De repente, Yaten tiene en sus brazos a una niña que no deja de verlo con curiosidad mientras sorbe su chupete, como si él fuera un animal recién descubierto.
-¡Mi hijo! -Ayari corre a abrazar a Seiya.
-Hola mamá. -Feliz abraza a la mujer que le dio la vida.
-¿La rica problemática se cansó de ti y te regresó a casa? -Enojado aún, Yaten le pregunta. Prometió no hacer lo mismo que su hermano y él está viéndose con una niña rica.
-¡Si serás impertinente! -Ayari lo amonesta mientras hala a Seiya -Deja que descanse antes que nos diga qué hace en Japón.
-Estoy de vacaciones y quise que conocieran a mi hija. -La pequeña se mueve en los brazos de Yaten, éste, la deposita en el suelo permitiendo que la niña avance con pasos graciosos a los brazos de su padre. -Haruka Ayari Kou Tenoh, ellos son...
-¿Por qué hay tanto ruido? Mañana es día de trabajo y... -Taiki padre sale de la alcoba paralizándose al ver a su hijo pródigo.
Muy serio, Seiya le entrega la niña a su madre, se levanta y hace una reverencia.
-Hola padre, he venido a pedirte perdón por haber huido de casa y avergonzarte. -Le dice sin enderezarse.
El hombre silencioso, se acerca a él.
Yaten y Ayari se asustan, no olvidan lo mucho que sufrió el patriarca con la huida de Seiya un día después de recibir su título de abogado.
-Papá, esta es tu nieta -El peliplateado toma en brazos a la niña y se acerca, sin embargo el hombre no lo escucha. Permanece inmóvil viendo a su otro hijo.
-No cabe duda que enfurecí cuando escapaste como criminal con esa chica y nos dejaste sumergidos en el problema de tener que enfrentar a su familia, especialmente ese hermano intolerante y despectivo con los de nuestra clase, pero... -Sujetándolo por el cuello lo endereza para que ver su rostro.
-Lo siento padre... -Pierde el aliento al ser abrazado con fuerza y levantado unos centímetros del suelo.
-Estos tres años he deseado verte para darte la paliza de tu vida por hacernos sufrir -Taiki padre llora mientras habla -Pero ahora que te tengo en casa solo puedo darle gracias a Dios porque te trajo sano y salvo.
La felicidad de saber que su padre perdonó a Seiya, hace que Yaten olvide su enojo y a la chica que tiene hecha un mar de nervios esperándolo...
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Casa Tsukino
Mina se pasea nerviosa por la alcoba de Serena.
-¿Quieres sentarte y dejar de gastarme la alfombra? -La rubia menuda le pregunta. -Y márchate a tu recámara, mañana tengo clases a primera hora.
-Uy, parece que te peleaste nuevamente con el insensible.
-No es cierto, solo tengo sueño.
Mina no le cree.
-¿Qué hizo esta vez?
-¿Por qué no te vas a tu recámara? -Responde con otra pregunta.
La chica se sienta frente al espejo.
-Estoy nerviosa amiga, Yaten se escuchaba tenso al hablarme.
-Tal vez consiguió novia y la arpía le prohíbe tener amigas más lindas que ella.
Mina se arrodilla frente a ella tomándola por los hombros.
-¡No lo digas ni jugando! -La zarandea. -¡sufriría si algo como eso sucede!
-¡Suéltame Mina y vete a dormir! -Serena la empuja y acostándose cubre su cabeza con la cobija.
-¡No puedo! -Exclama -¡Dijo que vendría a verme de inmediato!
Serena descubre su cabeza y la observa.
-¿Hoy? -Mina asiente -¿Sabes qué hora es? Papá enfurecerá si un hombre se presenta a esta hora en la casa.
-Lo se...
-Y mi abuelo se meterá con papá, provocando en él deseos de sacrificar a alguien.
Mina asiente dramática.
