Aquel día el cielo estaba azul como nunca y el sol brillaba con intensidad, aunque no calentaba mucho debido a que era invierno. Este clima tan inusual en aquella estación había sido provocado artificialmente, los entrenadores de la ciudad que poseían pokémon tipo fuego les habían ordenado a estos utilizar el movimiento día soleado, con ello habían hecho un enorme agujero en el manto de nubes que cubría el cielo, creando un ambiente más apropiado para aquel día festivo.
Todos se levantaron temprano listos para disfrutar del festival al máximo, todos con excepción de Gray, quien como era costumbre le costaba mucho despertar temprano, luego lamentaría aquellos minutos extra que se quedó en la cama, pues fue sacado repentinamente del mundo de los sueños por Blue, quien se le tiró encima tan fuerte que hasta lo lastimó un poco. Abrió los ojos malhumorado, dispuesto a regañar a su umbreon, cuando se percató de que no estaban solos, sentada a los pies de la cama y mirando a Blue con ojos dulces se encontraba Glacia, la glaceon de Sivir. Era más que evidente el interés romántico que mostraba por su pokémon, pero Blue parecía muy tímido y trataba de esconderse detrás de su entrenador. Gray no pensaba involucrarse en líos de pokémon, así que se levantó ignorando a Blue, pero al poner un pie en el piso se resbaló y fue a estrellarse contra un mueble de la habitación donde se estaban hospedando, el suelo estaba cubierto de hielo. Probablemente fue provocado por Glacia.
-¿Um umbreon umbreon? (¿Maestro está bien?).
-Tú qué crees.
-¡Umbreon um! (¡Que sí!) –dijo moviendo la cola.
Gray se vistió y desayunó lo más rápido que pudo, intentando ignorar el drama amoroso de Blue. Al salir, los demás los estaban esperando acompañados por Sivir. Carmín había dejado a su espeon libre, quién al ver a Blue siendo acosado por Glacia, no pudo evitar sentirse un tanto molesta.
-Glacia, aquí estás, ya me preguntaba dónde te habías metido, pero ya veo que fuiste a conquistar corazones ja ja –dijo Sivir alegremente -oye Gray, parece que a mi glaceon le gusta tu pokémon, harían linda pareja ¿No crees? Y si ellos se llevan bien tal vez nosotros podríamos hacer lo mismo, así la próxima vez que nos veamos no dirás que no me conoces.
-Lo que digas –dijo Gray algo incómodo.
A Carmín le molestaba esta actitud de Sivir ¿Quién se creía? Recién lo conocía y lo trataba como si fuera un amigo tan íntimo. Pero quién estaba en verdad molesta era Adelle, sentía una fuerte punzada el pecho cada vez que veía a esa glaceon cerca de Blue, pero lo peor es que no podía entender ese sentimiento ¿Por qué le atormentaba tanto? ¿Porqué la idea de que Blue estuviera con otra la ponía tan triste? ¿Qué significaba esa furia que crecía en su interior? ¿Acaso eran celos? Pero eso no podía ser, porque si estuviera celosa, significaría que estaba enamorada de Blue, pero ella nunca se había interesado en ningún pokémon, no sabía lo que era enamorarse, no conocía aquella sensación, por eso estaba tan confundida, la incertidumbre y el no saber qué le pasaba la estaba volviendo loca.
Los muchachos comenzaron a darse una vuelta por los distintos puestos que había en el festival, los negocios de comida eran los que más abundaban, todo lo que se vendía tenía temática eevee, estaban los panecillos calientes flareon, granizado hecho con ventisca de glaceon, dulces rosados con forma de espeon etc. También habían algunos puestos con juegos, los típicos de puntería o habilidad, como arrojar argollas intentando acertarle a una estaca, o intentar coger un juguete plástico que flotaba sobre una piscina con una caña de pescar, también habían algunos juegos de suerte como la ruleta por ejemplo.
