Cuando Carmín dejó solos a Shell y Geralt, el muchacho consideró que era el momento apropiado para desviar la conversación hacia ciertos asuntos que quería hablar con ella en privado.

-Hacía tanto tiempo que no te veía.

-No tanto, estuve aquí durante la primavera.

-Bueno has cambiado tanto que pareciera que ha pasado mucho tiempo, estás más hermosa que nunca.

-Ah tonto, siempre con esos comentarios.

-Pero es verdad, por alguna razón te ves más bonita de lo que te recuerdo. Tú sabes que yo no soy de los que dicen piropos para agradar a los demás, lo que digo es lo que pienso.

-Si lo sé, dices lo que piensas, aunque eso no siempre sea bueno. Me acuerdo cuando le dijiste a Milly que era una gorda sin gracia, hay que ver como lloraba la pobrecilla, después tu mamá te obligó a disculparte, y vaya disculpa que diste: "por favor perdóname por ser sincero y decirte gorda sin gracia, es lo que pienso, pero si te hace sentir mejor, de ahora en adelante seré un hipócrita como todos los que te rodean". Tienes una lengua peligrosa Geralt, por lo menos ahora has aprendido a tener tacto y guardarte tu opinión cuando hace falta.

-Si claro -El peliazul se sentía algo incómodo recordando aquello- pero no nos desviemos del tema, hablábamos de que te ves diferente ¿Pasó algo especial? Es que te ves… No sé cómo decirlo, más alegre, como más ligera ¡Si eso! Es como si te hubieras sacado un peso de encima, te ves tan feliz como hacía tiempo que no te veía, como cuando salías con Bridan -se llevó las manos a la boca lamentando lo que había dicho. Mencionar el nombre de Bridan ante Shell era tabú, recordarlo le acarreaba una profunda tristeza que podía durar todo el día, pero para su sorpresa Shell se veía muy tranquila.

-No te preocupes, he subido de nivel, el ataque recuerdos de Bridan ya no me afecta -dijo bromeando.

-¿Eh? ¿En serio? ¿Cómo?

-Je je, bueno, desde que salí de viaje con los chicos han pasado muchas cosas, cosas buenas y malas, pero quiero pensar que la mayoría son buenas, y que incluso las cosas malas tuvieron algo de bueno. Es increíble como en este corto tiempo aprendí tanto, ya he superado mi problema con el pasado, los que se fueron ya no volverán, no se puede vivir anhelando aquello que se perdió, hay que ser fuerte y mirar hacia el futuro. Bridan se fue y no tiene caso lamentarse y tratar de reemplazarlo, él no querría eso. Así que ahora soy una nueva Shell, renovada, en paz consigo misma y dispuesta a disfrutar la vida y buscar un nuevo amor.

-Waahh, que lindo, me alegro que hayas subido de nivel ¿Así que te enamoraste?

-¿EEEEHHH? -Shell retrocedió un paso sorprendida- Co… Como… ¿De dónde sacaste eso?

-Jajaja, tenía razón, te conozco. Bien, cuenta, quien es la pobre víctima desafortunada.

-¿Cómo que víctima desafortunada? Deberías decir el dichoso hombre que tiene el privilegio de despertar mi interés -hizo un gesto de superioridad- pero bueno, no te diré, es un se-cre-to.

-Es el chico del cabello gris ¿Cierto?

-¿¡EEEEHHHH?! ¿Cómo supiste?

-Pues… Tomando en cuenta que has salido con la mayoría de los chicos de la aldea, o es alguien con quien aún no has estado, o alguien nuevo. Los chicos de la aldea con los que aún no sales sé que no son muy de tu gusto, así que lo más probable es que sea alguien nuevo, y ese muchacho es la única amistad nueva que te conozco.

-Jeje, brillante deducción.

-¿Así que viniste en este viaje para tratar de conquistar a tu nuevo amor?

-En realidad no, el abuelo Brandon me pidió que viniera para mantener a Carmín a salvo de Gray.

-¿Eh? ¿Está interesado en Carmín?

-No, pero el abuelo temía que algo llegara a pasar entre ellos, por eso me envió para que sedujera a Gray y mantuviera su atención lejos de Carmín, por supuesto en el más absoluto secreto, y bueno… Pasaron algunas cosas y terminé enamorándome.

