Gray tardó poco más de un día en calmarse luego de su pelea con Carmín, durante ese tiempo se aisló mucho más que de costumbre y se mostraba molesto por todo, Gray jamás se había enojado tanto por algo. Pero como todo en esta vida, su enojo también llegó a su fin, luego de eso volvió a ser la persona pacífica y amable de siempre, pero eso sí mantenía una cierta distancia de la castaña.

En ese punto el muchacho ya se sentía capaz de perdonarla por sus palabras, de modo que esperaba que se acercara a pedir disculpas, pero esperaba en vano, Carmín tenía miedo. Cuando la muchacha intentó disculparse la primera vez apenas se dio cuenta de su error, Gray le gritó que lo dejara solo y ahora con aquella actitud fría que mantenía particularmente hacia ella, pensó que el muchacho la odiaba, por esto no se animaba a disculparse y además trataba de estar lo más alejada posible de él, a pesar de que Shell le insistía en que debía acercarse y que todo saldría bien. La demora por parte de Carmín en ofrecer una disculpa comenzó a generar preocupación en Gray, empezó a pensar que había tratado demasiado mal a la ojiverde cuando quiso aclarar las cosas y que por eso ella ahora lo odiaba, cosa que parecía concordar pues la chica estaba muy esquiva. Le partía el corazón pensar esto, qué no daría por poder siquiera hablar normalmente otra vez con ella, pero si ella quería mantenerlo alejado, no la iba a forzar a tener que soportar su compañía. Y así con este malentendido, la distancia entre los dos y su sufrimiento se acrecentó cada día, para preocupación de sus compañeros.

Por suerte, para romper la monotonía de esa situación, pronto llegaron a su destino, Ciudad Solar. Pero antes de poner un pie allí, debían cruzar un enorme y majestuoso lago y ahí es donde se encontraban ahora, admirando aquella enorme porción de agua y preguntándose cómo iban a llegar al otro lado. De momento Gray no parecía demasiado preocupado por eso, estaba extasiado admirando el paisaje, este parecía de alguna forma traerle memorias, aunque eran borrosas. En su mente tenía una imagen, se veía a sí mismo más pequeño, tomado de la mano de una mujer que usaba un vestido largo y blanco, no podía verla bien, pero sabía que estaban juntos mirando el lago ¿Quién sería ella? ¿Tal vez su madre? Podría ser, se sentía seguro y protegido con ella, pero al parecer había alguien más en la escena, otra persona estaba tomada de la otra mano de aquella mujer, se veía borrosa, trató de forzar su mente y verla mejor, comenzó a aclararse, casi podía ver sus ojos y su cabello, al parecer era...

-Gray despierta –dijo Geralt dándole un leve empujón que casi lo hace caer al agua –no es hora de andar soñando despierto, más allá hay una especie de muelle, al parecer tienen botes para cruzar, vamos.

El muchacho lo siguió algo malhumorado, estaba en medio de algo importante y lo interrumpió. Tal como le había dicho Geralt, había un muelle en el que estaban atados numerosos botes, los cuales parecían estar a cargo de un hombre gordo y barbón que estaba sentado fumando una pipa, junto a él un vaporeon dormitaba.

-Buenas –saludó el hombre -¿A qué vienen?

-Queremos cruzar el lago –dijo Geralt.

-¿Para que quieren cruzar el lago? –Contestó con paciencia.

-Para llegar al otro lado.

-¿Para que quieren llegar al otro lado? –Dijo inmutable.

-Para llegar a ciudad Solar.

-Para qué quieren...

-¡AAAAH! ¡YA BASTA USTEDES DOS ME DESESPERAN! –Gritó Carmín –Venimos a participar en el festival eevee ¿Suficiente explicación?

-Casi –contestó el hombre con tranquilidad –. Me gustaría una pequeña aclaración de quienes son ustedes antes de dejarlos pasar. Ciudad Solar es un lugar muy tranquilo y una de las razones de esto es que no cualquiera entra, tenemos las montañas y este lago como barreras naturales que nos protegen de visitantes molestos, no queremos ladrones ni gente conflictiva, así que si fueran tan amables de decirme quienes son –dijo mientras sacaba un cuaderno y un lápiz para anotar –. Nombre, de donde vienen y a qué se dedican.

