Tempranito ahora sí y a petición de ustedes de ser publicado el domingo. Este capítulo está inspirado en la canción "como eres" de OV7, muy bonita y super cursi.
Que lo disfruten.
Capítulo 17.
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Noche de Navidad.
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Stormfly, Astrid y Luggy pasaron el resto del día en el centro comercial de Berserk, paseando de tienda departamental a otra; comprando, observando, meditando; deteniéndose frecuentemente por los turistas que deseaban un autógrafo de Astrid o una foto.
Hiccup prefirió estar ausente del ritual femenino, así que se dedicó a flotar en lo más alto (con previo aviso a Astrid), admirando qué tanto podía ya separarse de ella, logrando calcular al menos 50 metros o más. Eso lo puso a pensar en ciertas cosas.
Admiró lo que pudo; en su mayoría edificios de distintos tamaños y muchos comercios. Cuando su amiga subió al piso más alto de un centro comercial, fue capaz de observar lo que había más allá, descubriendo un parque natural con un lago congelado en medio de la ciudad.
Regresó a donde estaba Astrid, esta se había detenido con Stormfly y Luggy para cenar un restaurante del edificio, alrededor de ellas había varias bolsas de compras, en su mayoría todas de Stormfly. Se mantuvo lejos al verla platicando animadamente con su entrenadora, suponía que hablaban de la próxima cita que tendría con el reportero. Pensó en ese singular chico, y no pudo evitar envidiarlo al saber que al menos él tenía una probabilidad con Stormfly, en cambio él, sólo podía soñar con corresponderle a Astrid, si ella lo quisiera; pero era imposible, estaba muerto, no había ninguna probabilidad para él.
Después de terminar y pagar la cuenta, cada quien tomó sus respectivas bolsas de compras y caminaron hacia la salida, a excepción de Astrid que se mantuvo de pie, viendo por todos lados como si buscara algo o a alguien.
"¡Aquí estoy!" Gritó para hacerle saber su presencia.
Cuando Astrid lo ubicó dio un respiro de alivio que no pasó desapercibido por Hiccup. Disimuladamente llamó con la mirada al fantasma para que este se acercara.
—Con tanta gente es difícil localizarte. —Murmuró.
"Lo sé, pero aquí estoy Mi lady" A Hiccup le causaba regocijo que su amiga se preocupara por él.
—Bien, vayamos a casa… digo... al hotel. —Contestó nerviosa, tomando con fiereza todas sus compras.
"¿Encontraste que ponerte?"
—Sí,… es un vestido color azul…corto… muy sencillo, me lo pondré con unos leggins negros y botas y un pequeño saco del mismo color.
"Fiu fiu…. Ya quiero verte con ellos puestos".
Astrid se turbó al escucharlo y caminó mucho más rápido al encuentro de Stormfly y Luggy que la esperaban en el ascensor.
El ambiente junto con Hiccup cada vez lo sentía más tenso, por eso quería decirle lo que pensaba, y aprovecharía la víspera de Navidad, que como buena festividad que era, le daba a las personas el valor de decir cosas que generalmente no decían con facilidad.
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24 de Diciembre 2015
Los juegos de ski se llevarían a cabo durante la mañana de Noche Buena. Tannlos y Eret, emprendieron un viaje a la montaña vecina a la ciudad de Berserk donde sería la competencia, para después volver lo más rápido que pudieran pues ambos habían sido invitados a la fiesta que haría la organización olímpica, la cual se llevaría a cabo en el hotel donde la mayoría de los deportistas estaban hospedados, incluyendo a Astrid y familia.
Después de que terminara la primera parte de los juegos, donde lamentablemente Berk no había obtenido ningún puesto, los reporteros fueron al pequeño pueblo al pie de la montaña para degustar algunos alimentos típicos.
— ¡Vamos, come! Yo pago —Invitó Eret.
—Supongo que por la temporada le suben los precios a todo. —Comentó el chico espantado al ver el costoso menú.
—Así es, pero como te dije… yo pago, o si quieres te lo puedo ir descontando de tu sueldo.
—Me quedo con lo gratis. —Dijo rápidamente, causando risas en su jefe. —Pero hay algo que si me gustaría que me descontaras de mi sueldo.
— ¿Y se puede saber qué es? —Preguntó con picardía.
—Quisiera… comprarle… un regalo… de… Navidad… a…
— ¡Habla rápido!
— ¡UN REGALO DE NAVIDAD PARA STORMFLY! —Gritó a todo pulmón.
—Mucho mejor… y… ¿qué quieres regalarle?
Tannlos dio una sonrisa socarrona y una vez que terminaron de comer, arrastró a Eret hacia una pequeña tienda que había visto en el pueblo.
—Pensé en eso…
Eret prestó atención hacia donde apuntaba su aprendiz, este lo había llevado con una señora que vendía joyería tradicional, hecha a mano. Lo que Tannlos pretendía regalarle a Stormfly, era un collar color plateado, el cual tenía un pequeño dije de cristal cortado color celeste.
—Me parece bien, es bonito, sencillo… creo que le gustará. —juzgó el mayor.
—Bien… entonces. ¿Cuánto cuesta? —preguntó Tannlos a la vendedora.
La mujer le tuvo que escribir en un papel el precio ya que no entendía su idioma, ni hablaba otro que no fuera el natal. El precio resultó no ser tan exuberante que permitió que Tannlos lo pudiera pagar de contado sin deber absolutamente a su jefe. La mujer se encargó de envolvérselo con una cajita de cartón, y lo entregó dentro de una bolsita de regalo.
—Muy bien, casanova… ¿listo para volver?
— ¡Listo! —Afirmó el chico viendo atentamente el regalo.
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Hiccup aguardaba flotando fuera de la habitación, observando aburrido a la gente que salía o entraba de este, precisamente, la salida que daba a los jardines del hotel, el cual parecía una especie de un castillo muy moderno. Había optado por esperar ahí pues Astrid había solicitado la ayuda de Yuyan para que dejara a Stormfly presentable; y no quería escuchar charlas de chicas, algo que era casi imposible de evitar debido a que el estilista gritaba con cuanta cosa lo sorprendiera.
Sería un día largo…
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—Me gustaría algo así…
—No, no y no…—Yuyan se negaba a escuchar las sugerencias de Stormfly. —Linda, tienes un cabello hermoso y lo quieres ¡esconder!
—Sólo te decía que tal vez podía usar una coleta hacia arriba. —Explicó Stormfly levantando su cabello para que el estilista lo viera.
—No, mijita. —Le dio un golpecito en la mano para que lo soltara. —Tu hombre debe ver la sensualidad de tu cabello…—Dijo con voz seductora.