Pero más allá de los puestos de atracciones, el plato fuerte del festival eran las competencias pokémon. Habían de todos tipos, como carreras de eevee para los más pequeños, batallas normales y dobles, concursos de talento pokémon, carrera de obstáculos, concurso de belleza y carisma y quién se parece más a su pokémon. Para todo esto había que inscribirse, Sivir les indicó a Gray y Carmín dónde y cómo debían hacerlo, también invitó a Carmín a inscribirse en el concurso de la reina del festival pero no quiso.
A decir verdad fue un día muy divertido para todos, incluso para Gray y Carmín, quienes durante un momento pudieron olvidar sus problemas personales y disfrutar de la festividad. Así pasó el tiempo, entre concursos y comida frita. Para el final de la tarde, Carmín y Adelle habían obtenido el segundo lugar en las batallas pokémon individuales, habían perdido justamente frente a un umbreon y su entrenador, que supieron muy bien cómo utilizar la ventaja de tipo que tenían. Por su parte, Gray y Blue habían obtenido el primer lugar en el concurso de belleza y carisma, Blue llamó mucho la atención por su color inusual y también por su carácter encantador que cautivó a los jueces y al público. Gray recibió como premio una cantidad de dinero no menor y por supuesto el aplauso del público, esto fue algo incómodo para él, pues no le gustaba ser el centro de atención. Para Blue tampoco fue algo agradable, pero por una razón muy particular, la sylveon que obtuvo el segundo lugar lo miraba con furia desde atrás, no le gustó ser relegada de su puesto tras tres años consecutivos de ser la campeona.
Cuando Gray bajó del escenario luego de recibir su premio, todos corrieron a felicitarlo menos Carmín. La pobre muchacha aún no hallaba la forma de disculparse o siquiera de acercarse, tenía mucho miedo pensando que él la odiaba. Su actitud fría y distante puso a Gray triste, al parecer aún no lo perdonaba por ser tan duro con ella. En su cabeza comenzaba a formarse un triste pensamiento, ella nunca lo volvería a querer, iba a perder a la chica que amaba, quizás lo mejor sería intentar olvidarse de ella y dejarla en paz, que equivocado estaba.
Cuando terminaron todos los concursos, llegó la hora de la actividad final, la elección de la reina del festival. Todas las candidatas que eran bastantes subieron al escenario acompañadas de sus pokémon, entre ellas estaba Sivir y Glacia, esta última le guiñó un ojo coquetamente a Blue al tiempo que le arrojaba un beso, el umbreon no pudo evitar sonrojarse con esto, para furia de Adelle.
Para elegir a la reina del festival las candidatas debían realizar una serie pruebas, siendo la primera de ellas, presentarse ante el público junto a su pokémon para demostrar su desplante y belleza. Así fue como los muchachos vieron un desfile interminable de chicas, algunas más lindas, otras no tanto, pero todas usando hermosos vestidos y accesorios que hicieran juego con su pokémon y posando elegantemente. Sin embargo, de todas, la que más destacó fue Sivir, ella de por sí debido al color de su cabello, a sus ojos y al tipo de peinado que usaba se parecía un poco a un glaceon, le sacó mucho partido a esto y se presentó con un sencillo vestido celeste claro, del mismo color de su pokémon, era bastante holgado y caía delicadamente dándole un aspecto frágil y elegante. Ni ella ni su pokémon llevaban ningún tipo de accesorio ni nada que las hiciera destacar, pero la muchacha tenía un plan, a una orden suya Glacia utilizando un pequeño rayo de hielo creó una diadema y un collar de hielo para su entrenadora y otro para ella misma. Esta inteligente demostración la situó dentro de las favoritas para ganar. El resto de las pruebas eran del mismo estilo, semejante a concurso de belleza, tuvieron que realizar un número artístico, usar un disfraz temático y modelar en traje de gala.
-Menos mal que no participé en este concurso –le dijo Carmín al oído a Shell–. Hubiera muerto de vergüenza.
