentro de ella también se culpaba.
—Yo la jalé con rudeza. —Se echó la culpa Snotlout. —Yo soy el culpable.
—Fue el tonto reflector. —Dijo Camicazi con antipatía. —Ya dejen de culparse, fue un accidente.
La rubia apretaba los dientes por la ansiedad; cuando se enteraron de la lesión de Astrid, Gobber había requerido su presencia, no le había dado detalles pero ya se imaginaba el porqué de aquella petición. Deseaba ir a las olimpiadas, pero recordó su propia lesión que la había inhabilitado en una de las competencias pasadas, algo que arruinó en ese momento su carrera, dejándole el trabajo a su rival de conseguir las plazas para las olimpiadas.
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—Tienes una subluxación en el hombro.
La doctora del circus Stellarum, tenía en alto y a la luz unas radiografías que acababan de sacarle a la patinadora, Astrid escuchaba cabizbaja el diagnostico de esta, no dijo ni una sola palabra. Junto a ella estaba Stormfly, quien pasó sus manos por su cara tratando de contener su ira y frustración, al igual que Gobber que sólo quería escuchar el diagnóstico completo de la doctora, para poder tomar una decisión.
—No es grave, el hueso del brazo se te dislocó un poco. —La doctora bajó las radiografías y se sentó detrás de su escritorio, sacando una libretita para recetas. —Te daré unos des inflamatorios y también medicamentos para el dolor, tendrás que usar un soporte para el hombro.
— ¿Cuánto tiempo? —Preguntó Gobber.
—Al menos debe estar en reposo una semana. —Respondió la doctora; Astrid se estremeció al escuchar el tiempo que perdería. —Te recomiendo ponerte comprensas frías d veces al día; y lo siento, nada de actividad física que involucre movimientos bruscos.
— ¿En una semana estará bien? —Preguntó Stormfly con impaciencia.
La doctora dio un largo suspiro, sentía el ambiente más pesado por las dos personas que exigían respuestas más que la lesionada.
—En una semana que vaya a ver su médico, necesitará hacer unos ejercicios de rehabilitación, que él les indique si puede patinar o no, por lo pronto debe seguir mis indicaciones.
Astrid permaneció en silencio, ocultó su rostro entre su flequillo, ni cuenta se dio cuando la doctora le puso el soporte en el hombro derecho, el cual cubría parte de este y brazo lesionado y se sujetaba por el extremo inferior de su otro brazo.
Hiccup, al igual que ella, estaba en silencio; el dolor de Astrid más que ser físico era en su orgullo, todo por lo que había luchado estaba por irse a la basura por un infortunado accidente.
—Si sigues mis indicaciones al pie de la letra puedes sanar rápidamente. —Dijo la doctora para querer alentar un poco al grupo.
La patinadora sólo asintió en silencio, se bajó de la camilla en donde la tenían y en compañía de Stormfly y Gobber abandonaron el consultorio, encontrándose con todos sus amigos y familiares afuera de este.
— ¡¿Qué pasó?! —Fishlegs fue el primero en preguntar.
—Una subluxación. —Informó Gobber. —Dice que puede sanar rápidamente pero… ¡Camicazi!
La aludida se tensó y se acercó al seleccionador con la cabeza en alto.
—Te recomiendo que entrenes y prepares unas rutinas, en caso de que el médico de Astrid determiné que no puede patinar.
Burglar quedó boquiabierta ante la decisión del seleccionador, mientras que los demás dieron un grito ahogado, asintió tragando saliva y miró disimuladamente a su rival notando lo cabizbaja que estaba así como su puño cerrado, muestra clara de su impotencia, lo lamentó por ella.
—Si no hay nada más que decir…—dijo Burglar aun pasmada con la noticia, queriendo parecer fría con el asunto. —Me voy. Espero que te recuperes, Astrid.
Sin esperar una respuesta salió corriendo del lugar, ahora tendría que entrenar por una oportunidad o por una causa perdida pues su posibilidades de reemplazarla eran de un 50%, aun así entrenaría como si ella fuera la legitima seleccionada.
—Yo también me retiro. —Informó Gobber. —Ya es muy tarde y debo volver a la capital mañana temprano. Que te recuperes dragona.
Sus buenos deseos fueron hechos con sinceridad, no deseaba que su elegida fuera reemplazada, pero eso se lo dejaría al tiempo y a la decisión del médico; él debía continuar con su trabajo y enviar a alguien a las olimpiadas.
—Ay Astrid, cuanto lo siento. —Dijo Lya con lamentación, agachando la cabeza con arrepentimiento.
—Yo también. —Snotlout la imitó, siguiendo con la idea de que él había sido quien la había lesionado.
— ¿Qué dicen? —Preguntó Astrid levantando su mirada, le sonrió levemente a ambos para animarlos. —Fue un accidente.
Sin embargo, a pesar de sus palabras en sus ojos se reflejaba la tristeza.
—Astrid, ¿podemos hablar a solas? —Pidió Nero.
La chica asintió lentamente, miró a su entrenadora, que seguía muy molesta con todo lo pasado, quería su aprobación; Stormfly resopló molesta, aunque tuviera deseos de despotricar contra todo el mundo, sabía que no era la culpa de nadie, los accidentes y las lesiones pasaban, eran gajes del oficio.
—Ve.