Astrid y Luggy rieron al escucharlo, pero Stormfly estaba colorada por la vergüenza.
— ¡ES UN AMIGO!
— ¡Ay, sí! Y yo soy un hombre.
—Storm, escúchalo, confía… te verás muy bien. —Motivó la patinadora al borde de las carcajadas.
La entrenadora aceptó de mala gana, y con una expresión gruñona se dejó peinar por Yuyan; le lavó el cabello, lo secó, lo alació y luego lo onduló en ciertas partes para hacer que tuviera movimiento y más volumen, le dejó un flequillo de lado y con eso el trabajo quedó terminado.
— ¡Te ves preciosa! —Chillaron de la emoción Luggy y Astrid al verla.
Stormfly se veía atentamente al espejo, incrédula de que la persona que se reflejaba fuera ella. Hacía tiempo que no se arreglaba demasiado, precisamente desde su mala experiencia, para ella era increíble que de nuevo se comportara como en el pasado. Aunque ahora era diferente.
—Storm… ¿estás bien? —preguntó Astrid al verla ensimismada.
La aludida parpadeó un par de veces, se miró atentamente al espejo tocando un mechón de cabello. Sonrió. Le gustaba como se veía, seguía siendo ella, nada debía de cambiar.
—Te dije Stormy que confiaras en mí… ahora un poquitín de maquillaje ya que tu rostro es hermoso.
La entrenadora asintió con más seguridad y se posicionó de modo que el estilista pudiera continuar con su trabajo. Tomaron algunos minutos más para cuando estuvo lista. De nuevo Astrid y Luggy admiraron su belleza como fervientes fans que eran de ella, siempre lo habían sido, en especial Astrid, quien siempre la consideró su ejemplo a seguir.
—Eso es todo linda… ahora ponte guapa con lo que te compraste. —Exclamó Yuyan orgulloso de su nueva obra de arte.
La chica obedeció sin replicar, se sentía realmente bien.
— ¿Quién sigue? —Canturreó Yuyan.
—¡Yo.. yo! —Se adelantó Luggy, sentándose en la silla donde anteriormente había estado la entrenadora. —Quisiera mi cabello…
— ¡Shu, princesa! Yuyan sabe qué hacer…
Sólo bastaron un par de horas para que Yuyan terminara con Luggy, era una adolescente después de todo, y con el cabello muy corto; una vez que terminó, Luggy también se retiró para ponerse el atuendo que se había comprado, en todo aquel tiempo, Astrid había estado echada en la cama escuchando música.
— ¡La que sigue! —Gritó el amanerado hombre.
Astrid se quitó de inmediato los auriculares ante el insinuante llamado.
—Eh… no, yo no…
— ¡¿Cómo qué no?! —Exclamó ofendido.
—Es que pretendía arreglarme…yo… sola. —Explicó un sonrisita inocentona.
— ¡Nada de eso mi reina!
Yuyan la tomó del brazo y la obligó a ponerse de pie para después sentarla obligadamente en la silla.
— ¿No quieres verte también bonita para tu hombre?
— ¡¿QUÉ?! ¿Qu-qué hombre?—gritó sonrojada. — ¡Yo no…!
—Angelito… tú no me engañas…—Comentó insinuante, viéndola fijamente con sus enormes ojos perfectamente maquillados.
La patinadora se sintió entre la espada en la pared, rápidamente miró a los alrededores para cerciorase que el fantasma no estuviera presente, pues le había comentado que estaría tan lejos como pudiera para no escuchar charlas de chicas, mientras tanto, la mirada de Yuyan cada vez era más fastidiosa, era como estar frente a un comisario y ella fuera una especie de delincuente.
— ¡Anda dime!... ¿quién está en ese corazoncito tuyo? Y lo más importante… ¿vendrá a verte el día de hoy? ¿Será ese apuesto chico al que besaste en la obra?
— ¡¿Nero?! ¡No, no es él!
— ¡Aja! ¿Pero es alguien más? —señaló con inteligencia.
—Sí. —Astrid se encogió en la silla. —Es sólo que… es complicado.
—Cuéntame niña… me encantan esas historias…—Pidió Yuyan empezando a peinar el rubio cabello.
—Digamos que estamos juntos, pero a la vez separados… y yo… a pesar de eso, quiero que siempre sea así…
El hombre no entendió a la perfección, pero notó un aura de tristeza en ella.
— ¿Y ya se lo hiciste saber?
Astrid emitió una leve risita y negó con la cabeza. —Ni siquiera sé que siente él… de igual manera yo quiero decírselo… quiero… que él sepa todo lo que yo siento por él…
—Te deseo suerte mi reina… te haré ver bonita para que él se quede con la boca abierta…
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La tarde empezó a caer en Berserk, la recepción de la fiesta sería en uno de los salones más grandes del hotel y se extendería a uno de los jardines. Stormfly se frotaba las manos con ansiedad, había acordado con Tannlos para verlo en la recepción, sólo estaba en la espera de la llamada que anunciara su llegada. Se sentía abrumada con su atuendo; había optado también por un vestido corto color negro en conjunto con unos botines que dejaban al descubierto sus largas piernas, y tenía una pashmina color celeste que cubría su cuello, pensaba que no era un adecuado a su edad, aunque realmente se veía bien.
El corazón casi se le detiene cuando el teléfono sonó, quien contestó y dio la noticia, fue Luggy que prácticamente después la apresuró para que ya se dirigieran a la fiesta.
— ¿No vas Astrid? —Preguntó Stormfly al ver que esta no se había levantado de su asiento.
—Olvidé algo en la habitación, ustedes adelántese.
Una vez que Stormfly y Luggy se fueron, Astrid volvió a la habitación, tratando de ubicar al fantasma a quién no había visto prácticamente en todo lo que duró el tiempo de chicas.
—Hiccup…—susurró su nombre al verlo ensimismado viendo a través de la ventana. Esa escena en particular le recordó a lo que había imaginado cuando fue la obra.
El fantasma despertó de sus pensamientos, había estado pensando por horas sobre lo afortunado que eran los que estaban vivos, pensando seriamente en el futuro de Astrid. Al girarse y ver a su amiga quedó boquiabierto; su querida amiga estaba vestida con las prendas que anteriormente le había descrito, pero lo que más le gustaba era cómo lucía su cabello. Era sencillo. Una trenza que caía estéticamente por un lado, y otra por encima de su flequillo que se extendía a lo largo para luego unirse al resto del cabello; estaba levemente maquillada, con un poco de delineado negro que resaltaba más sus ojos. En aquel momento pensó de nuevo en su futuro, envidiando a cualquier hombre que ella llegara a escoger como su compañero.