-¿El abuelo Brandon te pidió eso? -Shell asintió- ¿Y tú aceptaste? ¡Pero cómo se te ocurre! Que se cree, que eres una cualquiera, una dama de compañía o qué ¡Por favor Shell! ¡No puedes aceptar algo como eso! ¡Es denigrante!

-Pero el viejo se veía tan desesperado… No pude negarme…

-Tú nunca puedes negarte a nada. Ay Shell, eres tan buena, demasiado me temo. No deberías haber aceptado algo como eso, mañana quiero que le envíes un pidgey mensajero diciendo que no puedes continuar con el encargo que te pidió porque no corresponde, pero que de todos modos te quedarás con ellos para cuidarlos. Al fin y al cabo, para evitar que intimen basta con no dejarlos solos, y si tiene alguna queja hablaré con mi madre para que lo ponga en su lugar.

-Geralt… Gracias…

-No hay de qué. Y hablando de no dejar solos… Creo que deberíamos ir a ver en qué están Gray y Carmín, no podemos dejar que pierdas contra esa enana.

-¿Así que tengo tu apoyo para conquistar a Gray? -El chico asintió con una sonrisa- ¡Gracias! -lo abrazó emotivamente- Geralt te quiero… Como amigo claro.

-No tienes que decirlo, lo tengo claro, si fue por eso que terminamos, porque éramos amigos.

Una vez en casa, los chicos se pusieron al día en cuanto a lo que habían descubierto sobre la enciclopedia pokémon, se enteraron de que tenía un mensaje codificado que consistía en música y que el señor Braum intentaba descifrarlo.

-Hasta ahora -decía el señor Braum- la música oculta en estas páginas parecen ser melodías de utilidad práctica sin nada de especial. Aquí está la canción para despertar a Snorlax, melodías para despertar a toda clase de pokémon, melodías para eliminar el estado confusión, melodías para hacer dormir, melodías que calman a pokémon furiosos, que quitan el estado enamoramiento, en fin, nada que parezca sospechoso. Pero tiene que haber algo más, nadie se tomaría tantas molestias en codificar estas canciones tan comunes porque sí.

-Puede tener que ver con las letras que están pintadas de color rosa -dijo Gray.

En efecto, las letras que formaban las melodías que había decodificado el señor Braum estaban pintadas de amarillo fosforescente, y estaban todas juntas en la misma página, pero habían otras letras que estaban pintadas de color rosa, las cuales estaban dispuestas una por página.

-Si, me gusta tu teoría, pero si es así, me tomará algo de tiempo sacar esa canción.

El resto de la tarde pasó sin novedad, después tuvieron una cena agradable y en cuanto oscureció se prepararon para dormir. En aquella zona tan rural, la gente solía irse a la cama con la puesta del sol, de hecho todos se acostaban temprano, con excepción de Gray que le gustaba quedarse jugando con los pokémon fantasmas, pero a él también lo mandaron a dormir.

Gray se estaba preguntando donde dormirían pues la casita tenía sólo dos dormitorios, el del matrimonio y el de Geralt, pero para su sorpresa su anfitrión no dormiría en su cama, había sacado unas colchonetas y las había puesto en la sala de estar y estaba trayendo ropa de cama, al parecer iban a dormir todos juntos ahí.

-Eh… ¿vamos a dormir todos juntos aquí? -Preguntó Gray.

-Si ¿Qué tiene? -Tespondió Shell- cuando los aprendices de artesano venimos al curso de perfeccionamiento dormimos todos juntos en esta habitación.

-Pero… Pero… Aquí hay hombres y mujeres, no deberíamos dormir juntos.

-¿Y ahora te vienes a preocupar de eso? No es muy diferente de cuando dormimos al aire libre, cada quien en su saco y ya, la única diferencia es que ahora estamos bajo techo ¿De qué te preocupas tanto?

-Yo sé lo que pasa -dijo Geralt malicioso- Gray tiene miedo de que una de las chicas lo ataque mientras duerme en la noche, pero no te preocupes -posó la mano en su hombro- Yo te protegeré de estas fieras, no permitiré que te pongan un dedo encima, nadie se robará tu pureza y castidad.

