La tarde estaba tranquila y tan fría como era de esperarse, Blue y Adelle estaban durmiendo una siesta juntos, arropados con una manta al lado de la chimenea, se veían tan felices, sobre todo Blue. Otros pokémon estaban jugando afuera en la nieve con Cristell y con los traviesos gemelos de cabello amarillo, por supuesto sus eevee también participaban. Casi todos estaban afuera, hasta los pokémon de Shell. Esta era una buena actividad para que estrecharan sus lazos, fue particularmente útil para Spooky quien era el más reciente miembro del grupo, pero este alegre gastly no tardó en entablar amistad con la munna de Carmín, hasta le enseñó algunos ataques, sobre todo aquellos ligados al sueño. Geralt, July y Carmín también estaban fuera disfrutando del paisaje invernal.

Dentro de la posada, aparte de Blue y Adelle, también estaban el príncipe lampent y Shun lee, tal como había prometido Gray, el príncipe recibió muchas golosinas por su ayuda en la montaña, era algo bastante curioso verlo comer, pues para consumir la energía de alguna fruta, galleta o cualquier otro bocadillo debía quemarlo, sólo así consumía la energía contenida en este. El príncipe estaba muy feliz compartiendo su recompensa con la shuppet quien no paraba de alabarlo por su valentía en la nieve, por supuesto el lampent estaba encantado.

En el cuarto de los chicos, Gray se encontraba ordenando sus cosas en su bolso, Demon estaba junto a él mirándolo no con indiferencia, tal vez con algo de tristeza o cansancio.

-Ánimo Demon, el libro se perdió, pero aún tenemos la canción.

-Pika pika pikachu pi pikachuuuuu (Tal vez el libro también tenía una pista de Alicia).

-No lo creo, el libro es muy posterior a la época de tu antigua entrenadora, lo único importante que tenía ese libro era la canción, aunque no niego que fue muy útil, aprendí mucho sobre pokémon con él. Aaahhh ¿Cuándo conseguiré otra enciclopedia tan espléndida como esa? Buh –En eso se escucharon unos golpes en la puerta –Pase.

-Hola Gray –Dijo Shell entrando en la habitación.

-Ah Hola ¿Qué pasa?

-Bueno… Quería hablar de algo contigo.

-Te escucho.

-Pues… Bueno… Lo que pasa… Es que yo… -Gray la miró con curiosidad, ella no era alguien que dudara al hablar, entonces Shell dio un suspiro y lo soltó –Gray, yo te amo -El muchacho tardó algunos segundos en reaccionar.

-Eh… ¿Eh? ¿A qué viene eso? Esta es una broma de Geralt o…

-No Gray, esto es en serio, yo te amo.

-Que… Como… Desde cuando… ¿Pero por qué me dices esto ahora? Justo ahora que yo…

-Justo ahora que te das cuenta de que tienes sentimientos por Carmín, no te preocupes, ya lo sabía, creo que lo sabía incluso antes de que tú mismo te dieras cuenta.

-Entonces porqué… ¿Te confiesas?

-Hay personas que prefieren mantener sus sentimientos en secreto cuando saben que no son correspondidos, pasan años y años mirando a esa persona de lejos, con la esperanza de que un día se fijen en ellos, así viven pegados en esa etapa sin avanzar. Pero yo no soy así, ya vi que tú no me quieres de esa forma especial, pero no pienso quedarme llorando por ti, no cometeré el mismo error que con Bridan, ya no perderé más años de mi vida. En aquel tiempo yo pensaba que ese muchacho era el amor de mi vida y que nunca más podría enamorarme de nadie, pero tú me demostraste que no es así, ahora sé que si me lo propongo y tengo confianza en mí, al final podré reponerme. Es obvio que sufriré, pero ese sufrimiento no tiene por qué durar más de lo necesario, sé que podré volver a enamorarme algún día, pero me lo tomaré con calma ahora, ya no voy a aceptar al primer pelafustán que se me ponga al frente, ya tuve suficientes novios. Así que ahora, me toca cerrar el ciclo, para pasar a la nueva etapa, por eso me confieso, necesito ser rechazada apropiadamente para poder continuar y no guardar ninguna esperanza contigo.

-Shell… Creo que eres una de las personas que más admiro… Así que, debo rechazarte.

-Si, por favor.

-Bien, entonces adelante.

-Gracias, Gray te amo.

-Lo siento, pero no puedo corresponderte, a mi me gusta otra persona.

-Está bien, lo acepto, pero supongo que podremos mantener una buena amistad ¿No? Algo así como mi mejor amigo número dos, el primer puesto siempre será para Geralt.

-Claro que sí, bueno, como yo no tengo otras amigas, para mí tú serás mi mejor amiga número uno supongo.

