La batalla había concluido y la primera emoción por la victoria ya había pasado, todos comenzaban a calmarse, los pokémon se agrupaban por familias o comunidades de amigos para reencontrarse y conversar de la experiencia. July corrió hacia su novio, lo abrazó y besó emocionada hasta el punto que lo tiró al piso, Carmín por su parte se dirigió hacia Gray con las mismas intenciones, pero Blue se le adelantó tumbando a su entrenador, Bridan miró a Shell de reojo y esta dijo.

-No, yo no te voy a tirar al piso.

-La verdad no sé si sentirme feliz o decepcionado.

En eso se acercaron los pokémon de todos, felices de ver a sus entrenadores a salvo, pero Carmín notó que Adelle no estaba.

-Oigan ¿Dónde está Adelle?

-Parece que se quedó en ciudad Solar –dijo Shell –. Cuando fui a buscar tus pokebolas para traerlas acá, la suya estaba vacía, supongo que se quedó paseando por la ciudad, la verdad no tenía tiempo de ir a buscarla.

-Oye Blue ¿Qué te pasa que estás tan nervioso? –Preguntó Gray, pero su pokémon no alcanzó a contestar, porque gallade se presentó frente a todos y comenzó a hablar mediante sus ondas psíquicas.

"Mi señora Carmín, durante todos estos años siempre le he servido fielmente y cumplido sus órdenes, mi gratitud hacia usted es infinita por haberme aceptado y cuidado de mí luego de la pérdida de mi entrenador. Pero lamentablemente, ahora he encontrado a mi amo y me veo en la forzosa situación de elegir entre los dos, mi aprecio hacia usted es innegable, pero mi lealtad y honor se encuentran con Don Bridan, por lo tanto, tristemente tendré que dejar de servirla, espero que pueda perdonarme algún día"

-¿Tú lealtad está con Bridan? Pero si él está muerto.

-Pues en realidad no –dijo el aludido –. Carmín, debo confesarte que mi verdadero nombre no es Kein, es Bridan, soy tu hermano perdido, yo no estaba muerto.

-Andaba de parranda –completó Shell.

Carmín se quedó en blanco algunos momentos antes de reaccionar ante la noticia que le acababan de dar.

-¿¡No estabas muerto!? –Gritó finalmente la muchacha –. Pero pero ¡Cómo! ¿Sabías que yo era tu hermana? ¿Y aún así me lo ocultaste? Tú… ¡No sabes cuanto sufrí! ¡Hermano estúpido! –Carmín corrió y abrazó al joven llorando sobre su pecho –Estúpido… No sabes cuanta falta me hiciste.

-Vaya, se lo tomó bastante mejor que yo –dijo Shell.

En eso mew apareció y se colocó en frente de todos.

-mewchas gracias por su mewyuda, sin mewstedes jamás mewdría haberlo logrado, sobre mewdo a Spooky, mew sacaste de esa jaula, mewgracias a ti pude mewir al baño.

-Haunter hun (No fue nada).

-Y mewhora, tú mewchacho de mewbello gris, hay alguien mew te busca, por mewlla.

Todos miraron en la dirección donde apuntaba mew y pudieron ver el cuerpo de missingno inerte sobre el piso, pero algo curioso estaba ocurriendo, se estaba deshaciendo al tiempo que pequeñas esferas plateadas emergían de él.

-Esas mewson las almas de los mew fueron sacrificamew para mewssingno, mewhora que él ya no está, son mewlibres y van a donde mewdeben ir, mewnos esa.

Frente a missingno flotaba una esfera que se negaba a partir hacia los cielos, esta era de un color dorado e irradiaba luz a su alrededor. Gray y Blue por alguna razón se sintieron atraídos hacia aquella orbe brillante y comenzaron a caminar hacia ella, como si hubieran sido poseídos. Carmín quiso coger la mano de Gray, pero mew la detuvo con un gesto. Demon miró la esfera de una forma extraña, de pronto sus ojos brillaron con emoción y por primera vez una sonrisa apareció en su rostro, entonces se apresuró a correr hacia la esfera de luz junto a los otros dos.