— ¿Hiccup?
"Te ves preciosa".
La rubia se cohibió al escucharlo, Hiccup la miraba de arriba abajo con una gran sonrisa en el rostro, luego, se acercó a ella. Y con cada centímetro que avanzaba provocaba que su estómago se comprimiera. Las mentadas "mariposas en el estómago" estaban haciendo estragos en ella.
"Me gusta cómo te quedó el cabello…" Señaló la trenza que estaba en la parte superior.
—Eh… gracias, Yuyan sí que sabe peinar. —Comentó con estupidez. — ¿Nos vamos?
"¡Ahhhh!… ¿Acaso soy tu acompañante?" Preguntó de forma burlona, cruzándose de brazos.
—Pues si no quieres. —Astrid se dio la vuelta haciéndose la ofendida, cruzándose de brazos del mismo modo.
"Claro que quiero ir… sólo esperaba que me invitaras".
La chica sonrió de lado, lo miró de reojo, esas bromas eran cada vez más frecuentes entre ellos.
— ¿Quisiera el Sr. Fantasma hacerme el honor de ser mi acompañante esta noche?
"Por su puesto My Lady" Hiccup se posicionó a su lado y juntos se encaminaron a la fiesta.
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—Hola… Tannlos —Saludó tímidamente Stormfly cuando se encontró con su amigo.
Este quedó enmudecido, como siempre, mientras que Eret, Fishlegs y Luggy se burlaban de él.
— ¡Ya! Di algo. —empujó Eret al chico para que reaccionara. Una vez que lo logró, invitó a los Ingerman a acompañarlo al lugar de la fiesta dejando a aquellos dos solos.
—Te ves… te ves…
— ¡Gracias! —Se adelantó Stormfly sin saber que quería decir exactamente. — ¿Nos vamos?
Tannlos se sacudió para pensar con coherencia, empezó a esculcarse los bolsillos, buscando el obsequio. Stormfly lo veía con curiosidad, recordando aquella acción cuando le regaló un chocolate.
— ¡Para ti! —Exclamó extendiéndole un paquete.
La chica lo tomó lentamente, rozando un poco su mano contra la de él. — ¿Puedo abrirlo?
Tannlos asintió varias veces, atento de cómo su amiga iba desenvolviendo el obsequio, y cuando por fin abrió la cajita, se alegró, pues la expresión maravillada de Stormfly indicaba que sí le había gustado el regalo.
— ¿Me lo puedes poner?
Esa no se la esperaba. Stormfly le entregó el collar y le dio la espalda para que le ayudara a ponérselo. Algo tonto y lento, Tannlos abrió el pequeño broche, rodeó con el collar y sus brazos a su amiga (sin tocarla) y torpemente abrochó la cadena, misión cumplida. Todo aquello lo había hecho sin respirar.
—Me encanta. —Dijo Stormfly tomando la pequeña piedra entre su mano. —Ay, yo no tengo un obsequio para ti…
— ¡No, no es necesario! Tú me has dado demasiado, tu amistad, los gafetes VIP…—Recordó con una risita. —Me has ayudado… más bien te sigo debiendo.
El momento incomodo se hacía cada vez más grande, ambos se sentían como un par de adolescentes de preparatoria, pero ya no más; Stormfly decidió romper aquella tensión, tomó el brazo a su amigo y lo llevó a la fiesta, pidiéndole en el camino que la sacara a bailar.
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Astrid y Hiccup llegaron a la fiesta, pensaron que sería una reunión tranquila y hasta algo aburrida, pero al llegar, música moderna estaba en alto volumen, había chicas y chicos bailando en el centro de la pista, y otros en una barra de bar, también había mesas predispuestas en varios puntos, donde se habían empezado a servir aperitivos.
"Allá está Stormfly y Fishlegs" señaló Hiccup a un mesa que estaban en la esquinas.
En esta estaba una animada Storm platicando con Tannlos, mientras que Eret y Fishlegs parecían tener su propio tema de conversación, y en la pista de baile, una Luggy eufórica, brincando al ritmo de la música.
Inicialmente se sentó con ellos, luego llegó el momento en que la única pareja se levantó para bailar, luego Ruffnut se acercó para su sorpresa y se llevó a Eret para obligarlo a bailar con él. Su gemelo Tuffnut tuvo la intención de invitarla a ella, pero se abstuvo al ser regañado por su hermana, así que volvió solo a la pista de baile. Después para sorpresa de Astrid, una chica, que reconoció con una de las comentaristas de la pista, invitó a Fishlegs a bailar, y así se quedó sola con Hiccup.
"¿No quieres ir?" Invitó Hiccup.
Astrid dudó un poco, la música que tenían puesta bien era como bailarse solo, pero la mayoría prefería llevar un compañero para juntos hacer el ridículo (o eso pensaba); Bufó, ¿qué más daba? aceptó la invitación, si con alguien quería ir a bailar era con él, aunque nadie lo pudiera ver. Se fueron a una sección que estuviera más despejada, lo menos que quería ver Astrid es como la gente atravesaba a su compañero fantasma.
Empezaron a bailar, pronto la gente le prestó atención pues se veía extraña bailando sola en un área apartada. Entre ellos Ruffnut y Heather, que bailaba con su novio; el único que según su hermano Dagur se podía acercar a su hermana, sin saber realmente la relación que esos dos tenían.
En la barra del bar, una ebria y muy molesta Alice se encaminó hacia donde estaba la rubia que la había desplazado de su primer lugar. Astrid bailaba con Hiccup sin notar que los demás la observaban, ambos estaban tan perdidos en la mirada de cada uno y pasándosela bien que poco importaba lo que pasara a su alrededor. Aunque su momento fue interrumpido al momento en que fue jaloneada por Alice.
Sin el control total de sus sentidos, retó a Astrid a un concurso de baile; pese a la negación inicial de la rubia, debido a que no quería lidiar con una borracha, tuvo que aceptar ya que Alice de nuevo la ofendió, gritándole (en inglés) que le había quitado su puesto.
El concurso de baile empezó. Ambas chicas se movían como las buenas bailarinas sobre hielo que eran, Alice estaba que se caía de borracha, ocasionando que la gente la abucheara, pronto empezaron a aplaudir a favor de Astrid, quien estaba realmente apenada, más porque Hiccup la vitoreaba de cerca. Cuando la chica de Luk Tuk cayó perdiendo el sentido, se declaró a Astrid como ganadora, sin embargo, Dagur, empujó a Heather y le ordenó mantener su estatus aunque fuera en aquella pista de baile.
