El rescate del maestro Riku había sido todo un éxito e incluso más de lo que esperaban, habían salvado a un pueblo completo y a sus pokémon. Aquel grupo de jovencitos había logrado lo que nadie más había podido hacer, derrotar a aquel terrible espectro, y todo esto no hubiera sido posible sin los extraordinarios poderes espirituales de Carmín. Toda la gente les agradeció con lágrimas en los ojos a aquellos pequeños héroes, además, a Carmín los demás exorcistas pokémon rescatados la llenaron de halagos y cumplidos por su trabajo, esto, para bien o para mal, le subió la autoestima y elevó su ego por las nubes y durante algunos días, volvió a ser la misma chiquilla fanfarrona que Gray había conocido al principio, que a todo contestaba con orgullo afirmando su calidad de exorcista pokémon.

Entusiasmada por sus logros, Carmín manifestó su deseo de ir a las montañas Fugaces a averiguar qué era lo que había de importante allá. Riku en sus investigaciones descubrió que la organización enemiga ocultaba algún secreto en ese lugar, pero para llegar a las montañas obligatoriamente había que pasar por pueblo Estrella, fue ahí cuando cayó en las garras de aquel espectro. En un inicio se pensó que aquel maléfico ser era otro de los planes de Noxor para recolectar energía, pero no tardaron en darse cuenta de que cumplía otra función más.

En general, a pesar de todo, los planes de Noxor siempre estaban cubiertos por un velo de misterio. Su modo de actuar solía ser de la forma más discreta posible, manteniendo el bajo perfil, pero en esta ocasión, todo era demasiado notorio, imposible de mantener en secreto. Terminaron por concluir que la razón de ser de aquel espectro no era recolectar energía, sino más bien bloquear el paso a las montañas Fugaces, un papel que había cumplido bastante bien hasta ese momento, pero ahora el camino estaba abierto y correspondía ir y averiguar qué estaba pasando allá.

A pesar del buen desempeño de Carmín, ninguno de los exorcistas mayores estuvo de acuerdo en que ella fuera a las montañas, al menos no sin el permiso del jefe de la aldea, por lo que decidieron que enviarían un pokémon con un mensaje a la aldea preguntando qué hacer. La intrépida muchacha, demasiado confiada e imprudente no quiso esperar a recibir una respuesta de su abuelo, estaba segura de que sería negativa, así que una vez más decidió escaparse, claro que esta vez no era por su deseo de ayudar a la gente, sino más bien por un impulso de orgullo. Gray y los demás no tuvieron más opción que seguirla, ya lo habían hecho una vez, así que ¿Que importaba hacerlo de nuevo?

De esa forma se encontraron una vez más viajando por tierras desconocidas para ellos, sin saber muy bien a qué se enfrentaban, de todos modos ahora estaban algo más tranquilos. A diferencia de lo ocurrido en pueblo Estrella, no tenían ningún antecedente de que algo malo estuviera pasando en las montañas, ni siquiera se les había aparecido Kein para hacerles alguna advertencia, así que supusieron que sería un viaje tranquilo, cosa que hasta el momento era así. En aquella época, siendo principios del invierno, las montañas se encontraban completamente cubiertas de nieve ofreciendo un espectáculo maravilloso.

Para todos era la primera vez que veían nieve, siendo jóvenes como eran no pudieron evitar correr y jugar en aquellos gélidos parajes, hasta el inexpresivo Gray se unió a la diversión, aunque no aguantaron mucho tiempo jugando, hacía demasiado frío y aunque sus ropas eran abrigadas seguían sin ser apropiadas para aquel clima. Así que apresuraron el paso para llegar pronto a alguna posada, según se enteraron, en las montañas había un pueblo llamado Eclipse, parada obligatoria para todos aquellos que quisieran explorar esos nevados paisajes.

