-¿Cómo te llamas pequeño?

Soishi le pregunta a su invitado improvisado mientras extrae de la canasta de pick Nick un pequeño frasco con flan y se lo ofrece

-Moru –Responde el niño rechazando el obsequio –No gusta

-Primer niño que odia el flan –Expresa el hombre

-Segundo -Yoko interviene –A mi hijo tampoco le gusta el flan pero delira con el chocolate

-¿Late? –Los ojitos verdes se iluminan

-Parece que tenemos a alguien con los mismos gustos que tu hijo –El hombre se levanta –No incluí el chocolate en el menú, iré por unas barras

-Trae de avellanas y almendras, a mi hijo le gustan –Acaricia la cabeza del niño que asiente feliz

-Como ordene su Alteza – Soishi hace una reverencia y se aleja a los puestos de golosinas.

Está tan feliz por la compañía de su amor adolescente que quiere darle todos los gustos. Tuvo que esperar veinticuatro años para que su sueño de tener una cita con Yoko se hiciera realidad…

-Moru - En la manta Yoko habla con el niño que acaricia la panza del pequinés -¿Así te llamas?

-No, Mo-ru –Responde el pequeño

-Mmm... –Yoko pensativa lo mira –Papá se llamaba Mamoru

-Si –Asiente el niño –Moru

-¿Tu nombre es Mamoru? Pregunta sorprendida

-Ajá – Mamoru continúa acariciando al perro –Mamá Sala y papá Dali

-¿Dalí como el pintor?

-No –Mamoru vuelve a negar –Da –li

-¡Oh! –Yoko piensa ¿Qué nombre es ese?

-Mi mamá… no me da un perrito

-Disfruta de mi bebé entonces

-Ajá

Yoko recuerda a Darien de pequeño. Era un niño muy activo y amoroso, su padre se encargó de convertirlo en una imagen de sí mismo.

Retira el cabello de la frente del pequeño sorprendiéndose de inmediato, un lunar en forma de media luna está en el mismo lugar donde su difunto esposo y su hijo lo llevan, recuerda cuando de novios, el padre de Darien le contó que es una marca característica de los Chiba. El niño que nazca sin esa marca no es un descendiente de ellos.

-¡Santo cielo! –Está pasmada -¿Será que mi difunto esposo…? –Solo ese sinvergüenza puede tener un hijo fuera del lazo sagrado del matrimonio. Ya vive en concubinato con una golfa no le extrañaría que tengan un hijo

Levanta la mirada a todos lados, Esta vez Endymion rebasó su paciencia. ¡Ahora si se divorciará!

El le negó su libertad hace cinco años aduciendo que lo que es de él lo será hasta el final,

Viendo los reality show donde las parejas van a sacar sus trapos sucios se enteró que a los seis años de separación de cuerpos, uno de los cónyuges puede pedir el divorcio sin necesidad de que el otro esté de acuerdo, le faltan solo tres meses para conmemorar su sexto año de "viudez".

Está vez si enterrará a su esposo definitivamente.

Soishi regresa y al instante nota el cambio del estado de ánimo de Yoko.

-Acá está el encargo -Muestra tres barras de chocolate

-¡Late! -InmediatamenteMamoru toma el de almendras acrecentando las sospechas de Yoko

Se tensa sintiendo que le duele el alma. Su esposo no solo la traicionó y abandonó por una mujer más joven sino que tiene otro hijo

-¿Te sientes mal Yoki? –Soishi se inclina y la mira

-No… -Inspira varias veces –Solo me duele que la madre de Mamoru lo haya descuidado

-¿Es todo? –Observa sus ojos azules

-Si

El hombre asiente no muy convencido…

En el puesto de control Serena y Hotaru se acercan y ven a los voluntarios apáticos ante el llanto de una mujer de cabellos cobrizos y ojos verdes

-¡Por favor! –Suplica mostrando una fotografía -¡Él solo tiene dos añitos!