Gray estaba cada vez más cerca del campo de luz que irradiaba aquella alma y en cuanto entró en contacto con el, dejó de ser Gray. Sus amigos miraron asombrados como aquel muchacho delgado y pálido se convertía en un hombre maduro, igualmente alto y delgado, pero de tez morena y cabellos rojos, con una barba corta rodeándole la boca, Blue a su lado, al tocar la luz se convirtió en un flareon peludo y saludable y Demon cambió su color al típico amarillo de todos los pikachu.

Siguieron caminando a paso lento hasta que estuvieron frente al orbe dorado, entonces este brilló y adquirió la forma de una niña de aspecto etéreo, con cabellos rizados color burdeos y una sonrisa cálida, entonces la pequeña dijo.

-Papá, viniste por mí, cumpliste tu promesa, me salvaste, gracias.

-Yo jamás en mi vida he roto una promesa, te iba a salvar, sin importar el tiempo que me tomara, pero eso sí, nunca hubiera podido hacerlo solo.

-Ya veo, gracias a ti también Flamy –dijo dirigiéndose al flaeron.

-De nada –contestó el pokémon.

En eso, el pikachu amarillo se acercó a la niña y chilló llamando su atención.

-¡Piki! ¡PIki eres tú! –Los ojos de la pequeña se llenaron de lágrimas –. Piki lo siento, no debí abandonarte, pero sabía que hipno estaba detrás de mí y tenía miedo de que te lastimaras tratando de protegerme, por eso te metí en tu pokebola y te dije que no salieras, pensé que al final saldrías tú solo y que estarías a salvo, pero parece que no fue así, lo siento…

-No importa Alicia, ahora sé la verdad, tú nunca quisiste abandonarme, nunca debí odiarte, por favor perdóname tú.

-Claro que te perdono Piki, eres el pokémon más fiel que cualquiera podría pedir, mi mejor amigo y ahora podremos estar juntos para siempre.

-Sí –decía el pikachu con lágrimas en los ojos. Luego se dirigió al hombre de cabellos rojos –. Gracias por todo, fuiste un buen entrenador y cumpliste tu promesa, ahora por favor cuida bien del pikachu que dejo atrás, el pikachu que poseí para llevar a cabo mi venganza. Él no tiene recuerdos de nada de lo que hemos vivido, él solo recuerda el momento en el que me aparecí en sus sueños y le pedí que me dejara poseer su cuerpo. Tenle paciencia, no le hablé muy bien que digamos de los humanos ni de las pokebolas, tal vez no te quiera, pero se bueno con él, es un grandioso pokémon, eso lo sé mejor que nadie, ahora debo irme, cuídate mucho y cuídalo mucho, adiós.

-Adiós papá, cuídate, te estaré esperando.

-Adiós pequeña, nos volveremos a ver. –Finalizó el hombre con una sonrisa cálida.

La pequeña niña y el pikachu se volvieron cada uno una esfera de luz, Alicia volvió a ser una esfera dorada y Demon se convirtió en una pequeña esfera plateada. Ambos se elevaron hacia el cielo junto a las últimas almas que estaban abandonando el cuerpo de mssingno antes de que este se deshiciera en una nube de polvo que luego fue llevada por el viento. Una vez se hubo desvanecido la luz que emitía el alma, quedaron a la vista Gray, con su aspecto de siempre, su umbreon shiny y un pikachu amarillo inconsciente en el piso, Gray miró al roedor eléctrico y lo tomó entre sus brazos, luego con una sonrisa en los labios se dirigió hacia sus amigos.

-La verdad, si lo pensamos bien ¿Cómo fue que terminamos metidos en todo este lío? –dijo July de pronto–. Hasta hace unos pocos meses yo era una chica común y corriente que vivía en su casa y no hacía nada además de las tareas domésticas.

-No sé –contestó Shell –. Como que a último momento nos enteramos de qué se trataba todo esto y nos involucramos sin saber nada, fue casi como si…

-Como si alguien nos hubiera guiado hasta este punto, como si nuestros pasos hubieran sido dirigidos por la voluntad de alguien más ¿Verdad? –Dijo Gray –. Lo siento, todo esto es mi culpa, yo fui la mente maestra detrás de todo esto.

-De que estás hablando Gray –dijo Geralt.