La malhumorada Heather tuvo que aceptar, esperaba que su hermano se pusiera lo suficientemente ebrio para después irse con su novio. Pero en lo que eso pasaba, entró a la pista de baile, retando a Hofferson con la mirada. No fueron necesaria las palabras, Astrid aceptó el reto, la rivalidad entre ellas ya era notoria después de los resultados, y no es que quisiera dar pelea, pero al menos quería demostrarle que no era la mejor en todo. Ambas chicas se movieron con pasos sexys, recibiendo aclamaciones por todos los hombres, era pelea reñida y ambas daban lo mejor de sus pasos, sin embargo, no esperaban que otra competidora se metiera. Ruffnut con toda la intención de arruinar su pequeño desafío se adentró a la pista, mostrando pasos más elaborados de baile, luego le siguió su hermano y terminaron desplazando a ambas chicas, para culminar su baile con un breakdance, el público se volvió loco al ver como los gemelos danzaban sobre su cabeza.
Astrid y Heather quedaron boquiabiertas, la chica de Mema les había ganado, para el coraje de Dagur; se miraron entre sí, Heather esbozó una leve sonrisa para su rival, algo que la dejó paralizada, y después de un "da svi-dá-ni-ya" (Hasta Luego) volvió con su gritón y ya casi ebrio hermano.
"¡Uy eso estuvo bueno!" Exclamó Hiccup emocionado.
La gente seguía animando a los gemelos que se adueñaron de la pista, entre ellos, Eret, Fishlegs y Luggy. Los que se habían perdido del reto era Tannlos y Stormfly, ya se habían ido a otro lado.
—Ya me cansé, creo que fue suficiente por hoy… mejor me voy. —Dijo Astrid agotada por todo lo sucedido.
"¡Pero… pero la fiesta!"
—No iré a dormir aun. Quiero ir a caminar, ¿quieres ir?...En un lugar más tranquilo.
Hiccup no se pudo negar, si de eso se trataba la acompañaría, además que prefería pasar más tiempo con ella a solas.
— ¿Vamos a caminar a la ciudad?
"¡Oh! ahora que recuerdo. Vi un gran lago congelado en un parque cercano. ¿Quieres ir?"
— ¿Congelado? —Astrid dio una risa, cual mafioso pensando algo malvado. — ¡Claro!, iré por mis patines…
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La luna ya estaba en el punto más alto, había varias nubes grises alrededor y el frio calaba hasta los huesos. Astrid y Hiccup recorrieron la ciudad en busca de aquel lugar, haciendo de repente algunas paradas para observar aparadores, espectáculos callejeros, entre otras cosas. Pasaban de las 11 de la noche y la ciudad seguía muy activa, extranjeros por doquier eran los que más abundaban.
Luego llegaron al parque. Este parecía tener extensiones de bosque y áreas despejadas ideales para un picnic; los arboles de la entrada estaban adornados con luces navideñas, que lo hacían ver como un lugar de en sueño. Hiccup y Astrid entraron, percatándose de la poca gente que había, en su mayoría parejas que estaban en un momento romántico.
Cuando llegaron al lago, quedaron fascinados pues estaba congelado en su totalidad, sin querer perder el tiempo, Astrid se sentó en una de las frías bancas; en lo que ella se ponía los patines, Hiccup se aseguraba que el lago fuera seguro para que su amiga entrara.
"Todo en orden Mi lady, puedes entrar".
Como una niña pequeña, la rubia entró al hielo empezando a deslizarse. Siempre había querido saber cómo era patinar en un lago, y cuál era la diferencia con una pista, encontrándola de inmediato, pues el hielo del lago no era nada liso por lo que tropezaba de repente, así que optó por patinar despacio.
A lo lejos, Hiccup la admiraba embelesado, viendo cómo se divertía dando lentas piruetas, poniendo en práctica sus habilidades o sólo deslizándose. Aquel ardor en su pecho se hizo presente y con mayor intensidad, estaba perdido por ella, todos los momentos que pasaba con ella los guardaba como un bello tesoro, pues los necesitaría para cuando llegara el momento en que ella hiciera su vida y él tuviera que separarse de ella.
—Patina conmigo.
Salió de sus pensamientos cuando escuchó la voz de Astrid, esta se acercaba lentamente a él patinando en círculos.
"No sabes cómo me gustaría realmente patinar contigo…"
—Entonces hazlo. —Astrid se detuvo frente a él, tratando de controlar su nerviosismo. —Yo te enseñaré… tal como tú hiciste conmigo.
"Eh… ¿cómo?" Preguntó Hiccup sintiendo algo similar a un bochorno.
—Sólo cierra los ojos…—Pidió al mismo tiempo que ella los cerraba. —Sólo imagina… lo que más anhelas y al abrir los ojos lo tendrás frente a ti.
"Lo que más anhelo…" repitió Hiccup cerrando sus ojos. Sonrió. Eso era sencillo de saber.
Abrió lentamente los ojos encontrándose con Astrid, quien aún estaba con los ojos cerrados; parecía la realidad, más no lo era, de eso se dio cuenta al sentir el frio hielo atravesando sus botas, llegando a sus pies, el viento helado que golpeaba sobre su cuerpo, sintiendo un latir de corazón en lugar de aquel ardor. Pero nada de eso era lo que quería, lo que ansiaba estaba frente a él, en silencio y con los ojos cerrados. Extendió con lentitud su mano, temeroso de atravesarla y no sentirla.
Quería tocarla, era lo que más anhelaba.
— ¡Achuuuu!
Astrid estornudó despertando a Hiccup de su ensoñación. El fantasma observó que todo alrededor seguía igual, pero en la realidad no podía sentir el clima ni mucho menos a su amiga. Sonrió con nostalgia, pues sólo en su imaginación podía ser correspondido.
"Salud."
—Gracias, ¡sí que hace frio aquí! —respondió temblorosa se abrazándose a sí misma.
El clima empezó a enfriarse más, pequeños copos de nieve empezaron a caer, la luna se había ocultado detrás de las nubes y la única iluminación que tenían era la de los árboles de alrededor así como unas cuantas luminarias.
"Volvamos, no quiero que te enfermes."
Astrid asintió apenada, justo tenía que haber estornudado cuando estaba más que decidida a decirle lo que sentía.
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Stormfly y Tannlos habían huido de la fiesta, justo cuando los gemelos entraron con su breakdance.
Storm confió en que Astrid estaría bien en compañía de Fishlegs y los demás, así que llevó a su pretendiente hasta la azotea del hotel, que estaba acondicionado como un mirador. Llegaron tomados de la mano, prácticamente porque la entrenadora le pedía que corriera más rápido.