-¡Lo se! Y es por eso que estoy tan nerviosa, por una parte la incógnita de saber qué es lo que tiene a Yaten extraño y por otra que tu padre me envíe de regreso al hotel. Prefiero ayudar en los quehaceres que dormir sola...
-Corriendo el riesgo que te roben o algo peor.
Se mantienen calladas saltando cada vez que escuchan un auto en la calle. Los minutos pasan lentamente hasta que Mina se percata que ha pasado una hora. Serena se ha dormido hace menos de quince minutos.
Saliendo silenciosa, se dirige a su recámara. Cambia su ropa por un pijama de dos piezas y se acuesta pensativa.
El tiempo que tiene conociendo al peliplateado, no le había hablado con tanta seriedad. Comienza a sentir un letargo cuando su teléfono suena.
-¡Maldición! -Exclama en el instante que activa el altavoz.
- "Se que debes estar enojada y me disculpo" -Yaten habla - "Pero surgió un contratiempo y..."
- "Papá" -Dice una voz infantil.
Mina lleva su mano a la boca al escuchar a Yaten calmar al infante.
- "Solo un momento preciosa, ya te atiendo".
-Tienes un contratiempo -La rubia le dice pensando en muchas cosas.
- "Si, es algo importante..." -pausa -" ¿Puedes esperarme un minuto? -Se produce un sonido extraño.
Enojada, Mina observa el auricular.
-¡Que te espere tu...! -Apaga su receptor.
¿Yaten es casado o padre soltero? ¿Estará asando dos conejos a la vez? El sueño y las preguntas sin respuestas hacen que la cabeza le comience a palpitar.
Furiosa y dolida como se siente en ese instante, le encantaría ser su madre, una persona sin sentimientos, con mucho orgullo y deseos de destruir...
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Casa Kou.
Yaten sirve un poco de budín a su sobrina antes de tomar su celular.
-¿Hola? - Habla percatándose que no hay nadie del otro lado de la línea.
-Papá -Vuelve a decir la niña.
Ha derramado la mitad del dulce sobre su vestido.
-¿No conoces otra palabra? -Pregunta el peliplateado
-¿Qué esperabas de una pequeña de un año y un mes? -Observa espantado a la bebé - Eres un torpe, mi hija no sabe usar los cubiertos -Seiya toma el paño y limpia el desastre. -Hay que darle la comida.
-Hazlo tú, no tengo idea de cómo hacerlo. -Yaten guarda el celular en su bolsillo.
-Papá.
-¿Qué quieres mi amor? -Observa la caja de galletas que ella señala -Abusemos ahora que mamá no está pendiente.
-Eso es lo que creen ustedes dos -Ayari les dice severa -¿Quién le dio budín a la niña a esta hora y por qué está sucia su ropa? - Ambos hombres se señalan. -¡Inmaduros! -Le quita la taza a la niña y limpia su boquita, -vamos a la recámara, tu abuelo logró que le prestaran una cuna. -La alza en brazos y coloca el chupete en la boca -Seiya, prepara su biberón y me lo llevas.
-¿Dormirá en tu alcoba? Tengo reservación en un hotel.
-¡Mi nieta dormirá en una casa decente! ¿Dónde está su pañalera?
Sintiéndose de ocho años, el moreno traga nervioso.
-No la traje. Todas sus cosas...
Yaten ahoga la risa al ver la expresión furibunda de su madre y la cara regañada de su hermano.
-¿Cómo vas a estar tarde en la calle con una lactante y sin un pañal para cambiarla? ¿Enloqueciste después que te marcharas?
-Yo...
-¡No permitiré que enfermes a mi nieta en su primera noche en Japón!
-Eso le estaba diciendo a mi hermano, que es un irresponsable con mi pobre sobrina -Yaten le echa leña al fuego. -Pero la culpa la tiene la libertina.
-¡Cierra la boca! -Espeta el moreno.