-Yo soy July –dijo la muchacha con entusiasmo –nací y me crié en pueblo Lucero, no es como que tenga una profesión definida, básicamente siempre me he dedicado a labores de casa, ahora estoy en un viaje de crecimiento espiritual podría decirse, además de ser algo así como una luna de miel –dijo lanzándole una dulce mirada a Geralt.

El peliazul contestó con una sonrisa tonta. Shell se burló haciendo una mueca que aunque él muchacho la pasó por alto, el hombre barbudo no.

-Ahora, la señorita de las caras feas, si fuera tan amable de presentarse...

-Claro –se apresuró a contestar recuperando la compostura algo avergonzada –. Mi nombre es Shell, provengo de la aldea... De la aldea Cometa –Al lugar del que provenían Shell y Carmín se le conocía simplemente como "la aldea", pero al no poder referirse a ese lugar por ser un secreto, mencionó la aldea más cercana –Y soy una artesana.

-¿Artesana?

-Si, ya sabe, de esas que hacen collares, pulseras y esas cosas.

-Ah muy bien, las chicas de este lugar están locas por los accesorios, si te pones a vender tus cosas por acá seguro que te va bien, mmm, ahora preséntate tú, si tú, el de pelo gris.

-Me llamo Gray, hasta hace unos meses era empleado de una tienda, tengo algunos cursillos de contabilidad y comercio, y bueno, nací acá en ciudad Solar pero luego de quedar huérfano a los 6 me fui a ciudad Crepúsculo donde me crié...

-¡Un momento! –Dijo el hombre poniéndose de pie y abriendo los ojos como platos –Gray... ¡Tú debes ser el hijo de Malvina y Rob, claro, ahora que me fijo te pareces mucho a tu padre! Jo jo, así que vuelves a tus raíces, por algo dicen que todos los magikarp siempre regresan a su lugar de origen, vengan, suban a un bote, los llevaré al otro lado del lago.

-Pero aún falta que nos entreviste a mí y a Geralt –dijo Carmín.

-No creo que sea necesario, el hijo de Rob y Malvina no puede ser una mala persona y por supuesto sus amigos tampoco, así que no hay razones para desconfiar.

El hombre barbudo repartió a los muchachos en dos botes distintos, quedando él mismo, Gray y Shell en uno y Carmín, Geralt y July en otro. De manera intencional Gray y Carmín se aseguraron de quedar en botes distintos, ante esto la muchacha morena se limitaba a mover la cabeza preocupada. Una vez que estuvieron todos a bordo, los chicos comenzaron a preguntarse dónde estaban los remos del bote, pues a decir verdad estos no eran necesarios. Una vez que todo estuvo listo, su guía lanzó un sonoro silbido y varias cabezas de vaporeon se asomaron sobre el agua, sacó unos collares que estaban atados a unas cuerdas que los unían a los botes y se los puso a los pokémon, una vez realizada esta operación, con otro silbido ordenó que se pusieran en marcha, así con los botes siendo arrastrados por los vaporeon cruzaron el lago.

Blue se había puesto en la proa de la embarcación y charlaba alegremente con los pokemon de agua que lo jalaban, al parecer eran conocidos. Mientras tanto Gray miraba el agua con la vista perdida, intentaba traer más memorias de su infancia pero era inútil, no recordaba gran cosa. Era particularmente difícil concentrarse, sobre todo tomando en cuenta que Carmín estaba en otro bote a escasos metros de él, cada vez que por casualidad posaba sus ojos en ella, rápidamente retiraba la vista, cosa que Shell miraba con preocupación. Demon no mostraba reacción alguna y el hombre barbudo no parecía notar la tensa situación que vivían sus pasajeros, hablaba alegremente sobre el pueblo, sobre la gente y sobre los padres de Gray, cosa que le causaba mucha tristeza al muchacho, pues cada cosa que decía le parecía algo ajeno, era tan poco lo que recordaba.

Finalmente pisaron tierra y Blue se despidió alegremente de sus amigos vaporeon, el pokémon parecía muy entusiasmado, movía la cola sin parar y brincaba de un lado a otro oliendo todo lo que había alrededor, en verdad había regresado a casa.