-Pues… Creo que Bridan lo podría explicar mejor.

-Ahora no por favor –dijo el aludido –. Tal vez más rato, es que… Esto es… Esto…

-Ya, quieres llorar –dijo Geralt –. Ven aquí que yo te abrazo.

-¡No! ¡Mantente lejos de mí sabandija! ¡Shell en serio! ¿Cómo lo aguantas?

-A mi me hace mucha gracia, me río mucho con él, además es mi mejor amigo y mi exnovio…

-¿¡También saliste con él!?

-¿Algún problema con eso? –Dijo Shell cruzándose de brazos con la mirada seria, Bridan negó con la cabeza rápidamente –. Bueno, entonces qué tal si continúas con eso que ibas a decir.

-Lo que iba a decir ¿Qué iba a decir? Ah si, lo que pasa es que me siento un tanto conmovido, hace cinco años que abandoné mi hogar para nunca regresar. Decidí que no lo haría hasta que Zero volviera a ser un lugar seguro y dediqué mi vida a luchar contra bandidos y contra Noxor, pero la lucha era interminable, parecía que todos mis esfuerzos eran inútiles. Ya casi comenzaba a pensar que esto duraría para siempre y que jamás sería digno de regresar a casa y estar con mis seres queridos, pero de pronto me veo aquí, rodeado de ustedes con el objetivo de mi vida cumplido, ahora yo… Soy libre, ahora ya no tengo culpas que pagar, puedo hacer lo que quiera.

-¿Volverás a casa? –Preguntó Carmín con los ojos brillantes.

-Sí Carmín, volveré a casa, estaremos juntos de nuevo… ¡No lo puedo creer! Volveré a ver a mis amigos y al abuelo ¡El abuelo! Carmín dime por favor que sigue vivo.

-Claro que está vivo, si no lo estuviera ahora yo sería la jefa ¿No te parece?

-Bueno, técnicamente sí, pero no asumirías el cargo hasta los 20 años, probablemente uno de los sabios se haría cargo mientras tanto.

-¿Eh? Nadie me dijo eso.

-Era algo de sentido común la verdad ¿En serio crees que una niña de 14 años se va a hacer cargo de la aldea y de la orden de exorcistas? –Carmín bajó la cabeza algo avergonzada –. Bueno salgamos de aquí, ya no hay razón para que permanezcamos en este lugar.

Los jóvenes comenzaron a caminar hacia la puerta de salida junto a otros pokémon, Bridan aprovechó de saludar a la patrulla rosa, aquellos pokémon que lo ayudaron cuando más lo necesitó. Los visitaba de vez en cuando pero siempre era una alegría volver a verlos. Los ánimos de los presentes eran de lo más variados, algunos estaban eufóricos y llenos de alegría, mientas que otros permanecían en silencio meditabundos, la adversidad siempre afecta de formas distintas a cada persona (o pokémon), pero la única que se mostraba nerviosa era Carmín, pues tenía una terrible duda que le carcomía el alma.

-Gray... –Este la miró con dulzura, cosa que hizo que Carmín se pusiera aún más nerviosa, pero aún así, tragó saliva y continuó –. Esto… Bueno, según nos contaste tú partiste de viaje para detener al pikachu negro, –miró al ratón amarillo que se encontraba en los brazos de Gray –. Como tú dijiste, era un alma en pena que necesitaba el descanso, pero ahora ya lo tiene, por lo tanto cumpliste el objetivo original de tu misión, así que ahora ya no necesitas estar con nosotros, entonces ¿Qué harás ahora? Te quedarás en ciudad Solar con tu familia, volverás a ciudad Crepúsculo donde te criaste o…

Pero Carmín no pudo terminar de formular la pregunta porque fue interrumpida por un grito de Celebi, el pokémon se veía aterrado y volaba hacia atrás con los ojos llenos de horror fijos en el enorme hypno que estaba en medio de la sala, era Amadeus, con todo lo que había ocurrido con missingno se habían olvidado por completo de él.

Ahora el perverso pokémon miraba a todos con un odio infinito y agitando su péndulo estaba hipnotizando a los pokémon y humanos que aún estaban en la sala evitando que se fueran, entonces este ser amarillo comenzó a hablar mediante una onda síquica que penetró en el cerebro de todos los que estaban en la sala de forma que todos pudieran entender su mensaje.