-¡Cállate! -Gray retiró la mano de su hombro con brusquedad entre molesto y avergonzado.- No es lo mismo estar al aire libre que en una casa… Esto se me hace muy raro, en el orfanato las cuidadoras se preocupaban mucho de mantener a los chicos y las chicas alejados, después de los 10 años era impensable que niños y niñas durmieran en la misma habitación, además… Me cuesta hacerme a la idea de compartir la habitación con alguien, aunque sea una sala de estar… En el orfanato los niños dormían separados de las niñas, y yo dormía separado de todo el mundo. mi cuarto estaba en el ático y siempre me tocó estar solo.

-Vaya, entonces se podría decir que… ¿Esta es tu primera pijamada?

-¿Pijamada? Si, creo, he oído hablar de ellas ¿Esto cuenta como pijamada?

-Podría ser, con la diferencia de que no nos quedaremos despiertos toda la noche, mañana hay que levantarse temprano, pero tal vez alcancemos a hacer un par de cosas antes de dormir.

-¿Y qué es lo que se hace en las pijamadas?

-¡Pelea de almohadas! -Gritó Carmín con una almohada en las manos con la que empezó a golpear a Gray.

No tardaron en trabarse en una divertida batalla de almohadas en la que incluso Blue participó, pero duró sólo hasta que el señor Braum les gritó que se durmieran, entonces todos los combatientes abandonaron el campo de batalla y se entregaron al mundo de los sueños. Sobre todo Gray, se acostó con una gran sensación de satisfacción, hacía tiempo que no se divertía tanto, menos con otras personas, estaba muy feliz. Se metió en su lecho con la esperanza de tener una noche tranquila y agradable, pero antes de que pudiera conciliar el sueño, sintió un bulto acomodándose junto a él, era Blue quien se arrimaba para dormir junto a él.

-¿Blue que haces? Hay mucho espacio para dormir ¿Por qué tienes que hacerlo aquí?

-Um um umbreon umbreon um um umbreon umbreon breon (Es para estar cerca del maestro y protegerlo, cuidaré de su pureza y castidad).

-Blue, Geralt dijo eso como broma, nadie va a hacerme nada, además no tienes que preocuparte de proteger mi pureza y castidad.

-¿Umbreon breon breon um um umbreon? (¿No quiere que su pureza y castidad sea protegida?).

-Buenas noches Blue- Gray lanzó un suspiro -duérmete y no molestes.

Los jóvenes no tardaron en quedarse dormidos. Era una tranquila noche de luna llena, había una brisa suave y fría que anunciaba el próximo cambio de estación, las hojas de los árboles caían ayudadas por el viento formando colchones que en los días siguientes serían usados por los pokémon para jugar. Sólo había paz y silencio, no había nada más que hacer que dormir, y todos cumplían con este deber menos Carmín.

La joven se daba vueltas en su lecho incapaz de conciliar el sueño, su mente no podía estar calmada, se sentía triste y herida. Nadie lo había notado pues había disimulado su estado de ánimo muy bien y ahora se estaba preguntando si ocultar sus sentimientos había sido lo mejor. Tenía demasiadas ganas de recibir un abrazo reconfortante, pero no había nadie para dárselo, era en noches como esta en las que echaba de menos a su madre, pero no había nada que hacer, tiempo atrás una enfermedad se la había llevado. La castaña recordaba claramente la tristeza que sintió en el momento de su partida y la sensación de vacío, el sentimiento de que algo faltaba en su vida, con el tiempo había terminado por acostumbrarse, pero ocasionalmente volvían esos fantasmas a su mente.

Por desgracia para ella, cada vez que se entristecía, aunque fuera por una razón muy pequeña, surgía el recuerdo de su madre, haciendo que se entristeciera aún más. Sin embargo en ocasiones, esos mismos recuerdos también podían reconfortarla. Su madre era una mujer muy alegre y con un gran sentido del humor, trataba de imaginar cómo se burlaría de ella si supiera que estaba triste porque un chico le había dicho enana plana, le parecía gracioso pensarlo.

Aunque la intención de Gray no era decirle enana plana, si Carmín hubiera tomado sus palabras en un sentido más literal, hubiera entendido que lo que él quería decir era que comparada con Shell, era demasiado pequeña, joven y poco desarrollada. El muchacho no tenía mala intención, sólo quería evitar que tratara de imitar a Shell, ya tenía suficiente con una, lamentablemente no tuvo mucho tacto al decirlo. En general el tacto es algo que se desarrolla al tratar con gente, Gray tuvo tan poco contacto con otras personas que no pudo desarrollarlo, a veces podía decir cosas muy desagradables pero siempre era sin intención, a diferencia de Geralt que cuando decía algo desagradable lo hacía con malicia

Carmín presintiendo que no podría dormirse en un buen rato, consideró que era una pérdida de tiempo estar acostada intentándolo, así que decidió levantarse y salir a caminar esperando que eso le trajera sueño y paz a su mente. Se levantó sigilosamente, se abrigó, amarró su cabello en la coleta que siempre usaba y salió sin despertar a nadie, eso sí, antes de salir se llevó la pokebola de su beautifly consigo, por si acaso, ser precavida no tenía nada de malo.