Con el permiso de Stormfly, Nero le indicó el camino a seguir y esta la siguió acompañado de Hiccup; a pesar de lo que había pasado en la obra no deseaba dejarla sola a menos que ella se lo pidiera. Nero la guio hasta una pequeña oficina, antes de entrar, Astrid miró al fantasma quien le dijo que esperaría afuera, algo bueno para ella pues aún no se quitaba de su cabeza las cosas que había imaginado durante la obra y lo que la condujo a besar a Nero.
— ¿Qué quieres decirme? —preguntó con tranquilidad, tomando asiento en un sofá pequeño.
—Quiero disculparme. —Dijo Nero cabizbajo. —Todo es por mi culpa y…
—Nero, no es tu culpa.
— ¡Sí! Yo te presioné para que lo hicieras y…
—Y lo hice con gusto. Nero, reunimos los fondos, ¡lo logramos! Deberías estar feliz.
— ¿Pero y tú? —preguntó con tristeza.
—Estaré bien. —Suspiró, se echó más al sofá buscando una posición más cómoda.
—Eres excepcional. —Exclamó con admiración. — ¡Me encantas! —La chica se alteró desde su asiento y un rubor rojizo empezó a invadir sus mejillas, no le gustaba el rumbo que estaba tomando la conversación. —Me estoy enamorando de ti. —Confesó Nero apenado.
Pronto el calor la invadió por completo con una mezcla de escalofrío que le recorrió toda la piel. Miró fijamente a su amigo, que la observaba con una expresión anhelante. Más él no era a quien esperaba.
—Nero… yo.
—Lo sé, tienes a alguien más ¿no? —Dijo Nero recordando el cómo lo había llamado en la obra. —Hi…
— ¡No lo digas! —interrumpió de inmediato, temiendo que el fantasma lo pudiera escuchar. —No se lo digas a nadie, por favor.
Nero soltó una risita, tratando de ocultar su decepción al confirmar lo que sospechaba. —No lo haré, descuida. Pero aun así estoy dispuesto a pelear por ti si ese no se mueve rápido.
— ¿Qué cosas dices? —Exclamó abochornada. —Yo no busco nada con nadie en este momento, y… sólo somos amigos… ¡es complicado! Y lo de la obra, me dejé llevar…
Por el tono de voz, Nero dedujo de inmediato que era sólo una excusa más no le dijo nada.
—Bueno, eso significa que aún tengo una esperanza.
—Nero…
—Descuida, Astrid. Yo te respeto y acepto tu decisión, aunque eso no cambie mis sentimientos hacia a ti, y si ese tipo no te corresponde como se debe, yo estaré ahí para ti.
La chica sonrió levemente ante las ocurrencias de su amigo; reflexionó todo lo pasado y sacó la conclusión de que ni ella misma sabía lo que sentía, ni mucho menos lo que realmente quería.
—Es tarde. —Dijo Nero sacándola de sus pensamientos. —Fue un largo día y lleno de sorpresas, debes descansar mucho.
Ayudó a Astrid a levantarse y la encaminó hacia la salida, donde lo primero que vio la rubia fue a Hiccup que esperaba pacientemente en el exterior. Juntos, fueron a donde estaban Stormfly y los demás esperando, encontrando a su familia y Stormfly platicando aparentemente de algo importante.
—Mamá, papá. —Llegó saludando a sus padres adoptivos que al parecer recién habían llegado.
La Sra. Ingerman fue la primera en saludar, abrazándola con cuidado para no lastimarla, físicamente era muy parecida a Fishlegs, de una complexión robusta, no tanto como su hijo, el cabello corto y rubio. Su padre adoptivo, de cabello castaño claro como el Luggy, también la abrazó de la misma manera, era alto y robusto igual que su hijo.
—Astrid, estábamos platicando sobre que no es conveniente que la prensa se entere de esto. —Comentó Fishlegs.
—Sí, les avisamos a Gobber y Camicazi y están de acuerdo. —Contó Stormfly mostrando su celular, indicando que les había hablado por teléfono.
—Por lo que pensamos que tal vez quieras pasar una temporada con papá y mamá en su casa. —Dijo Fishlegs.
—Sí Astrid, podrás relajarte ahí y…—Habló la Sra. Ingerman
—La prensa sabe dónde está la casa. —Interrumpió gentilmente Astrid. —No quiero que los molesten, ya bastantes problemas le he ocasionado a Fishlegs y Luggy por eso.
—Somos una familia, no hay problema. —Expresó Luggy con una sonrisa.
—Así es, somos una familia, haremos lo que tú quieras, ¿quieres ir a otro lugar? —Preguntó su padre adoptivo. —Podemos pagarte un viaje a donde quieras, lo importante es que estés relajada.
Astrid se mordió los labios pensando en la proposición de su padre adoptivo, sí había un lugar a donde deseaba ir, y aprovecharía su lesión para tomarse un descanso en un lugar donde la prensa nunca daría con ella.
—Sí, hay un lugar en especial…
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El tren arribó en la estación de tren a muy tempranas horas de la mañana; afuera de esta esperaban un montón de reporteros que esperaban disparar con sus flashes a los deportistas que recién habían actuado en un evento de beneficencia. En especial a la elegida para ir a las olimpiadas, a quien deseaba volver entrevistar sobre su asombrosa experiencia.