-¡Estúpidos humanos! ¡Estúpidos pokémon! Se creen la gran cosa porque lograron derrotar mi cuerpo, pero eso no es nada ¡Mi espíritu sigue vivo! ¡Mi voluntad vive en Amadeus y siempre vivirá ahí! Yo tengo más edad que cualquiera de ustedes y mi sabiduría es infinita, ahora ya no me queda energía pero no moriré y volveré algún día ¡Ya lo saben! Ahora me toca dormir durante quien sabe cuánto tiempo ¡Quizás hasta mil años! Mi energía se acaba, pero con lo que me queda ¡ME ASEGURARÉ DE ARRASTRAR A CUANTOS PUEDA HACIA EL ABISMO DE LA MUERTE!

-¡Meeeeeew! ¡Mewcorraaaaaan!

Nadie esperó a que se lo repitieran dos veces, todos iniciaron una frenética carrera escapando por sus vidas, por suerte la puerta de la gran habitación era amplia por lo que el cuello de botella que se formó no fue tan drástico, pero aún así el avance era demasiado lento. Hypno entonces comenzó a desprender rocas de las paredes del castillo y a arrojarlas contra los humanos y pokémon que se afanaban por salir, por fortuna celebi y mew estaban ahí para protegerlos. Mew creó escudos rosados que repelían todo proyectil que chocara contra ellos y celebi hizo crecer ramas y raíces grandes y gruesas del suelo, que formaron una pared que ninguna roca pudo penetrar.

Gray y sus compañeros fueron de los últimos en salir de la habitación, lo lograron justo antes de que hipno destrozara las ramas que había creado Celebi para detener su avance. Sintieron el ruido atronador de la madera quebrándose, pero no se detuvieron a mirar atrás, cada segundo que perdieran podía costarles la vida. Querían avanzar más rápido pero se toparon con el tumulto de gente y pokémon que estaba atascado en el pasillo del segundo piso, los hechiceros habían fabricado una escalera provisional que conectaba ambos pisos, pero era insuficiente para transportar a todos los que querían bajar. En ese momento la buena voluntad de los pokémon que podían volar salvó la situación, estos se encargaron de bajar a los que no podían hacerlo por su cuenta, acelerando en gran medida el escape.

Hypno se acercaba caminando lentamente, su energía era cada vez más menor, su poder era tan escaso que comenzó a arrastrase por el suelo para avanzar, cada vez tenía más dificultades.

Ya quedaban pocos pokémon esperando su turno para bajar, casi todos los hechiceros ya habían logrado escapar, entonces hipno viendo que su cruel venganza se le escapaba de las manos, liberó sus poderes psíquicos de una sola vez e hizo temblar la tierra, las paredes y el techo. Todo el edificio se movía generando un ruido espeluznante, de a poco las paredes comenzaron a agrietarse y enormes trozos se desprendieron de ellas amenazando con aplastar a los rezagados, entre los que se encontraban Gray y sus amigos.

Celebi y mew viendo que la situación se volvía desesperada y que los seres que faltaba por evacuar eran pocos, optaron por romper la defensa que mantenían contra hipno y teletransportar ellos mismos a todos los que faltaban. Aunque no era una tarea tan difícil requería concentración, sobre todo porque estaban agotados, así que cerraron los ojos y fijaron los objetivos en su mente, hypno adivinó sus intenciones y la ira se apoderó de su ser, ya no habría venganza… O por lo menos no la que él deseaba.

Ya lo había decidido, no escaparían sin castigo, así que prefirió coger un par de víctimas a no tener nada, cerró los ojos y con sus poderes psíquicos logró bloquear la teletransportación sobre Blue, Gray y el pikachu que llevaba en brazos. Todos los seres que quedaban fueron evacuados finalmente del cuarto, con excepción de los elegidos de Hypno, cuando estos se dieron cuenta de lo que pasó el terror los invadió.