-Su madre ha de seguir siendo la misma irresponsable si deja a la niña con otro igual o peor que ella.-A Ayari no le agrada su nuera. Da la vuelta y sale. -Traes también sus artículos de aseo. -le grita en el camino.
-¡Yo no le di el budín, fue Yaten! -Se queja el moreno. -¡Y Haruka ha madurado!
-¡Se nota! -Ironiza Ayari antes de encerrarse en su alcoba.
Yaten ríe a sus expensas. Ha marcado el número de Mina, siendo desviada su llamada al buzón de mensajes.
-Ya escuchaste, hazle caso a mamá que yo me iré a dormir. -Guarda nuevamente su teléfono, toma un vaso y lo llena de agua.
Su hermano lo observa.
-¿Ibas de salida cuando aparecí en la puerta?
El peliplateado deja de sonreír.
-No era nada importante. -Sale de la cocina seguido de Seiya -Recuerda el biberón.
-Ya me encargo ¿Tienes novia?
-No tengo tiempo para eso -Pero su postura corporal hace notar que miente.
-¿Cómo se llama la amiga invisible? porque ya pasaste la etapa de esconderte en el baño con una revista.
Yaten voltea enojado.
-No es tu problema, ve a preparar lo que mamá dijo.
-Nuestras pertenencias están en el hotel, si quieres acompañarme mientras me informas de...
-Se llama Mina Aino y solo es una amiga ¿Satisfecho?
-¿Mina Aino? He escuchado de Minako Aino, hija y heredera del conglomerado Aino. Son dueños de casi todas las industrias farmacéuticas, alimentos y tecnología. Lo leí una vez en una de esas tontas revistas elitistas que compraba Haruka. -Mueve la cabeza - No creo que sea esa chica, ha de estar vigilada por media docena de guardaespaldas.
Yaten aprieta los dientes. ¿Por qué rayos todos conocen quién es Mina excepto él?
Debería gritarle lo que piensa antes de mandarla al diablo. Ella es una farsante que desea jugar con un pobre tonto y él cayo redondito. No escucha lo que Seiya le dice hasta que es zarandeado.
-¿Qué decías?
-Dije que tenemos que tomar un taxi, zopenco.
-No existen taxis zopencos -Responde -¿Dónde te alojas? -Seiya le dice el nombre -Vamos en el metro y regresemos en taxi, no quisiera acostumbrarme a tu vida glamorosa.
Caminan por la calle desierta iluminada por las farolas.
-No tengo una pizca de eso, Haruka y yo vivimos en un edificio de apartamentos populares, sin sirvientes ni niñeras. Ambos hacemos los quehaceres, aportamos para la manutención y la guardería de nuestra hija.
-¿Y su familia millonaria?
-De vez en cuando habla con su mellizo sin aceptarle un euro, sus padres no la han llamado más que para insultarla y no les interesa conocer a su nieta... -Suspira -A veces me pregunto si no hice mal en convencerla de huir conmigo.
-¿Eres feliz?
-Tanto que a veces me da miedo que sea un sueño.
-¿Y ella? ¿No extraña su vida libertina?
-Nunca le he preguntado. A veces nombra a su colega de juergas y hasta tuve que ponerme difícil cuando quiso llamar a nuestra hija como ella.
Yaten se imagina a Seiya discutiendo celoso porque su esposa quiere a otra mujer más que a él.
-¿Cómo desistió?
-Le dije que el segundo nombre sería el de mi ex novia y allí se terminó el conflicto. Ahora háblame de ti.
-Ya te dije que el estudio, las pasantías y el trabajo apenas me dan tiempo de dormir.
Su hermano lo mira penetrante antes de encogerse de hombros.
-Si tú lo dices.
-Lo digo y certifico. -Expresa tajante.