Afuera soplaba el viento frío, el cielo estaba despejado, no había ni una nube que opacara el brillo de las estrellas o de la luna, se veía hermoso, pero esto no era suficiente para que Carmín pudiera apartar de su cabeza el recuerdo de su madre. Pensaba en lo lindo que sería ver aquel cielo estrellado junto a ella, pero no, no debía pensar en eso, sacudió la cabeza y se palmeó las mejillas, no era momento de estar triste, así que comenzó a caminar por los alrededores.

Unos rojos ojos la observaban, pero ella se mantenía tranquila, era sólo un hoot hoot. Escuchó un chillido agudo y un tanto espeluznante, pero esto no fue suficiente para espantarla, ella sabía que era un zubat. El crujir de los troncos delataba la presencia de un spinarak y las sombras nebulosas que de vez en cuando se veían flotar tal vez eran algunos gastly o hunter. No había nada en el bosque que pudiera asustarla, hacía tiempo que había perdido el miedo, recordó el estricto entrenamiento como exorcista pokémon que tuvo que pasar para superarlo, más de una vez la dejaron en el bosque abandonada en la noche para que buscara sola el camino a casa (en realidad habían evaluadores vigilándola ocultos en la cercanía, pero ella no lo sabía). La primera vez había sido horrible, tuvo tanto miedo que se quedó llorando toda la noche acurrucada junto a un árbol, ya habían pasado bastantes años desde entonces.

Pensar en eso, la hizo sentir mejor, más poderosa, más confiada. Ella, aquella niña llorona y miedosa había superado cada prueba que le habían impuesto, ahora ya era toda una exorcista pokémon. Le faltaba sólo cumplir la mayoría de edad para estar lista. Se sintió alegre, estos pensamientos al parecer apartaron a su madre de su mente, o tal vez no, porque de pronto se detuvo impactada, frente a ella, había una mujer de cabellos largos anaranjados, figura delgada, piel de un blanco fantasmagórico y rostro fino. Carmín quedó helada y comenzó a temblar, había entrenado para superar cualquier clase de dificultad, pero nada la había preparado para esto, frente a ella estaba su madre muerta.

Trató de calmarse, quizás era sólo una ilusión creada por la luz de la luna, pero se veía demasiado real para serlo. La mujer hizo un gesto con la mano como ordenándole que se fuera, pero Carmín no hizo caso, ni siquiera pareció reaccionar, estaba demasiado impactada, entonces dio un paso al frente, la mujer retrocedió un paso, se acercó un poco más pero la mujer se alejó, retrocedió unos pasos más y salió corriendo.

Al alejarse el espectro Carmín pareció recuperar el juicio, no tenía idea de qué había sido aquello, pero definitivamente su madre no era, ella misma había visto su alma irse cuando murió, de hecho aquella fue la primera vez que vio un alma, ese fue el inicio de su carrera como exorcista pokémon. Tampoco podía ser que hubiera regresado, a pesar de morir joven, su madre murió en paz y tranquilidad, no tenía razones para volver. Aquello que vio debió ser una ilusión, tal vez creada por alguien de malas intenciones, pero fuera lo que fuera, no lo iba a dejar en eso, nadie iba a jugar con un recuerdo tan importante y salirse sin castigo, así que comenzó a perseguir a la ilusión que aún no se perdía de vista.

Corrió tras aquella mujer con el rostro de su madre, la siguió entre la espesura del bosque, se internó entre los árboles alejándose cada vez más y más de la cabaña, por momentos parecía que la perdía de vista, entonces aceleraba y la volvía a ver, esto siguió así hasta que los árboles acabaron de golpe. La figura se detuvo en un claro, se veía tranquila y en buen estado, al contrario de Carmín que estaba casi sin aliento por la persecución. El espectro miró a la muchacha sin expresión alguna y extendió sus brazos hacia ella, parecía estar invitándola a acercarse, Carmín dudó un momento, pero finalmente decidió olvidar sus temores y lanzarse contra ella, tenía que descubrir que era aquello, y si la cosa se ponía peligrosa tenía a su beautifly para defenderse, como exorcista pokémon no podía echarse atrás.