La marcha era encabezada por Blue y Demon, el umbreon caminaba al frente para verificar que no hubiera peligro, aunque no era necesario, como siempre los pokémon evitaban acercarse a Gray. En las montañas los pokémon siniestro o fantasma no eran muy abundantes, era más común encontrar pokémon de hielo como swinub, piloswine o delibird, o en el mejor de los casos standler y ninguno de ellos representaba un peligro para los humanos. En cuanto al pikachu, este iba al frente para evitar el contacto con los demás, sobre todo los escándalos de July y Carmín, ese día las chicas parecían muy activas y se afanaban en brindar sus atenciones y afectos a Gray, quien más que halagado se veía realmente molesto y hacía uso de toda su paciencia y fuerza de voluntad para aguantarlas. Más atrás cerrando la marcha, iban Geralt y Shell, aunque ella estaba también interesada en Gray, por ser algo más madura se tomaba las cosas con más calma, de momento estaba tranquila simplemente platicando con su mejor amigo.

-Oye Shell ¿No opinas que Gray ha cambiado mucho en el último tiempo?

-Sí, estoy de acuerdo, ahora es un poco más sociable y abierto, no digamos que es el alma de las fiestas pero por lo menos ahora conversa más, eso sí, sigue necesitando sus momentos de soledad.

-Está bien, todos necesitan estar solos de vez en cuando, algunos más que otros, sobre esto, estaba pensando... Shell, creo que ya es hora de que te declares a Gray, ya está listo.

-¿¡Que!? ¿Pero por qué ahora? ¿Cómo sabes que es el momento?

-¡Es el momento! ¡Estoy seguro! Mira, si antes nunca le demostraste tus sentimientos en serio, era porque ese chico no estaba listo para aceptar el afecto de alguien, estaba demasiado convencido de que nunca sería amado por nadie, cualquier declaración la tomaba como una broma de mal gusto, sobre todo después de esa falsa confesión que le hiciste.

-No me lo recuerdes que me hace sentir pésimo.

-Bueno bueno, al parecer ya lo superó. Se expresa más con el resto e incluso ya desarrolló algo de confianza, se ve más animado, no tan triste como siempre, sonríe más. Definitivamente ya está listo para aceptar los sentimientos de una chica, por supuesto nosotros estamos tratando de que esa chica seas tú, por eso tienes que declararte ahora.

-Pero... No me va a creer.

-Si lo hará ¿Recuerdas cuando Carmín se le declaró ese día que se estaba fugando? ¿Viste la cara que tenía? Definitivamente se tomó en serio su confesión, si tú y July no intervienen en ese momento quien sabe lo que ocurre, así que tienes que dar el primer paso rápido, antes de que sea demasiado tarde.

-E... Está bien... ¿Cómo lo hago?

-¿Cómo lo haces? No me preguntes, nunca me he declarado a un hombre, ni espero hacerlo.

-Geralt, ya sabes a lo que me refiero.

-Sí, era broma, pues tú vas, lo tomas de la mano y le dices te amo, no tiene mucha ciencia. Vamos, no creo que te cueste tanto, no sería tu primer novio tampoco, experiencia no te falta

-Es que tú no entiendes, es cierto que no sería mi primer novio si las cosas resultaran, también es cierto que se bastante de cómo piensan los hombres pero –se sonrojó un poco al decir esto-Sería la primera vez que me declaro a alguien, tengo nervios.

-Tu primera vez declarándote... ¿En serio?

-Claro, siempre eran los demás los que daban el primer paso, yo me limitaba a decir que si, por eso tengo miedo ¿Y si meto la pata? ¿Y si mis sentimientos no son correspondidos? ¿Y si hago el ridículo?

-Tranquila, es normal estar inseguro, si supieras como me latía el corazón la vez que te dije que me gustabas. Pero no te preocupes, no harás el ridículo, ten confianza, además creo que le gustas.

-¿En serio?

-No es tan notorio pero creo que tiene algo de interés en ti.

-Ojalá fuera verdad... ¡Geralt! Por favor por favor, pregúntale quién le gusta, si Carmín July o Yo.

-¿Qué? ¿Cómo esperas que le pregunte eso? Tampoco tenemos tanta confianza.