-Permite que te de un consejo: Nunca, jamás permitas que alguien más dirija tu vida. Sigue tus sueños y lucha por lo que amas. Tal vez sea duro y difícil, pero valdrá la pena.
Yaten asiente no muy convencido...
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Cinco días después.
Yaten marca el número de Mina por enésima vez esa mañana.
Tiene días tratando de comunicarse con ella sin éxito. Al principio, quiso pagar su ira con la culpable de su humillación, luego se preocupó al no obtener respuestas de ella, ahora se siente ansioso y vacío.
Ha pensado ir a buscarla a la universidad, pero su trabajo y las pasantías no le dan espacio. Por las noches, mientras está en clases, planifica acercarse a la dirección que ella le dictara encontrándose con que los profesores les encomiendan montañas de actividades que debe hace en medio de la noche con el llanto de la hija de su hermano como fondo musical.
Esa mañana del sábado y sin haber cerrado los ojos, se ducha rápidamente y se marcha antes que sus hermanos y padres se levanten y lo ocupen con una estúpida salida familiar.
Está dispuesto dejar su orgullo a un lado y poner en práctica el consejo de Seiya. ¿Qué mejor manera de vengarse de la vieja arpía que conquistando a su hija...?
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Apartamento Chiba.
Darien sale ataviado con un traje oscuro.
Ese día debe acompañar a su madre al psiquiatra para recibir el informe de su salud mental. Su padre ha hecho lo imposible porque los tribunales no lo despojen de la empresa, con testigos falsos que han atestiguado contra Yoko como una enferma mental peligrosa.
Es el turno de los testigos de Noboru Black.
-¿Lista para marcharnos?
-Lo haremos en cuanto llegue una persona importante. -Busca el alimento del perro y su cuenco -¡Dari! -Llama suavemente. El pequinés se acerca feliz -Hoy te quedarás con alguien especial, pórtate bien y no avergüences a mami como lo hace tu hermano.
Darien pone los ojos en blanco.
-Por esos comentarios papá te llama loca.
-No es por eso, es porque odia todo lo que yo represento, Se vendió como zorra a papá para entrar a la empresa, se casó conmigo para que su acto desleal y truhán pareciera legal y luego de tomar lo que deseaba nos desechó. -Sus palabras llenas de amargura sacuden a Darien -Siempre he sido así, algunos en la escuela me decían chiflada, otros me consideraban excéntrica y algunos decían que mi actuación era para llamar la atención. Suspira -Timy podría relatarte mi desempeño en la secundaria. Tu padre me conoció siendo así, nunca fui como las otras chicas, y creí que él lo aceptaba hasta que nos casamos.
El moreno se acerca y la abraza.
-Lo siento mamá. Jamás debí juzgarte.
-Eres hijo de tu padre, ¿Qué más podía esperar de ti? -Lo golpea suavemente en la espalda.
-Tienes razón.
-Te amo, eres mi pequeño bebé, pero temo que repitas con Serena lo que tu padre me hizo. Ella es como yo, genuina, a veces excéntrica y muy inocente.
-Los meses sin ella me han hecho comprenderlo.
-Es lo que crees, -Se separa y lo mira al rostro -sin embargo, habrás cometido alguna torpeza para que ella no haya regresado.
-Está impaciente. Desea que hable con su padre para hacer nuestra relación oficial.
-¿Por qué no lo has hecho?
Darien se separa de ella y alisa su chaqueta.
-Mamá... ¿Cómo reaccionarías si te digo que he cometido errores?
-No me extrañaría en absoluto.
-Los errores que he cometido han sido...
Suena el teléfono. Yoko se apresura a tomarlo.
-¿Hola?
-"Buenos días señora Konata, soy Noboru Black"
-Buenos días abogado. Estamos próximos a salir.
-"Es bueno saberlo, le informo que me acompañará un psicólogo del Estado para dejar asentado el informe psiquiátrico como válido. Pero no la llamé para eso. Lo que tengo que decirle es grave".