Los deportistas fueron bajando de uno a otro, Camicazi y su madre bajaron después del equipo de hockey, no dieron entrevistas ni comentario alguno y por primera vez la prensa vio la verdadera personalidad de Burglar. La dejaron ir al ver que por más que trataran no le sacarían respuesta alguna a sus absurdas preguntas.
Luego se prepararon para recibir a quien esperaban, pero del tren sólo bajaron Tannlos y Eret que se burlaron de sus colegas, después Stormfly, Fishlegs y Luggy, y después de ellos nadie más. Tanto los Ingerman como Stormfly no hicieron comentario alguno sobre la ausencia de Astrid y se retiraron lo más lejos que pudieron de ellos, sólo en compañía de sus amigos.
—Muchas gracias por habernos dejado participar en el evento. —agradeció Eret, tomando sus maletas en conjunto con Tannlos. — ¿Están seguros que no quieren decirme a dónde fue Astrid?
— ¿Para que vayas y la acoses?, ¡no! —Contestó sarcásticamente Stormfly. —Déjenla en paz, estará bien.
—Sí, Eret… ¡¿qué te pasa?! —preguntó indignando Tannlos, aunque con un tono de burla, claramente buscando sólo impresionar a su amiga.
—No seas payaso. —Stormfly le dio un coscorrón.
—Ya, ya…—El chico se la quitó de encima antes que lo despeinara más. — ¿Puedes ir a mi apartamento mañana? Te quiero mostrar las fotos.
—Sí, seguro.
— ¡Uy! Entonces los dejaré solitos. —bromeó Eret, aunque se ganó la mirada desaprobatoria de Stormfly.
A Eret no le convenía molestarla o podía influir en las decisiones de Astrid y podría intervenir en su entrevista por pura venganza; así que sólo se despidió, tomó sus maletas y se retiró en compañía de su colega.
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Astrid miraba fijamente por la ventanilla del tren, había partido en compañía de Hiccup desde la noche anterior, un día después de la obra. El día apenas comenzaba, había sido un largo y cómodo viaje, sus padres adoptivos se encargaron de reservarle una cabina exclusiva para ella, sin embargo, a pesar de la comodidad no había podido dormir bien durante la noche anterior y la previa al accidente, por lo que sus ojos estaban fuertemente marcados por una ojeras muy oscuras.
"Astrid, ¿a dónde vamos?"
—Ya te lo dije. —Respondió sin verlo.
"Sólo me has dicho "Ya lo verás"…eso no es una respuesta".
—Es porque ya lo verás. —contestó con sarcasmo.
Hiccup se encogió de hombros sin entenderla del todo, desde la obra y su lesión la había estado acompañando, respetando el silencio que Astrid había optado por tomar, pues ahora se le veía más ensimismada, la comprendía, sin embargo, extrañaba su anterior actitud. Se preguntaba con frecuencia si estaba así por lo de Nero, imaginándose que lo extrañaba, pues antes de partir de la estación anterior Nero se había despedido de ella con un beso en la mejilla y Astrid no se lo recriminó.
El tren empezó a desacelerar poco a poco, Astrid se sobresaltó un poco al ver por la ventanilla que la estación cada vez se hacía más grande, se empezó a morder la uñas de su mano libre con ansiedad, tratando de esa forma calmar sus nervios.
"¿Estás bien?" Hiccup no pasó desapercibido esa actitud, miró por la ventanilla tratando de ver el motivo del nerviosismo de su amiga, pero no veía nada más que la estación más cada vez más cerca al igual que un montón de árboles amarillos. Viendo un letrero que decía:
"Bienvenidos a Hosten: Hogar de los arboles guayacán".
El tren detuvo su andar frente al hangar principal, Astrid con torpeza se preparó para salir de la cabina, tomó su maleta de rueditas la cual fue estirando con su brazo sano, mientras que el otro trataba de no moverlo demasiado.
"¿Dónde estamos?"
—Hosten. —respondió Astrid caminando por el pasillo que daba a la salida. —El lugar donde viví de pequeña, al sur de Berk.
Hiccup seguía sin comprender del todo, no fue hasta que Astrid salió del tren y se quedó palizada viendo fijamente a un hombre mayor de cabello rubio que la saludó con una tímida sonrisa.
"¿Quién es él?" Hiccup miró de reojo a la patinadora notando que los ojos de su amiga se empezaron a aguar con tan sólo ver aquel hombre.
—Astrid, hijita…—saludó el hombre.
—Papá…—susurró Astrid, tratando de controlar las emociones.
El hombre se acercó con cuidado a su hija y la estrechó entre sus brazos procurando no lastimarla. Hiccup vio con asombro aquella escena, más al ver que Astrid se quebró por completo en brazos de su verdadero padre, fue una escena muy emotiva, que lo hizo sentir aquel cosquilleo dentro de él, algo que interpretó como felicidad.
—Perdóname por no contestar tus cartas como se debe. —Exclamó con arrepentimiento, sin embargo el hombre sólo negó con su cabeza, diciéndole que no había nada que perdonar.
Después de la emotiva bienvenida, padre, hija y fantasma se dirigieron a la casa del primero; Axel, el padre de Astrid le ayudó amablemente con las maletas, comportándose con torpeza al no saber cómo tratar a su hija después de mucho tiempo, al igual que ella, que no sabía exactamente como tratarlo.