-Oh por favor, tu eres hábil, se te ocurrirá algo, proponle una conversación de hombres o qué se yo.

-No me parece un tema muy apropiado para una conversación de hombres pero... -Shell le puso una mirada suplicante –Ya está bien, veré que hago, aunque no sé si resulte, Gray sigue siendo bastante reservado.

-¡Gracias Geralt! ¡Te quiero amigo!

Finalmente llegaron a pueblo Eclipse. Era un lugar bastante bonito, parecía un paisaje digno de una postal, decenas de casitas de madera con sus techos cubiertos por un manto blanco se alzaban en aquel imponente paisaje, todo era blanco perpetuo, sólo destacaban los pinos, bien erguidos, orgullosos como diciendo "aquí estoy".

Consultando con la gente del lugar sobre donde podían hospedarse, llegaron a la posada de mamá absol. Era una casa de madera semejante a todas las demás excepto por su gran tamaño, cuando Gray fue a abrir la puerta para entrar en el edificio, esta se abrió sola dejando salir a dos chicos que chocaron contra él haciendo que todos cayeran al suelo.

-Ah, lo sentimos –dijeron aquellos muchachos incorporándose.

Los dos chicos eran idénticos y no aparentaban más de doce años, ambos tenían el cabello amarillo y los ojos azules, cejas gruesas y rostro redondo. Siguiendo a los chicos, salieron de la posada dos eevee tan iguales entre ellos como sus entrenadores, se hubieran acercado más pero ante la vista de Gray decidieron mantener distancia. Detrás de aquellos pokémon salió una niña que parecía de la misma edad que ellos, era algo gordita, tenía el cabello rojo que le llegaba hasta los hombros y un rostro de expresión fuerte.

-¡Pero bueno, les dije que no salieran corriendo! ¿Ya ven lo que pasa por no hacerme caso?

-Sí sí, lo que digas-dijo uno con fastidio.

-Perdón- dijo el otro con humildad- Discúlpenos también-dijo dirigiéndose hacia Gray- ahora tenemos prisa, vamos Jengibre –Uno de los eevee corrió hacia aquel chico.

-Date prisa Cilandro –El otro eevee corrió hacia el otro muchacho, una vez todos juntos, se fueron rápidamente.

-Por favor discúlpenlos- les dijo la chica pelirroja –Esos enanos llegaron hace un par de semanas con sus eevee a entrenar a las montañas para evolucionar a sus pokémon a Glaceon. Son unos revoltosos, trato de mantenerlos en su lugar pero a veces se me escapan de las manos –Daba risa escuchar a aquella niña no mayor que ellos hablar de aquella forma, como si fuera toda una adulta –Ahora que los veo, no son de aquí... ¿Vienen a hospedarse?

-Emm... Sí claro.

-Ah ¡Genial! Pero que descortés de mi parte, si aún no me presento. Soy Cristell, la hija del dueño de la posada, bienvenidos, pasen pasen.

Los chicos entraron, siguiendo a aquella niña que aparentaba tanta madurez. Los llevó al recibidor donde se encontraba su padre, un hombre algo mayor, delgado, cabellos cortos, nariz aguileña, rostro anguloso y un respetable bigote, se registraron y rentaron dos habitaciones, una para los chicos y otra para las chicas.

-Tienen suerte muchachos –dijo el dueño que respondía al nombre de Clark- Son las dos últimas habitaciones que nos quedan, como que este año venir a las montañas se puso muy de moda.

-¿En serio? –Preguntó interesada Carmín- ¿Es que hay acaso algo interesante acá en las montañas?

-No sé, díganmelo ustedes, por algo vienen aquí ¿O es sólo para turistear? Porque si es así, tal vez les convenía más venir en primavera, cuando toda esta nieve no está y el lugar es un vergel. Es mucho más bonito, está todo lleno de flores y los hoppip, skiploom y jumpluff llegan con los vientos migratorios, todo lleno de vida y colores.

-La nieve también es bonita.