Al llegar, Tannlos se maravilló con la vista; la luna estaba en lo alto, y al asomarse por el borde la gente que estaba en la calle se veía pequeña. Todo parecía diminuto desde aquella altura.
Stormfly se echó sobre una de las cómodas mecedoras que estaban alrededor, el lugar estaba vacío, dedujo que debía ser por la fiesta. Después de que Tannlos admirara bien la superficie acompañó a su amiga, sentándose a un lado de ella.
—Y… ¿qué hacemos aquí? —preguntó con timidez.
— ¿No te gusta?
—Sí, la verdad es que no pensé que venir a este tipo de eventos fuera tan…
—Maravilloso. —Completó Stormfly viendo fijamente la luna. —Detrás de toda la rivalidad y las competencias de las olimpiadas hay que buscarle el lado hermoso.
—Supongo.
Ambos se quedaron en silencio, observando la luna que pronto sería cubierta por las nubes. Tannlos sintió cierta nostalgia, no creía que estuviera viviendo todo aquello cuando su hermano seguía postrado en una cama, había quedado con sus padres que se comunicaría en el punto de las 12:00 de la noche, faltaba poco para eso, sin embargo deseaba hacerlo solo, no quería que Stormfly se preocupara con sus problemas cuando se la estaban pasando tan bien. Suspiró cerrando los ojos, cuando de repente sintió una fría mano sobre la suya.
Se giró para ver a su acompañante que aún seguía con sus ojos sobre la luna. Esta lo miró de reojo, sus mejillas se empezaron a teñir de rojo conforme más veía su asombrada expresión.
Con seguridad, Tannlos movió su mano para enlazarla con la de ella. Entonces se vieron fijamente. Sin perder ningún detalle de sus gestos ambos se empezaron a acercar. Tan lento que sus fríos alientos chocaban, hasta que la distancia terminó. Unieron sus labios en un pequeño, cálido e inocente beso que se avivaba cada vez más con cada roce; Tannlos llevó sus manos a las mejillas de Stormfly para intensificarlo, y ella rodeó su cintura con sus brazos, para después dejarse acostar por él en aquella suave mecedora.
Tannlos se separó un momento de ella para contemplar si realmente estaba viviendo aquello.
— ¿Esto es real, verdad?
Stormfly asintió, llevando una mano a su mejilla que después pasó por su cabello. —Tan real como tú quieras…—apretó sus labios con ansiedad, estaba feliz pero otro sentimiento estaba en ella.
— ¿Tienes miedo? —preguntó al sentirla temblorosa.
—Sí… de lo que pueda pasar… no quiero arruinarlo.
El reportero sonrió, pensó que sus dudas eran con respecto a él, ya hasta se estaba preparado mentalmente para decirle que él jamás la lastimaría; pero ella pensaba en él, no había duda, había encontrado a su pareja ideal.
—No lo harás… y de cualquier manera… ya no te dejaré ir.
Dicho esto se inclinó para alcanzar sus labios, Stormfly se dejó amar, hacía mucho que no sentía todo aquello, pero que comparado con lo otro, lo que estaba experimentando era totalmente diferente.
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Llegaron al hotel a tiempo, la tormenta de nieve que se aproximaba no los había alcanzado aún. Astrid llegó a su habitación y rápidamente, a sugerencia de Hiccup, se puso la pijama. El fantasma aguardaba dándole la espalda en lo que se cambiaba y se alistaba para ir a la cama.
—Listo. —Avisó Astrid, ya en su pijama que consistía en un pantalón negro y un suéter color celeste.
"Has de estar congelándote, ya metete en la cama."
—Sí, sí… ya voy. —Respondió rezongona pero obediente, pues se metió en la enorme cama cubriéndose con las colchas hasta el cuello.
El fantasma suspiró aliviado, su amiga ya había pasado por mucho para agregarle una gripe ocasionada por su grandiosa idea de llevarla a un lago, en la madrugada, en un país que estaba en el epicentro de muérete de frio.
—Gracias.
Se sobresaltó al escuchar su voz, pensó que como siempre conciliaría el sueño rápidamente.
"No hay de que, duerme… de seguro estás cansada."
Astrid se removió entre las colchas, sintiendo un frio que no era debido al ambiente.
—No. Quiero decirte algo…
"Dime"
—Yo…—se armó de valor y antes de hablar tomó una bocana de aire. —Quiero agradecerte por todo…
"No hay de que… sabes que…"
—Déjame continuar… por favor. —pidió con amabilidad.
Seguía acostada en la cama con la cobija al cuello, por dentro su cuerpo temblaba de los nervios, respiró lentamente para tranquilizarse y continuar con aquel discurso que poco a poco se estaba formando en su mente.
—Antes de llegaras a mi vida, era arrogante, presumida e incluso déspota con los demás… creo que hasta con mi familia.
Hiccup lo negó con la cabeza, para nada consideraba que ella fuera así.
—Luego llegaste tú. —continuó. —Entraste en mi vida de la nada… —rio levemente. —Y a pesar de que fue incomodo al principio, es decir, el baño, la ducha y esas cosas, quiero decirte que realmente estoy feliz que esto pasara.
El castaño se estremeció, jamás pensó que Astrid se sintiera así con respecto a él.
—Me enseñaste mucho…—siguió. —Me hiciste recordar mi amor y pasión por el patinaje, algo que va más allá de ganar competencias y medallas.
"Nunca abandones tus pasiones, como te había dicho ese chico… tu amor platónico ¿no?" Recordó Hiccup con nostalgia.
Astrid asintió levemente. —Me hiciste recordarlo a él…—expresó con una sonrisa. —Mi arrogancia y avaricia por ganar, me habían hecho olvidar lo que ese chico una vez me dijo, pero tú,… tú te encargaste de recordármelo… por eso al igual que con él… te estoy muy agradecida. —Tomó algo de aire para seguir. —Y no sólo eso… me enseñaste a creer en las segundas oportunidades, me acompañaste en los momentos más duros, gracias a ti hice cosas que nunca pensé que haría, me hiciste una mejor persona. —sonrió al darse cuenta de lo mucho que había madurado. —¡Felicidades,... lograste domar al dragón!
Ambos rieron con semejante comparación que se había hecho la rubia.
"Prefiero pensar que te "entrené"" Opinó Hiccup esbozando una gran sonrisa.
La chica sonrió al compás que él, estando de acuerdo, pero aun no terminaba con lo que quería decirle.
—… Mientras que yo… no he podido hacer nada por ti, incluso con todos mis problemas había olvidado lo de las buenas acciones.