-Otra irresponsable –Un voluntario pone los ojos en blanco sin moverse a tomar la imagen –Tendrá que esperar a que lleguen los otros, hay varios niños extraviados

Las chicas cruzan miradas de ira

Para ser personas al cuidado de todos los visitantes no hacen bien su trabajo

-¡Por dios! ¡Es muy pequeñito! – Gime desesperada

-Si es ¡Tan abnegada! –Espeta sarcástico el hombre –Explíqueme como se le extravió su hijo –Se cruza de brazos esperando a que ella hable

La mujer respira varias veces antes de responder

-Mi hijo me pidió un helado de chocolate y fuimos al puesto de ventas de helados, lo solté para sacar dinero de mi bolso –Cierra los ojos- cuando pagué y volteé para darle el helado ya no estaba… mi hijo no estaba a mi lado –Vuelve a llorar

Serena y Hotaru ven como el hombre se mantiene indiferente al llanto de la mujer

-Malvados… Hotaru escupe la palabra haciendo que el hombre levante la cabeza y silbe admirado

-Si están perdidas llegaron al lugar ideal

-Si, como no –La chica suelta enojada –Como han ayudado a esta señora

-Estamos cortos de voluntarios, pero si quieres colaborar… Las mira de pies a cabeza –Puedo enseñarles todo lo que se

Ambas chicas le dan la espalda y miran a la mujer

-¿Se llama Sarah? Serena le pregunta jalándola fuera de la tienda

-Si –Responde alerta -Necesito que alguien me ayude a buscar a mi hijo, se llama Mamoru y solo tiene dos años recién cumplidos –Evita llorar –Si su padre se entera que lo perdí…

-Lo encontramos -Hotaru contesta –En este momento papá y una amiga lo están cuidando,

-Vinimos a anunciar que lo tenemos, no queríamos que se asustara y que bueno que Hotaru pensó en la seguridad del niño, con ese hombre seguro se habría sentido perdido

-Pero Serena fue quien lo tranquilizó- la chica de cabellos negros dice inocente.

De inmediato Sarah se alarma. Serena es el nombre de la novia de Darien, recuerda la única vez que la nombró aquella noche de copas locas. Él extrajo una fotografía de una adolescente y se la mostró diciéndole que por su culpa estaba bebiendo, que era una inmadura como el novio que acababa de abandonar a Sarah y que ambos merecían ser infelices por ser tan tontos.

Observa de reojo a la rubia. No puede ser la misma Serena que Darien nombró, según él la otra era gorda y descuidada, egoísta y no obedecía a lo que le decía. Al día siguiente habló maravillas de Serena y le pidió olvidar lo sucedido entre ellos. Cosa que hizo hasta que la menstruación le falló y la prueba de embarazo salió positiva.

Camina nerviosa junto a las jóvenes pensando que el destino no puede ser tan cruel como para ponerla frente a la mujer que Darien engaña desde hace casi tres años.

-Allá está –Anuncia Serena señalando al frente

Sarah se adelanta y ve a su hijo acariciar la panza de un cachorro

-¡Mamoru!

El niño levanta el rostro irguiéndose de inmediato corriendo a su encuentro

-¡Mamá! –Se lanza en los brazos de su madre que lo alza y lo aprieta contra su pecho

-¡Mi amor! –Lo besa feliz y aliviada -¡Mi bebé!

Yoko mira a la mujer, no parece tener más de veintidós años y su atavío parece humilde. Piensa que Endymion está aprovechándose de jovencitas cada vez más jóvenes.