-Sí, es bonita, pero los meses de invierno son fríos y muy duros, de verdad no sé como esa loca de los anteojos puede salir a las ruinas con el frío que hace.

-¿Ruinas? ¿Hay ruinas aquí?

-Sí, unas ruinas muy antiguas que están en medio de una isla dentro de un lago, en esta época el lago está congelado así que no se nota mucho su presencia. Esas ruinas han estado aquí desde que tengo memoria, incluso desde antes de mis abuelos. La verdad a nadie nunca le importó ese lugar y no sé porqué se puso tan de moda en el último tiempo, seguro que fue culpa de ese psicópata del hipno, luego de su visita hace cinco años todo el mundo comenzó a venir aquí.

-¿Psicópata del hipno?

-Sí, se llamaba Poxor o que se yo, luego de él llegaron extraños tipos encapuchados y entonces comenzaron a ocurrir sucesos raros, como que hay peleas en la nieve pero nadie ve a los combatientes, se escuchan extraños aullidos y a veces hay auroras boreales, es cierto que aquí hay nieve ¡Pero esto no es el polo! ¡Las auroras boreales no deberían ocurrir aquí! Al final que lo más normal que ha llegado es esa arqueóloga que vino con su equipo a estudiar las ruinas, pero referirse a ella como normal es... Algo un poco difícil...

-¿Qué tiene de rara ella?

-Pues... ¡Que está loca!

-Cuando la conozcan entenderán a qué se refiere mi papá.

-Pero al menos parece inofensiva, los otros tipos que vienen de vez en cuando a visitar las ruinas tienen cara de asesinos a sueldo, aunque en el último tiempo no se han venido a hospedar acá, pero los hemos visto, creemos que se armaron una base secreta en algún lugar en las montañas.

-Y también creemos que están tratando de asesinar a la arqueóloga.

-¿¡Asesinarla!? -Dijeron los chicos a coro.

-Sí bueno, siempre pasan cosas raras donde está ella, ya le han llegado cinco cartas de amenaza de muerte- dijo la niña preocupada- le dicen que si no deja de investigar las ruinas acabarán con ella, pero la doctora Susu no parece darse cuenta del peligro en el que se encuentra.

-Los locos no son consientes del peligro -dijo Clark.

-Esto es interesante-dijo Shell-. Alguien no quiere que esas ruinas sean investigadas, eso significa que algo ocultan.

-Que van a ocultar -exclamó el hombre bigotudo- son sólo un montón de rocas y hielo, lo único que hay ahí son dibujos en sus paredes, nada más. En fin cambiemos el tema que me aburro un poco.

-Don Clark, nosotros... ¿Podríamos visitar aquellas ruinas?

-Les picó el bichito de la curiosidad ¿Eh? Claro, no veo problemas, al menos a los visitantes esporádicos nadie trata de asesinarlos, será para mantener el bajo perfil creo yo, je je, mi hija Cristell puede guiarlos hasta allá.

-¿Ella? -Dijo Geralt con algo de desconfianza por quedar a cargo de una niña menor que él.

-¿Y tú porqué me ves con esa cara? ¿Eh? ¿Convención de puntos?-Geralt estalló en carcajadas ante ese comentario sobre sus pecas- pareceré muy joven pero les aseguro que soy más capaz que muchos adultos, ante ustedes está la mejor guía de estas montañas, nos veremos mañana y ya verán si soy demasiado pequeña o no para esto -Dicho esto se alejó con aire solemne.

-Discúlpenla por su trato algo rudo, desde que murió su madre adquirió la actitud de niña fuerte.

-No se preocupe, la entendemos.

De pronto Gray sintió que algo le lamía la mano, al principio pensó que se trataba de Blue, pero se sorprendió mucho cuando al mirar encontró a una absol que lo miraba con curiosidad.

-Vaya, mamá absol parece muy interesada en ti, eso sí que es raro.

-Los pokémon siniestros sienten simpatía por Gray, no es nada raro ¿Se llama mamá absol?

-Si, de ahí viene el nombre de la posada.