"No digas eso, por favor" Pidió Hiccup. "No todo fue por mí, tú también lo hiciste… en el fondo de aquella coraza que te armaste, siempre supe que había una chica que era bondadosa, por eso deposité mi confianza en ti, tú eres capaz de lograr cosas sorprendentes, basta con sólo verte… y ¡míranos! ¿Has notado cuanto me puedo separar de ti? Todo esa distancia gracias a ti…".
Debajo de las colchas, Astrid seguía temblando, aunque un calor debido al bochorno le subió hasta la cabeza. Había llegado el momento de decírselo.
— ¿Sabes cuál sería la mejor "buena acción" que podría hacer?
El ardor en el pecho de Hiccup se incrementó, aquella pregunta capciosa lo hizo imaginarse que Astrid lo quería tan lejos como pudiera.
"¿Cuál?"
—Dejarte permanecer siempre a mi lado.
El fantasma parpadeó varias veces confundido, mientras que la patinadora se engarruñaba más contra las colchas de la cama totalmente apenada.
— ¡Sí! Quiero que siempre estés junto a mi… no quiero que te vayas de mi lado… ¡nunca! —el temblor se intensificó en ella. —Y que cuando muera… lo primero que vea sea a ti.
Hiccup se quedó con la boca abierta, nunca se hubiera imaginado que Astrid quisiera eso, prácticamente quería sacrificar su vida, experiencias y otras cosas sólo para que él se quedara con ella. No lo podía creer, lo hacía feliz, pero si aceptaba sería egoísta de su parte, él quería que ella viviera lo que él ya no pudo vivir.
Se lo tenía que hacer saber.
"¿Y… sabes cuál sería mi mejor buena acción para contigo?" Preguntó con el mismo tono sugerente que ella había utilizado.
— ¿cuál?
"Dejarte" respondió con simpleza, haciendo que Astrid se levantara alterada. "Astrid, tienes mucho por vivir… yo no te puedo privar de eso… sería injusto. ¿No quieres casarte? ¿Tener hijos? ¡¿Vivir?! Yo… yo no tengo nada que ofrecerte".
— ¡No! —contestó rápidamente. —No me interesa nada de eso… te quiero sólo a ti.
"No sería una buena acción de mi parte". Trató de convencerla de aquella locura.
—Entonces no hagas nada, déjame a mí ser la que haga la buena acción. —sugirió con inocencia.
"Astrid…"
— ¡Te amo!
El pecho del fantasma retumbó al escuchar aquellas dos simples palabras tan cargadas de emociones, ¿Ella lo amaba? era como un sueño hecho realidad para él, pero algo que no debía ser. ¿O sí? Estaba en un debate mental consigo mismo, no sabía que sería lo correcto.
"Estoy muerto… no…esto es… no sé…" Empezó abrumarse con sus sentimientos divididos.
— ¿No sientes lo mismo por mí?
Fue en ese momento que todo se fue al grano, al verla ahí, sentada sobre la cama esperando una respuesta, supo que a pesar de lo que dijera, la verdad es que tampoco podía dejarla ahí, y si Astrid lo quería tener a su lado hasta el resto de sus días, así sería.
"¡Claro que siento lo mismo!" Exclamó con emoción "¡Te amo! Y no sabes cuánto daría por que esto no fuera así… las cosas que estaría dispuesto a hacer por estar realmente contigo, tocarte… es lo que más ansío… tocar aunque fuera un poco de tu piel… "
—Yo también… quisiera sentirte… tocar aunque fuera un mechón de tu cabello… pero me conformo con que estés a mi lado... nunca me dejes, por favor.
La emoción seguía acumulándose en el pecho del fantasma, estaba feliz, y a pesar de que no podían tocarse, el que ella le dijera eso, era como si le hiciera el amor con las palabras. Alzó su mano para juntarla con la de ella, Astrid sonrió, conociendo el gesto alzó su mano para alcanzar la de su querido fantasma, sin embargo, antes de alcanzarla Hiccup la retiró repentinamente.
— ¿Qué tienes? —preguntó preocupada al ver como el castaño se llevaba la mano al pecho y extrañamente emitía un gemido de dolor.
"Me duele" exclamó apretando su mano contra el pecho, como fantasma nunca había sentido dolor físico, tampoco ya no era un ardor, era una sensación como si le apretaran el corazón combinado con choques eléctricos.
— ¡Hiccup! —Astrid trató de ayudarlo, pero su mano traspasó su espíritu, se asustó al notar que empezaba a desvanecerse frente a sus ojos.
"Astrid…" gimoteó Hiccup empezándose a desvanecer frente a la atónita mirada de la patinadora.
— ¡HICCUP, HICCUP, HICCUP!
La chica gritaba con horror, inútilmente trataba de detener con sus manos lo que fuera que estuviera pasando, más Hiccup seguía disipándose frente a sus ojos, viendo por último como su boca se movía diciendo su nombre, más ya no lo escuchó.
El alma de Hiccup se había esfumado.
La habitación había quedado en silencio, Astrid se quedó en shock; sentada en el suelo con la mano alzada, viendo a la nada, sin ningún brillo en los ojos.
—No… no puede… ¿por qué? —Empezó a hipar en la misma posición.
No comprendía qué acababa de pasar, ¿qué es lo que había sucedido? de repente las palabras de aquella anciana estafadora llegaron a su mente. "Las buenas acciones les ayudará a encontrar el camino que buscas". ¿Acaso eso había pasado? ¿Ella lo había alejado?
— ¡No!… ¡imposible! —Se puso de pie con las manos en puños, gruesas y rebeldes lágrimas caían de sus ojos. —Hiccup…—sollozó. —no juegues, sé que estás por ahí…
Salió corriendo descalza de la habitación, con un dolor incontrolable en el corazón, tratando de acallar las lágrimas y quejidos que emitía. No le importaba nada, saldría a buscar a la persona que amaba en donde fuera que estuviera.
Estaba tan desesperada que no esperó el ascensor, bajó con desesperación las escaleras de cuatro pisos, al llegar a la gran recepción del hotel corrió enloquecida a la salida, las pocas personas que había en el lugar la miraron extraño, más ella estaba tan sumida en su dolor para prestar atención.
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Ruffnut y Heather después del pequeño reto de baile se habían ido por su lado, sin embargo a la patinadora de Mema le había molestado que sus contrincantes no se quedarán para ver como ella ganaba; quería reclamarles, pero ambas chicas se le habían perdido; cuando decidió que era buen momento para ir a descansar se encontró con Heather en la recepción.
Aprovechó el momento para discutir tan infantil disputa, sin embargo la barrera del lenguaje estaba siendo una interferencia, pues Heather muy apenas la entendía. Además que faltaba alguien en la discusión, suspiró cansada, no valía la pena si no podía molestar a ambas. Sin embargo, como si la hubiera invocado, vio que Astrid corría hacia donde estaban ellas.