—Muchas gracias por dejarme quedarme en tu casa. —Dijo Astrid apenada.
—Es tu casa también. —Respondió Axel sin quitar su vista del camino. —Te encantará, adapté una habitación exclusiva para ti.
—Gracias.
El hombre sonrió sintiéndose dichoso; cuando recibió la llamada de los padres adoptivos de Astrid no dudó ni un segundo en darle su apoyo.
—Te cuidaré muy bien, ya lo verás. —Aseguró el hombre. —Tu lesión no será nada y podrás ir a las olimpiadas, tengo muy buenos remedios para tu tipo de lesiones.
"¡Uy, remedios caseros!"
—Sí. —susurró Astrid tratando de reprimir la risa.
— ¿"Sí" qué?
— ¡Ah! Nada, hablo sola a veces. —Rio fingidamente. —Por cierto, esperaba verte en la presentación… ¿qué… pasó?
El hombre apretó el volante del auto. —Recibí la invitación de parte de tu entrenadora, quería ir, pero tus padres adoptivos me habían comentado en el pasado de tu problema con la prensa, pensé que sería mejor si no iba, después del mal momento que te hicieron pasar.
Astrid comprendió sus razones; lo que le sorprendió es que aunque ella no tuviera una comunicación constante con su padre, los Ingerman lo tenían al tanto de todo.
Continuaron hablando de cosas triviales durante el camino a la casa Hofferson, en el camino Hiccup pudo apreciar que el hombre era sencillo, amable, pero que también podría ser un padre sobreprotector, por cómo gruñó un poco al cuestionar a Astrid acerca si tenía un novio, suspirando aliviado al saber que no tenía a alguien en especial.
Se adentraron a una comunidad pequeña; con pequeñas pero bien cuidadas casas y donde lo que más destacaba eran los arboles amarillos, que a donde quiera que voltearas los veías, haciendo ver el lugar mucho más colorido.
— ¡Llegamos!
Axel detuvo la marcha del auto enfrente de un casa de madera de dos pisos, pequeña desde la perspectiva de Astrid que estaba acostumbrada a la casona de los Ingerman, pero que a la vez se veía hogareña y acogedora, bajó de la camioneta al mismo tiempo que su padre, maravillándose con el pequeño jardín con flores que tenía alrededor de la casa y al frente que rodeaba la cerca de madera.
"Qué bonito lugar"
La rubia asintió concordando con el fantasma; Axel la apresuró para mostrarle el interior. En el interior, era como se lo había imaginado, pequeño pero muy acogedor, había una pequeña sala con apenas dos sofás y un televisor, una pequeña cocina con dos sillas y un medio baño; subiendo las escaleras, Axel le indicó cuál era su habitación y luego la guio para mostrarle la de ella.
Como si se tratara de una sorpresa, Axel abrió lentamente la puerta, emocionando internamente a Astrid, cuando fue capaz de ver la recamara quedó boquiabierta, había una cama matrimonial, con unos hermosos muebles de madera, una pequeña ventana al frente y un ropero en uno de los extremos.
—Puedes adornarla como quieras, espero te gusten los muebles.
—Me encantan. —Dijo Astrid acariciando el borde del buro que tenía a un lado de la cama. — ¿Tú los hiciste?
Axel asintió orgulloso, no tanto por el mueble sino porque su hija hubiera reconocido su trabajo.
—Te dejaré para que te aliste, prepararé la comida y luego te puedo llevar a recorrer los alrededores, a menos que quieras descansar como lo indicó el médico.
—No, sí me gustaría ver los alrededores.
Dicho esto Axel la dejó a solas, o más bien con Hiccup. Astrid se sentó en la cama, permitiéndose sentir la suavidad de la colcha que la cubría.
"¿Así que aquí es donde creciste?"
—No, vivía en otra zona, está es la nueva casa de mi papá. No me acuerdo mucho, pero creo que los Ingerman eran los que vivían más lejos, pero sigue siendo Hosten, parte de mis raíces.
"Ya veo…"
Después de la agradable comida, a pesar de lo que había dicho inicialmente, Astrid cayó dormida en la cómoda cama de su habitación; Axel la dejó descansar, antes haciéndola tomar sus medicamentos y haberle ayudado con fomentos fríos sobre la lesión, para él, era su oportunidad de enmendar sus errores y aprovechar que su hija había vuelto a donde pertenecía.
Ya por la noche, Astrid recién despertó, pero al ver que era demasiado tarde sólo se dedicó a estudiar los ejercicios que Fishlegs le había encargado durante su convalecencia, platicar con su padre, con Hiccup, cenar y después volver a dormir.
Al día siguiente y con renovadas energías, Astrid y Hiccup se dispusieron a recorrer el pueblo en compañía de Axel; sin embargo…
—Astrid, me llamaron del área 3 de Hosten, una señora tiene dificultades con varios muebles y quiere que vaya hacer mantenimiento. ¿Quieres ir? Hay muchos comercios y jardines…
—Sí, sí quiero ir. —Respondió con entusiasmo, a pesar de su lesión no pensaba quedarse postrada en una cama.
No habiendo replica alguna, se alistaron para ir a aquel lugar. Tardaron alrededor media hora en llegar al área 3, la cliente de Axel vivía en una casa de estatus medio, el hombre advirtió que podía tomar algo de tiempo, por lo que dejó a su hija recorrer el lugar, quedándose de ver en el mismo lugar en algunas horas, a pesar de su preocupación por dejarla sola, Astrid le aseguró que estaría bien, pues realmente no estaba sola.