-¡Genial, soy tu amiga número uno! Entonces puedes contar conmigo para lo que sea, siempre te estaré apoyando en todo, incluso en lo tuyo con Carmín, no te preocupes no hay resentimientos.

-Gracias, ahora que me acuerdo…

Gray comenzó a rebuscar en su bolso hasta que sacó de su interior un pañuelo que estaba amarrado formando una especie de bolsita, lo desamarró y quedaron a la vista los tres colgantes que estaban en su interior, los mismos que le había dado Clover.

-Oye esos son…

-Sí, los tres collares hechos con tres piedras que cayeron al mismo tiempo de la espalda de un sableye, estos se le salieron a Geraldine, como eres una artesana supongo que conoces la leyenda.

-Claro que la conozco, entonces… ¿Me vas a dar el collar de la amiga más leal?

-Si.

-Oh Gray, de verdad no sé qué decir, esto es tan... Oye ¿Puedo escoger yo el colgante? Ya que soy la primera tengo de los tres para elegir el que quiera, déjame darme ese gusto, por favor.

-Claro, no hay problema ¿Cuál quieres?

-El rubí, me encantan las piedras rojas.

-Es tuyo.

Ambos se pusieron de pie, como si se tratara de un acto solemne, tal vez en cierta forma lo era, un pacto de amistad eterna sellada por un collar. Shell miró al muchacho con una sonrisa sincera mientras este se ponía de pie con el accesorio en las manos, estuvieron algunos segundos mirándose antes de proseguir. Gray le colocó el colgante del rubí a la muchacha, la piedra bajó por su cuello hasta depositarse un poco más arriba de sus enormes pechos, pareció encajarse allí a la perfección, como si hubiera sido hecho para ella. Shell miró primero la hermosa piedra roja que pendía de su cuello, luego a aquel que se la había regalado, entonces de la forma más espontánea del mundo, le dio un fuerte abrazo que el muchacho correspondió de forma algo tímida, en aquello no había mala intención, era simplemente una muestra de afecto hacia su amiga.

Fue una verdadera lástima que Carmín no hubiera llegado cinco minutos antes para entender el contexto en el que ocurría aquel acto, ella no escuchó nada de la conversación previa, simplemente vio la puerta entreabierta, se asomó para ver a Gray y presenció el momento en el que el collar rojo era entregado y el posterior abrazo que le siguió. A ella no se le ocurrió otra forma de interpretar la escena más que una confesión, seguro que Gray le había confesado sus sentimientos a Shell o tal vez había sido al revés, pero el punto era que habían sido correspondidos y aquel collar era una muestra de su relación. Los ojos de Carmín se empañaron de lágrimas y no pudo evitar salir corriendo silenciosamente sin que la notaran, no quería arruinarles el momento.

Llegó al recibidor tratando de contener las lágrimas, no quería que la vieran llorar, por suerte logró limpiarse la cara a tiempo antes de que se abriera la puerta de la posada, los gemelos de cabello amarillo entraban en aquel momento con unas tremendas caras decepción, junto a ellos entraron también sus pokémon, pero estos ya no eran dos pequeños eevee, uno era un glaceon y el otro era un espeon idéntico a Adelle, tal vez un poco más grande por ser un macho.

-Sus pokémon evolucionaron –dijo Carmín tratando de ocultar su estado de ánimo –Eso es genial.

-Si –dijeron ambos con desánimo.

-¿Qué les pasa? ¿No se supone que eso es algo bueno?

-Sí, sería bueno si ambos hubieran evolucionado en glaceon, para eso vinimos a entrenar a las montañas, pero en cambio Cilandro se convirtió en un espeon. No es justo, hicimos un gran viaje hasta acá para nada, pokémon estúpido, si te ibas convertir en espeon mejor nos hubiéramos quedado en casa, total para ser un espeon no hacen falta ambientes especiales, puedes evolucionar en cualquier parte.

-¡Oye no trates a tu pokémon así! –lo regañó Carmín –Él no tiene la culpa, pudo simplemente no haberse compenetrado bien con el ambiente, o quizás él no está hecho para ser un glaceon. Además espeon es un pokémon excelente, es ágil y elegante, sus poderes psíquicos le permiten detectar enemigos y obstáculos como si fuera un radar, además de ser extremadamente fiel y tener un alto sentido de la justicia, no deberías tener ninguna queja. En el último de los casos, si tanto quieres un glaceon, intercambia tu pokémon con otro entrenador por el que tú quieres, pero no vengas a maltratar a tu espeon.

El chico miró a su pokémon y este lo miró a él, entonces se arrodilló y abrazó a su compañero.