Finalmente la ganadora fue Sivir, su desplante, su elegancia y sobre todo la comunicación y amistad que mostraba con su pokémon, la hicieron merecedora del título de la reina del festival. Una vez terminada esta actividad venía el evento final, el baile de despedida. Todos se reunían en la plaza de la ciudad y una banda tocaba música en vivo, donde todos bailaban agradeciendo la amistad de sus pokémon y honrando el recuerdo del flareon fiel. Pero como dictaba la tradición, la reina del festival debía elegir una pareja con quien bailaría la canción inaugural. Quien eligiera podía ser cualquiera, desde un anciano de 70 años, hasta un niño de siete como había hecho la reina del año anterior, que quiso bailar con su hermano pequeño. Cilan y Jengi tenían la mirada clavada en Sivir, ambos esperaban que invitara a bailar a alguno de ellos dos, pero para decepción suya, ella ya había tomado una decisión y a quien le tendió la mano para bailar fue a Gray.
-¿Eh? ¿Que significa esto? –dijo el muchacho confundido al ver aquel gesto.
-Significa que quiero bailar contigo, no puedes rechazarme, sería una falta de respeto.
-Pero… Pero yo no sé bailar.
-Si sabes, todo el mundo sabe, solo no sabes que sabes. Déjate llevar por la música, no es ningún baile en particular en el que haya que realizar movimientos especiales, basta con moverse un poco. Vamos será divertido.
A Gray no le quedó otra opción que tomar su mano y seguirla, a Carmín se le hizo un nudo en la garganta al ver esto, de pronto le pareció que él estaba cada vez más lejos, hasta el punto de volverse inalcanzable, quería gritar pero no podía. Adelle apoyó su cabeza en su entrenadora para tratar de confortarla, a pesar de que ella misma se sentía igual de ma. Glacia brincaba alrededor de Blue invitándolo a jugar y el umbreon parecía estar comenzando a sentirse a gusto con ella.
Gray y Sivir finalmente llegaron al centro de la pista de baile improvisada que habían armado en la plaza, todos los miraban atentamente y el muchacho comenzó a ponerse cada vez más nervioso.
-Ya cálmate, todo va a salir bien, aunque te tropezaras y te cayeras al suelo o encima de mí a nadie le importaría, eso ya pasó un año anterior cuando sacaron a bailar al hijo del alcalde, ese chico era muy torpe, en serio, esta no es una ceremonia tan formal, es sólo una fiesta, piénsalo así.
-Nunca he ido a una fiesta y nunca he bailado con nadie.
-¿De veras? ¿Dónde te criaste? ¿En un monasterio? En serio te falta vivir, pero no te preocupes, me tienes aquí contigo, yo te enseñaré el lado divertido de la vida –dijo guiñándole un ojo.
En eso comenzó a sonar la música, Gray nervioso no sabía qué hacer o hacia donde moverse, todos los miraban. Sivir al verlo así, decidió tomar la iniciativa y cogiéndolo de las manos lo arrastró con ella, llevándolo de un lugar a otro siempre siguiendo el ritmo de la tonada, al principio el muchacho avanzaba a tropezones, pero luego comenzó a moverse tratando de seguir la música, tras unos momentos de duda el ejercicio se le hizo fácil.
-Te mueves bien, tienes talento para esto.
Gray no contestó, pero sus mejillas enrojecieron ligeramente respondiendo por él, sus nervios cedieron y se relajó bastante, la música era alegre, la gente agradable y el ambiente festivo. Ya empezaba a disfrutar de la situación y a sonreír tímidamente, entonces sus pasos se volvieron ligeros y el ritmo tomó posesión de su cuerpo, brincaba con gracia tomado de la mano de su pareja, entonces comenzaron a sincronizarse haciendo una danza muy divertida, daban un giro, punta y taco, palmeaban las manos, punta y taco, brinco brinco, punta y taco, giramos de nuevo, punta y taco. El público divertido comenzó a seguir el ritmo con las palmas animando a los bailarines quienes parecían absortos en su danza.
-Vaya, no sabía que Gray era tan bueno bailando –dijo Geralt –quien lo hubiera pensado.