Quedándose ahora con Hiccup, recorrieron la alegre comunidad, encantándose con los bellos jardines y árboles.
—Que rico es estar aquí. —Dijo Astrid flexionando su brazo sano para relajarse. —El aire es realmente puro.
"Sí, es muy bello". Dijo Hiccup admirando el lugar, a pesar no sentir el aroma del ambiente y la brisa, con sólo imaginárselo tenía suficiente. "Debe ser muy bueno crecer por aquí… ¿Habías venido a este lugar?"
—No. Cuando vivía con mi papá vivía en el área 2, queda más o menos a 20 minutos en auto desde aquí. Después con los Ingerman, viví en el área 4 que queda al norte de Hosten como a media hora, eso creo.
"¿Entonces en qué área está la actual casa de tu papá?"
—En el área 1, es la que queda más al sur.
"Ya veo. Debe ser muy gratificante vivir aquí".
Astrid sólo suspiró recordando tanto los buenos, pero en su mayoría malos momentos que había pasado en Hosten. Siguieron caminando por los alrededores, topándose con un rio que dividía la comunidad; pidiendo indicaciones localizaron un puente de madera rápidamente, sin embargo, Hiccup detuvo su andar a mitad de este.
— ¿Qué pasa? —preguntó Astrid al notar que Hiccup se había quedado estático .
"¿No lo escuchas?"
— ¿Qué?
Hiccup agudizó su oído, buscando alrededor para encontrar la fuente del sonido; Astrid no sabía que tenía y prestó atención a los sonidos del ambiente, fue en ese momento que lo escuchó, un pequeño chillido, el lamento de un animal probablemente herido.
—Suena como un gato.
"Sí, uno pequeño"
Hiccup flotó hacia donde su sentido del oído le indicaba que estaba el animal, llevándolo hacia inicio del puente.
"¡Aquí está!"
Engarruñado en la orilla, se encontraba un gatito negro de apenas 2 meses de edad, maullando levemente y con debilidad.
—Pobrecito. —Con mucho cuidado, la patinadora se agachó a la par del gatito y lo cargó en su mano. —Está muy flaco.
"Lo han de haber abandonado, necesita atención".
—Bien, pues hagamos la buena acción del día. —Astrid le guiñó el ojo a Hiccup, conmoviéndolo por completo, pues es algo que él también haría.
Volvieron a la comunidad para preguntar a las personas si sabían de alguna veterinaria cercana, uno de ellos le indicó que había muy cerca de donde estaban, después de darle con detalles la dirección, Hiccup y Astrid emprendieron el camino hacia aquel lugar.
Llegaron en cuestión de minutos, no tardaron en ubicarlo pues en la fachada tenía escrita el letrero "Veterinaria VETH", sin embargo, el lugar se veía algo descuidado por el exterior.
—Creo que no hay nadie. — Astrid se acercó a establecimiento, viendo en la puerta que esta el letrero de "abierto".
Viendo que estaba en funcionamiento, abrió la puerta de cristal la cual timbró gracias a una pequeña campana que tenían colgada en la parte superior, a pesar de lo maltrecho de la fachada, el interior era limpió y daba confianza.
No había nadie en la pequeña recepción, donde sólo había una pequeña campana para llamar al encargado del establecimiento. Se acercó con la intención de tocarlo, aunque tendría que dejar al débil gatito en la base para poder hacerlo, sin embargo, se detuvo al escuchar gritos en el interior del consultorio.
—"¡No, Stoick! ¡No pueden hacerlo! ¡¿Con qué derecho?!"
—"¡Ya les dije que conseguiría el dinero, pero son unos necios!"
—"¡No permitas que lo hagan! Por favor".
—"Vendí una parte del ganado, me pagarán hasta la próxima semana, con lo que me darán tendremos para mantenerlo al menos otra semana".
"¿Qué estará pasando?" se preguntó Hiccup al sentir la angustia de los ocupantes del consultorio, en especial de la mujer que hablaba con la voz quebrada.
—Tal vez debamos volver después.
Astrid tomó al pequeño gatito para salir del lugar, pero le fue imposible abrir la puerta pues la tenía que jalar, al contrario de cuando entró que la empujo con su cuerpo. Buscó la manera de salir, dejó al gatito por un momento en el piso, después jaló la puerta que volvió a sonar por la campana, se agachó por el gatito para tomarlo mientras sostenía la puerta con su pierna y…
— ¡Espera muchacha!
Apenas se estaba reincorporando de haber tomado al gatito cuando un robusto hombre, con una barba prominente color castaño rojizo la detuvo.
— ¿Necesita atención tu mascota?
—Eh… sí, pero si es un mal momento…
—No, para nada. —Dijo el hombre tratando de sonar normal. —Enseguida mi esposa te atenderá, ¡pasa!
Después de haber batallado inútilmente con la puerta, Astrid regresó a la recepción, esperando ser atendida. Al cabo de unos minutos, salió una mujer alta de cabello castaño y ojos verdes. Una señora que Hiccup apreció como "hermosa".
—Perdón por la tardanza. —se disculpó la mujer limpiándose cuidadosamente los ojos con un pañuelo. — Soy la Dra. Valka ¿En qué te puedo ayudar?