-Mira, late –Le muestra el empaque de chocolate y luego al can –Perrito

-Quiero agradecerles lo que han hecho por mi hijo… Si alguien desleal se lo hubiera llevado…

-Hicimos lo que cualquier ciudadano responsable hubiera hecho –Soishi le resta importancia –Mi pequeña traviesa también me hizo una gracia de esas y le aseguro que se lo que se siente, sobre todo al pensar que su madre acabaría con mi vida de maneras insospechadas –Abraza a su hija

-Esa vez fue porque vi hermoso globos de colores y los seguí -Se excusa Hotaru

-Mi mamá me dijo que también le hice varias veces eso –Ruborizada Serena se confiesa

-Mi Darien también se extravió siendo un niño –Yoko recuerda sin percatarse de la palidez de Sarah al escuchar el nombre –Su padre lo llevaba de la mano y lo extravió mientras compraba cigarrillos, después me culpó a mí porque no le enseñé al niño a mantenerse en un solo lugar

Sarah piensa que el destino debe estarle jugando una mala pasada, de tanta gente en el parque quienes encuentran a su hijo son precisamente los menos indicados.

-Una vez más les doy las gracias, debo marcharme –Hace una reverencia y se aleja apresurada al lugar donde le entregaría el niño a Darien antes de irse a trabajar. Deberá decirle que su familia está en el parque…

-Ya que nuestro invitado nos abandonó –Soishi les reparte el resto de los chocolates –Propongo comernos esta deliciosa comida que mi pequeña preparó. Tenemos pastel de calabaza, arroz al curry,…

-Ese lo preparaste tú –Hotaru lo delata

-¡Mi telenovela! –Exclama la mujer mayor asustándolos -¡Oh cielos! Voy a perderme el capítulo de hoy y no sabré si le dan su merecido a Jane o se saldrá con la suya ¿Y si el bomboncito de Hiroshi es seducido por esa víbora? –Dramatiza -¡Moriré sin mi telenovela!

Hotaru y Serena ríen a mandíbula suelta por su actuación

-¿Así que existe un bombón llamado Hiroshi? –Soishi controla la risa

-Mi papá también es todo un bombón –Hotaru le dice a Yoko que ríe al ver a su amigo apenado

-Ahora si lo es, en la escuela era un adefesio

Soishi por fin suelta la risa

-¿Soy un bombón? ¡Pensé que no viviría para escucharte decir eso!

Serena no sabe que pensar. Al parecer su casi ex suegra es amiga del "asesino de diseñadores" desde niños o algo así, le llama la atención es que ella filtrea con él y viceversa, Lo que más la asombra es que Yoko parece casi normal. Es algo que la hace muy feliz. Lo negativo es que no puede compartir esa felicidad con el principal interesado: Darien.

Observa el panorama, preguntándose si de casualidad Darien y su padre no la están enloqueciendo con su machismo malsano. Sonríe al ver a tres mujeres mayores disfrutando el festival con algo muy necesario en ese instante.

-Podemos solucionar lo de la telenovela –Serena dice señalando a sus vecinas -parece que están viendo "Por amor"

Tienen un pequeño televisor de baterías en blanco y negro.

-Pensé que esos aparatos estaban extintos –El hombre recordará mover cielo y tierra para conseguir uno, espera compartir más días de campo con su amiga sin que ella se pierda lo que sea que ve.

-Vamos Soishi, ofréceles tu pastel de calabaza para que me dejen ver mi novela –Yoko parece una niña pequeña contagiando a Dari que gime corre a su alrededor –Serena cuida a mi bebé mientras estoy ocupada

Se muda de manta y luego de hablar con las mujeres mayores que ella hace una señal positiva hacia las chicas

-Lleva el pastel de calabaza papá, nosotras nos conformamos con los chocolates

Besando la mejilla de su hija el hombre se marcha con el pastel y es obligado a sentarse con las damas, una de ellas lo mira significativamente elogiándolo y apenándolo hasta que termina la publicidad y comienza el dramático

-Comamos arroz al curry antes que también se lo lleven –Serena busca dos viandas pulcramente cubiertas y le ofrece una a Hotaru…

.-

4:50 PM

Mina aparca el lombardini en el estacionamiento del parque, tiene solo media hora antes que se cierren las puertas por lo que prometiéndole al vigilante buscar una persona y marcharse.