-Que nombre más raro

-Se lo puso mi hija, es una historia interesante. Hace tiempo cuando murió su madre, Cristell comenzó a soñar con ella, que la llamaba desde las montañas y un día decidió ir a buscarla sola. Si supieran como me preocupé, con un grupo búsqueda salimos tras ella, ese fue el peor día de mi vida. Para empeorarlo todo, comenzó una tormenta de nieve, era peligroso buscarla con ese clima pero yo no podía dejarla sola, moriría de frío, así que no me rendí hasta que la encontré. Pero cuando la vi, se me heló el corazón, frente a ella había una Frostlast, ese pokémon es la única cosa a la que hay que temer aquí en las montañas, son peligrosas y no les gustan los humanos. La Frostlast ya estaba extendiendo sus brazos hacia mi niña para congelarla cuando de la nada apareció absol, atacó a esa pokémon y la alejó protegiendo a Cristell, entonces ella al ver a aquella absol la abrazó y dijo "mamá sabía que vendrías por mí". La verdad nunca he entendido bien su relación, la absol nos siguió a casa y nunca más se fue, cuida a mi hija como si fuera su cachorro y todos la llaman "mamá absol"

-Es una historia extraña, pero me gusta -dijo July.

Durante aquel día se dedicaron a conocer el pueblo y a comprar cosas que les hacían falta, sobre todo ropa apropiada para la nieve. También se dieron el tiempo de jugar, la típica guerra de bolas de nieve y hacer muñecos. Liberaron a sus pokémon para que se unieran a la diversión, y ahí descubrieron que a Adelle no le gustaba el frío, en cuanto la espeon posó sus pies en el congelado suelo se devolvió a su pokebola y no quiso salir más.

Ya caída la tarde regresaron a la posada donde comieron un poco y luego fueron a sus respectivos cuartos a dormir, el frío cansaba mucho y todos necesitaban dormir. Fue entonces, que Geralt decidió cumplir el encargo de Shell e intentar averiguar en quién estaba interesado Gray, se encontraban los dos solos, parecía el momento perfecto, el problema es que no sabía muy bien cómo empezar.

-¿GRAY QUIEN TE GUSTA? –Definitivamente delicadeza era lo que menos tenía Geralt.

-A...A... ¿A qué viene esa pregunta? -Contestó Gray nervioso.

-A que soy un metiche y quiero saberlo.

-Tanta sinceridad me abruma.

-Bueno y dime, quien te gusta.

-Nadie y aunque me gustara alguien nadie se fijaría en mi.

-No me vengas con esos cuentos que eso ni tú te lo crees, las muchachas están locas por ti, ya quisiera tener yo tu suerte.

-Yo no tengo suerte, y sí, tal vez ellas son un poco más amables conmigo pero sólo son amigas.

-Claro... Amigas... Amigas para una noche de locura y pasión.

-¡Geralt! -Gritó Gray colorado.

-Es broma, son chicas tranquilas, no es algo que puedas esperar de ellas, bueno, tal vez sí de July pero...

-July también es tranquila y prudente, aunque parezca lo contrario.

-¿En serio?

-Esto no se lo he dicho a nadie, tú tampoco lo repitas. July es una chica bastante solitaria, es la mayor de 8 hermanos y por desgracia la menos destacada de todos ellos, como que todos sus hermanos son buenos en algo, ya sea pintura, deportes, matemáticas, entrenamiento de pokémon, lo que sea, y ella sólo es buena cocinando, pero nadie la alaba por eso, es solo el talento natural que debería tener una mujer, según su familia. Siendo la mayor, tuvo que ayudar a criar a sus hermanitos, se volvió muy doméstica y un ser olvidado dentro de la casa, sus padres demasiado ocupados con los hermanos menores a ella poca y nada de atención le prestaban, así nació su carencia de afecto, afecto que pensó que algún día podría obtener en una pareja, pero para mala suerte de ella, tampoco era popular con los hombres.