—Eh… me encontré a este gatito, creo que lo abandonaron.
— ¡Oh! Pobrecito. —Observó Valka al indefenso animal. —Está desnutrido y deshidratado.
"¿Se pondrá bien?"
— ¿Se pondrá bien? —preguntó la rubia por el fantasma.
—Si le damos los cuidados que necesita y lo alimentamos sanamente se pondrá bien. —Dijo Valka analizando por completo el cuerpo del gatito. —Me recuerda al gato que tuvieron mis hijos cuando pequeños.
Astrid sonrió al notar la felicidad en el comentario de la mujer, más esta se fue apagando conforme seguía analizando al gato.
— ¿Se encuentra bien? —se atrevió a preguntar.
—Sí, sí… es sólo que… tú debes ser nueva aquí. —Comentó al apenas notar que la chica no era una de las que conocía de los alrededores. —Te me haces conocida.
—Ah, bueno, por el momento estoy en el sector 1 con mi padre, Astrid Hofferson. —Se presentó alzando su mano izquierda para saludar.
—Oh, eres la patinadora, la que irá a las olimpiadas. —Reconoció la mujer estrechando la mano de la chica.
—Sí, —Respondió Astrid entre dientes. —O al menos por ahora.
Valka notó el soporte en el brazo derecho de la deportista, supuso que tendría problemas a causa de eso, sin embargo, no indago en el asunto, ya que muy apenas conocía el deporte, el que era experto era su hijo Tannlos, el cual sabía que ahora se dedicaba a hacer notas deportivas sobre hielo.
—Bien, pues démosle vitaminas a este pequeñín, también hay que asearlo un poco. ¿Puedes venir más tarde por él?
—Seguro, yo vendré por…—no supo cómo llamarlo.
—Toothless. —Dijo Valka recomendando de inmediato. —Así se llamaba el gato de mis hijos.
"Qué bonito nombre".
—"¡Que nombre tan raro!" —pensó Astrid.
—No me hagas caso. Ponle como tú quieras, en realidad es un nombre horrible, pero mi hijo mayor tiene un pésimo gusto.
—Se nota. —Comentó la patinadora con confianza. —Ay dioses, lo siento.
—Descuida…—suspiró Valka con nostalgia. —Eres una buena chica, mi hijo hubiera hecho lo mismo que tú.
—Debe ser una gran persona.
Al decir aquello un sonoro gimoteo se escuchó por parte de Valka.
— ¿Qué tiene? ¿Dije algo malo? —preguntó Astrid con angustia.
—No, no es nada. —Suspiró. —Es sólo que mi hijo tuvo un accidente, ahora está en coma y los doctores, jefes del hospital, quieren desconectarlo por falta de pago.
— ¡Eso es horrible! ¿Cómo pueden hacer eso?
—Mi esposo y yo seguimos trabajando arduamente, ya conseguimos algo para mantenerlo por algunos días más. Vendimos algunas cosas, mi hijo, que trabaja en la capital, también nos manda algo y con eso lo mantenemos.
Tanto Astrid y Hiccup sintieron angustia con la situación de la familia, a pesar de que Valka trataba de mostrar seguridad en sus palabras se percataron que estaba muy afectada con la problemática.
—Pero hay que alimentar a este pequeñín. —Dijo Valka volviendo al tema del gatito.
—Sí, yo vendré por Toothless en un par de horas.
El que Astrid se decidiera por ese nombre puso a Valka feliz, sin nada más que decir, Astrid salió del establecimiento, sintiendo que necesitaba a hacer algo por aquella familia.
"Ojala pudiéramos ayudarla" Comentó Hiccup leyendo sus pensamientos.
—Sí podemos. —Aseguró Astrid con firmeza.
El fantasma no entendió a qué se refería, hasta que Astrid preguntó a una persona por el banco más cercano, donde después de solicitar su estado actual financiero, sacó una buena suma de dinero.
Después de unas horas, regresó al establecimiento; Valka ya tenía a su nueva mascota, Toothless, limpio, hidratado y un poco más mejorado que en la mañana.
Le cobró la cuenta de los gastos de medicamentos utilizados y los que le tendría que dar para que el gatito mejorara, además de la comida, compró una pequeña transportadora y una cama acojinada que adaptaron a la misma transportadora.
—Bien, tu recibo y feria. —Dijo Valka extendiéndole la nota de gastos y el sobrante del pago.
—No, por favor… necesita el dinero.
Astrid le ofreció el cambio que en realidad no era mucho, aun así Valka apreció el detalle pues cada centavo contaba para mantener a su hijo en el hospital.
—Gracias.
—Quisiera… ayudarle. —Dijo con timidez desconcertando a Valka. —Por eso…—sacó del bolso que llevaba colgado su hombro sano una bolsa de papel, se lo extendió a Valka que lo tomó con recelo quedando impactada con el contenido.
Al menos en aquella bolsa debía haber unos 15 mil dólares, en billetes de 100.
—No… no puedo.
—Sí, para su hijo; a mí me va bien como patinadora y no tengo ningún problema con donarle ese dinero, por favor… no lo rechace.
Hiccup estaba más que orgulloso por Astrid, sintió una extraña emoción al ver a la mujer conmovida por el acto de caridad de su amiga; tanto él como ella pensaban que ninguna madre debía pasar por aquello y esperaba que ese dinero al menos ayudara en algo.