Tiene todo preparado para ir a casa de Serena y cambiarse para la fiesta.

Está alterada desde que su madre le dijera que tiene que asistir obligatoriamente a un cóctel para conocer hombres de su misma clase social y asentar cabeza.

Ni siquiera se han dado por enterados que ella no ha pasado las tres noches anteriores en la mansión. Siempre están ocupados en sus beneficencias y negocios, desde que tiene uso de razón ha sido así, ella considera más familia a los empleados que a los que se hacen llamar sus padres.

Suspira cabizbaja.

De no ser por Serena sería la niña rica más pobre del planeta.

Avanza hacia el lugar donde quedó a encontrarse con ojos lindos, está casi desierto, solo unos cuantos jóvenes jugando al fútbol, pero nadie con el cabello plateado y los ojos verdes.

-¡No debí venir a esta tonta cita! –Se queja – ¡Tenían que dejarme botada para que mi día fuera peor!

Se sienta en una banca. Sus padres la ignoran y su única cita no programa por ellos y su abogado la deja abandonada.

Una rosa blanca aparece en su campo visual.

-Te traje esta rosa, pero temo que se sienta celosa de tu belleza

Mina toma la rosa sorprendiéndose por la caballerosidad del hombre, observa a un lado mirando la sonrisa deslumbrante de Yaten. Vuelve su mirada a la rosa tomándola

-¡Es hermosa! –Sonríe ruborizada aspirando su aroma antes de mirar a su cita –Nadie me había dicho antes tamaña cursilería… pero me gustó

-Te confieso que es la primera que digo, no soy dado a… -Apenado cambia el tema –Tengo reservada una mesa para dos en el mejor restaurante de la ciudad –Señala una pizzería fuera del parque –Espero que te guste la comida italiana.

-Soy fan de la comida italiana en forma de disco –Disfruta el sentido del humor de su acompañante –Mientras no contenga champiñones y de ser posible la auténtica pizza, sin tonterías como piña u otras cosas

-Quieres decir que quieres la original,

-Así es

-No se diga más –Le ofrece su brazo –Vamos por tu pedido.

-Antes debo ir por mi carruaje, los caballos pastan en el campo

-Busquemos ese carruaje –Yaten piensa en la moto roja de alta cilindrada que la chica usa a diario, mira a todos lados -¿Dónde está el casco…? –Pierde la sonrisa al ver que se detienen frente a un lujoso Lamborghini -¡Cielos!

-¿Te gusta?

Yaten no sabe que decir. Ha visto autos hermosos pero este sobrepasa la belleza de los otros.

Piensa en Seiya, en todo lo que tuvo que sufrir, desde ser llamado cazafortunas hasta ladrón cuando se enamoró de la que hoy es su esposa. La familia de la chica que no era una beata monja le hizo la guerra intentando sacarlo de la vida de ella. Humillaciones, comentarios de doble sentido y risitas condescendientes hicieron que la pareja se fuera a vivir al extranjero lejos del hermano gemelo de la chica que intentó acabar con él.

Mueve la cabeza, él no tiene la intención de preocupar a sus padres ni hacer llorar a su madre obligándola a rezar fervientemente rogando que regrese con vida. Él no tiene el propósito de hacerlos pasar por lo mismo que Seiya.

-Está… bonito –Atina a decir.

-Lo se –Mina responde –está un poco feo y pasado de moda pero me gusta mi auto y no me desharé de él hasta que ya no funcione –Desactiva la alarma -Sube

¿Un poco feo? ¡Parece recién comprado!

Aborda temeroso, esa chica debe estar acostumbrada a los restaurantes cinco estrellas y él solo puede invitarla a comer pizza. ¡Qué patético!

Mina se da cuenta del cambio de estado de ánimo de su acompañante ¿Dijo algo malo? ¿Huele mal? Disimulada levanta el brazo para captar su olor corporal pero solo le llega el aroma de su perfume ¡Eso debe ser! El perfume es muy fuerte.