Pobre July, solo quiere que alguien se preocupe por ella, que le pregunten como está, que la consuelen si está triste y que alguna vez le hagan un regalo, no es mucho pedir ¿O sí? Kein fue la primera persona en ser atento con ella, eso sumado a la gratitud que le tenía hizo que se enamorara de él. Pero ahora pasado el tiempo, ella misma me dijo que en realidad él nunca coqueteó con ella, sólo la trató como a una amiga, nunca le dio falsas esperanzas, ella simplemente se emocionó demasiado por algo de afecto.

Todo esto me lo dijo el otro día en un intento desesperado por llamar mi atención, en serio me dio pena, se veía tan triste, traté de consolarla y explicarle que simplemente no puedo amarla de la manera que ella quiere, no me nace. Le tengo afecto pero solo como amiga, aún así dijo que no se daría por vencida, que nosotros debíamos estar juntos porque ambos éramos almas solitarias que habían sufrido mucho, que juntos podríamos sanar nuestras heridas. Ella está convencida de que yo soy el indicado para ella, porque yo le mostré otra forma de ver el mundo, que aún alguien solitario puede hacer amigos de verdad, y que ella puede tener un destino más interesante que quedarse en casa criando niños. Busca a alguien que la quiera, y sobre todo que la respete y sigue convencida de que esa persona soy yo.

-Que triste-dijo Geralt con sinceridad- ¿De verdad no sientes nada por ella? ¿Tampoco puede llegar a gustarte?

-Tal vez podría si mi corazón no estuviera ocupado-luego de decir esto se llevó las manos a la boca arrepentido.

-¡AJÁ! ¡ASÍ QUE SÍ TE GUSTA ALGUIEN! ¡CONFIESA QUIEN!

-Olvida lo que dije... No es nada... ¡Nada!

-Ya hablaste, cuenta cuenta.

-Nadie.

-¿Por qué tanto misterio? No puedes ocultarlo, ¡Tus nervios te delatan!

-¡Me gustan Shell y Carmín! ¡Ya! –Tras gritar esto see tapó la cabeza con una almohada.

-Oh -fue todo lo que pudo contestar Geralt.

-Me siento el peor hombre del mundo por eso.

-Eh... No es nada tan grave, que te gusten dos personas es de lo más común, si hasta a las mujeres les pasa, yo mismo tuve ese problema, me gustaban dos chicas y no hallaba por quien decidirme.

-¿En serio? -El peligris sacó la cabeza de debajo de la almohada y lo miró interesado- ¿Y qué hiciste?

-Me quedé con la más bonita, seguí el consejo que me dieron.

-¿Si? Pero... Ahora no tienes novia... ¿Al final terminaste con ella?

-Pues sí, las cosas con Shell al final no resultaron, no logramos ser más que amigos, quedarse con la chica bonita está bien si sólo quieres pasar el rato con ella, pero para una relación seria es mejor pensárselo dos veces. Luego de terminar con Shell traté de conquistar a la otra chica que me gustaba. Curiosamente me resultó, al final que ella era quien de verdad amaba.

-Pero tampoco te quedaste con ella.

-Pues no, mucho me gustaba, pero era una celópata. Sigue mi consejo Gray, aléjate de las celópatas, son terribles, te espían, te interrogan, arman escándalos, son peores que Blue cuando cree que estás en peligro.

-Eso es aterrador.

-Y sobre que te gustan dos chicas, seguramente las quieres mucho a las dos, pero una de ellas es la que de verdad amas, sólo tienes que descubrir cuál es.

-¿Y cómo hago eso?

-No sé, no tengo idea, pero en algún momento te darás cuenta.

"Sólo espero que sea Shell" se dijo para sus adentros.


Por fiiiin! El arco de la nieve, mi arco favorito! Aquí ocurre cierto suceso increíble que marca un punto decisivo en la historia y donde se soluciona cierta situación que normalmente divide al público. Pero ya se enterarán. PD: La doctora Susu no tiene nada que ver conmigo, solo me pareció gracioso ponerle ese nombre.