Ciudad solar era un lugar bastante pequeño, estaba en el límite entre lo que se considera una ciudad y un pueblo. A diferencia de su contraparte ciudad Lunar, esta urbe no estaba tan desarrollada, no habían edificios altos, ni cajeros automáticos, ni autopistas atiborradas de vehículos, pero eso sí, destacaba por su comercio, abundaban las ferias, los bazares y toda clase de negocios del ramo, en los cuáles se podían encontrar productos de lo más extravagantes, estos iban desde amuletos para espantar a los Hipnos (Está demás decir que Gray quiso comprar uno) hasta raíces de formas espeluznantes, supuestamente buenas para toda clase de enfermedades incluida la calvicie (En este artículo se interesó Geralt).

Pero, aparte de su comercio, lo que más hacía famosa a ciudad Solar era la abundancia de eevee que había allí. En general eevee no es un pokémon demasiado común, en la mayoría de las regiones nunca está en estado salvaje y la única forma de obtener uno, es si alguien te lo regala. Pero en ciudad Solar en cambio, este era un pokémon tan común como los pidgey, todos los habitantes tenían uno y como tradición, era el primer pokémon que les regalaban a los niños, pero también se podían encontrar en estado salvaje, estos se reproducían con una facilidad increíble y de una forma única no igualada en ningún otro lugar.

Como era de esperarse, a parte de eevee también se encontraban sus evoluciones, los chicos pudieron contemplar a varios vaporeon jugando en la orilla del lago, además de algunos glaceon que jugaban congelando la superficie de este, más allá un par de jolteon luchaban entre ellos para tratar de impresionar a una umbreon, desde una distancia segura una tímida leafeon observaba la pelea bastante interesada, también pudieron ver a una madre flareon que caminaba tranquilamente seguida de sus dos pequeños eevee y a un espeon quien dormía perezosamente debajo de un árbol, pero lo que más les llamó la atención fue cuando un sylveon se acercó a Blue y lo saludó cálidamente.

-Syl syl ¿Sylveon? (Blanco ¿Eres tú?).

-Umbreon um umbreon um um um umbreon (Si soy yo, pero ahora me llamo Blue).

Ambos pokémon agitaron la cola alegremente, felices de verse nuevamente.

-¿Blue tú conoces a ese pokémon? –Preguntó Gray.

-Um, umbreon umbreon (Si, es mi papá) –Esta respuesta impresionó bastante a los chicos, sobre todo a Geralt.

-¿Ese es tu papá? ¿En serio? Es que es tan... Tan...

-Es hermoso –Decía Gray con los ojos brillantes –Blue ¿Por qué no evolucionaste en un sylveon? Muero de ganas de abrazarlo –Pero Sylveon como era de esperar se sentía algo atemorizado ante Gray y mantenía su distancia de él.

-Umbreon um um umbroen umbreon breon (Lo siento, los movimientos tipo hada no se me dan bien).

Sylveon es un pokémon muy bonito pero de un aspecto muy femenino, con esto a Carmín le quedó claro por qué Blue se llevaba tan bien con Sam y no lo molestaba por su apariencia. Pero los reencuentros de Blue no quedaron ahí, tras avanzar un poco entre las calles apareció una jolteon, la cual en cuanto vio a Blue corrió hacia él arrojándose encima de la misma forma que el umbreon solía hacerlo con su entrenador, por desgracia, jolteon tiene un pelaje muy erizado hasta el punto de que sus pelos parecen verdaderas agujas, las cuáles se aguzan aún más cuando el pokémon está emocionado, así que en su efusivo saludo dejó a Blue todo clavado. Más tarde se enteraron de que aquella jolteon era la madre de Blue, ahora a Gray le quedó claro de dónde venía el carácter efusivo de su pokémon.