Darien se aleja a la cocina sirviendo una taza de café. Regresa junto a su madre que lleva su mano a la boca debido al impacto de una noticia.
Silenciosa, Yoko regresa el auricular a su lugar y observa a su hijo.
-¿Qué sucede mamá?
Levantándose, se acerca a él abofeteándolo con tal fuerza que impactado suelta la taza.
-¡Tienes un hijo bastardo! -Le grita furiosa antes de romper a llorar.
Llevando su mano a la mejilla.
-¿Cómo...?
-¡Mamoru Takeru es el nombre del hijo que tienes con una cualquiera!
-Iba a decírtelo...
-¿Cuándo? ¿El día que serías abuelo? -Grita - ¡Ya se! ¡Sería sorprendida por la zorra cuando viniera a reclamar su lugar en la familia!
-¡Sarah no es una ramera! ¡Todo fue mi culpa!
-¡Silencio! Eres igual que tu padre... -Abre los ojos sorprendida -¡Serena!
Darien palidece.
-Hoy hablaré con ella. Le confesaré...
-¡Ella no te perdonará como tampoco lo haré yo!
Se encierra de un portazo en su habitación.
Con la mejilla ardiéndole, Darien escucha que tocan el timbre. Abre la puerta hallando a su novia acompañada de Mina.
-Perdona por llegar tarde a buscar al perro, había un choque dos calles atrás y... -Serena deja de sonreír al ver la marca en la mejilla de su novio.
-Mamá le dio plaf -Se regodea la otra rubia. -Me pregunto qué harías.
-Cierra la boca Mina -Serena pide -¿Llegué en mal momento?
-Si... no -Observa a su novia.
Como su madre anunciara, ella es única, la mujer que ama y a quien debe aceptar como es. Serena no se merece la bajeza y tiranía característica de su padre y él.
-Entréganos el perro y su alimento, tenemos cosas más importantes que ver tu horrible cara -Dice impaciente la otra chica, sin pedir permiso entra al apartamento, toma al pequinés y la bolsa en la mesa -¿Es esta...? -Calla al escuchar la puerta de la alcoba de Yoko.
La dama sale furiosa.
-Dime ya quien es y donde vive esa mujer, iré a buscar a mi nieto de inmediato y... -Se sorprende al ver a Serena en el umbral.
-¿Tiene un nieto? -Pregunta imprudente Mina - ¿Cuántos Chiba existen?
-¡Oh cielos! -Yoko aprieta sus mejillas.
Serena voltea a ver a Darien.
-¿Mujer? ¿Nieto? -Tiembla al hablar -Dime por favor que habla del hijo de un hermano recién aparecido.
Cerrando los ojos, Darien niega en silencio.
-Te lo iba a decir.
-¿Así que el prefecto insensible tiene secretos? -Mina susurra al perro -¿Por qué no me extraña?
Darien se acerca a Serena.
-Tengo un hijo. Una noche que estaba fuera de control...
-Serena, hija -Yoko se acerca a la joven.
Serena la mira como si también la hubiera traicionado.
-¿Usted lo sabía? -Le pregunta.
Yoko niega con la cabeza.
-Igual que tú, acabo de enterarme, mi abogado me llamó para decirme que el presunto hijo de Endymion, en realidad es mi nieto.
Con ojos cristalizados, la rubia observa impactada a Darien.
-Dime por favor... ¿Tiene... cinco años o más?
-No. Mi hijo tiene dos años y... -Recibe otra bofetada, esta vez de su novia.
Cubriendo su boca en un intento de detener el llanto, Serena da dos pasos atrás.
-¡Eres un...! -Gira sobre sus talones y se marcha veloz.
-Señora Yoko, me llevo a Dari. -Minaanuncia a la mujer -Ahora si que la acabas de adornar idiota. - dice al pasar junto al hombre.
Impotente, Darien ve como escapa su felicidad...