—Well, well… look who's here? (bien, bien… ¿miren quién está aquí?) —sonrió burlonamente, deseosa de ajustar cuentas.
Se preparaba para interceptarla, y Heather esperaba también de brazos cruzados, más la chica pasó por en medio de ambas sin siquiera reparar en su presencia, emitiendo un sonoro sollozó que no pasó desapercibido por ambas contendientes. Thorston y Deranged se miraron entre sí sin entender nada, les pareció extraña aquella conducta y con curiosidad la siguieron.
La vieron salir del hotel; en el exterior la poca nieve que había caído ya había adornado el pavimento de blanco, Heather notó como Hofferson seguía corriendo, descalza y desabrigada, por muy rival que fueran, sabía que no debía andar así. Aumentó la velocidad y alcanzó a detenerla tomándola del brazo.
Atrapada por Heather, Astrid se dejó caer sollozante.
— ¡Hiccup!
Heather estaba confundida se hincó para verla, en ese momento Ruffnut llegó y de igual manera se puso a su altura.
—Crying (llorando) —Dijo Heather con un extraño acento.
Como era el idioma natal de Ruffnut, esta se acercó más a Astrid para confirmar lo que Heather le había dicho. El flequillo de la rubia le impedía verle el rostro del todo, pero por los sonidos que emitía confirmó lo dicho por Deranged.
—What's wrong, girl? (¿Qué pasa, chica?) —preguntó sintiendo compasión.
—Hiccup…—murmuró entre sollozos sin prestarle atención a sus acompañantes. — ¿Por qué?... ¿por… qué… moriste?
Ruffnut no la entendió del todo, sin embargo la palabra "moriste" la reconoció, pero en otro sentido, y temió por su seguridad, pues pensó que le estaba diciendo "muérete". Quiso alejarse de ella, pero en ese momento Astrid no lo soportó más; estaba desamparada, tenía frío, se sentía sola, sin reconocer siquiera a aquellas chicas, se abrazó a la cintura de la gemela, y se desahogó con ella.
— ¡Get her away from me!, ¡Get her away from me! (¡aléjala de mí!) —Pidió ayuda espantada, pensando que la berkiana le quería hacerle daño. — ¡She wants to kill me! (¡Me quiere matar!)
A la berserker se le hizo exagerada aquella reacción y rodó los ojos con fastidio, tenía algo de noción del español y había entendido alguna de las palabras. —No kill you… I think someone died (no matarte… pienso que alguien murió) —trató explicar con su pésimo inglés.
Lo que le dijo fue suficiente para tranquilizar a la gemela, que ahora sí comprendió el estado emocional de su rival, la miró con tristeza, con algo de duda se atrevió a consolarla acariciando su cabello; mientras, Astrid seguía aferrada a su cintura temblando tanto por el dolor que estaba sintiendo así como por el frio.
Entre las dos le ayudaron a entrar al hotel, solidarizándose y olvidándose de todas aquellas rencillas.
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Tannlos y Stormfly se habían quedado dormidos en aquel lugar que presenció su primer beso. Se mantenía calientitos el uno con el otro, sin embargo, el frio empezó a empeorar y en cuanto ambos empezaron a temblar despertaron, dándose cuenta que era hora de que cada quien volviera a su respectivo lugar de descanso.
—Bien, sana y salva…—Dijo Tannlos una vez que dejó a su novia en la puerta de la habitación.
—Muchas gracias, caballero. —agradeció la entrenadora dando un reverencia cortesana.
Ambos se rieron, la vergüenza ya se había esfumado, ahora con los sentimientos aclarados podían comportarse como eran, sin torpezas de ningún tipo.
— ¿Mañana quisieras salir? —invitó Stormfly. —Tendré el día libre…
— ¡Seguro! Te veo a las 10 en…—preguntó sin conocer en realidad lo que había a los alrededores.
—Hay un café, saliendo de aquí… a un lado de la entrada al subterráneo… ¿lo ubicas?
—Mmmm sí, si no como quiera yo te llamo,
Se acercó para darle un dulce y largo beso de despedida, ambos se emocionaron pues Stormfly se aferró a él, no quería soltarlo, pero como todo lo bueno acaba se separó de él. Estaban empezando y era normal, pero también se debían de controlar como adultos que eran.
—Buenas noches. —Se despidió él.
—Buenas noches. —Sonrió Stormfly, dándole un último vistazo antes de entrar a la habitación.
Una vez sola, se flexionó tratando de quitarse lo entumido del cuerpo; pero estaba feliz, la noche había sido maravillosa para ella; tenía deseos de contárselo a Astrid de inmediato, pero ya era demasiado tarde y pensó que estaría dormida o una mínima probabilidad que siguiera en la fiesta.
Decidió que se lo contaría por la mañana, por lo que fue a su habitación para tratar de dormir; ignorando que minutos atrás Ruffnut y Heather habían llevado a su amiga, sin haber podido encontrar a alguien que les abriera la puerta.
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Tannlos estaba emocionado, incluso en el ascensor no había podido dejar de mover los pies con ansiedad, de ser posible hasta hubiera bailado de la felicidad. Sin saber si su jefe se había ido de la fiesta, abandonó el hotel para ir al suyo el cual quedaba a menos de 10 minutos caminando.
Sacó su celular para ver la hora, era la una y media de la mañana, se sorprendió; pues el tiempo dormido con Stormfly se le había hecho una bella eternidad, lo que lo descolocó es que sus padres habían quedado de hablarle y no lo habían hecho. Empezó a dudar si el trato había sido al revés y ellos eran los que esperaban su llamada.
Marcó de inmediato, si él era el que había olvidado llamarlos estaría en graves problemas.
— ¡Hey, mamá! —Fingió inocencia una vez que su madre contestó la llamada y no dijo palabra alguna. —Esperaba su llamada y…
Guardó silencio en cuanto escuchó un sollozó de parte su madre.
— ¡Mamá!... ¿qué pasa?
El gimoteó de la mujer empezó a incrementarse, alterando a Tannlos, pues sintió un mal presentimiento.
—Ma… mamá…—rogó con la voz quebrada, necesitaba saber qué pasaba.
"Tu hermano murió". Fue la noticia que le dio.
Quedó en shock. Perdió el control de sus sentidos, las lágrimas no tardaron en acumularse en sus ojos, así como un nudo doloroso en la garganta se hacía presente, no podía siquiera respirar, el estómago se le revolvió y sentía que la sangre se le iba a los pies.