Pero a pesar de eso Gray no se dio por vencido y bajó por la escalera improvisada lo más rápido que pudo, siempre sin soltar a pikachu, corrió por el piso lleno de agujeros hacia la puerta de salida mientras esquivaba los trozos de roca que se desprendían del techo y de las paredes amenazando con aplastarlo, él y Blue eran los últimos que faltaban por salir, hasta los hombres de Noxor y sus pokémon habían sido evacuados.

Hypno se arrastró hasta el borde del pasillo del segundo piso y miró al joven de cabellos grises correr junto a su umbreon, no pensaba dejarlo ir, celebi y mew se habían encargado de frustrar su plan de venganza, pero al menos le quedaba el chico, el maldito muchacho que había tocado aquella desgraciada canción, si podía hacerlo caer a él, por lo menos se sentiría satisfecho. Así que utilizó las últimas fuerzas que le quedaban y desprendió un trozo del pasamanos de caoba que se había roto, lo afiló en un extremo y lo lanzó contra Gray, luego de esto se desplomó y se volvió humo.

Un escalofrío recorrió la espalda de Gray, quien sin saber porqué se giró hacia atrás justo para ver a hypno arrojarle un afilado proyectil de madera cuya punta se dirigía directamente a su corazón, el muchacho no vio salvación posible, entonces cerró los ojos esperando lo peor. Pero un grito agudo y la sensación de un líquido tibio salpicando su cara lo obligaron a abrir sus ojos, entonces se arrepintió de haberlo hecho.

Frente a él se encontraba Blue con su cuerpo atravesado por un enorme madero y con la sangre brotando de la herida que había provocado este, el pobre pokémon estaba tirado en el piso paralizado por el dolor, su respiración era dificultosa y hacía mucho ruido, apretaba los dientes tratando de aguantar el sufrimiento en vano. Gray horrorizado se agachó sobre Blue mientras sentía como las lágrimas comenzaban a escapar de sus ojos. Aquella imagen tan penosa era como su sueño pero invertido.

-¡Blue! Blue… ¿Por qué hiciste eso?

-Breon…. Um… Umbreon…. Um um…. Umbreon (Proteger… Al… Maestro… Esta vez… Si pude).

-Blue –Sollozaba Gray –Pokémon loco, como se te ocurrió hacer esto, por qué tenías que interponerte, el proyectil iba hacia mí, yo soy el que debería tener un madero atravesado –Gray lloraba desesperado –. Cómo puedes hacerme esto, que voy a hacer ahora… Blue por favor…Blue… No te mueras, justo ahora que todo estaba bien, no puedo aguantarlo… Eres mi amigo, desde siempre ¡No quiero perderte!… ¡Blue!

Los trozos de piedra que caían cada vez eran más grandes, el techo se derrumbaba, la estructura pronto iba a colapsar, el ruido era ensordecedor, polvo y rocas inundaban la habitación que mostraría por última vez todo su esplendor antes de sumirse en la destrucción y el olvido. Los trozos que quedaban del pasamanos de caoba estaban cubiertos por piedras al igual que las finas cerámicas importadas y la antiquísima lámpara de araña cuyos trozos aún relumbraban despidiéndose de su existencia. Ese iba a ser el final, la entrada del castillo comenzaba a cubrirse de rocas, si Gray no salía pronto de allí moriría aplastado, pero el muchacho simplemente no podía, su mejor amigo moría frente a sus ojos sin que él pudiera hacer nada y no estaba dispuesto a abandonarlo así como así, el umbreon comprendía muy bien el sentimiento de su entrenador, pero no permitiría que este pereciera, no de nuevo.

-Um um umbreon (Perdóneme maestro).

Blue utilizando sus últimas energías abrió la boca y en ella se formó un proyectil esférico y oscuro, entonces atacó a su maestro con una bola sombra que lo arrojó a través de la puerta del castillo hacia el exterior donde estaría a salvo. Gray y de paso pikachu salieron despedidos, el muchacho sintió un agudo dolor en su cuerpo provocado por el ataque y a la vez la sensación de ligereza de volar, las imágenes se agolparon borrosas en su cabeza antes de golpearse y perder el conocimiento, quedando sumido en las penumbras.