Caminó con paso firme hacia la misteriosa mujer, no faltaba mucho para llegar hasta ella cuando algo saltó y detuvo su avance, entonces aquella cosa emitió un fuerte resplandor que la encegueció. La chica se cubrió la cara con los brazos tratando de proteger su vista, retrocedió algunos pasos hasta que tropezó y cayó, entonces la luz se apagó. Luego de algunos segundos Carmín recuperó poco a poco la vista y vio que frente a ella había un umbreon.

El umbreon que estaba frente a Carmín no tenía ninguna actitud agresiva ni amenazante, pero la vigilaba atentamente, en eso escuchó una voz familiar a sus espaldas.

-Ay Carmín, de la que te acabas de salvar -la muchacha volteó la vista.

-¡Capa Gris! ¿Qué haces aquí?

-Ayudando a quien lo necesita como siempre, esta vez de veras que estabas en problemas, si Red no te detiene ya serías historia.

-¿Eh? ¿Por qué? ¿Qué pasó?

-Mira detrás de Red.

La muchacha se incorporó y caminó algunos pasos hasta ponerse junto al umbreon, entonces miró detrás de él y se sobresaltó. Detrás del pokémon había un precipicio que no había visto antes, si hubiera seguido caminando derecho hubiera caído al vacío y lo más probable es que hubiera muerto.

-Co… ¿Cómo? Pero si este precipicio no estaba antes, aquí había un claro y había una mujer parada en el medio esperándome.

-Ah, ¿Entonces eso era lo que veías? -Carmín lo miró con cara de pregunta- pareces confundida, creo que lo entenderás mejor si miras hacia allá.

Apuntó hacia una figura que estaba flotando encima del precipicio, en el lugar en el que debería haber estado la mujer que había visto Carmín, había un pokémon, este tenía el cuerpo violeta y la cabeza rosada y de su frente salía un extraño humo rosado,

-Bien Carmín, permíteme presentarte a Musharna. Es un pokémon psíquico muy dormilón, puedo decirte que pasa la mayor parte de su vida durmiendo, aunque este que ves aquí está bien despierto. Ahora fíjate en ese humo que le sale de la frente, se llama humo onírico, a musharna le sirve para defenderse, ese humo crea ilusiones, normalmente son ilusiones feas, desagradables o aterradoras que hacen que sus posibles depredadores se alejen espantados, cualquier cosa que hayas visto, lo más probable es que fuera una ilusión creada por su humo.

-¿Pero porqué? ¿Por qué hizo eso conmigo? Yo no tenía intenciones de atacarlo, ni siquiera sabía que estaba aquí

-A este musharna lo conozco bien, es muy agresivo, de hecho hace un tiempo que está causando problemas por aquí, es responsable de algunos accidentes que han ocurrido, por suerte no han sido nada grave… Todavía. Pensaba atraparlo para ponerle fin a sus fechorías, pero ya ves que es bastante listo, se colocó encima de ese precipicio, Red no puede alcanzarlo allí, necesitaría un pokémon volador para poder capturarlo.

-¡Yo tengo uno! ¡Arche sal! -Liberó a su beautifly quien salió algo adormilada por ser tan tarde, pero aún así con buena disposición, si la liberaban a esa hora de la noche debía ser para algo importante.

-Wow, con eso podrías derrotarlo ¿Puedo confiarte esta tarea a ti?

-Claro, una exorcista pokémon no sólo se dedica a espantar espíritus malignos, también ayuda a quien lo necesite.

-Genial, muchas gracias, cuento contigo, y si tu pokémon se lastima puedes contar con Capa Gris, el curandero de los bosques.


Por poco y no subo, ando con la cabeza en la luna, llevo tres días acostándome a la 1 de la mañana por jugar videojuegos =_=, curioso, toda mi vida siendo la estudiante perfecta y obediente y ahora de adulta empiezo con estas cosas, uf. Espero que les haya gustado el capítulo, como dije, este arco de ahora es el momento para Carmín de brillar, nos leemos la otra semana, bye.