Las calles estaban atestadas de gente colocando puestos de comida y decoraciones, eran las preparaciones previas que se realizaban para el festival que se llevaría a cabo el día siguiente. Todos se veían muy emocionados y bastante ocupados, fue por esta última razón que la mayoría no notó la presencia de Blue, pero aquellos que si se fijaban en este umbreon de color tan particular se acercaban a verlo, a diferencia de la actitud agresiva que Blue siempre mostraba con los desconocidos, ahora se comportaba mansamente, incluso parecía encantado con tantos mimos. Muchos decían que seguramente se trataba de aquel eevee de color extraño que había nacido hacía un par de años atrás, lo habían bautizado Blanco por su color, aquel pokémon nunca se había dejado capturar por nadie y un día sin previo aviso había desaparecido.

Antes de hacer cualquier cosa, los chicos decidieron dirigirse hacia la plaza principal, que era donde según recordaba Carmín, estaba la estatua que representaba al mismo hombre delgado junto a su flareon que Gray veía en sueños. Demon era quien estaba más ansioso por ir a aquel sitio, sus mejillas echaban chispas mientras caminaba lo más rápido que podía entre el tumulto de gente.

Finalmente llegaron al lugar, la plaza era amplia y también se encontraba decorada, lista para el festival y tal como recordaba Carmín, en el centro se encontraba una imponente estatua, representaba a un hombre que estaba arrodillado acariciando a un flareon que lo miraba con una expresión de plena confianza, Demon brincó emocionado ante aquella visión.

-¡Pika pika! ¡Pika pikachu! (¡Es él! ¡El que acompañaba a Alicia!).

-Es el mismo hombre de mis sueños –dijo Gray acercándose a la estatua y tocándola suavemente –Siempre te apareces, siempre me muestras esa terrible escena y ahora por fin te veo ¿Qué es lo que quieres? ¿Cuál es el mensaje que me quieres transmitir?

Se quedaron un momento contemplando aquella estatua, estaba hecha con mucho detalle, sobre todo las expresiones, quien hizo aquella obra sin duda tenía un gran talento. Inspeccionaron el monumento con cuidado, tenía una placa que rezaba "monumento a la amistad pokémon", fuera de este detalle no había nada más que les diera algún indicio acerca de quién era ese hombre. Parecía que la pista hacia el pasado de Demon y los sueños de Gray terminaba allí, en verdad no había mucho más que hacer, hasta que de pronto July lanzó un grito, un rayo de hielo había pasado rozando su cabeza y por poco no le daba a ella, se giraron a ver de dónde venía aquel gélido ataque y vieron a uno de los gemelos de cabello amarillo que habían conocido en la montaña nevada, junto a Jengibre su glaceon.

-¡Lo siento! –Dijo mientras corría a ver cómo estaban -¿No te pasó nada? De verdad lo lamento, yo y Jengibre estábamos practicando nuestro rayo de hielo, pero parece que todavía no nos sale bien, de verdad lo siento.

-Eh... Está bien, no pasó nada malo, pero ten más cuidado.

-¡Jengi! –Se escuchó un grito en las cercanías, era su hermano Cilan que lo estaba llamando, apareció seguido de Cilandro su espeon y de otra muchacha más quien caminaba junto a su propio glaceon.

La muchacha llamó mucho la atención de Gray, parecía tener la edad de Carmín pero era un poco más alta que ella, era extremadamente delgada, parecía una varilla fina que se quebraría ante el más mínimo empujón, su piel era tan pálida como la de Gray, pero su cabello en cambio era de un azul profundo, lo levaba suelto salvo por dos mechones a los costados de su cabeza que estaban amarrados con una cintas oscuras, esto sumado al flequillo de su frente y a sus intensos ojos azules hacían que se pareciera mucho a glaceon.

-¡Jengi! –Le gritó la chica –Ten más cuidado con lo que haces, por poco y no congelas a alguien para siempre, te dije que no te pusieras nervioso, eso afecta a tu pokémon, por eso el rayo de hielo se salió de control ¡Cielos! ¡Así nunca nos va a salir bien nuestro acto! –Se dirigió a los muchachos –Lamento lo que hizo mi discípulo, de verdad fue terrible, tienen mi autorización para amarrarlo de los pulgares y colgarlo del techo.

-¡Sivir! –Gritó el aludido –No les des esas ideas perversas, prometo que ahora lo haré bien, por favor.