Carmín también estaba sorprendida, pero más que eso estaba triste, Gray parecía muy feliz con esa chica ¿Acaso tan rápido se había olvidado de ella? ¿Tan poco era el amor que le tenía? Parecían tan cercanos a pesar que se conocían desde hacía apenas un día, pero la sincronización que tenían al bailar, la comunicación que habían establecido hacía parecer que se conocían desde toda la vida ¿Sería acaso que esa chica era la pareja perfecta para él? ¿Aquella que lo comprendería mejor que nadie? Si fuera así, lo mejor sería olvidarlo, pero se le hacía tan difícil, la simple idea de ello hacía que le doliera el corazón.
Fue entonces que el primer baile llegó a su fin, ambos muchachos terminaron tomados de la mano mirándose fijamente a los ojos mientras jadeaban, estaban algo cansados pero felices. El público estalló en aplausos alabando aquella magnífica muestra de danza, entonces entraron en la pista de baile para unirse a la fiesta, en este punto Carmín tenía la esperanza de que Gray se retirara a algún lugar tranquilo ya que no le gustaban las grandes aglomeraciones de gente, pero para su sorpresa el muchacho le dedicó una gran sonrisa a Sivir y se dispuso a bailar otra pieza con ella. Al parecer los pensamientos de Carmín estaban en lo correcto y a Gray le gustaba esa chica, entonces no pudiendo aguantarlo más. se escabulló entre la gente para perder la vigilancia de Shell y se fue a llorar a algún lugar solitario.
-Carmín ¿Dónde estás? –llamó la morena en cuanto se dio cuenta de que ella no estaba.
-Tranquila Shell, no debe estar lejos –la calmó Geralt –Tal vez alguien la invitó a bailar.
-Tal vez, pero mientras no la vea bailando con alguien no estaré tranquila –intentó moverse entre la gente pero se le hizo difícil – ¡Ah rayos! Avanzar aquí es imposible.
-Si te quieres mover tienes que hacerlo bailando –dijo de pronto Cilan que apareció de la nada realizando pasos de baile junto a su hermano.
-Y ustedes… ¿Son pareja? –preguntó Geralt en tono burlesco.
-¡Pareja artística! –Dijo Jengi –Como les dijo mi hermano, cuesta mucho moverse si no es bailando con alguien, así que para venir aquí lo hicimos bailando y… -El chico se sonrojó un poco –Veníamos porque… ¡Shell baila con nosotros!
-¿Eh? –Esto tomó a la morena por sorpresa –Ah… Gracias… Me halaga su interés pero estoy buscando a Carmín que se me perdió y…
-Como dijimos, te costará mucho moverte si no es bailando, baila con nosotros y de paso buscas a tu amiga.
-Umm, de acuerdo, suena razonable ¿Con quién primero?
Los gemelos jugaron a piedra, papel y tijeras para decidir quién bailaría primero con Shell, al final ganó Jengi, por acuerdo de ambos bailaría una canción con cada uno y así inició la inútil búsqueda de Shell, de todos modos no negaría que se divirtió bastante con eso. En otra parte, Sivir y Gray luego de bailar varias canciones decidieron descansar y fueron a buscar algo de beber, aprovecharon la oportunidad para platicar. Sivir parecía muy interesada sobre todo en el pasado de Gray, el muchacho no acostumbraba hablar mucho de sí mismo, pero en el último tiempo se había abierto bastante y ahora se le hacía más fácil, por lo que surgió una conversación bastante fluida.
-Así que quedaste huérfano a los 6 años y como nadie podía hacerse cargo de ti te enviaron a un orfanato, interesante, pero es muy curioso ¿Sabes? Yo también perdí a mis padres cuando era pequeña, pero en mi caso de mí se hizo cargo mi abuelita, es la que está por allá conversando con las otras viejas arrugadas.
-Tu abuelita también tiene bastantes arrugas.
-Sí, pero las suyas tienen más carácter, ji ji y dime, ahora que la ves ¿No se te hacer familiar?