Valka, aun del otro lado de la línea le rogaba que le contestara, que le dijera algo.
— ¡Regresaré! —fue lo único que atinó a decir antes de colgarle, y estrellar el celular contra el pavimento haciéndolo añicos.
Estaba desesperado. No sabía qué hacer, cómo actuar, sus piernas no reaccionaban por más que su ser le gritaba que necesitaba irse de ahí.
— ¡Hey casanova! —Le gritó un alegre Eret a lo lejos, había bebido algo y andaba feliz. —La fiesta estuvo muy buena por qué…
Dejó de hablar al ver a su aprendiz callado, le daba la espalda y apretaba fuertemente sus puños, observó que en el pavimento entre los pequeños retazos de la nieve estaba su celular destrozado.
— ¿Qué tienes? —preguntó tocándole un hombro.
Fue entonces que el chico reaccionó, sumido en la ira y el dolor.
— ¡Déjame en paz! —gritó empujándolo lejos de él. —Tengo que regresar a Berk.
El menor corrió hacia el hotel donde se estaban hospedando, Eret, preocupado por él, lo siguió temiendo que le ocurriera algo, una vez que llegaron a la habitación donde se estaban quedando, observó cómo Tannlos metía sus cosas en la maleta con fiereza.
—Espera… espera… no te puedes ir así. —Trató de persuadirlo, aun no sabía que pasaba.
— ¡Déjame en paz! —Volvió a gritarle, dejando salir más lágrimas. —Mi hermano… mi…—fue incapaz de continuar.
Eret dio un grito ahogado, entendió la situación y ya no preguntó más; acompañó en silencio a su amigo en todo momento y lo llevó al aeropuerto, esperando que pudieran conseguir un vuelo que lo regresara con su familia.
Continuará.
Bien, pues las cosas cambiaron. Si le preguntan el idioma de Heather es Ruso, XD. No me maten aun, todavía no termina, Fanfiction no pone mis textos completos creo yo que a este fic le faltan 3 capítulos creo.
¿Han visto White Chiks? Así me imaginé a los gemelos bailando.
A Heather y Astrid…. Lo dejo a su criterio. Saludos.
400 review, 54 favoritos y 44 seguidores. ¡Muchas gracias!
Ahora sí sección de comentarios y dudas:
Alexa HSGS: Jajaja ahora si me pase de cursis, pero sólo por un momento XD muajajaj ya se confesaron pero bueno pasó lo que pasó, espero te haya gustado. Saludos.
Laura: Hola! Pues ya ves Hiccup se esfumó de la vida de Astrid, ahora qué pasara, ya se verán en los próximos capítulos. Saludos.
Steffani: En este Astrid si ha sido muy aventada XD, como debe ser para saber en qué lugar quedará creo que faltan dos capítulo más, pero la desgracia a caído de nuevo sobre los personajes.
Jessy Brown: Me encantó la segunda temporada de RTTE más los momentos Hiccstrid a quién no? Y comprendo tu emoción y si no tienes de quién hablar de la serie y ahí ando, puedo hablar por horas y no me aburro XD. Saludos.
Alejg: Así es, fue corto intencional, porque sabía que este me quedaría más largo, probablemente el otro también sea corto y el siguiente más largo :P. Tus dudas si estaba conectado si las puse, pero después de haber subido XD, luego me acordé, pero lo vuelvo a poner aquí, se supone que Hiccup si está conectado a aparatos de monitoreo. De los libros que he leído sólo uno "como ser un pirata". Saludos.
Flopi216: Espero te haya gustado los momentos Hiccstrid si hubo, pero ya ves le di el cortón XD, no me maten aun. Saludos.
Nina: Muchas gracias, se supone que aquí usaría lo de la banda del cabello pero mejor sí decidí descartarlo. Espero te haya gustado. Saludos.
Dragon viking: jajajaj ahora nadie los interrumpió, ah sí, la muerte pfff y esa es peor, pero dirá la conciencia que al menos lograron confersarse… gran consolación, espero te haya gustado. Saludos.
Mayu:Muchas gracias, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.
Diane:Pues ya no está el sr. Fantasma y ahora quién podrá ayudarla? La decisión de Astrid fue precisamente quedarse con él por siempre y lo que implicara, pero pues Hiccup ya se fue. Saludos.
Vanesa Veltran: por fin ya se confesaron, para que se acabe creo que dos o tres, depende si haré epilogo. Saludos.
Maylu: así es, si ganara el primer lugar sería Disney XD, y pues es obvio que se parezca esta basado en la serie combinado con las películas, y ya hubo Hiccstrid y del que te gusta, maté a Hiccup :p. Saludos.
Dly: Ya le dijo, calm down, aunque ya se murió pff, eso no es bueno. Saludos.
Astrid pines: me alegro que te haya gustado XD, y pues por fin se confesaron aunque ahora la historia tomó un rumbo distinto, espero te haya gustado. Saludos.
Guest: no estoy segura de entender, pero creo saber quién eres XD. Saludos.
Mad fine: No quedan muchos en realidad, ya está próxima a terminar con respecto a la serie en pocas palabras y gritando LA AME, ya quiero ver lo que sigue, esperar mata XD. Saludos.
Unbreakable warrior: Por fin pudieron confesarse, aunque lamentablemente pasó lo que pasó, pero aun no es tiempo de asesinarme, aun quedan capítulos. Saludos.
Ana Gami: Así es, algo más o menos al anime serán los resultados ;) no prometo nada, y Stormfly ya se aventó y con todo, pero pues ya se les arruinó también el momento. Saludos.
Mari Hofferson: pues contestando tus preguntasm ya Astrid le dijo lo que sentí pero pues pasó lo que pasó, lo mismo con Tannlos y Stormfly aun queda una duda flotando en el aire, ya verás lo que pasará. Saludos.
Guest: yeiii viste los videos, si de hecho también lo vi así, pero me gustó más la de Yuma XD, ya se contestaron muchas de tus preguntas, sólo queda una flotando en el aire, pero ya verás que pasará, y no pusiste tu nombre pero sospecho quién eres XD, sólo que me faltó un detalle para cerciorarme. Saludos.
Navid: Pues ahorita están en Berserk, lejos de Berk, entonces por el momento ni idea donde esta Hiccup para Astrid, el que irá será Tannlos tiene que. Saludos.
HeiMao3: así es, sería demasiado si quedara en primer lugar y más con la experiencia de su principal rival, aunque cualquier cosa puede pasar, espero te haya gustado y algo de esto encaje en tus teorías. Saludos.
A los nuevos seguidores, favoritos y lectores anónimos. Hasta la próxima. Saludos.
17 enero de 2016