Valka aceptó la donación de buena fe, le deseó suerte a la patinadora en su carrera así como con su lesión y le aseguró que la apoyaría desde su hogar, diciéndole que siempre la recordaría por tal gesto de amabilidad.
Una vez que la patinadora se fue, Valka le dio las buenas nuevas a Stoick, quien quedó boquiabierto con aquel pequeño milagro, con ese dinero, al menos podrían mantener a su hijo por dos meses más en el hospital
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Astrid regresó con su padre, mostrándole su nueva mascota, dándole otro trabajo que hacer pues con su brazo lastimado le iba a ser imposible cuidar adecuadamente al animal.
—Pues ya que… —Dijo el hombre al aceptar ayudar a su hija con el gato. —Por lo pronto debemos ir ahora a otro lugar, una comunidad que está en el sector 4. ¿Quieres ir o quieres volver a casa?
— ¡No! ¿Sector 4, dijiste? —preguntó con emoción.
—Sí, si quieres te puedo llevar a donde los Ingerman tenían su antigua casa.
—Sí, por favor. Hace mucho que no veo aquel lugar.
No diciendo más, emprendieron camino a aquel lugar. Axel dejó a Astrid en un mirador que la chica recordó muy bien, este se encontraba alrededor de un extenso lago con una impresionante vista. Dejándole a su padre el cuidado del gatito. Hiccup y Astrid se aventuraron a recorrer la orilla del mirador buscando un lugar en específico.
"¿A dónde vamos?"
—A un lugar que me trae buenos recuerdos.
Llegaron a un parque donde había juego para niños, a pesar del tiempo esos juegos seguían ahí, más añejos a como los recordaba.
"¿Y aquí es…?"
— ¿recuerdas a mi amor platónico? Aquí lo conocí.
Hiccup se sobresaltó al escuchar a su amiga, esta sólo observó con atención uno de los juegos que consistía en un varios tubos de diferentes tamaños.
"Mmhhh… ¿aquí conociste a Nero?" preguntó Hiccup cabizbajo.
— ¿Nero? ¡No! ¿Por qué lo preguntas?
"¿No era él tu amor platónico?"
—No… ¿quién te dijo eso?
"¡Tú! Es decir… me dijiste que era de cabello negro y ojos azules y…"
—Te lo dije para que dejaras de molestar. —Confesó Astrid. —Además tú mismo no me creíste, además que te dije que a Nero lo conocí a los 10 años y a esta persona como a los siete u ocho.
"Entonces… ¿quién es él? ¿Cómo es?" Preguntó con gran curiosidad.
— ¿Por qué es tan importante? —resopló. —Fue hace mucho tiempo, fueron cosas de niños.
"Pero… pero… si entonces no es Nero, ¿por qué el beso?".
De inmediato Astrid se sonrojó, bajó la cabeza para que Hiccup no la viera apenada. —Fue sólo una actuación. —No le iba a decir que se imaginó besándolo a él, aun no entendía muy bien qué pasaba con ella, y estar en aquel lugar donde conoció a un muchacho especial que muy apenas recordaba le removió viejas emociones.
Se retiró del parque a paso a apresurado, caminando por los miradores a la orilla del lago.
"Astrid, ¡espera!"
— ¿Qué pasa? —Preguntó sin atreverse a verlo.
"Sólo quiero entender algunas cosas, ¡es todo!, tu padre, tu familia con los Ingerman… tu amor… platónico ese y ¿por qué es tan importante?".
La chica dio un suspiro largo y se recargó en la baranda del mirador, observando los botes que navegaban en el lago.
—Está bien, te contaré… pero tiene que ser desde el inicio para que comprendas algunas cosas…
Hiccup se posicionó a un lado de ella con su completa atención enfocada a ella.
—Todo empezó cuando…
.
.
.
Capital de Berk.
En el apartamento de Tannlos, se encontraba una muy sorprendida Stormfly viendo las fotografías donde aquella luz se emitía sólo en donde su amiga aparecía, Tannlos había dicho la verdad.
— ¿Pero qué es?
—No sabría decirte, pero es extraño ¿no?
—Definitivamente.
Stormfly devolvió las fotografías impresas a su amigo. —Ya no sé qué creer, o si creerle a Astrid, por cierto, son muy buenas fotografías.
—Gracias. —Dijo el chico halagado.
— ¿Cómo decidiste que quería hacer esto? —preguntó señalándolo por completo al igual que a las fotografías.
—Creo que mi hermano me dio la idea. —contestó con una risita.
La entrenadora sonrió con nostalgia, al recordar la situación del hermano de su amigo. Quería seguir ahí con él, pero tenía asuntos pendientes que atender.
—Me tengo que ir. —Avisó poniéndose de pie.
—Te acompaño. —Ofreció Tannlos de inmediato.
Salieron del apartamento, Stormfly sólo le pidió que la acompañara hasta el ascensor, antes de que este llegara al piso, le dio un sorpresivo abrazo de despedida y rogó porque el ascensor llegara de inmediato para evitar una vergonzosa explicación. Su petición fue escuchada y las puertas del aparato se abrieron, se despidió torpemente de su amigo que seguía anonado por la muestra de afecto.