Cientos de aves pokémon piaban, la brisa soplaba suave haciendo crujir las ramas de los árboles y un drowzee cantaba. Estos eran los sonidos que Gray alcanzaba a percibir. Poco a poco comenzó a adquirir conciencia de lo que le rodeaba, sintió sus manos que tocaban la tierra húmeda, sus piernas extendidas, hasta sus cabellos que movidos por la brisa le hacían cosquillas en las mejillas. Lentamente abrió los ojos, las primeras imágenes que vio fueron borrosas, tuvo que parpadear varias veces para enfocar bien la vista, algo amarillo y narigón lo miraba con interés, pronto se dio cuenta que era un drowzee, este pareció alegrarse al verlo despierto.

El muchacho, con mucha lentitud y con sumo cuidado comenzó a incorporarse, le dolía todo, los músculos de las piernas, los brazos, el torso, hasta la cabeza. Levantó una mano para revisar su cabeza y notó que había perdido su sombrero, no era algo tan raro, luego de haber sido arrojado lejos por una bola sombra era de esperarse, entonces se acordó de Blue. Miró a su alrededor angustiado con la esperanza de poder encontrar a su umbreon cerca, pero no había nada, estaba en medio de un bosque, solo junto a drowzee, el mismo drowzee que había salvado de ser asesinado por Blue.

-¡Drowzee! ¡Por favor responde! ¿¡Donde está Blue!? ¡MI umbreon! ¡Mi amigo! ¡Donde está!

-Drow drow drowzee drow.

Gray parpadeó confundido, había escuchado las palabras de drowzee, pero no había entendido nada de lo que había dicho, el pokémon dijo algunas cosas más pero Gray tampoco comprendió su significado, había perdido la capacidad de entender el lenguaje pokémon. Pero más allá de haber perdido tan magnífica y útil habilidad, fue otra cosa lo que atormentó al peli gris. De acuerdo a la historia que había contado Blue, la capacidad de hablar pokémon era un don que le otorgaba él mismo, si ahora no tenía ese poder, esto seguramente significaba que su compañero había… Muerto.

Gray sintió como si su interior se desgarrara al comprender esto, el dolor lo invadió hasta el punto que le era difícil respirar. Había perdido a su mejor amigo, al pokémon más leal que pudiera pedir, a aquel que sin dudarlo dio la vida por él. Sobrepasado por la pena se arrodilló y comenzó a llorar desconsoladamente y así se quedó un buen rato mientras drowzee hacía intentos inútiles por calmarlo.

El llanto de Gray solo fue calmado cuando un quejido captó su atención, no se había dado cuenta pero cerca de donde él había estado inconsciente se encontraba Demon, o mejor dicho el pikachu que había albergado a Demon en su interior. Ahora era un pikachu de lo más normal, de color amarillo con mejillas rojas. La criatura comenzaba a despertar de su profundo sueño. Gray se acercó para comprobar que estuviera bien, después de todo, le había prometido a Demon que cuidaría de él.

Pero ocurrió algo que no se esperaba, el pikachu en cuanto abrió los ojos y lo vio lo atacó con un ataque eléctrico y luego lo embistió, pero no le dio tregua y comenzó a morderlo. Gray dio gracias a que el pokémon estaba un tanto débil o podría haberle causado bastantes más daños, pero no podía seguir aguantando sus ataques así que sacó su pokebola para meterlo adentro, el pikachu vio aquella esfera con horror y atacó con más fuerza, no se iba a dejar capturar, odiaba las pokebolas, Demon le había enseñado a aborrecerlas, pero lo que el ratón eléctrico no sabía, pues no lo recordaba, era que él ya había sido capturado, por eso quedó perplejo cuando Gray lo encerró con tanta facilidad.

Gray suspiró dolido, estaba perdido en el bosque, sin sus amigos, sin sus pokémon, con Blue muerto y con un pikachu que lo odiaba.


Y por este capítulo me gané el odio de muchos en su momento y tuve que aguantar semanas de gente diciendo "has una segunda parte y revive Blue". Menos mal que hubieron algunas personas que comprendieron la importancia argumental de este momento y sobre todo su significado, era hasta predecible si lo analizas bien. De todos modos lo digo, NO HAY SEGUNDA PARTE, Pero eso sí, este no es el final, aún quedan dos capítulos más, a ver si las cosas se arreglan.