-¿Por qué siempre me estás preguntando si esto o aquello se me hacer familiar?
-Bueno, si te naciste aquí y estuviste hasta los 6 años, yo supongo que algo de este lugar te debe resultar familiar.
-Pues fíjate que no –dijo el muchacho con amargura –Nada me resulta familiar porque no me acuerdo de nada de este lugar ¿Te queda claro?
-¿No te acuerdas de nada? –Dijo la chica con decepción –Oh vaya, lo siento… Entonces ¿Cuál es tu recuerdo más antiguo?
-Es un recuerdo muy desagradable, la verdad no me gusta pensar en eso, es algo… Demasiado malo, no quiero hablar de ello, no preguntes más –su tono era frío y molesto.
-Oh, un tema delicado, parece que te incomodé, como que me la paso metiendo la pata hoy. No sé qué pasa conmigo, pero no quiero hacerte sentir mal, yo también tengo un recuerdo desagradable en el cuál no me gusta pensar, esa fue una de las experiencias más terroríficas de mi vida, fue cuando un hypno malvado llegó y quiso secuestrarme –Gray la miró con sorpresa y algo de temor, aquella muchacha de pronto comenzaba parecerle un tanto familiar–. Fue horrible, me agarró del cabello y comenzó a arrastrarme, él iba muy tranquilo sin importarle mis pataleos y mi llanto, hasta casi parecía que estaba cantando –el muchacho comenzó a ver en su cabeza la imagen que Sivir le estaba relatando –Había otro chico quien trataba de detenerlo tirándole piedras, por desgracia eso no resultó e hizo a hypno enfadar, entonces usando sus poderes psíquicos hizo levitar al niño y comenzó a aplastarlo. Pero luego llegaron papá y mamá con su vaporeon y su flareon para pelear con el pokémon y…
-E… E… Ese recuerdo… Es el mismo que yo tengo… Yo estaba allí, yo estaba arrojando piedras a hypno y…
-¿Lo recuerdas entonces? –Dijo Sivir esperanzada con las lágrimas de emoción aflorando de sus ojos - ¿Recuerdas a hypno llevándome? ¿Recuerdas a nuestros padres llegando a la escena para salvarnos?
-Sí, recuerdo eso… ¡Un momento! ¿Nuestros padres?
-Si Gray –Dijo Sivir ahora llorando –Nuestros padres, ese día hypno me atrapó y mi hermano trató de defenderme pero era demasiado para él. Entonces nuestros padres llegaron para salvarnos, pudieron acabar con hypno pero perdieron la vida en la pelea… Quede… Quedamos huérfanos… Y la única familia que nos quedó fue la abuelita… Pero ella no podía hacerse cargo de los dos… Entonces tuvo que decidir dejar ir a uno y ese fuiste tú Gray… La abuela siempre me dijo que yo tenía un hermano en algún lugar del mundo, pensaba ir a buscarte cuando cumpliera 16, pero nunca pensé que serías tú el que llegara hasta aquí…-La peli azul abrazó a Gray con fuerza –Y ahora estamos juntos… Yo de ti si me acordaba, tengo una foto de todos nosotros juntos, yo si pude reconocerte, no sabes la pena que me dio cuando me dijiste que no me recordabas… ¡Hermano estúpido!
Gray no sabía cómo reaccionar, estaba desconcertado, abrazó a la muchacha mecánicamente mientras asimilaba la noticia.
-Tengo… Una hermana… ¡Tengo una hermana! ¡No lo puedo creer!
-Pues créelo, tienes una hermana y también una abuela, es un poco sorda la señora pero es muy dulce y seguro que ella estará muy feliz de verte –Dijo con una sonrisa.
Wooooooooo! La revelación más cliché de la historia! Bueno, cuando escribí esto hace dos años me sentía como toda una genio, pero ahora lo leo y lo veo bastante meh. No importa, las revelaciones que siguen son más interesantes, además de algunas situaciones muy tiernas. Hasta la otra semana, nos leemos, bye.