Una vez en las afueras del complejo departamental se permitió respirar adecuadamente, miró al cielo recordando el pasado y comparándolo con el presente, reflexionando las vueltas de la vida y que cualquier cosa que hicieras, dijeras, o decidieras tenía un impacto en tu vida.
Continuará.
Hosten: significa otoño.
Los árboles que se mencionan son amarillos, por si se lo preguntaba XD. Espero que les haya gustado la introducción de Valka y Stoick, Hiccup está más cerca de lo que creen. ¿Creen que Astrid lo encuentre?
Espero el próximo 25 de diciembre subir el nuevo capítulo, que será el "Especial del fic". Si lo notaron, algunos ya sabrán de lo que tratará, y si no pues a esperarse.
Si no puedo actualizar ese día, será el domingo. De una vez me anticipo y les deseo una feliz Navidad a todos.
Sección de comentarios y dudas:
Dragon Viking: Pues ya ves que todo lo que pasó, por el momento sólo deberá esperar a su recuperación y decisión del médico, pero por otra parte Nero quedará en segundo plano, por el momento. Saludos.
Shazam: Quise jugar ahora con su personaje, para que no siempre sea el galan que va por la chica, ahora le tocó al revés a Eret. Saludos.
Flopi216:Pues en cierta parte si le afectó, porque cualquier cosa que decida el médico impactará en ella, y pues ya llamaron a su reemplazo también. Saludos.
Ana Gami: De hecho, la angustia era más por lo que había hecho que por la lesión, estaba emocionalmente lastimada. Y Lya con Nero a la friendzone XD. Saludos,
Vivi: XD, Jajaja ya sé, pobre de todos, al menos Stormfly no se volvió loca, sólo tendrá que cambiar su calendario completo si es que dejan a Astrid patinar. Saludos.
Cathrina: XD, sorry, un poco de drama para el alma, pero en sí eso con Nero quedó por el momento en segundo plano, lo menos que quiero hacer es un completo drama, con una trama deportiva y espiritual. Saludos.
Mad fine: Con tantos problemas ni puede pensar bien en lo que quiere, además que está el tercero en discordia (su amor platónico) ya pronto lo conocerán. Saludos.
Diane: ahora que lo dices, ni me acordaba que en la serie Layla se lastima el hombro XD, mi inconsciente lo hace XD, siento tu crueldad hacia Nero y su ilusión por Astrid XD. Saludos.
Steffani: Cierto, lo de la lesión calmó las aguas, lo importante es estar con aquel que quieres y darle su apoyo. Por lo pronto Astrid está más cerca de Hiccup, ahora la pregunta es si lo encontrará. Saludos.
Alexa: XD, toda la frustración, pues este estuvo más calmado pero dio muchos datos, el siguiente tendrá mucha más información y más explicaciones. Saludos.
Valeria: Nop, por el momento eso no pasó, ya verás cómo irán dando las cosas. Saludos.
Emicastillo92: De nuevo muchas gracias por la información médica, espero no haber inventado algo por ahí, o algo que este demás. Espero que me puedas ayudar en caso de tener alguna otra duda en el futuro. Gracias. Saludos.
Spell:Vivan las minivaciones (yo no tengo :v) los gajes de ya trabajar XD. Acertaste con lo de Hiccup, aunque no se haya mencionado, se encuentra en su ciudad natal ¿qué es? ¿qué tan cerca estará Astrid de él? Ahora esas serán las preguntas, pero ya verás cómo se van dando las cosas. Saludos.
Rebbeca: Hola y bienvenida, me alegro que te haya gustado la historia y todas las demás, espero que este capítulo haya sido gratificante. Saludos.
HeiMao3: Si lo clichés y gajes del oficio, es que no pueden faltar, pero ahora la historia dio un giro y se dejará el drama anterior de lado, espero te haya gustado. Saludos.
Jessy Brown: Contestando a una de tus preguntas, pues Nero si está enamorado de Astrid pero se mandó por el momento solito a friendzone, con respecto a Hiccup espero escribir en donde está, es obvio que cerca de donde están Valka y Stoick. Saludos.
Dragonaj: XD, gracias, espero este te haya gustado. Saludos.
Astrid Pines:Hola, Generalmente subo cada domingo, espero que el próximo lo pueda hacer el 25, pero generalmente es domingo, gracias por leer. Saludos.
Vanessa Veltran: Nero por lo pronto quedará en segundo plano, Astrid está confundida por el momento y además queda el tercero en discordia, su amor platónico, pero ya verás cómo se soluciona todo. Saludos.
Unbreakablewarrior:Jajaja si Astrid no sabe ni que sentir, agregándole con cada problema que se enfrenta, y Hiccup pues es un pan de dios XD, no la deja en las malas. Saludos.
Navid: Tus respuestas serán contestadas con el tiempo, por el momento Hiccup ni idea de que Astrid se imaginó besándolo, pero ya verás cómo pasarán las cosas. Saludos.
Amai do: La historia de cómo pasó todo, ya pronto lo sabrás, se explicarán demasiadas cosas o al menos eso espero y cómo todo conduce a todo. Sobre Tannlos y Stormfly, la pongo mayor a ella, porque es la percepción que me da, además que es mamá dragona en la serie XD. Saludos.
A los favoritos, seguidores y lectores anónimos hasta la próxima. Saludos.
20 diciembre 2015