El incómodo silencio se ha apoderado de ellos. Yaten se aclara la garganta, pensando que salir a comer no significa casarse.

-Dijiste que vas a asistir a una fiesta esta noche – Le pregunta para romper la tensión.

-Así es -Muy seria responde mientras paga al colector para salir del parque.

Otro silencio.

-Yo… -El peliplateado busca en su mente que rayos decir –Dijiste que te gusta la pizza original, eso quiere decir que solo será salsa y queso.

-Así me gusta, eso, los sándwiches y el arroz frito, odio el sushi, el caviar y todo lo que sea de difícil pronunciación -Habla casi sin respirar, siempre que está nerviosa no puede detener la lengua - las patatas rellenas de queso y espinaca son mi delirio aunque también lo es la barbacoa, el padre de mi mejor amiga prepara una rica lasaña pero prefiero las de Paolo porque son verdaderamente italianas…

-Qué bueno que pensé solo en la pizza –Finge un suspiro de alivio haciendo sonreír a Mina.

-No te dejes engañar por mi bebé, soy sencilla.

-¿Bebé?

-Mi auto -Ven que la pizzería está repleta –Vayamos a la que queda en la otra calle, allá la pizza es más deliciosa.

-Vayamos a donde quieras –Yaten acepta.

La chica conduce no dos sino tres calles más arriba del parque y estaciona cerca de los ventanales.

Entran y piden una pizza familiar para los dos y enormes vasos de te sentándose cuando tienen la orden.

-¿Eres amigo del maldito engreído, pendenciero y machista? –Pregunta repentinamente Mina mientras muerde un trozo de pizza.

-¿Perdón? –Yaten se impacta por sus palabras.

-Darien Chiba ¿Eres su amigo?

Yaten se rasca la cabeza, su amigo es reservado y pacífico, jamás hubiera creído que alguien lo describiera de esa manera.

-Lo soy desde que entré a la universidad, mi hermano mayor estudia con él…

-¿Conoces a su novia? ¿A su familia?

Yaten piensa.

Darien jamás los ha invitado a su apartamento ni conocieron a su novia hasta la noche del bautizo de los nuevos actores.

-La verdad es que Darien es muy reservado…

-Es decir, que no sabes de su madre medio loca, su padre traidor y que maltrata psicológicamente a Serena.

-No puedes hablar del mismo Darien Chiba…

-Un metro noventa, ojos azules, cabello oscuro y una mirada aburrida –Come entusiasmada mirando la confusión en los ojos verdes.

Si, ese es su amigo.

-No creo que…

-Trata a los demás como seres inferiores.

-No es así -Defiende a su amigo –él solo… -Calla.

¿Será que Darien si se avergüenza de tener amigos pobretones?

-Te invito a la inauguración de la discoteca esta noche –Repentinamente Mina le dice cambiando el tema nuevamente - no tienes que vestirte lujoso porque al loco dueño se le ocurrió hacer la fiesta ambientada en el Charleston, un traje y sombrero es suficiente.

-No puedo…

-¿No tienes un traje? Todos lo tienen, y si es como el de "La Máscara" mejor. Te recomiendo que comas ahora, en esas fiestas es mucho licor y casi nada de comida –Sus palabras indican que no acepta negativa.

-No tengo la dirección… -Desesperado busca cualquier excusa para negarse.

-Nos veremos a las ocho y treinta en la estación del metro número doce. –Abre su bolso y extrae un bolígrafo anotando su número telefónico en una servilleta –Este es mi número personal –Le dice entregándosela.

El peliplateado asiente preocupado, el traje de graduación de la preparatoria puede servirle ¿Y el sombrero? Puede tomar por esa noche el de su abuelo.

Con asistir a la fiesta no significa que seguirá los pasos de Seiya, solo se divertirá y compartirá un rato con esa belleza que amenaza acabarse ella sola la enorme pizza…