-Lo siento Cilandro, por favor perdóname, pero yo no puedo intercambiarte, eres mi compañero, hemos estado juntos desde hace tanto tiempo, simplemente no podría deshacerme de ti. Seguramente por eso evolucionaste en espeon, nuestra amistad es más grande que el poder de las montañas, pero no te preocupes, conseguiré otro eevee y el año que viene vendremos a entrenar a las montañas para que tu compañero se convierta en un glaceon ¿De acuerdo?

-Esp –Contestó el pokémon alegremente.

-Oigan –dijo Carmín –Una pregunta ¿Hay alguna razón en particular por la que quieran tanto tener un glaceon?

-Si la hay –contestó el otro gemelo –Tenemos una amiga que también tiene un glaceon, entonces queríamos tener los tres el mismo pokémon y formar un trío de artistas y hacer espectáculos con sus poderes de hielo, ya teníamos listo hasta el nombre, nos llamaríamos "El trío gélido"

-Que obvio.

-Es un nombre provisional –Se apresuró a decir –Entonces mi hermano y yo teníamos prisa por evolucionar a nuestros pokémon para practicar y hacer nuestro debut en el festival eevee.

-¿Festival eevee?

-Si, es un festival donde todos los entrenadores eevee pueden participar, hay carreras, concursos de talentos, concursos de belleza, batallas, comida, baile y mucho más, todo con la temática de eevee y sus evoluciones. Es el festival más importante de nuestra ciudad, tú tienes una espeon ¿No? Sería genial si pudieras participar, se realizará dentro de un mes en ciudad Solar.

Las palabras "Ciudad Solar" retumbaron en la cabeza de Carmín y sacaron a relucir un antiguo recuerdo, guardado en una de las partes más recónditas de su cerebro, entonces tuvo una visión de cuando ella tenía ocho años y le rogó a su abuelo que le diera un espeon, pues deseaba tener ese pokémon. Recordó entonces que junto al anciano hicieron un largo viaje, hasta que llegaron a una pequeña ciudad, recordó que para llegar a ella debía cruzar un enorme lago en un bote, el cuál era tirado por vaporeon. En aquel lugar abundaban las evoluciones de eevee, fue allí donde recibió a Adelle cuando era una eevee, recordó lo feliz que estuvo y que salió a jugar con su nuevo pokémon a la plaza de aquella ciudad, allí en el centro, había una enorme estatua que representaba a un hombre alto y delgado junto al cual había un flareon, aquel hombre de piedra era el mismo con el que soñaba Gray, el mismo que habían visto en la ilusión mostrada por Nunu.

Carmín compartió el descubrimiento que había hecho con los demás, por supuesto el más emocionado con esta noticia era Demon, la identidad del hombre que aparecía en los sueños de Gray parecía una pista mucho más fácil de seguir que la canción maldita, además el pikachu recordaba perfectamente que aquel hombre a menudo solía estar con Alicia, pero no podía recordar que clase de relación tenían.

Con esto quedó fijado el próximo rumbo que tomarían, eso sí, lo harían después de que avisaran de los descubrimientos que habían hecho al abuelo de Carmín. Supusieron que con una carta bastaría y que luego podrían partir tranquilamente, estas intenciones por poco no pudieron realizarse.

Al día siguiente los muchachos se encontraban desayunando cuando Cristell apareció anunciando que alguien los buscaba. Se miraron preocupados, por alguna razón aquello no les parecía una buena señal y no tardaron en comprobar que tenían razón.

Cuando salieron de la posada, cual no fue su sorpresa al ver que los estaban esperando los padres de Geralt, Clovis y el abuelo de Carmín. Los primeros en reaccionar fueron los padres de Geralt, quienes corrieron a abrazar a su hijo, el señor Braum para variar lloraba de la emoción.

-Geralt hijo mío –sollozaba el corpulento hombre.

-Pero en qué estabas pensando –le decía su madre –Te fuiste sin avisarnos nada, estaba enferma de la preocupación, temía que te pasara algo, ni siquiera sabía a dónde ibas.

-Lo siento mamá –mamá contestó el peliazul algo apenado.

Luego fueron a saludar a los demás muchachos de forma igual de efusiva, les habían agarrado cariño a todos. A Carmín le hubiera gustado que su abuelito la recibiera de la misma forma, pero el anciano era mucho más estricto, se acercó a ella de forma solemne y la miró con severidad.

-Carmín, me has decepcionado, has desobedecido las órdenes de tus superiores, los exorcistas pokémon se caracterizan por ser gente obediente que cumple con su deber, pero tú has hecho todo lo contrario, te dije que regresaras a la aldea, pero tú en cambio fuiste a la boca del lobo, arriesgaste tu vida y la de tus compañeros.