-Está bien –dijo cruzándose de brazos con un aire de superioridad –Te perdono por esta vez –Fue entonces que los ojos de Sivir se posaron en Gray -¡Oye! Tú cómo te llamas.

-Yo... Gray... -Dijo algo sorprendido por la forma ruda en que lo preguntó.

-Yo soy Sivir ¿Nos conocemos de antes? –dijo parándose de puntillas para mirarlo directamente a los ojos.

-No lo creo.

-¿Seguro? ¿Seguro seguro?

-Si... Seguro... Yo creo que me acordaría de ti si te conociera –La chica parecía algo molesta y los seguía mirando directo a los ojos ahora con su cara a pocos centímetros de él.

-¡Bueno ya déjalo en paz! –Dijo dijo Carmín molesta, aunque estuviera peleada con Gray, no le gustaba que otras chicas desconocidas se acercaran a él.

-Aww... Lo siento... Es que estoy segura de haberlo visto antes, no quería molestar ¿Es tu novio?

-¡No! –Gritó Carmín roja y dolida.

-¿En serio? Je je, bueno, pues si fueran novios tal vez sería algo incómodo, él es tan alto y tu tan bajita que para besarse tendrían que hacerlo sobre una escalera, o quizás deberían andar con una piedra o un cajón encima para que tú te pares encima cuando les den ganas de besarse Jajaja.

-No es gracioso Sivir–dijeron los gemelos al unísono.

-Oigan, se supone que ustedes deben apoyarme, son mis amigos.

-Como amigos también debemos detenerte cuando hace falta.

-Oigan... -Dijo July deteniendo su conversación –Tal vez puedan ayudarnos ¿Qué saben sobre esta estatua que está aquí?

-Ese es el monumento a la amistad pokémon –contestó Cilan –Es muy antiguo, debe tener un par de siglos o algo así.

-Y es en honor a esta estatua que se hace el festival de mañana –continuó Jengi emocionado.

-No es en honor a la estatua –lo corrigió Sivir –. Es en honor al flareon principalmente. Resulta que esta estatua tiene una historia, se supone que hace muchos siglos atrás, este hombre que está aquí y su flareon existieron, pero el hombre murió dejando a su pokémon solo, entonces el flareon muy triste por lo que le pasó a su entrenador visitaba su tumba todos los días, hasta que decidió quedarse a vivir ahí. Así día tras día, el pokémon se la pasaba en el cementerio, hasta que murió de viejo. Las personas quedaron muy impresionadas por la profunda lealtad que demostró esta criatura, entonces flareon se volvió muy popular y todos querían tener uno, hasta hicieron un festival en su honor, luego comenzaron a traer muchos eevee y a estos pareció encantarles el lugar, con el tiempo algunos entrenadores prefirieron evolucionar a sus pokémon a algo distinto de flareon, entonces comenzaron a aumentar la cantidad de las otras evoluciones y el festival en honor a flareon, se convirtió en el festival eevee. Por supuesto para que no se olvidara el motivo por el cual se creó el festival, se construyó esta estatua.

-Es una historia muy triste -dijo July.

-¿Y saben alguna información acerca de quién era el hombre de esta estatua? –Preguntó Carmín.

-Um... Yo no sé ¿Tú sabes algo Jengi? –Este negó con la cabeza -¿Y tú Sivir? –También negó –Nosotros por lo menos no sabemos nada, pero tal vez en la biblioteca haya algo que les sirva.

-Bien, entonces vamos a la biblioteca -exclamó Carmín con entusiasmo.

-Hoy es Domingo y está cerrada.

-Pues entonces vamos mañana.

-Tampoco abre los días festivos.

-Pues entonces vamos el martes –dijo Carmín ahora algo molesta.

De pronto Gray sintió una presión en la pierna, Blue estaba pegado a él y lo miraba con preocupación, se estaba preguntando qué rayos le pasaba a su pokémon, hasta que se percató de que la Glaceon de Sivir miraba a su pokémon con ojos muy coquetos, se notaba a todas luces que estaba interesada en su umbreon.


Cada vez falta menos para terminar esta historia, A partir del capítulo que sigue todo son revelación tras revelación, me encanta esto! Nos leemos, bye.