-Pero al final todo salió bien…

-¡Ese no es el punto! Esta vez todo salió bien, pero podrías no haber sido tan afortunada ¿Y si hubieras muerto? Abrías dejado a la orden sin heredera ¿Tienes idea de lo grave que es eso?

-¿Sólo te importo porque soy la heredera?

-¡Claro que no! ¡No sabes lo que dices! Carmín, eres mi única nieta y además la única familia que me queda ¿Querías dejar a este pobre viejo solo?

-Abuelo…

-Ya estoy viejo para estas cosas, ya tengo suficiente con ser el líder de la orden y con tener que cuidarte. Los tiempos no están fáciles, ya tengo demasiada carga como para que me causes más problemas, te estoy educando para que seas una exorcista, ojalá en lo posible la mejor. Eres poderosa, pero el poder y el talento no sirven de nada sin disciplina y tú has demostrado una falta de disciplina tremenda, faltaste al código, no se te permitirá salir en misiones hasta que demuestres madurez y compromiso.

-Lo siento abuelo –sollozó Carmín.

-Qué bueno que por fin alguien pone en su lugar a esta mocosa –dijo Clovis.

Carmín lo miró con odio, ya se sentía lo suficientemente mal como para que él fuera a meter sus narices en el asunto. Pero entonces algo extraordinario ocurrió, Clovis sintió que alguien le jalaba de la ropa por detrás, se dio la vuelta y se encontró con los ojos dormilones de la doctora Susu, como siempre cubiertos por unos anteojos de media luna.

-Em ¿Puedo ayudarla?

-Eres guapo, me gustas, tengamos una cita.

-¿¡EEEHH!? Pero si…

-Dijiste que si, genial. Encontré una tumba que al parecer perteneció a un rey antiguo el cual fue enterrado en estas montañas, creo que será un lugar genial, te espero hoy a las 8 en las afueras de pueblo –se alejó le lanzó un guiño que más que coqueto, resultó un tanto aterrador.

-Tío, creo que por primera vez en mi vida te compadezco, pero bueno, supongo que es obvio que sólo a una fenómeno como ella le podía gustar alguien como tú.

Con la llegada del abuelo poco faltó para que el viaje a ciudad Solar fuera cancelado. Luego de que le contaron todas sus experiencias al anciano y de que lo pusieron al día sobre lo que habían descubierto, este se empeñó más que nunca en regresar a su nieta a la aldea, parecía que el viaje del grupo llegaba a su fin. Fue entonces que Carmín tuvo que usar su último recurso desesperado, una pataleta. A decir verdad, aunque su abuelo era muy estricto en lo que concernía a ser una exorcista pokémon, en el resto de las cosas había malcriado bastante a la muchacha y solía ceder ante sus caprichos, entonces Carmín dijo que quería participar en el festival eevee que se realizaba en ciudad Solar, por supuesto el abuelo se negó, pero tras un buen berrinche terminó por ceder.

Los padres de Geralt no tuvieron problemas en darle permiso para ir al festival, ciudad Solar tenía fama de ser un lugar pacífico, hasta el punto de llegar a ser aburrido, un lugar lejano y perdido en los bosques donde la única entretención eran los festivales. Parecía ser una localidad tan segura como la misma aldea de Carmín, limitada al este por las montañas impenetrables y al oeste por el gran lago Estelar, un lugar muy bonito para aquellos que quieren relajarse y perderse del mundo. Fue por estos antecedentes también que el abuelo Brandon le dio permiso a Carmín para asistir a ese festival, él conocía aquella ciudad.

Permanecieron una semana más en las montañas antes de partir a su nuevo destino, Clover y el abuelo Brandon querían pasar algo de tiempo con sus familiares antes de verlos partir otra vez, fue una semana agradable y divertida para todos, menos para Clovis quién tenía que andar escapando de la doctora Susu que parecía verdaderamente interesada en él.

Cuando llegó la hora de partir, todos se despidieron efusivamente, lejos el más efusivo fue el señor Braum, Clover quien ya se había enterado de la relación que tenía su hijo con July le dio algunos consejos finales antes de que se fuera y sin que él se enterara, le encargó a Shell que lo vigilara dentro de lo posible.

Emprendieron el rumbo muy emocionados, preguntándose qué aventuras les depararía el destino, sobre todo Gray, quien se encontraba muy pensativo, no era para menos, por primera vez en nueve años visitaría el lugar donde había nacido.


Y llegamos a esta parte. Cada vez falta menos para el final, recuerden que son 61 capítulos. El que sigue cuenta como algo así como un especial, pues los protagonistas no son los chicos y aunque ese cap no aporta a la trama principal despeja muchas dudas interesantes que complementan la historia. Además es de mis caps favoritos. Hasta la otra semana.